Desde que Nicolás Mosquera tenía siete meses, la vida de Natalia Fernández cambió para siempre. En Armenia, esta madre vive pendiente de cada paso de su hijo, quien padece hemofilia, una enfermedad huérfana y de alto costo que convierte un golpe o una caída en un riesgo para su vida. Aun así, hace todo lo posible para que pueda asistir al colegio como cualquier otro niño.Un equipo de Los Informantes acompañó a Natalia durante la jornada escolar de su hijo y fue testigo de la batalla que libra cada día para protegerlo y garantizar que nunca le falte el medicamento que necesita.Una vigilancia de seis horas diarias para evitar una tragediaPara Natalia, la jornada en el colegio Rufino José Cuervo Centro es una misión de vigilancia permanente. Desde las 6:30 de la mañana hasta la 1:25 de la tarde acompaña a su hijo y sigue de cerca cada uno de sus movimientos, consciente de que un empujón, una caída o un golpe podrían tener graves consecuencias.La rutina de Natalia en el colegio es meticulosa. Llega temprano, programa alarmas para cada cambio de clase y acompaña a Nicolás en todos sus recorridos dentro de la institución. Su misión es prevenir que un empujón o una caída se convierta en una emergencia. Este acompañamiento sombra comenzó por solicitud del colegio cuando el niño ingresó al grado de transición."Hago acompañamiento sombra hace 8 años desde transición", explicó Natalia al describir su labor diaria en el colegio. La madre añadió que su presencia es vital porque "tenemos que ser conscientes que un golpe craneoencefálico es la muerte para él".A pesar de que Nicolás ya tiene 12 años y cursa séptimo grado, el riesgo no ha disminuido debido a la fragilidad de su organismo ante la ausencia de proteínas coagulantes. "Ella no me está sobreprotegiendo, sino que me está protegiendo y les está ahorrando un problema a los otros", comentó Nicolás.“Yo creo que soy como un huevo porque a ver, por un mínimo golpe, así sea una pequeña cortadita y que yo no tenga el medicamento, me puede salir demasiada sangre y me tendría que ir a UCI. Si yo me pego en la cabeza, me muero", relató Nicolás, quien comprende su condición y los riesgos que implica vivir con hemofilia.¿Qué es la hemofilia y por qué es de alto riesgo?La condición médica de Nicolás es diagnosticada como hemofilia tipo A severa, que es la forma más grave de este trastorno genético. En términos científicos, su cuerpo carece de una proteína esencial denominada factor VIII, la cual es responsable de formar la costra o coágulo que detiene cualquier sangrado.El doctor Sergio Robledo Riaga, presidente de la Liga Colombiana de Hemofílicos, explicó que la hemofilia es “un trastorno de coagulación en donde las personas que se cortan no paran de sangrar. Usted necesita tapar eso entonces llegan unas plaquetas que son como un ladrillo que se pegan”.Esta falta de ‘cemento’ proteico implica que, si hay un sangrado cerebral, el paciente puede fallecer rápidamente al llenarse la cavidad de sangre. “Un hemofílico y sin tratamiento tiene un promedio de vida de 12 años”, aseguró Robledo.La fragilidad de Nicolás le impide realizar actividades que para otros niños son parte de la rutina. "Yo no puedo jugar fútbol, porque es un poquito arriesgado para mí porque es demasiado impacto", relató, quien también ha sufrido complicaciones por intentar montar bicicleta, actividad que le generó una inflamación severa en la rodilla izquierda sin haberse caído.Necesita un medicamento que cuesta $288 millones al añoLa supervivencia de los pacientes con hemofilia severa depende exclusivamente de la administración constante de medicamentos que reemplazan el factor de coagulación faltante.Sin embargo, el tratamiento tiene un costo extremadamente alto, por lo que la hemofilia está catalogada como una enfermedad de alto costo en el sistema de salud colombiano. Además, a medida que Nicolás crece, también aumenta la dosis que necesita. "Este factor cuesta más de $2 millones. Son tres ampollas, son $6 millones. En el mes serían $24 millones. Si usted multiplica esos $24 millones al año son $288 millones", explicó Natalia.La interrupción del suministro de este fármaco tiene consecuencias inmediatas. En apenas dos semanas sin el medicamento, el cuerpo de Nicolás comenzó a manifestar señales de alarma. "Se llena de morados... hematomas y en todo el centro se va haciendo como una bolita dura", describió la madre.El caso de Kevin Acosta y la lucha contra las negligencias del sistemaEl temor de Natalia Fernández tiene un precedente doloroso. La historia de Nicolás se cruza con la de Kevin Acosta, un niño de 7 años que también padecía hemofilia y falleció en febrero después de que su EPS dejara de suministrarle el medicamento por problemas administrativos.Kevin permaneció dos meses sin recibir el factor VIII y, tras sufrir un golpe en la cabeza en una caída de bicicleta, murió días después en un hospital de Bogotá. La Procuraduría concluyó que Kevin murió por negligencia de la Nueva EPS, que no le giro a tiempo los recursos a la IPS que lo atendía.Natalia ha tenido que enfrentar barreras similares con su entidad de salud, Asmet Salud. "Este año me puso a padecer, cuando me fui a investigar me dijeron que había problemas administrativos y yo decía: ‘por culpa de problemas administrativos me van a dejar morir al niño'", afirmó. Por eso, Nicolás ha tenido que pasar dos semanas sin sus dosis vitales.Ante las críticas por su constante vigilancia, Natalia es enfática en defender su postura: "A mí me da como una rabia, como una indignación cuando le dicen a uno: 'es que usted lo sobreprotege’, pero yo fui la que viví muchas cosas amargas. Yo no disfruté a mi hijo, yo tuve que estar en un hospital", dijo entre lágrimas.El sueño de Nicolás: ser médico para sanar su propia historiaA pesar de los desafíos físicos y la incertidumbre administrativa, Nicolás mantiene una actitud optimista que asombra a su madre. Durante las crisis por falta de medicina, él intenta consolarla.“Quisiera ser médico sobre lo de la hemofilia, porque yo ya sabría qué sería eso, porque yo ya lo estaría experimentando qué es eso", aseguró Nicolás sobre sus aspiraciones profesionales. Su objetivo es utilizar su conocimiento para evitar que otros niños y familias sufran las mismas carencias que él enfrenta.Actualmente, la situación de Nicolás es crítica. Lleva casi un mes sin recibir el factor VIII y su salud se ha deteriorado visiblemente. No ha podido regresar al colegio y pasa sus días en cama porque el dolor y la falta de coagulación le impiden caminar. El llamado de su madre es una súplica urgente al sistema de salud para que le entreguen el medicamento antes de que la historia de su hijo tenga un desenlace fatal.
El equipo de Séptimo Día llegó hasta la empresa Vitaly Internacional SAS, ubicada en el sector de Cabecera, en Bucaramanga, tras conocer denuncias de ciudadanos que aseguran haber sido atraídos con la promesa de exámenes médicos gratuitos que habrían terminado en la adquisición de supuestos tratamientos y créditos financieros sin su consentimiento.Según los denunciantes, las personas eran abordadas en la vía pública o contactadas por teléfono para asistir a jornadas de salud. Allí, después de recibir presuntos diagnósticos, les habrían ofrecido tratamientos que terminaron en la firma de contratos y obligaciones económicas que, aseguran, no autorizaron.Cámaras captaron cómo ofrecían supuestos tratamientosJuan Carlos Villani, periodista de canal informativo, simuló ser un usuario y fue abordado por dos mujeres que vestían uniformes similares a los del personal de salud. Luego de realizarle una toma de presión arterial en la calle, le ofrecieron un supuesto chequeo preventivo.Posteriormente, fue conducido a las oficinas de Vitaly Internacional, donde le solicitaron sus datos personales antes de llevarlo a un consultorio, en el que fue atendido por un supuesto consultor médico. El hombre le realizó un examen con un dispositivo llamado escáner electromagnético y, durante la consulta, entregó diagnósticos sobre su estado de salud.El escáner electromagnético y los falsos diagnósticosLa principal herramienta utilizada para persuadir a los asistentes es un dispositivo que, según los testimonios, es presentado como capaz de escanear todos los órganos del cuerpo mediante el contacto con la piel.Tras el escaneo, el consultor emitió diagnósticos que sugerían graves problemas de salud. Al periodista le indicó: “En la parte de aquí tienes la sangre un poco espesa y de pronto está ocasionando que se desarrollen obstrucciones en las arterias”.Sin embargo, expertos médicos cuestionan la validez de estos resultados. El doctor Jairo Alberto Morantes, especialista y director de atención hospitalaria, aclaró que “es muy probable que sí le esté mintiendo porque no existe en la actualidad un dispositivo que mediante el contacto con la piel diagnostique tantas enfermedades o distintos tipos de alteraciones en el cuerpo”.Créditos financieros sin consentimientoEl aspecto más delicado de las denuncias contra la empresa señalada gira en torno a la presunta obtención de créditos financieros sin autorización. Blanca Fajardo, una de las denunciantes, relató que fue llevada a la sede con la promesa de una jornada de salud gratuita. Tras someterse al examen, aseguró que le informaron que su estado de salud era preocupante y le ofrecieron un tratamiento.Según su testimonio, durante el proceso le solicitaron su cédula y su teléfono celular. "Me sacaron un crédito sin mi autorización por 2 millones", afirmó.Blanca intentó retractarse tras notar que los productos entregados le causaban malestar, pero aseguró que en la empresa no aceptaron su reclamo ni devolvieron el dinero. “Yo sí creo que me engañaron. Me hicieron un daño a mí y a mi salud”, relató.Un caso similar es el de Nancy Caballero, de 59 años. Tras el examen con el escáner, le diagnosticaron diversas dolencias. La mujer denunció que, tras manipular su teléfono, se encontró con una deuda no deseada: “Me sacaron un crédito de millón quinientos que yo no he solicitado”.Los falsos tratamientos de alto costoAlexandra Bermúdez, docente de profesión, no fue abordada en la calle sino mediante una llamada telefónica en la que le indicaron “que por favor asistiera, que era beneficiaria de un programa de salud, en el cual me iban a hacer un chequeo médico que era totalmente gratuito”. En la cita, una supuesta médica le diagnosticó sobrepeso, problemas de colesterol, triglicéridos y diabetes.Bermúdez relató que el tratamiento inicial tenía un valor de 6 millones de pesos. Ante su negativa por falta de recursos, el precio le fue modificado a 3 millones. Finalmente, accedió a un crédito por $1.550.000 pesos. Meses después, tras realizarse exámenes en su EPS, descubrió que los diagnósticos de Vitaly no eran precisos.Inspección de la Superintendencia de Salud: ¿qué dijo la dueña?Ante las crecientes denuncias, la Superintendencia Nacional de Salud y la Secretaría de Salud de Santander realizaron una inspección el 18 de junio de 2026 en la sede de Vitaly Internacional. Durante el operativo, Natalia Andrea Bonilla, representante legal de la empresa, aseguró que “nosotros somos un centro de ventas. Nosotros no tenemos personal de salud, porque no somos una IPS, solo es una tienda naturista”.No obstante, las autoridades determinaron lo contrario. Se estableció que Vitaly Internacional SAS no contaba con Registro Especial de Prestadores de Servicios de Salud (REPS) ni el aparato utilizado tenía registro sanitario del INVIMA. Yolima Gómez, del INVIMA, calificó el dispositivo como “un equipo biomédico fraudulento totalmente”.Juan David Duque, delegado de la Superintendencia de Salud, señaló: “Encontramos un sitio que decía ser un expendio comercial, pero que estaba prestando servicios de salud. Por tal razón debían estar inscritos ante la Superintendencia Nacional de Salud, pero estos sitios no lo hacen y no lo hacen precisamente porque no quieren ser vigilados”.Como resultado de la visita, las autoridades procedieron al cierre temporal y parcial del establecimiento tras hallar cuatro máquinas sin registro sanitario. La representante legal de la empresa, Natalia Andrea Bonilla, no atendió las solicitudes de entrevista del equipo de Séptimo Día.
El 24 de junio, Venezuela sufrió una de las catástrofes naturales más potentes de su historia reciente. Un doble terremoto, con magnitudes de 7.2 y 7.5, sacudió el país en un intervalo de apenas 15 segundos. El evento sísmico total duró 74 segundos, un lapso suficiente para desencadenar una tragedia de enormes proporciones.La devastación se concentró principalmente en La Guaira, a 25 kilómetros de Caracas, donde cientos de edificaciones colapsaron sobre ciudadanos que realizaban actividades cotidianas durante un día festivo.Ante el colapso de las instituciones y la infraestructura, los primeros en llegar a la zona del desastre no fueron organismos estatales, sino el Grupo de Rescate y Operaciones Especiales Caricuao (G.R.O.E.C.). Este equipo de voluntarios, liderado por Everth Celis, se desplazó desde la capital para iniciar las labores de búsqueda en medio de una situación crítica. Celis, quien en su vida civil se desempeña como panadero, cuenta con más de 30 años de experiencia en la atención de emergencias. El equipo de Los Informantes lo acompañó. Los primeros milagros entre el concretoAl llegar a La Guaira cerca de las 9:00 p.m. del día del sismo, el equipo se enfrentó a un panorama de desesperación. Uno de los primeros puntos de intervención fue un edificio de siete pisos que se vino abajo. Allí, Celis recuerda el encuentro con un hombre que suplicaba por su familia. "Mi esposa está atrapada, mi esposa está aquí", fue el clamor que impulsó al equipo a desplegarse de inmediato.En ese lugar, los rescatistas, conocidos como "topos", localizaron a Anaí, quien se encontraba atrapada bajo las placas de concreto en el cuarto o quinto piso. Tras horas de arduo trabajo y en medio de réplicas que hacían la estructura inestable, lograron establecer contacto con ella. A pesar de presentar una herida abdominal, la mujer fue extraída con vida después de casi cuatro horas de maniobras en un área de muy difícil acceso.Entre la vida y la muerte en una zona de desastreLa labor de rescate obliga a los voluntarios a tomar decisiones extremas basadas en las primeras 72 horas o ventana de vida tras un sismo. En una de las estructuras colapsadas, el equipo localizó a tres niños. Lograron establecer comunicación verbal con ellos, pero las placas de concreto de hasta 50 centímetros de espesor impidieron un acceso rápido.“Teníamos contacto con ellos, hablábamos con los niños, los escuchábamos, pero no los podíamos localizar. Sabíamos que estaban ahí, pero no los encontrábamos. No conseguimos a los niños... Extremadamente frustrante no poderlos rescatar y escucharlo, sobre todo a los niños”, expresó Celis sobre la frustración de aquel momento.Ante la imposibilidad técnica de liberarlos en ese instante y la necesidad de buscar a otros sobrevivientes, el grupo tuvo que tomar una dolorosa decisión."Es duro tener que abandonarlos en ese momento, pero quedarnos ahí significaba que personas que tuvieran la posibilidad de ser salvadas, de repente, no pudieran ser rescatadas porque no íbamos a llegar a tiempo. Entonces, tuvimos que tomar la decisión de dejarlos ahí y continuar", dijo Celis.No obstante, el equipo marcó las coordenadas y, horas más tarde, otro grupo de rescatistas con mejor equipamiento logró sacar a los niños con vida.El rescate heroico de Miguel: 36 horas de pie bajo cinco pisosUno de los casos más inusuales y conmovedores fue el de Miguel, un joven que quedó atrapado en una posición vertical tras el desplome de cinco niveles de su edificio. Estar de pie, sin posibilidad de sentarse o moverse, supuso un agotamiento físico que se prolongó por 36 horas. "El caso de Miguel no se nos va a olvidar, porque es poco probable que entre tanta destrucción la persona quede de pie, pero quedó atrapado de pie. Prácticamente, se le vinieron cinco pisos encima de él", contó el líder de los rescatistas.Para liberarlo, un socorrista tuvo que descender de cabeza por un estrecho espacio para cortar las varillas de hierro que mantenían los pies de Miguel aprisionados. La técnica, aunque arriesgada, permitió que el joven saliera ileso.Everth Celis recuerda que la adrenalina era tal que, durante los primeros cinco días de labores ininterrumpidas, apenas pudo dormir 20 minutos.Una intensa búsquedaPasadas las dos semanas, la misión de los rescatistas ha cambiado. Ya no buscan sobrevivientes, sino que se enfocan en los desaparecidos para brindar consuelo a los familiares que aún esperan noticias.“Apartamento por apartamento, vamos rincón por rincón, asegurándonos que no hayan personas fallecidas en esos espacios. Dependemos de la interacción de las personas de la comunidad”, agregó.En este escenario, elementos de la naturaleza como las moscas se han convertido en indicadores clave para localizar restos bajo toneladas de escombros. “Aunque suene cruel las moscas nos ayudan a determinar dónde podemos conseguir los cuerpos. Son moscas que tienen unas características bien especiales que únicamente van a donde están los humanos, los restos humanos. Entonces, de cierta forma ellas nos dicen dónde podemos localizar a los humanos", explicó Celis.Un equipo de Los Informantes lo acompañó durante un recorrido por el edificio Costa Dorada, una estructura de 18 pisos severamente comprometida, donde evidenciaron el peligro constante al que se exponen estos hombres.Con las placas de concreto cediendo y un olor a descomposición persistente, los rescatistas deben moverse con cautela extrema. “Es uno de los peores desastres que he visto”, afirmó.Un equipo de rescatistas incansable: sin salarioEl Grupo de Rescate Caricuao está compuesto por 63 brigadistas que operan sin recibir un salario. Muchos de ellos, como Everth Celis, financian su labor con sus propios medios y dependen de donaciones para obtener combustible, uniformes y herramientas.Al ser consultado sobre las razones que lo llevan a arriesgar su vida por desconocidos, Celis aseguró que “se lleva en la sangre. No sé si es de repente un propósito que Dios me puso a mí... Aquí nuestro nuestro salario son las gracias de una persona, la gratificación de ver un animal que de repente rescatamos. Ese es nuestro salario y eso vale más que el otro”.Estos voluntarios mantienen su compromiso en un país donde las cifras oficiales hablan de cerca de 5.000 muertos, mientras que la ONU estima hasta 50 mil desaparecidos,. La reconstrucción de Venezuela, según organismos como UNICEF, será un proceso largo que afectará a cientos de miles de niños que hoy necesitan ayuda para salir adelante. Mientras tanto, hombres como Celis continúan rincón por rincón, asegurándose de que nadie quede olvidado bajo las ruinas de lo que alguna vez fueron hogares.
El exfutbolista Fredy Guarín hizo una revelación en un video publicado en sus redes sociales. El exmediocampista aprovechó el espacio para referirse al reciente episodio sobre la muerte del jugador Jayden Adams. Hizo énfasis en la importancia de la salud mental e insistió en la necesidad de buscar ayuda profesional.Sin embargo, la frase que más impactó fue la que pronunció al inicio de la grabación. “Me intenté suicidar tres veces”, en referencia a los momentos más difíciles que atravesó.El exjugador del Inter de Milán y del Porto aseguró que enfrentó profundas crisis emocionales que pusieron en riesgo su vida y aprovechó su testimonio para enviar un mensaje de apoyo a quienes atraviesan situaciones similares, destacando la importancia del autocuidado y de acudir a tiempo por ayuda psicológica.“Como deportista sé que muchas veces sonreímos por fuera mientras libramos batallas por dentro. Por eso, hoy más que nunca, quiero decirles a todos los jóvenes y a quienes practican deporte: hablar también es un acto de valentía”, escribió en la publicación.Guarín explicó que su decisión de hablar públicamente sobre este tema surge de su propia experiencia. El exfutbolista aseguró que en varias ocasiones atravesó situaciones que lo llevaron a pensar en el suicidio e, incluso, a intentarlo. Además, afirmó que comprende lo que significa enfrentar "esos demonios y esos pensamientos obsesivos", por lo que hizo un llamado a quienes atraviesan dificultades similares a buscar apoyo profesional y espiritual.El llamado a la salud mental y la prevenciónSegún sus palabras, "es hora de levantar la mano y ese es un tema que nos cuesta aceptar, situaciones de las cuales no somos responsables y que durante tanto tiempo las hemos asumido".El exdeportista también mencionó haber enfrentado "abusos sexuales, maltrato, deudas emocionales, dependencias de lugar, cosas y personas". Finalmente, envió un mensaje de apoyo a quienes atraviesan momentos difíciles: "Te abrazo, no estás solo ni sola".El incidente que pasó en BrasilLa confesión de los tres intentos de suicidio se suma a los detalles entregados por Guarín en una entrevista con Los Informantes, donde relató un episodio crítico vivido en Brasil durante la pandemia del COVID-19.En aquel entonces, Guarín vestía la camiseta del Vasco da Gama y se encontraba en un estado de “abandono” personal debido a su adicción al alcohol."Fueron días pesados, me la pasé borracho 10 días por completo, me quedaba dormido del cansancio y me levantaba con una cerveza al lado", confesó sobre su rutina en aquel momento.El punto de quiebre ocurrió en su residencia: "Yo vivía en el piso 17 y me desconecté de la vida, de todo, mi reacción fue mandarme (por el balcón). Había una malla, salté y me devolvió, yo obviamente inconsciente de lo que estaba haciendo, yo no sé qué pasó".Una vida marcada por el alcoholFredy Guarín pasó de destacar en el fútbol colombiano con Atlético Huila y Envigado FC a brillar en equipos de talla mundial como Porto, Inter de Milán y Boca Juniors. Pero detrás de los éxitos deportivos, el exmediocampista enfrentaba una batalla personal: un consumo de alcohol que, con el paso de los años, terminó por desbordarse, especialmente durante su etapa en Italia."Empecé a ganar mi nombre en Italia. Ya empezó un poco el tema fuera del campo y empezó a hacer silencio el estadio. Yo lo manejaba muy bien, me emborrachaba dos días antes del partido y yo llegaba y funcionaba, ganábamos, hacía uno o dos goles", reveló.El jugador admitió que, con el tiempo, perdió el respeto por los espacios familiares y profesionales: "Tomaba en la casa, en la discoteca, en el restaurante, me buscaba el parche. Yo tenía ya mi familia y ahí era la vaina jodida, sabía que estaba haciendo mal, tanto en la responsabilidad laboral como en la familiar".Su paso por el fútbol de China con el Shanghái Shenhua profundizó la crisis. Guarín describió ese episodio como un descontrol total: "En China sí supe lo que era el alcohol de verdad, desde el primer día que llegué me degeneré alcohólicamente. Me levantaba para ir a entrenar y después del entreno, alcohol"."La muerte o la cárcel"Tras su salida de Brasil, Guarín regresó a Colombia, donde protagonizó un incidente que se hizo viral a través de un video grabado en la casa de sus padres. En las imágenes se le veía ensangrentado y siendo retirado por la policía en un estado de alteración evidente. Al recordar ese momento, el exfutbolista reconoció la gravedad de su situación: "Era la muerte o la cárcel".Ese suceso marcó el inicio de su proceso de recuperación. El jugador buscó ayuda en su antigua profesora de colegio, Liliana Rodríguez, quien dirige una clínica de rehabilitación.Un nuevo propósito de vidaHoy, Fredy Guarín dice que está enfocado en su rehabilitación y en utilizar su testimonio para ayudar a otros deportistas que enfrentan enfermedades similares. "Este es un propósito que Dios está poniendo en nosotros, que sé que va a llegar a muchos rincones del mundo, va a tocar muchos corazones y de seguro va a salvar vidas", concluyó Guarín sobre su actual misión fuera de las canchas, enfocada en la superación de las adicciones y el cuidado de la salud mental.
En medio de la tragedia con la que amaneció Armero y que el mundo conoció el 14 de noviembre de 1985, una pequeña niña, Omaira Sánchez, se convirtió en un símbolo. Los rescatistas la ubicaron en el barrio Santander, tras escuchar golpes bajo unas tejas de zinc. (Lea también: ¿Cómo era Armero antes de la tragedia de 1985? Vea la reconstrucción virtual del municipio)Hasta allí llegó la prensa y su rostro inocente empezó a ser inmortalizado en el mundo entero. Muros, escombros y cadáveres dificultaban su rescate.El fotógrafo Jairo Higuera recordó que Omaira “decía que la abuelita la estaba cogiendo de las piernas y que no la dejaba salir. ‘Es que mi abuelita me tiene agarrada de las piernas y no me deja salir’. Entonces eran muros en los que había quedado atrapada”.Una de sus preocupaciones, contaban los testigos, era que no iba a poder entregar una tarea de matemáticas.Los esfuerzos por sacar a Omaira del lodoUna de las formas para llegar a la parte del cuerpo aprisionada era sacar el agua. A las 24 horas apareció una motobomba, pero no sirvió de mucho.“Llegamos a las 6 de la mañana otra vez con la motobomba y comienzan a tratar de sacar el agua los socorristas. Ya había más socorristas, policías y todo, y a tratar de sacar el agua para sacarla a ella, y se dan cuenta que sacaban un tancado de agua y entraban 20”, relató Germán Santamaría, escritor y cronista colombiano.Leonardo Hernández, último rescatista que la vio con vida, contó que “nos metimos al lodo para tratar de remover los cadáveres y escombros que la estaban aprisionando, pero eran demasiados y no había puntos de apoyo, estábamos solo con caminos de costales de café y latas de zinc como haciendo un puente para llegar al sitio. Imagínense un patio que es un cuadrado y se ha roto, y ella está dentro de esa estructura y esa estructura la aprisiona y queda en el lodo desde la cintura para abajo, y el lodo empieza a subir”.En el segundo día, Omaira seguía aferrada a la vida. Y frente a las cámaras le envió un mensaje a su madre: “Quiero decir unas palabras. Mamá, si me escuchas, yo creo que sí, reza para que yo pueda caminar y esta gente me ayude. Mami, te quiero mucho. Mi papi, mi hermano y yo. Adiós, madre”.Hernández describió cómo murió: el sábado 16 de noviembre, tras permanecer más de 60 horas entre el lodo, Omaira “colapsó. Ella empezó a tener problemas, seguramente por aplastamiento de sus miembros y el daño muscular que tenía, y el daño muscular que tenía estaba matizándose. (…) Hace un paro cardiaco, tratamos de reanimarla, pero desafortunadamente no sale de la reanimación y decidimos no continuar”.Su cuerpo nunca fue sacado de los escombros. La decisión fue dejarla allí, con su familia.“Ella luchó por su vida aquí. Ella aquí batalló, aquí vivió y aquí murió, dejémosla ahí, suéltenla. Y dos la soltaron y la niña se hundió y se hizo un remolino en el agua, como una burbuja. Así ella se hundió”, rememoró Santamaría.Desde ese momento, la casa de Omaira se convirtió en un sitio de peregrinaje. Con el tiempo, en el lugar se levantó un altar en donde propios y extraños llegan a pedir favores. Son decenas las placas en las que se le adjudican a Omaira milagros y agradecimientos por interceder para curar a alguien o encontrar a un pariente perdido. (Lea también: La mujer que se reencontró con su hija décadas después de la tragedia de Armero: así es su historia)De Omaira, en ese sitio, se exhiben también fotos de ella disfrutando del arte, de la danza, de una niña que encarna lo que fue y es Armero.NOTICIAS CARACOL
Esperanza Fierro es una sobreviviente de la tragedia de Armero, un pueblo que el 13 de noviembre de 1985, en cuestión de minutos, desapareció del mapa y quedó enterrado entre lodo y cenizas tras una avalancha provocada por la erupción del volcán Nevado del Ruiz. La mujer, que se reencontró con su hija décadas después, contó su historia para Noticias Caracol.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)"El 13 de noviembre yo estaba en mi casa en el momento en que empezó a caer ceniza. Vivía en la carrera 12 #5-28, o sea entre quinta y sexta. Un señor nos dijo: salgan porque se vino una avalancha. Entonces yo fui a salir, pero en el momento pasó el carro de bomberos diciendo que nos encerráramos, que nos tapáramos, fue algo que nos desubicó. Sin embargo, salimos. Yo estaba con mis dos hijos, con mi mamá y mi papá", relató la mujer.Lea: La tragedia de Armero: las lecciones que dejó el drama vivido en Colombia hace 40 años¿Cómo sobrevivió Esperanza Fierro a la tragedia de Armero?Fierro contó que salió de su casa con su hija en brazos, quien en ese momento tenía cuatro años. Salió acompañada de su madre y de su hijo de ocho años. Su padre decidió no salir. "Venía por la calle. Cuando volteé para mirar que mi papá había venido o se había quedado, veo semejante lodo que venía. Corrimos hasta la esquina y ahí ya nos tapó el otro lodo".Las calles del pueblo ya estaban siendo tapadas una a una por la inminente avalancha que venía desde el volcán cuando la madre de Esperanza Fierro le dijo respondió a la pregunta de que hacían en ese momento: "Lo que Dios quiera". "Siento ese golpe que me pegó aquí en la espalda y me elevó. Me dejó en una cuerda de alta tensión", relató la mujer.Durante varios momentos Fierro quedó atrapada en el cable, en teoría a salvo de la avalancha, pero perdió el rastro de su madre y sus hijos. La mujer recuerda que un hombre gritó diciendo que había encontrado al niño y que en otro momento alcanzó a escuchar a su hija buscándola, pero la oscuridad le impidió verlos en ese momento. La mujer fue llevada a un centro de salud y se enteró de que su hija estaba viva. "Mi niña me la pasaron. La miré y la tuve, pero no me la dejaron llevar conmigo porque yo iba ya muy grave, yo tenía fractura de costillas". Fierro relató que tuvieron que trasladarla a otro lugar por su condición de salud y su hija se tuvo que quedar.Lea: Omaira Sánchez decía “saquen a los que es más fácil y luego yo": último rescatista en verla vivaEl reencuentro entre madre e hijaDe acuerdo con la mujer, su hija Diana Marcela Fierro quedó en un albergué y se la dejó encargada a otra persona, que poco después también se tuvo que ir. "Le quitaron la niña, la montaron en un carrito blanco con 16 niños más y hasta el sol...". Durante años la madre busco a su hija, que no aparecía por ningún lado."Como nunca perdí la esperanza, yo decía: mi niña está viva, yo la voy a encontrar. Gracias a los medios, que venían y me hacían entrevistas, yo salía en las entrevistas. Resulta que mi hija ya sabía que los papás que la tenían no eran los de ella. Ella ya estaba en Suiza", explicó la sobreviviente.Su hija había estado a cargo de Instituto de Bienestar Familiar, que la entregó a una madre sustituta durante tres años en Colombia. Después la niña fue adoptada por una familia de alemanes que se la llevaron a Suiza. Esperanza Fierro, sin saberlo, fue vista por su hija en un documental. "Ella empezó a buscar, cualquier cosa que hablaban de Armero ella estaba muy pendiente. Cuando ella me vio en el documental, como estamos ahoritica, se aferró a que era la mamá".Diana Fierro se comunicaba con Francisco González de la Fundación Armando Armero. Después de un intercambió de fotografías la hija perdida creía que había encontrado a su madre. Otra hija de Esperanza Fierro fue la que primero conoció la noticia. Ella y su hermana que no conocía se parecían bastante, y cuando le mostraron las fotos a su madre no sabía en un principio que se trataba de aquella niña que vio por última vez durante la tragedia de su pueblo. "Mi hija me encontró", relató la mujer, que poco más de 30 años después pudo reencontrarse con su hija.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
El 13 de noviembre de 1985, Colombia se despertó con una noticia demoledora: el volcán Nevado del Ruiz había entrado en erupción, sepultando a cerca de 25.000 personas y borrando del mapa al municipio de Armero. Cuatro décadas después, la sombra de aquella catástrofe sigue impulsando una labor científica crucial en el país, transformando la forma en que la nación aborda el riesgo geológico.La vulcanóloga Marta Calvache Velasco, una de las científicas más destacadas del planeta, vivió de cerca los días previos al desastre que hoy se recuerda como la peor tragedia natural en la historia de Colombia. Su vida, dedicada a evitar que eventos como el de Armero se repitan, es el testimonio de la lección más grande que dejó la avalancha: la necesidad imperiosa de escuchar a la ciencia.Un día antes de la erupción, el 12 de noviembre de 1985, Marta Calvache y un grupo de científicos visitaron el cráter del volcán Nevado del Ruiz. Ella recuerda que trabajaban intensamente en el mapa de amenaza. Habían pronosticado el potencial destructivo de una erupción y las consecuencias que desataría.La advertencia era clara: “se explicaba en Armero ‘mire, el volcán Nevado del Ruiz tiene un cráter que es el Arenas, el río que pasa por aquí viene de ese cráter”. El mapa de amenaza, elaborado aproximadamente un mes antes de la avalancha, especificaba que Armero tenía un 100% de posibilidades de ser afectada por un flujo de lodo si el volcán hacía erupción. Sin embargo, la tragedia se materializó.A pesar de que el suceso fue una erupción "pequeña", el flujo de lodo que bajó por el río Azufrado acabó con miles de vidas.El dolor como motor de la cienciaLa tragedia de Armero marcó un antes y un después para Colombia. Tras el horror, se creó el primer observatorio vulcanológico del país en Manizales. Armero es importante no solo para la vulcanología colombiana, sino también porque a partir de esta tragedia se inició todo lo que hoy se conoce como el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo.Para muchos de estos científicos, la prevención es una misión personal marcada por la pérdida. Gloria Patricia Cortés, quien por años ha estudiado el comportamiento del Nevado del Ruiz, se dedicó a esta labor tras perder a su mejor amiga el 13 de noviembre de 1985 en la avalancha. Ella subraya que “el mensaje y la lección del Ruiz para Colombia y para el mundo es que, a pesar de estar lejos de los volcanes, de no tener visibilidad hacia ellos, los ríos son como ese cordón umbilical entre cráter Arenas y las poblaciones que se han asentado buscando la riqueza del agua y que están cerca y creciendo cerca de ríos que vienen desde zonas volcánicas”.Ella misma explicó en Los Informantes hace unos años las medidas de monitoreo que se deben tener en las zonas de lo volcanes: “medir las emisiones de gases, la temperatura de las aguas, las características de las aguas termales, medir condiciones de cambios en la superficie del volcán y hacer las observaciones de actividad superficial”.Calvache sobrevivió en el volcán GalerasMarta Calvache no solo ha dedicado su vida a estudiar el Ruiz. Su carrera está marcada por su supervivencia a la erupción del volcán Galeras el 14 de enero de 1993, donde un grupo de científicos internacionales que visitaban Pasto fue sorprendido por la explosión. La columna de humo alcanzó los 4 kilómetros y rocas al rojo vivo caían por doquier. Ella se aventuró al cráter para salvar a sus compañeros heridos, mientras otros huían.Seis científicos y tres turistas murieron ese día. Ella fue la primera en auxiliar a Stanley Williams, un renombrado vulcanólogo que tenía el cráneo fracturado y una pierna rota. Williams, a quien literalmente le salvó la vida, se convertiría más tarde en su maestro de doctorado en la Universidad de Arizona. Cuando se le pregunta si el riesgo valía la pena, su respuesta es categórica: “sí, creo que el trabajo que se hacía era muy válido y muy importante”.Para Calvache, estudiar los volcanes es crucial, pues son el motor de la creación y la manifestación de la dinámica interna de la Tierra. En entrevista con Los Informantes en 2023, ella comparaba a Colombia, desde el punto de vista geológico, con un adolescente: “nosotros estamos viviendo en un país que tiene la energía, desde el punto de vista geológico, de un adolescente, es joven, es muy joven, tiene pocos millones de años y todavía está creciendo, o sea, la manifestación de sismos, de erupciones volcánicas, de que tengamos montañas altas es esa manifestación de un continente que está creciendo, tiene la energía de un adolescente”.Por más de 20 años, la doctora Calvache dirigió el área de geoamenazas en Colombia. En su labor, advirtió sobre el peligro de volcanes mucho más explosivos que el Ruiz o el Galeras, como el Machín, cerca de Ibagué. La última erupción del Machín fue hace unos 800 años, pero lo que podría generar no tiene precedentes, “nos imaginamos las consecuencias".La historia de Armero, y el trabajo de los científicos que hoy vigilan incansablemente los volcanes, es la base para construir un futuro mejor. Aunque sigue siendo imposible predecir una erupción, sí es posible evitar que la historia de hace 40 años se repita.
Omaira Sánchez tenía 13 años cuando fue sorprendida junto a su familia por la avalancha de Armero, en Tolima, hace 40 años. La niña, enterrada casi hasta el cuello entre el lodo y los escombros, se convirtió en símbolo de la tragedia del pueblo, en cuyas ruinas sobresale una escultura suya, rodeada de centenares de placas de agradecimiento y transformada en objeto de culto popular.El país y el mundo vieron con dolor cómo socorristas y sobrevivientes trabajando con las uñas, porque no había otros medios, trataban de rescatar a personas que habían quedado atrapadas, la mayoría de ellas irreconocibles por la hinchazón causada por el lodo tostado por el sol que hasta les desdibujaba la forma humana.Entre esas personas que quedaron vivas a pesar de haber sido sepultadas por la avalancha estaba Omaira, una niña de ojos negros y cabello corto ensortijado cuya vida se extinguió lentamente ante la mirada del mundo.Leonardo Hernández, coordinador de emergencias para América Latina de la Organización Panamericana de la Salud, fue uno de los rescatistas que intentó salvar a la menor de edad y el último en verla con vida.En su diálogo con Noticias Caracol en vivo recordó cómo veía desde el helicóptero “esa cantidad de gente en el lodo, pidiendo auxilio”, reconociendo que “no teníamos idea de la magnitud del evento hasta llegar al sitio”. (Lea también: Duro relato de hombre que perdió a su esposa en Armero: "Estábamos peleados, no pude salvarla")(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Omaira Sánchez estaba bajo unas latasLeonardo contó que fue un día después de haber llegado a Amero que “la Fuerza Aérea escuchó que alguien golpeaba unas latas de zinc y bajo de esas latas estaba Omaira”.Ella “estaba en sitio inundado hasta el pecho, atrapada en sus extremidades a las cuales ni siquiera lográbamos tener acceso porque había objetos de construcción aprisionándola y además de eso, cadáveres y lodo que no nos permitía acceder a sus miembros inferiores. La niña estaba absolutamente consciente, además tenía una inteligencia emocional impresionante que inmediatamente nos conectó”.Narró que Omaira Sánchez “no sentía sus piernas, nosotros le colocamos una viga donde ella apoyaba las manos, pero el lodo y el agua le daba en ocasiones al nivel de los hombros. Nos metimos al lodo para tratar de remover los cadáveres y escombros que la estaban aprisionando, pero eran demasiados y no había puntos de apoyo, estábamos solo con caminos de costales de café y latas de zinc como haciendo un puente para llegar al sitio. Imagínense un patio que es un cuadrado y se ha roto, y ella está dentro de esa estructura y esa estructura la aprisiona y queda en el lodo desde la cintura para abajo, y el lodo empieza a subir”.Sostuvo que “no teníamos cómo evacuar todo el líquido de ese sitio y tener acceso visual a los objetos, tratamos de amarrarlos con helicópteros para jalarlos, a ella misma, pero le hubiéramos hecho daño”.No obstante, afirmó que siempre tuvieron la esperanza de rescatarla con vida, “nos fuimos rotando para no dejarla sola y hacíamos otros rescates y volvíamos y en la noche estábamos permanentemente con ella”.“Lo más llamativo era su actitud ante la vida y su comprensión de la dificultad que teníamos para rescatarla por las dificultades del terreno y nos decía ‘vayan y saquen otros que está más fácil’, porque se escuchaban los gritos de las personas pidiendo auxilio y ella misma decía ‘saquen a los que está más fácil y luego vienen por mí’”.¿Cómo murió Omaira Sánchez?"Mamá, si me escuchas, yo creo que sí, reza para que yo pueda caminar y esta gente me ayude... Mami, te quiere mucho mi papi, mi hermano y yo... Adiós, madre", fueron las conmovedoras palabras con las que se despidió a través de la televisión la niña de 13 años.El sábado 16 de noviembre, tras permanecer más de 60 horas entre el lodo, Omaira “colapsó. Ella empezó a tener problemas, seguramente por aplastamiento de sus miembros y el daño muscular que tenía, y el daño muscular que tenía estaba matizándose”, relató el rescatista Hernández.Entonces, admitió el socorrista, se dieron cuenta “de que era casi imposible sacarla con lo que teníamos hace 40 años. (…) Sin embargo guardábamos la esperanza de ganar tiempo. Ella hace un paro cardiaco, tratamos de reanimarla, pero desafortunadamente no sale de la reanimación y decidimos no continuar”.Ese sábado, contó, tuvieron que seguir con sus labores porque había amenazas de nuevas avalanchas, otros pacientes atrapados que tenían que tratar de sacar y que pudieron rescatar. (Lea también: Emotivo reencuentro: médico abrazó a niña que trajo al mundo en medio de tragedia de Armero)Omaira Sánchez “era un ser especial”“Armero nos cambió la vida a muchos”, dijo Leonardo Hernández, quien después de la tragedia abandonó la veterinaria y estudió medicina.Asimismo, describió a Omaira Sánchez como una niña llena de “generosidad, un ser lindo. No es por halagar al que se fue, pero realmente era diferente y muchos periodistas fueron testigos de eso. Era un ser especial, nos decía que fuéramos a descansar, pedía alguna galleta para comer, no dejó de ser quien era en medio de esas circunstancias y con una capacidad impresionante de entender ese entorno y su realidad”.La niña fue “un gran ejemplo del corazón y del tesón de la gente de Armero”, finalizó.Según testigos, el cuerpo de Omaira, con autorización de su madre, que sobrevivió a la tragedia de Amero, fue cubierto con escombros y cuando el lodo se solidificó, su tumba se convirtió en una especie de santuario y lugar de visitación de quienes van a las ruinas.En el lugar, además de la escultura, una cruz parcialmente tapada por las placas de granito, flores, fotografías y juguetes, y una lápida decorada con pinturas de ángeles recuerdan que Omaira nació el 28 de agosto de 1972 y murió el 16 de noviembre de 1985.NOTICIAS CARACOL*CON INFORMACIÓN DE AGENCIA EFE
Colombia continúa conmemorando los 40 años de la tragedia de Armero, un pueblo que en cuestión de minutos desapareció del mapa y quedó enterrado entre lodo y cenizas tras una avalancha provocada por la erupción del volcán Nevado del Ruiz en la noche del 13 de noviembre de 1985. Miles son las historias que se han contado y cuatro décadas después el corazón de los armeritas que vivieron el terror del peor desastre natural de la historia al país continúa apegado al recuerdo.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)Una de esas trágicas historias es la de Jesús Otálora, un hombre que narró cómo ese trágico día estaba peleado con su esposa, quien murió en medio del desastre, y no la pudo despedir.Jesús narró en Noticias Caracol que “hace 40 años, cuando llegué yo a las 7:00 de la noche, iba para el teatro Simón Bolívar a cine. Me encontré con mi hija y me encontré con mi esposa. Desafortunadamente estaba peleado con mi esposa. Cogí a mi niña, la alcé, la dormí, me fui para el teatro y salí a las 9:30 de la noche, cuando ya había azufre, cuando ya había ceniza, cuando había una mancha negra en el cielo que nos cubría”.Jesús agregó que “en las horas de la noche cuando se presentó esto yo me acosté a dormir con mi madre porque estaba peleado con mi mujer. Entonces, no pude salvarla a ella. Yo me fui para la casa fue cuando a las 11:30 ya había explotado el volcán y ya en ese momento nosotros estábamos preparados para la muerte sin saber cómo nos podíamos defender”.También perdió a su hija en la tragedia de ArmeoAdemás de perder a su esposa, Jesús contó que aquel fatídico día también desapareció su hija de 4 años. “Este es el momento en que yo no sé si quedó viva, si quedó muerta, y estamos en esa incógnita en todo el Tolima, sobre todo las madres y los padres de los niños desaparecidos”.Jesús finalizó diciendo que “los niños se desaparecieron y no entendemos cuál fue la razón. De pronto fue la desobediencia de un desorden que no tuvieron en cuenta. Entonces, hay muchos niños desaparecidos que están vivos, que fueron a parar a otros países y estamos en esa búsqueda. Eso es muy importante”.ICBF anuncia apertura del "libro rojo", que contiene información sobre niños desaparecidos en ArmeroSon más de 500 los niños y niñas que desaparecieron en Armero el día de la tragedia. Muchos fueron dados en adopción de forma irregular. 40 años después, cientos de padres continúan exigiendo respuestas sobre la suerte de los suyos.Y es que, en medio de los actos simbólicos, se produjo un anuncio esperado hace mucho tiempo y tiene que ver con el famoso “libro rojo”, que contiene información de los niños y niñas perdidos en Armero. “El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar abre el libro rojo, que es esa pieza histórica en donde están consignados los registros de los niños y niñas que fueron recibidos por el Instituto Colombiano hace 40 años”, mencionó Adriana Velásquez, subdirectora general del ICBF. Este anuncio se convirtió en un bálsamo para los padres de los desaparecidos.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
El 13 de noviembre de 1985, Armero quedó sepultado bajo toneladas de lodo tras la erupción del volcán Nevado del Ruiz. Más de 20 mil personas perdieron la vida en una de las peores tragedias naturales de Colombia, pero, en medio del horror y la devastación, una historia de vida logró abrirse paso: el nacimiento de una bebé en el corazón de la tragedia.>>> Los Informantes: La hija de la avalancha, las puntadas de Andrea Petro y una reina de la batataConsuelo Rodríguez fue aquella bebé que llegó al mundo entre el lodo, gracias a la rápida ayuda del entonces joven médico Rodrigo Meléndez. Casi cuatro décadas después, en un emotivo encuentro logrado por el programa Los Informantes, ambos se vieron y rememoraron aquel milagroso momento que los unirá para la eternidad.La historia del doctor Rodrigo MeléndezEl doctor Rodrigo Meléndez es una rareza en casi todos los aspectos de la vida. Desde su vida privada, con 5 matrimonios a cuestas, hasta su especialidad, pues dice que es ‘callejólogo’, en sus palabras: el médico que atiende los invisibles, los enfermos de la calle; del Bronx, de 5 huecos, de Idipron, entre otras.“Pues yo me siento muy bien. Las enfermedades que yo tengo han sido bendiciones, me han enseñado mucho más sobre la vida, mucho más de lo que he aprendido a través de mi carrera (…) Infortunadamente, digo, al comienzo tuve un polio, que me afectó 2 extremidades. Luego, tuve otra enfermedad llamada esclerosis lateral amiotrófica. Ha tratado esa enfermedad de llevarme a una silla de ruedas, pero he luchado y no me voy a dejar. Y, por último, los signos del zodiaco me persiguen y aparecen 2 situaciones de cáncer, pero que estamos también luchando con ellas”, comenta el doctor.>>> Habla Andrea Petro, hija del presidente: “Él dirige al país a través de Twitter, déjenlo”Pese a sus limitaciones, Rodrigo Meléndez entró a la Universidad del Rosario a estudiar Medicina y se graduó con honores.“Yo quería ser en un momento dado ginecólogo y obstetra y, durante el tiempo de estudiante, se fundó el Hospital La Victoria, entonces con mis compañeros nos repartíamos. Yo era el que atendía todos los partos y recibía todos los chiquitines y a ellos les fascinaba suturar. Era mucho más fácil con mis manos recibir los chiquitines, entonces yo era como la partera”, recordó en Los Informantes.En la madrugada del 14 de noviembre de 1985, Yamid Amat -el decano de los periodistas- con su gran olfato, anunció que Armero había desaparecido del mapa.>>> Un amor a prueba de todo: pareja enfrentó sus adicciones y las superó para ayudar a otrosTras la trágica noticia, el joven médico Rodrigo Meléndez partió hacia el departamento de Tolima para complementar el equipo de atención de la emergencia.Llegó hacia las 5:40 a.m. y “uno sentía que estaba ante El Desierto del Sahara. Había una desolación total. Y lo que uno alcanzaba a ver: cantidades de personas implorando ayuda”.En medio de un caos absoluto, sin recursos ni tecnología, el doctor y otros rescatistas intentaron hacer lo que podían, pero el dolor y la muerte los desbordaron. Sin embargo, se encontraron con una sorpresa.Mientras el mundo se derrumbaba a su alrededor, una vida estaba abriéndose paso entre el lodazal: una mujer estaba a punto de dar a luz.“Se quejaba mucho de sus dolores de parto. Me dijo que era, creo que el quinto o el sexto, no recuerdo bien. Entonces dije: 'esto va a ser muy rápido'. Le dije a 2 de las chicas que estaban conmigo como socorristas que tratáramos de armar un cambuche. Le rompí fuente y fue rápido el parto, salió la chiquita. Salió bien, afortunadamente, pero cuando la tuve en mis manos dije: “Dios, Rodrigo, ¿cómo le vamos a ligar el cordón umbilical?”. Y fue cuando dije, ‘no hay de más, los cordones de mis zapatos’”, así, como si tratara de una historia sacada de un libro, fue como llegó a la vida Consuelo Rodríguez.>>> Así es la inspiradora historia de hermanos siameses: "La discapacidad no nos impide ser felices"“Fue una esperanza muy grande ver que en medio de la muerte renacía la vida”, relata el doctor sin titubear, pues nunca, en su larga vida ejerciendo la Medicina, ha olvidado a Consuelo, ese parto que lo marcó.Así fue el reencuentroEn un estudio de Caracol Televisión, el doctor relató los detalles de ese inolvidable parto. “Saliste completica, pero comienza Cristo a padecer: ‘¿cómo voy a ligarle yo el cordón umbilical?’”, recordó, explicando cómo se ayudó con los cordones de sus zapatos. La placenta, agregó, fue enterrada en Armero, en un acto simbólico de esperanza en medio del caos.El reencuentro estuvo marcado por abrazos y lágrimas, en el año 2024, 39 años después de un milagro en medio de las ruinas causadas por la avalancha en Armero.
La disciplina de alto rendimiento no espera por el cemento pulido ni el equipamiento de última generación. En Armero Guayabal, donde la historia trágica convive con un futuro prometedor, el espíritu deportivo se mantiene firme, incluso 40 años después de la tragedia que vivió el municipio tras la erupción del volcán del Nevado del Ruiz. Allí, la cancha de baloncesto del Parque Temático Omaira Sánchez hace las veces de gimnasio. Los jóvenes, herederos de una rica dinastía de pesistas, desafían la adversidad al trabajar con barras de acero viejas y discos reventados.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)El entrenador, Nicolás Rojas, describe la logística diaria de un entrenamiento que exige más que solo esfuerzo físico: "Es un poco complicado que ellos tengan que llegar media hora antes a sacar la implementación, discos, plataformas, barras, armar, organizar para cambiarse y empezar su entrenamiento". Armero fue la cuna de campeones en levantamiento de pesasEste municipio fue históricamente cuna de grandes deportistas, especialmente en levantamiento de pesas o alterofilia, logrando extensas medallerías y reconocimientos antes de 1985. Hoy, la juventud rinde tributo a aquellos campeones del ayer. Ender Fabián Suárez Solano es una prueba viva de este legado. Es campeón suramericano en la categoría Sub-15 y es prácticamente invencible en los nacionales, formando parte de la selección nacional. Como muchos, Ender persigue el sueño olímpico con una mentalidad de campeón que no se conforma con seguir los pasos de otros: "Uno no tiene que decir quiero ser como él, uno tiene que decir: 'Quiero ser mejor que él, tener una perspectiva más alta, alcanzar mejores logros, siempre uno estar en lo alto' ". Sobre sus objetivos, el joven pesista no titubea: "¿Mis metas? Tener una medalla olímpica". Asegura que se prepara "todos los días, metiéndole fuerte al entrenamiento para poder alcanzar las metas".Emily Juliana Amaya, quien ha sido campeona nacional en la categoría Sub-15 cuatro años seguidos, siente que sus logros merecen ser reconocidos con infraestructura adecuada. Emily pide mejores condiciones para quienes vienen detrás: "Que nos dieran un escenario super grande, super bonito, un espacio muy estable para nosotros y para los niños que vengan a entrenar y que haya implementación para que no tengamos que correr como lo estamos haciendo ahorita".Helí, el hombre tras el éxito deportivo de ArmeroEl club donde entrenan estos jóvenes lleva el nombre de Jesús Helí Oviedo, un hombre que elevó el deporte y convirtió a Armero en la "meca de los deportistas". En el momento de la tragedia, Helí ya había formado a 28 campeones nacionales. Él es una inspiración fundamental para los jóvenes.Helí Oviedo, quien afirma que se considera "el papá de mucha gente", algo que lo llena de mucha satisfacción, recuerda con nostalgia la época dorada, destacando cómo la alterofilia era el punto de mira de todos los otros deportes. Recuerda que, en 1985, Armero estaba deportivamente organizado y contaba con recursos que hoy son un sueño."En 1985 estábamos completamente organizados deportivamente, teníamos el mejor coliseo, teníamos cancha de básquetbol para los calentamientos, teníamos cancha de microfútbol, una piscina de aguas medicinales, un bosque a nuestro alrededor, teníamos un paraíso", rememora.Del hierro a la danza: sanar a través del movimientoLa fuerza de los jóvenes de Armero Guayabal no reside solo en la musculatura de sus pesistas. También se manifiesta en la danza, gracias a los niños del Colectivo Calina Cumbay, quienes usan el lenguaje del cuerpo para contar la historia de su pueblo.Yira Ñuste, directora del colectivo, explica que el arte es una herramienta poderosa para manejar la memoria: "Estamos tratando de contar la historia de una forma que no duela, para los niños la danza es diversión, el teatro es diversión, el circo es diversión, pero cuando permitimos contar la historia y llevarla a través del movimiento de la danza, que es una expresión corporal muy bonita, los niños dibujan con sus manos, con sus piernas, lo que es el volcán".La danza revive la fuerza de Cumanday —nombre ancestral del volcán— y representa esos momentos, como la "Venus de lodo". Los integrantes del colectivo cultural demuestran una madurez profunda al reflexionar sobre el pasado de su tierra. "Me parece que es una historia muy nueva y a la vez vieja. Es un hecho de amor para ellos y para toda la gente que murió", dijo Antonela Paez Trujillo, miembro del colectivo.Isabella Aguirre Mahecha, por su parte, le ofrece consuelo a su abuela, enfrentando el dolor con la realidad del presente: "Yo le digo abuela: 'No te sientas triste porque gracias a Dios ustedes siguen vivos, tenemos una casa, está mi papá, mis tíos, yo y estamos bien ' ".Estos jóvenes están dando lecciones de madurez, conscientes de que sus padres y abuelos llevan un dolor profundo, pero tienen claro que son depositarios de un gran legado y no están dispuestos a dejar que se pierda.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos.NOTICIAS CARACOL
Maryuri Trujillo, una de las periodistas de Noticias Caracol y oriunda de Líbano, Tolima, recordó cómo su profesor Fernando Gallego advirtió sobre la tragedia de Armero antes de que ocurriera. Desde altos cargos le ordenaron al maestro callarse para no generar pánico, pero él seguía intentado avisar con la esperanza de salvar cientos de vidas.La reportera lo conoció en el Colegio Claret, un centro estudiantil católico en el que Gallego vivió durante 10 años y desarrolló su vida docente. Ella cursaba sexto grado y su profesor de ciencias llegaba siempre al salón para hablarles del volcán Nevado del Ruiz y de las medidas de prevención que debían tener por si se llegaba a presentar una erupción o deshielo.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)“Le digo aquí muy modestamente, sabía lo que iba a suceder, pero desafortunadamente no me quisieron escuchar”, decía en vida el maestro Gallego.“Nadie le creyó. Lo trataban que él estaba como chiflis”Uno de sus mejores amigos, Antonio Escobar, con quien vivió en una habitación del colegio, dijo que el docente “fue un hombre muy inquieto. Entonces, él sabía de biología, sabía de ciencias sociales y del volcán Nevado del Ruiz, él siempre tuvo mucha inquietud y e investigó. Él fue no sé cuántas veces, muchísimas veces fue hasta el volcán a hacer sus miradas, sus observaciones, y todo eso lo contaba a sus estudiantes, a nosotros, sus compañeros de trabajo aquí en el colegio y a todo el que se le diera la oportunidad de escucharlo”.El profesor Édgar Hernández también recordó la obsesión de Gallego con el volcán Nevado del Ruiz, por lo que “no le creíamos. Nadie le creyó. Lo trataban que él estaba como chiflis. El profesor, aunque fue un excelente filósofo, de pronto uno en esa época qué iba a imaginarse que iba a suceder eso, ¡nunca!”.Las advertencias de GallegoPara el profesor cualquier sitio se podía convertir en aula. En la casa de Maryuri fue recibido muchas veces en sus rondas pedagógicas de prevención del riesgo. Ya en ese momento las autoridades lo consideraban un loco que solo quería desatar el pánico.“Él llegaba a una a una vivienda, por ejemplo, en tu casa, y él buscaba algún objeto para poder explicar sobre la situación del Nevado. Pero a las casas que íbamos clandestinos y de noche, incluso él hasta disfrazado, era de una familia de mucha confianza para que no fueran a delatar al profesor, a llamar a la policía y que lo llevara”, reveló el ingeniero forestal Álvaro Arango, que en cinco oportunidades lo acompañó en sus investigaciones hasta el volcán.“Él lo mostraba de tal forma que al hacer el calentamiento, porque el volcán se taponó, los conductos internos se llaman galerías, esas galerías se taponaron como una olla pitadora a presión que se tapó y empezó a hervir adentro a unas temperaturas altísimas. Claro, el calor de esto empezó a fracturar la parte nororiental del Nevado en un casquete sobre ese cañón de Lagunilla y del azufrado”, detalló.Gracias a ese trabajo clandestino de prevención, en muchas casas, como la de la reportera, estuvieron preparados para la emergencia que enfrentaron, como lo cuenta Dabeiba Duque, madre de la periodista.“Él nos visitó en la casa y me preguntó dónde quedaba ubicada la alberca. Yo me desplacé con él al sitio y me dijo ‘debe techarla porque el agua la van a suspender y como va a caer ceniza, arena, piroclastos, entonces el agua se va a contaminar. Por eso debe techarla para que puedan utilizarla durante todo el tiempo que la van a suspender’. De igual manera nos enseñó a elaborar los tapabocas con vinagre”, relató la señora Dabeiba.Sin embargo, esta familia perdió a cinco seres queridos en Armero.Las charlas de prevención de Gallego se convirtieron en clandestinas porque el 12 de septiembre de 1985, el alcalde de la época le exigió que se abstuviera de realizar conferencias informativas. (Lea también: ¿Cómo era Armero antes de la tragedia de 1985? Vea la reconstrucción virtual del municipio)Así lo contó Antonio Escobar: “Le dije, ‘¿qué le pasa, muchacho?’. Me dice ‘es que me mandaron a callar’, fueron los términos que recuerdo perfectamente. ‘¿Y callar de qué?’, yo como que no entendía qué era lo que pasaba. Y entonces sacó la carta y me la mostró. Yo la leí y efectivamente venía firmada por el alcalde de la época, el doctor Alberto Toro Nieto, donde decía que se le conminaba a no seguir haciendo charlas, o conversaciones o conferencias sobre la situación del Nevado del Ruiz porque eso estaba sembrando pánico en la población”.Dos meses después de haberlo mandado a callar, el volcán hizo erupción y ocurrió exactamente lo que Gallego advirtió mil veces.“Yo tengo un mea culpa porque es que yo soy de Armero y allá en Armero perdí 14 miembros de mi familia. Entonces si con esa posibilidad de advertencia previa que muchísimas veces nos hizo aquí en el Líbano como en Armero, y yo digo no le paramos bolas. Efectivamente, yo debí haberle hecho unas advertencias muy serias a mi familia para por lo menos salvarlos”, sostuvo Escobar. (Lea también: El 'milagro' de la tragedia de Armero: la historia no contada de la bebé que nació en el lodo)Maryuri recordó a “Galleguito” como uno de esos “docentes que lo marcan a uno para siempre”.Édgar Hernández comentó que él era “un gran hombre, era un profesor sobrado. Era una inteligencia prodigiosa”.Escobar lo describió como un hombre “polifacético y de todo sabía un poco, o no un poco, sabía muchísimo de muchas cosas”.Álvaro Arango contó que “el hombre siempre me decía ‘hay que observar la naturaleza que ella nos habla. Ella nos dice qué tiene, qué siente y qué quiere y cómo debemos de cuidarla’”.El profesor Gallego, que murió a los 66 años, nunca pudo superar el dolor por la tragedia de Armero. Su legado es la prevención del riesgo, la misma que se volvió política pública después de la hecatombe. Dictó una cátedra brillante, pero lamentablemente nadie lo escuchó.NOTICIAS CARACOL
39 años después de la tragedia de Armero, ocasionada por la erupción del volcán Nevado del Ruiz, el médico Rodrigo Meléndez y Consuelo Rodríguez, la bebé que ayudó a nacer tras ese fatídico 13 de noviembre de 1985, se volvieron a ver y el programa Los Informantes registró el reencuentro que fue sellado con un emotivo abrazo de agradecimiento mutuo.>>> Descubra la travesía de familia que sacó a sus hijos del colegio para recorrer ColombiaEl milagro del reencuentroAd portas de un aniversario más de la tragedia de Armero, el programa Los Informantes logró lo impensado: reunir al médico y la paciente que vio nacer entre el barro y el dolor. En un estudio de Caracol Televisión, después de la emoción y los abrazos, el doctor le contó a Consuelo los detalles del parto.“Saliste completica, pero comienza Cristo a padecer: ‘cómo voy a ligarle yo el cordón umbilical’ (...) Yo corté el cordón y con los de mis zapatos amarré. Se mochó con una navaja que tenían ahí, salió la placenta y luego pidieron que esa placenta se enterrara ahí mismo y esa placenta la enterramos ahí, para que quedara en la tierra, en Armero, donde era”, le contó el doctor a Consuelo, reafirmándole la historia que su mamá le narró por años.El ‘milagro de Armero’ confesó ante las cámaras de Los Informantes cuando se enteró que la estaban buscando para la entrevista tuvo muchos nervios, entre otras, porque su vida no ha sido. >>> Del otro lado del jardín: la historia real del escritor paisa que ayudó a su madre a morirMe dicen: “‘Consuelo, mire que la están buscando’. Y yo: ‘¿yo qué hice?’ o sea, yo me asusté porque yo no le he hecho nada a nadie”, contó.¿Qué pasó el día de su nacimiento?Es la última de 11 hijos y muchas veces le escuchó a su mamá contar lo que vivió esa madrugada del 14 de noviembre del 85. “Lo que hizo mi mamá fue coger a mis hermanos, ella embarazada de mí, salir a una loma. A mi mamá le faltaban como unos metros para llegar a la loma, pero no alcanzó”, comentó Consuelo sobre lo que le decía su mamá. Reveló, entre otras y con risas, que el nombre que escogieron el doctor y su progenitora para ponerle no le gustaba mucho.“Yo le decía: ‘ay, Consuelo no, mami, no me gusta ese nombre. Yo, cuando tenga mi mayoría de edad, me lo voy a cambiar”, pero luego pensó “no voy a ponerme a gastar plata”, entonces se quedó con ese nombre y la mayoría la conocen así o también como la “avalanchera”, la hija de la avalancha.En su relato dejó claro que, aunque su mamá, que murió a los 78 años en noviembre de 2020, nunca supo el nombre del doctor, recordaba que era “buen mozo”.>>> Un amor a prueba de todo: pareja enfrentó sus adicciones y las superó para ayudar a otrosConsuelo tuvo 4 hijos, uno murió en un lío de pandillas y ella se guerrea la vida en Bogotá.La hija del volcán y el médico callejero, un encuentro que les da vida a los dos. El azar los abrazó 39 años después.La historia del doctor Rodrigo MeléndezEl doctor Rodrigo Meléndez es una rareza en casi todos los aspectos de la vida. Desde su vida privada, con 5 matrimonios a cuestas, hasta su especialidad, pues dice que es ‘callejólogo’, es decir, el médico que atiende los invisibles, los enfermos de la calle; del Bronx, de 5 huecos, de Idipron, entre otras. De pequeño tuvo polio, luego esclerosis lateral amiotrófica y ahora batalla contra dos cánceres.El doctor Meléndez publicará pronto un libro sobre su vida, obra y, para algunos, milagros. Se llamará Dulce venganza, por la lucha que lleva contra el cáncer.El abrazo de gratitud de Consuelo fue para Rodrigo la emoción del deber cumplido.“Fue una esperanza muy grande ver que en medio de la muerte renacía la vida”, subrayó el médico sobre lo ocurrido en medio de la tragedia que enlutó a Colombia.
En una entrevista profunda y reveladora con el subdirector de Noticias Caracol, Alberto Medina, el reconocido escritor y periodista Germán Santamaría compartió testimonios impactantes sobre su cubrimiento de dos de los eventos más trágicos de la historia reciente de Colombia: la toma y retoma del Palacio de Justicia y la avalancha del volcán Nevado del Ruiz que hizo desaparecer a Armero, municipio del Tolima. Santamaría, cuyos relatos se publicaron originalmente en el periódico El Tiempo y son hoy parte fundamental de la memoria de la nación, describió cómo la inmensidad de la tragedia de Armero opacó el escándalo político del Palacio.El escritor y periodista relató que estuvo cubriendo el Palacio de Justicia, cerca de la Plaza de Bolívar, cuando comenzó el tiroteo ese 6 de noviembre de 1985. Apenas una semana después, el 13 de noviembre, fue enviado a cubrir la tragedia de Armero. Santamaría señaló la dimensión política del desastre, e indicó que "la avalancha de Armero sepultó lo del Palacio de justicia, el escándalo, el juicio político", siguiendo el patrón colombiano de que "una tragedia tapa la otra". Santamaría, oriundo de Líbano, Tolima -a solo 40 minutos de Armero-, conocía muy bien la llamada "ciudad blanca" de Colombia por su bonanza algodonera, y recordaba sus calles, su iglesia y el cine sin techo donde vio por primera vez una película. Lo que vio cuando llegó a ArmeroSantamaría y el fotógrafo Jorge Parga, quien recientemente murió, llegaron a Armero a las 6:40 de la mañana del 14 de noviembre en un helicóptero contratado por El Tiempo. Con su conocimiento del área, guio al piloto. En la entrevista relató que, al sobrevolar la zona, tuvo la primera y devastadora impresión: "Yo dije, 'Uy, Armero desapareció'. Yo inmediatamente entendí la magnitud porque yo conocía al pueblo perfectamente". Encontraron un lugar para aterrizar en la terraza del hospital, que era un tercer piso y había quedado por fuera de la avalancha de lodo que lo cubrió todo. El techo apenas se asomaba a la superficie, contó.Al abrirse la puerta del helicóptero, sintió un frío extraño en lo que era normalmente un pueblo muy caliente. La imagen inicial fue de horror: "Comienza la gente a salir del lodo desnuda y levantaban las manos como zombies; gente desnuda, gente herida, sangrando y gritando y pidiendo auxilio", relató Santamaría en esta entrevista con Noticias Caracol. La reacción de los periodistas, siguió, fue instintivamente humana, priorizando el rescate: "Yo perdí la dimensión del periodismo y de eso de "no vayas a preguntarles a ellos pues qué les pasó ni qué pasó aquí", sino que comenzamos a subir gente al helicóptero".El título de su primera crónica, según recordó Alberto Medina en la entrevista, fue "Armero ya no existe". En ella Santamaría describía la escena desde la terraza del hospital: "Veo un inmenso playón de arena, una superficie limpia, todo como una gigantesca rampa pavimentada. Ahí a mis pies yacen 15.000 personas muertas, sepultadas, enterradas para siempre". Una de las metáforas más poéticas y trágicas que Santamaría utilizó para describir la ruina del lugar, citada durante la conversación, dice: "Armero er un pueblo blanco como para que le cantara Joan Manuel Serrata. Hoy es apenas un horizonte de escombros cubierto de lodo, piedras y azufre".Cuando conoció a Omayra SánchezSantamaría estuvo en Armero durante cuatro días y continuó visitando la zona durante casi un año. El episodio que marcó su vida y cobertura, contó, fue el encuentro con Omayra Sánchez, la niña de 12 años que estuvo prisionera en el lodo y cuyo rostro se convirtió en el más conocido de la tragedia. Omayra estuvo atrapada desde el miércoles por la noche hasta el sábado a las 10 a.m., casi tres días. Descubierta el viernes por la tarde, estaba aprisionada de la cintura para abajo por rocas y ladrillos, pisando el cadáver de su tía y posiblemente el de su padre. Los intentos de rescate fueron inútiles; el periodista explicó que sacar el agua del tremedal de kilómetros era como "sacar el agua del mar".En medio de su sufrimiento, Omayra mostró una valentía y dignidad inquebrantables, cantando incluso unas seis horas antes de morir. Germán Santamaría compartió una frase de la niña que conmovió al mundo: "Voy a perder el año porque ayer y hoy fallé a la escuela".El periodista afirmó que, tras haber cubierto conflictos y desastres como el terremoto de México de 1985 y la guerra en Beirut, nunca vio a alguien morir "tan valientemente, con dignidad y cantando".El sábado por la mañana, al regresar con una motobomba, la niña entró en crisis. Un médico y un policía, abrumados por la situación, pidieron al periodista tomar una decisión sobre la vida de Omayra. Santamaría se negó tajantemente: "Yo no puedo decidir sobre la vida, la muerte de esa niña. Yo no. No me echen a mí esa responsabilidad, yo no puedo decidir sobre eso".Cuando Omayra finalmente murió, Santamaría tomó la decisión final sobre su cuerpo, en lo que considera la única decisión que tomó en toda la tragedia. Él les dijo: "Ella luchó por su vida aquí. Ella aquí batalló, aquí vivió y aquí murió. Dejémosla ahí". Al ser soltada, la niña se hundió y "se hizo un remolino como en el agua". En ese momento, Santamaría se abrazó a Carlos Caicedo, un colega fotógrafo, y lloraron juntos.Santamaría confesó que la experiencia lo hizo sentirse "más viejo, pero más sabio", envejeciendo 10 años en el proceso. La tragedia, dijo, fue tan impactante que lo llevó a cuestionar profundamente la vida y las vanidades. El periodista concluyó con una reflexión sobre el verdadero significado del horror, que él mismo escribió en sus crónicas: "Yo creía que conocía el horror. Pensaba que bastaba con ver parir una mujer bajo un bombardeo en Beirut o cinco niños aplastados en Popayán o una mujer sollozando frente a los cadáveres de sus siete hijos durante el terremoto en México. Pero no, el horror lo conocimos en Armero Tolima".Tras presenciar Armero, escribió, tuvo la sensación de odiar a Dios, al Gobierno y a sí mismo, y querer asesinar a quienes estaban vivos y sanos y simplemente se rieron o bailaron ese fin de semana. Como periodista, afirmó que, después de los médicos, son los profesionales que más ven morir gente en directo.NOTICIAS CARACOL
Amparo Grisales vuelve a ocupar uno de los lugares más reconocidos de 'Yo Me Llamo', programa del que ha hecho parte desde sus primeras temporadas como jurado. Para la actriz, permanecer durante tantos años en el formato ha significado enfrentarse a nuevos retos en cada edición y mantener una mirada crítica frente a los participantes que buscan convertirse en el doble perfecto de un cantante. Con la llegada de la temporada número 11 del programa, Grisales explicó que cada nueva entrega tiene elementos distintos que la llevan a continuar aprendiendo. Según contó, su trabajo dentro del concurso no consiste únicamente en escuchar una interpretación y dar una opinión, sino en conocer profundamente al artista que cada participante intenta representar.La jurado explicó que antes de evaluar una presentación debe estudiar la trayectoria del cantante original, sus características vocales, su manera de interpretar las canciones y los detalles que hacen que su voz sea reconocible. Para ella, un imitador no solo debe tener una buena voz, sino comprender la identidad del artista al que está representando. Según comenzó explicando la actriz en un nuevo capítulo de 'Lo Más Viral' de Noticias Caracol, esta temporada tiene un valor especial dentro de sus creencias pues al tratarse de ser la undécima, la relaciona con temas como la "geometría sagrada y con la metafísica", áreas que han despertado su interés, por eso lo considera un número "maestro".Amparo Grisales explicó qué busca en los participantes de ‘Yo Me Llamo’Durante la conversación sobre su papel en el programa, Amparo Grisales señaló que sus decisiones como jurado no están basadas en sus preferencias musicales personales. Su análisis se centra en la capacidad del concursante para acercarse al intérprete original. La actriz mencionó que aspectos como la respiración, el manejo de la voz, la afinación, la interpretación y los movimientos del artista hacen parte de los elementos que revisa durante cada presentación. Por eso, cada presentación requiere un proceso de observación en el que se tienen en cuenta diferentes aspectos técnicos. "Cada canción que ellos interpretan, yo tengo que estudiarla. Cada cantante, cada género nuevo, la nueva generación de cantantes", afirmó la jurado durante la conversación. La jurado también habló sobre los géneros musicales actuales, especialmente el reguetón, un estilo que suele generar opiniones divididas entre el público. "Que uno diga: '¿qué es todo este reguetón que uno a veces no lo entiende, que no se les entiende nada?'. Pero cuando ya los estudias, les quitas la música y los analizas a nivel musical, son tremendos cantantes", afirmó Grisales. Además, destacó que el programa le ha permitido acercarse a géneros que hacen parte de la historia musical de Colombia y que siguen presentes en muchas familias como los tangos y la música de grandes intérpretes de otras épocas. De hecho, le es de gran sorpresa ver cómo jóvenes participantes interpretan canciones de artistas que pertenecieron a otras generaciones. "Uno dice: 'Wow, ¿cómo conocen esta música?'".Desde su llegada a ‘Yo Me Llamo’, Amparo Grisales se ha convertido en una de las figuras más representativas del formato por su exigencia. A su lado llega en esta nueva temporada su dupla usual, César Escola. A ellos se suma en esta edición el cantante vallenato Elder Dayán Díaz, hijo del fallecido ícono de la música colombiana Diomedes Díaz, quien asumirá el reto de ocupar la silla que anteriormente estuvo en manos de Yeison Jiménez. El artista llega al concurso para aportar su conocimiento musical y acompañar la búsqueda del doble perfecto junto a dos de las figuras más emblemáticas de la competencia. El estreno de la undécima temporada de Yo Me Llamo llega este martes 21 de julio a las 8:00 de la noche a las pantallas de Caracol Televisión. VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOLvgomezgo@caracoltv.com.co
En medio del ambiente generado por la Copa Mundial de la FIFA 2026, un evento realizado en la ciudad de Nueva York reunió a aficionados de distintos países para establecer un nuevo récord Guinness. Se trata de la mesa de futbolín más larga del mundo, una estructura de 160,04 metros de longitud que fue inaugurada el 11 de julio en el Brooklyn Navy Yard, cerca del paseo marítimo de la ciudad.Lea además: Estos son los récords Guinness que quedaron en la historia del torneo Mundial de Fútbol 2026La iniciativa fue organizada por la marca Teremana Tequila y permitió que personas de 48 países participaran en un mismo partido de futbolín, en una actividad que coincidió con la celebración del torneo mundialista.Una mesa de más de 160 metrosLa estructura alcanzó una longitud oficial de 160,04 metros (525 pies), una medida superior a la longitud promedio de una manzana urbana y equivalente a aproximadamente 112 mesas de futbolín de tamaño convencional unidas.El evento estuvo abierto al público y los asistentes recibieron camisetas de diferentes colores con parches intercambiables para representar cualquiera de las 48 naciones presentes alrededor de la mesa durante la jornada.De acuerdo con los organizadores, el propósito era reunir a personas de diferentes países alrededor del futbolín en el marco de uno de los principales eventos deportivos del calendario internacional. Antes del intento oficial, Richard Black, director ejecutivo de Teremana Tequila, explicó que la actividad buscaba promover la interacción entre aficionados de distintas nacionalidades."Mana (el buen espíritu) siempre ha sido la esencia de Teremana y nuestra convicción de que la buena energía es contagiosa", señaló.Añadió que la denominada Mesa Mundial fue concebida para ofrecer "una oportunidad para que los aficionados celebren su pasión compartida, conecten entre culturas y hagan historia juntos".Asimismo, indicó que, más allá de la obtención del récord Guinness, el objetivo era fomentar la comunidad y generar experiencias compartidas entre los asistentes.Dwayne "La Roca" Johnson celebró el récordTeremana Tequila fue fundada en 2020 por el actor y luchador Dwayne Johnson, conocido como "La Roca". Aunque no asistió al evento, dejó su firma sobre la mesa utilizada para el intento del récord. Posteriormente compartió la noticia en sus redes sociales, donde celebró la obtención de la marca mundial."Nuestra Teremana simplemente establece un Guinness World Records. ¡Y sí, fue divertidísimo! La mesa de futbolín más larga del mundo. Nuestra mesa récord se construyó con un solo propósito: unir a la gente", escribió.El hecho de que hubiesen participado tantans personas de varias nacionalidades, según expresó, convirtió la actividad en "una celebración de la conexión, la competencia amistosa y el compartir la mesa, sin importar de dónde seas". Johnson también recordó una anécdota personal relacionada con este juego al señalar que cuando era joven solía reunirse en salas de billar para jugar futbolín.Un nuevo récord GuinnessEl intento fue supervisado por Michael Empric, juez de Guinness World Records, quien confirmó la validez de la marca al finalizar el evento."El evento se desarrolló sin contratiempos, a pesar de las altas temperaturas. ¡La mesa de futbolín era realmente impresionante en persona, ya que abarcaba más de una manzana!", manifestó.Con esta medición, la mesa de 160,04 metros superó el récord anterior, que pertenecía desde 2023 a Der Bremer y KP Agency, de Turquía, con una estructura de 151,70 metros. Tras el anuncio oficial, los asistentes continuaron utilizando la mesa durante la jornada. De acuerdo con los organizadores, al finalizar el evento la estructura sería dividida en mesas de tamaño reglamentario para ser distribuidas entre clientes y organizaciones sin fines de lucro en distintos lugares del país.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) compartió cómo se comportará el clima en Colombia en la semana del 21 al 24 de julio de 2026. De acuerdo con la entidad, "se prevén lluvias y chubascos generalizados en la mayor parte del país durante toda la semana, con los acumulados más importantes en el noroccidente, occidente, oriente y sur del territorio", con mayor presencia de precipitaciones en las regiones Pacífica, Andina, Caribe, Orinoquía y Amazonía. Las condiciones atmosféricas de esta semana estarán influenciadas por la presencia de humedad en diferentes zonas del país, lo que favorecerá la formación de nubosidad y lluvias principalmente durante las tardes y noches. Según el pronóstico meteorológico, la tormenta tropical Bertha, ubicada en el norte del golfo de México, continuará su desplazamiento hacia la costa sur de Estados Unidos y no tendrá efectos sobre las condiciones del tiempo en Colombia. El Ideam también mantiene vigilancia por la posibilidad de incendios de cobertura vegetal en sectores del centro y sur de la región Andina y en el norte del Caribe, debido a zonas donde persisten condiciones de baja humedad en los suelos.¿Cómo será el clima en Colombia entre el 21 y el 24 de julio de 2026?Durante lo que queda de este martes 21 de julio se esperan precipitaciones en departamentos como Córdoba, Antioquia, Santander, Caldas, Risaralda, Chocó, Valle del Cauca, Cauca, Nariño, Casanare, Vichada, Guainía, Vaupés, Amazonas, Caquetá y Putumayo. En algunas zonas estas lluvias podrían estar acompañadas de actividad eléctrica. Para Bogotá se pronostica un comienzo de semana con intervalos de nubosidad y posibilidad de lluvias ligeras o lloviznas al finalizar la tarde y durante la noche. "La temperatura mínima se espera esta semana que esté cercana a los 10 °C y la máxima se ubicará aproximadamente entre 19 °C y 21 °C", indicó el Ideam.Miércoles 22 de julio: aumento de las lluvias en el paísEl miércoles será uno de los días con mayor actividad de lluvias durante la semana. El pronóstico indica un incremento en la cobertura de nubosidad y en la intensidad de las precipitaciones, especialmente en horas de la tarde y la noche. Las zonas con mayor probabilidad de lluvias incluyen sectores del Caribe, norte y centro de la región Andina, Pacífico, Orinoquía y Amazonía. Departamentos como Magdalena, Cesar, Bolívar, Sucre, Córdoba, Norte de Santander, Santander, Antioquia, Cundinamarca, Caldas, Risaralda, Quindío, Chocó, Valle del Cauca, Cauca, Nariño, Arauca, Vichada, Casanare, Meta, Guainía, Caquetá y Putumayo podrían registrar lluvias frecuentes.Jueves 23 de julio: continúan las precipitacionesEl jueves continuará la presencia de nubosidad y lluvias en buena parte de Colombia. Según el pronóstico, será otro de los días con mayores acumulados de precipitación. Las regiones Pacífica, Orinoquía, Amazonía, sur del Caribe y norte de la región Andina tendrán las condiciones más favorables para lluvias fuertes. Durante la mañana y la tarde se esperan cielos entre parcialmente nublados y mayormente cubiertos. Los departamentos donde podrían presentarse lluvias acompañadas de tormentas eléctricas incluyen Magdalena, Cesar, Bolívar, Sucre, Córdoba, Antioquia, Boyacá, Cundinamarca, Caldas, Risaralda, Chocó, Cauca, Nariño, Arauca, Vichada, Casanare, Meta, Guaviare, Vaupés, Caquetá, Putumayo y Amazonas.Viernes 24 de julio: continúan las lluvias en algunas regionesPara el viernes se espera una reducción de la cobertura nubosa en comparación con los días anteriores. Sin embargo, varias zonas del país todavía tendrán probabilidad de lluvias durante la tarde y la noche. Las precipitaciones se concentrarán principalmente en el norte y sur del Pacífico, el suroccidente del Caribe, el noroccidente de la región Andina, el oriente de la Orinoquía y sectores del centro y sur de la Amazonía. Entre los departamentos con mayor posibilidad de registrar acumulados importantes de lluvia están Bolívar, Córdoba, Antioquia, Caldas, Chocó, Valle del Cauca, Nariño, Vichada, Caquetá, Guaviare y Amazonas. Además, el Ideam indicó además que la onda tropical número 28, ubicada sobre el Atlántico central, podría acercarse al territorio nacional durante el fin de semana.VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOLvgomezgo@caracoltv.com.co
Hoy, martes 21 de julio de 2026, la expectativa entre los apostadores de Colombia, y de manera más profunda en el departamento del Valle del Cauca, alcanza niveles elevados ante el desarrollo de uno de los juegos de azar más tradicionales de la región. El Chontico Noche se consolida como una opción predilecta para cientos de ciudadanos que siguen con atención el sorteo nocturno, el cual se transmite habitualmente a través del canal Telepacífico. Al ser un día laboral, la jornada transcurre con normalidad en los puntos de venta autorizados, donde la esperanza de obtener un premio que transforme la realidad económica de los participantes se mantiene vigente durante todo el día. Al cierre de la presente edición, el resultado oficial del Chontico Noche correspondiente a este martes todavía se encuentra pendiente de publicación en los portales principales de loterías. Los medios especializados informan que los jugadores permanecen a la expectativa de conocer la combinación ganadora de cuatro cifras que define la suerte de la jornada nocturna. Mientras la incertidumbre domina el ambiente para la versión de la noche, el sorteo del Chontico Día ya ofrece resultados definitivos con el número 3973 y la Quinta 2, lo que sirve de antesala para la emoción que se vive al final del día. Este sorteo se distingue por su formato dinámico y sencillo, convirtiéndose en una herramienta frecuente para quienes buscan recompensas rápidas mediante el azar.Resultados de Chontico Noche 26 de julioNúmero ganador: 3 0 6 7Quinta cifra: 5¿Cómo jugar Chontico Noche?La mecánica de este juego consiste fundamentalmente en la elección de un número compuesto por cuatro cifras. El apostador tiene la libertad de seleccionar su propia combinación basándose en cábalas personales, fechas importantes o cualquier número de su preferencia; alternativamente, existe la opción de solicitar que el sistema del punto de venta genere los números de manera aleatoria. Durante el acto del sorteo, se extraen cuatro dígitos individuales que oscilan entre el 0 y el 9.La clave fundamental para alcanzar el éxito en el Chontico Noche reside en el orden exacto de los números sorteados. El participante accede al premio mayor únicamente si acierta las cuatro cifras en la posición precisa en la que son extraídas de las balotas. No obstante, la estructura del juego permite ganar premios menores a aquellos jugadores que logran coincidencias con tres, dos o incluso una sola cifra, siempre dependiendo de la modalidad de apuesta que se haya registrado previamente.¿Cuánto cuesta Chontico Noche?El costo de participación en este sorteo es variable, lo que permite que sea accesible para la mayoría de la población colombiana y contribuye a su notable popularidad en los barrios y municipios. El usuario decide cuánto dinero invertir en su jugada según su capacidad económica, permitiendo apuestas desde montos muy bajos. Esta flexibilidad financiera es uno de los pilares que sostiene la alta participación en el juego de forma diaria.La rentabilidad que ofrece el sorteo es un gran incentivo para los apostadores. Por ejemplo, con una inversión base de $1.000 pesos, un jugador tiene la posibilidad de ganar hasta 4.500 veces el valor apostado, siempre que logre acertar las cuatro cifras en el orden correcto. El monto final que recibe el ganador está directamente ligado tanto a la cantidad de dinero apostada originalmente como al tipo de jugada específica que el participante decida realizar en la terminal de apuestas.¿Qué días juega Chontico Noche?Una de las ventajas competitivas de este sorteo es su constancia, ya que el Chontico Noche juega todos los días del año, sin interrupciones por domingos o días festivos. Esta frecuencia diaria asegura que los interesados tengan múltiples oportunidades para participar a lo largo de la semana, dinamizando constantemente el sector de los juegos de suerte y azar en diversas regiones del territorio nacional.Los horarios de los sorteos están diseñados para adaptarse a la rutina de los espectadores. De lunes a viernes, como ocurre hoy martes, el sorteo se lleva a cabo aproximadamente a las 7:00 de la noche. Los sábados la transmisión suele retrasarse hasta las 10:00 p. m., mientras que los domingos y los días festivos la cita con la suerte se programa generalmente alrededor de las 8:00 p. m..¿Qué hacer si se gana Chontico Noche?En el momento en que un ciudadano resulta favorecido por la suerte, la acción más importante es conservar el tiquete original en perfecto estado. Este documento físico es el único soporte válido y legal para reclamar cualquier premio ganado. Sin el tiquete íntegro, no es posible iniciar el trámite de cobro ante las entidades correspondientes.Posteriormente, el ganador debe dirigirse a un punto de venta autorizado o a la oficina de la entidad encargada para validar oficialmente el resultado y gestionar el pago del dinero. El proceso de entrega suele ser ágil, aunque para los premios de mayor cuantía se requiere una verificación adicional por parte de los expertos para garantizar la transparencia del sorteo. Se recomienda encarecidamente revisar siempre los resultados a través de canales oficiales para asegurar la autenticidad de la información y evitar confusiones. En definitiva, el Chontico Noche reafirma hoy su posición como uno de los juegos más tradicionales y con mayor arraigo en el panorama del azar en Colombia.
A pocos días de iniciar agosto se acercan también fechas clave para los contribuyentes que deben cumplir sus obligaciones tributarias. De acuerdo con el calendario Tributario 2026 de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), durante ese mes comenzarán los vencimientos para la declaración y pago del impuesto sobre la renta de personas naturales, así como otros compromisos fiscales programados según el último o los dos últimos dígitos del Número de Identificación Tributaria (NIT).El cronograma fija que las primeras fechas de vencimiento para las personas naturales iniciarán el 12 de agosto y se extenderán hasta el 26 de octubre, siguiendo una programación escalonada de acuerdo con los dos últimos dígitos del NIT. Declaración de renta para personas naturalesSegún el calendario de la DIAN, los primeros contribuyentes que deberán presentar la declaración y efectuar el pago del impuesto sobre la renta son aquellos cuyos dos últimos dígitos del NIT se encuentren entre 01 y 02, con vencimiento el 12 de agosto. Posteriormente, las fechas avanzarán de la siguiente manera:12 de agosto: NIT terminados en 01 y 02.13 de agosto: 03 y 04.14 de agosto: 05 y 06.18 de agosto: 07 y 08.19 de agosto: 09 y 10.20 de agosto: 11 y 12.21 de agosto: 13 y 14.24 de agosto: 15 y 16.25 de agosto: 17 y 18.26 de agosto: 19 y 20.27 de agosto: 21 y 22.28 de agosto: 23 y 24.31 de agosto: 25 y 26.Los vencimientos continuarán durante septiembre y octubre para los demás rangos del NIT, conforme a la programación establecida por la autoridad tributaria.Últimos vencimientos de julioAntes del inicio del calendario de obligaciones tributarias de agosto, la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) mantiene algunos vencimientos durante los últimos días de julio de 2026.En ese periodo, las personas jurídicas deberán cumplir con el pago de la segunda cuota del impuesto sobre la renta, de acuerdo con el último dígito del NIT. El calendario establece los siguientes plazos:21 de julio: NIT terminados en 7.22 de julio: NIT terminados en 8.23 de julio: NIT terminados en 9.24 de julio: NIT terminados en 0.También vencen otras obligaciones tributarias en agostoAdemás del inicio del calendario para personas naturales, agosto concentra otros plazos para diferentes obligaciones administradas por la DIAN.Entre ellas se encuentra la declaración y pago mensual de la retención en la fuente correspondiente al mes de julio, cuyos vencimientos también comienzan el 12 de agosto y se distribuyen hasta el 26 de agosto, dependiendo del último dígito del NIT. El cronograma establece las siguientes fechas:12 de agosto: NIT terminados en 1.13 de agosto: 2.14 de agosto: 3.18 de agosto: 4.19 de agosto: 5.20 de agosto: 6.21 de agosto: 7.24 de agosto: 8.25 de agosto: 9.26 de agosto: 0.Asimismo, el calendario fija que la actualización correspondiente a la Presencia Económica Significativa (PES) deberá realizarse hasta el 3 de agosto.Las fechas publicadas hacen parte de los plazos oficiales para el cumplimiento de las obligaciones tributarias administradas por la DIAN durante 2026. Por ello, cada contribuyente debe verificar el rango de su NIT para identificar el día exacto en que vence su obligación y cumplir con la presentación de las declaraciones y los pagos dentro del término establecido.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co