Han pasado dos semanas desde que el doble terremoto sacudió los cimientos del país vecino, dejando una ola de destrucción que aún hoy, bajo la lluvia constante, mantiene a los equipos de rescate de diferentes países trabajando sin descanso entre los escombros de edificios colapsados en Caracas y La Guaira, los lugares más afectados por la emergencia. La magnitud de la catástrofe se refleja en las crudas cifras oficiales: 3.685 personas fallecidas y 16.740 heridos, un balance que ha desbordado por completo las capacidades funerarias y sanitarias tradicionales de la nación.
Es precisamente por la imposible tarea de procesar y dar sepultura a todos esos cadáveres que el Gobierno y las comunidades locales han tenido que recurrir a medidas dolorosas. En el estado La Guaira, específicamente en el sector de La Esperanza, se ha habilitado un 'cementerio de emergencia'. Este lugar, marcado por el sonido de retroexcavadoras y el dolor de los sobrevivientes que han perdido a sus familiares, no es solo un depósito de víctimas, sino un esfuerzo logístico y humanitario por brindar un último adiós en medio del caos.
Venezuela crea fosas de emergencia para víctimas fatales de doble terremoto
El colapso de las morgues y el elevado número de víctimas que permanecen sin identificar o pertenecen a familias en situación de pobreza extrema que no pueden costear un servicio privado llevó a la creación de estas extensas trincheras. El cementerio de emergencia busca facilitar la evacuación de los cuerpos desde morgues improvisadas, como la habilitada en el SENAME de Bolipuerto, permitiendo que el proceso de despedida sea lo más ágil y digno posible bajo las circunstancias actuales.
Elis Zavala, un líder comunitario de La Guaira, se ha convertido en el rostro de la organización en este terreno. Ante los rumores y la desinformación sobre el manejo de los restos, Zavala ha sido enfático en aclarar que se está trabajando con un rigor técnico y respetuoso para honrar a los fallecidos. En entrevista con Noticias Caracol, Zavala explicó la estructura del lugar. “Para que no haya diversificación de toda la información de que se dicen que tenemos fosas comunes y que se están arrojando como montones de basuras o perros. No, ellos están individual por parcelas terrazas igual que las terrazas, están bien organizadas e identificadas”.
Según relató el líder comunitario, se ha formado un equipo multidisciplinario que incluye desde operarios de maquinaria hasta grupos de apoyo espiritual para llevar esta labor a cabo. “Nosotros aquí este estamos organizando a todo cadáver para que tengan una sepultura digna y todos los familiares vengan a donde reposan los restos de sus familiares”, agregó destacando que cada cuerpo es identificado con letras y números desde que sale de la morgue hasta que llega a su parcela individual.
A diferencia de las fosas comunes tradicionales, en La Esperanza se busca la individualización del duelo. Zavala subrayó este punto conmovido por la situación de su propia región: “Cada difunto tiene una parcela independiente y está enterrado una sola persona en cada parcela. No hay de dos es uno solo ¿Para qué? Para que esto sea más especial porque a todos verdaderamente aquí en el estado de La Guaira, a todos nos embarga el dolor que sentimos como guaireños”.
Publicidad
Actualmente, el cementerio ya ha recibido a más de 300 difuntos, pero su capacidad está proyectada para albergar a más de 2.000 personas. El proceso de identificación es riguroso para permitir que, en el futuro, las familias puedan localizar a sus seres queridos. Aquellos cuerpos que llegan sin nombre pasan por un registro fotográfico en la morgue, donde se les asigna un código que coincide plenamente con la placa colocada en la parcela del cementerio.
Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos.