Durante más de un año, Adriana Zamora ha reconstruido una y otra vez los últimos días de vida de su hija Carol Aguilar Zamora. Lo ha hecho recorriendo los mismos lugares donde ella estuvo, hablando con habitantes de calle, revisando documentos y acudiendo una y otra vez a las autoridades. Sin embargo, asegura que hubo un momento que marcó un antes y un después en esa búsqueda: cuando tuvo en sus manos el informe de necropsia.
En entrevista con el pódcast Relatos al Límite, Adriana Zamora, abrió su corazón para contar el dolor y la fortaleza con los que ha enfrentado el asesinato de su hija y la búsqueda de respuestas sobre lo ocurrido.
Carol fue asesinada el 29 de junio de 2025 en el barrio Santa Catalina, en la localidad de Kennedy, en Bogotá. Desde entonces, su madre afirma que ha intentado conocer qué ocurrió realmente aquella noche. Durante meses, dice, solo conocía la versión inicial de los hechos, hasta que recibió el informe forense.
Las primeras versiones conocidas en ese entonces indicaban que Carol Andrea Aguilar Zamora, de 22 años, murió luego de recibir una puñalada en el pecho durante una riña ocurrida a pocos metros de la URI de Puente Aranda. De acuerdo con el testimonio de su familia, la joven se encontraba acompañando a un amigo cuando se produjo el altercado.
Un documento que, según su madre, cambió el caso
La madre cuenta que solicitó en varias ocasiones copia de la necropsia, pero asegura que solo pudo acceder al documento nueve meses después.
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Cuando finalmente lo recibió, decidió enviárselo primero a uno de sus hijos, quien vive en España, para que la leyera antes que ella. "Le voy a mandar la necropsia de Carol. Si es muy dura, dígame lo que sea", recuerda que le dijo.
La respuesta de su hijo fue inmediata. "Mamá, ¿está segura que usted quiere saber de qué murió Carol? La volvieron una nada".Después de esa conversación, Adriana decidió leer personalmente el documento. Relata que cada término médico que no comprendía lo buscaba por su cuenta para intentar entender el contenido del informe.
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Las dudas que surgieron al leer el informe forense
Según relata, el documento describía múltiples lesiones que, asegura, no coincidían con la idea que tenía sobre cómo había ocurrido la muerte de su hija.
Afirma que allí encontró referencias a golpes en los brazos y el rostro, heridas en las piernas, lesiones en las rodillas que, según interpretó, podrían indicar que fue arrastrada, además de heridas en otras partes del cuerpo. También señaló que el informe mencionaba que Carol llevaba sus prendas mojadas y que no tenía ropa interior.
Para la madre, esos hallazgos cambiaron completamente su percepción del caso y plantearon nuevas inquietudes sobre las circunstancias de su muerte
"Yo lo único que quería saber era si sufrió mucho, si ella se fue rápido, pero con lo que nos enteramos de la necropsia, yo creería que fue con sevicia y que ella sufrió mucho". Asegura que, desde ese momento, comenzaron a surgir preguntas que, dice, aún no tienen respuesta.
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"¿Cómo la llevó un tipo a una clínica en esa manera que estaba? Nadie recoge una persona así por no tener problemas. Había muchas inconsistencias", mencionó.
La lectura de la necropsia también hizo que Adriana recordara detalles del funeral que, según cuenta, en ese momento no comprendía. Dice que durante el velorio observó a su hija con el rostro muy hinchado y una cantidad considerable de maquillaje. También recuerda que sus manos presentaban rastros de suciedad y que sus piernas estaban completamente vendadas.
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Según su relato, esas imágenes volvieron a su memoria después de conocer el contenido del informe forense."Yo decía: ¿por qué está así?", recuerda.
Tras conocer el contenido de la necropsia, Adriana asegura que decidió no detener su búsqueda. Cuenta que regresó a la Fiscalía, habló nuevamente con investigadores, buscó testimonios de personas que estaban en el sector donde murió Carol y presentó derechos de petición para solicitar información relacionada con el caso.
También organizó un plantón para pedir que la investigación continuara."Yo quiero una verdad. Yo quiero una verdad porque es un año que todos los días lloro, la veo por todas partes, en mi casa, en todas partes". Según explica, esas acciones llevaron a que el caso fuera nuevamente revisado y que el CTI retomara algunas diligencias investigativas.
Mientras el proceso judicial sigue su curso, Adriana sostiene que no dejará de pedir respuestas sobre lo ocurrido con su hija. Aunque reconoce que el dolor sigue presente, insiste en que su principal objetivo es conocer la verdad. "Yo todos los días lloro, la veo por todas partes", afirma.
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Más que una respuesta inmediata, asegura que espera que la investigación permita esclarecer qué ocurrió aquella noche y por qué, según considera tras conocer la necropsia, la muerte de Carol, la menor de cinco hermanos, pudo haber sido distinta a la versión que inicialmente creyó conocer.
HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRAN
NOTICIAS CARACOL
Hcarrenb@caracoltv.com.co