La desaparición de Marlon Andrés Cuesta, un niño de apenas 5 años, marcó un antes y un después en la memoria del barrio Villatina, en la comuna 8 de Medellín. El 5 de agosto de 2019, la rutina de una familia humilde se convirtió en una pesadilla que se prolongó durante once días, movilizando a toda una ciudad en una búsqueda desesperada que terminó con un desenlace devastador.Séptimo Día reveló detalles de la intensa búsqueda liderada por las autoridades y la comunidad, así como del macabro hallazgo. Además, uno de los señalados por el crimen habló desde prisión sobre los hechos.“Ese niño era la motivación mía. El que siempre estaba ahí conmigo era él. Marlon era mi compañero”, dijo Sandra Milena Cuesta, madre del menor, al recordar los días previos a la tragedia que cambió su vida para siempre.Sandra, quien llegó a Medellín desde Turbo, Antioquia, trabajaba haciendo aseo y estudiaba belleza para sacar adelante a sus seis hijos. El día de la desaparición, como era habitual, dejó al pequeño Marlon al cuidado de un vecino de confianza mientras ella cumplía con sus obligaciones.“Yo a veces tenía y les pasaba para la alimentación, por el cuidado, porque no tenía plata para pagarle, pero les daba comida”, explicó Sandra. Sin embargo, para el día de los hechos, al regresar en la noche, el niño no estaba.“No estaba ahí, me fui para la casa y tampoco estaba. Ahí lo que hice fue salir a buscarlo porque mi corazón me decía que algo no estaba bien”, relató.La intensa búsqueda del pequeño Marlon AndrésLa noticia de la desaparición de Marlon se propagó rápidamente por la zona. Su carácter alegre y su facilidad para relacionarse con los vecinos hicieron que la comunidad se volcara a su búsqueda desde el primer momento. Zoila Rosero, líder comunitaria, lo describió con afecto: “¿Quién no tenía que ver con Marlon? Era el más inteligente que todos los niños que hay por aquí”.A pesar de que el niño conocía bien su entorno y rara vez se alejaba, nadie daba razón de su paradero. La búsqueda inicial se centró en las calles y callejones de la comuna, pero con el paso de las horas la incertidumbre creció.Sandra acudió a las autoridades y la llamada fue recibida por la Policía de Infancia y Adolescencia de Medellín. El intendente Mauricio Vázquez reveló que se realizaron actividades casa a casa y, posteriormente, la búsqueda se extendió a zonas boscosas.El hallazgo del cuerpo y el inicio de la investigaciónEl 16 de agosto de 2019, tras once días de angustia, el hallazgo de unos gallinazos en una zona del barrio alertó a los vecinos. Zoila Rosero fue una de las primeras en llegar al sitio: “Yo estaba en mi negocio, cuando llega mi amiga y me dice: ‘Zoila, allá hay un cadáver’”.La escena era desgarradora. El cuerpo de Marlon estaba oculto en una zona boscosa del mismo barrio donde vivía. El intendente Vázquez detalló las condiciones del hallazgo: “Observamos el cuerpo sin vida del niño Marlon en un costal, la sábana y se encontraba amarrado de las manos y sus pies”.El dictamen de Medicina Legal confirmó la crueldad del crimen. “El niño fue violado, torturado, lo quemaron y le dieron con un palo”, dijo, entre lágrimas, la madre del menor.Asimismo, los análisis forenses determinaron que el niño no murió de inmedito. Según el investigador, “estuvo alrededor de 7 u 8 días vivo”.Sospechoso sería un cercano: ¿Fue una venganza?La investigación dio un giro crucial cuando las autoridades centraron su atención en un antecedente que, hasta ese momento, parecía no tener relación con la desaparición. Meses antes, un adolescente de 17 años identificado como Kevin, hijo de una vecina de Sandra, había ingresado a su vivienda y robado varias pertenencias. Lo que inicialmente fue visto como un hecho aislado terminaría convirtiéndose en una pieza clave para esclarecer el crimen.Tras ese episodio, Sandra denunció el robo, lo que desencadenó represalias por parte de integrantes de la comunidad contra el adolescente, quien fue obligado a abandonar el sector durante varios meses. Sin embargo, Kevin regresó al barrio poco tiempo antes de la desaparición de Marlon.El caso tomó fuerza cuando las autoridades ejecutaron un allanamiento en la vivienda del joven. Allí encontraron elementos que resultaron clave para la investigación, entre ellos, fragmentos de una cortina que, según los análisis, coincidían con la tela utilizada para envolver el cuerpo del niño.Ante el peso de las evidencias, el señalado terminó confesando su participación en el crimen y señaló a otros tres jóvenes como presuntos involucrados. Entre ellos estaba Sebastián, quien al momento de los hechos también era menor de edad. Los otros dos señalados fueron Cristian Camilo Serna Arboleda y Leider Yesid Oyola Santero, ambos mayores de edad.Condenado habló desde prisiónEl relato de los hechos reconstruido por la Fiscalía determinó que Marlon fue interceptado por Kevin cuando el niño llegaba solo a su casa. Lo pasaron a la vivienda contigua y allí, junto a los otros tres cómplices, lo mantuvieron cautivo y lo sometieron a torturas como represalia contra su madre.El 14 de mayo de 2026, el equipo de Séptimo Día entrevistó a Cristian Camilo en la cárcel El Pedregal de Medellín para conocer su versión sobre los hechos. Durante la conversación, aseguró que el crimen habría estado motivado por una retaliación contra la madre de Marlon. “Fue una venganza, porque él (Kevin) le decía a mi hermano que estaba ofendido con la mamá del peladito, porque casi lo hacía matar”, afirmó desde prisión.Además, aseguró que Kevin sí había robado varias pertenencias de Sandra, un hecho que desencadenó el conflicto que, según la investigación, habría originado la tragedia.Dos implicados quedaron libres y otro se dio a la fugaEn marzo de 2026, la justicia colombiana condenó a Cristian Camilo y a Leider Yesid a 60 años de prisión, la pena más alta permitida en el país, por los delitos de homicidio agravado, desaparición forzada y tortura.Sin embargo, mientras Cristian Camilo fue capturado y permanece en prisión, Leider Yesid sigue prófugo. Las autoridades emitieron en su contra una circular roja de Interpol, pues se presume que salió del país.Por su parte, Kevin y Sebastián, quienes eran menores de edad al momento del crimen, recibieron una sanción de 8 años en un centro para menores. No obstante, recuperaron la libertad antes de cumplir la totalidad de la medida y continúan vinculados al proceso bajo seguimiento de las autoridades.Para Sandra Milena Cuesta, el dolor persiste y la sensación de impunidad respecto a los menores de edad es evidente. “La justicia divina es la que puede. La justicia del hombre no es nada y a ellos les espera algo que algún día les llegará”, afirmó.“Se me hace muy injusto. Para mí no han pagado nada y siento que debería volverse a tomar el caso y hacerse justicia porque no es posible que dos personas tan crueles que le pueden hacer eso a un niño estén libres”, dijo una familiar del menor.Para la familia de Marlon, el hecho de que Kevin y Sebastián, quienes eran menores de edad al momento del crimen, hoy estén en libertad evidencia las limitaciones del sistema judicial colombiano para sancionar delitos de extrema gravedad. Mientras tanto, Sandra Milena expresó que continúa recibiendo amenazas y denunció falta de acompañamiento y medidas de protección por parte de las autoridades.
El legado de la Kola Román es, en esencia, parte de la historia de Cartagena y un símbolo de la identidad colombiana. Con 161 años de trayectoria, esta bebida nació en 1865 como el resultado de un experimento en una pequeña casa del centro histórico de la ciudad amurallada y, con el tiempo, se convirtió en un emblema nacional que ha acompañado y marcado el país.La Nena Arrázola, de Los Informantes, acompañó a Beatriz Román, una de las herederas de esta emblemática estirpe que dejó una huella imborrable en Cartagena. Durante el recorrido, recordó la historia de Manuel Román y Picón, un joven emprendedor llegado desde Sevilla, España, con conocimientos en farmacia, quien se estableció en la ciudad y formó una familia junto a Rafaela Polanco. De esa unión nacieron 12 hijos, entre ellos Enrique, Carlos, Antonio y Soledad Román, figuras clave en la historia de la familia y del nacimiento de está bebida.El origen de una fórmula centenaria y su expansiónEl desarrollo de la Kola Román no fue inmediato. Según Beatriz, la idea surgió tras un viaje de salud de uno de los hermanos. “Enrique tuvo alguna cuestión de salud y se fue para Europa y estando allá se le ocurrió comprar una máquina de gaseosas en Inglaterra. Ahí empezaron y crearon lo que fue la Kola”, aseguró.Aquella primera versión era un líquido casi transparente basado en almíbares que se mejoraban localmente. Con el tiempo, la producción se trasladó del centro histórico de Cartagena a una zona industrial más amplia.Este crecimiento permitió que la gaseosa no solo dominara el mercado de Cartagena y el Caribe, sino que empezara su conquista hacia el interior del país, convirtiéndose en una de las gaseosas más antiguas del mundo.Más antigua que los gigantes globalesUn dato que resalta en la historia de la industria mundial es la antigüedad de la Kola Román frente a sus competidores más famosos. La bebida cartagenera nació 21 años antes que la Coca-Cola, creada en 1886, y 33 años antes que la Pepsi, en 1898.Su presencia ha sido tan constante que las familias locales han crecido con ella por generaciones. “Yo nací con el tetero de Kola Román en la boca. Cuando tenía uso de razón ya no había nada que hacer”, dijo, entre risas, Beatriz Román.Kola Román: la relación entre el Himno Nacional y la ConstituciónLa influencia de la Kola Román trascendió lo comercial para instalarse en los momentos definitivos de la República. La conexión política se dio a través de Soledad Román Polanco, hija de Manuel Román y figura clave de la época, quien se casó con Rafael Núñez, cuatro veces presidente de Colombia.La casa de la familia Román, en el barrio El Cabrero, se convirtió en el epicentro de algunas de las decisiones más trascendentales del país. Según el historiador Moisés Álvarez, fue allí donde “se cranea la gran reforma política de 1886”, que marcaría el rumbo de Colombia durante más de un siglo.La tradición oral y los registros históricos sugieren que los grandes símbolos patrios se gestaron acompañados por el sabor de esta gaseosa. Álvarez sostiene que, durante sus periodos presidenciales, Rafael Núñez “debió tomarla, escribiendo el Himno Nacional y craneando la Constitución”.Impacto económico y cultural en el CaribeTras la independencia, Cartagena atravesaba una situación financiera crítica. La aparición de industrias como la de los Román fue vital para la recuperación de la ciudad. Moisés Álvarez explica que “Cartagena queda en los rines, devastada por las guerras”, pero el proceso de recuperación, en parte, fue gracias a la Kola Román.Su versatilidad la ha llevado incluso a la gastronomía y la coctelería. Se utiliza en platos tradicionales como la posta cartagenera y el plátano. Personajes ilustres como Gabriel García Márquez no se resistió a su sabor. El Nobel colombiano acostumbraba a disfrutarla con hielo y unas gotas de limón, una mezcla que, según quienes lo conocieron, era uno de sus placeres cuando visitaba Cartagena. Con el paso de los años, además, la bebida se ha rodeado de creencias populares que le atribuyen propiedades para aliviar malestares estomacales e incluso la fiebre.Propiedad de la marca y legado actualA pesar de su longevidad y éxito, la marca ha sabido adaptarse a los tiempos modernos sin perder su esencia familiar. Actualmente, la Kola Román opera bajo un contrato de concesión con la multinacional Coca-Cola firmado por 50 años. No obstante, los descendientes de Manuel Román y Picón conservan la propiedad única de la marca y reciben regalías por esta alianza. Tras más de un siglo y medio, la gaseosa color de rosa sigue siendo un símbolo vigente de La Heroica y un testimonio de la historia colombiana.
La periodista colombiana Catalina Gómez Ángel, corresponsal freelance radicada en Teherán, ha sido distinguida con el Reconocimiento a la Excelencia del Premio Gabo 2026. Este galardón, considerado uno de los más prestigiosos del periodismo en Iberoamérica, fue otorgado por la Fundación Gabo tras destacar su valentía, independencia y rigor narrativo en la cobertura de los conflictos más complejos del mundo actual.La decisión fue tomada por consenso el pasado 30 de abril por el Consejo Rector del premio, el cual subrayó que Gómez Ángel “encarna, con independencia inquebrantable y vocación férrea, el mejor periodismo de una época en que el espacio público está siendo arrebatado por el autoritarismo y los grandes poderes tecnológicos y económicos”.El reconocimiento oficial se llevará a cabo el próximo 24 de julio en Bogotá, durante la ceremonia central de la decimocuarta edición del Festival Gabo. El jurado resaltó su capacidad para mantener una mirada latinoamericana que prioriza a las víctimas y la experiencia humana en medio de la guerra.Los 13 miembros del jurado destacaron que es una corresponsal “sin ataduras institucionales que narra la guerra desde dos de sus focos más críticos para el orden mundial contemporáneo: Irán y Ucrania”.Una vida entre el velo y el chaleco antibalasCatalina Gómez Ángel, originaria de Pereira, se ha convertido en una de las pocas mujeres que cubren el Oriente Medio para el mundo de habla hispana. Su trayectoria está marcada por el uso constante del velo y el chaleco antibalas, elementos que la identifican mientras persigue la noticia en terrenos hostiles.En 2021, habló con Los Informantes sobre los inicios del periodismo de guerra.“Fue duro la llegada nunca voy a negarlo. Los primeros meses fueron muy duros, me pregunte muchas veces yo realmente qué estaba haciendo aquí y yo que estaba buscando realmente porque fue muy duro”.Formada en Comunicación Social en la Universidad Javeriana, Gómez Ángel trabajó inicialmente cubriendo deportes, y posteriormente trabajó en varios medios de comunicación. Sin embargo, su interés por la política exterior y su fascinación por Irán, tema de su monografía de maestría en Relaciones Internacionales, la llevaron a buscar un destino más lejano.Antes de partir, tomó clases de farsi en Bogotá, aunque admitió que su entorno no asimiló su decisión de inmediato: “Yo creo que ninguno de ellos se creyó el embeleco de que yo realmente me iba a venir a vivir aquí, porque yo quería ser corresponsal entonces un día dije me voy”.El rigor de informar desde TeheránEstablecida en Teherán desde hace más de una década, Gómez Ángel ha experimentado en carne propia los rigores del régimen iraní, una república islámica de carácter teocrático en la que el poder político y religioso se concentra en la figura del líder supremo, máxima autoridad del país.Para ese momento, aseguró que su labor periodística requiere permisos especiales incluso para salir de la capital iraní. “Yo para salir de teherán tengo que tener un permiso especial y yo no puedo ir a cualquier parte de irán que yo quiera. Necesito tener una autorización y no puedo hacer cualquier historia”, explicó la reportera sobre las limitaciones del entorno.Además de las barreras burocráticas y la censura, la periodista ha enfrentado situaciones de extrema violencia y represión. En una ocasión, tras las protestas de 2009 en Irán, fue detenida y sometida a tratos degradantes: “Nos hicieron desnudar, nos hicieron acurrucar, nos revisaron por todas partes, nos hicieron firmar papeles, nos trajeron cámara de televisión. Todo intrusivo de una manera súper violenta”.La ventaja estratégica de ser mujer y hablar españolA pesar de las dificultades, Gómez Ángel ha sabido capitalizar su identidad para acceder a historias que otros corresponsales no logran alcanzar. En culturas como la afgana, donde no se permite que las mujeres hablen con hombres extraños, su condición de mujer le otorga un acceso privilegiado: “Las mujeres tienen miedo, pero las mujeres te cuentan la historia. De hecho esa es la gran ventaja de ser mujer que puedes entrar a sus cuartos, te invitan a su casa”.Asimismo, trabajar para medios en lengua española le brinda un margen de maniobra mayor frente a la vigilancia estatal en comparación con sus colegas anglófonos o francófonos. “Nosotros los que hacemos notas en español tenemos una gran suerte y es que ellos no sienten en los medios en lengua española como enemigos, entonces ni los vigilan tanto ni los controlan tanto ni están tan atentos”, afirmó la periodista. Actualmente, sus reportes llegan a audiencias globales a través de medios como La Vanguardia de Barcelona, Radio Francia Internacional, Caracol Televisión en Colombia.Desafíos cotidianos y compromiso con las víctimasGómez Ángel ha cubierto conflictos en Afganistán, Egipto, Irak, Kurdistán, Líbano, Gaza y Siria. Su compromiso con la realidad de estas naciones se refleja en su dificultad para acostumbrarse al dolor ajeno: “La situación de este país por donde usted la mire es absolutamente triste. Le provoca a uno sentarse a llorar con cada historia que le cuenta”.A pesar de los riesgos y la lejanía, Catalina Gómez Ángel continúa siendo un testigo directo de eventos determinantes para la paz mundial, operando desde un entorno donde, como ella misma dice, “las mujeres podemos llegar tan lejos como quiera”.
En medio del furor por la movilidad sostenible, Colombia enfrenta un preocupante panorama de seguridad vial donde vehículos que alcanzan velocidades de hasta 100 km/h circulan sin placas ni seguros, amparadas por un vacío legal. Séptimo Día investigó.Un ejemplo de ello, es el caso de Dagoberto García, quien suele movilizarse en bicicleta hacia su lugar de trabajo. El 18 de febrero de 2025, su rutina se interrumpió de manera violenta en el norte de Bogotá. El incidente ocurrió aproximadamente a las 8:00 de la mañana sobre la avenida NQS, frente a la estación de Transmilenio de la Universidad Nacional, en el sentido norte-sur. Según los testimonios recolectados, un factor externo en la vía provocó la caída que lo dejó vulnerable ante el tráfico eléctrico. García relata que un árbol con una rama caída sobre la ciclorruta habría causado su desestabilización. Al caer al asfalto, fue arrollado por un vehículo tipo ciclomotor que transitaba por el sector. El impacto fue de tal magnitud que el casco del ciclista se rompió por completo, perdiendo el conocimiento de manera inmediata en el lugar de los hechos. “Pasó una moto estas eléctricas y me atropelló. Desperté en la clínica los 4 días en cuidados intensivos”, recordó el afectado al reconstruir los pocos fragmentos que conserva del suceso.La gravedad del choque fue evidente para los testigos y las autoridades de tránsito que atendieron la emergencia. Las imágenes del siniestro muestran a García tendido en el suelo con un sangrado abundante antes de ser auxiliado por paramédicos. Al respecto, el hombre señaló: “Vino un policía que era el que me conocía, que me cuenta que no, que fue grave, que eso prácticamente fue un milagro porque si usted ve las fotos, el sangrado es bastante”.Diagnóstico médico: una conmoción cerebralTras ser trasladado de urgencia, el equipo médico de la clínica donde fue atendido emitió un diagnóstico que confirmó la severidad del golpe en su cabeza. El resultado principal fue una conmoción cerebral, una lesión traumática que afecta las funciones cerebrales y que, en su caso, derivó en una pérdida total de la conciencia durante casi una semana.A pesar de haber recibido el alta de la Unidad de Cuidados Intensivos, las secuelas neurológicas persistieron. Un año después del accidente, García continúa asistiendo a consultas con especialistas en diversas áreas para tratar de mitigar los daños a largo plazo. “Inclusive todavía estoy en tratamiento por neurocirugía... estoy todavía en tratamientos por neuropsicología, neurología”, explicó sobre su actual proceso de rehabilitación.La fragilidad de la memoria tras el choqueUna de las consecuencias más notorias y complejas del traumatismo craneoencefálico ha sido la afectación de su memoria. Durante la investigación periodística, se hizo evidente que el ciclista presenta dificultades para precisar fechas y detalles cronológicos de su propia vida tras el impacto. En medio de la entrevista, el afectado confundió el año del siniestro, situándolo erróneamente en 2018, cuando en realidad ocurrió en 2025.Sus declaraciones reflejan una lucha constante por recuperar la normalidad en sus funciones cognitivas básicas. “El tema de la memoria es un año después... estoy en citados en tratamiento médico, todavía estoy con ese tema porque se me olvidan las cosas”, confesó con evidente preocupación. Esta condición no solo afecta su vida personal, sino también su desempeño profesional como abogado, quien ahora debe lidiar con las secuelas de un evento que no logra recordar por sí mismo. Respecto al momento exacto del choque, García es enfático en su amnesia: “Y ahí es lo que me cuentan, porque ya no me acuerdo de nada”.El vacío del SOAT y la falta de responsabilidadEl caso de Dagoberto García expone una de las mayores críticas a la regulación actual de los vehículos eléctricos livianos en Colombia: la exoneración de requisitos legales básicos.Al ser impactado por un ciclomotor, se descubrió que dicho vehículo no contaba con Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT), debido a que la Ley 2486 de 2025 exime de este requisito a los aparatos que no superen ciertos límites de potencia y peso.Esta situación dejó la carga financiera de la atención médica exclusivamente en el sistema de salud convencional del afectado. “No tiene SOAT. No tienen SOAT. Afortunadamente tengo EPS, que fue lo que me atendieron todo por la EPS. Por eso ha sido un accidente que tenía que atenderse por un SOAT”, denunció García.Además del vacío legal, la conducta de la persona que conducía el vehículo eléctrico ha generado indignación en la víctima. Aunque la conductora no se fugó en el instante inicial, como ha ocurrido en otros casos reportados, posteriormente se desvinculó de cualquier proceso de reparación o auxilio.Según García, los intentos de mediación han sido nulos: “Supuestamente tenía que ir a la Fiscalía para conciliar con ella, pero nunca nos llamó. Y aunque no se voló, después no apareció... nunca nos ofrecieron nada”.Para este abogado, el hecho de que personas sin capacitación certificada operen máquinas de tal potencia en espacios compartidos es una falla del sistema. “No todo el mundo es apto para manejar un tipo de esos vehículos y soy abogado y eso pues ha sido tenaz para mí por el tema de las normas, el tema ha sido difícil”, puntualizó al reflexionar sobre la falta de exigencia de licencias y exámenes médicos para estos conductores.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Los conductores de vehículos particulares en Medellín deberán tener en cuenta la programación del pico y placa que estará vigente entre el 8 y el 12 de junio de 2026. La medida, que busca regular la movilidad y reducir la congestión vehicular en diferentes corredores de la región, seguirá funcionando con la rotación establecida para el primer semestre del año.A diferencia de otras ciudades del país, donde las restricciones pueden estar asociadas a placas pares e impares, en Medellín el sistema opera mediante una distribución específica de dos dígitos por día. Esta programación permanece fija durante varios meses y solo cambia cuando las autoridades de movilidad realizan una nueva rotación semestral.Pico y placa en Medellín en la semana del 8 al 12 de julioLos conductores de Medellín y los municipios del Valle de Aburrá tendrán una modificación en la aplicación del pico y placa durante la semana del 8 al 12 de junio de 2026. Debido a que el lunes 8 de junio es festivo en Colombia, la medida no regirá durante esa jornada. A partir del martes se retomará la rotación habitual establecida por las autoridades de movilidad para los vehículos particulares. La programación para la semana será la siguiente:Lunes 8 de junio: no aplica pico y placa por ser día festivo.Martes 2 de junio: placas terminadas en 0 y 3Miércoles 3 de junio: placas terminadas en 4 y 6Jueves 4 de junio: placas terminadas en 5 y 9Viernes 5 de junio: placas terminadas en 2 y 8Cómo funciona el pico y placa en MedellínLa medida en la ciudad opera en dos franjas diarias. En la mañana comienza a las 5:00 a. m. y se extiende hasta las 8:00 a. m. Luego, en la tarde, vuelve a aplicarse desde las 5:00 p. m. hasta las 8:00 p. m. Entre esas dos franjas, es decir entre las 8:00 a. m. y las 5:00 p. m., los vehículos pueden circular sin restricción. También hay libre tránsito después de las 8:00 de la noche. El pico y placa no aplica los fines de semana ni los festivos para vehículos particulares dentro de Medellín.La medida de pico y placa en Medellín no solo aplica dentro de la ciudad, también cubre los diez municipios que hacen parte del Área Metropolitana del Valle de Aburrá. Esto incluye Bello, Itagüí, Envigado, Sabaneta, La Estrella, Caldas, Copacabana, Girardota y Barbosa. La restricción es válida en las vías urbanas de estos territorios, por lo que un vehículo con pico y placa no puede circular dentro de ninguna de estas jurisdicciones durante los horarios definidos.El control se concentra en las principales avenidas, corredores viales y accesos entre municipios, donde se presenta mayor tráfico. Sin embargo, también puede haber verificación en vías internas. La medida no aplica en algunos tramos específicos como vías nacionales concesionadas o ciertos corredores definidos por la autoridad de movilidad, aunque estos casos son puntuales y deben revisarse según la señalización en cada zona.Multa por incumplir el pico y placaNo respetar la medida genera sanción económica. La infracción corresponde a lo establecido en el Código Nacional de Tránsito para circular en horarios o zonas restringidas. En 2026, la multa está alrededor de los $875.000 pesos. Además del comparendo, el vehículo puede ser inmovilizado por las autoridades. Esto implica costos adicionales como el traslado en grúa y el pago del parqueadero en patios. El valor total puede aumentar dependiendo del tiempo que el vehículo permanezca retenido.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos.VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOLvgomezgo@caracoltv.com.co
La desaparición de Marlon Andrés Cuesta, un niño de apenas 5 años, marcó un antes y un después en la memoria del barrio Villatina, en la comuna 8 de Medellín. El 5 de agosto de 2019, la rutina de una familia humilde se convirtió en una pesadilla que se prolongó durante once días, movilizando a toda una ciudad en una búsqueda desesperada que terminó con un desenlace devastador.Séptimo Día reveló detalles de la intensa búsqueda liderada por las autoridades y la comunidad, así como del macabro hallazgo. Además, uno de los señalados por el crimen habló desde prisión sobre los hechos.“Ese niño era la motivación mía. El que siempre estaba ahí conmigo era él. Marlon era mi compañero”, dijo Sandra Milena Cuesta, madre del menor, al recordar los días previos a la tragedia que cambió su vida para siempre.Sandra, quien llegó a Medellín desde Turbo, Antioquia, trabajaba haciendo aseo y estudiaba belleza para sacar adelante a sus seis hijos. El día de la desaparición, como era habitual, dejó al pequeño Marlon al cuidado de un vecino de confianza mientras ella cumplía con sus obligaciones.“Yo a veces tenía y les pasaba para la alimentación, por el cuidado, porque no tenía plata para pagarle, pero les daba comida”, explicó Sandra. Sin embargo, para el día de los hechos, al regresar en la noche, el niño no estaba.“No estaba ahí, me fui para la casa y tampoco estaba. Ahí lo que hice fue salir a buscarlo porque mi corazón me decía que algo no estaba bien”, relató.La intensa búsqueda del pequeño Marlon AndrésLa noticia de la desaparición de Marlon se propagó rápidamente por la zona. Su carácter alegre y su facilidad para relacionarse con los vecinos hicieron que la comunidad se volcara a su búsqueda desde el primer momento. Zoila Rosero, líder comunitaria, lo describió con afecto: “¿Quién no tenía que ver con Marlon? Era el más inteligente que todos los niños que hay por aquí”.A pesar de que el niño conocía bien su entorno y rara vez se alejaba, nadie daba razón de su paradero. La búsqueda inicial se centró en las calles y callejones de la comuna, pero con el paso de las horas la incertidumbre creció.Sandra acudió a las autoridades y la llamada fue recibida por la Policía de Infancia y Adolescencia de Medellín. El intendente Mauricio Vázquez reveló que se realizaron actividades casa a casa y, posteriormente, la búsqueda se extendió a zonas boscosas.El hallazgo del cuerpo y el inicio de la investigaciónEl 16 de agosto de 2019, tras once días de angustia, el hallazgo de unos gallinazos en una zona del barrio alertó a los vecinos. Zoila Rosero fue una de las primeras en llegar al sitio: “Yo estaba en mi negocio, cuando llega mi amiga y me dice: ‘Zoila, allá hay un cadáver’”.La escena era desgarradora. El cuerpo de Marlon estaba oculto en una zona boscosa del mismo barrio donde vivía. El intendente Vázquez detalló las condiciones del hallazgo: “Observamos el cuerpo sin vida del niño Marlon en un costal, la sábana y se encontraba amarrado de las manos y sus pies”.El dictamen de Medicina Legal confirmó la crueldad del crimen. “El niño fue violado, torturado, lo quemaron y le dieron con un palo”, dijo, entre lágrimas, la madre del menor.Asimismo, los análisis forenses determinaron que el niño no murió de inmedito. Según el investigador, “estuvo alrededor de 7 u 8 días vivo”.Sospechoso sería un cercano: ¿Fue una venganza?La investigación dio un giro crucial cuando las autoridades centraron su atención en un antecedente que, hasta ese momento, parecía no tener relación con la desaparición. Meses antes, un adolescente de 17 años identificado como Kevin, hijo de una vecina de Sandra, había ingresado a su vivienda y robado varias pertenencias. Lo que inicialmente fue visto como un hecho aislado terminaría convirtiéndose en una pieza clave para esclarecer el crimen.Tras ese episodio, Sandra denunció el robo, lo que desencadenó represalias por parte de integrantes de la comunidad contra el adolescente, quien fue obligado a abandonar el sector durante varios meses. Sin embargo, Kevin regresó al barrio poco tiempo antes de la desaparición de Marlon.El caso tomó fuerza cuando las autoridades ejecutaron un allanamiento en la vivienda del joven. Allí encontraron elementos que resultaron clave para la investigación, entre ellos, fragmentos de una cortina que, según los análisis, coincidían con la tela utilizada para envolver el cuerpo del niño.Ante el peso de las evidencias, el señalado terminó confesando su participación en el crimen y señaló a otros tres jóvenes como presuntos involucrados. Entre ellos estaba Sebastián, quien al momento de los hechos también era menor de edad. Los otros dos señalados fueron Cristian Camilo Serna Arboleda y Leider Yesid Oyola Santero, ambos mayores de edad.Condenado habló desde prisiónEl relato de los hechos reconstruido por la Fiscalía determinó que Marlon fue interceptado por Kevin cuando el niño llegaba solo a su casa. Lo pasaron a la vivienda contigua y allí, junto a los otros tres cómplices, lo mantuvieron cautivo y lo sometieron a torturas como represalia contra su madre.El 14 de mayo de 2026, el equipo de Séptimo Día entrevistó a Cristian Camilo en la cárcel El Pedregal de Medellín para conocer su versión sobre los hechos. Durante la conversación, aseguró que el crimen habría estado motivado por una retaliación contra la madre de Marlon. “Fue una venganza, porque él (Kevin) le decía a mi hermano que estaba ofendido con la mamá del peladito, porque casi lo hacía matar”, afirmó desde prisión.Además, aseguró que Kevin sí había robado varias pertenencias de Sandra, un hecho que desencadenó el conflicto que, según la investigación, habría originado la tragedia.Dos implicados quedaron libres y otro se dio a la fugaEn marzo de 2026, la justicia colombiana condenó a Cristian Camilo y a Leider Yesid a 60 años de prisión, la pena más alta permitida en el país, por los delitos de homicidio agravado, desaparición forzada y tortura.Sin embargo, mientras Cristian Camilo fue capturado y permanece en prisión, Leider Yesid sigue prófugo. Las autoridades emitieron en su contra una circular roja de Interpol, pues se presume que salió del país.Por su parte, Kevin y Sebastián, quienes eran menores de edad al momento del crimen, recibieron una sanción de 8 años en un centro para menores. No obstante, recuperaron la libertad antes de cumplir la totalidad de la medida y continúan vinculados al proceso bajo seguimiento de las autoridades.Para Sandra Milena Cuesta, el dolor persiste y la sensación de impunidad respecto a los menores de edad es evidente. “La justicia divina es la que puede. La justicia del hombre no es nada y a ellos les espera algo que algún día les llegará”, afirmó.“Se me hace muy injusto. Para mí no han pagado nada y siento que debería volverse a tomar el caso y hacerse justicia porque no es posible que dos personas tan crueles que le pueden hacer eso a un niño estén libres”, dijo una familiar del menor.Para la familia de Marlon, el hecho de que Kevin y Sebastián, quienes eran menores de edad al momento del crimen, hoy estén en libertad evidencia las limitaciones del sistema judicial colombiano para sancionar delitos de extrema gravedad. Mientras tanto, Sandra Milena expresó que continúa recibiendo amenazas y denunció falta de acompañamiento y medidas de protección por parte de las autoridades.
Una emergencia se registró durante la tarde de este sábado 6 de junio de 2026 en el centro comercial Unicentro Medellín, luego de que parte de una estructura ubicada en uno de los accesos de la edificación se desprendiera, generando momentos de preocupación entre visitantes y trabajadores que se encontraban en el lugar.De acuerdo con la información entregada inicialmente por las autoridades locales, el incidente obligó a la activación de los protocolos de atención y respuesta por parte de la administración del complejo comercial, así como la intervención de organismos de emergencia de la ciudad.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Según informó el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, unidades del Cuerpo Oficial de Bomberos Medellín llegaron al sitio para apoyar las labores de atención tras el colapso de una cubierta. De manera preliminar, el reporte oficial indicó que entre siete y diez personas presentaron lesiones leves y recibieron valoración médica por parte de los equipos de salud que acudieron a la emergencia."El centro comercial activó de inmediato sus protocolos y realizó la atención inicial. De manera preliminar, se reportan entre 7 y 10 personas con lesiones leves, quienes están siendo atendidas por los organismos de salud", indicó el funcionario. Así ocurrió la emergencia en Unicentro MedellínLa situación se presentó en horas de la tarde en una de las zonas de acceso al centro comercial. Posteriormente, la administración de Unicentro Medellín emitió un comunicado en el que explicó que el incidente correspondió al desprendimiento de unas placas de drywall que hacían parte del cielo falso ubicado en el sector de la entrada principal sobre la Avenida Bolivariana."En la tarde de hoy, sábado 06 de junio de 2026, se presentó el desprendimiento de unas placas de drywall perteneciente al cielo falso ubicado en el sector de la entrada principal sobre la Avenida Bolivariana. De manera inmediata se activaron los protocolos de atención y respuesta establecidos por el Centro Comercial, orientados a proteger la integridad de nuestros visitantes, comerciantes y colaboradores". La administración señaló que los protocolos contemplaron acciones inmediatas para proteger a visitantes, comerciantes y colaboradores, mientras se realizaban las primeras evaluaciones sobre las condiciones de la estructura afectada. "Se contó con el apoyo oportuno de los organismos de emergencia, entre ellos el Cuerpo Oficial de Bomberos Medellín y el servicio de atención médica EMI, quienes realizaron la valoración de las personas presentes en el lugar".Mientras desde la Alcaldía se informó de manera preliminar sobre la existencia de entre siete y diez lesionados con afectaciones leves, el centro comercial indicó en su comunicación oficial que, tras la atención realizada por los organismos de emergencia, no se registraban personas con lesiones de gravedad asociadas al hecho.En el mismo comunicado, la administración del centro comercial informó que, una vez atendida la emergencia y asegurada la zona comprometida, las actividades del establecimiento continuaron desarrollándose con normalidad. "Unicentro Medellín opera con normalidad y mantiene su compromiso permanente con la seguridad, el bienestar y la tranquilidad de todos sus visitantes, comerciantes y colaboradores", agregaron.VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOLvgomezgo@caracoltv.com.co
Autoridades judiciales y de policía en Medellín avanzan en la reconstrucción de los hechos que dejaron como saldo la muerte de la subintendente Yuli Milena Giraldo Morales, de 38 años, y del patrullero John Alexander Zapata Vásquez, de 26. Ambos hacían parte de unidades investigativas de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá y se encontraban vinculados a labores relacionadas con automotores.De acuerdo con información preliminar recopilada por los organismos de investigación, el hecho se presentó hacia las 10:30 de la noche del viernes 5 de junio en inmediaciones de la carrera 80A con calle 41, en el barrio Laureles. En ese punto se desarrollaba un procedimiento asociado a la ubicación y verificación de una camioneta que había sido reportada como robada.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)¿Cuál es la principal hipótesis en caso de muerte de dos policías de la Sijín en Medellín?La principal línea investigativa señala que los dos policías realizaban labores de seguimiento al vehículo, posiblemente en desarrollo de un procedimiento encubierto o de civil, con el fin de establecer la situación del automotor y, de ser posible, avanzar en su recuperación y en la identificación de responsables del hurto.En paralelo, otro grupo de uniformados, entre ellos un intendente jefe adscrito a un esquema de protección, se encontraba en el mismo lugar. Según versiones iniciales, este último estaba fuera de servicio y permanecía dentro del vehículo junto a dos civiles, entre ellos un comerciante.La hipótesis central que manejan las autoridades indica que habría ocurrido un error de identificación. El intendente jefe habría interpretado la presencia de los dos policías vestidos de civil como una posible amenaza o como la irrupción de delincuentes armados. Bajo esa percepción, habría accionado su arma de fuego particular, lo que desencadenó un intercambio de disparos.En medio de la confrontación, los dos investigadores resultaron gravemente heridos. Aunque fueron trasladados de inmediato a un centro asistencial cercano, fallecieron poco después debido a la gravedad de las lesiones provocadas por impactos de arma de fuego.El caso es considerado por las autoridades como un posible episodio de fuego amigo, aunque esta calificación aún no es definitiva. La Fiscalía General de la Nación y equipos del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) asumieron la inspección técnica del lugar y la recolección de pruebas materiales, incluidas armas de fuego y dispositivos móviles incautados durante el procedimiento.Autoridades capturaron a tres personas por el casoEn total, tres personas fueron capturadas en el marco de la investigación. Entre ellas se encuentra el propio intendente jefe que habría disparado, así como los dos civiles que lo acompañaban en la camioneta objeto del operativo. Estos últimos son un comerciante y otro hombre cuya relación con los hechos aún está siendo esclarecida.Las autoridades han reiterado que el caso se encuentra en etapa inicial de investigación y que todavía son confusos los hechos que indiquen la responsabilidad individual de los implicados ni sobre la cadena de decisiones que llevó al desenlace fatal.Uno de los puntos clave que buscan esclarecer los investigadores es si hubo fallas en la coordinación del operativo, especialmente en la identificación entre los distintos grupos de la Policía que actuaban en el sector. También se evalúa si existían protocolos claros de comunicación sobre la presencia de agentes encubiertos o vestidos de civil en el área.VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOLvgomezgo@caracoltv.com.co
En operativos desarrollados en los municipios de Bello, Copacabana y Caldas, la Policía Nacional logró la captura y judicialización de tres personas vinculadas a delitos relacionados con violencia sexual, explotación sexual de menores y extorsión mediante medios digitales.Según informó la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, las labores investigativas permitieron identificar más de seis víctimas y establecer patrones de comportamiento que derivaron en órdenes judiciales ejecutadas en los tres municipios.Profesor fue capturado por presunta explotación sexual de menoresUno de los casos se registró en el municipio de Caldas, donde fue capturado un hombre de 70 años de edad requerido por orden judicial por el delito de demanda de explotación sexual comercial de persona menor de 18 años.De acuerdo con la investigación, el procesado presuntamente habría aprovechado su condición de docente en una institución educativa de Medellín para ofrecer dinero a estudiantes menores de edad a cambio de actos de naturaleza sexual y de material con contenido erótico.Las autoridades señalaron que durante el proceso investigativo se logró establecer la existencia de tres víctimas. Asimismo, fueron recopilados elementos que evidenciarían transferencias de dinero realizadas mediante plataformas digitales como contraprestación por las conductas investigadas.La Policía indicó además que el capturado registra tres anotaciones en el Sistema Penal Oral Acusatorio (SPOA) y fue dejado a disposición de la autoridad competente para que continúe el proceso judicial y se defina su situación jurídica.Capturada mujer señalada de instrumentalizar adolescentesEn una segunda actuación adelantada en el municipio de Bello, uniformados capturaron mediante orden judicial a una mujer de 22 años de edad investigada por los delitos de proxenetismo con menor de edad e inducción a la prostitución.Las indagaciones permitieron establecer que la procesada, presuntamente, utilizaba adolescentes con edades entre los 14 y 16 años para sostener encuentros sexuales con adultos a cambio de dinero.Según las autoridades, los hechos investigados se remontan al año 2024 y hasta el momento se han documentado judicialmente al menos tres víctimas relacionadas con este caso.La captura fue posible gracias al trabajo investigativo adelantado por las unidades especializadas, que recopilaron información y elementos probatorios para solicitar la correspondiente orden judicial.Cayó hombre investigado por extorsionar mujeres con fotografías íntimasEl tercer resultado operativo fue obtenido por el Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (GAULA) en el municipio de Copacabana.En este procedimiento fue capturado un hombre de 39 años de edad requerido por orden judicial por el delito de extorsión agravada por hechos ocurridos en Medellín.De acuerdo con la investigación, el procesado utilizaba falsas ofertas laborales para acercarse a mujeres, generar confianza y obtener fotografías íntimas de sus víctimas.Posteriormente, según establecieron los investigadores, empleaba ese material para amenazarlas con divulgarlo si no accedían a entregar dinero.Las exigencias económicas, de acuerdo con las autoridades, alcanzaban hasta ocho millones de pesos por víctima.La Policía Nacional destacó que mantiene una ofensiva permanente contra quienes atenten contra los derechos de las mujeres, los niños, niñas y adolescentes.Las autoridades reiteraron además el llamado a la ciudadanía para denunciar cualquier situación que afecte la convivencia y la seguridad, utilizando los canales oficiales dispuestos para la recepción de información y reportes.Los tres capturados quedaron a disposición de las autoridades competentes, que continuarán con los respectivos procesos judiciales para determinar su responsabilidad en los hechos que les son atribuidos.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
La noche del viernes 5 de junio dejó una tragedia para la Policía Nacional en Medellín. Dos integrantes de la institución fallecieron en medio de un confuso hecho ocurrido en el occidente de la ciudad, mientras adelantaban un procedimiento relacionado con un vehículo reportado como hurtado.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Según informó BLU Radio en su reporte de la mañana de este 6 de junio, los uniformados habrían perdido la vida en un caso de presunto fuego amigo registrado en el sector de Laureles, donde intentaban verificar la situación de una camioneta reportada como robada.¿Quienes eran los policías?Las víctimas fueron identificadas como la subintendente Yuli Milena Giraldo Morales, de 38 años, y el patrullero John Alexander Zapata Vásquez, de 26 años, ambos adscritos al grupo de Automotores de la Sijín de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá.De acuerdo con la información conocida hasta el momento, los hechos ocurrieron hacia las 10:30 de la noche en la carrera 80A con calle 41, en el barrio Laureles, cuando residentes de la zona alertaron sobre una intensa balacera. Inicialmente se pensó que se trataba de un enfrentamiento entre delincuentes, pero posteriormente se conoció que los involucrados eran integrantes de la fuerza pública.Según relatóel medio antes mencionado, Giraldo y Zapata realizaban el seguimiento de una camioneta que había sido reportada como hurtada. El objetivo del procedimiento era verificar la situación del vehículo, recuperarlo y capturar a los responsables del presunto delito.Sin embargo, al llegar al lugar vestidos de civil, habrían sido confundidos por un intendente jefe adscrito al Grupo de Protección a Personas de la misma institución. El uniformado se encontraba fuera de servicio y estaba dentro de la camioneta acompañando a un comerciante.La versión preliminar indica que el intendente jefe creyó que se trataba de delincuentes y accionó contra ellos un arma de fuego de su propiedad. Como consecuencia del intercambio de disparos, los dos investigadores resultaron gravemente heridos.Los uniformados fueron trasladados de urgencia a un centro asistencial, donde posteriormente fallecieron debido a la gravedad de las lesiones ocasionadas por arma de fuego.La inspección técnica a los cuerpos fue realizada por una unidad investigativa del CTI de la Fiscalía General de la NaciónTras los hechos, las autoridades capturaron a tres personas que se encontraban en la camioneta. Entre los detenidos figura el intendente jefe que habría disparado contra los policías, además de un comerciante que, según el reporte oficial, era protegido del uniformado, y otro hombre que lo acompañaba.Durante el operativo también fueron incautadas tres pistolas calibre 9 milímetros y cuatro teléfonos celulares, elementos que quedaron bajo custodia de las autoridades y que hacen parte de la investigación en curso.La Fiscalía General de la Nación y los organismos judiciales avanzan en las pesquisas para establecer con precisión cómo se desarrollaron los acontecimientos y determinar las responsabilidades correspondientes de los capturados.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
En Medellín hay revuelo por una noticia judicial que involucra al cantante de reguetón Stiven Mesa Londoño, conocido como Blessd. La Fiscalía les imputará el delito de secuestro extorsivo al artista y a su mánager porque, presuntamente, intimidaron y amenazaron a Andrés Felipe Sánchez, conocido como Yo me llamo Blessd, para que dejara de imitarlo.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Este caso se remonta al año 2022, cuando el cantante y su mánager, identificado como Santiago Jaramillo y conocido como ‘Dímelo Jara’. Los señalados habrían citado a una reunión a Andrés Sánchez (Yo me llamo Ozuna) y a un imitador de Blessd.Según la denuncia, los dos imitadores fueron retenidos en contra de su voluntad en la disquera de Stiven Mesa Londoño en Medellín, lugar en el que a ambos los habrían amenazado con armas de fuego y agredido físicamente cuando intentaron grabar la situación.¿Por qué Blessd habría secuestrado a Yo mellamo Blessd? Abogado respondeSebastián Gutiérrez, abogado de Yo me llamo Blessd, habló en Noticias Caracol y dijo que “mi representado fue privado de la libertad, de su libre locomoción, a raíz de un tema contractual en el que exigían la firma de un contrato y no usufructuar a Yo me llamo Blessd, quien es un imitador donde él era el mámager en su momento”.Agregó el abogado que el cantante Blessd y Dímelo Jara “estaban pidiendo que Yo me llamo Blessd no cantara más, que no vendiera más shows y que no explotara su talento”.Por estos hechos, la Fiscalía citó para el próximo 9 de junio al cantante Blessd y a su representante a una audiencia de imputación de cargos por secuestro extorsivo y una petición de medida de aseguramiento. Habla abogado de BlessdAndrés Arango, abogado de Blessd, habló con Noticias Caracol y sostuvo que el cantante paisa nunca estuvo en dicha reunión: “Estos hechos habían sido casi que esclarecidos hace más de 2 años y medio, 3 años. La denuncia se origina en el año 2022, la denuncia de Andrés Felipe Sánchez, en donde él reconoce de manera expresa que en ningún momento participó el artista Steven Mesa Londoño en el desarrollo de una reunión, en la cual se generó una controversia por el uso inadecuado de la imagen del artista Blessd. Y en ese contexto se generó una discusión entre quienes intervenían en la reunión, lo cual, inicialmente, la Fiscalía había catalogado como un presunto constreñimiento ilegal”.También dijo el abogado del cantante que, “tras más de 2 años y medio de haber dispuesto a la Fiscalía que se aplicarían medidas de justicia restaurativa para quienes habían intervenido en la reunión, entre quienes no se encontraba Steven Mesa Londoño, nos sorprende ahora un llamado modificando la calificación jurídica y advirtiendo que estamos en presencia de un secuestro extorsivo”.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
La ofensiva contra el narcotráfico en Medellín destapó el presunto funcionamiento de una estructura criminal que traficaba con heroína, la cual finalmente era vendida cerca de colegios y universidades de la capital de Antioquia y en el Valle de Aburrá. La investigación permitió establecer cómo operaba la estructura y su red de expendio, que fue denominada como un “call center” por las propias autoridades.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)En medio de la Operación Andrómeda y gracias a un trabajo articulado entre la Alcaldía de Medellín, la Fiscalía General de la Nación y el CTI, se logró la captura de 10 integrantes de la estructura que controlaba la distribución de heroína. Entre los detenidos figuran el máximo cabecilla, Iván Darío Murillo López, alias ‘Iván’, y alias ‘Primo’ o ‘Perro’, considerado uno de los principales distribuidores de heroína en la ciudad.Así habría operado el call center en MedellínDe acuerdo con la investigación de las autoridades, la estructura tenía una red de expendio que utilizaba llamadas telefónicas, mensajes de WhatsApp y líneas tipo call center para coordinar entregas y pedidos. Además, comercializaban metadona para mantener a sus consumidores en condición de dependencia y seguir nutriendo su economía ilícita.Estas personas se habrían ubicado en lugares estratégicos de Medellín y distribuían droga en inmediaciones de instituciones educativas, universidades, centros médicos, estaciones del metro, parques y zonas de alta afluencia ciudadana."Esta operación demuestra que en Medellín no hay zonas vedadas para la acción del Estado. Con inteligencia, investigación judicial y trabajo articulado seguimos golpeando las finanzas y las estructuras que pretenden lucrarse destruyendo vidas mediante el tráfico de estupefacientes", subrayó el secretario de Seguridad y Convivencia, Manuel Villa Mejía, este viernes durante una rueda de prensa en la que expusieron este caso a la opinión pública.El prontuario criminal de algunos capturadosLas propias autoridades revelaron que alias Iván llevaba más de 11 años en el mundo criminal. En 2015 fue capturado cuando transportaba heroína y fue condenado por este delito. Sin embargo, cuando recuperó la libertad, volvió a traficar con esta sustancia, pero ahora controlando su comercialización en la ciudad.Poco a poco, este hombre consolidó toda una red criminal en barrios como Manrique, Santa Cruz, Prado, Villa Hermosa, Castilla, Florencia y Caribe, así como en municipios como Bello, Barbosa y Girardota.Por otro lado, varios de los capturados registran antecedentes por narcotráfico, hurto y otros delitos.En los 10 allanamientos realizados por las autoridades se incautó:Heroína.Anfetaminas.Metadona.Un revólver.Munición.21 celulares.Computadores.Una tableta electrónica.Más de un millón de pesos en efectivo.Un juez de control de garantías les impuso medida de aseguramiento en centro carcelario a nueve de los capturados y detención domiciliaria a una de las procesadas.Los investigados deberán responder por delitos relacionados con concierto para delinquir con fines de narcotráfico, tráfico de estupefacientes, destinación ilícita de inmuebles, uso de menores para la comisión de delitos y porte ilegal de armas.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co
Un hecho que quedó registrado en video y generó múltiples reacciones en redes sociales se presentó en el barrio Moravia, en el nororiente de Medellín, donde un hombre murió tras recibir una descarga eléctrica luego de subir a un poste de energía.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)De acuerdo con reportes de las autoridades, la situación se originó el jueves 4 de junio de 2026 en medio de una riña entre vecinos en inmediaciones de la carrera 57 con calle 85. La Policía Metropolitana del Valle de Aburrá acudió al lugar tras recibir reportes de alteración del orden público.¿Por qué el sujeto se subió a un poste?Al parecer, tras notar la presencia de las autoridades, uno de los implicados decidió huir del sitio. En lugar de abandonar el lugar por la vía pública, el hombre comenzó a desplazarse por los techos de las viviendas y posteriormente escaló un poste de energía. Videos grabados por testigos muestran el momento en que el sujeto permanece sobre la estructura, rodeado de cables de alta tensión. Según versiones preliminares, el hombre incluso habría tenido contacto con agua mientras se encontraba en la parte alta, lo que incrementó el riesgo. Segundos después, se produjo la descarga eléctrica. El impacto lo hizo caer desde una altura cercana a los 10 metros, provocándole la muerte en el lugar ante la mirada de decenas de personas que presenciaban la escena."La patrulla llegó al lugar, observaron una aglomeración de personas entre ellas un ciudadano en actitud agresiva contra otros vecinos, al ser abordado por los uniformados este hombre sale corriendo, mojándose por todos los chorros de desagüe ya que estaba lloviendo, posteriormente se subió a un poste en donde fue alcanzado por una descarga eléctrica que lo hizo caer de una altura promedio de 10 metros quedando allí sin vida", indicó la Policía de Medellín a Noticias Caracol.Hombre que murió electrocutado tenía 29 añosLa víctima fue identificada por las autoridades como Jhon Alejandro Correa, de 29 años. Organismos de socorro realizaron el levantamiento del cuerpo y acordonaron el área debido al riesgo eléctrico. Sobre las causas que llevaron al hombre a actuar de esa manera, las autoridades indicaron que todo estaría relacionado con la riña previa y el intento de evadir el procedimiento policial. No obstante, algunos reportes señalan que el comportamiento del fallecido también podría estar asociado a posibles problemas de salud mental, información que sigue siendo materia de verificación.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
Se conocen más detalles de lo ocurrido en Guatapé con Alexander Avendaño Varela, un joven de 22 años que fue encontrado muerto tras haberse ahogado en la represa. El Ministerio de Transporte se pronunció sobre este caso e indicó que se iniciaron con las investigaciones para establecer qué sucedió dentro de la lancha. Además, la cartera indicó que la embarcación no cumplía con todas las normas de seguridad, por lo que desde ese punto están indagando las autoridades. Una familiar de la víctima que presenció los hechos habló con Noticias Caracol y contó su versión.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)La mujer dijo que “él me había llevado a celebrarme mi cumpleaños y realmente no sé cómo pasó la pelea, pero cuando yo me di cuenta fue que ya todo el mundo le estaba pegando, yo traté de separarlos y ya fue cuando yo me di cuenta que ya había caído al agua”.En un video grabado por uno de los asistentes al evento se ve cuando a Alexander le quitaron la ropa. Sobre esto, la familiar señaló que “ahí en el video se ve cuando lo jalaron y en ese momento le quitaron la ropa. No sé por qué se la estaban quitando”.Alexander Avendaño se lanzó a agua por miedo, según familiarLa mujer fue quien en el video grita que Alexander Avendaño no sabía nadar: “En ningún momento pensé que eso iba a pasar. Él le tenía demasiado miedo a la represa, no sé por qué. Yo quedé en shock por eso (…) yo no sé nadar. Ninguno de los dos sabía nadar. Los dos nos hubiéramos ahogado. En ese momento yo me hubiera podido tirar, pero nos hubiéramos muerto los dos.”. Para ella, Alexander se lanzó al agua por miedo a que lo siguieran golpeando. “Él se sintió como acorralado”, mencionó.Sobre la grabación, dijo, “en ningún momento nosotros queríamos que el video se filtrara porque obviamente mi mamá, mi papá, para que vieran el video, ¡no! Nosotros pedimos justicia, que se aclare todo y que los responsables que paguen”.En cuanto a quiénes son los responsables de estos hechos, la familiar de Alexander Avendaño señaló que “ahí en el video se ven. A algunos los conocía, algunos de ellos los conocía. El organizador del evento es vecino de nosotros. La justicia no nos ha dicho nada”.Así rescataron cuerpo de Alexander AvendañoEl cabo Henry Berrío, comandante del Cuerpo de Bomberos de El Peñol, habló con Noticias Caracol sobre el rescate del cuerpo sin vida del joven Alexander Avendaño y dijo que “todo inició el domingo 24 de mayo en horas de la tarde. Al anochecer fuimos informados sobre la situación en una parte del embalse que es de nuestra jurisdicción. De inmediato nos desplazamos al lugar, ya había caído el sol e iniciamos con las laboras de búsqueda, tomamos información de los testigos, del conductor de la embarcación y marcar algunos puntos para el siguiente día iniciar la búsqueda por medio de nuestros buzos”.Agregó el comandante que “durante cinco días estuvimos en estas labores de búsqueda. Cerca de 14 buzos especializados de nuestra región, de diferentes cuerpos de bomberos, estuvimos sumergidos en profundidades de 30 a 33 metros. Al hacer estos recorridos no encontramos el cuerpo. Movimos nuestros puntos de búsqueda hacia otros puntos que nos habían dado los testigos y allí las profundidades sí superaban los 40 metros, partes que no somos capaces los buzos de ingresar. Entonces, se tomaron otras acciones de búsqueda en superficie y con otras técnicas. Así estuvimos hasta el día viernes a las 8:00 de la noche, cuando fue hallado el cuerpo después de 120 horas por parte de familiares y personal de la comunidad que se había quedado cerca de la zona en horas de la noche, esperando si veían el cuerpo”.Finalmente, el comandante señaló que “el cuerpo apareció flotando. Este es un proceso natural por su descomposición. De inmediato nos dieron aviso y procedimos nosotros a llegar al lugar para realizar el aseguramiento, la recuperación del cuerpo y entregarlo a las autoridades competentes”.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
Autoridades en Antioquia avanzan en la identificación de los presuntos responsables del secuestro y posterior asesinato de cuatro campesinos en zona rural del municipio de Remedios, Nordeste del departamento. El hecho, ocurrido en la vereda Las Camelias, está siendo atribuido a integrantes de una estructura de las disidencias de las extintas Farc. En paralelo, la Gobernación de Antioquia anunció recompensas de hasta 400 millones de pesos por información que permita la captura de los señalados involucrados.La investigación oficial apunta a que un grupo armado ilegal habría ingresado a la finca El Bosque, ubicada en zona rural de Remedios, donde residían y trabajaban cuatro personas que posteriormente fueron retenidas contra su voluntad. Según información preliminar de las autoridades, durante el ataque los responsables incendiaron al menos dos viviendas del predio y realizaron grafitis alusivos a la estructura armada que se les atribuye.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Días después de la denuncia de desaparición, los organismos de búsqueda confirmaron el hallazgo sin vida de las cuatro víctimas, cerrando así un episodio que mantuvo en alerta a la comunidad local. "Nos informa la Fuerza Pública que, en el lugar donde incineraron una vivienda en zona rural de Remedios, encontraron tres cuerpos sin vida", dijo el gobernador. El hecho ocurrió en la vereda Las Camelias, ubicada a una hora y media del casco urbano. En las viviendas incineradas vivía una pareja de adultos mayores.Los criminales, asimismo, dejaron seis cilindros marcados con el nombre del grupo criminal. Según Blu Radio, un hijo de la pareja reportó a las autoridades que pocas horas después de ocurrida la situación recibió una llamada donde los integrantes del grupo armado le exigieron 60 millones de pesos para la liberación de sus allegados. No obstante, dijo que no contaba con la capacidad económica. Horas después las tres personas aparecieron muertas y luego fue encontrada una cuarta persona.Presuntos responsables del asesinato de cuatro personas en RemediosEn medio del avance de las investigaciones, las autoridades difundieron información sobre dos personas señaladas como presuntos responsables del crimen. Uno de ellos es conocido con el alias de "Jhon Fiera", quien sería cabecilla de una estructura del frente cuarto de las disidencias. De acuerdo con los reportes de inteligencia, este individuo habría tenido participación directa en la planeación del ataque y sería considerado el presunto determinador de los asesinatos.El segundo señalado es un hombre identificado con el alias de "Johan Veneco", quien habría estado presente durante la incursión armada y es mencionado como uno de los participantes directos en la retención y posterior asesinato de las víctimas. También se le relaciona con una imagen que circuló tras los hechos, en la que se observa a los campesinos retenidos bajo vigilancia de un hombre armado.Ante la gravedad del caso, la Gobernación de Antioquia anunció recompensas económicas para quienes suministren información que permita ubicar a los responsables. Hasta 300 millones de pesos se ofrecen por datos que conduzcan a la captura de alias "Jhon Fiera", mientras que por alias "Johan Veneco" la recompensa asciende a 100 millones de pesos. Las autoridades señalaron que la información será manejada bajo estricta reserva.Las disidencias de alias Calarcá, por otro lado, sostuvo enfrentamientos el pasado 28 de mayo con la facción de alias Iván Mordisco en el departamento del Guaviare. El ataque dejó 48 personas muertas, al parecer, todas combatientes, quienes fueron recuperadas por la comunidad."La misma comunidad, obviamente en el temor, en el miedo, en la zozobra por toda esta situación que generó este enfrentamiento entre estas dos estructuras, no solamente por el sonido de las balas, sino también el ver los muertos, ver personas heridas que también solicitaban apoyo, ayuda, pues ellos hicieron la respectiva comunicación e hicieron la recolección de los cuerpos y estaban solicitando el apoyo para el traslado de estos cuerpos”, detalló el gobernador del Guaviare, Yeison Rojas.El funcionario añadió que esta "es una situación lamentable para el departamento, lamentable especialmente para esa comunidad, una comunidad que está muy apartada, la comunidad indígena también está muy asustada, están confinados, agrupados, donde están viviendo unas dificultades en este momento por la falta de alimentos, por la falta de elementos de aseo, por la falta de medicamentos. Es una situación que hoy tiene al departamento consternado".VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOLvgomezgo@caracoltv.com.co
El crimen de Emily Dayana Villalba, una adolescente de 15 años que desapareció cuando regresaba a su casa en la vereda Pueblo Viejo Alto, en Chocontá, Cundinamarca, conmocionó no solo a los habitantes de la región, sino a todo el país en marzo de 2025. La investigación permitió identificar y capturar a Marco Antonio Parra Rodríguez, quien posteriormente fue condenado por el feminicidio agravado de la menor.El equipo de El Rastro reconstruyó los hechos ocurridos aquella tarde, siguió el paso a paso de la investigación, las pistas claves en el caso y habló con el hombre señalado y condenado por el asesinato.El día de la desaparición de Emily VillalbaLa adolescente cursaba décimo grado y era conocida por sus profesores, compañeros y familiares como una niña dedicada al estudio y apasionada por la música, especialmente por la percusión.El 12 de marzo de 2025 asistió a clases y posteriormente a un ensayo de música en la Casa de la Cultura de Chocontá. Al finalizar la jornada, la joven decidió regresar caminando hasta su vivienda. Un camino que casi siempre recorría con su mamá, pero que esa vez decidió tomarlo sola.Nuri Vergara recordó que habló con su hija antes de que iniciara el recorrido hacia la vereda Pueblo Viejo Alto. “Iban a ensayar esos días, entonces me dijo: ‘Yo salgo temprano, si quiere arranque adelante y yo subo’. Entonces, le dije: ‘Listo, mamita, yo me voy a recostar un momento. Me llama cuando vaya subiendo’”, relató.Una llamada despertó a Nuri, pero no era su hija, era el conductor de la ruta escolar, Óscar Zamora, quien contactó a la madre para informarle que había visto a Emily caminando acompañada por un hombre.“Vi a Emily, iba subiendo con un muchacho y apenas la saludé y me sonrió, pero se me hizo raro”, relató. De inmediato, la información encendió las alarmas porque, según su madre, la menor acostumbraba a movilizarse sola.Tras recibir la llamada, Nuri salió de prisa a buscar a su hija por el camino que conduce a la vereda. “Emily nunca anda acompañada de nadie. A mí me pasó un escalofrío horrible”, recordó.Una búsqueda incansable y el hallazgo del cuerpoLa familia, vecinos y autoridades iniciaron una intensa búsqueda en la zona boscosa donde Emily había sido vista por última vez. En medio de la angustia, su madre recorría los caminos mientras la llamaba a gritos, aferrada a la esperanza de que la adolescente la escuchara y pudieran encontrarla sana y salva.Mientras la noche avanzaba, la Policía activó un operativo de búsqueda. Las labores se extendieron durante varias horas entre potreros y quebradas.Las autoridades lograron localizar el cuerpo de Emily en una zona apartada y de difícil acceso. Aunque inicialmente pensaron que estaba herida, la gravedad de las lesiones evidenció la magnitud y sevicia de lo ocurrido.Según el informe, la adolescente fue encontrada semidesnuda, con evidentes signos de violencia física. La joven fue trasladada al Hospital San Martín de Porres, donde los médicos intentaron reanimarla durante cerca de 40 minutos.Sin embargo, debido a la gravedad de las heridas, la menor murió. De acuerdo con Medicina Legal, la causa del fallecimiento fue asfixia mecánica.Las pistas que delataron al responsableInvestigadores de la Sijín y de la Fiscalía adelantaron la recolección de pruebas en la escena del crimen. Allí hallaron varios elementos que resultaron fundamentales para identificar a la persona señalada de estar detrás del asesinato de Emily.Entre las evidencias encontradas estaban un teléfono celular, un gorro de lana y un maletín que contenía una billetera con documentos personales, incluida una cédula de ciudadanía. Todos estos elementos pertenecían a Marco Antonio Parra, un hombre que era conocido por Nuri Vergara, madre de la menor, pues ambos trabajaban en la misma empresa de flores de la región.Además, las cámaras de seguridad permitieron reconstruir parte del recorrido realizado por el sujeto y la menor. Las autoridades concluyeron que el sospechoso habría intentado abusar sexualmente de Emily y posteriormente la habría asesinado para evitar ser identificado.Pruebas de ADN y rasguños en el cuerpo del agresorLa abogada de la familia de la víctima, Jennifer Pinzón, explicó que debajo de las uñas de la menor fueron hallados rastros genéticos que evidenciaban un forcejeo. Además, el cotejo de ADN arrojó una coincidencia del 99,9 % con Marco Antonio Parra Rodríguez.Cuando fue capturado, el hombre presentaba rasguños en el cuello y los brazos. Según su versión, esas lesiones se produjeron durante un intento de robo.Un antecedente criminal que reveló durante la investigaciónUno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores fue una confesión realizada por Marco Antonio Parra. Según el intendente Carlos Santana, el sujeto manifestó que anteriormente había estado involucrado en otro homicidio.“Nos manifestó que él había tenido un problema con un menor de edad de 16 años, una riña, en el cual, él con sus manos lo había sujetado del cuello y desafortunadamente lo había asesinado”, indicó el oficial.Asimismo, personas de la región aseguraron que él mismo comentaba con frecuencia que había estado en prisión.Condena por feminicidio y confesión desde prisiónMarco Antonio fue ubicado en el municipio de Facatativá, en Cundinamarca, donde se produjo su captura. Luego, fue judicializado por el delito de feminicidio agravado. Siete meses después del crimen, el octubre de 2025, un juzgado lo condenó a 43 años y seis meses de prisión.El equipo de El Rastro llegó hasta la cárcel de máxima seguridad El Barne, en Cómbita, Boyacá, para conocer la versión de Marco Antonio Parra. Durante la entrevista, el condenado aseguró que dos hombres habrían atacado a Emily y afirmó que intentó ayudarla. Asimismo, insistió en declararse inocente, pese a las pruebas presentadas por las autoridades.
La investigación sobre el plan criminal detrás del magnicidio contra Miguel Uribe Turbay, ocurrido el 7 de junio de 2025, determinó que meses antes hubo otro intento de ataque contra el precandidato presidencial, y que la banda liderada por alias El Viejo ya había hecho labores de inteligencia y le había seguido la pista al senador. Noticias Caracol reveló detalles inéditos de las horas previas al ataque, y las posteriores indagaciones de las autoridades. Alrededor de 24 horas antes del atentado, alias El Viejo, quien es señalado como el cerebro del plan para materializar el crimen, se reunió con alias Gabriela para últimas detalles, entre música y alcohol. De manera simultánea, alias Chipi o 'El Costeño', encargado de la logística, seleccionó a un menor extranjero apodado como 'El Churco' para ejecutar el crimen. Sin embargo, este desistió al ver de quién se trataba. "Este menor de edad ya venía cometiendo delitos liderados por 'Chipi' en Engativá (...) Él decide de manera autónoma no participar porque sabía el riesgo que podía correr y el riesgo era que el posible sicario o las personas que atentaran contra el senador, podrían ser neutralizadas por la misma organización", aseguró el investigador, quien habló de manera anónima con Noticias Caracol. Alias Chipi, ante la urgencia de conseguir a alguien más, le ordenó a su cómplice, alias El Caleño, que en la localidad de Engativá, centro de operaciones de su banda, reclutara a otro menor de su red criminal. Fue entonces cuando contactó a alias Tianz: "Podía endulzarlo con algo mínimo para cometer este delito, y él podía generar más ingresos para el mismo. Aparte de eso, él tenía una visión frente al tema de la utilización e instrumentalización de menores de edad, porque al mismo sistema penal colombiano reduce las penas para estos menores". El otro intento de ataque contra Miguel Uribe Turbay Los investigadores revelaron que meses antes del ataque ya se había planeado otro plan criminal, pero no se pudo llevar a cabo: "En un evento de la localidad de Bosa en un centro comunal, alias El Viejo estuvo presente haciendo labor de inteligencia, incluso le tomó una fotografía del senador dentro del mismo recinto en el que él se encontraba. Él llama a 'Chipi' y llama a su grupo delincuencial para que ese fuera el momento de atentar contra el senador, pero por la misma agenda apresurada del senador, y la dinámica hizo que él se fuera apresurada y por coordinación de ese grupo delincuencial no pudieron atentar contra él". Por otro lado, la delegada para la seguridad territorial de la Fiscalía, Deicy Jaramillo, aseguró: "El 30 de marzo, le hacen el estudio de las personas que rodeaban a Miguel. El atentado sería en el barrio Villa Amalia, que no pudo ser porque nunca llegó". La orden de 'El Viejo' era no volver a fallar. El 7 de junio de 2025, a las 5:25 de la tarde, 'Tianz' llegó al parque El Golfito de Modelia, y le preguntó a una ciudadana si quien hablaba era el senador. Tras la confirmación, atacó a tiros a la víctima. El menor huyó herido y fue capturado poco después; en el suelo, mencionó a sus cómplices: "Él habla de 'Caleño'... manifestaciones que fueron fundamentales para determinar que, efectivamente, este 'Caleño' lo contactó y le obligó con 'Chipi' para cometer este delito".Miguel Uribe murió dos meses después debido a las heridas. Por otro lado, la investigación estableció que la orden de atentar contra el senador provino de alias Kendry, el contacto de Zarco Aldinever, de la Segunda Marquetalia, en Bogotá. Este criminal se reunió con 'El Viejo' en Cúcuta, en enero de 2025.*Con reportería de César Chaparro, de Noticias CaracolNOTICIAS CARACOL DIGITAL
En Hoyo Frío, una vereda rural de Manizales, un atroz crimen dejó atónitas a las autoridades y conmocionó a la comunidad. El 16 de julio de 2020, en plena pandemia, Jonathan Delgado Grisales, un joven de 28 años, fue hallado sin vida. En un principio, su familia creyó que se trataba de un accidente, pero con el tiempo se descubrió que su muerte fue el resultado de un plan macabro. El Rastro conoció el caso.En la mañana del 16 de julio, uno de los trabajadores de una finca donde también laboraba Jonathan salió rumbo a otra zona de la vereda para entregar un dinero. Durante el trayecto, se topó con una escena aterradora: el cuerpo del joven colgaba del puente, casi a punto de caer a la quebrada. Lo único que lo sostenía era su motocicleta. Su muerte se convirtió de inmediato en un misterio para los vecinos de la vereda Hoyo Frío.En ese momento, Jhon Freddy, el trabajador que encontró al joven, alertó de inmediato a las autoridades y a los familiares de la víctima. Minutos después, las autoridades llegaron al lugar de los hechos y realizaron la inspección de la escena. Allí encontraron hallazgos sorprendentes que rápidamente descartaron la hipótesis de un accidente.Las primeras evidencias indicaban que la posición del cuerpo y el estado de la motocicleta no coincidían con una caída accidental, lo que generó sospechas de un posible homicidio. “Criminalista hace el procesamiento de la escena y se percata de que la víctima presentaba una herida en la cabeza, al parecer causada por un arma de fuego”, señaló David Sánchez, investigador asignado al caso.Asimismo, Medicina Legal confirmó, tras la necropsia, que el cuerpo presentaba seis heridas causadas por arma de fuego en la cabeza y la espalda de la víctima. Con estos hallazgos, se descartó cualquier duda: se trataba claramente de un homicidio. ¿Quién querría atentar contra este joven?Detalles de la investigaciónSegún sus familiares, Jonathan Delgado era un joven trabajador, comprometido y responsable. En sus tiempos libres le gustaba departir con amigos y vecinos de la vereda. Con frecuencia visitaba una tienda de la zona, donde conoció a Diana Cristina Gil, la encargada del establecimiento. Desde entonces, ambos empezaron una relación amorosa.“Yo digo que mi hermano y ella lo tomaron como una aventura, algo de solo un momento”, aseguró María Yuliza Delgado, hermana de la víctima.No obstante, la madre de Jonathan, María Ligia Grisales, empezó a notar comportamientos extraños entre la pareja y aseguraba que Diana “perseguía” insistentemente a su hijo.En 2017, según relató la familia de la víctima, la relación se volvió cada vez más tormentosa, hasta el punto en que Jonathan decidió ponerle fin. Para alejarse por completo de la mujer, optó por buscar trabajo en Belalcázar, un municipio ubicado a unos 100 kilómetros de la vereda donde vivía.Un regreso, un engaño, una tragediaTras dos años de estar lejos de su familia, Jonathan decidió regresar y comenzar una nueva vida. Consiguió empleo con Jhon Freddy, quien sería la última persona en verlo con vida. “Ese día, él llegó con la leche, tomó la moto y salió. Yo le pregunté para dónde iba, y me dijo que iba a Hoyo Frío, a donde una muchacha que le iba a hacer una encuesta del Sisbén. A mí se me hizo raro”, relató Jhon Freddy sobre los hechos.A las 9 de la mañana de ese 16 de julio, el cuerpo de Jonathan fue hallado en el puente. “Supuestamente, él iba a recoger a la muchacha ahí, y cuando lo vi, todavía tenía el celular en el bolsillo. Me asusté mucho”, contó el trabajador a El Rastro.La única pista con la que contaban las autoridades era el teléfono móvil de la víctima y el testimonio que indicaba que el joven se dirigiría a un encuentro con una mujer, supuestamente para una cita relacionada con un censo del Sisbén.“Lo engañaron para hacerlo salir de su lugar de trabajo y llevarlo hasta un punto donde ya lo estaban esperando”, afirmó el intendente David Sánchez. Además, enfatizó en la dificultad que representó la investigación, ya que en la zona no había testigos ni cámaras de seguridad que permitieran identificar al responsable del crimen.Una falsa cita fue el inicio de un macabro planLa única pista que podían seguir las autoridades era la llamada que Jonathan había recibido de la misteriosa mujer que lo citó. Quince días después del crimen, y tras un minucioso análisis del historial de llamadas, los investigadores lograron identificar a las personas que se habían comunicado con el joven en los días previos a su muerte: se trataba de Diana Cristina Gil y su esposo, Néstor Bustamante.La investigación reveló que, tres años antes, cuando Jonathan inició una relación sentimental con Diana, ella ya estaba casada, por lo que el noviazgo tuvo que mantenerse en secreto. Para la familia de la víctima, comenzaba a tomar fuerza la idea de que su muerte estuvo relacionada con esa relación clandestina con una mujer casada.“Cuando Diana le dijo a Néstor que se iba a ir o que lo iba a dejar, yo siento que ella tuvo que contarle algo... tal vez con quién pensaba irse, porque fue en ese momento cuando todo comenzó a ir mal entre mi hermano y Néstor”, afirmó la hermana de Jonathan, quien aseguró que la infidelidad fue el detonante de la tragedia.Captura de los responsablesTras cinco meses de investigación, recolección de pruebas y reconstrucción de los hechos, los investigadores solicitaron orden de captura contra la pareja de esposos por su presunta implicación en el crimen. El 4 de noviembre de 2020 se efectuó el allanamiento, durante el cual también fueron incautados los teléfonos móviles de los señalados.Diana Cristina Gil y Néstor Bustamante intentaron justificar su accionar alegando que actuaron en defensa propia, en un intento por obtener beneficios durante el juicio. No obstante, el juez determinó que los impactos de bala que recibió la víctima fueron por la espalda, lo que evidenciaba que Jonathan no tuvo oportunidad de defenderse. Por esta razón, se descartó la versión de legítima defensa.La pareja no aceptó los cargos por el delito de homicidio agravado. Sin embargo, el 4 de julio de 2024, cuatro años después del crimen, Diana Cristina Gil y Néstor Bustamante fueron condenados a 19 años de prisión por el atroz asesinato de Jonathan Delgado Grisales.Diana cumple su condena en la cárcel de Picaleña, en Ibagué, mientras que Néstor fue recluido en una prisión de alta y media seguridad en La Dorada, Caldas. La familia de la víctima insiste en que la condena fue injusta frente a la gravedad del homicidio.
La consagración de Junior de Barranquilla como campeón de la Liga BetPlay 2026-I no solo dejó celebraciones entre sus aficionados y frustración en la hinchada de Atlético Nacional. Como suele ocurrir en los partidos más importantes del fútbol colombiano, las redes sociales se convirtieron en un escenario paralelo donde los memes, las bromas y las reacciones de los usuarios acompañaron cada momento de la serie definitiva que terminó con el título para el conjunto barranquillero.La final entre Atlético Nacional y Junior fue seguida por miles de aficionados dentro y fuera de los estadios. Mientras en el terreno de juego ambos equipos disputaban el trofeo del primer semestre del año, en plataformas como X, Facebook, Instagram y TikTok se desarrollaba otro partido: el de la creatividad de los hinchas.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Desde el compromiso de ida, disputado en Barranquilla y que terminó con una ventaja de tres goles para Junior, comenzaron a circular publicaciones que reflejaban la sorpresa por el rendimiento del conjunto antioqueño. Al final, la serie terminó con un marcador global de 3-1 a favor del conjunto barranquillero, resultado que le permitió levantar el trofeo de la Liga BetPlay 2026-I.Los memes que deja la final entre Nacional y Junior en la Liga BetPlayVALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOLvgomezgo@caracoltv.com.co