El fuerte terremoto en Colombia de magnitud 7.4 que se registró en la mañana de este lunes 10 de agosto de 2026 continúa dejando una estela de destrucción en varias regiones del país. El movimiento telúrico se registró a las 7:34 a. m. y tuvo su epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento de Chocó. De acuerdo con los reportes divulgados por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) y las autoridades colombianas, el sismo ocurrió a una profundidad cercana a los 107 kilómetros y fue sentido en gran parte del territorio nacional, además de países vecinos como Ecuador, Panamá y Venezuela.
La emergencia provocó graves afectaciones en municipios de Chocó y en ciudades del Valle del Cauca y el Eje Cafetero, donde se reportaron edificios colapsados, daños estructurales en viviendas, afectaciones a hospitales, iglesias y establecimientos comerciales, así como centenares de familias evacuadas por riesgo de nuevas réplicas. Pereira, Cali, Manizales y Quibdó figuran entre los territorios más golpeados por la tragedia.
El más reciente balance entregado por las autoridades hacia las 4:00 de la tarde de este lunes señala que al menos 111 personas han perdido la vida y otras 87 han resultado heridas. Además, organismos de socorro mantienen operaciones de búsqueda y rescate debido a que todavía existen reportes de personas atrapadas bajo los escombros de edificaciones colapsadas.
La situación más compleja se registra en el occidente del país. En Risaralda, especialmente en Pereira, se concentra una parte importante de las víctimas mortales, mientras que en Cali continúan las labores para localizar personas atrapadas en edificios afectados por la fuerza del movimiento telúrico. Las autoridades también reportan daños significativos en infraestructura pública y privada, lo que ha obligado a realizar inspecciones de seguridad en distintas ciudades.
Ante la magnitud de la emergencia, el Gobierno nacional declaró el estado de emergencia y movilizó recursos para atender a los damnificados, mientras equipos de rescate, personal médico y organismos de atención de desastres trabajan contrarreloj en las zonas más afectadas.
Alcalde de Pereira llora al entregar balance de la emergencia
La magnitud de la tragedia que vive Pereira quedó reflejada en una de las intervenciones más emotivas de la jornada. Durante un balance sobre las afectaciones provocadas por el terremoto, el alcalde de la ciudad, Mauricio Salazar, no pudo contener las lágrimas al referirse a la situación que enfrenta la capital risaraldense tras el temblor de magnitud 7.4 que golpeó al país.
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"El balance es muy crítico. Son cerca de 60 personas fallecidas y son miles las personas que terminaron heridas. Esto ha llevado a que colapsen algunos centros de atención hospitalario. Además de ello, la infraestructura, 18 edificaciones que colapsaron completamente, en 15 de ellos se sospecha hay personas atrapadas y casi 60 edificaciones que colapsaron completamente".
Mientras presentaba información sobre las víctimas, los heridos y los daños registrados en distintos sectores del municipio, el mandatario se mostró visiblemente afectado por las consecuencias de la emergencia. En medio de su declaración aseguró que la ciudad atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos año.
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“Estamos atravesando un momento difícil”, expresó el alcalde al referirse al impacto que ha tenido el terremoto sobre la población pereirana. Sus palabras se produjeron mientras continúan las labores de búsqueda y rescate en diferentes puntos de la ciudad, donde organismos de socorro y autoridades trabajan para localizar posibles sobrevivientes y atender a las personas afectadas.
ÁNGELA URREA PARRA
NOTICIAS CARACOL