La investigación por la muerte de dos menores de edad en Bogotá intoxicadas tras consumir un paquete de frambuesas impregnadas con talio sigue generando noticia, luego de la confirmación de la captura de Zulma Guzmán Castro en Europa, tras ser dada de alta de la institución mental donde permanecía bajo custodia.
Zulma Guzmán Castro, la empresaria señalada de orquestar el asesinato de dos menores de edad mediante el uso de talio, ha sido dada de alta de una institución mental en Londres y ya se encuentra bajo arresto formal, iniciando así su proceso de extradición hacia Bogotá.
Tras ser rescatada de las aguas del río Támesis en diciembre de 2025 —en lo que las autoridades interpretaron como un intento de suicidio para evadir la justicia—, Guzmán permanecía bajo custodia médica. Sin embargo, autoridades confirmaron que ya la declararon "completamente en la capacidad de ser notificada". Actualmente, la sospechosa comparece ante la corte de Westminster, donde la jueza de distrito Sarah Turnock la envío a prisión preventiva y fue recluida en la cárcel HMP Bronzefield, situada en Ashford, Surrey, Reino Unido.
Así es la cárcel de Bronzefield
Conocida como la cárcel de mujeres más grande de Europa, la prisión Bronzefield fue inaugurada en junio de 2004. Se construyó en predios en los que anteriormente eran recluidos jóvenes de entre 14 y 21 años condenados a periodos de detención juvenil y tenía un sinnúmero de denuncias por la violencia y el acoso entre sus jóvenes presos, además de los daños estructurales.
La cárcel de Bronzefield es desde 2004 una de las pocas únicas prisiones de Europa que alberga a prisioneras de categoría A, conocidas como reclusas de "estatus restringido".
Una mujer condenada a 6 años por conspiración para importar drogas comentó describió la prisión como un lugar "errático" y ruidoso, especialmente en el bloque considerado de “inducción”, donde las mujeres suelen gritar o golpear las puertas por la noche debido al estrés del encierro.
Publicidad
Las "frambuesas letales" y el talio
La tragedia que conmocionó a Bogotá ocurrió el 3 de abril de 2025 luego de que un paquete de frambuesas cubiertas de chocolate llegara como un aparente regalo a un apartamento. Las víctimas, dos niñas de 13 y 14 años, consumieron el postre sin saber que contenía altos noveles de talio, un peligroso metal.
El doctor Camilo Uribe, experto toxicólogo, describió la magnitud del ataque en el programa Los Informantes: "había niveles de talio que la máquina no fue capaz de detectar, es decir, estamos hablando de niveles por encima de 3.000, es decir son concentraciones letales".
Publicidad
Además de este caso, también investigan si Zulma Guzmán está relacionada con la intoxicación y posterior muerte de la mamá de una de las niñas fallecidas. Aunque la mujer logró recuperarse temporalmente tras un tratamiento inicial, su salud se deterioró fatalmente durante un viaje a Europa en 2021, falleciendo el 17 de agosto de ese año. Hoy, la justicia conecta ambos episodios como el uso de una misma "herramienta de muerte silenciosa".
La peligrosidad del talio radica en su capacidad para pasar desapercibido mientras destruye el organismo. Según el doctor Uribe, su toxicidad es relativa: "Todo es tóxico y nada es tóxico, todo depende de la dosis de la concentración y de la vía de administración". Al ser liposoluble, se deposita en el tejido graso y afecta severamente el sistema nervioso y el folículo piloso, lo que explica la caída del cabello en las víctimas.
¿Qué sigue para Zulma Guzmán?
La captura de Guzmán en Londres puso fin a una huida que incluyó escalas en Argentina, Brasil y España. El rastro dejado en sus redes sociales y un informe de 15 páginas que detalla sus búsquedas en internet sobre los "efectos del talio" son pruebas reina en su contra.
De ser extraditada y hallada culpable, la empresaria podría enfrentar una condena de entre 40 y 50 años de prisión por homicidio y tentativa de homicidio agravado. El proceso en la corte de Westminster anula la necesidad de un juicio en ausencia, obligando a Guzmán a dar la cara ante los tribunales colombianos.