Las autoridades en Colombia condenaron a 18 años y ocho meses de prisión a Miguel Sierra, un ciudadano peruano que contactó por redes sociales a una menor de 14 años y viajó a Medellín para explotar sexualmente de ella, informó la Fiscalía General de la Nación.
Un juez penal declaró responsable al ciudadano extranjero por el “delito de demanda de explotación sexual comercial de persona menor de 18 años”, según un comunicado del ente investigador.
Por redes sociales, ciudadano peruano ubicó a su víctima
De acuerdo con la investigación, el hombre estableció contacto con la adolescente a través de redes sociales, donde le ofreció dinero para que accediera a mantener un encuentro sexual con él.
Las investigaciones determinaron que, tras las conversaciones, Sierra viajó en febrero de 2023 a Medellín y concretó el encuentro con la menor en un edificio del barrio Belén, en el occidente de la capital del departamento de Antioquia (noroeste).
El extranjero fue capturado un año después en el aeropuerto internacional José María Córdova, ubicado en Rionegro, municipio vecino de Medellín.
Según la Fiscalía, durante el procedimiento las autoridades encontraron en el equipaje del ciudadano peruano tres fotografías de la joven víctima y otros elementos que demostraron la interacción que había sostenido con la menor.
Peruano condenado por explotación sexual será expulsado de Colombia
La sentencia, que aún es de primera instancia, además de imponer la pena de cárcel, ordenó la expulsión del condenado del territorio colombiano una vez cumpla la totalidad de la condena.
La explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes constituye uno de los delitos priorizados por las autoridades colombianas, especialmente en ciudades como Medellín, donde en los últimos años la Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional han reforzado las investigaciones contra redes y personas que utilizan internet y las redes sociales para captar menores de edad.
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Hace un mes, la relatora de la ONU sobre la violencia contra las mujeres y las niñas, Reem Alsalem, celebró una decisión de la Corte Suprema de Justicia de Colombia que considera la prostitución una forma de violencia sexual y no un trabajo, en una sentencia relacionada con explotación de menores.
La relatora afirmó que la demanda de servicios sexuales "constituye un factor determinante y el primer eslabón en la cadena de explotación" y sostuvo que quienes generan esa demanda "no son participantes pasivos en un mercado ilícito, sino explotadores directos".
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ESTA NOTA TIENE INFORMACIÓN DE LA AGENCIA DE NOTICIAS EFE