Yeison Jiménez se consolidó como una de las figuras más importantes de la música popular o, como él mismo la ‘rebautizó’, la música regional colombiana, que ha llevado desde las cantinas hasta los escenarios más grandes del mundo. Sin embargo, detrás del artista que llena estadios y que llegó a facturar sumas que superan los 100 millones de pesos por presentación, se escondía también un hombre de gustos sencillos y, para muchos, bastante particulares. Aunque su afición por los caballos fue ampliamente conocida, otras pasiones también lo desconectaron de la fama y lo devolvieron a sus raíces de una manera casi obsesiva.
Para el intérprete de El Aventurero, el éxito no solo se medía en reproducciones o lujos convencionales; se manifestaba en la satisfacción de ver crecer su propio ecosistema en el campo. “Tengo unas gallinas ponedoras y a mí casi cada 3 días me mandan los videos de cuántos huevos ponen (…) y yo les digo me les digo ‘me les echan concentrado”, porque las adoro, es una mierda loquísima en el cerebro”, confesó Yeison Jiménez en entrevista con Los Informantes en 2023 sobre uno de sus pasatiempos más íntimos. Ese interés por lo avícola, lejos de ser una simple inversión, era una fuente de alegría cotidiana para el cantante, que trabajaba porque el hábitat de todos sus animales fuera totalmente sostenible.
Últimas Noticias
Las gallinas representaban el que podría ser su lado más tierno, pero también había otra pasión que definía como su verdadera "juguetería". Yeison Jiménez tenía una fascinación profunda en el hierro y la fuerza de los equipos de trabajo rural. “Me llenan cosas muy raras, por ejemplo, la maquinaria pesada; son juguetes para mí, me gusta tener tractores, retroexcavadoras, todo eso. Yo soy feliz viendo un hangar lleno de maquinaria y de jugueterías para arreglar fincas ganaderas... para hacer lo que yo quiera en la finca”, subrayó en esa entrevista.
Este vínculo con la tierra se complementaba con su conocida pasión equina. “El tema de los caballos es muy raro, porque hay un dicho que dice 'se mueren los buenos, porque a un caballo malo no le pasa nada.' Yo voy al criadero y yo digo 'que Dios los guarde, yo cumplo con es comida a full, pero esos animales nadie sabe qué puede pasar con ellos'”.
Yeison Jiménez y su camino al éxito
La historia de Yeison Jiménez no es la de un ascenso fortuito, sino la de una resistencia feroz contra un destino que parecía condenarlo a la pobreza. Nacido en Manzanares, Caldas, creció en un entorno donde la música popular era el aire que se respiraba. “Yo vengo de un pueblo donde hay 30 cantinas y una iglesia, ese es mi pueblo, pues de ahí tiene que venir la vaina, me imagino”, recordó en Los Informantes sobre sus orígenes en un pueblo cafetero.
Su motivación principal fue una respuesta visceral a las carencias que enfrentó tras las malas decisiones económicas de sus padres. “Yo no quería ser pobre, esa es la realidad. ¿Por qué Yeison Jiménez le hizo tan duro a la vida?, porque no quería morirme pobre, yo no quería levantarme de mi cama y decir 'yo con qué voy a desayunar hoy.' Eso me daba mucha rabia”, admitió con total franqueza. Esa rabia lo llevó, con apenas 12 años, a recoger chatarra en la galería de Manizales y, más tarde, a enfrentar la dura realidad de llegar a Bogotá.
Publicidad
Durante seis años, el hoy ídolo de multitudes que deja un vacío con su pronta partida trabajó en Corabastos, la central de abastos más grande de Colombia, vendiendo aguacates y cargando bultos. “¿Sabes qué me producía mucho miedo?, que miraba a mi alrededor y había personas de edad en la misma condición 25 años y yo ya llevaba seis. Yo dije 'no, yo no me quiero morir aquí'”, relató sobre su etapa como cotero. En ese entonces, su sueño de ser cantante parecía una locura para muchos, incluso para su familia. “No tenía nada que perder. Era un muchacho que vendía aguacate y que decía que podía cantar. Si no me funcionaba lo de cantar, me devolvía a vender aguacate y ya”, subrayó sobre sus inicios en la música a corta edad.
El proceso para grabar sus primeros temas fue una prueba de paciencia y ahorro extremo. “Para yo grabar las tres primeras canciones duré casi un año y medio ahorrando y lo que grabé no sirvió para nada”, confesó. Sin embargo, su disciplina no decayó. Llegaba a los pueblos y, para ahorrar en gastos, se cambiaba en las orillas de la carretera. “Bajaba la maleta antes de entrar al pueblo para no pagar hotel, la abría en donde están esas cositas altas de cemento de las carreteras que son como las cañerías, ahí abría mi maleta, me ponía la ropa, volvía y la cerraba y entraba al pueblo vestido de cantante”, contó.
Publicidad
Tras años de carrera, éxitos y presentaciones, el cansancio le empezó a pasar factura, por lo que empezó a disminuir los shows que hacía, para también aprovechar tiempo con su familia. Sin embargo, el pasado sábado 10 de enero de 2026 perdió la vida en un accidente aéreo en Boyacá, dejando un vacío entre sus miles de seguidores que hoy lloran su partida. Este miércoles 14 su familia, amigos y fans le rendirán homenaje en el Movistar Arena de Bogotá.