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Los días de ‘El Chapo Guzmán’ en la misma cárcel a la que fue llevado Maduro: así son las celdas

Uno de los primeros abogados que tuvo el exlíder del Cartel de Sinaloa en EE. UU. reveló detalles de la prisión en Brooklyn que es considerada “el infierno en la Tierra” o el Guantánamo de Nueva York.

El abogado de El Chapo

La reciente captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores en Caracas, durante la operación denominada 'Absolute Resolve (Resolución Absoluta)', ha puesto nuevamente los ojos del mundo sobre el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn (MDC). Este complejo penitenciario, que comenzó a operar en los años 90, no es solo el lugar de reclusión actual del mandatario venezolano bajo cargos de narcoterrorismo, sino que fue el escenario donde Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán pasó sus días más oscuros antes de ser condenado a cadena perpetua.

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En este penal, descrito por abogados y exreclusos como “el infierno en la tierra”, han estado figuras de alto perfil criminal como Ismael ‘El Mayo’ Zambada, alias ‘Fito’ y hasta el rapero Sean ‘Diddy’ Combs. Entre los relatos sobre cómo es el confinamiento en este lugar, Los Informantes conoció el de Eduardo Balarezo, quien fue abogado del ‘Chapo’ entre 2017 y 2019, y cuya descripción de la vida tras las rejas de Brooklyn revela una realidad de aislamiento extremo y degradación física.

Una caja de metal

Para Joaquín Guzmán Loera, la extradición a Nueva York el 19 de enero de 2017 fue un giro dramático que lo llevó de los lujos de Sinaloa a una “caja de metal”. Eduardo Balarezo, en entrevistas realizadas durante el proceso judicial en 2018, describió con precisión quirúrgica las condiciones de la celda donde el otrora hombre más buscado del mundo permanecía 23 horas al día.

“Las paredes son de metal, la cama es de metal, contra la pared tiene un colchoncito así delgadito, como una esponja, tiene el inodoro, tiene lavamanos sobre el tanque, creo que hay una mesita y eso es lo que él tiene”, afirmó Balarezo en su momento. El abogado relató que el estado psicológico del capo en ese momento era crítico: aislado, deprimido y paranoico casi que enloquecido, llegando incluso a sufrir de “alucinaciones” debido a las condiciones de su encierro.

Uno de los aspectos más inhumanos reportados por la defensa del sinaloense era el acceso al agua. Balarezo denunció que el capo solo podía pedir seis botellas de agua al mes y, si se le acababan, debía recurrir a una fuente poco higiénica: “si hay que tomar algo en la celda, tiene que tomar agua que sale sobre el inodoro, porque ahí está el lavadero”. Respecto a la alimentación, el abogado fue tajante: "honestamente, una porquería".

El “Guantánamo de Nueva York”

La cárcel de Brooklyn, situada en pleno Manhattan, pero con jurisdicción federal, ha ganado el apodo de “el Guantánamo de Nueva York” debido a sus estrictas medidas de seguridad y el régimen de aislamiento aplicado a presos peligrosos. Esta es la misma estructura que ahora recibe a Nicolás Maduro, quien fue capturado en enero de 2026 y trasladado bajo custodia del FBI tras comparecer inicialmente en el buque USS Iwo Jima.

Las condiciones que enfrentó Guzmán Loera y a las que ahora podría estar enfrentado Maduro incluyen la tortura psicológica del sueño. Balarezo explicó que el ‘Chapo’ vivía en un estado de desorientación constante: “no tiene reloj, le permitieron comprar un radio pequeñito, a veces no le dejan comprar baterías, entonces no puede escuchar radio”. Además, denunció que “la luz de su celda estaba siempre encendida y no dormía”, lo que afectaba su memoria a corto plazo durante las reuniones legales.

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Otros abogados que han transitado por los pasillos del MDC Brooklyn refuerzan esta imagen terrorífica. Andrew Dalack, quien representa a varios reclusos en dicha cárcel, señaló que "es un lugar que da mucho miedo", marcado por el "hacinamiento, falta de personal y poca voluntad política para arreglar el precario estado del penal". Se han reportado casos de temperaturas gélidas en invierno, apagones prolongados e incluso muertes de internos tras incidentes con los guardias o peleas entre reclusos.

El régimen de visitas en Brooklyn es otra de las herramientas de presión. Mientras Guzmán estuvo allí, se le prohibió cualquier contacto con su esposa, Emma Coronel. “No puede hablar con su esposa por teléfono, le prohibieron eso, la esposa no lo puede visitar”, explicaba Balarezo en 2018 en Los Informantes. Las únicas personas autorizadas para verlo eran sus hijas gemelas, pero bajo condiciones estrictas: “las visitas con las niñas eran a través de una ventana y una malla de metal, no puede ni abrazar a las hijas”.

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Tras su condena, 'El Chapo' Guzmán fue llevado a la cárcel ADX Florence.

Un historial de violencia y falta de derechos

La peligrosidad del Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn no solo radica en su arquitectura o sus reglas, sino en la violencia interna. Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública de México y también recluido en este lugar, denunció en cartas haber presenciado “homicidios, apuñalamientos y amenazas sistemáticas a su integridad”. García Luna relató cómo fue “segregado casi un año a las celdas de castigo sin haber violado alguna norma o falta al reglamento”.

Para Eduardo Balarezo, la situación del ‘Chapo’ en esta cárcel era una clara estrategia de presión del gobierno estadounidense. “La presión contra él es mucha, la memoria le falta, a veces hablamos de ciertas cosas y dos minutos después me pregunta lo mismo, eso no es normal”, mencionaba el abogado, atribuyendo este deterioro a la falta de sueño y la deshidratación.

Hoy, con la llegada de Nicolás Maduro a este mismo centro penitenciario, la historia de aislamiento y condiciones extremas en Brooklyn suma un nuevo capítulo. El penal continúa siendo el destino final para aquellos que el gobierno de EE. UU. considera una amenaza de alto nivel, manteniendo un régimen que, en palabras de quienes lo han vivido, despoja al individuo de su humanidad antes siquiera de recibir una sentencia definitiva.

*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.

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