El 3 de junio de 2019, la tranquilidad de la vereda El Compromiso, en Ventaquemada, Boyacá, se rompió antes del amanecer. Carmen Rosa Méndez Duarte, una joven de 26 años y madre soltera de dos niñas de 5 y 2 años, salió de su casa a las 5:00 a. m. a trabajar y un recorrido cotidiano se convirtió en el inicio de una tragedia que hoy tiene a su familia clamando justicia. Séptimo Día investigó el caso.Aquella madrugada, los padres de Carmen la acompañaron hasta la carretera. Minutos después, una llamada telefónica los alertó sobre un supuesto accidente. Al llegar al lugar conocido como 'El Matadero', María Duarte Cortés, madre de la joven, se encontró con una imagen que nunca podrá borrar: "Yo ya me asomé a la ambulancia y la tenían ahí, pero eso la cabecita no era conocida de la sangre".Aunque inicialmente pensaron que se trataba de un accidente de tránsito, las lesiones de Carmen sugerían algo mucho más siniestro. El estado de la joven era crítico, con múltiples golpes en el cráneo y un deterioro neurológico severo.La Policía Nacional y la Sijín de Tunja descartaron rápidamente que se tratara de una caída accidental. El investigador Edilberto Barbosa relató que en el sitio del ataque hallaron "unos maderos que se encontraron acá sobre la vía y material biológico, sangre". La sevicia fue tal que se encontraron restos de madera dentro del cráneo de la víctima. "Este señor no solo la golpeó, la torturó, porque el médico nos dijo 'no fueron uno, no fueron dos ni tres los palazos que ella recibió, fueron muchísimos'", relató una hermana de la víctima en Séptimo Día.El rastro del agresorTestigos informaron haber escuchado gritos de auxilio cerca de las 5:00 a. m. Hernando Montaña, vecino del sector, recordó: "Gritaban auxilios, pero nosotros no miramos porque con ese monte tan espeso... no se miraba nada". Su esposa, María Victoria Martínez, logró ver a un sospechoso: "Miré así por la ventana y vi un señor corriendo... Él era alto y como con chaqueta negra". Otros testimonios indicaron que el agresor vestía botas blancas y un impermeable con reflectivos.Tras analizar más de 200 horas de videos de seguridad, los investigadores identificaron a un hombre que coincidía con la descripción y que portaba un madero en su mano con rumbo al lugar de los hechos. Las pesquisas llevaron a las autoridades a una finca donde el sospechoso alquilaba una habitación. Allí encontraron unas botas de caucho de una empresa de lácteos, que tenían rastros de sangre, y un impermeable.El cotejo de ADN confirmó que la sangre en las prendas pertenecía a Carmen. El sospechoso fue identificado como Alexander Vásquez Terán, un trabajador de una empresa de lácteos que no era oriundo de Boyacá y que había desaparecido el mismo día del ataque.Testimonio de una relación y la captura del señaladoTatiana Méndez, hermana de Carmen, reveló que la joven y Vásquez Terán habían mantenido una relación sentimental que se tornó peligrosa. "Ella me dijo que ya el muchacho quería tener algo con ella... pero como a los dos meses empezó a cambiar todo. Ya era como muy agresivo con ella, como muy posesivo", recordó. Según su testimonio, Carmen sentía que su vida corría peligro: "Ella me dijo que ella temía que le hiciera algo a ella y a las niñas y a mis papás... andaba para todo lado como si alguien la fuera persiguiendo".Casi dos años después de los hechos, el 1 de marzo de 2021, los investigadores rastrearon a Vásquez Terán hasta Aracataca, Magdalena. Allí fue capturado y, aunque inicialmente negó su identidad, terminó aceptando cargos mediante un preacuerdo. El 23 de junio de 2022, fue condenado a 15 años, 6 meses y 19 días de prisión por tentativa de homicidio agravado.Esta sentencia ha generado profunda indignación en la familia de Carmen, quienes consideran que el delito debió tipificarse como tentativa de feminicidio. "Para nosotros no era un intento de homicidio, sino de feminicidio. ¿Por qué? Porque ellos en ese momento tenían una relación", cuestionaron sus familiares. Expertos consultados por Séptimo Día coinciden en que hubo una omisión por parte de la justicia, ya que la tipificación como homicidio le otorga beneficios penales al agresor que no tendría en un caso de feminicidio, como la posibilidad de solicitar libertad condicional tras cumplir tres cuartas partes de la pena.Séptimo Día buscó a la Fiscalía y a la rama judicial para hablar del caso, pero hasta la emisión de este programa no se obtuvo una respuesta oficial por parte de las entidades. El victimario, que está recluido en la cárcel de Combita, Boyacá, tampoco aceptó una entrevista.Una vida destruidaCarmen Rosa sobrevivió, pero las secuelas del ataque fueron devastadoras. "La dejó muerta en vida. Ella tiene dos partes del cerebro muertas. No tiene el huesito del cráneo ni tiene la parte frontal. Pues no se puede valer por ella solita. Es como un bebé", lamenta su familia. La joven ya no reconoce a sus hijas y requiere asistencia permanente para funciones básicas.El temor de la familia es que, para el año 2028, Alexander Vásquez Terán pueda recuperar su libertad, mientras Carmen permanece atrapada en un cuerpo que ya no responde. "Este señor no solo le dañó la vida a mi hermana, se la dañó a toda una familia, les arrebató una madre a esas niñas", concluyeron.
Mateo Pérez Rueda nació en Yarumal, Antioquia. Desde pequeño su vida giró en torno a las letras, aunque inicialmente lo hizo a través de la poesía. Su padre, Carlos Pérez, lo recordó en Los Informantes como un joven que transformaba cualquier evento en una oportunidad para escribir: “Él se dio a conocer porque llegaba, por ejemplo, una fiesta familiar, un evento de un cumpleaños, y él sacaba algo escrito y ese era el regalo de él. Sacaba todo lo bueno de la persona y se lo leía”.Sin embargo, esa sensibilidad literaria pronto se transformó en una vocación periodística sagaz y punzante. Mateo Pérez, influenciado por el hábito de su padre de leer la prensa cada mañana, decidió que su camino era informar sobre la realidad de su región, un territorio históricamente asolado por grupos ilegales. Así nació El Confidente, un medio que comenzó de forma impresa gracias al patrocinio de una papelería local y que luego migró al entorno digital.El reportero que no conocía el temorEn entrevista con Los Informantes, su padre aseguró que a Mateo “no le daba miedo de nada. El pealo’ como que nació sin miedo”.Esa falta de temor lo impulsó a realizar denuncias que incomodaban a los poderes locales. Mateo no era un periodista de escritorio, su método era el de la vieja escuela: conseguir pruebas, visitar las fuentes y tener "barro en los zapatos". Investigaba a políticos y documentaba hechos con rigor, apoyado en derechos de petición y visitas constantes a la Fiscalía y la Policía. “Salía a investigar, a buscar informes y a documentarse para poder escribir. Él no escribía sin pruebas”, relató su padre sobre la disciplina del joven, quien además estudiaba Ciencia Política en la Universidad Nacional de Medellín.Para sostener su labor periodística, que realizaba de forma solitaria y sin recursos, Mateo vendía jugos y ensaladas de frutas en el garaje de su casa, además de trabajar como mensajero. En su casa, en donde vivía con sus padres en Yarumal, su cuarto sigue intacto y allí el computador da cuenta del temor que ya sentía por los trabajos que había hecho: mantenía el equipo con la cámara tapada por miedo a ser espiado o "chuzado".Briceño, el último viajeEl lunes 4 de mayo comenzó para él y para su familia lo que terminó en una tragedia. Mateo, de 24 años, decidió viajar a Briceño, un municipio ubicado a 50 kilómetros de Yarumal, donde se libraba una cruenta disputa territorial entre el Clan del Golfo y diversas facciones de las disidencias de las FARC. A pesar de los riesgos, el joven periodista quería cubrir un consejo de seguridad y buscar entrevistas con cabecillas de los grupos armados.Su padre recuerda la última conversación y la advertencia que le hizo ante la peligrosidad de la zona: “Por qué vas para Briceño, eso como está de peligroso por allá. ¿Es que no ha escuchado las noticias?”. Sin embargo, Mateo, confiado en su rol como comunicador, respondió que el evento estaría resguardado por el Ejército. Al salir de casa, su padre le dio la bendición en silencio: “El último recuerdo que yo tengo él es cuando él salió y me dio la espalda y apenas yo vi que él se fue a ir yo ahí mismo así por detrás (seña de darle la bendición) pero ni siquiera fue de frente, sino por detrás”.Al llegar a Briceño, Mateo se hospedó en un hostal y, al día siguiente, se internó en la vereda Palmichal. Iba desarmado, protegido únicamente por su carné de periodista y su celular. No obstante, en una zona donde los forasteros son vistos con sospecha, su presencia fue malinterpretada. Fue interceptado por hombres del Frente 36 de las disidencias de las FARC, bajo el mando de alias Chalá.Tortura y un final estremecedorLos detalles de su muerte, relatados por su padre según la información recibida de la región, son desgarradores. Mateo fue acusado de ser informante y sometido a suplicios antes de ser asesinado. “Le pegaron cinco tiros en los pies para que no corriera. Y ahí donde empezaron a como a torturarlo, a pedirle que dijera algo que él no sabía. Le dieron un tiro por acá (en la cara), otro por acá (en el abdomen) y el mortal (en la frente), ese fue el que lo mató”, narra Carlos Pérez con una entereza que estremece.Para la familia, el dolor de la pérdida se mezcla con el alivio amargo de saber que uno de esos tiros terminó con su sufrimiento: “Me imagino cómo sería el dolor que sentía y cómo pensaría, por ejemplo, en nosotros, sobre todo en mí, cuando le decía que no se fuera a ir por allá. Pues a Dios gracias, cuando me dijeron que el tiro que lo había matado, que le había dado en la cabeza, pues siquiera lo mataron de una, no lo dejaron ahí sufriendo y torturándolo. Ese tiro es un alivio”, comentó su padre. El editorial premonitorioUno de los aspectos más impactantes de la historia de Mateo Pérez es un editorial que escribió en 2021 para El Confidente. En ese texto, el joven reflexionaba sobre el asesinato de otros jóvenes en Yarumal, sin saber que sus palabras describirían, años después, la realidad de su propia familia.En aquel escrito, Mateo cuestionaba: "La sangre será limpiada, las honras fúnebres serán pagadas y la vida en el planeta seguirá como si nada. Pero, ¿quién borrará los traumas de los familiares? ¿Cómo le explicas a la madre que su hijo o hija se ha ido para siempre y que tendrá que vivir con ese vacío lo que le resta de vida?".Un llamado a la justiciaTras el asesinato, la familia denunció haber recibido amenazas y advertencias para que dejaran de buscarlo. Aunque John Edison Chalá, señalado como uno de los responsables, fue capturado y enfrentará cargos por homicidio y tortura, otros implicados siguen libres.Los padres de Mateo atribuyen la tragedia a la falta de control estatal en las regiones: “La institucionalidad del país que permite que estos grupos al margen de la ley hagan lo que les da la gana, porque ellos están teniendo actualmente una libre actuación, un libre albedrío, ellos se mueven por donde quieren”, denuncia su mamá, Gloria Rueda, quien clama por una justicia que no sea laxa: “Esperaría yo que la justicia nos responda y que en realidad paguen por sus crímenes, porque no es solamente el asesinato de mi hijo, son muchas otras cosas... Son muchas familias que están en este momento sufriendo la ausencia de sus seres queridos”.Mateo Pérez Rueda se convirtió en uno de los nueve periodistas asesinados en Colombia desde 2022, dejando un vacío inmenso en Yarumal y un legado de valentía en un oficio que, en las regiones, se ejerce bajo la sombra de las balas.
El 25 de abril de 2024, la comunidad de la parroquia María Auxiliadora de Pereira encendió las alarmas cuando el padre Darío Valencia Uribe, de 59 años, no asistió a un almuerzo programado ni a la misa de ese día. El sacerdote era reconocido por ser una persona extremadamente puntual.Tras su desaparición, una serie de evidencias revelaron una traición por un amigo cercano al religioso. El periodista Diego Guauque, de El Rastro, recorrió los últimos pasos del sacerdote y reveló quién estaba detrás del crimen.Camioneta del religioso fue pieza clave en la investigaciónLa última comunicación del sacerdote fue un mensaje de WhatsApp a las 9 de la mañana dirigido a Julián Eduardo Cifuentes, un hombre de 40 años que se hizo amigo del sacerdote años atrás.Cámaras de seguridad registraron el momento en que ambos abordaron la camioneta del sacerdote, una Nissan color gris. Poco después, el vehículo fue visto en una estación de servicio y posteriormente en un lavadero en Caldas, donde los empleados notaron una actitud sospechosa en el conductor.En el lavadero, los trabajadores reportaron que la camioneta tenía varias manchas de sangre y que la persona que iba conduciendo se notaba nerviosa. Al inspeccionar el vehículo, los investigadores hallaron muestras de sangre abundante, cuatro vainillas de pistola y un impacto de bala en el tablero.Mientras las autoridades procesaban la escena, Julián Cifuentes logró salir del país desde el aeropuerto El Dorado con destino a París, Francia.Señalado huyó a Francia: ¿quedó en libertad?La captura de Cifuentes en París se produjo pocos días después de la desaparición del sacerdote, pero su extradición enfrentó un vacío legal debido a un tratado entre Colombia y Francia, firmado en 1850, pues no contemplaba el delito de desaparición forzada. Además, como aún no había sido encontrado el cuerpo del padre Darío, no era posible sustentar la extradición por homicidio.Ante el riesgo de que el caso quedara impune, el fiscal Andrés González, designado para liderar la investigación, viajó a Francia en septiembre de 2024 con una misión clara: obtener la confesión de Julián Cifuentes, pero también llevaba un as bajo la manga que podría ser clave para hacerlo confesar.Cartas de familiares y una fría confesiónAunque inicialmente Cifuentes se negó a hablar, el fiscal le entregó, en un gesto de solidaridad, unas cartas que sus familiares le habían enviado desde Colombia. El gesto logró conmoverlo y, después de leerlas, decidió confesar el crimen. El Rastro conoció esa confesión.“Tuvimos una reunión el sacerdote y yo. 15 minutos después tengo la sangre fría. Pido disculpas por lo que voy a decir: ‘lo miré a los ojos y le disparé cuatro veces. Estaba en la furgoneta, él era el que conducía”, confesó Julián Cifuentes sobre lo ocurrido ese día.Además, aseguró que le disparó al sacerdote por la espalda mientras este descansaba. Al ser interrogado por el móvil del crimen, inicialmente dijo: “¿Es él o yo?".El hallazgo del cuerpo mediante una señal "milagrosa"Durante cinco meses, la búsqueda del cuerpo en zonas boscosas del Eje Cafetero resultó infructuosa, incluso con el apoyo de Darcy, una canina de la Fiscalía experta en búsqueda de restos humanos. Sin embargo, el 20 de septiembre de 2024, un evento inesperado permitió localizar los restos.Mientras un investigador se desplomaba por agotamiento, la perrita Darcy se internó en zona boscosa por más de una hora. Al seguir sus ladridos, los agentes descendieron a un abismo donde la canina estaba sentada frente al cráneo de un ser humano.La identidad del sacerdote fue confirmada mediante su carta dental. Además, los restos fueron hallados con la misma ropa que llevaba el día de su desaparición, una evidencia que permitió corroborar que se trataba de él.Una condena en ColombiaLos investigadores determinaron que el asesinato fue motivado por una deuda económica. La fiscal Deisy Jaramillo explicó que el padre Valencia le había entregado a Cifuentes una camioneta valorada en "120 millones de pesos". El día de los hechos, Cifuentes le había prometido un abono a la deuda, pero su intención era "quitarle la vida al sacerdote para no pagar ese dinero".Julián Cifuentes Gómez fue extraditado a Colombia en noviembre de 2025. Tras ser procesado por los delitos de homicidio agravado, porte ilegal de armas y destrucción de elemento material probatorio, la justicia colombiana lo condenó a 27 años de prisión, una pena reducida gracias a su colaboración con las autoridades.El Rastro solicitó una entrevista a Julián Cifuentes en la cárcel modelo de Bogotá, pero el confeso asesino se negó a hablar.“Él fue el amigo que luego lo vendió, fue el amigo que luego lo entregó y fue el amigo que en algún momento le quitó la vida”, dijo José Gutiérrez, amigo del sacerdote, al establecer una similitud entre la traición de Judas a Jesús y la de Julián Cifuentes al padre Darío Valencia.
El asesinato de María Mercedes Gnecco, el 5 de octubre de 2021 en su casa en la isla de San Andrés, sigue siendo analizado por las autoridades para determinar si José Manuel Gnecco Valencia, su esposo, es el responsable. A lo largo de los años, Séptimo Día ha estado atento a cada nuevo detalle que se revela de este caso que enlutó a la familia Gnecco y cuyo juicio está próximo a terminar.En esta ocasión, se conocen nuevos testimonios revelados por la Fiscalía que comprobarían que José Manuel Gnecco asesinó a su esposa, modificó la escena del crimen y, además, intentó sobornar a alguien para que se culpara por el crimen. El abogado insiste en su inocencia y asegura que la demostrará en el juicio.Nuevo giro en caso GneccoCinco años después del asesinato de María Mercedes Gnecco Serrano, su esposo y primo José Manuel Gnecco Valencia sigue insistiendo en su inocencia. El juicio contra el abogado está próximo a su recta final, en el que los hijos de María Mercedes exigen una condena ejemplar, mientras José Manuel espera ser absuelto. Ambas partes avanzan en la recopilación de pruebas y, recientemente, un testigo de la Fiscalía le dio un giro sorprendente a la historia que ha mantenido por años el hombre.Se trata de las declaraciones de Luis Carlos Freire González, también conocido como ‘Lalo’, quien decidió hablar por primera vez frente a las cámaras de Séptimo Día, asegurando que José Manuel Gnecco le pidió buscar a otra persona para que se culpara del crimen de su esposa. Esa otra persona, a la que le ofreció hasta cinco millones de pesos, fue Gerald David Pereira, un menor de edad capturado en San Andrés por porte ilegal de armas. Los tres coincidieron en la cárcel y allí, según el testimonio, el abogado intentó sobornarlos para que los señalamientos en su contra quedaran sin argumentos.En abril de 2026, la Fiscalía conoció las declaraciones de ‘Lalo’ y las añadió como parte de las pruebas en contra del abogado Gnecco. Luis Carlos Freire González, de 35 años, fue capturado y está privado de la libertad en San Andrés, cárcel en la que coincidió con José Manuel Gnecco en 2023.Según su testimonio, ese año logró interactuar con el abogado gracias a que en la prisión él era el 'ranchero’, es decir, quien cocina y lleva la comida a los reclusos. “Mi primera impresión es que es una persona de carácter fuerte”, señaló en exclusiva a Séptimo Día y agregó que, tras algunos meses de contacto, el abogado empezó a hacerle preguntas y ofertas.“Él me preguntó que si yo conocía a Gerald [David Pereira] y yo le digo que sí, que somos primos lejanos”. Pereira era un joven que había sido capturado en San Andrés en 2021 por porte ilegal de armas, pero como era menor de edad fue llevado a un centro de detención para menores. En 2023, cuando cumplió la mayoría de edad, fue trasladado a la cárcel de San Andrés, donde coincidió con su primo y con el abogado Gnecco.‘Lalo’ reveló que al tener la posibilidad de ir a los diferentes patios de la cárcel, Gnecco le pidió un favor particular. “Él me dice que vaya donde Gerald, ya que lo conozco, y que le ofreciera los cinco millones de pesos para que se reunieran. Con el fin de que Gerald se echara la culpa de dicho homicidio, del homicidio de la esposa de él”. Además, también indicó que Gnecco también le ofreció 10 millones de pesos a él por hacer este favor.Aunque Luis Carlos Freire González aceptó el dinero y habló con su primo, con lo que no contaba el abogado Gnecco es que el joven Gerald David Pereira acudiría a la Fiscalía para revelar los ofrecimientos que estaba recibiendo de su parte.El arma homicida, la gran prueba del caso Gnecco¿Por qué José Manuel Gnecco habría insistido en varias ocasiones, según el testimonio, a Gerald David Pereira que se culpara por el asesinato de María Mercedes Gnecco? Todo tendría que ver con una prueba clave para este caso: el arma homicida. Luego del crimen, las autoridades encontraron el proyectil y la vainilla del mismo en la escena, pero del arma no hubo rastro hasta 2023, cuando los abogados de Gnecco revelaron un dictamen de un perito de la policía en el que se indicaba que el arma había sido incautada en San Andrés un mes después del asesinato a una banda de criminales entre los que se encontraba un menor de edad, Gerald David.Sin embargo, la Fiscalía y los abogados de las víctimas, los hijos de María Mercedes Gnecco, dudaban de esa versión, por lo que hicieron su propia investigación. “Luego de una investigación ardua, se obtuvieron tres dictámenes adicionales del Cuerpo Técnico de Investigación y del Instituto Nacional de Medicina Legal y pudimos comprobar que lo que se plasmaba en ese dictamen no era cierto. El arma que cegó la vida de María Mercedes Gnecco Serrano no es el arma que le fue incautada a estos menores”, aseguró el abogado de las víctimas.La Fiscalía dice que, efectivamente, el arma incautada a los menores coincide con la vainilla del proyectil, la cual fue encontrada al día siguiente del asesinato por el mayordomo de Gnecco en la vivienda, por lo que las autoridades creen que esta fue colocada en la escena después de sus labores. Pero que no coincide con la bala que impactó el cuerpo de la mujer de 53 años.Por su parte, Gerald David Pereira, indicó en la Fiscalía que José Manuel Gnecco "desde los tres meses que llevo aquí, que me capturaron, me empezó a buscar el lado, a sobornarme con dinero. Como tres veces [me buscó], la última vez me ofreció cinco millones de pesos para que diera falsas declaraciones”. El joven insistió también en que él no tiene nada que ver con el asesinato de María Mercedes y que “yo lo único que quiero decir es que Gnecco haga algo con esto y acepte que mató a su mujer, o que diga quiénes son porque él sabe”.Lo que cree ahora la Fiscalía y lo que está intentando probar en el juicio es que José Manuel Gnecco planeó el homicidio de su esposa y, además, que el arma homicida cayera en manos dela banda criminal en la que estaba Gerald David. “Justo esa arma le llega a un menor de edad que ya declaró que este señor Gnecco Valencia lo habría sobornado para que se atribuyera el crimen. Creemos que el plan criminal del señor Gnecco Valencia consistió en sobreponer la vainilla al día siguiente de los hechosy luego entregar el arma de donde provino esa vainilla a la delincuencia organizada. De tal manera que cuando incautaran el arma se pudiera creer que con esa arma se cegó la vida de María Mercedes Gnecco”.Actualmente, Gerad David Pereira está en libertad, pero prefirió que fuera su abogado, Omar Augusto Barraza, quien explicara a Séptimo Día los hechos. “El argumento que utilizó el señor Gnecco para contactar a Gerald y que se atribuyera la responsabilidad del hecho punible es que al momento de los hechos Gerald era menor de edad y trató de hacerlo creer que lo iban a juzgar como menor de edad”.Por su parte, José Manuel Gnecco negó dar una nueva entrevista a Séptimo Día para dar su versión sobre los hechos, pero vía telefónica insistió en su inocencia. Al respecto, Luis Carlos Freire González señaló que “él quiere quedar como el buen abogado, como el buen esposo. Siempre tuvo un plan, porque desde que me manda a ofrecerle dinero a Gerald, ya tenía un plan. Si él no fuera culpable no me habría ofrecido dinero a mí y a Gerald, sé que Gerald también va a decir que yo fui y le ofrecí dinero porque así fue”.
En medio de la tragedia con la que amaneció Armero y que el mundo conoció el 14 de noviembre de 1985, una pequeña niña, Omaira Sánchez, se convirtió en un símbolo. Los rescatistas la ubicaron en el barrio Santander, tras escuchar golpes bajo unas tejas de zinc. (Lea también: ¿Cómo era Armero antes de la tragedia de 1985? Vea la reconstrucción virtual del municipio)Hasta allí llegó la prensa y su rostro inocente empezó a ser inmortalizado en el mundo entero. Muros, escombros y cadáveres dificultaban su rescate.El fotógrafo Jairo Higuera recordó que Omaira “decía que la abuelita la estaba cogiendo de las piernas y que no la dejaba salir. ‘Es que mi abuelita me tiene agarrada de las piernas y no me deja salir’. Entonces eran muros en los que había quedado atrapada”.Una de sus preocupaciones, contaban los testigos, era que no iba a poder entregar una tarea de matemáticas.Los esfuerzos por sacar a Omaira del lodoUna de las formas para llegar a la parte del cuerpo aprisionada era sacar el agua. A las 24 horas apareció una motobomba, pero no sirvió de mucho.“Llegamos a las 6 de la mañana otra vez con la motobomba y comienzan a tratar de sacar el agua los socorristas. Ya había más socorristas, policías y todo, y a tratar de sacar el agua para sacarla a ella, y se dan cuenta que sacaban un tancado de agua y entraban 20”, relató Germán Santamaría, escritor y cronista colombiano.Leonardo Hernández, último rescatista que la vio con vida, contó que “nos metimos al lodo para tratar de remover los cadáveres y escombros que la estaban aprisionando, pero eran demasiados y no había puntos de apoyo, estábamos solo con caminos de costales de café y latas de zinc como haciendo un puente para llegar al sitio. Imagínense un patio que es un cuadrado y se ha roto, y ella está dentro de esa estructura y esa estructura la aprisiona y queda en el lodo desde la cintura para abajo, y el lodo empieza a subir”.En el segundo día, Omaira seguía aferrada a la vida. Y frente a las cámaras le envió un mensaje a su madre: “Quiero decir unas palabras. Mamá, si me escuchas, yo creo que sí, reza para que yo pueda caminar y esta gente me ayude. Mami, te quiero mucho. Mi papi, mi hermano y yo. Adiós, madre”.Hernández describió cómo murió: el sábado 16 de noviembre, tras permanecer más de 60 horas entre el lodo, Omaira “colapsó. Ella empezó a tener problemas, seguramente por aplastamiento de sus miembros y el daño muscular que tenía, y el daño muscular que tenía estaba matizándose. (…) Hace un paro cardiaco, tratamos de reanimarla, pero desafortunadamente no sale de la reanimación y decidimos no continuar”.Su cuerpo nunca fue sacado de los escombros. La decisión fue dejarla allí, con su familia.“Ella luchó por su vida aquí. Ella aquí batalló, aquí vivió y aquí murió, dejémosla ahí, suéltenla. Y dos la soltaron y la niña se hundió y se hizo un remolino en el agua, como una burbuja. Así ella se hundió”, rememoró Santamaría.Desde ese momento, la casa de Omaira se convirtió en un sitio de peregrinaje. Con el tiempo, en el lugar se levantó un altar en donde propios y extraños llegan a pedir favores. Son decenas las placas en las que se le adjudican a Omaira milagros y agradecimientos por interceder para curar a alguien o encontrar a un pariente perdido. (Lea también: La mujer que se reencontró con su hija décadas después de la tragedia de Armero: así es su historia)De Omaira, en ese sitio, se exhiben también fotos de ella disfrutando del arte, de la danza, de una niña que encarna lo que fue y es Armero.NOTICIAS CARACOL
Esperanza Fierro es una sobreviviente de la tragedia de Armero, un pueblo que el 13 de noviembre de 1985, en cuestión de minutos, desapareció del mapa y quedó enterrado entre lodo y cenizas tras una avalancha provocada por la erupción del volcán Nevado del Ruiz. La mujer, que se reencontró con su hija décadas después, contó su historia para Noticias Caracol.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)"El 13 de noviembre yo estaba en mi casa en el momento en que empezó a caer ceniza. Vivía en la carrera 12 #5-28, o sea entre quinta y sexta. Un señor nos dijo: salgan porque se vino una avalancha. Entonces yo fui a salir, pero en el momento pasó el carro de bomberos diciendo que nos encerráramos, que nos tapáramos, fue algo que nos desubicó. Sin embargo, salimos. Yo estaba con mis dos hijos, con mi mamá y mi papá", relató la mujer.Lea: La tragedia de Armero: las lecciones que dejó el drama vivido en Colombia hace 40 años¿Cómo sobrevivió Esperanza Fierro a la tragedia de Armero?Fierro contó que salió de su casa con su hija en brazos, quien en ese momento tenía cuatro años. Salió acompañada de su madre y de su hijo de ocho años. Su padre decidió no salir. "Venía por la calle. Cuando volteé para mirar que mi papá había venido o se había quedado, veo semejante lodo que venía. Corrimos hasta la esquina y ahí ya nos tapó el otro lodo".Las calles del pueblo ya estaban siendo tapadas una a una por la inminente avalancha que venía desde el volcán cuando la madre de Esperanza Fierro le dijo respondió a la pregunta de que hacían en ese momento: "Lo que Dios quiera". "Siento ese golpe que me pegó aquí en la espalda y me elevó. Me dejó en una cuerda de alta tensión", relató la mujer.Durante varios momentos Fierro quedó atrapada en el cable, en teoría a salvo de la avalancha, pero perdió el rastro de su madre y sus hijos. La mujer recuerda que un hombre gritó diciendo que había encontrado al niño y que en otro momento alcanzó a escuchar a su hija buscándola, pero la oscuridad le impidió verlos en ese momento. La mujer fue llevada a un centro de salud y se enteró de que su hija estaba viva. "Mi niña me la pasaron. La miré y la tuve, pero no me la dejaron llevar conmigo porque yo iba ya muy grave, yo tenía fractura de costillas". Fierro relató que tuvieron que trasladarla a otro lugar por su condición de salud y su hija se tuvo que quedar.Lea: Omaira Sánchez decía “saquen a los que es más fácil y luego yo": último rescatista en verla vivaEl reencuentro entre madre e hijaDe acuerdo con la mujer, su hija Diana Marcela Fierro quedó en un albergué y se la dejó encargada a otra persona, que poco después también se tuvo que ir. "Le quitaron la niña, la montaron en un carrito blanco con 16 niños más y hasta el sol...". Durante años la madre busco a su hija, que no aparecía por ningún lado."Como nunca perdí la esperanza, yo decía: mi niña está viva, yo la voy a encontrar. Gracias a los medios, que venían y me hacían entrevistas, yo salía en las entrevistas. Resulta que mi hija ya sabía que los papás que la tenían no eran los de ella. Ella ya estaba en Suiza", explicó la sobreviviente.Su hija había estado a cargo de Instituto de Bienestar Familiar, que la entregó a una madre sustituta durante tres años en Colombia. Después la niña fue adoptada por una familia de alemanes que se la llevaron a Suiza. Esperanza Fierro, sin saberlo, fue vista por su hija en un documental. "Ella empezó a buscar, cualquier cosa que hablaban de Armero ella estaba muy pendiente. Cuando ella me vio en el documental, como estamos ahoritica, se aferró a que era la mamá".Diana Fierro se comunicaba con Francisco González de la Fundación Armando Armero. Después de un intercambió de fotografías la hija perdida creía que había encontrado a su madre. Otra hija de Esperanza Fierro fue la que primero conoció la noticia. Ella y su hermana que no conocía se parecían bastante, y cuando le mostraron las fotos a su madre no sabía en un principio que se trataba de aquella niña que vio por última vez durante la tragedia de su pueblo. "Mi hija me encontró", relató la mujer, que poco más de 30 años después pudo reencontrarse con su hija.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
El 13 de noviembre de 1985, Colombia se despertó con una noticia demoledora: el volcán Nevado del Ruiz había entrado en erupción, sepultando a cerca de 25.000 personas y borrando del mapa al municipio de Armero. Cuatro décadas después, la sombra de aquella catástrofe sigue impulsando una labor científica crucial en el país, transformando la forma en que la nación aborda el riesgo geológico.La vulcanóloga Marta Calvache Velasco, una de las científicas más destacadas del planeta, vivió de cerca los días previos al desastre que hoy se recuerda como la peor tragedia natural en la historia de Colombia. Su vida, dedicada a evitar que eventos como el de Armero se repitan, es el testimonio de la lección más grande que dejó la avalancha: la necesidad imperiosa de escuchar a la ciencia.Un día antes de la erupción, el 12 de noviembre de 1985, Marta Calvache y un grupo de científicos visitaron el cráter del volcán Nevado del Ruiz. Ella recuerda que trabajaban intensamente en el mapa de amenaza. Habían pronosticado el potencial destructivo de una erupción y las consecuencias que desataría.La advertencia era clara: “se explicaba en Armero ‘mire, el volcán Nevado del Ruiz tiene un cráter que es el Arenas, el río que pasa por aquí viene de ese cráter”. El mapa de amenaza, elaborado aproximadamente un mes antes de la avalancha, especificaba que Armero tenía un 100% de posibilidades de ser afectada por un flujo de lodo si el volcán hacía erupción. Sin embargo, la tragedia se materializó.A pesar de que el suceso fue una erupción "pequeña", el flujo de lodo que bajó por el río Azufrado acabó con miles de vidas.El dolor como motor de la cienciaLa tragedia de Armero marcó un antes y un después para Colombia. Tras el horror, se creó el primer observatorio vulcanológico del país en Manizales. Armero es importante no solo para la vulcanología colombiana, sino también porque a partir de esta tragedia se inició todo lo que hoy se conoce como el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo.Para muchos de estos científicos, la prevención es una misión personal marcada por la pérdida. Gloria Patricia Cortés, quien por años ha estudiado el comportamiento del Nevado del Ruiz, se dedicó a esta labor tras perder a su mejor amiga el 13 de noviembre de 1985 en la avalancha. Ella subraya que “el mensaje y la lección del Ruiz para Colombia y para el mundo es que, a pesar de estar lejos de los volcanes, de no tener visibilidad hacia ellos, los ríos son como ese cordón umbilical entre cráter Arenas y las poblaciones que se han asentado buscando la riqueza del agua y que están cerca y creciendo cerca de ríos que vienen desde zonas volcánicas”.Ella misma explicó en Los Informantes hace unos años las medidas de monitoreo que se deben tener en las zonas de lo volcanes: “medir las emisiones de gases, la temperatura de las aguas, las características de las aguas termales, medir condiciones de cambios en la superficie del volcán y hacer las observaciones de actividad superficial”.Calvache sobrevivió en el volcán GalerasMarta Calvache no solo ha dedicado su vida a estudiar el Ruiz. Su carrera está marcada por su supervivencia a la erupción del volcán Galeras el 14 de enero de 1993, donde un grupo de científicos internacionales que visitaban Pasto fue sorprendido por la explosión. La columna de humo alcanzó los 4 kilómetros y rocas al rojo vivo caían por doquier. Ella se aventuró al cráter para salvar a sus compañeros heridos, mientras otros huían.Seis científicos y tres turistas murieron ese día. Ella fue la primera en auxiliar a Stanley Williams, un renombrado vulcanólogo que tenía el cráneo fracturado y una pierna rota. Williams, a quien literalmente le salvó la vida, se convertiría más tarde en su maestro de doctorado en la Universidad de Arizona. Cuando se le pregunta si el riesgo valía la pena, su respuesta es categórica: “sí, creo que el trabajo que se hacía era muy válido y muy importante”.Para Calvache, estudiar los volcanes es crucial, pues son el motor de la creación y la manifestación de la dinámica interna de la Tierra. En entrevista con Los Informantes en 2023, ella comparaba a Colombia, desde el punto de vista geológico, con un adolescente: “nosotros estamos viviendo en un país que tiene la energía, desde el punto de vista geológico, de un adolescente, es joven, es muy joven, tiene pocos millones de años y todavía está creciendo, o sea, la manifestación de sismos, de erupciones volcánicas, de que tengamos montañas altas es esa manifestación de un continente que está creciendo, tiene la energía de un adolescente”.Por más de 20 años, la doctora Calvache dirigió el área de geoamenazas en Colombia. En su labor, advirtió sobre el peligro de volcanes mucho más explosivos que el Ruiz o el Galeras, como el Machín, cerca de Ibagué. La última erupción del Machín fue hace unos 800 años, pero lo que podría generar no tiene precedentes, “nos imaginamos las consecuencias".La historia de Armero, y el trabajo de los científicos que hoy vigilan incansablemente los volcanes, es la base para construir un futuro mejor. Aunque sigue siendo imposible predecir una erupción, sí es posible evitar que la historia de hace 40 años se repita.
Omaira Sánchez tenía 13 años cuando fue sorprendida junto a su familia por la avalancha de Armero, en Tolima, hace 40 años. La niña, enterrada casi hasta el cuello entre el lodo y los escombros, se convirtió en símbolo de la tragedia del pueblo, en cuyas ruinas sobresale una escultura suya, rodeada de centenares de placas de agradecimiento y transformada en objeto de culto popular.El país y el mundo vieron con dolor cómo socorristas y sobrevivientes trabajando con las uñas, porque no había otros medios, trataban de rescatar a personas que habían quedado atrapadas, la mayoría de ellas irreconocibles por la hinchazón causada por el lodo tostado por el sol que hasta les desdibujaba la forma humana.Entre esas personas que quedaron vivas a pesar de haber sido sepultadas por la avalancha estaba Omaira, una niña de ojos negros y cabello corto ensortijado cuya vida se extinguió lentamente ante la mirada del mundo.Leonardo Hernández, coordinador de emergencias para América Latina de la Organización Panamericana de la Salud, fue uno de los rescatistas que intentó salvar a la menor de edad y el último en verla con vida.En su diálogo con Noticias Caracol en vivo recordó cómo veía desde el helicóptero “esa cantidad de gente en el lodo, pidiendo auxilio”, reconociendo que “no teníamos idea de la magnitud del evento hasta llegar al sitio”. (Lea también: Duro relato de hombre que perdió a su esposa en Armero: "Estábamos peleados, no pude salvarla")(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Omaira Sánchez estaba bajo unas latasLeonardo contó que fue un día después de haber llegado a Amero que “la Fuerza Aérea escuchó que alguien golpeaba unas latas de zinc y bajo de esas latas estaba Omaira”.Ella “estaba en sitio inundado hasta el pecho, atrapada en sus extremidades a las cuales ni siquiera lográbamos tener acceso porque había objetos de construcción aprisionándola y además de eso, cadáveres y lodo que no nos permitía acceder a sus miembros inferiores. La niña estaba absolutamente consciente, además tenía una inteligencia emocional impresionante que inmediatamente nos conectó”.Narró que Omaira Sánchez “no sentía sus piernas, nosotros le colocamos una viga donde ella apoyaba las manos, pero el lodo y el agua le daba en ocasiones al nivel de los hombros. Nos metimos al lodo para tratar de remover los cadáveres y escombros que la estaban aprisionando, pero eran demasiados y no había puntos de apoyo, estábamos solo con caminos de costales de café y latas de zinc como haciendo un puente para llegar al sitio. Imagínense un patio que es un cuadrado y se ha roto, y ella está dentro de esa estructura y esa estructura la aprisiona y queda en el lodo desde la cintura para abajo, y el lodo empieza a subir”.Sostuvo que “no teníamos cómo evacuar todo el líquido de ese sitio y tener acceso visual a los objetos, tratamos de amarrarlos con helicópteros para jalarlos, a ella misma, pero le hubiéramos hecho daño”.No obstante, afirmó que siempre tuvieron la esperanza de rescatarla con vida, “nos fuimos rotando para no dejarla sola y hacíamos otros rescates y volvíamos y en la noche estábamos permanentemente con ella”.“Lo más llamativo era su actitud ante la vida y su comprensión de la dificultad que teníamos para rescatarla por las dificultades del terreno y nos decía ‘vayan y saquen otros que está más fácil’, porque se escuchaban los gritos de las personas pidiendo auxilio y ella misma decía ‘saquen a los que está más fácil y luego vienen por mí’”.¿Cómo murió Omaira Sánchez?"Mamá, si me escuchas, yo creo que sí, reza para que yo pueda caminar y esta gente me ayude... Mami, te quiere mucho mi papi, mi hermano y yo... Adiós, madre", fueron las conmovedoras palabras con las que se despidió a través de la televisión la niña de 13 años.El sábado 16 de noviembre, tras permanecer más de 60 horas entre el lodo, Omaira “colapsó. Ella empezó a tener problemas, seguramente por aplastamiento de sus miembros y el daño muscular que tenía, y el daño muscular que tenía estaba matizándose”, relató el rescatista Hernández.Entonces, admitió el socorrista, se dieron cuenta “de que era casi imposible sacarla con lo que teníamos hace 40 años. (…) Sin embargo guardábamos la esperanza de ganar tiempo. Ella hace un paro cardiaco, tratamos de reanimarla, pero desafortunadamente no sale de la reanimación y decidimos no continuar”.Ese sábado, contó, tuvieron que seguir con sus labores porque había amenazas de nuevas avalanchas, otros pacientes atrapados que tenían que tratar de sacar y que pudieron rescatar. (Lea también: Emotivo reencuentro: médico abrazó a niña que trajo al mundo en medio de tragedia de Armero)Omaira Sánchez “era un ser especial”“Armero nos cambió la vida a muchos”, dijo Leonardo Hernández, quien después de la tragedia abandonó la veterinaria y estudió medicina.Asimismo, describió a Omaira Sánchez como una niña llena de “generosidad, un ser lindo. No es por halagar al que se fue, pero realmente era diferente y muchos periodistas fueron testigos de eso. Era un ser especial, nos decía que fuéramos a descansar, pedía alguna galleta para comer, no dejó de ser quien era en medio de esas circunstancias y con una capacidad impresionante de entender ese entorno y su realidad”.La niña fue “un gran ejemplo del corazón y del tesón de la gente de Armero”, finalizó.Según testigos, el cuerpo de Omaira, con autorización de su madre, que sobrevivió a la tragedia de Amero, fue cubierto con escombros y cuando el lodo se solidificó, su tumba se convirtió en una especie de santuario y lugar de visitación de quienes van a las ruinas.En el lugar, además de la escultura, una cruz parcialmente tapada por las placas de granito, flores, fotografías y juguetes, y una lápida decorada con pinturas de ángeles recuerdan que Omaira nació el 28 de agosto de 1972 y murió el 16 de noviembre de 1985.NOTICIAS CARACOL*CON INFORMACIÓN DE AGENCIA EFE
Colombia continúa conmemorando los 40 años de la tragedia de Armero, un pueblo que en cuestión de minutos desapareció del mapa y quedó enterrado entre lodo y cenizas tras una avalancha provocada por la erupción del volcán Nevado del Ruiz en la noche del 13 de noviembre de 1985. Miles son las historias que se han contado y cuatro décadas después el corazón de los armeritas que vivieron el terror del peor desastre natural de la historia al país continúa apegado al recuerdo.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)Una de esas trágicas historias es la de Jesús Otálora, un hombre que narró cómo ese trágico día estaba peleado con su esposa, quien murió en medio del desastre, y no la pudo despedir.Jesús narró en Noticias Caracol que “hace 40 años, cuando llegué yo a las 7:00 de la noche, iba para el teatro Simón Bolívar a cine. Me encontré con mi hija y me encontré con mi esposa. Desafortunadamente estaba peleado con mi esposa. Cogí a mi niña, la alcé, la dormí, me fui para el teatro y salí a las 9:30 de la noche, cuando ya había azufre, cuando ya había ceniza, cuando había una mancha negra en el cielo que nos cubría”.Jesús agregó que “en las horas de la noche cuando se presentó esto yo me acosté a dormir con mi madre porque estaba peleado con mi mujer. Entonces, no pude salvarla a ella. Yo me fui para la casa fue cuando a las 11:30 ya había explotado el volcán y ya en ese momento nosotros estábamos preparados para la muerte sin saber cómo nos podíamos defender”.También perdió a su hija en la tragedia de ArmeoAdemás de perder a su esposa, Jesús contó que aquel fatídico día también desapareció su hija de 4 años. “Este es el momento en que yo no sé si quedó viva, si quedó muerta, y estamos en esa incógnita en todo el Tolima, sobre todo las madres y los padres de los niños desaparecidos”.Jesús finalizó diciendo que “los niños se desaparecieron y no entendemos cuál fue la razón. De pronto fue la desobediencia de un desorden que no tuvieron en cuenta. Entonces, hay muchos niños desaparecidos que están vivos, que fueron a parar a otros países y estamos en esa búsqueda. Eso es muy importante”.ICBF anuncia apertura del "libro rojo", que contiene información sobre niños desaparecidos en ArmeroSon más de 500 los niños y niñas que desaparecieron en Armero el día de la tragedia. Muchos fueron dados en adopción de forma irregular. 40 años después, cientos de padres continúan exigiendo respuestas sobre la suerte de los suyos.Y es que, en medio de los actos simbólicos, se produjo un anuncio esperado hace mucho tiempo y tiene que ver con el famoso “libro rojo”, que contiene información de los niños y niñas perdidos en Armero. “El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar abre el libro rojo, que es esa pieza histórica en donde están consignados los registros de los niños y niñas que fueron recibidos por el Instituto Colombiano hace 40 años”, mencionó Adriana Velásquez, subdirectora general del ICBF. Este anuncio se convirtió en un bálsamo para los padres de los desaparecidos.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
El 13 de noviembre de 1985, Armero quedó sepultado bajo toneladas de lodo tras la erupción del volcán Nevado del Ruiz. Más de 20 mil personas perdieron la vida en una de las peores tragedias naturales de Colombia, pero, en medio del horror y la devastación, una historia de vida logró abrirse paso: el nacimiento de una bebé en el corazón de la tragedia.>>> Los Informantes: La hija de la avalancha, las puntadas de Andrea Petro y una reina de la batataConsuelo Rodríguez fue aquella bebé que llegó al mundo entre el lodo, gracias a la rápida ayuda del entonces joven médico Rodrigo Meléndez. Casi cuatro décadas después, en un emotivo encuentro logrado por el programa Los Informantes, ambos se vieron y rememoraron aquel milagroso momento que los unirá para la eternidad.La historia del doctor Rodrigo MeléndezEl doctor Rodrigo Meléndez es una rareza en casi todos los aspectos de la vida. Desde su vida privada, con 5 matrimonios a cuestas, hasta su especialidad, pues dice que es ‘callejólogo’, en sus palabras: el médico que atiende los invisibles, los enfermos de la calle; del Bronx, de 5 huecos, de Idipron, entre otras.“Pues yo me siento muy bien. Las enfermedades que yo tengo han sido bendiciones, me han enseñado mucho más sobre la vida, mucho más de lo que he aprendido a través de mi carrera (…) Infortunadamente, digo, al comienzo tuve un polio, que me afectó 2 extremidades. Luego, tuve otra enfermedad llamada esclerosis lateral amiotrófica. Ha tratado esa enfermedad de llevarme a una silla de ruedas, pero he luchado y no me voy a dejar. Y, por último, los signos del zodiaco me persiguen y aparecen 2 situaciones de cáncer, pero que estamos también luchando con ellas”, comenta el doctor.>>> Habla Andrea Petro, hija del presidente: “Él dirige al país a través de Twitter, déjenlo”Pese a sus limitaciones, Rodrigo Meléndez entró a la Universidad del Rosario a estudiar Medicina y se graduó con honores.“Yo quería ser en un momento dado ginecólogo y obstetra y, durante el tiempo de estudiante, se fundó el Hospital La Victoria, entonces con mis compañeros nos repartíamos. Yo era el que atendía todos los partos y recibía todos los chiquitines y a ellos les fascinaba suturar. Era mucho más fácil con mis manos recibir los chiquitines, entonces yo era como la partera”, recordó en Los Informantes.En la madrugada del 14 de noviembre de 1985, Yamid Amat -el decano de los periodistas- con su gran olfato, anunció que Armero había desaparecido del mapa.>>> Un amor a prueba de todo: pareja enfrentó sus adicciones y las superó para ayudar a otrosTras la trágica noticia, el joven médico Rodrigo Meléndez partió hacia el departamento de Tolima para complementar el equipo de atención de la emergencia.Llegó hacia las 5:40 a.m. y “uno sentía que estaba ante El Desierto del Sahara. Había una desolación total. Y lo que uno alcanzaba a ver: cantidades de personas implorando ayuda”.En medio de un caos absoluto, sin recursos ni tecnología, el doctor y otros rescatistas intentaron hacer lo que podían, pero el dolor y la muerte los desbordaron. Sin embargo, se encontraron con una sorpresa.Mientras el mundo se derrumbaba a su alrededor, una vida estaba abriéndose paso entre el lodazal: una mujer estaba a punto de dar a luz.“Se quejaba mucho de sus dolores de parto. Me dijo que era, creo que el quinto o el sexto, no recuerdo bien. Entonces dije: 'esto va a ser muy rápido'. Le dije a 2 de las chicas que estaban conmigo como socorristas que tratáramos de armar un cambuche. Le rompí fuente y fue rápido el parto, salió la chiquita. Salió bien, afortunadamente, pero cuando la tuve en mis manos dije: “Dios, Rodrigo, ¿cómo le vamos a ligar el cordón umbilical?”. Y fue cuando dije, ‘no hay de más, los cordones de mis zapatos’”, así, como si tratara de una historia sacada de un libro, fue como llegó a la vida Consuelo Rodríguez.>>> Así es la inspiradora historia de hermanos siameses: "La discapacidad no nos impide ser felices"“Fue una esperanza muy grande ver que en medio de la muerte renacía la vida”, relata el doctor sin titubear, pues nunca, en su larga vida ejerciendo la Medicina, ha olvidado a Consuelo, ese parto que lo marcó.Así fue el reencuentroEn un estudio de Caracol Televisión, el doctor relató los detalles de ese inolvidable parto. “Saliste completica, pero comienza Cristo a padecer: ‘¿cómo voy a ligarle yo el cordón umbilical?’”, recordó, explicando cómo se ayudó con los cordones de sus zapatos. La placenta, agregó, fue enterrada en Armero, en un acto simbólico de esperanza en medio del caos.El reencuentro estuvo marcado por abrazos y lágrimas, en el año 2024, 39 años después de un milagro en medio de las ruinas causadas por la avalancha en Armero.
La disciplina de alto rendimiento no espera por el cemento pulido ni el equipamiento de última generación. En Armero Guayabal, donde la historia trágica convive con un futuro prometedor, el espíritu deportivo se mantiene firme, incluso 40 años después de la tragedia que vivió el municipio tras la erupción del volcán del Nevado del Ruiz. Allí, la cancha de baloncesto del Parque Temático Omaira Sánchez hace las veces de gimnasio. Los jóvenes, herederos de una rica dinastía de pesistas, desafían la adversidad al trabajar con barras de acero viejas y discos reventados.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)El entrenador, Nicolás Rojas, describe la logística diaria de un entrenamiento que exige más que solo esfuerzo físico: "Es un poco complicado que ellos tengan que llegar media hora antes a sacar la implementación, discos, plataformas, barras, armar, organizar para cambiarse y empezar su entrenamiento". Armero fue la cuna de campeones en levantamiento de pesasEste municipio fue históricamente cuna de grandes deportistas, especialmente en levantamiento de pesas o alterofilia, logrando extensas medallerías y reconocimientos antes de 1985. Hoy, la juventud rinde tributo a aquellos campeones del ayer. Ender Fabián Suárez Solano es una prueba viva de este legado. Es campeón suramericano en la categoría Sub-15 y es prácticamente invencible en los nacionales, formando parte de la selección nacional. Como muchos, Ender persigue el sueño olímpico con una mentalidad de campeón que no se conforma con seguir los pasos de otros: "Uno no tiene que decir quiero ser como él, uno tiene que decir: 'Quiero ser mejor que él, tener una perspectiva más alta, alcanzar mejores logros, siempre uno estar en lo alto' ". Sobre sus objetivos, el joven pesista no titubea: "¿Mis metas? Tener una medalla olímpica". Asegura que se prepara "todos los días, metiéndole fuerte al entrenamiento para poder alcanzar las metas".Emily Juliana Amaya, quien ha sido campeona nacional en la categoría Sub-15 cuatro años seguidos, siente que sus logros merecen ser reconocidos con infraestructura adecuada. Emily pide mejores condiciones para quienes vienen detrás: "Que nos dieran un escenario super grande, super bonito, un espacio muy estable para nosotros y para los niños que vengan a entrenar y que haya implementación para que no tengamos que correr como lo estamos haciendo ahorita".Helí, el hombre tras el éxito deportivo de ArmeroEl club donde entrenan estos jóvenes lleva el nombre de Jesús Helí Oviedo, un hombre que elevó el deporte y convirtió a Armero en la "meca de los deportistas". En el momento de la tragedia, Helí ya había formado a 28 campeones nacionales. Él es una inspiración fundamental para los jóvenes.Helí Oviedo, quien afirma que se considera "el papá de mucha gente", algo que lo llena de mucha satisfacción, recuerda con nostalgia la época dorada, destacando cómo la alterofilia era el punto de mira de todos los otros deportes. Recuerda que, en 1985, Armero estaba deportivamente organizado y contaba con recursos que hoy son un sueño."En 1985 estábamos completamente organizados deportivamente, teníamos el mejor coliseo, teníamos cancha de básquetbol para los calentamientos, teníamos cancha de microfútbol, una piscina de aguas medicinales, un bosque a nuestro alrededor, teníamos un paraíso", rememora.Del hierro a la danza: sanar a través del movimientoLa fuerza de los jóvenes de Armero Guayabal no reside solo en la musculatura de sus pesistas. También se manifiesta en la danza, gracias a los niños del Colectivo Calina Cumbay, quienes usan el lenguaje del cuerpo para contar la historia de su pueblo.Yira Ñuste, directora del colectivo, explica que el arte es una herramienta poderosa para manejar la memoria: "Estamos tratando de contar la historia de una forma que no duela, para los niños la danza es diversión, el teatro es diversión, el circo es diversión, pero cuando permitimos contar la historia y llevarla a través del movimiento de la danza, que es una expresión corporal muy bonita, los niños dibujan con sus manos, con sus piernas, lo que es el volcán".La danza revive la fuerza de Cumanday —nombre ancestral del volcán— y representa esos momentos, como la "Venus de lodo". Los integrantes del colectivo cultural demuestran una madurez profunda al reflexionar sobre el pasado de su tierra. "Me parece que es una historia muy nueva y a la vez vieja. Es un hecho de amor para ellos y para toda la gente que murió", dijo Antonela Paez Trujillo, miembro del colectivo.Isabella Aguirre Mahecha, por su parte, le ofrece consuelo a su abuela, enfrentando el dolor con la realidad del presente: "Yo le digo abuela: 'No te sientas triste porque gracias a Dios ustedes siguen vivos, tenemos una casa, está mi papá, mis tíos, yo y estamos bien ' ".Estos jóvenes están dando lecciones de madurez, conscientes de que sus padres y abuelos llevan un dolor profundo, pero tienen claro que son depositarios de un gran legado y no están dispuestos a dejar que se pierda.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos.NOTICIAS CARACOL
Maryuri Trujillo, una de las periodistas de Noticias Caracol y oriunda de Líbano, Tolima, recordó cómo su profesor Fernando Gallego advirtió sobre la tragedia de Armero antes de que ocurriera. Desde altos cargos le ordenaron al maestro callarse para no generar pánico, pero él seguía intentado avisar con la esperanza de salvar cientos de vidas.La reportera lo conoció en el Colegio Claret, un centro estudiantil católico en el que Gallego vivió durante 10 años y desarrolló su vida docente. Ella cursaba sexto grado y su profesor de ciencias llegaba siempre al salón para hablarles del volcán Nevado del Ruiz y de las medidas de prevención que debían tener por si se llegaba a presentar una erupción o deshielo.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)“Le digo aquí muy modestamente, sabía lo que iba a suceder, pero desafortunadamente no me quisieron escuchar”, decía en vida el maestro Gallego.“Nadie le creyó. Lo trataban que él estaba como chiflis”Uno de sus mejores amigos, Antonio Escobar, con quien vivió en una habitación del colegio, dijo que el docente “fue un hombre muy inquieto. Entonces, él sabía de biología, sabía de ciencias sociales y del volcán Nevado del Ruiz, él siempre tuvo mucha inquietud y e investigó. Él fue no sé cuántas veces, muchísimas veces fue hasta el volcán a hacer sus miradas, sus observaciones, y todo eso lo contaba a sus estudiantes, a nosotros, sus compañeros de trabajo aquí en el colegio y a todo el que se le diera la oportunidad de escucharlo”.El profesor Édgar Hernández también recordó la obsesión de Gallego con el volcán Nevado del Ruiz, por lo que “no le creíamos. Nadie le creyó. Lo trataban que él estaba como chiflis. El profesor, aunque fue un excelente filósofo, de pronto uno en esa época qué iba a imaginarse que iba a suceder eso, ¡nunca!”.Las advertencias de GallegoPara el profesor cualquier sitio se podía convertir en aula. En la casa de Maryuri fue recibido muchas veces en sus rondas pedagógicas de prevención del riesgo. Ya en ese momento las autoridades lo consideraban un loco que solo quería desatar el pánico.“Él llegaba a una a una vivienda, por ejemplo, en tu casa, y él buscaba algún objeto para poder explicar sobre la situación del Nevado. Pero a las casas que íbamos clandestinos y de noche, incluso él hasta disfrazado, era de una familia de mucha confianza para que no fueran a delatar al profesor, a llamar a la policía y que lo llevara”, reveló el ingeniero forestal Álvaro Arango, que en cinco oportunidades lo acompañó en sus investigaciones hasta el volcán.“Él lo mostraba de tal forma que al hacer el calentamiento, porque el volcán se taponó, los conductos internos se llaman galerías, esas galerías se taponaron como una olla pitadora a presión que se tapó y empezó a hervir adentro a unas temperaturas altísimas. Claro, el calor de esto empezó a fracturar la parte nororiental del Nevado en un casquete sobre ese cañón de Lagunilla y del azufrado”, detalló.Gracias a ese trabajo clandestino de prevención, en muchas casas, como la de la reportera, estuvieron preparados para la emergencia que enfrentaron, como lo cuenta Dabeiba Duque, madre de la periodista.“Él nos visitó en la casa y me preguntó dónde quedaba ubicada la alberca. Yo me desplacé con él al sitio y me dijo ‘debe techarla porque el agua la van a suspender y como va a caer ceniza, arena, piroclastos, entonces el agua se va a contaminar. Por eso debe techarla para que puedan utilizarla durante todo el tiempo que la van a suspender’. De igual manera nos enseñó a elaborar los tapabocas con vinagre”, relató la señora Dabeiba.Sin embargo, esta familia perdió a cinco seres queridos en Armero.Las charlas de prevención de Gallego se convirtieron en clandestinas porque el 12 de septiembre de 1985, el alcalde de la época le exigió que se abstuviera de realizar conferencias informativas. (Lea también: ¿Cómo era Armero antes de la tragedia de 1985? Vea la reconstrucción virtual del municipio)Así lo contó Antonio Escobar: “Le dije, ‘¿qué le pasa, muchacho?’. Me dice ‘es que me mandaron a callar’, fueron los términos que recuerdo perfectamente. ‘¿Y callar de qué?’, yo como que no entendía qué era lo que pasaba. Y entonces sacó la carta y me la mostró. Yo la leí y efectivamente venía firmada por el alcalde de la época, el doctor Alberto Toro Nieto, donde decía que se le conminaba a no seguir haciendo charlas, o conversaciones o conferencias sobre la situación del Nevado del Ruiz porque eso estaba sembrando pánico en la población”.Dos meses después de haberlo mandado a callar, el volcán hizo erupción y ocurrió exactamente lo que Gallego advirtió mil veces.“Yo tengo un mea culpa porque es que yo soy de Armero y allá en Armero perdí 14 miembros de mi familia. Entonces si con esa posibilidad de advertencia previa que muchísimas veces nos hizo aquí en el Líbano como en Armero, y yo digo no le paramos bolas. Efectivamente, yo debí haberle hecho unas advertencias muy serias a mi familia para por lo menos salvarlos”, sostuvo Escobar. (Lea también: El 'milagro' de la tragedia de Armero: la historia no contada de la bebé que nació en el lodo)Maryuri recordó a “Galleguito” como uno de esos “docentes que lo marcan a uno para siempre”.Édgar Hernández comentó que él era “un gran hombre, era un profesor sobrado. Era una inteligencia prodigiosa”.Escobar lo describió como un hombre “polifacético y de todo sabía un poco, o no un poco, sabía muchísimo de muchas cosas”.Álvaro Arango contó que “el hombre siempre me decía ‘hay que observar la naturaleza que ella nos habla. Ella nos dice qué tiene, qué siente y qué quiere y cómo debemos de cuidarla’”.El profesor Gallego, que murió a los 66 años, nunca pudo superar el dolor por la tragedia de Armero. Su legado es la prevención del riesgo, la misma que se volvió política pública después de la hecatombe. Dictó una cátedra brillante, pero lamentablemente nadie lo escuchó.NOTICIAS CARACOL
39 años después de la tragedia de Armero, ocasionada por la erupción del volcán Nevado del Ruiz, el médico Rodrigo Meléndez y Consuelo Rodríguez, la bebé que ayudó a nacer tras ese fatídico 13 de noviembre de 1985, se volvieron a ver y el programa Los Informantes registró el reencuentro que fue sellado con un emotivo abrazo de agradecimiento mutuo.>>> Descubra la travesía de familia que sacó a sus hijos del colegio para recorrer ColombiaEl milagro del reencuentroAd portas de un aniversario más de la tragedia de Armero, el programa Los Informantes logró lo impensado: reunir al médico y la paciente que vio nacer entre el barro y el dolor. En un estudio de Caracol Televisión, después de la emoción y los abrazos, el doctor le contó a Consuelo los detalles del parto.“Saliste completica, pero comienza Cristo a padecer: ‘cómo voy a ligarle yo el cordón umbilical’ (...) Yo corté el cordón y con los de mis zapatos amarré. Se mochó con una navaja que tenían ahí, salió la placenta y luego pidieron que esa placenta se enterrara ahí mismo y esa placenta la enterramos ahí, para que quedara en la tierra, en Armero, donde era”, le contó el doctor a Consuelo, reafirmándole la historia que su mamá le narró por años.El ‘milagro de Armero’ confesó ante las cámaras de Los Informantes cuando se enteró que la estaban buscando para la entrevista tuvo muchos nervios, entre otras, porque su vida no ha sido. >>> Del otro lado del jardín: la historia real del escritor paisa que ayudó a su madre a morirMe dicen: “‘Consuelo, mire que la están buscando’. Y yo: ‘¿yo qué hice?’ o sea, yo me asusté porque yo no le he hecho nada a nadie”, contó.¿Qué pasó el día de su nacimiento?Es la última de 11 hijos y muchas veces le escuchó a su mamá contar lo que vivió esa madrugada del 14 de noviembre del 85. “Lo que hizo mi mamá fue coger a mis hermanos, ella embarazada de mí, salir a una loma. A mi mamá le faltaban como unos metros para llegar a la loma, pero no alcanzó”, comentó Consuelo sobre lo que le decía su mamá. Reveló, entre otras y con risas, que el nombre que escogieron el doctor y su progenitora para ponerle no le gustaba mucho.“Yo le decía: ‘ay, Consuelo no, mami, no me gusta ese nombre. Yo, cuando tenga mi mayoría de edad, me lo voy a cambiar”, pero luego pensó “no voy a ponerme a gastar plata”, entonces se quedó con ese nombre y la mayoría la conocen así o también como la “avalanchera”, la hija de la avalancha.En su relato dejó claro que, aunque su mamá, que murió a los 78 años en noviembre de 2020, nunca supo el nombre del doctor, recordaba que era “buen mozo”.>>> Un amor a prueba de todo: pareja enfrentó sus adicciones y las superó para ayudar a otrosConsuelo tuvo 4 hijos, uno murió en un lío de pandillas y ella se guerrea la vida en Bogotá.La hija del volcán y el médico callejero, un encuentro que les da vida a los dos. El azar los abrazó 39 años después.La historia del doctor Rodrigo MeléndezEl doctor Rodrigo Meléndez es una rareza en casi todos los aspectos de la vida. Desde su vida privada, con 5 matrimonios a cuestas, hasta su especialidad, pues dice que es ‘callejólogo’, es decir, el médico que atiende los invisibles, los enfermos de la calle; del Bronx, de 5 huecos, de Idipron, entre otras. De pequeño tuvo polio, luego esclerosis lateral amiotrófica y ahora batalla contra dos cánceres.El doctor Meléndez publicará pronto un libro sobre su vida, obra y, para algunos, milagros. Se llamará Dulce venganza, por la lucha que lleva contra el cáncer.El abrazo de gratitud de Consuelo fue para Rodrigo la emoción del deber cumplido.“Fue una esperanza muy grande ver que en medio de la muerte renacía la vida”, subrayó el médico sobre lo ocurrido en medio de la tragedia que enlutó a Colombia.
En una entrevista profunda y reveladora con el subdirector de Noticias Caracol, Alberto Medina, el reconocido escritor y periodista Germán Santamaría compartió testimonios impactantes sobre su cubrimiento de dos de los eventos más trágicos de la historia reciente de Colombia: la toma y retoma del Palacio de Justicia y la avalancha del volcán Nevado del Ruiz que hizo desaparecer a Armero, municipio del Tolima. Santamaría, cuyos relatos se publicaron originalmente en el periódico El Tiempo y son hoy parte fundamental de la memoria de la nación, describió cómo la inmensidad de la tragedia de Armero opacó el escándalo político del Palacio.El escritor y periodista relató que estuvo cubriendo el Palacio de Justicia, cerca de la Plaza de Bolívar, cuando comenzó el tiroteo ese 6 de noviembre de 1985. Apenas una semana después, el 13 de noviembre, fue enviado a cubrir la tragedia de Armero. Santamaría señaló la dimensión política del desastre, e indicó que "la avalancha de Armero sepultó lo del Palacio de justicia, el escándalo, el juicio político", siguiendo el patrón colombiano de que "una tragedia tapa la otra". Santamaría, oriundo de Líbano, Tolima -a solo 40 minutos de Armero-, conocía muy bien la llamada "ciudad blanca" de Colombia por su bonanza algodonera, y recordaba sus calles, su iglesia y el cine sin techo donde vio por primera vez una película. Lo que vio cuando llegó a ArmeroSantamaría y el fotógrafo Jorge Parga, quien recientemente murió, llegaron a Armero a las 6:40 de la mañana del 14 de noviembre en un helicóptero contratado por El Tiempo. Con su conocimiento del área, guio al piloto. En la entrevista relató que, al sobrevolar la zona, tuvo la primera y devastadora impresión: "Yo dije, 'Uy, Armero desapareció'. Yo inmediatamente entendí la magnitud porque yo conocía al pueblo perfectamente". Encontraron un lugar para aterrizar en la terraza del hospital, que era un tercer piso y había quedado por fuera de la avalancha de lodo que lo cubrió todo. El techo apenas se asomaba a la superficie, contó.Al abrirse la puerta del helicóptero, sintió un frío extraño en lo que era normalmente un pueblo muy caliente. La imagen inicial fue de horror: "Comienza la gente a salir del lodo desnuda y levantaban las manos como zombies; gente desnuda, gente herida, sangrando y gritando y pidiendo auxilio", relató Santamaría en esta entrevista con Noticias Caracol. La reacción de los periodistas, siguió, fue instintivamente humana, priorizando el rescate: "Yo perdí la dimensión del periodismo y de eso de "no vayas a preguntarles a ellos pues qué les pasó ni qué pasó aquí", sino que comenzamos a subir gente al helicóptero".El título de su primera crónica, según recordó Alberto Medina en la entrevista, fue "Armero ya no existe". En ella Santamaría describía la escena desde la terraza del hospital: "Veo un inmenso playón de arena, una superficie limpia, todo como una gigantesca rampa pavimentada. Ahí a mis pies yacen 15.000 personas muertas, sepultadas, enterradas para siempre". Una de las metáforas más poéticas y trágicas que Santamaría utilizó para describir la ruina del lugar, citada durante la conversación, dice: "Armero er un pueblo blanco como para que le cantara Joan Manuel Serrata. Hoy es apenas un horizonte de escombros cubierto de lodo, piedras y azufre".Cuando conoció a Omayra SánchezSantamaría estuvo en Armero durante cuatro días y continuó visitando la zona durante casi un año. El episodio que marcó su vida y cobertura, contó, fue el encuentro con Omayra Sánchez, la niña de 12 años que estuvo prisionera en el lodo y cuyo rostro se convirtió en el más conocido de la tragedia. Omayra estuvo atrapada desde el miércoles por la noche hasta el sábado a las 10 a.m., casi tres días. Descubierta el viernes por la tarde, estaba aprisionada de la cintura para abajo por rocas y ladrillos, pisando el cadáver de su tía y posiblemente el de su padre. Los intentos de rescate fueron inútiles; el periodista explicó que sacar el agua del tremedal de kilómetros era como "sacar el agua del mar".En medio de su sufrimiento, Omayra mostró una valentía y dignidad inquebrantables, cantando incluso unas seis horas antes de morir. Germán Santamaría compartió una frase de la niña que conmovió al mundo: "Voy a perder el año porque ayer y hoy fallé a la escuela".El periodista afirmó que, tras haber cubierto conflictos y desastres como el terremoto de México de 1985 y la guerra en Beirut, nunca vio a alguien morir "tan valientemente, con dignidad y cantando".El sábado por la mañana, al regresar con una motobomba, la niña entró en crisis. Un médico y un policía, abrumados por la situación, pidieron al periodista tomar una decisión sobre la vida de Omayra. Santamaría se negó tajantemente: "Yo no puedo decidir sobre la vida, la muerte de esa niña. Yo no. No me echen a mí esa responsabilidad, yo no puedo decidir sobre eso".Cuando Omayra finalmente murió, Santamaría tomó la decisión final sobre su cuerpo, en lo que considera la única decisión que tomó en toda la tragedia. Él les dijo: "Ella luchó por su vida aquí. Ella aquí batalló, aquí vivió y aquí murió. Dejémosla ahí". Al ser soltada, la niña se hundió y "se hizo un remolino como en el agua". En ese momento, Santamaría se abrazó a Carlos Caicedo, un colega fotógrafo, y lloraron juntos.Santamaría confesó que la experiencia lo hizo sentirse "más viejo, pero más sabio", envejeciendo 10 años en el proceso. La tragedia, dijo, fue tan impactante que lo llevó a cuestionar profundamente la vida y las vanidades. El periodista concluyó con una reflexión sobre el verdadero significado del horror, que él mismo escribió en sus crónicas: "Yo creía que conocía el horror. Pensaba que bastaba con ver parir una mujer bajo un bombardeo en Beirut o cinco niños aplastados en Popayán o una mujer sollozando frente a los cadáveres de sus siete hijos durante el terremoto en México. Pero no, el horror lo conocimos en Armero Tolima".Tras presenciar Armero, escribió, tuvo la sensación de odiar a Dios, al Gobierno y a sí mismo, y querer asesinar a quienes estaban vivos y sanos y simplemente se rieron o bailaron ese fin de semana. Como periodista, afirmó que, después de los médicos, son los profesionales que más ven morir gente en directo.NOTICIAS CARACOL
El sorteo El Sinuano Noche de este sábado, 15 de agosto de 2026, está programado para las 10:30 p. m. A esa hora inicia el procedimiento de extracción de balotas y, pocos minutos después, se publica la combinación ganadora. La transmisión oficial se realiza en vivo a través de los canales autorizados en YouTube, lo que permite seguir todo el proceso en tiempo real.Resultados Sinuano Noche último sorteo del sábado 15 de agosto de 2026Número ganador de cuatro cifras: 3457Quinta cifra: 6Durante la transmisión, los resultados de El Sinuano se presentarán de manera clara y organizada, para que sea sencillo confirmar si el número coincide con la modalidad seleccionada. El evento podrá seguirse a través de los canales oficiales y las plataformas digitales, garantizando transparencia en cada etapa del proceso.¿Cómo se juega Sinuano Noche?El sorteo del Sinuano Noche se lleva a cabo de manera regular y sus resultados se publican en los canales oficiales. Es una opción pensada para quienes disfrutan las apuestas numéricas bajo las reglas establecidas por la entidad. El premio mayor se obtiene al acertar las cuatro cifras en el mismo orden en que son extraídas durante el sorteo.También existen modalidades que permiten jugar con tres o dos cifras, ofreciendo más flexibilidad, aunque con cambios en las probabilidades y en el valor del premio. Además, está la cifra complementaria, conocida como “la quinta”, que se utiliza en algunas variantes donde se incluye esa balota adicional como parte del resultado.Modalidades de apuesta en El SinuanoEl Sinuano ofrece una variedad de opciones para participar, lo que permite que cada jugador elija la modalidad que mejor se ajuste a sus preferencias y presupuesto. Las principales modalidades son:4 cifras directo (superpleno): se gana si se aciertan las cuatro cifras en el orden exacto.4 cifras combinado: se gana si se aciertan las cuatro cifras en cualquier orden.3 cifras directo: coincidencia exacta de las tres últimas cifras.3 cifras combinado: las tres últimas cifras en cualquier orden.2 cifras o “pata”: coincidencia exacta de las dos últimas cifras.1 cifra o “uña”: coincidencia de la última cifra.Quinta balota: modalidad lanzada en 2025 que ofrece premios adicionales si se acierta la quinta cifra.Este número de opciones ha contribuido a que el Sinuano Día sea uno de los juegos de azar más populares en Colombia, especialmente en departamentos como Córdoba, Sucre, Magdalena, Bolívar y Atlántico.Valor de las apuestas y cómo se reclaman los premios del Sinuano NocheEl Sinuano Día es un juego diseñado para ser accesible a todos los públicos. Los valores de las apuestas son:Apuesta mínima: 500 pesos colombianos.Apuesta máxima: 25.000 pesos colombianos.El proceso para reclamar un premio del sorteo Sinuano Noche varía según el valor obtenido, calculado en UVT (Unidad de Valor Tributario). Para premios inferiores a 48 UVT, se debe presentar el tiquete original, el documento de identidad en físico y una fotocopia legible de la cédula. Estos requisitos permiten validar la autenticidad del tiquete y la identidad del ganador.Cuando el premio está entre 48 y 181 UVT, además de los documentos básicos, se debe diligenciar el formato SIPLAFT, correspondiente al Sistema de Prevención de Lavado de Activos y Financiación del Terrorismo. Este formulario se entrega en el punto de venta autorizado y debe ser completado por el ganador como parte del protocolo de control establecido por la entidad operadora.Para premios superiores a 182 UVT, se requieren los documentos básicos junto con una certificación bancaria vigente, expedida en un plazo no mayor a 30 días. Este documento es indispensable para realizar el pago mediante transferencia electrónica, proceso que se efectúa en un máximo de ocho días hábiles, conforme a las políticas internas del operador.Otros chances en ColombiaMañanaAntioqueñita DíaLunes a sábado: 10:00 a. m.Domingos y festivos: 12:00 p. m.Dorado MañanaLunes a sábado: 10:58 a. m.Mediodía y tardeLa Culona DíaTodos los días: 2:30 p. m.Cafeterito TardeLunes a sábado: 12:00 p. m.Fantástica DíaLunes a sábado: 12:57 p. m.El Samán de la SuerteLunes a sábado: 1:00 p. m.Domingos y festivos: 7:00 p. m.Paisita DíaLunes a sábado: 1:00 p. m.Domingos y festivos: 2:00 p. m.Chontico DíaTodos los días: 1:00 p. m.Sinuano DíaLunes a sábado: 2:30 p. m.Domingos y festivos: 1:00 p. m.La Caribeña DíaTodos los días: 2:30 p. m.Motilón TardeTodos los días: 3:00 p. m.Dorado TardeLunes a sábado: 3:28 p. m.Pijao de OroLunes a viernes: 2:00 p. m.Sábado: 9:00 p. m.Domingo: 10:00 p. m.Festivos: 8:00 p. m.Super Astro SolLunes a sábado: 2:30 p. m.NochePaisita NocheLunes a sábado: 6:00 p. m.Domingos y festivos: 8:00 p. m.Chontico NocheLunes a viernes: 7:00 p. m.Sábado: 10:00 p. m.Domingos y festivos: 8:00 p. m.Fantástica NocheLunes a sábado: 8:30 p. m.La Culona NocheLunes a sábado: 9:30 p. m.Domingos y festivos: 8:00 p. m.Motilón NocheTodos los días: 9:00 p. m.Cafeterito NocheLunes a viernes: 10:00 p. m.Sábado: 11:00 p. m.Domingos y festivos: 9:00 p. m.Super Astro LunaLunes a sábado: 10:30 p. m.Domingos y festivos: 8:30 p. m.Sinuano NocheLunes a sábado: 10:30 p. m.Domingos y festivos: 8:30 p. m.La Caribeña NocheLunes a sábado: 10:30 p. m.Domingos y festivos: 8:30 p. m.Dorado NocheSábado: 10:15 p. m.Domingos y festivos: 7:25 p. m.Paisa LottoSábado: 10:00 p. m.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
El sorteo La Caribeña Noche del 15 de agosto de 2026 está previsto para las 10:30 p. m. Después de la extracción de las balotas, el número ganador se publica a través de los canales oficiales, incluidos los portales digitales, las plataformas autorizadas y los puntos de venta habilitados.Resultados Caribeña Noche último sorteo sábado 15 de agosto de 2026Número ganador: 2881Quinta cifra: 1El resultado de La Caribeña Noche se publica pocos minutos después del sorteo. El número ganador corresponde a una combinación completa de cuatro cifras, propia de la modalidad tradicional. Cuando también coincide la quinta cifra, el monto del premio aumenta.¿Cuánto cuesta jugar la Caribeña Noche y cómo reclamar el premio?Las apuestas en Caribeña Noche operan con un esquema simple y flexible. El valor mínimo permitido es de 500 pesos colombianos y el máximo es de 10.000 pesos. El proceso de pago depende del monto obtenido, calculado en UVT (Unidad de Valor Tributario).Para premios inferiores a 48 UVT, se debe presentar el tiquete original en buen estado, el documento de identidad y una fotocopia legible de la cédula. Cuando el premio está entre 48 y 181 UVT, además de esos requisitos, es necesario diligenciar el formato SIPLAFT, disponible en los puntos de venta autorizados.Si el premio supera las 182 UVT, se exige también una certificación bancaria vigente, con una fecha de expedición no mayor a 30 días. En este caso, el pago se realiza mediante transferencia electrónica en un plazo aproximado de ocho días hábiles. Para participar, es necesario comprar el tiquete en un punto de venta autorizado, elegir un número de cuatro cifras entre 0000 y 9999, definir el valor de la apuesta y conservar el comprobante, que será indispensable para cualquier proceso de reclamación.Modalidades de la Caribeña NocheEntre las principales modalidades de La Caribeña Noche se encuentran:Cuatro cifras directo o superpleno: se gana al acertar el número completo en el orden exacto.Cuatro cifras combinado: permite obtener premio si se aciertan las cuatro cifras en cualquier orden.Tres cifras directo: el jugador acierta las tres últimas cifras en el orden exacto.Tres cifras combinado: las tres últimas cifras pueden estar en cualquier orden.Dos cifras o “pata”: se gana al acertar las dos últimas cifras en el orden exacto.Una cifra o “uña”: se gana al acertar la última cifra del número ganador.Otros chances en ColombiaMañanaAntioqueñita DíaLunes a sábado: 10:00 a. m.Domingos y festivos: 12:00 p. m.Dorado MañanaLunes a sábado: 10:58 a. m.Mediodía y tardeLa Culona DíaTodos los días: 2:30 p. m.Cafeterito TardeLunes a sábado: 12:00 p. m.Fantástica DíaLunes a sábado: 12:57 p. m.El Samán de la SuerteLunes a sábado: 1:00 p. m.Domingos y festivos: 7:00 p. m.Paisita DíaLunes a sábado: 1:00 p. m.Domingos y festivos: 2:00 p. m.Chontico DíaTodos los días: 1:00 p. m.Sinuano DíaLunes a sábado: 2:30 p. m.Domingos y festivos: 1:00 p. m.La Caribeña DíaTodos los días: 2:30 p. m.Motilón TardeTodos los días: 3:00 p. m.Dorado TardeLunes a sábado: 3:28 p. m.Pijao de OroLunes a viernes: 2:00 p. m.Sábado: 9:00 p. m.Domingo: 10:00 p. m.Festivos: 8:00 p. m.Super Astro SolLunes a sábado: 2:30 p. m.NochePaisita NocheLunes a sábado: 6:00 p. m.Domingos y festivos: 8:00 p. m.Chontico NocheLunes a viernes: 7:00 p. m.Sábado: 10:00 p. m.Domingos y festivos: 8:00 p. m.Fantástica NocheLunes a sábado: 8:30 p. m.La Culona NocheLunes a sábado: 9:30 p. m.Domingos y festivos: 8:00 p. m.Motilón NocheTodos los días: 9:00 p. m.Cafeterito NocheLunes a viernes: 10:00 p. m.Sábado: 11:00 p. m.Domingos y festivos: 9:00 p. m.Super Astro LunaLunes a sábado: 10:30 p. m.Domingos y festivos: 8:30 p. m.Sinuano NocheLunes a sábado: 10:30 p. m.Domingos y festivos: 8:30 p. m.La Caribeña NocheLunes a sábado: 10:30 p. m.Domingos y festivos: 8:30 p. m.Dorado NocheSábado: 10:15 p. m.Domingos y festivos: 7:25 p. m.Paisa LottoSábado: 10:00 p. m.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
Un nuevo sorteo del Super Astro Luna juega este sábado, 15 de agosto de 2026. Esta modalidad combina la elección de un número con un signo zodiacal. Gracias a su dinámica sencilla y a la posibilidad de obtener premios significativos, Super Astro se mantiene como una de las opciones preferidas por quienes buscan participar en sorteos de alta expectativa. Super Astro Luna es una modalidad que se juega todos los días en Colombia y se basa en una mecánica sencilla. El apostador debe seleccionar un número de cuatro dígitos, comprendido entre 0000 y 9999, y acompañarlo con uno de los doce signos del zodiaco: Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario o Piscis.La jugada ganadora se define a partir de la extracción oficial, de la cual se obtiene tanto el número sorteado como el signo zodiacal correspondiente. Para acceder al premio mayor, es necesario acertar exactamente ambos elementos. No obstante, el juego también ofrece premios secundarios, que se otorgan según las coincidencias parciales, ya sea por acertar solo el número, únicamente el signo o cada uno de ellos de forma independiente.Resultados Super Astro Luna del 15 de agosto de 2026Números ganadores: 9049Signo: PiscisEl jugador puede elegir libremente tanto el número como el signo zodiacal, sin que este último tenga relación con su signo personal. También está disponible la opción de apuesta automática, en la que el sistema asigna al azar la combinación de cifras y el signo. Super Astro permite definir el valor de la apuesta. El monto mínimo es de $500 y el máximo por tiquete es de $10.000, lo que facilita la participación de distintos tipos de jugadores. El sorteo se realiza de lunes a viernes a las 10:50 p. m., los sábados a las 10:42 p. m. y los domingos y festivos a las 8:30 p. m. Los resultados se publican en los portales oficiales del juego, así como en medios especializados y plataformas digitales que realizan seguimiento permanente a cada jornada.¿Dónde se compra el boleto del Super Astro?Los tiquetes de Super Astro pueden adquirirse en puntos de venta autorizados como Su Red, SuperGIROS, Apostar S.A. y otros operadores habilitados por Coljuegos. También es posible realizar apuestas en línea a través de las aplicaciones móviles de estos operadores, lo que permite acceder al juego desde cualquier lugar del país. Es importante verificar que el punto de venta esté autorizado y que el tiquete emitido incluya todos los datos necesarios: número apostado, signo zodiacal, valor de la apuesta, fecha del sorteo y código de validación.¿Cuánto se puede ganar?El plan de premios de Super Astro Luna es uno de los más atractivos del mercado colombiano:4 cifras + signo zodiacal: 42.000 veces lo apostado.3 cifras + signo zodiacal: 1.000 veces lo apostado.2 cifras + signo zodiacal: 100 veces lo apostado. Por ejemplo, si un jugador apuesta $1.000 y acierta la combinación completa, recibirá $42 millones de pesos. No obstante, debe tener en cuenta que sobre los premios se aplican descuentos por impuestos, como el IVA (16%) y la retención en la fuente (20%), lo que reduce el valor neto recibido. ¿Cómo reclamar el premio?El procedimiento para reclamar un premio depende del monto ganado:Premios menores a 48 UVT (aproximadamente $2.035.776): se pueden reclamar directamente en puntos de venta autorizados como Su Red o SuperGIROS. El ganador debe presentar:El tiquete original sin enmendaduras.Documento de identidad original y fotocopia.Premios entre 48 y 181 UVT (hasta $7.676.572): además de los documentos anteriores, se debe diligenciar el formato del Sistema Integral para la Prevención de Lavado de Activos y la Financiación del Terrorismo (SIPLAFT). Premios iguales o superiores a 182 UVT (más de $7.718.984): se requiere tiquete original, fotocopia ampliada de la cédula, certificación bancaria no mayor a 30 días y formato SIPLAFT diligenciado. El plazo para reclamar el premio está regulado por el artículo 12 de la Ley 1393 de 2010, por lo que se recomienda actuar con prontitud. Recuerde que el tiquete es el único comprobante válido para reclamar el premio. Si se extravía, se pierde el derecho al cobro. Por ello, se recomienda guardar el tiquete en un lugar seguro y verificar que esté correctamente diligenciado al momento de la compra.Otros chances en ColombiaMañanaAntioqueñita DíaLunes a sábado: 10:00 a. m.Domingos y festivos: 12:00 p. m.Dorado MañanaLunes a sábado: 10:58 a. m.Mediodía y tardeLa Culona DíaTodos los días: 2:30 p. m.Cafeterito TardeLunes a sábado: 12:00 p. m.Fantástica DíaLunes a sábado: 12:57 p. m.El Samán de la SuerteLunes a sábado: 1:00 p. m.Domingos y festivos: 7:00 p. m.Paisita DíaLunes a sábado: 1:00 p. m.Domingos y festivos: 2:00 p. m.Chontico DíaTodos los días: 1:00 p. m.Sinuano DíaLunes a sábado: 2:30 p. m.Domingos y festivos: 1:00 p. m.La Caribeña DíaTodos los días: 2:30 p. m.Motilón TardeTodos los días: 3:00 p. m.Dorado TardeLunes a sábado: 3:28 p. m.Pijao de OroLunes a viernes: 2:00 p. m.Sábado: 9:00 p. m.Domingo: 10:00 p. m.Festivos: 8:00 p. m.Super Astro SolLunes a sábado: 2:30 p. m.NochePaisita NocheLunes a sábado: 6:00 p. m.Domingos y festivos: 8:00 p. m.Chontico NocheLunes a viernes: 7:00 p. m.Sábado: 10:00 p. m.Domingos y festivos: 8:00 p. m.Fantástica NocheLunes a sábado: 8:30 p. m.La Culona NocheLunes a sábado: 9:30 p. m.Domingos y festivos: 8:00 p. m.Motilón NocheTodos los días: 9:00 p. m.Cafeterito NocheLunes a viernes: 10:00 p. m.Sábado: 11:00 p. m.Domingos y festivos: 9:00 p. m.Super Astro LunaLunes a sábado: 10:30 p. m.Domingos y festivos: 8:30 p. m.Sinuano NocheLunes a sábado: 10:30 p. m.Domingos y festivos: 8:30 p. m.La Caribeña NocheLunes a sábado: 10:30 p. m.Domingos y festivos: 8:30 p. m.Dorado NocheSábado: 10:15 p. m.Domingos y festivos: 7:25 p. m.Paisa LottoSábado: 10:00 p. m.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
El sorteo de Baloto y Revancha de este sábado, 15 de agosto de 2026, se lleva a cabo entre las 11:00 y las 11:15 de la noche. La transmisión es realizada en plataformas digitales autorizadas. Si usted le apostó al Baloto hoy, prepárese, porque puede convertirse en el nuevo millonario de Colombia.Resultados completos Baloto y Revancha 15 de agosto de 2026BalotoLos números ganadores del sorteo principal fueron los siguientes:Números ganadores: 02 - 30 - 15 - 10 - 23Superbalota: 02El acumulado del Baloto para este sorteo era de $53.200 millones. En caso de no haber ganadores con la combinación completa, el acumulado aumentará.RevanchaLos números ganadores del sorteo Revancha son los siguientes:Números ganadores: 06 - 16 - 28 - 13 - 03Superbalota: 08El acumulado de Revancha para este sorteo era de $10.600 millones. No obstante, al igual que con el Baloto, en caso de no haber ganador con la combinación completa, este incrementará para el próximo sorteo.¿Cómo son los premios en Baloto y Revancha?El sistema de premios de Baloto y Revancha es de tipo paramutual, lo que significa que los montos se calculan en función del total de ventas de tiquetes para cada sorteo. Del total recaudado, el 50 % se destina a la bolsa de premios, y de ese porcentaje, el 36,744 % corresponde al premio mayor. El resto se distribuye entre las demás categorías de aciertos.Los premios están sujetos a impuestos. En Colombia, los premios superiores a 48 UVT (Unidad de Valor Tributario) están gravados con un 20 % de retención, lo que debe ser considerado al momento de calcular el valor neto que recibe el ganador. El costo de una apuesta simple de Baloto es de $5.700, y si se incluye la opción de Revancha, el valor total asciende a $7.800. Los tiquetes pueden adquirirse en puntos autorizados como SuperGIROS, SuRed, tiendas seleccionadas o en línea a través del sitio oficial de Baloto.Cómo jugar el BalotoPara jugar el Baloto en Colombia, se debe adquirir un tiquete en un punto de venta autorizado o a través de plataformas digitales oficiales. El jugador debe seleccionar cinco números entre el 1 y el 43, y una superbalota entre el 1 y el 16. Esta combinación constituye una apuesta simple. También existe la opción de jugar con más números, lo que incrementa las posibilidades de ganar, pero también el costo del tiquete.Además del sorteo principal, se puede activar la opción de Revancha, que utiliza los mismos números seleccionados para participar en un segundo sorteo con un acumulado independiente. El valor total de una apuesta con Revancha es mayor que el de una apuesta sin esta opción. Los sorteos se realizan dos veces por semana, los miércoles y los sábados, y los resultados se publican en medios oficiales. Los premios se asignan según la cantidad de aciertos, y el acumulado mayor se entrega a quien acierte los cinco números más la superbalota. También se otorgan premios menores por aciertos parciales.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
El Sorteo Extraordinario de Colombia vuelve a jugar este sábado 15 de agosto de 2026 en una jornada especial realizada en convenio con la Lotería del Quindío. La expectativa de miles de apostadores se concentra en este sorteo, que forma parte de una edición conmemorativa asociada a los 60 años de la lotería quindiana y que cuenta con un plan de premios que supera los $36.700 millones.El Extraordinario de Colombia es uno de los sorteos más conocidos del país y suele realizar alianzas con diferentes loterías departamentales. En esta ocasión, la entidad invitada es la Lotería del Quindío, una de las organizaciones fundadoras del Extra de Colombia.Resultados del Sorteo Extraordinario de Colombia hoy 15 de agosto de 2026Los apostadores podrán consultar posteriormente los números fanadores a través de los canales oficiales del Sorteo Extraordinario de Colombia y de la Lotería del Quindío. Los resultados oficiales son los siguientes:Número ganador: 5803Serie: 074Plan de premios del Extraordinario de ColombiaPara esta edición del 15 de agosto, el sorteo ofrece un plan de premios superior a los $36.700 millones. El premio principal corresponde a $15.000 millones para el billete ganador. Además, el plan contempla:1 seco de $1.000 millones.2 secos de $500 millones.1 seco de $300 millones.1 seco de $200 millones.1 seco de $100 millones.10 secos de $20 millones.10 secos de $10 millones.Premios por aproximaciones al premio mayor.El billete del Sorteo Extraordinario de Colombia para este sorteo especial tiene un valor de $20.000. Con la compra de un solo billete, los participantes ingresan al sorteo principal y también pueden acceder a beneficios promocionales incluidos por la organización.¿Cómo se juega el Sorteo Extraordinario de Colombia?La mecánica es similar a la de las loterías tradicionales del país. Cada billete cuenta con un número y una serie que participan en el sorteo. Durante la realización del evento se extraen los números ganadores correspondientes al premio mayor y a los diferentes premios secos establecidos en el plan oficial. Los jugadores deben conservar el billete para verificar posteriormente si obtuvieron alguno de los premios entregados durante el sorteo. La revisión puede hacerse mediante los resultados oficiales divulgados por las entidades organizadoras.La organización informó que este billete también incluye un plan de incentivos complementario. Con el mismo número y serie es posible participar por bonos relacionados con carro, moto, viaje y vivienda, según las condiciones establecidas para esta edición especial. Asimismo, el sorteo incorpora el denominado Recambio Ganador, que participa con las dos últimas cifras del número del billete, además de otras opciones promocionales incluidas para esta jornada.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL