Un tribunal de Belfast dictó prisión preventiva durante cuatro semanas para el sudanés Hadi Alodid, de 30 años, a quien se le acusa del intento de asesinato mediante apuñalamiento a Stephen Ogilvie, además de amenazas de muerte a otra persona y de posesión de un arma cortopunzante. (Lea también: Grave ataque contra ciudadano en Irlanda del Norte: piden no divulgar video de Belfast en redes)
Este ciudadano de nacionalidad sudanesa compareció el miércoles 10 de junio por videoconferencia ante un tribunal norirlandés acusado del intento de asesinato con arma cortopunzante de una persona en Belfast, un suceso que desató una noche de protestas contra los migrantes y que dejaron vehículos, casas y autobuses incendiados en la capital de la provincia británica.
Aunque se desconoce aún el móvil del ataque, la Policía noirlandesa (PSNI) ha descartado que esté relacionado con el terrorismo islamista.
Fuentes oficiales han informado que la víctima, de unos 40 años, ha perdido el ojo izquierdo como consecuencia del apuñalamiento ocurrido el pasado lunes hacia la 10:30 de la noche, hora local en el norte de Belfast, que también le causó heridas graves en el cuello y espalda.
El juez Steven Keown denegó a Alolid la libertad bajo fianza al alegar que los riesgos eran "demasiado grandes" y aceptar la posición de la PSNI, que advirtió que su puesta en libertad provisional podría desencadenar más disturbios ante el clima de tensión racial en la región.
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A este respecto, el magistrado recordó que se están multiplicando los llamamientos para provocar altercados y subrayó que cualquiera que participe en actos violentos podría afrontar penas de cárcel.
La situación legal del atacante en Belfast
La PSNI sostiene que el sospechoso viajó desde Sudán a París y, posteriormente, de París a Dublín, en fechas que se desconocen. Después tomó supuestamente un autobús hasta Belfast en febrero de 2023, donde solicitó asilo inmediatamente.
Las fuerzas del orden confirmaron que Alodid obtuvo en septiembre de 2023 el estatus de refugiado con un permiso de residencia hasta 2028.
Disturbios en Belfast
Cientos de personas, algunas con los rostros cubiertos, se congregaron el martes por la noche en distintos puntos de Belfast en unas protestas que terminaron con autobuses, vehículos y viviendas incendiadas.
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"Lanzaron cócteles molotov" y "de repente el fuego se propagó", afirmó Eemran, un ingeniero de origen indio de 41 años que vive en unos de los barrios afectados. "Empezó a salir humo del edificio y los bomberos nos dijeron que saliéramos", declaró a la AFP.
El primer ministro británico, Keir Starmer calificó el miércoles de "impactantes" y "completamente inaceptables" esos disturbios. "Nada puede justificar la violencia y el desorden que hemos visto, que amenazan a nuestras comunidades, ni las acciones de quienes los han alentado, en internet o en otros lugares. Está claro que personas fueron atacadas anoche debido a su origen, y no lo toleraré", añadió Starmer.
"El hecho de que grupos de encapuchados incendien casas donde viven familias, significa un acto de cobardía repugnante", condenó en X la ministra principal de Irlanda del Norte, Michelle O'Neill.
El ataque ocurrido el lunes conmocionó Reino Unido, donde los partidos en contra de la inmigración ganan terreno en las encuestas.
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En un video ampliamente compartido en redes se ve al agresor sentado sobre un hombre que yace en el suelo, ensangrentado, mientras lo acuchilla.
La agresión, condenada unánimemente por la clase política británica, provocó llamamientos a manifestarse de figuras de la extrema derecha, como el activista Tommy Robinson, y respaldados por el multimillonario estadounidense Elon Musk.
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Jon Burrows, líder del partido unionista norirlandés, Ulster Unionist Party (UUP), que defiende la permanencia de Irlanda del Norte dentro del Reino Unido, también condenó los disturbios. "Se trataba en su mayoría de menores de 16 años, con el rostro cubierto, convencidos de que su deber patriótico era ir a incendiar un autobús, intentar encontrar casas vinculadas a inmigrantes", dijo en BBC Ulster. "Estas escenas eran absolutamente horribles", agregó.
Tras los disturbios de la pasada noche, la ministra norirlandesa de Justicia, Naomi Long, acusó a la extrema derecha de alentar la tensión racial en la provincia. "Esta es la pura definición de racismo", declaró a la cadena BBC la ministra, en relación a unos incidentes en los que los violentos llegaron a desalojar de sus hogares a familias de inmigrantes.
Su adjunta el en Ejecutivo de poder compartido, la unionista Emma Little-Pengelly, advirtió que la violencia no "hace avanzar ninguna causa, sino que la perjudica", y efectuó un llamamiento a la calma para evitar más disturbios en los próximos días. "Participar en actos violentos -dijo- pone en riesgo tu propia seguridad y la de los demás y, en última instancia, causa un grave perjuicio y daño a cualquier causa o campaña que pretenda ser escuchada."
Varias ciudades de Irlanda del Norte han sido escenario en los últimos años de protestas violentas organizadas después de incidentes atribuidos a inmigrantes establecidos en la provincia.
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EDITADO POR SANDRA SORIANO SORIANO
COORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOL
*CON INFORMACIÓN DE AGENCIAS EFE/AFP