En la comunidad de cuidado El Bosque, ubicada en Bogotá, los días de Héctor Catamuscay Ramírez transcurren entre el agradecimiento por tener un techo y el dolor profundo de un teléfono que no suena. A sus 82 años, este hombre es parte de una estadística alarmante en la capital colombiana, donde se estima que 22.000 adultos mayores viven en condiciones de abandono. Séptimo Día conoció su caso. Sin embargo, para Héctor, la cifra no es lo que duele, sino la reacción de su propia familia ante sus intentos de comunicarse con ellos.Según el adulto mayor, sus tres hijos han decidido borrarlo de sus vidas. Según relata, el rechazo ocurre en el instante en que su identificación aparece en las pantallas de los celulares. "Yo los llamo, no me contesto. ¿Ven que es el número mío? Apagar", afirma Héctor con una resignación que evidencia años de intentos fallidos por restablecer un vínculo que hoy parece inexistente.De sostener a su familia a estar desamparadoLa historia de Héctor no siempre fue de carencias. Según su propio testimonio, hubo una época de estabilidad donde el trabajo y la familia eran su eje central. Recuerda con especial afecto a la madre de sus hijos, a quien conoció cuando él tenía 31 años y ella era una joven campesina.Durante ese tiempo, Héctor asegura haber cumplido con su rol. "Yo lo trataba muy bien y cuando hacía un buen trabajo, un contrato bueno, les compraba ropita, me gustaba verlos bien vestiditos y todo. Los llevaba fútbol, los llevaba al radio y todo lo que me pedían", relata Héctor al recordar los años en los que sus hijos eran pequeños.Incluso, menciona que cuando crecieron, utilizó sus conexiones laborales para asegurarles un futuro: "Les conseguía trabajito, me dijeron, tráigalo, son menores, entre 14 y 15 años. Y después fueron ascendiendo como ayudantes en los camiones".Sin embargo, el fallecimiento de su esposa marcó el inicio de un declive emocional y financiero. "Casi me vuelvo loco. Vendí el taller y estaban pequeños. Entonces ahí fue cuando empezó lo duro para mí, pero salí adelante", explica sobre el momento en que la estructura familiar comenzó a quebrarse.Tras la partida de su compañera y el matrimonio de sus hijos, el apoyo desapareció: "Ya se casaron, entonces ya no me volvieron a ayudar, hasta que llegó el abandono total".Ese vacío lo llevó a vivir dos años en la indigencia, deambulando por las calles de Bogotá sin rumbo fijo. Héctor describe la crudeza de esas noches a la intemperie antes de ser rescatado por los servicios sociales del Distrito: "Cuando ya el cansancio de caminar tanto donde me sentaba ahí quedaba conseguía unos cartoncitos y me arropaba".Contradicción de las versiones: ¿Un "buen padre"?Como en muchos casos de abandono en Colombia, la historia de Héctor Catamuscay tiene otra cara. Aunque él se describe como un padre ejemplar que lo dio todo por sus hijos, el testimonio de uno de ellos ofrece una perspectiva diferente sobre las razones del alejamiento. Aunque prefirió no hablar ante las cámaras de manera oficial, el hijo cuestionó la conducta de su padre durante su juventud, señalando que Héctor "tomara alcohol con frecuencia y no se preocupara por el futuro de sus hermanos y el suyo".Sus hijos argumentan que en el pasado ya intentaron auxiliarlo pagando un lugar para que viviera, pero que él optó por otros caminos. Independientemente de quién tenga la razón sobre el pasado, Héctor hoy se encuentra en una situación de vulnerabilidad, dependiendo del Estado.Un ruego por afecto antes que por dineroA diferencia de otros adultos mayores que claman por recursos económicos, la petición de Héctor Catamuscay es estrictamente emocional. A pesar de residir en un hogar donde recibe alimentación y atención interdisciplinaria, el vacío que siente es de compañía. El Estado colombiano, a través del sistema distrital, invierte aproximadamente $7 millones mensuales en la atención de cada adulto mayor en estas condiciones.Gerson Bermont, secretario de salud de Bogotá, enfatizó que la ayuda estatal no debería eximir a la familia de sus responsabilidades: "Si necesitan ayuda, estamos dispuestos a dárselo, pero sin romper el vínculo familiar, porque la corresponsabilidad sigue siendo conjunta".El marco legal: El abandono como delitoEn Colombia se contemplan consecuencias graves. La Ley 1850 de 2017 establece que el abandono de una persona mayor es una forma de violencia intrafamiliar y un delito penal. Las sanciones para quienes incurran en este desamparo pueden incluir penas de prisión que oscilan entre los 4 y los 8 años, además de multas económicas significativas.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
La historia de José Benjamín Sánchez y María Felisa Mosquera, ambos de 82 años, representa uno de los matices más crueles del desamparo en la vejez: el abuso económico por parte de parientes cercanos. Tras compartir casi medio siglo de vida, esta pareja regresó a Colombia buscando tranquilidad, pero terminó enfrentando la indigencia. Séptimo Día los conoció.Su unión comenzó en 1980, cuando se conocieron y decidieron, según palabras de María Felisa, unirse "para siempre". Durante décadas, la pareja se estableció en Venezuela, donde construyeron un patrimonio fruto de su trabajo. Él se desempeñó como conductor y ella como costurera, logrando adquirir una vivienda y vehículos. Sin embargo, en 2019, la combinación de una crisis económica profunda y el deterioro en la salud de ambos, ella sufrió una trombosis que le quitó la vista y él enfrentó dos infartos, los obligó a venderlo todo para buscar refugio en Bogotá.El robo de su sobrina que los dejó en la calleAl llegar al barrio Venecia, en el sur de Bogotá, José Benjamín portaba el capital de toda su vida, una suma cercana a los 90.000 dólares. Con la intención de no estar solos y contar con apoyo familiar, invitaron a una sobrina de María Felisa a vivir con ellos. Lo que esperaban que fuera un acto de acompañamiento se transformó en el inicio de una pesadilla.José Benjamín relata con amargura el momento del robo: "Alquilé un apartamento ahí, pues había un familiar de ella por allá y nos lo trajimos para que nos acompañara, pero resulta que la señora nos robó, se llevó la platica, quedamos pues prácticamente sin nada"Esta traición no solo les arrebató su seguridad financiera, sino que los dejó en una situación de vulnerabilidad extrema. Según sus propias palabras, la decisión de confiar en su pariente fue "una perdición más grande" que los dejó "con una mano adelante y otra atrás".El dolor del desamparo durante su vejezA diferencia de otros casos de abandono donde existen hijos que se desentienden de sus padres, José Benjamín y María Felisa enfrentan la soledad de no haber tenido hijos. Esta ausencia de una red de apoyo hizo que, tras el robo, no hubiera nadie que pudiera responder por sus necesidades básicas.Al ser consultado sobre si existían otros familiares que pudieran auxiliarlos, José Benjamín explicó la distancia y la imposibilidad de sus otros parientes: "Somos muy, muy distantes, ya los hermanos míos pues son más viejos que yo, entonces ya ellos viven de los hijos, de los nietos. Yo pienso que ellos pues a la hora de la verdad ellos no tienen con uno"Ante esta difícil situación, el Estado colombiano debió intervenir para evitar que la pareja terminara viviendo en las calles, una realidad que afecta a miles de adultos mayores en el país.El dolor de la separación institucionalLa entrada al sistema de protección trajo consigo un nuevo desafío emocional. Inicialmente, al no existir protocolos que permitieran el ingreso conjunto inmediato, la pareja fue separada por primera vez en 46 años. María Felisa recuerda el impacto psicológico de ese momento: "No, yo me puse a llorar porque, ¿cómo es posible que me van a llevar a mí sola por allá y me separaron de Benjamín?".Durante dos meses, los adultos mayores vivieron en centros distintos, enfrentando la incertidumbre y la tristeza de la soledad. No fue sino hasta su traslado a la Comunidad de Cuidado Bello Horizonte, gestionada por la Secretaría de Integración Social en Bogotá, que lograron reencontrarse. José Benjamín describe el alivio de volver a estar juntos: "Pues sentimos alegría porque duramos dos meses distanciados, entonces que nunca nos había tocado y llegamos a este lugar y estamos junticos, pues estamos felices".Abandono y justicia: el marco legal en ColombiaEl caso de esta pareja hace parte de una problemática nacional creciente. Según datos oficiales, en el año 2024 se registraron más de 1.000 denuncias que involucraban a 2.000 ancianos abandonados en el país. En Bogotá, el costo de atender a un adulto mayor en estas comunidades de cuidado asciende a los $7 millones mensuales por persona, recursos que provienen del erario público cuando las familias no responden.La legislación colombiana, a través de la Ley 1850 de 2017, tipifica el abandono como un delito que puede acarrear penas de 4 a 8 años de prisión y multas económicas de hasta cinco salarios mínimos. Esta ley no solo castiga el desamparo físico, sino que también busca proteger a los adultos mayores de la violencia económica y el maltrato intrafamiliar. Expertos señalan que "es un delito dejar a una persona mayor pariente en una situación de abandono", una advertencia que cobra relevancia ante el envejecimiento acelerado de la población.Actualmente, José Benjamín y María Felisa residen en Bello Horizonte, donde reciben alimentación y atención interdisciplinaria costeada por el Estado. Aunque han recuperado la estabilidad, su historia permanece como un testimonio del riesgo que enfrentan los adultos mayores ante la falta de redes de apoyo sólidas y la fragilidad de los vínculos familiares frente al interés económico.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Colombia enfrenta una crisis silenciosa pero creciente: el abandono de los adultos mayores. Según cifras recientes, solo en Bogotá existen más de 22.000 personas en condición de desamparo, una cifra que satura los servicios y plantea interrogantes éticos sobre la responsabilidad familiar. Séptimo Día investigó.Roberto Angulo, secretario de Integración Social, señala una realidad preocupante en el país: "No deberíamos tener nosotros personas en abandono con lazos familiares de familias que sí tienen capacidad de pago, no solamente en cumplimiento de la ley, sino en el marco del afecto".Esta problemática no solo responde a la falta de recursos económicos, sino a fracturas emocionales profundas. El Estado colombiano, a través de diversas comunidades de cuidado, asume el costo de la atención interdisciplinaria, que puede alcanzar los 7 millones de pesos mensuales por persona. María Cristina Tobón, subdirectora para la Vejez, explica la labor institucional ante la ausencia de redes de apoyo: "Atendemos personas en abandono donde sus redes de familia no pueden hacerse cargo de las personas y aquí es donde entramos como Estado a apoyar en esa labor".El error que fracturó una familiaDentro de este panorama de indiferencia resalta la historia de Marina Niño. A sus 70 años, vive en el hogar geriátrico Santa María, en la localidad de Suba, donde pasa sus días tejiendo y recordando cómo terminó apartada de sus hijos hace tres décadas. El origen de su tragedia se remonta a finales de los años 80, cuando una crisis personal y económica la llevó a tomar decisiones desesperadas. Tras descubrir la infidelidad de su esposo, Marina relata su difícil situación: "Los encontré la misma cama de mi casa y yo no quise volver más con él. Me puse a trabajar en Abastos ayudando a cargar las bolsitas a las señoras del mercado con una barriguita y me regalaban comida por ahí, cualquier pesito".Con un hijo recién nacido y una niña de dos años, Marina aceptó una propuesta para transportar mercancía a Panamá, creyendo que obtendría el dinero suficiente para un apartamento. Sin embargo, la realidad fue distinta. "Droga", responde cuando se le pregunta qué contenían los pantalones que llevó en ese primer viaje. Asegura que nunca recibió el pago prometido y que, un año después, ante la necesidad, aceptó llevar una maleta con cocaína hacia México, donde fue capturada.La condena de ocho años en MéxicoLa captura en el aeropuerto mexicano marcó el inicio de una condena doble: la judicial y la afectiva. Marina pasó ocho años tras las rejas en un país extranjero, aislada completamente de su realidad en Colombia. "Me cogieron presa en el aeropuerto. Me dieron nervios porque llevaba la maleta... Esa cárcel se volvió terrible. Sin visita, sin nada. Fue muy terrible para mí"Durante casi una década, el contacto con sus hijos fue inexistente. "Nunca", afirma con contundencia al ser consultada sobre si pudo hablar con ellos durante su reclusión.Al cumplir su condena y regresar al país, Marina esperaba un reencuentro, pero se encontró con resentimiento alimentado, según su testimonio, por la mujer que originalmente la envió a México. Segúncuenta, esta persona les contó a los niños una versión que los indispuso contra ella. "Ella ya les había llenado la cabeza de ellos. Y cuando yo fui a decirle la verdad, ya ellos no me quisieron creer. Me dijo: 'Usted está acomodando eso, mamá. Eso no fue así'"."Ellos no me quieren": el ruego por una última oportunidadHoy, Marina habita en una de las comunidades de cuidado del distrito en Bogotá. Su dolor no es físico ni financiero, pues cuenta con alojamiento y alimentación; su agonía es emocional. "Ellos no me quieren, ellos no me quieren", repite entre lágrimas al referirse a sus hijos. La mujer admite que cometió un error grave, pero enfatiza que su intención actual no es obtener beneficios económicos de ellos: "Quisiera tenerlos acá para poder hablar y pedir perdón".El caso de Marina refleja una de las caras más crudas del abandono. A pesar de los intentos de mediación, el rechazo persiste. Uno de sus hijos, contactado telefónicamente, se abstuvo de dar declaraciones públicas, aunque reconoció haber vivido momentos de profundo dolor debido a las acciones pasadas de su madre.El debate legal y la responsabilidad del EstadoEl abandono de adultos mayores en Colombia no es solo una falta ética, sino un delito tipificado. La Ley 1850 de 2017 establece penas de prisión de cuatro a ocho años para quienes desamparen a sus parientes mayores. Gerson Bermont, secretario de Salud de Bogotá, señala la importancia de mantener los vínculos: "Si necesitan ayuda, estamos dispuestos a dárselo, pero sin romper el vínculo familiar, porque la corresponsabilidad sigue siendo conjunta".Aun así, existen 500 personas en lista de espera en Bogotá para acceder a un cupo en hogares, aguardando, en muchos casos, el fallecimiento de otro residente para ser atendidos. La situación de Marina Niño, quien llegó a estas instancias tras deambular por las calles y vivir la pandemia de 2020 en total vulnerabilidad, es el espejo de miles que hoy solo esperan una palabra de sus familiares. Marina concluye su relato con una petición directa a quienes la escuchan, esperando que llegue a oídos de sus hijos: "Que ellos no crean lo que han dicho y lo que han hablado. Que me perdonarán".
Lorena Rodríguez, una administradora de empresas nacida en Garagoa, Boyacá, enfrentó durante casi una década una batalla. Lo que comenzó como una alta autoexigencia y perfeccionismo derivó en trastornos alimentarios como la anorexia y la bulimia, para finalmente consolidarse en un trastorno mixto ansioso depresivo que la llevó al límite de su resistencia física y emocional. Los Informantes conoció su historia.La mujer describe su estado previo a la cirugía como una agonía constante. "Dios o la fuerza suprema que esté ahí, ya vivir así no es vivir, es modo supervivencia. No quiero. Si tú tienes la potestad, porque yo no tengo la potestad, ya llévame. Y si hay alguna otra herramienta, ponla en mi camino, por favor. Pero ya no aguanto más así. Ya estoy cansada. Estoy agonizando. Mi alma está agonizando realmente", relata Lorena sobre sus momentos de mayor desesperación, en los que llegó a intentar quitarse la vida ingiriendo todos sus antidepresivos.A pesar de ser una profesional competitiva y exitosa, su cerebro había perdido la capacidad de procesar el bienestar. "Yo llegaba de tener un día de trabajo, pero me derrumbaba en la casa. Entonces, no siempre ser productivo es sinónimo de bienestar emocional", explica, señalando que "su cerebro no tiene la capacidad de ver el éxito y de gozarlo".¿Qué es la depresión resistente?La condición de Lorena se clasifica como depresión resistente, una patología que afecta a entre 500.000 y 800.000 personas en Colombia. En estos casos, los tratamientos convencionales como la psicoterapia y los psicofármacos no logran regular la actividad cerebral. El neurocirujano William Contreras, encargado del caso, explica que la depresión no es solo un desequilibrio químico, sino un problema de circuitos eléctricos.El especialista utiliza una analogía automovilística para describir el funcionamiento de los neurotransmisores y la electricidad en el cerebro: "Yo mando una información por un Ferrari, tengo unas carreteras y mando el Ferrari. El Ferrari necesita gasolina en cada ciudad o cada estación. Esos son los neurotransmisores y eso es lo que nosotros modificamos con los medicamentos. Pero resulta que nos hemos dado cuenta que hay avenidas que están con atasco, mucho tráfico".Según Contreras, en pacientes con depresión, áreas como el área subgenual están hiperactivas, funcionando como un "cortocircuito" de tristeza, culpa y desesperanza que impide que la información fluya.La intervención: electrodos en el centro del cerebroLa solución propuesta fue la estimulación cerebral profunda (DBS, por sus siglas en inglés), una tecnología ya probada en pacientes con Parkinson pero innovadora en el tratamiento de la salud mental. El procedimiento consistió en implantar cuatro electrodos diminutos en las áreas más profundas del cerebro para reorganizar los circuitos eléctricos. La cirugía se realizó con la paciente consciente, utilizando anestesia local, lo que permitió una interacción en tiempo real entre los médicos y Lorena mientras se modulaban los impulsos eléctricos."Tú diriges una orquesta y hay unos instrumentos que están desafinados, la corriente los afina. ¿Qué hace el neurotransmisor? El neurotransmisor le sube el volumen, pero está desafinado. Entonces, la orquesta no va a cantar a un unísono. Necesita es con electricidad regular esos instrumentos", señala el doctor Contreras.Durante la cirugía, Lorena experimentó un cambio inmediato al activarse los electrodos. "Sentía que el doctor estaba por allá metiendo. Escuché cómo sonaba mi cerebro, en un momento como que estaban modulando una partecita y yo dije, 'Se me fue el nudo.' Yo siempre tenía un nudo en la garganta. Estaban subiendo el impulso. Yo no sé qué hicieron. Yo no sé en dónde tocó el doctor y yo dije, 'Se me fue el nudo que tengo en la garganta.' Sentí un alivio", recuerda Lorena sobre lo que sintió.Los resultados de la innovadora cirugíaUn año después de la intervención, Lorena vive con un generador de impulsos o batería alojado debajo de su clavícula, conectado a los electrodos cerebrales.Este dispositivo funciona como un regulador externo que ella misma puede gestionar según sus necesidades emocionales. "El doctor lo ajusta y lo único que yo puedo hacer es o encender o apagar la estimulación o cambiarlo de programa porque dejan ciertos programas prediseñados dependiendo mis necesidades", explica.Si Lorena siente que la desesperanza comienza a dispararse tras un evento externo, puede activar un programa específico para controlarla. Sin embargo, aclara que la tecnología no elimina las emociones humanas naturales: "La tristeza en mí sigue existiendo, la nostalgia, pero de manera normal, no de manera ya patológica".Un nuevo comienzo en España para LorenaLa evolución de la paciente ha sido drástica. De estar "paralizada" por la ansiedad y la depresión, Lorena ha recuperado su funcionalidad al punto de mudarse a Madrid, España, donde actualmente trabaja.Ella estima su mejoría en un 80% y destaca pequeños gestos cotidianos como grandes victorias: "Siento que el hecho de estar aquí sentada, de haberme maquillado, de haberme peinado, de sentir felicidad al verte, al contarte esta historia, al dar luz. Eso para mí ya es ganancia".Esta cirugía representa una esperanza para miles de pacientes en Colombia que no encuentran alivio en la medicina tradicional. Para Lorena, los electrodos se han convertido en un soporte vital que ella describe con afecto: "Te tengo aquí. Eres como un corazoncito más. Me estás ayudando bastante".
Murió el general (r) Víctor Delgado, director de la Policía Nacional cuando ocurrió la toma y retoma del Palacio de Justicia, en noviembre de 1985.El oficial retirado tenía 96 años y la institución expresó su pésame por su fallecimiento este sábado 15 de noviembre, 40 años después de un hecho que marcó la historia de Colombia.Según la Policía Nacional, el legado de Víctor Delgado “marcó un hito en la evolución y modernización de nuestra institución. Su liderazgo visionario impulsó la creación del Servicio Aéreo Policial y promovió avances fundamentales que fortalecieron a esta institución centenaria y al servicio que prestamos a los colombianos”.Lo que dijo el general (r) Víctor Delgado sobre la toma y retoma del Palacio de JusticiaEl oficial retirado comandó el operativo con el que se tomó el cuarto piso del palacio, donde fueron hallados los cuerpos de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia.Según él, en una entrevista que rindió ante el Consejo Superior de la Judicatura en el año 2000, “el señor Presidente de la República (Belisario Betancur) dijo de manera clara y empática que él asumía la responsabilidad del operativo realizado en el Palacio de Justicia”. Subrayó que “quienes llegaron con propósitos criminales para asesinar fueron los guerrilleros (del M-19) que se tomaron el palacio”.Sobre el operativo adelantado, dijo que “en ningún momento me enteré de la orden de suspensión de las operaciones militares en el Palacio de Justicia y tampoco tuve información de que esa orden hubiera sido dada por el Presidente de la República o por otros manos”.El entonces juez Uriel Alberto Amaya pidió investigar al hoy fallecido general (r) Víctor Delgado. Dijo que hace 40 años “hubo un desmedido uso de la fuerza, hubo desapariciones de personas que salieron vivas del Palacio de Justicia, alguna de ellas reconocidas, incluyendo magistrados de las altas cortes, a través de los videos que fueron transportados a la Casa del Florero y después desaparecieron; dos guerrilleras que también salieron con vida. Una de ellas logró escapar y terminó en México, la otra desapareció; personal de la cafetería que seguramente fue tomado como si fueran auxiliares de la guerrilla y que también desaparecieron, más el propio proceso militar de la retoma, que con base en las pruebas técnicas que en ese momento se adelantaron dictámenes periciales de peritos forenses, expertos en balística, etcétera, se determinó que varias de estas muertes al interior del palacio, incluso de los propios rehenes, se debió al propio fuego de la institucionalidad pública a través de las Fuerzas Militares”.POR SANDRA SORIANO SORIANOCOORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOLsmsorian@caracoltv.com.co
El coronel en retiro Luis Alfonso Plazas Vega era el comandante de la Escuela de Caballería en la operación para recuperar el Palacio de Justicia, el 6 de noviembre de 1985. Desde Estados Unidos, en donde vive, reconoció que la inteligencia militar hizo cosas indebidas.Según su declaración, “en el tema del Palacio de Justicia la actuación del Ejército es un caracol blanco con una pequeña manchita, que son los errores cometidos por la inteligencia militar. Creo que los miembros de la inteligencia militar hicieron cosas indebidas, me parece que lo que se está diciendo y lo que hay en las sanciones que hay contra algunos miembros de la inteligencia militar establece que ellos no obraron como debieron obrar”.Y sostuvo que “el primero de los errores cometidos por la inteligencia militar y nacional es no haber descubierto a tiempo el asalto que venía en camino”.Según él, la toma fue planeada por “Pablo Escobar con los miembros del M-19. (…) Decidieron acabar el Palacio de Justicia porque sencillamente querían acabar con la extradición” y “el día 6 de noviembre se iba a decidir la exequibilidad del tratado de extradición firmado por Colombia y los EE. UU.”. (Lea también: Habla el juez que llamó a juicio a la cúpula del M-19 por la toma del Palacio de Justicia)“Los bandidos en los planes para el asalto al Palacio de Justicia les pusieron el nombre de Rehenes Fundamentales a esos cuatro magistrados de la Sala Constitucional”, añadió, recalcando que “el señor Pablo Escobar le ofreció al M-19, dos millones de dólares para apoyar económicamente el asalto al Palacio de Justicia” y prometió dar un millón más si quemaban los expedientes del narcotráfico.Apoyo de Estados Unidos en operativo para recuperar el Palacio de JusticiaPlazas Vega detalló que “contamos con el apoyo militar de los EE. UU. de América, nos apoyó con explosivos, los envío desde Fort Clayton, donde estaba el Comando Sur, en un avión militar nos mandó los explosivos”.“Cuando ya estaba en la Plaza de Bolívar le comuniqué a mi general Arias que el dispositivo estaba tomado y él dijo que esperara un momento, esperamos unos minutos, parece que fueron 20 minutos, a mí me parecieron tres horas y dijo ‘la orden del Gobierno nacional es intervenir el Palacio de Justicia, así que procedan’. Ingresamos con los vehículos al Palacio de Justicia, permitimos que las tropas de a pie pudieran ingresar e inició una batalla que duró 28 horas, en la cual, como estaba dada la orden del Gobierno nacional dada al comandante del Ejército, la tarea era recuperar el Palacio de Justicia”, describió.Plazas Vega aseguró que rescataron “por lo menos 260 personas con vida de las manos de los terroristas y se mantuvo el Estado de derecho” y resaltó que “nosotros no teníamos capacidad de negociación, los militares no tienen por qué. (…) En ese consejo de ministros se pidió la intervención, no se pidió nunca negociar”. (Lea también: Holocausto Palacio de Justicia: documento exclusivo narra el fallido intento de diálogo con el M-19)NOTICIAS CARACOL
Hace 40 años, hacia el medio día, terminaba la polémica retoma del Ejército al Palacio de Justicia, luego del asalto a sangre y fuego de un comando del M-19. Este viernes, los magistrados de las Altas Cortes, otros representantes de la justicia, así como las víctimas y sus allegados, encabezaron la conmemoración de este oscuro capitulo de nuestra historia, que sigue generando controversias y preguntas sin resolver.Durante los actos de homenaje a quienes murieron y de quienes su paradero aun se desconoce, se escucharon voces pidiendo la verdad, justicia y reparación. Además, en la Catedral Primada de Colombia, los arzobispos también invitaron a la reflexión tras los hechos ocurridos hace cuatro décadas. Los mensajes durante conmemoración del holocausto del Palacio de JusticiaCardenal Luis José Rueda, arzobispo de Bogotá: “De la curiosidad, rápidamente podemos pasar a la indiferencia y al olvido, mientras que de la compasión, podemos avanzar desde la memoria responsable a la cercanía, al diálogo, al encuentro. (...) La mirada de Jesús, compasiva, llega también a la conciencia del victimario, porque Jesús sabe mirar el corazón de todos”. Gabriel Andrade, quien es hijo de un magistrado auxiliar del Palacio de Justicia asesinado, sufrió una realidad de algunas de las víctimas: que le estragaran a su familia los restos de un cuerpo que no correspondían a su ser querido. En el homenaje este viernes, aseguró: "Su desaparición no fue un accidente, sino el desenlace silenciado que siguió la irrupción violenta y el subsecuente manejo inadecuado, cuando menos, de la crisis. El acto miserable y cobarde de la guerrilla del M-19 fue la condición sine qua non para que la vida del magistrado auxiliar y toda las vidas que se perdieron y desaparecieron allí se esfumaran en el vacío de la impunidad".Presidente de la Corte Suprema de Justicia, Octavio Augusto Tejeiro: “Es un acto de reconocimiento al martirio mismo, al sufrimiento, al dolor, por todo lo que tuvieron que sufrir en nombre de la justicia, de la patria, la democracia, y de todas y todos nosotros. Ellos se sacrificaron para que nosotros estemos hoy aquí. Para que podamos dialogar".Jorge Enrique Ibañez, Presidente de la Corte Constitucional: “El pacto del silencio en unos casos, y el silencio resultante de las leyes que autorizaron a otros indultos, o regularon las cesaciones de procedimiento, han impedido conocer toda la verdad de lo que aquí terminó aconteciendo. Ha privado a la sociedad colombiana de conocer la verdad judicial".Mauricio Fernando Rodríguez, presidente de la Comisión Nacional de Disciplina Judicial: “No podemos hablar de verdadera justicia sin reparación, sin reconocer a los seres humanos detrás de las injusticias, y detrás de las tragedias, y ello aplica para todos los campos del derecho".Jorge Enrique Vallejo, presidente del Consejo Superior de la Judicatura: “Aquella horrible noche no ha cesado. Y su penumbra apenas rota por el fuego que incineraba vidas, procesos, y civilidad, aún campean nuestra patria mientras esperamos los primeros rayos de un nuevo día cuando la verdad florezca".Luis Alberto Álvarez, presidente del Consejo de Estado: “Es inaceptable que se exalte el heroísmo de este hecho doloroso porque eso ofende a las víctimas y humilla la memoria de nuestros muertos".LAURA VALENTINA MERCADONOTICIAS CARACOL DIGITAL
Cuarenta años después del holocausto del Palacio de Justicia ocurrido el 6 y 7 de noviembre de 1985, Noticias Caracol obtuvo en exclusiva un documento del entonces senador Luis Carlos Galán Sarmiento, quien para ese entonces ya aspiraba a la Presidencia de la República. En la misiva, narra lo que pasó en el Palacio, el intento fallido de negociación con el M-19 por parte de las autoridades y sus conversaciones con el entonces presidente Belisario Betancur.Galán entregó el escrito al Tribunal Especial de Instrucción Criminal en mayo de 1986. En este documento de ocho páginas, que se creyó perdido entre anaqueles e indultos, el senador del Nuevo Liberalismo detalla los esfuerzos del gobierno para establecer una negociación, según el relato que le hizo el ministro de Justicia, Enrique Parejo, en la madrugada del 7 de noviembre. Fue el general Víctor Delgado Mallarino, director de la Policía, quien ofreció que se le propusiera al comando guerrillero terminar el asalto a cambio de garantizarles la vida y un juicio imparcial adelantado por jueces civiles. El gobierno, en pleno, aceptó la propuesta, y se designó a Parejo para concretar el diálogo con Andrés Almarales, jefe del M-19 a quien conocía. Sin embargo, en el instante decisivo, el diálogo se acabó. Parejo le contó a Galán que "el general Delgado Mallarino había ingresado al lugar donde se hallaba el ministro para decir que la Policía ya se había tomado el cuarto piso y no había encontrado nada".El ministro Parejo protestó, señalando que la acción de la fuerza pública al ingresar al cuarto piso había impedido el diálogo con Almarales. Ante la protesta de Parejo, el presidente Betancur se acercó para pedirle que se calmara, argumentando "que había demasiada atención y era mejor no agravar la situación".Según el relato consignado por Galán, a partir de ese momento, la posibilidad de un diálogo humanitario desapareció, y el desenlace fatal se precipitó. Al final del 7 de noviembre, Galán conoció el "terrible balance de la tragedia", en la que murieron al menos 100 personas y actualmente ocho siguen desaparecidas. La conversación entre Luis Carlos Galán y Belisario BetancurGalán se encontraba en la Comisión Tercera del Senado cuando se enteró de la toma, hacia las 11:40 de la mañana del 6 de noviembre. Observó de cerca la confusión militar que rodeaba la Plaza de Bolívar. "Allí vi algo más de 80 soldados del batallón Guardia Presidencial que después de rendir honores a un embajador rompían filas y tomaban posiciones acostados a lo largo de los prados y las esquinas de los patios que separan el Palacio del Capitolio", indicó. Aunque Galán intentó comunicarse con el presidente Betancur en varias ocasiones para ofrecer su apoyo y solidaridad, su llamada solo fue atendida a las 4:15 de la tarde. El mandatario de ese entonces le informó que había consultado con los expresidentes Pastrana Borrero y Turbay Ayala, junto con otros líderes políticos, y que todos coincidían en que el gobierno no podía negociar con el M-19.El Presidente le explicó a Galán que la fuerza pública ya controlaba la mayor parte del Palacio y que los guerrilleros y los principales rehenes estaban reducidos a una zona específica. En ese momento todo dependía de la decisión de tumbar o no la puerta, pues una vez esto sucediera las autoridades lograrían someterlos. Dada esta explicación, Betancur, según narró la declaración, procedió a preguntarle su opinión al entonces senador Galán, a lo que este respondió: "Le contesté que era muy difícil opinar con los elementos de juicio a mi alcance y le pregunté entonces cuál era el criterio del presidente de la Corte Suprema (Alfonso Reyes Echandía)", quien murió en el holocausto. Galán añadió que escuchó por radio "el llamamiento al cese del fuego" por parte del magistrado. Betancur "guardó silencio". Galán, insistiendo en la importancia de la voz del magistrado, narró en su declaración que le dijo al mandatario que, si bien el presidente de la Corte "no era en ese momento un hombre libre, su punto de vista debería ser considerado porque en todo caso el doctor Reyes Echandía tenía una apreciación de las circunstancias que debía tenerse en cuenta". NOTICIAS CARACOL DIGITAL
Uriel Alberto Amaya es el juez que hace 36 años llamó por primera vez a juicio a la cúpula del M-19 por la toma del Palacio de Justicia. Su histórico fallo, proferido el 31 de enero de 1989, señaló múltiples irregularidades y de delitos atroces que no se podían calificar como delitos políticos.Amaya, que en ese momento era el juez 30 de instrucción criminal, explicó que para la época se delegaron a unos ocho juzgados, “que hacían una labor similar a la que hace la Fiscalía en el sistema acusatorio”, y recogieron las pruebas del holocausto del 6 y 7 de noviembre de 1985, en el que no solo se analizó el actuar de los guerrilleros que se tomaron el Palacio de Justicia, sino también el de los militares que recuperaron el edificio. (Lea también: Un recorrido por el Palacio de Justicia en medio del holocausto: reconstrucción virtual)Presuntas irregularidades cometidas por Ejército en retoma del Palacio de Justicia“Lo que se detectó desde el punto de vista del análisis judicial fue que lo único que interesaba allí era el proceso militar de recuperación del Palacio de Justicia y de sometimiento a la guerrilla que había tomado el palacio y a los rehenes. En esa medida hubo un desmedido uso de la fuerza, hubo desapariciones de personas que salieron vivas del Palacio de Justicia, alguna de ellas reconocidas, incluyendo magistrados de las altas cortes, a través de los videos que fueron transportados a la Casa del Florero y después desaparecieron; dos guerrilleras que también salieron con vida. Una de ellas logró escapar y terminó en México, la otra desapareció; personal de la cafetería que seguramente fue tomado como si fueran auxiliares de la guerrilla y que también desaparecieron, más el propio proceso militar de la retoma, que con base en las pruebas técnicas que en ese momento se adelantaron dictámenes periciales de peritos forenses, expertos en balística, etcétera, se determinó que varias de estas muertes al interior del palacio, incluso de los propios rehenes, se debió al propio fuego de la institucionalidad pública a través de las Fuerzas Militares”, dijo el exjuez Amaya.Los delitos que cometieron los guerrilleros del M-19El exfuncionario habló de los “graves delitos que cometieron asociados al supuesto actuar político por parte del M-19, incluida la toma de los rehenes y la puesta de ellos como mecanismos de protección, varios de ellos fallecieron en manos de la propia guerrilla de las escuadras que se distribuyeron en los distintos pisos, lo cual, por supuesto, generó un riesgo que finalmente tuvo la consecuencia de la muerte de muchos de ellos”.Sobre cómo procedieron los criminales, el exjuez dijo que se basaron en los “expertos técnicos de todo tipo y por la propia reconstrucción de los testigos que lograron sobrevivir a dicha tragedia”, con lo que “fue posible determinar cómo se adelantó el operativo táctico por parte de la guerrilla en los diferentes escenarios y pisos del palacio, y allí se detectó que varios de ellos, además de las muertes que causaron cuando ingresaron al propio establecimiento, incluido de policías que estaban prestando servicio de vigilancia, celadores, personas ajenas que estaban simplemente de visita, fueron asesinados por ellos para efectos de inmediatamente acceder a esa al edificio”.“En varios de los casos se determinó que, estando los rehenes protegidos, entre comillas, por la guerrilla, fueron expuestos para efectos de protegerse ellos mismos y esa exposición al combate generó sus muertes y algunos sobrevivieron milagrosamente”, añadió, precisando que hubo “una clara violación del derecho internacional humanitario, del derecho a la guerra, que era un régimen normativo vinculante para el actuar de la fuerza pública y por supuesto en un escenario político, entre comillas, por la propia guerrilla que estaba actuando a nombre de esos supuestos ideales en esa en esa toma del palacio”. (Lea también: La historia de Orlando Arrechea, quien sobrevivió dos veces al holocausto del Palacio de Justicia)Aclaró que “como jueces lo que hicimos fue determinar responsabilidades penales en cabeza, tanto de las autoridades públicas que actuaron allí en condición de militares como de la guerrilla”, por lo que llamó “a juicio, tanto a los autores materiales de la guerrilla, ellos fallecieron, como los autores intelectuales de la organización guerrillera, que eran todos aquellos actores que promovieron, facilitaron, idearon el plan de la toma”.Pero que fue el “gobierno de turno, con el fin de facilitar un supuesto proceso político de paz con la guerrilla del M-19, (el que) promovió mecanismos que generaron la amnistía y el indulto de esta cúpula, de estos actores guerrilleros por los delitos que se cometieron en el pasado para efectos de facilitar ese proceso de paz. Es decir, que el tema de la amnistía y el indulto fue una decisión política totalmente ajena a las decisiones que tomamos como jueces, en las cuales establecimos, probamos, demostramos la existencia de graves delitos”.Lamentó que “los rehenes, las víctimas civiles, la alta cúpula de la rama judicial del poder público, los jueces y todas las distintas personas que quedaron en ese fuego cruzado no tuvieron ningún valor desde el punto de vista de su condición humana frente al actuar de la guerrilla absolutamente criminal y la reacción que tuvo el ejército”. (Lea también: Toma y retoma del Palacio de Justicia: la petición de los seres queridos de los desaparecidos)“No ha sido compensado históricamente, tanto porque las responsabilidades que se determinaron allí al final del día no tuvieron ningún efecto, como por el nulo esclarecimiento de muchas de esas desapariciones que se dieron allí, que hasta la fecha los familiares interesados no tienen respuesta alguna”, agregó.NOTICIAS CARACOL
Cuarenta años han transcurrido desde que el Palacio de Justicia fue tomado a sangre y fuego, bombardeado, incendiado y arrasado durante 28 horas, en lo que se ha denominado el holocausto de esa sede del poder judicial. Después de 14.600 días y el paso de ocho presidentes, la impunidad sigue siendo una llaga lacerante que ha impedido la cicatrización en Colombia. La toma y retoma del Palacio de Justicia, ocurrida el 6 y 7 de noviembre de 1985, dejó un centenar de muertos, entre ellos 11 magistrados de la Corte Suprema de Justicia, y 11 desaparecidos.La Comisión de la Verdad fue concluyente en su diagnóstico de este capítulo de la historia colombiana, afirmando que todos fueron responsables. El caso evidenció un abismo de orillas en disputa donde la política se impuso sobre la justicia. Entre las responsabilidades señaladas se encuentran la del M-19 por convertir a civiles en rehenes en una "irracional toma armada". Para algunos, lo que hizo la guerrilla fue el antecedente que permitió la acción posterior del Ejército. También responsabilidad del presidente de entonces, Belisario Betancur, por caer en el silencio frente al tema: su Gobierno por nunca saber explicar tantas indecisiones.Responsabilidad también de las fuerzas armadas por un exceso de fuerza que sigue causando estupor. Para algunas víctimas, la tragedia se tomó como una venganza del Ejército y los agentes del Estado contra el M-19 por burlas anteriores, como el robo de armas del cantón o la espada de Bolívar. Dicen que las ganas de acabar con el grupo subversivo y la necesidad de un triunfo llevaron a que se "pasara por encima de todo el mundo".También están la política y sus partidos de ese entonces, que no permitieron un debate razonado de responsabilidades, y el periodismo, que en el momento crucial de la batalla optó por callar.A pesar de que las autoridades sabían de los planes del M-19 desde el 18 de octubre de 1985 —19 días antes de la toma guerrillera— y así lo reportaron varios periódicos, el Palacio de Justicia estaba desprotegido el 6 de noviembre, sin un solo miembro de la fuerza pública resguardando a los jueces. El Estado fue condenado internacionalmente años después por la barbarie de las torturas y desapariciones.La impunidad se ha ido tragando el holocausto a destiempos. Sin embargo, la memoria se mantiene viva a través de la resistencia de los familiares de las víctimas.Alejandra Rodríguez Cabrera, hija de Carlos Augusto Rodríguez Vera, el administrador de la cafetería del Palacio, ha dedicado cuatro décadas a la búsqueda de la verdad de su padre, quien fue víctima de desaparición forzada a los 29 años.Alejandra tenía 35 días de nacida cuando ocurrieron los hechos. Ella ha logrado determinar, con base en testimonios de dos militares, que su padre fue llevado a las caballerizas del cantón norte, fue torturado y murió durante dichas torturas. No obstante, a la fecha, no se tienen los restos óseos de él para alcanzar esta certeza. Carlos Augusto, nacido en Bogotá el 26 de julio de 1956, era el menor de tres hermanos y había asumido la administración de la cafetería tan solo cuatro meses antes del holocausto.De igual manera, María del Pilar Navarre Urrea rememora la ausencia de su esposo, Héctor Jaime Beltrán Fuentes ("Jimmy", como le decía de carió), quien trabajaba en la cafetería y fue desaparecido. Aunque sus restos mortales fueron hallados por las autoridades hace 8 años, Pilar insiste en que Colombia no debe olvidar lo ocurrido.Los familiares han mantenido esta fe y resistencia, no para fomentar el odio ni los rencores, sino para recordarle al país que esta tragedia no se puede repetir. Las víctimas del Palacio no renuncian a la verdad y a la justicia, a pesar de que son conscientes de que cada año que pasa se sepultan un poco más las esperanzas de alcanzarlas plenamente.NOTICIAS CARACOL
Este jueves, hace exactamente cuarenta años, Colombia vivió uno de los episodios más traumáticos de su historia: la toma y retoma del Palacio de Justicia en pleno corazón de la democracia, la Plaza de Bolívar en Bogotá. Basados en decenas de videos y fotos, el departamento de graficación de Noticias Caracol levantó un set virtual que reconstruye lo que era el interior del palacio de justicia el día del holocausto.El asalto del M-19La operación del M-19 inició en medio de una mañana lluviosa, con un grupo inicial de siete guerrilleros, entre ellos el comandante y abogado Alfonso Jacquin e Irma Franco, que ingresaron al edificio de la Corte Suprema de Justicia. A las 11:40 a.m., el asalto escaló. Dos camiones, dirigidos por el comandante militar Andrés Almarales, irrumpieron violentamente por la entrada de los parqueaderos, aseinando a los primeros vigilantes. La misión central del grupo insurgente era clara: presionar al presidente Belisario Betancur a través de un "juicio popular" en el que se le juzgaría por el incumplimiento de los acuerdos de paz.El objetivo clave estaba en el cuarto piso, donde la Sala Constitucional, presidida por el magistrado Manuel Gaona Cruz, discutía la ponencia sobre la inconstitucionalidad del Tratado de Extradición de colombianos a Estados Unidos. Al mediodía, el M-19 tenía como rehenes a cerca de 350 personas, incluidos los magistrados de la Corte Suprema y del Consejo de Estado, empleados y visitantes.La respuesta militarLa respuesta del Estado no tardó en llegar. Policía, F-2 y el Batallón Guardia Presidencial se desplegaron rápidamente, mientras helicópteros sobrevolaban el área. A las 2:00 de la tarde, la retoma militar se hizo oficial. Un tanque del Ejército irrumpió en la puerta principal del Palacio. Bajo el mando del general Jesús Armando Arias Cabrales y con el coronel Alfonso Plazas Vega al frente de las unidades blindadas, los tanques Cascabel y Urutú avanzaron.El coronel Plazas Vega, en una declaración a la prensa que pasó a la historia, aseguró haber entrado con los carros por orden directa, defendiendo la efectividad de los vehículos bajo fuego cruzado. "Recibí fuego de todas partes, pero los vehículos son buenos”, dijo.A las 3 de la tarde, el Palacio estaba cercado por tierra y por aire. Las explosiones y el fuego se extendían en su interior. Se temía por la vida de los rehenes y los magistrados que quedaban en grave peligro. Decenas de personas salían en fila y con las manos en alto, otros eran sacados en camilla heridos y conducidos a la Casa del Florero, convertida en central de mando de la retoma."Por favor, que cese el fuego"En un acto desesperado por la vida de sus compañeros, la voz del presidente de la Corte Suprema, Alfonso Reyes Echandía, se escuchó en la radio nacional, en un dramático mensaje que clamaba al Presidente Betancur detener el operativo: "Por favor, que cese el fuego. La situación es dramática, estamos aquí rodeados de personal del M-19... es de vida o muerte."El llamado fue ignorado. El General Arias Cabrales tomó el mando total de la operación, y a pesar de la salida de decenas de rehenes, el combate se intensificó. Al caer la noche, una explosión sacudió el Palacio, y un incendio de grandes proporciones se apoderó de la edificación, consumiendo gran parte de los archivos judiciales. El fuego, que se extendió hasta la mañana siguiente, no solo destruyó el edificio, sino que también calcinó evidencia clave. Incluso, después de la retoma y en horas de la mañana del jueves, se registraron ejecuciones, como la del magistrado Manuel Gaona Cruz. El coronel Plazas Vega declaró que la situación estaba "perfectamente controlada" y que la mayoría de los rehenes vivos habían sido rescatados. "Hemos tenido algunas bajas, pero la gran mayoría de bajas son de ellos y sobre todo hemos rescatado casi la totalidad de los rehenes que se encontraban vivos”, dijo en su momento.Sin embargo, el "rastrillo militar" posterior reveló el horror: cuerpos carbonizados y restos que evidenciaban torturas y ejecuciones. Al amanecer del jueves 7 de noviembre, el Palacio era un esqueleto humeante y en ruinas. Más de un centenar de muertos fue el saldo, incluyendo 11 magistrados de la Corte Suprema. Además, actualmente ocho personas continúan desaparecidas. NOTICIAS CARACOL DIGITAL
Mauricio Gaona, otro de los huérfanos de la toma y la retoma del Palacio de Justicia ocurrida el 6 y 7 de noviembre de 1985, 40 años después habló con Noticias Caracol sobre lo que fueron los últimos meses de vida de su padre, el magistrado Manuel Gaona Cruz, quien para ese entonces exponía su ponencia dándole luz verde al tratado de extradición, clave en la investigación del holocausto.En una entrevista exclusiva, Gaona, abogado constitucionalista y Oppenheimer Scholar, reveló que por más de 30 años ha investigado lo ocurrido en la toma y la retoma, y recientemente lanzó un proyecto multimedia llamado ManuelGaonacruz.org, debido a que para él hay "una especie de silencio para que no se supiera lo ocurrido dentro de Palacio"."Ninguno asumió realmente lo que hizo, sino al contrario comenzaron a manipular la historia, pero nos dimos cuenta principalmente que los grandes responsables del crimen de Manuel Gaona Cruz, particularmente los ex miembros del M-19, lo explotaron hasta el máximo y lo siguen haciendo de una forma tal que, no solo negaron la inhumanidad del crimen atroz, sino que han tratado de convertirlo en parte de su propaganda, entonces el país perdió su memoria histórica", sentenció.Para él, hay "dos grandes culpables": la guerrilla del M-19, que cometió "un acto de terrorismo" al disparar a civiles y "ejecutar a jueces de la suprema Corte"; y el mando operativo del Ejército, que "inició disparando con tanques de guerra hacia una institución en donde habían más de 400 civiles".Las amenazas de Pablo Escobar al magistrado asesinado Manuel Gaona Cruz Manuel Gaona Cruz se enfrentó, a sus 43 años y con una hija de 10 meses, al "mayor Criminal que tenía, no solo Colombia y el mundo en 1985, que era Pablo Escobar, sino también contra la organización más rica y poderosa en ese año, que era el cartel de Medellín".El legado de su padre, según Mauricio Gaona, es "la convicción de obrar correctamente en la vida, la decisión de no negociar sus principios, bajo ninguna circunstancia aún las más difíciles, aún en contra de su propia seguridad". La amenaza era tan inminente que, según relata Gaona, en el sobre de la última misiva enviada por Escobar antes de la toma solo iba "una carta en blanco y un escapulario, no había nada más". Ante la inminencia de la tragedia, el magistrado optó por sentarse en su máquina de escribir.La noche previa al asalto, Gaona Cruz explicó a su familia que lo iban a obligar a hacer algo incorrecto que él no haría. Les dejó una frase que jamás olvidará: "Yo tengo que hacer lo que tengo que hacer, porque nadie lo va a hacer". Llevaba bajo el brazo su ponencia de extradición, la cual declaraba la figura de extradición de los criminales como "plenamente constitucional". ¿Qué se sabe del asesinato del magistrado?Manuel Gaona Cruz fue asesinado alrededor de la 1:00 de la tarde del jueves 7 de noviembre. En ese momento, "la guerrilla no tenía ninguna opción, simplemente estaba cumpliendo una orden, un compromiso". Su hijo detalló que su padre fue el último magistrado de la Sala Constitucional en quedar vivo. Tras su ejecución, se realizó un estudio pericial que demostró la trayectoria de las balas a 32 cm de distancia, disparadas por dos tiradores.El experto refuta las versiones que intentaron manipular la historia negando el uso de armas cortas por la guerrilla del M-19. "En el caso de Manuel Gaona, las balas serán de 9 mm y de pistola", aseguró. Además, seis testigos declararon haber visto esas pistolas y cómo fueron usadas.Mauricio Gaona concluyó que los testimonios de los testigos presenciales fueron acallados, y se instaló "una ley de manipulación completa de la historia", donde los responsables comenzaron a culparse mutuamente "como si las víctimas hubieran fallecido, pero nadie las hubiera asesinado".NOTICIAS CARACOL DIGITAL
La toma y retoma a sangre y fuego del Palacio de Justicia en noviembre de 1985 marcó la vida de centenares de funcionarios del poder judicial. Cuarenta años después, las cicatrices dejadas por las balas de quienes interrumpieron y atacaron el Palacio parecen no sanar. Uno de los sobrevivientes es Orlando Arrechea Ocoró, quien en ese entonces se desempeñaba como Oficial Mayor de la Secretaría de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia. Arrechea no solo sufrió el secuestro a manos del M-19 y vio morir asesinados a varios de sus compañeros de trabajo, sino que sobrevivió a una tragedia posterior aún más horrible: fue torturado a manos de militares.Orlando Arrechea, originario del Cauca, contó en Noticias Caracol con orgullo el trabajo que realizaba en el Palacio de Justicia y recordó que era amigo incluso de los periodistas que pasaban los días frente a su oficina. Previo a la toma y retoma, comentó que era un "secreto a voces" que la Corte iba a ser atacada. "Todo el mundo lo sabía, en la cafetería todo el mundo hablaba de eso", afirmó, aunque aseguró que nunca imaginaron las dimensiones que tendría la tragedia.El miércoles 6 de noviembre de 1985, Arrechea salió a la cafetería, una costumbre diaria. De repente, se escucharon explosiones. En un momento, el administrador Orlando Bayo empezó a correr, y Arrechea, aunque le gritó, lo vio morir asesinado. El Ejército ingresó brevemente y usó escaleras para rescatar a la esposa del entonces ministro de Gobierno, Jaime Castro, y al hermano del presidente Belisario Betancur, prometiendo regresar por los demás, aunque nunca lo hicieron. Arrechea fue sacado del Palacio a las 4 p.m., junto a otros rehenes, caminando en fila y pegados a la pared.La alegría por la libertad duró poco. Al salir, Arrechea y otros fueron llevados a la Casa del Florero. Le contó a Noticias Caracol que allí, a manos de los militares, padeció "la más horrible tragedia que un inocente pueda soportar, la tortura". Arrechea se encontraba indocumentado. Los militares interrogaban a cada rescatado, con la sospecha de que los guerrilleros intentarían salir haciéndose pasar por empleados. Alrededor de las 6 o 7 p.m., los más jóvenes fueron llevados al segundo piso, donde se realizaban los interrogatorios a cargo de la Inteligencia Militar.Allí comenzaron las acusaciones y el "ablandamiento". Arrechea fue golpeado con "trompadas, patadas". Se le dijo directamente que era guerrillero, y lo acusaron de haber estado en la toma de Corinto, algo que él negó rotundamente. El Ejército, posteriormente, lo reportó como sospechoso en un oficio, incluyéndolo en una lista de seis personas detenidas en las inmediaciones del Palacio para establecer sus identidades.El temor de Arrechea se intensificó cuando supo que lo llevarían a la Escuela de Caballería en Usaquén. Arrechea ideó una estrategia de supervivencia: escribir su nombre en papelitos y lanzarlos a los periodistas que lo conocían. Quería que supieran que no estaba ni en su oficina ni en el Palacio, y que no había desaparecido.En Usaquén, el sufrimiento continuó. Fue enviado a las caballerizas y sometido a torturas, posiblemente "más fuertes" que las anteriores, siendo llamado "delincuente". Una persona lo reconoció al ingresar a la guarnición militar y avisó a su familia. Este relato coincide con el documental "Huellas de Desaparición", realizado por Forensic Architecture y la Comisión de la Verdad.Arrechea aseguró que lo ocurrido a un exguerrillero llamado William Almonacid —quien aparece en una imagen junto a él en una camioneta, y que luego apareció muerto con un "tiro de gracia" después de haber estado en Usaquén— era lo que intentarían hacer con él, y que solo "Dios me salvó". Un familiar logró identificarlo al día siguiente al pedir un certificado de sueldo en el Ministerio de Hacienda.Pese a haber demandado a la Nación por todo lo vivido, su caso en el Consejo de Estado está paralizado. Arrechea lamentó que se haya "inventado la prescripción", alegando que debieron haber denunciado en los dos años siguientes. Después de cuarenta años esperando, Orlando Arrechea, quien sobrevivió dos veces al Holocausto del Palacio de Justicia, confía solo en la justicia divina.NOTICIAS CARACOL
El expresidente Álvaro Uribe anunció este miércoles que pedirá a la bancada de su partido, el Centro Democrático, buscar una coalición política en el Congreso para indultar a los militares que participaron hace 40 años en la retoma del Palacio de Justicia, "condenados o todavía en investigación o juicio"."Pediré a la bancada del Congreso del Centro Democrático buscar en coalición una ley o un Acto Legislativo que a los militares que participaron en el rescate del Palacio de Justicia, condenados o todavía en investigación o juicio, les conceda todos los beneficios equivalentes a una sentencia absolutoria", expresó el exmandatario en X en vísperas de la conmemoración de la toma y retoma de la sede judicial.Uribe añadió que la medida debe "tener efecto sobre los fallecidos" para "buscar un texto que no afecte el honor militar" y sostuvo que, aunque "es de justicia", lamenta que "sea tarde".La toma del Palacio de Justicia, situado en el centro de Bogotá, fue perpetrado el 6 y 7 de noviembre de 1985 por el grupo guerrillero M-19, y la posterior retoam del edificio por el Ejército Nacional dejó un centenar de muertos, entre ellos 11 magistrados de la Corte Suprema y del Consejo de Estado y un número no establecido de desaparecidos.En las últimas décadas, varios altos mandos militares han sido condenados por desapariciones forzadas y homicidios relacionados con los hechos, entre ellos el coronel retirado Alfonso Plazas Vega, inicialmente sentenciado y luego absuelto por la Corte Suprema, y el general retirado Jesús Armando Arias Cabrales, condenado por la desaparición de once personas.Los responsables de la toma y retoma del Palacio de Justicia, miembros del M-19 como los cabecillas Andrés Almarales y Luis Otero no fueron procesados judicialmente en su mayoría porque murieron durante la operación militar de recuperación de la sede judicial.En 1990, los integrantes del M-19 que sobrevivieron al conflicto armado se desmovilizaron tras firmar un acuerdo de paz con el Gobierno, que les concedió amnistía por los delitos políticos relacionados con su actividad insurgente.EFE
Pep Guardiola, técnico español del Manchester City, completó el doblete copero nacional tras imponerse al Chelsea en la final de la Copa de Inglaterra (0-1) que une a la Copa de la Liga, que le permite sumar un nuevo título a su palmarés para alcanzar así los 41 trofeos como entrenador y acercarse al histórico registro de Sir Alex Ferguson que acumula 49.El técnico de Santpedor (Barcelona), que ya venció la Copa de la Liga en marzo ante el Arsenal, se impuso a los 'Blues' gracias a un remate de espuela de Antoine Semenyo en la segunda parte que le dio a la entidad su octava FA Cup y la tercera para el entrenador español.Con esta victoria, Guardiola completa su segundo doblete nacional que ya consiguió en la temporada 2018/2019, cuando derrotó al Watford y al Chelsea en sendas finales.El técnico, que disputaba su cuarta final consecutiva de la Copa de Inglaterra y que había perdido las dos últimas finales ante el Manchester United y Crystal Palace, sigue rompiendo todos los récords y se coloca a ocho títulos del histórico registro de Sir Alex Ferguson, que lidera la clasificación de técnicos más laureados con 49.Además, ha llegado a esas cifras en tiempo récord, ya que solo ha necesitado 18 temporadas en los banquillos, mientras que Ferguson, que se retiró en 2013, acumuló su extenso palmarés a lo largo de 39 años de carrera, entre su etapa en el Aberdeen y su legendario ciclo en el Manchester United.Desde su llegada al Manchester City en julio de 2016, el técnico ha conquistado 20 títulos, convirtiéndose con amplia diferencia en el entrenador más exitoso de la historia del club.Muy por detrás quedan nombres como Joe Mercer, con cinco trofeos, y técnicos como Manuel Pellegrini, Roberto Mancini o Wilf Wild, todos ellos con tres conquistas.En los 'Citizens' destacan especialmente sus seis títulos de la Premier League, logrados en apenas siete temporadas, incluidos cuatro consecutivos, además de la Liga de Campeones conquistada en la campaña 2022-23, la primera en la historia del club, completando así un triplete histórico junto a la FA Cup.A estos éxitos se suman los 14 títulos que consiguió al frente del Barcelona, donde firmó el histórico 'sextete' en 2009, y los siete logrados con el Bayern de Múnich, elevando su cuenta global hasta los 40 trofeos.En términos estadísticos, el técnico catalán, que alcanzó los 1.000 partidos en los banquillos en noviembre, mantiene una media cercana a un título cada 26 partidos, con lo que, si sigue esta dinámica, necesitaría 234 encuentros más para igual a FergusonCon contrato en vigor hasta 2027, el futuro de Guardiola en el banquillo del City sigue siendo una incógnita, aunque su continuidad le permitiría seguir acercándose a ser el entrenador con más títulos de la historia.Esta temporada tiene muy complicado aumentar su cifra ya que, aunque están inmersos en la lucha por la Premier League, en la que a falta de dos jornadas, necesitan sumar pleno de puntos y esperar un 'pinchazo' del Arsenal.
El Sevilla y el Real Madrid dirimen este domingo en el Ramón Sánchez-Pizjuán un duelo con mayor trascendencia de la que podría parecer, al no jugarse los madridistas nada en el aspecto clasificatorio, pero en el que el equipo de Álvaro Arbeloa debe sacudirse las tensiones que le acompañan ante un conjunto andaluz que se juega un objetivo crucial como amarrar la permanencia.Ambos llegan al choque en una situación muy dispar y con exigencias derivadas de motivaciones radicalmente diversas. Al equipo de Luis García Plaza, tras tres victorias seguidas (1-0 a la Real Sociedad, 2-1 al Espanyol y 2-3 al Villarreal) que le han dado mucho aire, oxígeno puro, le faltaría un punto para sellar la salvación y poner fin a su sufrimiento.Mientras, el conjunto 'merengue', después de ganar 2-0 el jueves al Real Oviedo con bronca en el Bernabéu, especialmente al astro Kylian Mbappé, y posteriores manifestaciones polémicas del delantero francés a las que replicó Arbeloa, está obligado a recuperar su imagen, a zanjar peleas y polémicas internas para acabar bien un curso para olvidar.El Sevilla, duodécimo con 43 puntos tras su impresionante y valiosa remontada en Villarreal (2-3, después de un 2-0 en contra), lo tiene claro: busca dar continuidad a su más que positiva inercia en este tramo final con su cuarto triunfo seguido y quiere que Nervión vuelva a convertirse en un 'manicomio' que lleve en volandas a su equipo, como en sus dos últimas citas en casa ante la Real y el Espanyol.García Plaza, curtido en mil batallas y sobre todo cuando las 'papas' queman, en la lucha por eludir el descenso, ha dejado claro que "no hay nada hecho" y que ante el talentoso Madrid, que te puede hacer un roto en un momento por su calidad pese a no jugarse nada, deben salir a ganar, como en las últimas jornadas.Al Sevilla podría bastarle con un empate y que le beneficiaran un par de resultados más de la decena de rivales también implicados en la pelea por la salvación, con especial atención al Elche-Getafe y al Levante-Mallorca. El madrileño, que recupera tras lesión al punta canterano Isaac Navarro, parece que no hará muchos cambios y podría poner un once similar al que logró un triunfo de mucho peso en Villarreal.Sevilla vs. Real Madrid EN VIVO; hora y dónde ver por TV, partido de La Liga jornada 37Fecha: domingo 17 de mayoHora: 12:00 p.m. (hora Colombia).Estadio: Ramón Sánchez-Pizjuán, Sevilla, EspañaTransmisión: Disney Plus Premium - ESPN.Por otra parte, tras una semana de incendios en el Real Madrid, Kylian Mbappé avivó el último. “Arbeloa me ha dicho que soy el cuarto delantero”, aseguró tras ser suplente en Oviedo.Un malentendido, para el técnico, quien ha restado importancia a las declaraciones del galo y niega cualquier problema personal con él. El perdón ha de consumarse este domingo. Si Mbappé es titular, como anticipó que sería Arbeloa cuando se enteró en directo de las palabras de su futbolista.Un día a día en Valdebebas lejos de lo deportivo. Sin nada en juego en Liga y pensando en un futuro en el que aparece la vuelta de José Mourinho 13 años después al Real Madrid. El portugués es el principal candidato para hacerse con las riendas del equipo la próxima temporada, tras una campaña sin títulos. Esto dejaría a Arbeloa sin su actual puesto. Aún así, ver a su amigo de vuelta asegura le haría estar “muy contento”. Mientras, Arbeloa tiene dos partidos por delante en el cargo. El primero, este domingo ante un Sevilla necesitado de puntos para confirmar su salvación.Tercer partido en una semana para el Real Madrid, por lo que apunta a haber variaciones en el once titular, con el alemán Antonio Rüdiger volviendo al centro de la defensa y Fran García con opciones de rotar en lugar de Álvaro Carreras.Por delante, el inglés Jude Bellingham regresará al once titular, en lugar del argentino Franco Masantuono, y Mbappé lo haría en detrimento de Gonzalo García, a pesar de su gol ante el Oviedo.
El delantero Robert Lewandowski se despedirá este domingo de la afición del Barcelona en el último partido de la temporada en el Camp Nou, un duelo intrascendente para el devenir de LaLiga contra el Betis, que ya ha sellado su billete para la Liga de Campeones.El internacional polaco, que cumple 38 años en agosto y termina contrato este verano, ya fue uno de los protagonistas de la rúa de celebración del título de la semana pasada y este sábado anunció su marcha del club con un mensaje publicado en las redes sociales.Se espera un homenaje para un jugador que, con 119 goles en 191 partidos, ha contribuido a ganar tres Ligas, una Copa de Rey y tres Supercopa de España en cuatro temporadas.El encuentro tendrá otros dos alicientes desde el puntos de vista azulgrana: la posibilidad de terminar la temporada con pleno de victorias como local en LaLiga y la pelea del portero Joan Garcia por el trofeo Zamora, que lidera actualmente con un promedio de 0,87 goles encajados por delante del madridista Thibaut Courtois (1,03).Asimismo, la derrota ante el Deportivo Alavés, condicionada por la resaca del título liguero, terminó de un plumazo con las opciones de igualar el récord de 100 puntos en la clasificación, y también con la racha de once victorias consecutivas y de 55 partidos seguidos marcando en LaLiga.Hansi Flick, ha confirmado que Frenkie de Jong se sumará a la baja ya conocida de Lamine Yamal, y que Marcus Rashford, será duda hasta última hora para estar en el banquillo. 'Raphinha' estará disponible tras cumplir sanción, Joan García será el portero titular y Andreas Christensen tendrá minutos, según ha adelantado el entrenador alemán.Barcelona vs. Real Betis EN VIVO; hora y dónde ver por TV, el partido de la Liga de EspañaFecha: domingo 17 de mayoHora: 2:15 p.m. (hora Colombia).Estadio: Spotify Camp Nou, Barcelona, España.Transmisión: DSportsPor su parte, el Betis llega al feudo del flamante campeón con todos los deberes hechos, después de ganar el pasado martes al Elche (2-1) y, como quinto clasificado, lograr veintiún años más tarde la segunda clasificación de su historia para la Liga de Campeones.El equipo del chileno Manuel Pellegrini. Sin embargo, sufrió el borrón de caer con estrépito en los cuartos de final tanto de la Copa del Rey, contra el Atlético de Madrid, como en la Liga Europa, frente al Sporting Braga portugués, por lo que quiere mostrar su mejor cara en el Camp Nou antes de despedir la campaña en casa el día 23 ante el Levante.El técnico chileno ha destacado que tanto el equipo 'azulgrana' como el Betis "son dos equipos creativos", por lo que cree que se verá "un buen espectáculo" en el Camp Nou.Para ello, Pellegrini cuenta con el condicionante de tener bastantes bajas, sobre todo en la zona defensiva, al no poder contar con los laterales derechos Aitor Ruibal, operado este viernes de un problema en el menisco, y Ángel Ortiz, lesionado desde hace unas semanas como el central Marc Bartra. En los tres casos no podrán volver a jugar esta temporada.Además, no viaja a Barcelona el medio Sergi Altimira por unas molestias en un gemelo y están sancionados el central Diego Llorente y el delantero colombiano Cucho Hernández. Así, el entrenador santiaguino podría dar oportunidades a jugadores que han tenido menos protagonismo como el meta Pau López; Marc Roca; el argentino Giovani Lo Celso, por sus lesiones; o el punta congoleño Cédric Bakambu.
Se siguen revelando detalles de una tragedia que ha conmocionado a la ciudad de Mexicali, México: Vicente, un pequeño de tres años, perdió la vida debido a un golpe de calor severo tras permanecer más de 12 horas encerrado en una camioneta bajo temperaturas que superaron los 45 grados. Su madre, Roxana ‘N’, lo encontró y llamó a las autoridades.La Fiscalía General del Estado de Baja California reveló detalles de la investigación del caso: eran aproximadamente las 1:30 p. m. del sábado 2 de mayo de 2026 cuando Roxana ‘N’, tras haber despertado por segunda vez en el día, comenzó a buscar a su hijo. Al abrir la puerta del vehículo, se encontró con una imagen devastadora: el niño aún permanecía abrochado en su silla de seguridad, pero ya no tenía signos vitales.De acuerdo con los datos entregados, el cuerpo del menor presentaba quemaduras de primer grado en antebrazos y muslos debido a la exposición extrema al calor. En un acto de desesperación, la reacción de la mujer fue tomar el cuerpo inerte de Vicente, ingresarlo a su residencia y recostarlo en un sofá antes de llamar a la línea de emergencias 911 para solicitar auxilio. Por su parte, la fiscal general María Elena Andrade describió que el estado del menor era de una "agonía horrible" que dejó su cuerpo "muy maltratado".La cronología de lo sucedidoLa reconstrucción de los hechos indica que la tragedia se gestó desde la noche anterior. Tras asistir a una fiesta, Roxana ‘N’ llegó a su domicilio hacia las 11:00 p. m. del 1 de mayo. Aunque parece inexplicable para las autoridades, la madre descendió del vehículo y dejó a Vicente asegurado en su asiento posterior.Mientras el niño sufría las consecuencias del encierro, la mujer consumió bebidas alcohólicas y se mantuvo sumamente activa en sus redes sociales, compartiendo estados y con música hasta altas horas de la madrugada.El padre del menor, Juan Carlos Meza, denunció públicamente que la conducta de su expareja en redes es muestra de que no fue un simple descuido: "Te equivocas por una, dos o tres horas, pero no por 14 horas". Incluso señaló que la mujer publicó una frase motivacional a la 1:00 p. m., apenas minutos antes de supuestamente "descubrir" el cuerpo.El proceso legal contra la mujerAnte la gravedad de los hechos, Roxana ‘N’ enfrenta cargos por homicidio con omisión impropia y dolo eventual. Durante la audiencia de vinculación a proceso, la mujer rompió en llanto, pidiendo perdón a su hijo y asegurando que "jamás tendría el corazón para hacerle daño a uno de mis hijos de manera consciente".Por su parte, la defensa intenta mitigar la posible condena de 50 años de prisión apelando al "síndrome del niño olvidado" y a supuestos problemas psicológicos derivados de un proceso de divorcio conflictivo.Este caso no solo ha dejado una familia destruida, sino que ha impulsado la propuesta de la Ley Vicente, una iniciativa liderada por el padre del niño para agilizar los procesos de protección infantil en México. Mientras tanto, Roxana ‘N’ permanece en prisión preventiva a la espera de una nueva audiencia en septiembre.
Thymen Arensman y Egan Bernal mantuvieron sus posiciones en la clasificación general tras una octava etapa del Giro de Italia llena de emoción.Ambos esprintaron hacia la meta como parte de un grupo de la clasificación general en un final montañoso hacia Fermo, lo que les permitió mantenerse en los puestos noveno y decimoquinto de la general, mientras que Jhonatan Narváez (UAE Team Emirates) se llevó la victoria de etapa tras escaparse del pelotón.Filippo Ganna, Magnus Sheffield y Ben Turner intentaron activamente escapar del pelotón, pero no lo lograron en la etapa más rápida de la carrera de este año, en la que Narváez se llevó la victoria en solitario tras formar parte de un pequeño grupo.Ganna dio el primer paso de la etapa, lanzando un ataque junto a Davide Ballerini (XDS Astana) para conseguir una pequeña ventaja. El dúo mantuvo su ventaja a pesar de la persecución a gran velocidad que se formó detrás, con corredores que intentaban unirse a ellos a lo largo de un frenético inicio de etapa.Sheffield intentó entonces en numerosas ocasiones acortar la distancia, pero fue alcanzado, ya que el pelotón perseguidor lo consideraba una amenaza demasiado grande si lograba reunirse con Ganna.La batalla por establecer una escapada continuó durante casi 80 kilómetros, hasta que Narváez realizó un movimiento decisivo junto a su compañero de equipo Mikkel Bjerg y Andreas Leknessund (Uno-X Mobility).Turner formó parte de un gran contraataque una vez que comenzó la parte final montañosa de la etapa, pero este grupo no logró coordinar una persecución exitosa de los líderes.El pelotón por detrás se había reducido entonces a un gran grupo de la clasificación general, con Bernal y Arensman terminando junto a sus rivales más cercanos en Fermo.Clasificación general del Giro de Italia 2026, tras la etapa 81. Afonso Eulálio (Bahrain - Victorious) - 34h 28' 42''2. Jonas Vingegaard (Visma Lease a Bike) - a 3' 17''3. Felix Gall (Decathlon CMA CGM Team) - a 3' 34''4. Christian Scaroni (XDS Astana Team) - a 4' 18''5. Jai Hindley (Red Bull - BORA - hansgrohe) - a 4' 25''6. Giulio Pellizzari (Red Bull - BORA - hansgrohe) - a 4' 28''7. Ben O'Connor (Team Jayco AlUla) - a 4' 32''8. Mathys Rondel (Tudor Pro Cycling Team) - a 4' 56''9. Thymen Arensman (Netcompany INEOS) - a 5' 07''10. Michael Storer (Tudor Pro Cycling Team) - a 5' 11''15. Egan Bernal (Netcompany INEOS) - a 6' 18''