El nuevo expediente presentado por la justicia de Estados Unidos contra el presidente depuesto de Venezuela, Nicolás Maduro, y su eposa, Cilia Flores, contiene señalamientos sobre una supuesta relación tanto con las antiguas Farc como con la guerrilla del Eln. La Fiscalía estadounidense sostiene que Maduro negoció explosivos con la antigua cúpula guerrillera para saldar deudas por narcotráfico. Se trata de un relato de 25 años de criminalidad en cabeza del dictador y su eposa con varios capítulos de nexos con las Farc y el Eln, en lo que se configura como el capítulo de Colombia en este juicio. Esta nueva imputación se conoce mientras está prevista una audiencia sobre la solicitud de arresto domiciliario presentada por la defensa de Flores.
El capítulo Colombia
Uno de los episodios que destaca el escrito se remonta a 2013, cuando Maduro y Flores se reunieon con Rodrigo Londoño (conocido en su vida en armas como alias Timochenko), Iván Márquez y Jesús Santrich, entonces integrantes del secretariado de las antiguas Farc, para hablar sobre dinero que Maduro supuesamente le debía a ese grupo terrorista. Según la acusación, "para pagar al menos algo de la deuda, Maduro Moros aceptó vender minas explosivas y otras armas a las Farc reconociendo que incrementaría la capacidad de las Farc de librar una guerra contra Colombia".
"Maduro y Flores se asociaron con organizaciones terroristas extranjeras designadas, como las Farc, el Eln, el Tren de Aragua) y el Cartel de Sinaloa, para introducir grandes cantidades de drogas en Estados Unidos", contó el fiscal.
Publicidad
Pero la alianza, al parecer, no fue solo para el tráfico de drogas. En el 2013, de acuerdo a la acusación, Maduro ordenó capturar a un militar venezolano señalado de conspirar contra el régimen. Ordenó llevarlo a un campamento de las entonces Farc en Colombia, en un áera fronteriza donde fue sometido a tratos inhumanos, justo después de haber sido torturado con descargas eléctricas aproximadamente 20 veces. Esto hizo parte de las múltiples torturas que Maduro ordenó y supervisó.
"Descargas eléctricas, asfixia, violación, aislamiento prolongado". A eso sometieron, según el documento, tanto a opositores venezolanos como algunos ciudadanos estadounidenses encarcelados en Venezuela, de acuerdo al Departamento de Justicia de Estados Unidos. Eso relata el nuevo escrito de acusación presentado hoy (este jueves) por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York: conspiración para torturar, que se suma a los otros cargos por narcoterrorismo.
También amplía sobre los nexos con el Eln entre el 2022 y 2024, cuando funcionarios del régimen de Maduro viajaban a campamentos controlados por ese grupo criminal. Desde ahí movilizaban la droga con el visto bueno del ejército venezolano para burlar detecciones de otras fuerzas de seguridad en la región.
Publicidad
La Fiscalía estadounidense acusa a Maduro y a Flores de llevar a cabo una estrategia de "represión y torturas" para mantenerse en el poder. En concreto, describe presuntas torturas llevadas a cabo por Maduro y Flores contra opositores, militares y otras personas detenidas, incluidos tres ciudadanos estadounidenses. Según la acusación, "los abusos de las autoridades venezolanas contra ciudadanos estadounidenses" crecían a medida que aumentaba la retórica de Washington contra Caracas.
Uno de los casos de ciudadanos estadounidenses descritos en la nueva acusación, identificado como 'víctima 7', recoge que fue víctima de torturas tras ser "acusado falsamente de participar en una conspiración para asesinar a Maduro". Estos tres casos se remontan a 2022 y llegan hasta enero de 2026, cuando las fuerzas de EE.UU. arrestaron al entonces líder venezolano en Fuerte Tiuna, un complejo militar en Caracas.
¿En qué va el caso contra Maduro?
Esta nueva imputación se suma a los cargos de conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y posesión y conspiración para poseer armas destructoras que ya enfrentan ambos en el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York. Además, la Fiscalía extendió a Flores la acusación por conspiración para cometer narcoterrorismo que hasta ahora solo pesaba contra Maduro.
Publicidad
Ahora, la acusación atribuye a ambos conspiración para distribuir cocaína con la intención de proporcionar recursos a organizaciones terroristas. "(Los acusados) se unieron, conspiraron, confabularon y acordaron, de forma intencionada y a sabiendas, entre sí y con otras personas, infringir el artículo 960a del título 21 del Código de los Estados Unidos (que castiga el narcoterrorismo)", alega en el escrito la Fiscalía.
Maduro, de 63 años, y Flores, de 69, fueron capturados el pasado 3 de enero por fuerzas militares estadounidenses en Caracas y trasladados posteriormente a Nueva York, donde afrontan un proceso penal por presuntamente utilizar sus posiciones de poder para facilitar el tráfico de cocaína. Al margen, el juez a cargo del caso, Alvin Hellerstein, convocó este jueves una audiencia para estudiar la solicitud de arresto domiciliario presentada por Flores.
Publicidad
Sus abogados alegan que la exprimera dama de Venezuela sufre un delicado y progresivo deterioro de su salud cardíaca, agravado durante sus meses en prisión, donde comparte unidad con más de 40 reclusas en un entorno que consideran contraproducente para cualquier recuperación médica.
NOTICIAS CARACOL
*Con información de EFE