Casos que conmocionaron al país y hoy tienen respuesta: la caída de una red trasnacional de tráfico de migrantes, la condena a un temible asesino serial de ancianos, la demolición de una obra ilegal en Bogotá y más. Vea el seguimiento completo de Séptimo Día.
Aurelio Cheveroni llegó a la televisión colombiana a finales de los años noventa como uno de los personajes principales del programa infantil Club 10, transmitido por Caracol Televisión. Con su tono irreverente, coqueto y sarcástico, el lobo marcó a varias generaciones de televidentes. Tras permanecer guardado en un baúl durante años, el personaje regresó a la televisión como jurado e invitado especial en formatos como Yo me llamo y Yo me llamo Mini. Sin embargo, la manera tan natural en que se mueve y gesticula hizo que durante décadas nadie se imaginara cómo funciona en realidad.A diferencia de lo que se especuló entre el público, el muñeco no funciona mediante sistemas de robótica, hologramas o inteligencia artificial. La versión original del títere fue confeccionada en un taller en Estados Unidos con fibra de vidrio, látex, espuma y peluche. Inicialmente el personaje era rosado, pero tras el desgaste del material en las grabaciones y la falta de tela de ese mismo tono, la producción debió reemplazarlo por peluche rojo. Para explicar el cambio de apariencia en pantalla, los creativos inventaron una historia en la que el lobo mudaba de piel.Aurelio Cheveroni es un títere de guante. Fernando Rojas, actor de 56 años nacido en el municipio de Belén de los Andaquíes, en el Caquetá, es el encargado de darle voz, carácter y movimiento a la parte superior del cuerpo. Al revelar en Los Informantes cómo funciona el personaje, Fernando Rojas explicó: "Esto no es más que un títere, miren, esto es un guante. Es un guante. Exactamente. Realmente es un títere común y corriente como es Archivaldo, como es la rana René, Alf", dijo.Una patineta y cinco horas acostado: así funciona Aurelio CheveroniEl proceso para dar vida al personaje en el estudio exige una preparación física rigurosa. Fernando Rojas realiza antes de cada jornada un calentamiento inspirado en los monjes budistas, el cual incluye estiramientos, mantras y música japonesa. Esta rutina le permite despejar la mente y enfocarse por completo en la interpretación del lobo.Durante las jornadas de rodaje, que se extienden entre cinco y seis horas continuas, el actor debe permanecer acostado sobre una patineta adaptada especialmente para el trabajo. En esa postura, mantiene ambos brazos levantados durante todo la grabación: una mano manipula la cabeza y la boca del lobo, mientras que la otra opera el brazo del muñeco. De manera simultánea, un asistente de producción se encarga de mover la cola del personaje desde la parte de atrás.Esta postura genera un alto desgaste en la espalda y los brazos del actor. Al finalizar las grabaciones, Rojas termina con calambres, adormecimiento corporal y dolores musculares. El segundo secreto: un traje a medida para tomas de cuerpo enteroAunque la técnica de guante resuelve los planos medios y primeros planos en el estudio, el personaje requería desplazarse, correr y revolcarse en tomas de cuerpo entero. Para lograr que el lobo caminara frente a las cámaras en planos generales, la producción acudió a un segundo actor.Se trata de Ángel Leal, un artista de 40 años y 1,13 metros de estatura que cuenta con dos décadas de trayectoria en el espectáculo. Leal trabajó anteriormente en espectáculos de enanos toreros, montajes teatrales, el programa Sábados Felices y el show de Juanpis González. Para las escenas de acción y riesgo, el equipo confeccionó un disfraz completo de Aurelio Cheveroni diseñado a la medida exacta de su cuerpo y estatura.Para Ángel Leal, vestir el traje del lobo representó cumplir un anhelo de la infancia mientras veía la televisión en su casa. Al recordar sus deseos de niño y su trabajo el proyecto, Ángel Leal afirmó: "Siento que alguna vez lo soñé cuando era muy niño. Yo decía: 'Uy, tan chévere ser como el lobito.' Todos los fines de semana, los sábados en la mañana, uno prendía la televisión y veía la franja infantil Club 10".Aurelio Cheveroni, un icono en la pantalla colombianaLa articulación entre el trabajo de Fernando Rojas y Ángel Leal consolidó la permanencia del personaje durante más de 25 años en producciones audiovisuales. La combinación de técnica titiritera, destreza física y vestuario a medida mantiene vigente el legado del lobo feroz en la televisión.Aurelio Cheveroni no solo conquistó a los niños de su época, sino también a los adultos que hoy lo recuerdan con nostalgia. Su estilo divertido, sarcástico y carismático le ha permitido conectar con distintas generaciones, convirtiéndose en uno de los personajes más queridos de la televisión colombiana.
El atroz feminicidio de María Camila Potosí y el asesinato de su bebé en gestación fue un crimen que conmocionó al país en el mes de julio de 2026. María Camila Potosí tenía 20 años y ocho meses de gestación cuando desapareció en la ciudad de Cali. La joven trabajaba de manera independiente y vivía en el barrio Polvorines junto a su abuela María y su pareja, Cristian Moncayo. En su hogar, María Camila elaboraba la decoración hecha a mano para el baby shower de su primera hija, a quien llamaría Alahia.Semanas antes, María Camila conoció en su barrio a Yulieth Angulo, una mujer que aseguraba estar embarazada y que buscó ganarse su confianza. Angulo comenzó a visitar la vivienda de la joven, aunque la abuela de María Camila sintió desconfianza desde el primer día. Al recordar ese encuentro, la abuela María contó: "Yo todas las amigas que ella traía me gustaba. Yo las trataba, yo le servía, yo las invitaba, pero esa niña no me dio buena espina porque ella la miraba mucho".Sin sospechar las intenciones de ella, María Camila le ofreció su amistad y ayuda, manteniendo una relación cercana con ella.Cámaras de seguridad y chats manipulados: las últimas horas de María CamilaEl 16 de julio, María Camila salió de su casa por la mañana para cuidar a un familiar enfermo y asistir a un control prenatal. A las cuatro de la tarde, cámaras de seguridad registraron el momento en que la joven subió a la parte trasera de una motocicleta conducida por Yulieth Angulo. Esa fue la última vez que se le vio con vida.En la habitación de la víctima quedaron sus objetos personales, prendas de vestir y las letras de papel que recortaba para el festejo de su bebé. Al día siguiente, Angulo fue a la casa de la joven a decir que no sabía nada de ella. La abuela la cuestionó de inmediato: "Le dije yo: 'Y niña, ¿usted dónde me tiene a Camila? ¿Qué hizo a Camila? ¿A quién se la entregó?' Ella dijo: 'No, yo no sé, yo no tengo a Camila. Yo ayer la dejé en la panadería. Ella se iba a comprar una mazamorra'".El celular de María Camila permaneció apagado hasta la tarde del sábado 18 de julio. A partir de ese momento, Alba Gómez, madre de la joven que trabajaba en España, comenzó a recibir mensajes desde el número de su hija. En los textos, los captores intentaron hacer creer que la joven se había ido voluntariamente con una expareja. La familia dudó de la veracidad de los mensajes porque quien respondía se negaba a enviar notas de voz o contestar videollamadas.Para Alba Gómez, asimilar la trágica pérdida de su hija ha sido un proceso desgarrador. Al recordarla, la madre dijo en Los Informantes: "A veces pensamos que como si algo esto no hubiera pasado, o sea, querer como pensar en otra cosa. Y bueno, yo ahí la recuerdo, me pongo a mirar y se me hace como que la viera llegar con su risa, o sea, una niña feliz, pero ya después uno vuelve a la realidad y solamente pensar lo que le hicieron es algo inexplicable. Es horrible", señaló muy conmovida.Un crimen de $4 millones: la hipótesis de la Fiscalía sobre el ataqueEl domingo 20 de julio, cuatro días después de su desaparición, el cuerpo de María Camila fue hallado a orillas del río Meléndez. Las investigaciones de la Fiscalía establecieron que Yulieth Angulo fingió un embarazo para acercarse a la joven y robarle a su bebé.Angulo llevó a María Camila hasta una casa en el barrio Alto Polvorines. En el lugar, cuatro hombres de la banda delincuencial Los Santa atacaron a la joven, le infligieron 22 heridas con arma cortopunzante y le realizaron una cesárea artesanal para extraerle a la bebé. La extracción forzada causó la muerte de la recién nacida, y el crimen habría sido pagado por cuatro millones de pesos.Alba Gómez relató el impacto de conocer la brutalidad sufrida por su hija: "Que eran 22 puñaladas que le metieron a la niña más la cesárea artesanal, como dicen que le hicieron para sacarle su bebé. Yo no entiendo y yo siempre tengo eso aquí de todo el dolor que ella sintió, cada que le metían esos cuchillos...". Con profunda impotencia, la madre cuestionó: "Y si yo lo tuviera de frente, les haría esa pregunta, ¿por qué? ¿Por qué me lo hicieron es niña, ¿qué les hizo ella para que le hicieran eso?".Implicados enfrentan hasta 60 años de cárcel sin beneficiosEl 30 de julio, las autoridades hallaron el cuerpo de la bebé Alahia enterrado junto a pertenencias de su madre. Ese día fueron capturados Yulieth Angulo y los cuatro hombres señalados de integrar la banda Los Santa.La Fiscalía les imputó feminicidio, secuestro, desaparición forzada y alteración de elemento material probatorio. Los procesados no aceptaron los cargos. Un juez los envió a la cárcel, donde enfrentan hasta 60 años de prisión sin beneficios.
El pasado 3 de mayo una tragedia conmocionó a los habitantes de Popayán y a todo el país, luego de que en medio de un evento de entretenimiento con Monster Trucks, uno de estos gigantescos vehículos se abalanzara sobre el público, dejando tres personas sin vida y decenas de heridos. ¿Qué errores hubo en la organización del evento y quién debe responder a las familias damnificadas?Los Monster Truck o camiones monstruo se han convertido a nivel mundial en una de las atracciones extremas de acrobacias que atrae a personas de todas las generaciones. Sin embargo, en Colombia son pocas las regulaciones para este tipo de vehículos y para los eventos en los que realizan sus arriesgadas maniobras. A pesar de esto, en mayo de este año las redes sociales de los payaneses se llenaron de una atractiva publicidad que prometía una tarde familiar para disfrutar de estos carros manejados por expertos.Los errores en el evento de Monster Truck en PopayánEn cuestión de segundos, lo que sería una tarde de diversión y adrenalina para las familias de Popayán, se convirtió en una de las tragedias más grandes de los últimos años. Tres personas perdieron la vida, dos de ellos eran menores de edad, y otros 40 asistentes resultaron gravemente heridos luego de que el vehículo llamado 'La dragona', conducido por la experta Sonia Segura, perdiera el control y terminara arrollando a parte del público que se encontraba en el lote del Boulevard Rose.Cuatro meses después, algunos de los asistentes que sobrevivieron al incidente, señalaron que desde el ingreso al lugar todo anunciaba una posible tragedia. Dilan Matías Pichincha, uno de los asistentes menores de edad, señaló a Séptimo Día que al llegar al evento notó que no se parecía a la publicidad que vio en redes sociales ni al tipo de lugares en los que se suele realizar estos eventos en otros países. "Yo vi que no era tan seguro. En las redes yo veía que [esos eventos] eran en un estadio, las personas estaban arriba y ellos pasaban por debajo", aseguró el niño que fue con sus abuelos.Luciana Fierro, de 12 años, asistió al evento junto a su hermana mayor María Camila, quien falleció a causa del incidente. Ella también resaltó que "el lugar del evento era muy pequeño, el carro solo podía dar una vuelta y ya. Para esos vehículos tan grandes, la distancia era muy poca".Todos ellos adquirieron sus entradas tras ver en redes sociales la publicidad del evento que prometía acrobacias y adrenalina de la mano de estos increíbles vehículos pocas veces vistos en el país y, además, asegurando que contaban con "todos los protocolos de seguridad" y la autorización de las autoridades. También les dio confianza ver que una de las conductoras contratadas por DB Entretenimiento y Colombia Monsters, promotores del evento, era Sonia Segura, una de las únicas mujeres en Latinoamérica autorizada para manejar estos vehículos.Tal y como lo señalaron los asistentes, en los videos de redes sociales se puede observar que el público del evento no solo estaba ubicado en el suelo a la misma altura de los monster truck, vehículos que pueden pesar más de cinco toneladas, sino que ademas estaban a escasos dos metros de distancia y lo único que los protegía era una valla metálica de un metro de alto. Luego de realizar algunas maniobras en el pequeño espacio mientras conducía 'La dragona', sobre las 5:00 de la tarde Sonia Segura perdió el control del monster truck, que también se prendió en llamas, y se fue sobre los asistentes. El carro nunca se detuvo, solo un poste de energía contra el que chocó al final del lote y justo antes de la vía principal logró detener su trayectoria. ¿Por qué las autoridades habilitaron este evento?El abogado Fabián Naranjo representa a 22 de las víctimas de esta tragedia y advirtió que hubo varias inconsistencias y errores desde la planeación del evento que, de haberse corregido, se habría evitado el fatal desenlace. Detrás del evento estaban empresarios con experiencia en eventos masivos en la ciudad, pero quien radicó la solicitud de autorización ante la Alcaldía fue Blanca Nury Meneses, mientras su esposo, Daniel Sandoval, sería es el que estuvo a cargo de la organización.Una de las primeras inconsistencias, según el abogado, es que en la solicitud de permisos, Blanca Nury calificó el evento bajo la normativa de artes escénicas. A pesar de ese error evidente desde el primer momento, el evento de Monster Truck fue habilitado por la Secretaría de Gobierno, la oficial de Gestión de Riesgo y la Alcaldía Local bajo las normas de un espectáculo público de artes escénicas, sin exigir los protocolos de seguridad necesarios para lo que realmente iba a suceder en el lote de Boulevard Rose. "Son deportes extremos, de alto impacto, requieren escenarios propicios y requisitos diferentes. El evento nunca debió haberse realizado porque el escenario no era propicio para eso", indicó el abogado Fabián Naranjo. Tal y como lo notaron Dilan y Luciana, dos de los menores que resultaron heridos en el evento, el principal error era la distancia de los asistentes de los vehículos y la barrera de protección mínima. Séptimo Día consultó con uno de los pilotos que hace parte de la Asociación Americana de Monster Truck en Estados Unidos, quien vio las imágenes del evento en Popayán y coincidió con los sobrevivientes. "No creo que nadie deba estar al mismo nivel de los Monster Trucks, deben estar arriba en las graderías con muros de contención. Es demasiado peligroso", sobre el evento en la capital del Cauca resaltó que "no tienen las barreras correctas, no tienes muros de concreto. tienen una pequeña valla de aluminio y a toda esa gente sentada ahí. Obviamente esa valla no va a detener un camión de 10.000 libras".También resaltó que en el lugar había presencia de cinco socorristas y tan solo una ambulancia para atender en caso de alguna emergencia. Julián Prado, director de la Cruz Roja del Cauca, explicó que se había informado que al evento asistirían mil personas y que tenían entendido que era una "exhibición" de estos vehículos. Sin embargo, al lote del Boulevard Rose recibió a cerca de tres mil asistentes.De la misma forma, los Bomberos de Popayán resaltaron que emitieron un permiso para el evento que, en primera medida, se iba a realizar el 26 de abril, pero debido a cuestiones de orden público este fue aplazado para el 3 de mayo. Para esta nueva fecha, según detallaron los bomberos, en ningún momento se les solicitó hacer una revisión del lugar para alertar sobre posibles riesgos.Por otro lado, sobre el incidente con el monster truck conducido por Sonia Segura, las investigaciones arrojan que se trató de una posible falla mecánica, pero todavía se está a la espera de un peritaje técnico que establezca qué falló específicamente. El abogado Fabián Naranjo señaló que, previo al evento, nadie realizó una revisión a los vehículos contratados para el evento. Séptimo Día intentó contactar a los organizadores del evento para conocer su versión, pero a través de sus abogados detallaron que se niegan a dar declaraciones. Igualmente, se intentó contactar a Sonia Segura, la conductora con gran experiencia en Monster Trucks que también es investigada como posible responsable por lo ocurrido, pero ella designó a su abogado Mauricio Ospina para responder por su vinculación al evento. "El papel que ella juega en esto es la conducción del monster Truck", el cual le entregó la empresa Colombia Monsters, de la cual ella figura como representante legal suplente.La Fiscalía ya inició su investigación para determinar si hay o no responsabilidad por parte de la conductora. También a quienes desde la administración municipal autorizaron la realización del evento; este programa intentó comunicarse con el alcalde de Popayán, Juan Carlos Muñoz; con el secretario de Gobierno, Reinel Polanía y con el jefe de la oficina de Gestión de Riesgos, Jair Flores, pero no fue posible concretar ninguna entrevista con ellos.
En medio de la tragedia con la que amaneció Armero y que el mundo conoció el 14 de noviembre de 1985, una pequeña niña, Omaira Sánchez, se convirtió en un símbolo. Los rescatistas la ubicaron en el barrio Santander, tras escuchar golpes bajo unas tejas de zinc. (Lea también: ¿Cómo era Armero antes de la tragedia de 1985? Vea la reconstrucción virtual del municipio)Hasta allí llegó la prensa y su rostro inocente empezó a ser inmortalizado en el mundo entero. Muros, escombros y cadáveres dificultaban su rescate.El fotógrafo Jairo Higuera recordó que Omaira “decía que la abuelita la estaba cogiendo de las piernas y que no la dejaba salir. ‘Es que mi abuelita me tiene agarrada de las piernas y no me deja salir’. Entonces eran muros en los que había quedado atrapada”.Una de sus preocupaciones, contaban los testigos, era que no iba a poder entregar una tarea de matemáticas.Los esfuerzos por sacar a Omaira del lodoUna de las formas para llegar a la parte del cuerpo aprisionada era sacar el agua. A las 24 horas apareció una motobomba, pero no sirvió de mucho.“Llegamos a las 6 de la mañana otra vez con la motobomba y comienzan a tratar de sacar el agua los socorristas. Ya había más socorristas, policías y todo, y a tratar de sacar el agua para sacarla a ella, y se dan cuenta que sacaban un tancado de agua y entraban 20”, relató Germán Santamaría, escritor y cronista colombiano.Leonardo Hernández, último rescatista que la vio con vida, contó que “nos metimos al lodo para tratar de remover los cadáveres y escombros que la estaban aprisionando, pero eran demasiados y no había puntos de apoyo, estábamos solo con caminos de costales de café y latas de zinc como haciendo un puente para llegar al sitio. Imagínense un patio que es un cuadrado y se ha roto, y ella está dentro de esa estructura y esa estructura la aprisiona y queda en el lodo desde la cintura para abajo, y el lodo empieza a subir”.En el segundo día, Omaira seguía aferrada a la vida. Y frente a las cámaras le envió un mensaje a su madre: “Quiero decir unas palabras. Mamá, si me escuchas, yo creo que sí, reza para que yo pueda caminar y esta gente me ayude. Mami, te quiero mucho. Mi papi, mi hermano y yo. Adiós, madre”.Hernández describió cómo murió: el sábado 16 de noviembre, tras permanecer más de 60 horas entre el lodo, Omaira “colapsó. Ella empezó a tener problemas, seguramente por aplastamiento de sus miembros y el daño muscular que tenía, y el daño muscular que tenía estaba matizándose. (…) Hace un paro cardiaco, tratamos de reanimarla, pero desafortunadamente no sale de la reanimación y decidimos no continuar”.Su cuerpo nunca fue sacado de los escombros. La decisión fue dejarla allí, con su familia.“Ella luchó por su vida aquí. Ella aquí batalló, aquí vivió y aquí murió, dejémosla ahí, suéltenla. Y dos la soltaron y la niña se hundió y se hizo un remolino en el agua, como una burbuja. Así ella se hundió”, rememoró Santamaría.Desde ese momento, la casa de Omaira se convirtió en un sitio de peregrinaje. Con el tiempo, en el lugar se levantó un altar en donde propios y extraños llegan a pedir favores. Son decenas las placas en las que se le adjudican a Omaira milagros y agradecimientos por interceder para curar a alguien o encontrar a un pariente perdido. (Lea también: La mujer que se reencontró con su hija décadas después de la tragedia de Armero: así es su historia)De Omaira, en ese sitio, se exhiben también fotos de ella disfrutando del arte, de la danza, de una niña que encarna lo que fue y es Armero.NOTICIAS CARACOL
Esperanza Fierro es una sobreviviente de la tragedia de Armero, un pueblo que el 13 de noviembre de 1985, en cuestión de minutos, desapareció del mapa y quedó enterrado entre lodo y cenizas tras una avalancha provocada por la erupción del volcán Nevado del Ruiz. La mujer, que se reencontró con su hija décadas después, contó su historia para Noticias Caracol.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)"El 13 de noviembre yo estaba en mi casa en el momento en que empezó a caer ceniza. Vivía en la carrera 12 #5-28, o sea entre quinta y sexta. Un señor nos dijo: salgan porque se vino una avalancha. Entonces yo fui a salir, pero en el momento pasó el carro de bomberos diciendo que nos encerráramos, que nos tapáramos, fue algo que nos desubicó. Sin embargo, salimos. Yo estaba con mis dos hijos, con mi mamá y mi papá", relató la mujer.Lea: La tragedia de Armero: las lecciones que dejó el drama vivido en Colombia hace 40 años¿Cómo sobrevivió Esperanza Fierro a la tragedia de Armero?Fierro contó que salió de su casa con su hija en brazos, quien en ese momento tenía cuatro años. Salió acompañada de su madre y de su hijo de ocho años. Su padre decidió no salir. "Venía por la calle. Cuando volteé para mirar que mi papá había venido o se había quedado, veo semejante lodo que venía. Corrimos hasta la esquina y ahí ya nos tapó el otro lodo".Las calles del pueblo ya estaban siendo tapadas una a una por la inminente avalancha que venía desde el volcán cuando la madre de Esperanza Fierro le dijo respondió a la pregunta de que hacían en ese momento: "Lo que Dios quiera". "Siento ese golpe que me pegó aquí en la espalda y me elevó. Me dejó en una cuerda de alta tensión", relató la mujer.Durante varios momentos Fierro quedó atrapada en el cable, en teoría a salvo de la avalancha, pero perdió el rastro de su madre y sus hijos. La mujer recuerda que un hombre gritó diciendo que había encontrado al niño y que en otro momento alcanzó a escuchar a su hija buscándola, pero la oscuridad le impidió verlos en ese momento. La mujer fue llevada a un centro de salud y se enteró de que su hija estaba viva. "Mi niña me la pasaron. La miré y la tuve, pero no me la dejaron llevar conmigo porque yo iba ya muy grave, yo tenía fractura de costillas". Fierro relató que tuvieron que trasladarla a otro lugar por su condición de salud y su hija se tuvo que quedar.Lea: Omaira Sánchez decía “saquen a los que es más fácil y luego yo": último rescatista en verla vivaEl reencuentro entre madre e hijaDe acuerdo con la mujer, su hija Diana Marcela Fierro quedó en un albergué y se la dejó encargada a otra persona, que poco después también se tuvo que ir. "Le quitaron la niña, la montaron en un carrito blanco con 16 niños más y hasta el sol...". Durante años la madre busco a su hija, que no aparecía por ningún lado."Como nunca perdí la esperanza, yo decía: mi niña está viva, yo la voy a encontrar. Gracias a los medios, que venían y me hacían entrevistas, yo salía en las entrevistas. Resulta que mi hija ya sabía que los papás que la tenían no eran los de ella. Ella ya estaba en Suiza", explicó la sobreviviente.Su hija había estado a cargo de Instituto de Bienestar Familiar, que la entregó a una madre sustituta durante tres años en Colombia. Después la niña fue adoptada por una familia de alemanes que se la llevaron a Suiza. Esperanza Fierro, sin saberlo, fue vista por su hija en un documental. "Ella empezó a buscar, cualquier cosa que hablaban de Armero ella estaba muy pendiente. Cuando ella me vio en el documental, como estamos ahoritica, se aferró a que era la mamá".Diana Fierro se comunicaba con Francisco González de la Fundación Armando Armero. Después de un intercambió de fotografías la hija perdida creía que había encontrado a su madre. Otra hija de Esperanza Fierro fue la que primero conoció la noticia. Ella y su hermana que no conocía se parecían bastante, y cuando le mostraron las fotos a su madre no sabía en un principio que se trataba de aquella niña que vio por última vez durante la tragedia de su pueblo. "Mi hija me encontró", relató la mujer, que poco más de 30 años después pudo reencontrarse con su hija.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
El 13 de noviembre de 1985, Colombia se despertó con una noticia demoledora: el volcán Nevado del Ruiz había entrado en erupción, sepultando a cerca de 25.000 personas y borrando del mapa al municipio de Armero. Cuatro décadas después, la sombra de aquella catástrofe sigue impulsando una labor científica crucial en el país, transformando la forma en que la nación aborda el riesgo geológico.La vulcanóloga Marta Calvache Velasco, una de las científicas más destacadas del planeta, vivió de cerca los días previos al desastre que hoy se recuerda como la peor tragedia natural en la historia de Colombia. Su vida, dedicada a evitar que eventos como el de Armero se repitan, es el testimonio de la lección más grande que dejó la avalancha: la necesidad imperiosa de escuchar a la ciencia.Un día antes de la erupción, el 12 de noviembre de 1985, Marta Calvache y un grupo de científicos visitaron el cráter del volcán Nevado del Ruiz. Ella recuerda que trabajaban intensamente en el mapa de amenaza. Habían pronosticado el potencial destructivo de una erupción y las consecuencias que desataría.La advertencia era clara: “se explicaba en Armero ‘mire, el volcán Nevado del Ruiz tiene un cráter que es el Arenas, el río que pasa por aquí viene de ese cráter”. El mapa de amenaza, elaborado aproximadamente un mes antes de la avalancha, especificaba que Armero tenía un 100% de posibilidades de ser afectada por un flujo de lodo si el volcán hacía erupción. Sin embargo, la tragedia se materializó.A pesar de que el suceso fue una erupción "pequeña", el flujo de lodo que bajó por el río Azufrado acabó con miles de vidas.El dolor como motor de la cienciaLa tragedia de Armero marcó un antes y un después para Colombia. Tras el horror, se creó el primer observatorio vulcanológico del país en Manizales. Armero es importante no solo para la vulcanología colombiana, sino también porque a partir de esta tragedia se inició todo lo que hoy se conoce como el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo.Para muchos de estos científicos, la prevención es una misión personal marcada por la pérdida. Gloria Patricia Cortés, quien por años ha estudiado el comportamiento del Nevado del Ruiz, se dedicó a esta labor tras perder a su mejor amiga el 13 de noviembre de 1985 en la avalancha. Ella subraya que “el mensaje y la lección del Ruiz para Colombia y para el mundo es que, a pesar de estar lejos de los volcanes, de no tener visibilidad hacia ellos, los ríos son como ese cordón umbilical entre cráter Arenas y las poblaciones que se han asentado buscando la riqueza del agua y que están cerca y creciendo cerca de ríos que vienen desde zonas volcánicas”.Ella misma explicó en Los Informantes hace unos años las medidas de monitoreo que se deben tener en las zonas de lo volcanes: “medir las emisiones de gases, la temperatura de las aguas, las características de las aguas termales, medir condiciones de cambios en la superficie del volcán y hacer las observaciones de actividad superficial”.Calvache sobrevivió en el volcán GalerasMarta Calvache no solo ha dedicado su vida a estudiar el Ruiz. Su carrera está marcada por su supervivencia a la erupción del volcán Galeras el 14 de enero de 1993, donde un grupo de científicos internacionales que visitaban Pasto fue sorprendido por la explosión. La columna de humo alcanzó los 4 kilómetros y rocas al rojo vivo caían por doquier. Ella se aventuró al cráter para salvar a sus compañeros heridos, mientras otros huían.Seis científicos y tres turistas murieron ese día. Ella fue la primera en auxiliar a Stanley Williams, un renombrado vulcanólogo que tenía el cráneo fracturado y una pierna rota. Williams, a quien literalmente le salvó la vida, se convertiría más tarde en su maestro de doctorado en la Universidad de Arizona. Cuando se le pregunta si el riesgo valía la pena, su respuesta es categórica: “sí, creo que el trabajo que se hacía era muy válido y muy importante”.Para Calvache, estudiar los volcanes es crucial, pues son el motor de la creación y la manifestación de la dinámica interna de la Tierra. En entrevista con Los Informantes en 2023, ella comparaba a Colombia, desde el punto de vista geológico, con un adolescente: “nosotros estamos viviendo en un país que tiene la energía, desde el punto de vista geológico, de un adolescente, es joven, es muy joven, tiene pocos millones de años y todavía está creciendo, o sea, la manifestación de sismos, de erupciones volcánicas, de que tengamos montañas altas es esa manifestación de un continente que está creciendo, tiene la energía de un adolescente”.Por más de 20 años, la doctora Calvache dirigió el área de geoamenazas en Colombia. En su labor, advirtió sobre el peligro de volcanes mucho más explosivos que el Ruiz o el Galeras, como el Machín, cerca de Ibagué. La última erupción del Machín fue hace unos 800 años, pero lo que podría generar no tiene precedentes, “nos imaginamos las consecuencias".La historia de Armero, y el trabajo de los científicos que hoy vigilan incansablemente los volcanes, es la base para construir un futuro mejor. Aunque sigue siendo imposible predecir una erupción, sí es posible evitar que la historia de hace 40 años se repita.
Omaira Sánchez tenía 13 años cuando fue sorprendida junto a su familia por la avalancha de Armero, en Tolima, hace 40 años. La niña, enterrada casi hasta el cuello entre el lodo y los escombros, se convirtió en símbolo de la tragedia del pueblo, en cuyas ruinas sobresale una escultura suya, rodeada de centenares de placas de agradecimiento y transformada en objeto de culto popular.El país y el mundo vieron con dolor cómo socorristas y sobrevivientes trabajando con las uñas, porque no había otros medios, trataban de rescatar a personas que habían quedado atrapadas, la mayoría de ellas irreconocibles por la hinchazón causada por el lodo tostado por el sol que hasta les desdibujaba la forma humana.Entre esas personas que quedaron vivas a pesar de haber sido sepultadas por la avalancha estaba Omaira, una niña de ojos negros y cabello corto ensortijado cuya vida se extinguió lentamente ante la mirada del mundo.Leonardo Hernández, coordinador de emergencias para América Latina de la Organización Panamericana de la Salud, fue uno de los rescatistas que intentó salvar a la menor de edad y el último en verla con vida.En su diálogo con Noticias Caracol en vivo recordó cómo veía desde el helicóptero “esa cantidad de gente en el lodo, pidiendo auxilio”, reconociendo que “no teníamos idea de la magnitud del evento hasta llegar al sitio”. (Lea también: Duro relato de hombre que perdió a su esposa en Armero: "Estábamos peleados, no pude salvarla")(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Omaira Sánchez estaba bajo unas latasLeonardo contó que fue un día después de haber llegado a Amero que “la Fuerza Aérea escuchó que alguien golpeaba unas latas de zinc y bajo de esas latas estaba Omaira”.Ella “estaba en sitio inundado hasta el pecho, atrapada en sus extremidades a las cuales ni siquiera lográbamos tener acceso porque había objetos de construcción aprisionándola y además de eso, cadáveres y lodo que no nos permitía acceder a sus miembros inferiores. La niña estaba absolutamente consciente, además tenía una inteligencia emocional impresionante que inmediatamente nos conectó”.Narró que Omaira Sánchez “no sentía sus piernas, nosotros le colocamos una viga donde ella apoyaba las manos, pero el lodo y el agua le daba en ocasiones al nivel de los hombros. Nos metimos al lodo para tratar de remover los cadáveres y escombros que la estaban aprisionando, pero eran demasiados y no había puntos de apoyo, estábamos solo con caminos de costales de café y latas de zinc como haciendo un puente para llegar al sitio. Imagínense un patio que es un cuadrado y se ha roto, y ella está dentro de esa estructura y esa estructura la aprisiona y queda en el lodo desde la cintura para abajo, y el lodo empieza a subir”.Sostuvo que “no teníamos cómo evacuar todo el líquido de ese sitio y tener acceso visual a los objetos, tratamos de amarrarlos con helicópteros para jalarlos, a ella misma, pero le hubiéramos hecho daño”.No obstante, afirmó que siempre tuvieron la esperanza de rescatarla con vida, “nos fuimos rotando para no dejarla sola y hacíamos otros rescates y volvíamos y en la noche estábamos permanentemente con ella”.“Lo más llamativo era su actitud ante la vida y su comprensión de la dificultad que teníamos para rescatarla por las dificultades del terreno y nos decía ‘vayan y saquen otros que está más fácil’, porque se escuchaban los gritos de las personas pidiendo auxilio y ella misma decía ‘saquen a los que está más fácil y luego vienen por mí’”.¿Cómo murió Omaira Sánchez?"Mamá, si me escuchas, yo creo que sí, reza para que yo pueda caminar y esta gente me ayude... Mami, te quiere mucho mi papi, mi hermano y yo... Adiós, madre", fueron las conmovedoras palabras con las que se despidió a través de la televisión la niña de 13 años.El sábado 16 de noviembre, tras permanecer más de 60 horas entre el lodo, Omaira “colapsó. Ella empezó a tener problemas, seguramente por aplastamiento de sus miembros y el daño muscular que tenía, y el daño muscular que tenía estaba matizándose”, relató el rescatista Hernández.Entonces, admitió el socorrista, se dieron cuenta “de que era casi imposible sacarla con lo que teníamos hace 40 años. (…) Sin embargo guardábamos la esperanza de ganar tiempo. Ella hace un paro cardiaco, tratamos de reanimarla, pero desafortunadamente no sale de la reanimación y decidimos no continuar”.Ese sábado, contó, tuvieron que seguir con sus labores porque había amenazas de nuevas avalanchas, otros pacientes atrapados que tenían que tratar de sacar y que pudieron rescatar. (Lea también: Emotivo reencuentro: médico abrazó a niña que trajo al mundo en medio de tragedia de Armero)Omaira Sánchez “era un ser especial”“Armero nos cambió la vida a muchos”, dijo Leonardo Hernández, quien después de la tragedia abandonó la veterinaria y estudió medicina.Asimismo, describió a Omaira Sánchez como una niña llena de “generosidad, un ser lindo. No es por halagar al que se fue, pero realmente era diferente y muchos periodistas fueron testigos de eso. Era un ser especial, nos decía que fuéramos a descansar, pedía alguna galleta para comer, no dejó de ser quien era en medio de esas circunstancias y con una capacidad impresionante de entender ese entorno y su realidad”.La niña fue “un gran ejemplo del corazón y del tesón de la gente de Armero”, finalizó.Según testigos, el cuerpo de Omaira, con autorización de su madre, que sobrevivió a la tragedia de Amero, fue cubierto con escombros y cuando el lodo se solidificó, su tumba se convirtió en una especie de santuario y lugar de visitación de quienes van a las ruinas.En el lugar, además de la escultura, una cruz parcialmente tapada por las placas de granito, flores, fotografías y juguetes, y una lápida decorada con pinturas de ángeles recuerdan que Omaira nació el 28 de agosto de 1972 y murió el 16 de noviembre de 1985.NOTICIAS CARACOL*CON INFORMACIÓN DE AGENCIA EFE
Colombia continúa conmemorando los 40 años de la tragedia de Armero, un pueblo que en cuestión de minutos desapareció del mapa y quedó enterrado entre lodo y cenizas tras una avalancha provocada por la erupción del volcán Nevado del Ruiz en la noche del 13 de noviembre de 1985. Miles son las historias que se han contado y cuatro décadas después el corazón de los armeritas que vivieron el terror del peor desastre natural de la historia al país continúa apegado al recuerdo.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)Una de esas trágicas historias es la de Jesús Otálora, un hombre que narró cómo ese trágico día estaba peleado con su esposa, quien murió en medio del desastre, y no la pudo despedir.Jesús narró en Noticias Caracol que “hace 40 años, cuando llegué yo a las 7:00 de la noche, iba para el teatro Simón Bolívar a cine. Me encontré con mi hija y me encontré con mi esposa. Desafortunadamente estaba peleado con mi esposa. Cogí a mi niña, la alcé, la dormí, me fui para el teatro y salí a las 9:30 de la noche, cuando ya había azufre, cuando ya había ceniza, cuando había una mancha negra en el cielo que nos cubría”.Jesús agregó que “en las horas de la noche cuando se presentó esto yo me acosté a dormir con mi madre porque estaba peleado con mi mujer. Entonces, no pude salvarla a ella. Yo me fui para la casa fue cuando a las 11:30 ya había explotado el volcán y ya en ese momento nosotros estábamos preparados para la muerte sin saber cómo nos podíamos defender”.También perdió a su hija en la tragedia de ArmeoAdemás de perder a su esposa, Jesús contó que aquel fatídico día también desapareció su hija de 4 años. “Este es el momento en que yo no sé si quedó viva, si quedó muerta, y estamos en esa incógnita en todo el Tolima, sobre todo las madres y los padres de los niños desaparecidos”.Jesús finalizó diciendo que “los niños se desaparecieron y no entendemos cuál fue la razón. De pronto fue la desobediencia de un desorden que no tuvieron en cuenta. Entonces, hay muchos niños desaparecidos que están vivos, que fueron a parar a otros países y estamos en esa búsqueda. Eso es muy importante”.ICBF anuncia apertura del "libro rojo", que contiene información sobre niños desaparecidos en ArmeroSon más de 500 los niños y niñas que desaparecieron en Armero el día de la tragedia. Muchos fueron dados en adopción de forma irregular. 40 años después, cientos de padres continúan exigiendo respuestas sobre la suerte de los suyos.Y es que, en medio de los actos simbólicos, se produjo un anuncio esperado hace mucho tiempo y tiene que ver con el famoso “libro rojo”, que contiene información de los niños y niñas perdidos en Armero. “El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar abre el libro rojo, que es esa pieza histórica en donde están consignados los registros de los niños y niñas que fueron recibidos por el Instituto Colombiano hace 40 años”, mencionó Adriana Velásquez, subdirectora general del ICBF. Este anuncio se convirtió en un bálsamo para los padres de los desaparecidos.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
El 13 de noviembre de 1985, Armero quedó sepultado bajo toneladas de lodo tras la erupción del volcán Nevado del Ruiz. Más de 20 mil personas perdieron la vida en una de las peores tragedias naturales de Colombia, pero, en medio del horror y la devastación, una historia de vida logró abrirse paso: el nacimiento de una bebé en el corazón de la tragedia.>>> Los Informantes: La hija de la avalancha, las puntadas de Andrea Petro y una reina de la batataConsuelo Rodríguez fue aquella bebé que llegó al mundo entre el lodo, gracias a la rápida ayuda del entonces joven médico Rodrigo Meléndez. Casi cuatro décadas después, en un emotivo encuentro logrado por el programa Los Informantes, ambos se vieron y rememoraron aquel milagroso momento que los unirá para la eternidad.La historia del doctor Rodrigo MeléndezEl doctor Rodrigo Meléndez es una rareza en casi todos los aspectos de la vida. Desde su vida privada, con 5 matrimonios a cuestas, hasta su especialidad, pues dice que es ‘callejólogo’, en sus palabras: el médico que atiende los invisibles, los enfermos de la calle; del Bronx, de 5 huecos, de Idipron, entre otras.“Pues yo me siento muy bien. Las enfermedades que yo tengo han sido bendiciones, me han enseñado mucho más sobre la vida, mucho más de lo que he aprendido a través de mi carrera (…) Infortunadamente, digo, al comienzo tuve un polio, que me afectó 2 extremidades. Luego, tuve otra enfermedad llamada esclerosis lateral amiotrófica. Ha tratado esa enfermedad de llevarme a una silla de ruedas, pero he luchado y no me voy a dejar. Y, por último, los signos del zodiaco me persiguen y aparecen 2 situaciones de cáncer, pero que estamos también luchando con ellas”, comenta el doctor.>>> Habla Andrea Petro, hija del presidente: “Él dirige al país a través de Twitter, déjenlo”Pese a sus limitaciones, Rodrigo Meléndez entró a la Universidad del Rosario a estudiar Medicina y se graduó con honores.“Yo quería ser en un momento dado ginecólogo y obstetra y, durante el tiempo de estudiante, se fundó el Hospital La Victoria, entonces con mis compañeros nos repartíamos. Yo era el que atendía todos los partos y recibía todos los chiquitines y a ellos les fascinaba suturar. Era mucho más fácil con mis manos recibir los chiquitines, entonces yo era como la partera”, recordó en Los Informantes.En la madrugada del 14 de noviembre de 1985, Yamid Amat -el decano de los periodistas- con su gran olfato, anunció que Armero había desaparecido del mapa.>>> Un amor a prueba de todo: pareja enfrentó sus adicciones y las superó para ayudar a otrosTras la trágica noticia, el joven médico Rodrigo Meléndez partió hacia el departamento de Tolima para complementar el equipo de atención de la emergencia.Llegó hacia las 5:40 a.m. y “uno sentía que estaba ante El Desierto del Sahara. Había una desolación total. Y lo que uno alcanzaba a ver: cantidades de personas implorando ayuda”.En medio de un caos absoluto, sin recursos ni tecnología, el doctor y otros rescatistas intentaron hacer lo que podían, pero el dolor y la muerte los desbordaron. Sin embargo, se encontraron con una sorpresa.Mientras el mundo se derrumbaba a su alrededor, una vida estaba abriéndose paso entre el lodazal: una mujer estaba a punto de dar a luz.“Se quejaba mucho de sus dolores de parto. Me dijo que era, creo que el quinto o el sexto, no recuerdo bien. Entonces dije: 'esto va a ser muy rápido'. Le dije a 2 de las chicas que estaban conmigo como socorristas que tratáramos de armar un cambuche. Le rompí fuente y fue rápido el parto, salió la chiquita. Salió bien, afortunadamente, pero cuando la tuve en mis manos dije: “Dios, Rodrigo, ¿cómo le vamos a ligar el cordón umbilical?”. Y fue cuando dije, ‘no hay de más, los cordones de mis zapatos’”, así, como si tratara de una historia sacada de un libro, fue como llegó a la vida Consuelo Rodríguez.>>> Así es la inspiradora historia de hermanos siameses: "La discapacidad no nos impide ser felices"“Fue una esperanza muy grande ver que en medio de la muerte renacía la vida”, relata el doctor sin titubear, pues nunca, en su larga vida ejerciendo la Medicina, ha olvidado a Consuelo, ese parto que lo marcó.Así fue el reencuentroEn un estudio de Caracol Televisión, el doctor relató los detalles de ese inolvidable parto. “Saliste completica, pero comienza Cristo a padecer: ‘¿cómo voy a ligarle yo el cordón umbilical?’”, recordó, explicando cómo se ayudó con los cordones de sus zapatos. La placenta, agregó, fue enterrada en Armero, en un acto simbólico de esperanza en medio del caos.El reencuentro estuvo marcado por abrazos y lágrimas, en el año 2024, 39 años después de un milagro en medio de las ruinas causadas por la avalancha en Armero.
La disciplina de alto rendimiento no espera por el cemento pulido ni el equipamiento de última generación. En Armero Guayabal, donde la historia trágica convive con un futuro prometedor, el espíritu deportivo se mantiene firme, incluso 40 años después de la tragedia que vivió el municipio tras la erupción del volcán del Nevado del Ruiz. Allí, la cancha de baloncesto del Parque Temático Omaira Sánchez hace las veces de gimnasio. Los jóvenes, herederos de una rica dinastía de pesistas, desafían la adversidad al trabajar con barras de acero viejas y discos reventados.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)El entrenador, Nicolás Rojas, describe la logística diaria de un entrenamiento que exige más que solo esfuerzo físico: "Es un poco complicado que ellos tengan que llegar media hora antes a sacar la implementación, discos, plataformas, barras, armar, organizar para cambiarse y empezar su entrenamiento". Armero fue la cuna de campeones en levantamiento de pesasEste municipio fue históricamente cuna de grandes deportistas, especialmente en levantamiento de pesas o alterofilia, logrando extensas medallerías y reconocimientos antes de 1985. Hoy, la juventud rinde tributo a aquellos campeones del ayer. Ender Fabián Suárez Solano es una prueba viva de este legado. Es campeón suramericano en la categoría Sub-15 y es prácticamente invencible en los nacionales, formando parte de la selección nacional. Como muchos, Ender persigue el sueño olímpico con una mentalidad de campeón que no se conforma con seguir los pasos de otros: "Uno no tiene que decir quiero ser como él, uno tiene que decir: 'Quiero ser mejor que él, tener una perspectiva más alta, alcanzar mejores logros, siempre uno estar en lo alto' ". Sobre sus objetivos, el joven pesista no titubea: "¿Mis metas? Tener una medalla olímpica". Asegura que se prepara "todos los días, metiéndole fuerte al entrenamiento para poder alcanzar las metas".Emily Juliana Amaya, quien ha sido campeona nacional en la categoría Sub-15 cuatro años seguidos, siente que sus logros merecen ser reconocidos con infraestructura adecuada. Emily pide mejores condiciones para quienes vienen detrás: "Que nos dieran un escenario super grande, super bonito, un espacio muy estable para nosotros y para los niños que vengan a entrenar y que haya implementación para que no tengamos que correr como lo estamos haciendo ahorita".Helí, el hombre tras el éxito deportivo de ArmeroEl club donde entrenan estos jóvenes lleva el nombre de Jesús Helí Oviedo, un hombre que elevó el deporte y convirtió a Armero en la "meca de los deportistas". En el momento de la tragedia, Helí ya había formado a 28 campeones nacionales. Él es una inspiración fundamental para los jóvenes.Helí Oviedo, quien afirma que se considera "el papá de mucha gente", algo que lo llena de mucha satisfacción, recuerda con nostalgia la época dorada, destacando cómo la alterofilia era el punto de mira de todos los otros deportes. Recuerda que, en 1985, Armero estaba deportivamente organizado y contaba con recursos que hoy son un sueño."En 1985 estábamos completamente organizados deportivamente, teníamos el mejor coliseo, teníamos cancha de básquetbol para los calentamientos, teníamos cancha de microfútbol, una piscina de aguas medicinales, un bosque a nuestro alrededor, teníamos un paraíso", rememora.Del hierro a la danza: sanar a través del movimientoLa fuerza de los jóvenes de Armero Guayabal no reside solo en la musculatura de sus pesistas. También se manifiesta en la danza, gracias a los niños del Colectivo Calina Cumbay, quienes usan el lenguaje del cuerpo para contar la historia de su pueblo.Yira Ñuste, directora del colectivo, explica que el arte es una herramienta poderosa para manejar la memoria: "Estamos tratando de contar la historia de una forma que no duela, para los niños la danza es diversión, el teatro es diversión, el circo es diversión, pero cuando permitimos contar la historia y llevarla a través del movimiento de la danza, que es una expresión corporal muy bonita, los niños dibujan con sus manos, con sus piernas, lo que es el volcán".La danza revive la fuerza de Cumanday —nombre ancestral del volcán— y representa esos momentos, como la "Venus de lodo". Los integrantes del colectivo cultural demuestran una madurez profunda al reflexionar sobre el pasado de su tierra. "Me parece que es una historia muy nueva y a la vez vieja. Es un hecho de amor para ellos y para toda la gente que murió", dijo Antonela Paez Trujillo, miembro del colectivo.Isabella Aguirre Mahecha, por su parte, le ofrece consuelo a su abuela, enfrentando el dolor con la realidad del presente: "Yo le digo abuela: 'No te sientas triste porque gracias a Dios ustedes siguen vivos, tenemos una casa, está mi papá, mis tíos, yo y estamos bien ' ".Estos jóvenes están dando lecciones de madurez, conscientes de que sus padres y abuelos llevan un dolor profundo, pero tienen claro que son depositarios de un gran legado y no están dispuestos a dejar que se pierda.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos.NOTICIAS CARACOL
Maryuri Trujillo, una de las periodistas de Noticias Caracol y oriunda de Líbano, Tolima, recordó cómo su profesor Fernando Gallego advirtió sobre la tragedia de Armero antes de que ocurriera. Desde altos cargos le ordenaron al maestro callarse para no generar pánico, pero él seguía intentado avisar con la esperanza de salvar cientos de vidas.La reportera lo conoció en el Colegio Claret, un centro estudiantil católico en el que Gallego vivió durante 10 años y desarrolló su vida docente. Ella cursaba sexto grado y su profesor de ciencias llegaba siempre al salón para hablarles del volcán Nevado del Ruiz y de las medidas de prevención que debían tener por si se llegaba a presentar una erupción o deshielo.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)“Le digo aquí muy modestamente, sabía lo que iba a suceder, pero desafortunadamente no me quisieron escuchar”, decía en vida el maestro Gallego.“Nadie le creyó. Lo trataban que él estaba como chiflis”Uno de sus mejores amigos, Antonio Escobar, con quien vivió en una habitación del colegio, dijo que el docente “fue un hombre muy inquieto. Entonces, él sabía de biología, sabía de ciencias sociales y del volcán Nevado del Ruiz, él siempre tuvo mucha inquietud y e investigó. Él fue no sé cuántas veces, muchísimas veces fue hasta el volcán a hacer sus miradas, sus observaciones, y todo eso lo contaba a sus estudiantes, a nosotros, sus compañeros de trabajo aquí en el colegio y a todo el que se le diera la oportunidad de escucharlo”.El profesor Édgar Hernández también recordó la obsesión de Gallego con el volcán Nevado del Ruiz, por lo que “no le creíamos. Nadie le creyó. Lo trataban que él estaba como chiflis. El profesor, aunque fue un excelente filósofo, de pronto uno en esa época qué iba a imaginarse que iba a suceder eso, ¡nunca!”.Las advertencias de GallegoPara el profesor cualquier sitio se podía convertir en aula. En la casa de Maryuri fue recibido muchas veces en sus rondas pedagógicas de prevención del riesgo. Ya en ese momento las autoridades lo consideraban un loco que solo quería desatar el pánico.“Él llegaba a una a una vivienda, por ejemplo, en tu casa, y él buscaba algún objeto para poder explicar sobre la situación del Nevado. Pero a las casas que íbamos clandestinos y de noche, incluso él hasta disfrazado, era de una familia de mucha confianza para que no fueran a delatar al profesor, a llamar a la policía y que lo llevara”, reveló el ingeniero forestal Álvaro Arango, que en cinco oportunidades lo acompañó en sus investigaciones hasta el volcán.“Él lo mostraba de tal forma que al hacer el calentamiento, porque el volcán se taponó, los conductos internos se llaman galerías, esas galerías se taponaron como una olla pitadora a presión que se tapó y empezó a hervir adentro a unas temperaturas altísimas. Claro, el calor de esto empezó a fracturar la parte nororiental del Nevado en un casquete sobre ese cañón de Lagunilla y del azufrado”, detalló.Gracias a ese trabajo clandestino de prevención, en muchas casas, como la de la reportera, estuvieron preparados para la emergencia que enfrentaron, como lo cuenta Dabeiba Duque, madre de la periodista.“Él nos visitó en la casa y me preguntó dónde quedaba ubicada la alberca. Yo me desplacé con él al sitio y me dijo ‘debe techarla porque el agua la van a suspender y como va a caer ceniza, arena, piroclastos, entonces el agua se va a contaminar. Por eso debe techarla para que puedan utilizarla durante todo el tiempo que la van a suspender’. De igual manera nos enseñó a elaborar los tapabocas con vinagre”, relató la señora Dabeiba.Sin embargo, esta familia perdió a cinco seres queridos en Armero.Las charlas de prevención de Gallego se convirtieron en clandestinas porque el 12 de septiembre de 1985, el alcalde de la época le exigió que se abstuviera de realizar conferencias informativas. (Lea también: ¿Cómo era Armero antes de la tragedia de 1985? Vea la reconstrucción virtual del municipio)Así lo contó Antonio Escobar: “Le dije, ‘¿qué le pasa, muchacho?’. Me dice ‘es que me mandaron a callar’, fueron los términos que recuerdo perfectamente. ‘¿Y callar de qué?’, yo como que no entendía qué era lo que pasaba. Y entonces sacó la carta y me la mostró. Yo la leí y efectivamente venía firmada por el alcalde de la época, el doctor Alberto Toro Nieto, donde decía que se le conminaba a no seguir haciendo charlas, o conversaciones o conferencias sobre la situación del Nevado del Ruiz porque eso estaba sembrando pánico en la población”.Dos meses después de haberlo mandado a callar, el volcán hizo erupción y ocurrió exactamente lo que Gallego advirtió mil veces.“Yo tengo un mea culpa porque es que yo soy de Armero y allá en Armero perdí 14 miembros de mi familia. Entonces si con esa posibilidad de advertencia previa que muchísimas veces nos hizo aquí en el Líbano como en Armero, y yo digo no le paramos bolas. Efectivamente, yo debí haberle hecho unas advertencias muy serias a mi familia para por lo menos salvarlos”, sostuvo Escobar. (Lea también: El 'milagro' de la tragedia de Armero: la historia no contada de la bebé que nació en el lodo)Maryuri recordó a “Galleguito” como uno de esos “docentes que lo marcan a uno para siempre”.Édgar Hernández comentó que él era “un gran hombre, era un profesor sobrado. Era una inteligencia prodigiosa”.Escobar lo describió como un hombre “polifacético y de todo sabía un poco, o no un poco, sabía muchísimo de muchas cosas”.Álvaro Arango contó que “el hombre siempre me decía ‘hay que observar la naturaleza que ella nos habla. Ella nos dice qué tiene, qué siente y qué quiere y cómo debemos de cuidarla’”.El profesor Gallego, que murió a los 66 años, nunca pudo superar el dolor por la tragedia de Armero. Su legado es la prevención del riesgo, la misma que se volvió política pública después de la hecatombe. Dictó una cátedra brillante, pero lamentablemente nadie lo escuchó.NOTICIAS CARACOL
39 años después de la tragedia de Armero, ocasionada por la erupción del volcán Nevado del Ruiz, el médico Rodrigo Meléndez y Consuelo Rodríguez, la bebé que ayudó a nacer tras ese fatídico 13 de noviembre de 1985, se volvieron a ver y el programa Los Informantes registró el reencuentro que fue sellado con un emotivo abrazo de agradecimiento mutuo.>>> Descubra la travesía de familia que sacó a sus hijos del colegio para recorrer ColombiaEl milagro del reencuentroAd portas de un aniversario más de la tragedia de Armero, el programa Los Informantes logró lo impensado: reunir al médico y la paciente que vio nacer entre el barro y el dolor. En un estudio de Caracol Televisión, después de la emoción y los abrazos, el doctor le contó a Consuelo los detalles del parto.“Saliste completica, pero comienza Cristo a padecer: ‘cómo voy a ligarle yo el cordón umbilical’ (...) Yo corté el cordón y con los de mis zapatos amarré. Se mochó con una navaja que tenían ahí, salió la placenta y luego pidieron que esa placenta se enterrara ahí mismo y esa placenta la enterramos ahí, para que quedara en la tierra, en Armero, donde era”, le contó el doctor a Consuelo, reafirmándole la historia que su mamá le narró por años.El ‘milagro de Armero’ confesó ante las cámaras de Los Informantes cuando se enteró que la estaban buscando para la entrevista tuvo muchos nervios, entre otras, porque su vida no ha sido. >>> Del otro lado del jardín: la historia real del escritor paisa que ayudó a su madre a morirMe dicen: “‘Consuelo, mire que la están buscando’. Y yo: ‘¿yo qué hice?’ o sea, yo me asusté porque yo no le he hecho nada a nadie”, contó.¿Qué pasó el día de su nacimiento?Es la última de 11 hijos y muchas veces le escuchó a su mamá contar lo que vivió esa madrugada del 14 de noviembre del 85. “Lo que hizo mi mamá fue coger a mis hermanos, ella embarazada de mí, salir a una loma. A mi mamá le faltaban como unos metros para llegar a la loma, pero no alcanzó”, comentó Consuelo sobre lo que le decía su mamá. Reveló, entre otras y con risas, que el nombre que escogieron el doctor y su progenitora para ponerle no le gustaba mucho.“Yo le decía: ‘ay, Consuelo no, mami, no me gusta ese nombre. Yo, cuando tenga mi mayoría de edad, me lo voy a cambiar”, pero luego pensó “no voy a ponerme a gastar plata”, entonces se quedó con ese nombre y la mayoría la conocen así o también como la “avalanchera”, la hija de la avalancha.En su relato dejó claro que, aunque su mamá, que murió a los 78 años en noviembre de 2020, nunca supo el nombre del doctor, recordaba que era “buen mozo”.>>> Un amor a prueba de todo: pareja enfrentó sus adicciones y las superó para ayudar a otrosConsuelo tuvo 4 hijos, uno murió en un lío de pandillas y ella se guerrea la vida en Bogotá.La hija del volcán y el médico callejero, un encuentro que les da vida a los dos. El azar los abrazó 39 años después.La historia del doctor Rodrigo MeléndezEl doctor Rodrigo Meléndez es una rareza en casi todos los aspectos de la vida. Desde su vida privada, con 5 matrimonios a cuestas, hasta su especialidad, pues dice que es ‘callejólogo’, es decir, el médico que atiende los invisibles, los enfermos de la calle; del Bronx, de 5 huecos, de Idipron, entre otras. De pequeño tuvo polio, luego esclerosis lateral amiotrófica y ahora batalla contra dos cánceres.El doctor Meléndez publicará pronto un libro sobre su vida, obra y, para algunos, milagros. Se llamará Dulce venganza, por la lucha que lleva contra el cáncer.El abrazo de gratitud de Consuelo fue para Rodrigo la emoción del deber cumplido.“Fue una esperanza muy grande ver que en medio de la muerte renacía la vida”, subrayó el médico sobre lo ocurrido en medio de la tragedia que enlutó a Colombia.
En una entrevista profunda y reveladora con el subdirector de Noticias Caracol, Alberto Medina, el reconocido escritor y periodista Germán Santamaría compartió testimonios impactantes sobre su cubrimiento de dos de los eventos más trágicos de la historia reciente de Colombia: la toma y retoma del Palacio de Justicia y la avalancha del volcán Nevado del Ruiz que hizo desaparecer a Armero, municipio del Tolima. Santamaría, cuyos relatos se publicaron originalmente en el periódico El Tiempo y son hoy parte fundamental de la memoria de la nación, describió cómo la inmensidad de la tragedia de Armero opacó el escándalo político del Palacio.El escritor y periodista relató que estuvo cubriendo el Palacio de Justicia, cerca de la Plaza de Bolívar, cuando comenzó el tiroteo ese 6 de noviembre de 1985. Apenas una semana después, el 13 de noviembre, fue enviado a cubrir la tragedia de Armero. Santamaría señaló la dimensión política del desastre, e indicó que "la avalancha de Armero sepultó lo del Palacio de justicia, el escándalo, el juicio político", siguiendo el patrón colombiano de que "una tragedia tapa la otra". Santamaría, oriundo de Líbano, Tolima -a solo 40 minutos de Armero-, conocía muy bien la llamada "ciudad blanca" de Colombia por su bonanza algodonera, y recordaba sus calles, su iglesia y el cine sin techo donde vio por primera vez una película. Lo que vio cuando llegó a ArmeroSantamaría y el fotógrafo Jorge Parga, quien recientemente murió, llegaron a Armero a las 6:40 de la mañana del 14 de noviembre en un helicóptero contratado por El Tiempo. Con su conocimiento del área, guio al piloto. En la entrevista relató que, al sobrevolar la zona, tuvo la primera y devastadora impresión: "Yo dije, 'Uy, Armero desapareció'. Yo inmediatamente entendí la magnitud porque yo conocía al pueblo perfectamente". Encontraron un lugar para aterrizar en la terraza del hospital, que era un tercer piso y había quedado por fuera de la avalancha de lodo que lo cubrió todo. El techo apenas se asomaba a la superficie, contó.Al abrirse la puerta del helicóptero, sintió un frío extraño en lo que era normalmente un pueblo muy caliente. La imagen inicial fue de horror: "Comienza la gente a salir del lodo desnuda y levantaban las manos como zombies; gente desnuda, gente herida, sangrando y gritando y pidiendo auxilio", relató Santamaría en esta entrevista con Noticias Caracol. La reacción de los periodistas, siguió, fue instintivamente humana, priorizando el rescate: "Yo perdí la dimensión del periodismo y de eso de "no vayas a preguntarles a ellos pues qué les pasó ni qué pasó aquí", sino que comenzamos a subir gente al helicóptero".El título de su primera crónica, según recordó Alberto Medina en la entrevista, fue "Armero ya no existe". En ella Santamaría describía la escena desde la terraza del hospital: "Veo un inmenso playón de arena, una superficie limpia, todo como una gigantesca rampa pavimentada. Ahí a mis pies yacen 15.000 personas muertas, sepultadas, enterradas para siempre". Una de las metáforas más poéticas y trágicas que Santamaría utilizó para describir la ruina del lugar, citada durante la conversación, dice: "Armero er un pueblo blanco como para que le cantara Joan Manuel Serrata. Hoy es apenas un horizonte de escombros cubierto de lodo, piedras y azufre".Cuando conoció a Omayra SánchezSantamaría estuvo en Armero durante cuatro días y continuó visitando la zona durante casi un año. El episodio que marcó su vida y cobertura, contó, fue el encuentro con Omayra Sánchez, la niña de 12 años que estuvo prisionera en el lodo y cuyo rostro se convirtió en el más conocido de la tragedia. Omayra estuvo atrapada desde el miércoles por la noche hasta el sábado a las 10 a.m., casi tres días. Descubierta el viernes por la tarde, estaba aprisionada de la cintura para abajo por rocas y ladrillos, pisando el cadáver de su tía y posiblemente el de su padre. Los intentos de rescate fueron inútiles; el periodista explicó que sacar el agua del tremedal de kilómetros era como "sacar el agua del mar".En medio de su sufrimiento, Omayra mostró una valentía y dignidad inquebrantables, cantando incluso unas seis horas antes de morir. Germán Santamaría compartió una frase de la niña que conmovió al mundo: "Voy a perder el año porque ayer y hoy fallé a la escuela".El periodista afirmó que, tras haber cubierto conflictos y desastres como el terremoto de México de 1985 y la guerra en Beirut, nunca vio a alguien morir "tan valientemente, con dignidad y cantando".El sábado por la mañana, al regresar con una motobomba, la niña entró en crisis. Un médico y un policía, abrumados por la situación, pidieron al periodista tomar una decisión sobre la vida de Omayra. Santamaría se negó tajantemente: "Yo no puedo decidir sobre la vida, la muerte de esa niña. Yo no. No me echen a mí esa responsabilidad, yo no puedo decidir sobre eso".Cuando Omayra finalmente murió, Santamaría tomó la decisión final sobre su cuerpo, en lo que considera la única decisión que tomó en toda la tragedia. Él les dijo: "Ella luchó por su vida aquí. Ella aquí batalló, aquí vivió y aquí murió. Dejémosla ahí". Al ser soltada, la niña se hundió y "se hizo un remolino como en el agua". En ese momento, Santamaría se abrazó a Carlos Caicedo, un colega fotógrafo, y lloraron juntos.Santamaría confesó que la experiencia lo hizo sentirse "más viejo, pero más sabio", envejeciendo 10 años en el proceso. La tragedia, dijo, fue tan impactante que lo llevó a cuestionar profundamente la vida y las vanidades. El periodista concluyó con una reflexión sobre el verdadero significado del horror, que él mismo escribió en sus crónicas: "Yo creía que conocía el horror. Pensaba que bastaba con ver parir una mujer bajo un bombardeo en Beirut o cinco niños aplastados en Popayán o una mujer sollozando frente a los cadáveres de sus siete hijos durante el terremoto en México. Pero no, el horror lo conocimos en Armero Tolima".Tras presenciar Armero, escribió, tuvo la sensación de odiar a Dios, al Gobierno y a sí mismo, y querer asesinar a quienes estaban vivos y sanos y simplemente se rieron o bailaron ese fin de semana. Como periodista, afirmó que, después de los médicos, son los profesionales que más ven morir gente en directo.NOTICIAS CARACOL
El ciclismo colombiano y mundial se prepara para despedir a una de sus más grandes leyendas. Nairo Quintana disputará este sábado 3 de octubre de 2026 el Giro de Emilia, prueba que marcará el punto final a una brillante y laureada carrera sobre el caballito de acero. En vísperas de su última competencia oficial, el boyacense ofreció una emotiva y reflexiva entrevista al canal de YouTube Fuera de Límite, donde explicó las razones detrás de su adiós del pelotón internacional.A pesar de mantener números competitivos en sus entrenamientos, el campeón del Giro de Italia 2014 y de la Vuelta a España 2016 reconoció que la exigencia mental de la alta competencia inclinó la balanza para cerrar esta etapa."Ya veíamos que el declive estaba. Los vatios siguen siendo los mismos, sigo teniendo muy buen desempeño, pero hay un cansancio psicológico. Soy de los que va muy programado, también para comenzar otros proyectos e ir haciendo esa transición. Con la familia dijimos que eran dos años y comenzamos nuevos proyectos, así es como funciono. Tomamos esa decisión y ha sido acertada", confesó el corredor del Movistar Team sobre el proceso de su retirada.Al hacer un balance de su etapa final como deportista de élite, Quintana reflexionó sobre el valor de seguir compitiendo y aportando experiencia a las nuevas generaciones, alejándose de la búsqueda exclusiva del protagonismo individual."Retirarme en el máximo era un símbolo de ego o egoísmo. Quería seguir aportando y retornando y fue lo que hice en estos dos años. Cuando tuve una o dos oportunidades de brillar, ahí estuve", destacó con satisfacción el corredor oriundo de Cómbita, en el departamento de Boyacá.Para cerrar, Nairo valoró de forma especial los logros alcanzados en su última campaña, remarcando que el impacto emocional trasciende la escala de las victorias tradicionales: "La última carrera que gané este año fue espectacular (la Vuelta a Asturias) y, aunque para muchos no tendrá gran valor, para mí es una de las carreras que más me ha llenado y me ha dado emoción".Con estas palabras, el icono del deporte nacional alista su último dorsal en el Giro de Emilia, dejando un legado imborrable en la historia del deporte de las bielas.
El asesinato de Jhon Jairo Torres, conocido como ‘Jhon Calzones’ y exalcalde de Yopal (Casanare), ya deja hipótesis e interrogantes sobre quién estaría detrás del ataque. Las autoridades avanzan para compilar elemento material probatorio, lograr la captura del segundo presunto autor material y trazar una línea que les permita dar con quienes habrían ordenado el atentado.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATAEl comerciante estaba en su finca La Selvita, ubicada en una vereda de Yopal, cuando dos sujetos llegaron en motocicleta hasta la casa donde él estaba. El parrillero descendió y fue directamente a disparar contra el casanareño a quemarropa. Posteriormente, huyó en el vehículo, que más adelante presentó fallas mecánicas. El menor de edad que habría accionado el arma fue capturado, pero continúa la búsqueda del otro personaje. Al momento, un revólver y la motocicleta utilizada hacen parte de los elementos incatuados. (Para más contexto, lea: ¿Quién era ‘Jhon Calzones’, el exalcalde asesinado en Yopal que ganó las elecciones desde la cárcel?)Preliminarmente, se habla de que los sicarios habrían logrado definir que su objetivo estaba en la finca La Selvita debido al amplio uso que le daba ‘Jhon Calzones’ a sus redes sociales. En ellas hizo varios videos en vivo en los que anunciaba a sus seguidores para invitarlos a que pasaran por su propiedad a comprar productos cárnicos que se producían allí. Un video que él mismo publicó meses antes de su muerte hoy genera dudas e hipótesis, pues en él relataba que se fue al campo por temas de seguridad. Allí, donde se sentía aparentemente seguro, fue asesinado.Las pistas del asesinato de Jhon CalzonesUna de las pistas que ahora toma relevancia es el recorrido de los presuntos sicarios. Según información oficial citada durante la entrevista, el menor de edad capturado por el ataque no era oriundo de Casanare y habría llegado al departamento para cometer el homicidio. Que un menor haya disparado contra Torres trae a colación la posible instrumentalización de menores para ejecutar crímenes como el sicariato, tal como ocurrió en un emblemático caso como el del senador Miguel Uribe Turbay, quien también fue asesinado por un menor de edad en un barrio de Bogotá. Esta práctica se ha vuelto común entre grupos criminales, dado a que los menores de edad no son condenados, sino sancionados bajo un sistema especial, según la edad y el crimen.(Lea también: Revelan nuevos videos del atentado a ‘Jhon Calzones’: ¿qué se conoce del asesinato?)Además, la motocicleta utilizada en el crimen tendría un antecedente que también está bajo investigación. El vehículo habría sido robado en Paz de Ariporo, al norte de Casanare, durante un hecho en el que fue asesinado un ganadero identificado como Bernabé Jiménez. Según la información entregada por las autoridades, esa misma motocicleta habría sido utilizada para atacar a Torres.¿Alguien ordenó el ataque? Esto se sabeDe acuerdo con Johan Solano Torres, periodista de El Nuevo Oriente que habló con Noticias Caracol, información conocida de manera extraoficial por medios regionales señalaría que detrás del crimen podría existir un grupo organizado que habría dado la orden de asesinar al exalcalde. No obstante, las autoridades competentes no han confirmado esta línea investigativa.Casanare no es un departamento exento de la presencia de estructuras criminales. Allí operan grupos como subestructura 28 de las disidencias de las Farc, el ELN, el Clan del Golfo y bandas delincuenciales que se dedican al crimen común organizado. La Defensoría del Pueblo incluso emitió una alerta temprana en 2023 para Yopal y Aguazul por la presencia de actores armados.Videos que darían cuenta de las amenazas que presuntamente sufrió Jhon CalzonesEl último en vivo que hizo Jhon Calzones en sus redes data de un día antes de su muerte. En él le comentó a sus seguidores: “El estrés, los problemas, ustedes saben que todo al que trabaja le crean problemas, todo el que quiere salir adelante se la montan. Mire cómo nos tumbaron las marraneras de La Guafilla”, relató.A esto se le suma un video que publicó en junio de 2026, cuando anunció que salía de Yopal para irse al campo, donde creía que podía estar más seguro: “No puedo dar papaya allá en la ciudad porque el parche está caliente, ¿sí?”. También afirmó que tenía conocimiento de que alguien lo seguía y no podía decir en cuál. “Toca con cuidado porque hay mucho bandido persiguiéndonos”.El exalcalde estuvo involucrado en procesos judiciales relacionados con la urbanización de predios y la comercialización de lotes, además de otros procesos que terminaron afectando sus derechos políticos. Torres había construido buena parte de su reconocimiento político alrededor de la Ciudadela La Bendición, un proyecto de urbanización que, según el relato del periodista, llegó a tener entre 10.000 y 12.000 habitantes. En esta misma ciudadela, según detalló Torres en una entrevista para la revista Don Juan, fue víctima de dos intentos de atentado.Después de regresar a Casanare, Torres continuó vinculado a proyectos de loteo en municipios como Yopal, Villanueva, Trinidad y Aguazul. Según la entrevista, estos proyectos ya eran conocidos por las autoridades y estaban siendo objeto de investigación. Otro elemento que deberá ser esclarecido es si existieron vínculos entre Torres y grupos ilegales. En la entrevista se advierte que en algún momento se especuló sobre esas relaciones, pero se enfatiza que no hay información comprobada que permita establecerlas.Los señalamientos que hizo contra políticos de CasanareTambién deberán ser revisadas las declaraciones que el propio Jhon Jairo Torres había hecho públicamente antes de su muerte. El exalcalde era una figura activa en redes sociales y, de acuerdo con el periodista, en varias de sus intervenciones señalaba a sectores de la política tradicional de Casanare. Torres aseguraba que algunos políticos se oponían a sus proyectos porque, según él, estaba afectando sus intereses. Incluso habría mencionado a varios políticos de la región con nombre propio, especificó el periodista de El Nuevo Oriente. "Señalaba que los políticos tradicionales no lo querían porque él les estaba dañando el negocio, porque él le daba la posibilidad de tener vivienda a muchas personas", anotó.
El exmilitar colombiano Henry Camargo solicitó un vuelo humanitario de regreso al país desde una cama de hospital en la ciudad de Nuevo York, en Estados Unidos. La Cancillería recibió un mensaje que compartió el soldado retirado y comenzó los preparativos para ayudar al connacional.(¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATA)"Señor presidente de la patria, le pido de corazón y creo en mi patria querida que me ayude a trasladar de acá de la ciudad de Nueva York en un vuelo humanitario a Colombia. Soy el soldado profesional Camargo", dijo el hombre en un video que luego compartió el presidente Abelardo de la Espriella y en el que contó que ordenó el vuelo humanitario. Henry Camargo habló sobre su situación en Noticias Caracol En Vivo y dio detalles de su salud.El exsoldado comenzó relatando que sufre de una fibrosis pulmonar crónica avanzada y que vive en Nueva York, pero que debido a su situación de salud se la ha pasado en hospitales. Su entrada más reciente al centro médico lo ha tenido en cama durante tres meses, pero lleva cerca de año y medio en visitas constantes. "Ya no puedo viajar en un viaje comercial. Ya aquí pues desafortunadamente pues ya la la situación que me dieron fue que que no que me tocaba, como se dice el dicho, esperar a que mi Dios se acordara de mí o a que me trasladaran de acá si quería ir a estar cerca de mi familia", dijo.Camargo explicó que su situación es complicada ya que requiere del trasplante de sus dos pulmones, pero le informaron en Nueva York que por su estado migratorio no podían ayudarlo. Es por eso que debe viajar de regreso a Colombia, para buscar un trasplante aquí y estar cerca de su familia. "Tengo mi familia allá porque sinceramente si yo dejo avanzar más esta enfermedad, yo nunca voy a poder a viajar con vida a Colombia", aseguró.Los médicos indicaron que tenía alrededor de seis meses para que le hicieran el trasplante de sus pulmones. El exmilitar indicó que tiene un seguro de la Fuerza Pública en Colombia y que confía en el sistema de salud de Colombia para seguir con su proceso de recuperación. También dio detalles sobre el proceso para su vuelo humanitario con todas las capacidades médicas. "Ese proceso lo están llevando entre los dos hospitales, que es el Hospital Elmhurst, donde me encuentro ahorita y y mi coronel López, que es la directora del Hospital Militar. Ellos están llevando personalmente eso", aseguró.El exsoldado también reveló que durante sus años de servicio sufrió heridas en tres ocasiones, en 1996, 1999 y 2004, la más grave esta última que fue en un campo minado. "Ese campo minado me afectó una parte de mi cuerpo. Perdí un oído, tengo afectaciones en el brazo, en la en la pierna, en mis espaldas, en mi cabeza. Pero y pues me imagino que también ese químico que le echaron a esa bomba pues me tuvo que afectar en ese momento, pero como pues no hubieron exámenes exactos para eso pues no me di cuenta", explicó.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
Juan Guillermo Monsalve, el exparamilitar que ha sido el principal testigo en el proceso contra Álvaro Uribe Vélez por presunto soborno de testigos y fraude procesal, fue trasladado de la cárcel La Picota, en Bogotá, hacia el penal de máxima seguridad en Cómbita, Boyacá, por orden el presidente Abelardo de la Espriella.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATA“En la Patria Milagro, ningún preso tendrá privilegios, y mucho menos un bandido redomado como Juan Guillermo Monsalve, que ha violado sistemáticamente el régimen carcelario. Por eso he ordenado su traslado a la cárcel de Cómbita. No voy a permitir que las cárceles de Colombia se conviertan en centros de operaciones criminales desde donde los criminales siguen haciendo de las suyas. ¡Quien esté preso cumplirá su condena, sin privilegios y sin la posibilidad de seguir delinquiendo!”, escribió el jefe de Estado al publicar un video en el que se ve cómo se dio el proceso de traslado.¿Qué declaró Monsalve contra Uribe?Aunque el exparamilitar negó haber conocido al expresidente como lo hizo con su hermano, Santiago Uribe, mencionó que lo vio dos veces en una campaña. Sin embargo, afirmó que el exmandatario llegó para lo de la Cooperativa León XIII a San José de Luz en dos ocasiones. “Estábamos porque él iba a estar ahí”, detalló.No obstante, habló de la reunión que sostuvo con Diego Cadena, para ese entonces abogado de Álvaro Uribe y que la grabó con un reloj que le dio su entonces pareja Deyanira Gómez porque “era la palabra de un abogado de esos contra la de uno”. Cadena, según Juan Guillermo Monsalve, le pidió que “la retractación, el escrito o que le firmara algo. Al final decía ‘redactemos el documento’ y me decía que la mía era la más importante porque tenía dos o tres afuera en el carro”. Sin embargo, según el exparamilitar, “no era mi interés retractarme. “Si yo hubiera querido retractarme, hace tiempo me hubiera retractado con Juan Villegas, lo hubiera llamado”, agregó. Al ser preguntado por la fiscal sobre lo que le pedían retractarse dijo: “De lo que había hablado en la entrevista con Iván Cepeda”, quien se ha declarado víctima en el caso. El trasladado ha declarado que el exmandatario estuvo involucrado en la creación de un grupo paramilitar en una zona rural del centro del país. (Lea también: En juicio a Uribe, investigadora mostró videos de las visitas que hizo Diego Cadena a Monsalve)Pese a los testimonios, grabaciones y pruebas, el Tribunal Superior de Bogotá, en segunda instancia, declaró inocente a Uribe por soborno en la actuación penal en el episodio de Juan Guillermo Monsalve, por el cual lo habían condenado en primera instancia a 12 años de cárcel domiciliaria. (Lea también: ¿Por qué absolvieron a Uribe en episodio de Juan Guillermo Monsalve, 'testigo estrella' del caso?)¿Qué dijo el abogado de Monsalve sobre el traslado de prisión?Según el jurista Miguel Ángel del Río, “la Corte Suprema de Justicia prohibió de manera tácita el traslado de Juan Guillermo Monsalve a cualquier centro carcelario diferente de la Picota”, citando un extracto del fallo: “No se autoriza al INPEC el traslado solicitado del interno Juan Guillerno Monsale y en cambio se reiteran las medidas especiales de seguridad, siendo de carga del establecimiento carcelario mantenerlas y extremarlas, para garantizar una efectiva e idónea seguridad y protección del interno Monsalve Pineda”.POR SANDRA SORIANO SORIANOCOORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOL
"Bombazo: ¡¡¡Cristiano Ronaldo abandona la concentración de Portugal!!!. Esto, tras las palabras de Jorge Jesús negando cualquier problema". Ese fue el titular del diario 'Marca', en el que informaron que el astro portugués se marchó, a horas del partido de este jueves frente a Dinamarca, en la Uefa Nations League.La decisión radical del jugador nacido en Madeira la tomó después de haber escuchado la rueda de prensa del entrenador del seleccionado luso, quien aseguró que no existía ningún problema entre los dos y que todo el escándalo había sido motivada por los medios desde Portugal, debido al evidente malestar que se dio en CR7 al no sumar minutos en el duelo pasado contra Noruega.El entrenador desvirtuó las versiones de la prensa y aseguró que "ayer no se negó a entrenar. Francisco Conceição no entrenó por lesión, ni tampoco Félix, porque intentábamos aliviar la fatiga, y Cristiano Ronaldo hizo trabajo de gimnasio. Entrenará hoy. Es el cuarto día, así que entrenará".De esa forma, el ambiente en la 'selecao' se puso aún más enrarecido, antes de enfrentar a los daneses. Para Cristiano Ronaldo resulta fundamental la meta de cumplir los 1.000 goles en su carrera deportiva y para esto necesitaba también sumar presencias con su país. En la actualidad acumula 979 anotaciones.¿Qué dijo el técnico Jorge Jesús sobre Cristiano Ronaldo?"Ustedes, por así decirlo, me obligaron a hablar con Cristiano sobre un asunto que no existía en primer lugar. Porque no paran de hablar tanto de esto en Portugal, y honestamente, no entiendo qué está pasando. No había nada que discutir. Y de lo que hablamos fue exactamente lo que él dijo el primer día durante nuestra conferencia de prensa", afirmó el primera instancia el DT, en un contacto de primeras horas del día con los periodistas."Me dijo Cristiano: ‘Tú decides. Si quieres que juegue, jugaré. Si no quieres que juegue, no jugaré. Si quieres que vaya a la grada, iré a la grada.’ Eso es exactamente lo que pasó entre nosotros", reveló Jorge Jesús.