El 3 de junio de 2019, la tranquilidad de la vereda El Compromiso, en Ventaquemada, Boyacá, se rompió antes del amanecer. Carmen Rosa Méndez Duarte, una joven de 26 años y madre soltera de dos niñas de 5 y 2 años, salió de su casa a las 5:00 a. m. a trabajar y un recorrido cotidiano se convirtió en el inicio de una tragedia que hoy tiene a su familia clamando justicia. Séptimo Día investigó el caso.Aquella madrugada, los padres de Carmen la acompañaron hasta la carretera. Minutos después, una llamada telefónica los alertó sobre un supuesto accidente. Al llegar al lugar conocido como 'El Matadero', María Duarte Cortés, madre de la joven, se encontró con una imagen que nunca podrá borrar: "Yo ya me asomé a la ambulancia y la tenían ahí, pero eso la cabecita no era conocida de la sangre".Aunque inicialmente pensaron que se trataba de un accidente de tránsito, las lesiones de Carmen sugerían algo mucho más siniestro. El estado de la joven era crítico, con múltiples golpes en el cráneo y un deterioro neurológico severo.La Policía Nacional y la Sijín de Tunja descartaron rápidamente que se tratara de una caída accidental. El investigador Edilberto Barbosa relató que en el sitio del ataque hallaron "unos maderos que se encontraron acá sobre la vía y material biológico, sangre". La sevicia fue tal que se encontraron restos de madera dentro del cráneo de la víctima. "Este señor no solo la golpeó, la torturó, porque el médico nos dijo 'no fueron uno, no fueron dos ni tres los palazos que ella recibió, fueron muchísimos'", relató una hermana de la víctima en Séptimo Día.El rastro del agresorTestigos informaron haber escuchado gritos de auxilio cerca de las 5:00 a. m. Hernando Montaña, vecino del sector, recordó: "Gritaban auxilios, pero nosotros no miramos porque con ese monte tan espeso... no se miraba nada". Su esposa, María Victoria Martínez, logró ver a un sospechoso: "Miré así por la ventana y vi un señor corriendo... Él era alto y como con chaqueta negra". Otros testimonios indicaron que el agresor vestía botas blancas y un impermeable con reflectivos.Tras analizar más de 200 horas de videos de seguridad, los investigadores identificaron a un hombre que coincidía con la descripción y que portaba un madero en su mano con rumbo al lugar de los hechos. Las pesquisas llevaron a las autoridades a una finca donde el sospechoso alquilaba una habitación. Allí encontraron unas botas de caucho de una empresa de lácteos, que tenían rastros de sangre, y un impermeable.El cotejo de ADN confirmó que la sangre en las prendas pertenecía a Carmen. El sospechoso fue identificado como Alexander Vásquez Terán, un trabajador de una empresa de lácteos que no era oriundo de Boyacá y que había desaparecido el mismo día del ataque.Testimonio de una relación y la captura del señaladoTatiana Méndez, hermana de Carmen, reveló que la joven y Vásquez Terán habían mantenido una relación sentimental que se tornó peligrosa. "Ella me dijo que ya el muchacho quería tener algo con ella... pero como a los dos meses empezó a cambiar todo. Ya era como muy agresivo con ella, como muy posesivo", recordó. Según su testimonio, Carmen sentía que su vida corría peligro: "Ella me dijo que ella temía que le hiciera algo a ella y a las niñas y a mis papás... andaba para todo lado como si alguien la fuera persiguiendo".Casi dos años después de los hechos, el 1 de marzo de 2021, los investigadores rastrearon a Vásquez Terán hasta Aracataca, Magdalena. Allí fue capturado y, aunque inicialmente negó su identidad, terminó aceptando cargos mediante un preacuerdo. El 23 de junio de 2022, fue condenado a 15 años, 6 meses y 19 días de prisión por tentativa de homicidio agravado.Esta sentencia ha generado profunda indignación en la familia de Carmen, quienes consideran que el delito debió tipificarse como tentativa de feminicidio. "Para nosotros no era un intento de homicidio, sino de feminicidio. ¿Por qué? Porque ellos en ese momento tenían una relación", cuestionaron sus familiares. Expertos consultados por Séptimo Día coinciden en que hubo una omisión por parte de la justicia, ya que la tipificación como homicidio le otorga beneficios penales al agresor que no tendría en un caso de feminicidio, como la posibilidad de solicitar libertad condicional tras cumplir tres cuartas partes de la pena.Séptimo Día buscó a la Fiscalía y a la rama judicial para hablar del caso, pero hasta la emisión de este programa no se obtuvo una respuesta oficial por parte de las entidades. El victimario, que está recluido en la cárcel de Combita, Boyacá, tampoco aceptó una entrevista.Una vida destruidaCarmen Rosa sobrevivió, pero las secuelas del ataque fueron devastadoras. "La dejó muerta en vida. Ella tiene dos partes del cerebro muertas. No tiene el huesito del cráneo ni tiene la parte frontal. Pues no se puede valer por ella solita. Es como un bebé", lamenta su familia. La joven ya no reconoce a sus hijas y requiere asistencia permanente para funciones básicas.El temor de la familia es que, para el año 2028, Alexander Vásquez Terán pueda recuperar su libertad, mientras Carmen permanece atrapada en un cuerpo que ya no responde. "Este señor no solo le dañó la vida a mi hermana, se la dañó a toda una familia, les arrebató una madre a esas niñas", concluyeron.
Mateo Pérez Rueda nació en Yarumal, Antioquia. Desde pequeño su vida giró en torno a las letras, aunque inicialmente lo hizo a través de la poesía. Su padre, Carlos Pérez, lo recordó en Los Informantes como un joven que transformaba cualquier evento en una oportunidad para escribir: “Él se dio a conocer porque llegaba, por ejemplo, una fiesta familiar, un evento de un cumpleaños, y él sacaba algo escrito y ese era el regalo de él. Sacaba todo lo bueno de la persona y se lo leía”.Sin embargo, esa sensibilidad literaria pronto se transformó en una vocación periodística sagaz y punzante. Mateo Pérez, influenciado por el hábito de su padre de leer la prensa cada mañana, decidió que su camino era informar sobre la realidad de su región, un territorio históricamente asolado por grupos ilegales. Así nació El Confidente, un medio que comenzó de forma impresa gracias al patrocinio de una papelería local y que luego migró al entorno digital.El reportero que no conocía el temorEn entrevista con Los Informantes, su padre aseguró que a Mateo “no le daba miedo de nada. El pealo’ como que nació sin miedo”.Esa falta de temor lo impulsó a realizar denuncias que incomodaban a los poderes locales. Mateo no era un periodista de escritorio, su método era el de la vieja escuela: conseguir pruebas, visitar las fuentes y tener "barro en los zapatos". Investigaba a políticos y documentaba hechos con rigor, apoyado en derechos de petición y visitas constantes a la Fiscalía y la Policía. “Salía a investigar, a buscar informes y a documentarse para poder escribir. Él no escribía sin pruebas”, relató su padre sobre la disciplina del joven, quien además estudiaba Ciencia Política en la Universidad Nacional de Medellín.Para sostener su labor periodística, que realizaba de forma solitaria y sin recursos, Mateo vendía jugos y ensaladas de frutas en el garaje de su casa, además de trabajar como mensajero. En su casa, en donde vivía con sus padres en Yarumal, su cuarto sigue intacto y allí el computador da cuenta del temor que ya sentía por los trabajos que había hecho: mantenía el equipo con la cámara tapada por miedo a ser espiado o "chuzado".Briceño, el último viajeEl lunes 4 de mayo comenzó para él y para su familia lo que terminó en una tragedia. Mateo, de 24 años, decidió viajar a Briceño, un municipio ubicado a 50 kilómetros de Yarumal, donde se libraba una cruenta disputa territorial entre el Clan del Golfo y diversas facciones de las disidencias de las FARC. A pesar de los riesgos, el joven periodista quería cubrir un consejo de seguridad y buscar entrevistas con cabecillas de los grupos armados.Su padre recuerda la última conversación y la advertencia que le hizo ante la peligrosidad de la zona: “Por qué vas para Briceño, eso como está de peligroso por allá. ¿Es que no ha escuchado las noticias?”. Sin embargo, Mateo, confiado en su rol como comunicador, respondió que el evento estaría resguardado por el Ejército. Al salir de casa, su padre le dio la bendición en silencio: “El último recuerdo que yo tengo él es cuando él salió y me dio la espalda y apenas yo vi que él se fue a ir yo ahí mismo así por detrás (seña de darle la bendición) pero ni siquiera fue de frente, sino por detrás”.Al llegar a Briceño, Mateo se hospedó en un hostal y, al día siguiente, se internó en la vereda Palmichal. Iba desarmado, protegido únicamente por su carné de periodista y su celular. No obstante, en una zona donde los forasteros son vistos con sospecha, su presencia fue malinterpretada. Fue interceptado por hombres del Frente 36 de las disidencias de las FARC, bajo el mando de alias Chalá.Tortura y un final estremecedorLos detalles de su muerte, relatados por su padre según la información recibida de la región, son desgarradores. Mateo fue acusado de ser informante y sometido a suplicios antes de ser asesinado. “Le pegaron cinco tiros en los pies para que no corriera. Y ahí donde empezaron a como a torturarlo, a pedirle que dijera algo que él no sabía. Le dieron un tiro por acá (en la cara), otro por acá (en el abdomen) y el mortal (en la frente), ese fue el que lo mató”, narra Carlos Pérez con una entereza que estremece.Para la familia, el dolor de la pérdida se mezcla con el alivio amargo de saber que uno de esos tiros terminó con su sufrimiento: “Me imagino cómo sería el dolor que sentía y cómo pensaría, por ejemplo, en nosotros, sobre todo en mí, cuando le decía que no se fuera a ir por allá. Pues a Dios gracias, cuando me dijeron que el tiro que lo había matado, que le había dado en la cabeza, pues siquiera lo mataron de una, no lo dejaron ahí sufriendo y torturándolo. Ese tiro es un alivio”, comentó su padre. El editorial premonitorioUno de los aspectos más impactantes de la historia de Mateo Pérez es un editorial que escribió en 2021 para El Confidente. En ese texto, el joven reflexionaba sobre el asesinato de otros jóvenes en Yarumal, sin saber que sus palabras describirían, años después, la realidad de su propia familia.En aquel escrito, Mateo cuestionaba: "La sangre será limpiada, las honras fúnebres serán pagadas y la vida en el planeta seguirá como si nada. Pero, ¿quién borrará los traumas de los familiares? ¿Cómo le explicas a la madre que su hijo o hija se ha ido para siempre y que tendrá que vivir con ese vacío lo que le resta de vida?".Un llamado a la justiciaTras el asesinato, la familia denunció haber recibido amenazas y advertencias para que dejaran de buscarlo. Aunque John Edison Chalá, señalado como uno de los responsables, fue capturado y enfrentará cargos por homicidio y tortura, otros implicados siguen libres.Los padres de Mateo atribuyen la tragedia a la falta de control estatal en las regiones: “La institucionalidad del país que permite que estos grupos al margen de la ley hagan lo que les da la gana, porque ellos están teniendo actualmente una libre actuación, un libre albedrío, ellos se mueven por donde quieren”, denuncia su mamá, Gloria Rueda, quien clama por una justicia que no sea laxa: “Esperaría yo que la justicia nos responda y que en realidad paguen por sus crímenes, porque no es solamente el asesinato de mi hijo, son muchas otras cosas... Son muchas familias que están en este momento sufriendo la ausencia de sus seres queridos”.Mateo Pérez Rueda se convirtió en uno de los nueve periodistas asesinados en Colombia desde 2022, dejando un vacío inmenso en Yarumal y un legado de valentía en un oficio que, en las regiones, se ejerce bajo la sombra de las balas.
El 25 de abril de 2024, la comunidad de la parroquia María Auxiliadora de Pereira encendió las alarmas cuando el padre Darío Valencia Uribe, de 59 años, no asistió a un almuerzo programado ni a la misa de ese día. El sacerdote era reconocido por ser una persona extremadamente puntual.Tras su desaparición, una serie de evidencias revelaron una traición por un amigo cercano al religioso. El periodista Diego Guauque, de El Rastro, recorrió los últimos pasos del sacerdote y reveló quién estaba detrás del crimen.Camioneta del religioso fue pieza clave en la investigaciónLa última comunicación del sacerdote fue un mensaje de WhatsApp a las 9 de la mañana dirigido a Julián Eduardo Cifuentes, un hombre de 40 años que se hizo amigo del sacerdote años atrás.Cámaras de seguridad registraron el momento en que ambos abordaron la camioneta del sacerdote, una Nissan color gris. Poco después, el vehículo fue visto en una estación de servicio y posteriormente en un lavadero en Caldas, donde los empleados notaron una actitud sospechosa en el conductor.En el lavadero, los trabajadores reportaron que la camioneta tenía varias manchas de sangre y que la persona que iba conduciendo se notaba nerviosa. Al inspeccionar el vehículo, los investigadores hallaron muestras de sangre abundante, cuatro vainillas de pistola y un impacto de bala en el tablero.Mientras las autoridades procesaban la escena, Julián Cifuentes logró salir del país desde el aeropuerto El Dorado con destino a París, Francia.Señalado huyó a Francia: ¿quedó en libertad?La captura de Cifuentes en París se produjo pocos días después de la desaparición del sacerdote, pero su extradición enfrentó un vacío legal debido a un tratado entre Colombia y Francia, firmado en 1850, pues no contemplaba el delito de desaparición forzada. Además, como aún no había sido encontrado el cuerpo del padre Darío, no era posible sustentar la extradición por homicidio.Ante el riesgo de que el caso quedara impune, el fiscal Andrés González, designado para liderar la investigación, viajó a Francia en septiembre de 2024 con una misión clara: obtener la confesión de Julián Cifuentes, pero también llevaba un as bajo la manga que podría ser clave para hacerlo confesar.Cartas de familiares y una fría confesiónAunque inicialmente Cifuentes se negó a hablar, el fiscal le entregó, en un gesto de solidaridad, unas cartas que sus familiares le habían enviado desde Colombia. El gesto logró conmoverlo y, después de leerlas, decidió confesar el crimen. El Rastro conoció esa confesión.“Tuvimos una reunión el sacerdote y yo. 15 minutos después tengo la sangre fría. Pido disculpas por lo que voy a decir: ‘lo miré a los ojos y le disparé cuatro veces. Estaba en la furgoneta, él era el que conducía”, confesó Julián Cifuentes sobre lo ocurrido ese día.Además, aseguró que le disparó al sacerdote por la espalda mientras este descansaba. Al ser interrogado por el móvil del crimen, inicialmente dijo: “¿Es él o yo?".El hallazgo del cuerpo mediante una señal "milagrosa"Durante cinco meses, la búsqueda del cuerpo en zonas boscosas del Eje Cafetero resultó infructuosa, incluso con el apoyo de Darcy, una canina de la Fiscalía experta en búsqueda de restos humanos. Sin embargo, el 20 de septiembre de 2024, un evento inesperado permitió localizar los restos.Mientras un investigador se desplomaba por agotamiento, la perrita Darcy se internó en zona boscosa por más de una hora. Al seguir sus ladridos, los agentes descendieron a un abismo donde la canina estaba sentada frente al cráneo de un ser humano.La identidad del sacerdote fue confirmada mediante su carta dental. Además, los restos fueron hallados con la misma ropa que llevaba el día de su desaparición, una evidencia que permitió corroborar que se trataba de él.Una condena en ColombiaLos investigadores determinaron que el asesinato fue motivado por una deuda económica. La fiscal Deisy Jaramillo explicó que el padre Valencia le había entregado a Cifuentes una camioneta valorada en "120 millones de pesos". El día de los hechos, Cifuentes le había prometido un abono a la deuda, pero su intención era "quitarle la vida al sacerdote para no pagar ese dinero".Julián Cifuentes Gómez fue extraditado a Colombia en noviembre de 2025. Tras ser procesado por los delitos de homicidio agravado, porte ilegal de armas y destrucción de elemento material probatorio, la justicia colombiana lo condenó a 27 años de prisión, una pena reducida gracias a su colaboración con las autoridades.El Rastro solicitó una entrevista a Julián Cifuentes en la cárcel modelo de Bogotá, pero el confeso asesino se negó a hablar.“Él fue el amigo que luego lo vendió, fue el amigo que luego lo entregó y fue el amigo que en algún momento le quitó la vida”, dijo José Gutiérrez, amigo del sacerdote, al establecer una similitud entre la traición de Judas a Jesús y la de Julián Cifuentes al padre Darío Valencia.
El asesinato de María Mercedes Gnecco, el 5 de octubre de 2021 en su casa en la isla de San Andrés, sigue siendo analizado por las autoridades para determinar si José Manuel Gnecco Valencia, su esposo, es el responsable. A lo largo de los años, Séptimo Día ha estado atento a cada nuevo detalle que se revela de este caso que enlutó a la familia Gnecco y cuyo juicio está próximo a terminar.En esta ocasión, se conocen nuevos testimonios revelados por la Fiscalía que comprobarían que José Manuel Gnecco asesinó a su esposa, modificó la escena del crimen y, además, intentó sobornar a alguien para que se culpara por el crimen. El abogado insiste en su inocencia y asegura que la demostrará en el juicio.Nuevo giro en caso GneccoCinco años después del asesinato de María Mercedes Gnecco Serrano, su esposo y primo José Manuel Gnecco Valencia sigue insistiendo en su inocencia. El juicio contra el abogado está próximo a su recta final, en el que los hijos de María Mercedes exigen una condena ejemplar, mientras José Manuel espera ser absuelto. Ambas partes avanzan en la recopilación de pruebas y, recientemente, un testigo de la Fiscalía le dio un giro sorprendente a la historia que ha mantenido por años el hombre.Se trata de las declaraciones de Luis Carlos Freire González, también conocido como ‘Lalo’, quien decidió hablar por primera vez frente a las cámaras de Séptimo Día, asegurando que José Manuel Gnecco le pidió buscar a otra persona para que se culpara del crimen de su esposa. Esa otra persona, a la que le ofreció hasta cinco millones de pesos, fue Gerald David Pereira, un menor de edad capturado en San Andrés por porte ilegal de armas. Los tres coincidieron en la cárcel y allí, según el testimonio, el abogado intentó sobornarlos para que los señalamientos en su contra quedaran sin argumentos.En abril de 2026, la Fiscalía conoció las declaraciones de ‘Lalo’ y las añadió como parte de las pruebas en contra del abogado Gnecco. Luis Carlos Freire González, de 35 años, fue capturado y está privado de la libertad en San Andrés, cárcel en la que coincidió con José Manuel Gnecco en 2023.Según su testimonio, ese año logró interactuar con el abogado gracias a que en la prisión él era el 'ranchero’, es decir, quien cocina y lleva la comida a los reclusos. “Mi primera impresión es que es una persona de carácter fuerte”, señaló en exclusiva a Séptimo Día y agregó que, tras algunos meses de contacto, el abogado empezó a hacerle preguntas y ofertas.“Él me preguntó que si yo conocía a Gerald [David Pereira] y yo le digo que sí, que somos primos lejanos”. Pereira era un joven que había sido capturado en San Andrés en 2021 por porte ilegal de armas, pero como era menor de edad fue llevado a un centro de detención para menores. En 2023, cuando cumplió la mayoría de edad, fue trasladado a la cárcel de San Andrés, donde coincidió con su primo y con el abogado Gnecco.‘Lalo’ reveló que al tener la posibilidad de ir a los diferentes patios de la cárcel, Gnecco le pidió un favor particular. “Él me dice que vaya donde Gerald, ya que lo conozco, y que le ofreciera los cinco millones de pesos para que se reunieran. Con el fin de que Gerald se echara la culpa de dicho homicidio, del homicidio de la esposa de él”. Además, también indicó que Gnecco también le ofreció 10 millones de pesos a él por hacer este favor.Aunque Luis Carlos Freire González aceptó el dinero y habló con su primo, con lo que no contaba el abogado Gnecco es que el joven Gerald David Pereira acudiría a la Fiscalía para revelar los ofrecimientos que estaba recibiendo de su parte.El arma homicida, la gran prueba del caso Gnecco¿Por qué José Manuel Gnecco habría insistido en varias ocasiones, según el testimonio, a Gerald David Pereira que se culpara por el asesinato de María Mercedes Gnecco? Todo tendría que ver con una prueba clave para este caso: el arma homicida. Luego del crimen, las autoridades encontraron el proyectil y la vainilla del mismo en la escena, pero del arma no hubo rastro hasta 2023, cuando los abogados de Gnecco revelaron un dictamen de un perito de la policía en el que se indicaba que el arma había sido incautada en San Andrés un mes después del asesinato a una banda de criminales entre los que se encontraba un menor de edad, Gerald David.Sin embargo, la Fiscalía y los abogados de las víctimas, los hijos de María Mercedes Gnecco, dudaban de esa versión, por lo que hicieron su propia investigación. “Luego de una investigación ardua, se obtuvieron tres dictámenes adicionales del Cuerpo Técnico de Investigación y del Instituto Nacional de Medicina Legal y pudimos comprobar que lo que se plasmaba en ese dictamen no era cierto. El arma que cegó la vida de María Mercedes Gnecco Serrano no es el arma que le fue incautada a estos menores”, aseguró el abogado de las víctimas.La Fiscalía dice que, efectivamente, el arma incautada a los menores coincide con la vainilla del proyectil, la cual fue encontrada al día siguiente del asesinato por el mayordomo de Gnecco en la vivienda, por lo que las autoridades creen que esta fue colocada en la escena después de sus labores. Pero que no coincide con la bala que impactó el cuerpo de la mujer de 53 años.Por su parte, Gerald David Pereira, indicó en la Fiscalía que José Manuel Gnecco "desde los tres meses que llevo aquí, que me capturaron, me empezó a buscar el lado, a sobornarme con dinero. Como tres veces [me buscó], la última vez me ofreció cinco millones de pesos para que diera falsas declaraciones”. El joven insistió también en que él no tiene nada que ver con el asesinato de María Mercedes y que “yo lo único que quiero decir es que Gnecco haga algo con esto y acepte que mató a su mujer, o que diga quiénes son porque él sabe”.Lo que cree ahora la Fiscalía y lo que está intentando probar en el juicio es que José Manuel Gnecco planeó el homicidio de su esposa y, además, que el arma homicida cayera en manos dela banda criminal en la que estaba Gerald David. “Justo esa arma le llega a un menor de edad que ya declaró que este señor Gnecco Valencia lo habría sobornado para que se atribuyera el crimen. Creemos que el plan criminal del señor Gnecco Valencia consistió en sobreponer la vainilla al día siguiente de los hechosy luego entregar el arma de donde provino esa vainilla a la delincuencia organizada. De tal manera que cuando incautaran el arma se pudiera creer que con esa arma se cegó la vida de María Mercedes Gnecco”.Actualmente, Gerad David Pereira está en libertad, pero prefirió que fuera su abogado, Omar Augusto Barraza, quien explicara a Séptimo Día los hechos. “El argumento que utilizó el señor Gnecco para contactar a Gerald y que se atribuyera la responsabilidad del hecho punible es que al momento de los hechos Gerald era menor de edad y trató de hacerlo creer que lo iban a juzgar como menor de edad”.Por su parte, José Manuel Gnecco negó dar una nueva entrevista a Séptimo Día para dar su versión sobre los hechos, pero vía telefónica insistió en su inocencia. Al respecto, Luis Carlos Freire González señaló que “él quiere quedar como el buen abogado, como el buen esposo. Siempre tuvo un plan, porque desde que me manda a ofrecerle dinero a Gerald, ya tenía un plan. Si él no fuera culpable no me habría ofrecido dinero a mí y a Gerald, sé que Gerald también va a decir que yo fui y le ofrecí dinero porque así fue”.
Murió el general (r) Víctor Delgado, director de la Policía Nacional cuando ocurrió la toma y retoma del Palacio de Justicia, en noviembre de 1985.El oficial retirado tenía 96 años y la institución expresó su pésame por su fallecimiento este sábado 15 de noviembre, 40 años después de un hecho que marcó la historia de Colombia.Según la Policía Nacional, el legado de Víctor Delgado “marcó un hito en la evolución y modernización de nuestra institución. Su liderazgo visionario impulsó la creación del Servicio Aéreo Policial y promovió avances fundamentales que fortalecieron a esta institución centenaria y al servicio que prestamos a los colombianos”.Lo que dijo el general (r) Víctor Delgado sobre la toma y retoma del Palacio de JusticiaEl oficial retirado comandó el operativo con el que se tomó el cuarto piso del palacio, donde fueron hallados los cuerpos de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia.Según él, en una entrevista que rindió ante el Consejo Superior de la Judicatura en el año 2000, “el señor Presidente de la República (Belisario Betancur) dijo de manera clara y empática que él asumía la responsabilidad del operativo realizado en el Palacio de Justicia”. Subrayó que “quienes llegaron con propósitos criminales para asesinar fueron los guerrilleros (del M-19) que se tomaron el palacio”.Sobre el operativo adelantado, dijo que “en ningún momento me enteré de la orden de suspensión de las operaciones militares en el Palacio de Justicia y tampoco tuve información de que esa orden hubiera sido dada por el Presidente de la República o por otros manos”.El entonces juez Uriel Alberto Amaya pidió investigar al hoy fallecido general (r) Víctor Delgado. Dijo que hace 40 años “hubo un desmedido uso de la fuerza, hubo desapariciones de personas que salieron vivas del Palacio de Justicia, alguna de ellas reconocidas, incluyendo magistrados de las altas cortes, a través de los videos que fueron transportados a la Casa del Florero y después desaparecieron; dos guerrilleras que también salieron con vida. Una de ellas logró escapar y terminó en México, la otra desapareció; personal de la cafetería que seguramente fue tomado como si fueran auxiliares de la guerrilla y que también desaparecieron, más el propio proceso militar de la retoma, que con base en las pruebas técnicas que en ese momento se adelantaron dictámenes periciales de peritos forenses, expertos en balística, etcétera, se determinó que varias de estas muertes al interior del palacio, incluso de los propios rehenes, se debió al propio fuego de la institucionalidad pública a través de las Fuerzas Militares”.POR SANDRA SORIANO SORIANOCOORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOLsmsorian@caracoltv.com.co
El coronel en retiro Luis Alfonso Plazas Vega era el comandante de la Escuela de Caballería en la operación para recuperar el Palacio de Justicia, el 6 de noviembre de 1985. Desde Estados Unidos, en donde vive, reconoció que la inteligencia militar hizo cosas indebidas.Según su declaración, “en el tema del Palacio de Justicia la actuación del Ejército es un caracol blanco con una pequeña manchita, que son los errores cometidos por la inteligencia militar. Creo que los miembros de la inteligencia militar hicieron cosas indebidas, me parece que lo que se está diciendo y lo que hay en las sanciones que hay contra algunos miembros de la inteligencia militar establece que ellos no obraron como debieron obrar”.Y sostuvo que “el primero de los errores cometidos por la inteligencia militar y nacional es no haber descubierto a tiempo el asalto que venía en camino”.Según él, la toma fue planeada por “Pablo Escobar con los miembros del M-19. (…) Decidieron acabar el Palacio de Justicia porque sencillamente querían acabar con la extradición” y “el día 6 de noviembre se iba a decidir la exequibilidad del tratado de extradición firmado por Colombia y los EE. UU.”. (Lea también: Habla el juez que llamó a juicio a la cúpula del M-19 por la toma del Palacio de Justicia)“Los bandidos en los planes para el asalto al Palacio de Justicia les pusieron el nombre de Rehenes Fundamentales a esos cuatro magistrados de la Sala Constitucional”, añadió, recalcando que “el señor Pablo Escobar le ofreció al M-19, dos millones de dólares para apoyar económicamente el asalto al Palacio de Justicia” y prometió dar un millón más si quemaban los expedientes del narcotráfico.Apoyo de Estados Unidos en operativo para recuperar el Palacio de JusticiaPlazas Vega detalló que “contamos con el apoyo militar de los EE. UU. de América, nos apoyó con explosivos, los envío desde Fort Clayton, donde estaba el Comando Sur, en un avión militar nos mandó los explosivos”.“Cuando ya estaba en la Plaza de Bolívar le comuniqué a mi general Arias que el dispositivo estaba tomado y él dijo que esperara un momento, esperamos unos minutos, parece que fueron 20 minutos, a mí me parecieron tres horas y dijo ‘la orden del Gobierno nacional es intervenir el Palacio de Justicia, así que procedan’. Ingresamos con los vehículos al Palacio de Justicia, permitimos que las tropas de a pie pudieran ingresar e inició una batalla que duró 28 horas, en la cual, como estaba dada la orden del Gobierno nacional dada al comandante del Ejército, la tarea era recuperar el Palacio de Justicia”, describió.Plazas Vega aseguró que rescataron “por lo menos 260 personas con vida de las manos de los terroristas y se mantuvo el Estado de derecho” y resaltó que “nosotros no teníamos capacidad de negociación, los militares no tienen por qué. (…) En ese consejo de ministros se pidió la intervención, no se pidió nunca negociar”. (Lea también: Holocausto Palacio de Justicia: documento exclusivo narra el fallido intento de diálogo con el M-19)NOTICIAS CARACOL
Hace 40 años, hacia el medio día, terminaba la polémica retoma del Ejército al Palacio de Justicia, luego del asalto a sangre y fuego de un comando del M-19. Este viernes, los magistrados de las Altas Cortes, otros representantes de la justicia, así como las víctimas y sus allegados, encabezaron la conmemoración de este oscuro capitulo de nuestra historia, que sigue generando controversias y preguntas sin resolver.Durante los actos de homenaje a quienes murieron y de quienes su paradero aun se desconoce, se escucharon voces pidiendo la verdad, justicia y reparación. Además, en la Catedral Primada de Colombia, los arzobispos también invitaron a la reflexión tras los hechos ocurridos hace cuatro décadas. Los mensajes durante conmemoración del holocausto del Palacio de JusticiaCardenal Luis José Rueda, arzobispo de Bogotá: “De la curiosidad, rápidamente podemos pasar a la indiferencia y al olvido, mientras que de la compasión, podemos avanzar desde la memoria responsable a la cercanía, al diálogo, al encuentro. (...) La mirada de Jesús, compasiva, llega también a la conciencia del victimario, porque Jesús sabe mirar el corazón de todos”. Gabriel Andrade, quien es hijo de un magistrado auxiliar del Palacio de Justicia asesinado, sufrió una realidad de algunas de las víctimas: que le estragaran a su familia los restos de un cuerpo que no correspondían a su ser querido. En el homenaje este viernes, aseguró: "Su desaparición no fue un accidente, sino el desenlace silenciado que siguió la irrupción violenta y el subsecuente manejo inadecuado, cuando menos, de la crisis. El acto miserable y cobarde de la guerrilla del M-19 fue la condición sine qua non para que la vida del magistrado auxiliar y toda las vidas que se perdieron y desaparecieron allí se esfumaran en el vacío de la impunidad".Presidente de la Corte Suprema de Justicia, Octavio Augusto Tejeiro: “Es un acto de reconocimiento al martirio mismo, al sufrimiento, al dolor, por todo lo que tuvieron que sufrir en nombre de la justicia, de la patria, la democracia, y de todas y todos nosotros. Ellos se sacrificaron para que nosotros estemos hoy aquí. Para que podamos dialogar".Jorge Enrique Ibañez, Presidente de la Corte Constitucional: “El pacto del silencio en unos casos, y el silencio resultante de las leyes que autorizaron a otros indultos, o regularon las cesaciones de procedimiento, han impedido conocer toda la verdad de lo que aquí terminó aconteciendo. Ha privado a la sociedad colombiana de conocer la verdad judicial".Mauricio Fernando Rodríguez, presidente de la Comisión Nacional de Disciplina Judicial: “No podemos hablar de verdadera justicia sin reparación, sin reconocer a los seres humanos detrás de las injusticias, y detrás de las tragedias, y ello aplica para todos los campos del derecho".Jorge Enrique Vallejo, presidente del Consejo Superior de la Judicatura: “Aquella horrible noche no ha cesado. Y su penumbra apenas rota por el fuego que incineraba vidas, procesos, y civilidad, aún campean nuestra patria mientras esperamos los primeros rayos de un nuevo día cuando la verdad florezca".Luis Alberto Álvarez, presidente del Consejo de Estado: “Es inaceptable que se exalte el heroísmo de este hecho doloroso porque eso ofende a las víctimas y humilla la memoria de nuestros muertos".LAURA VALENTINA MERCADONOTICIAS CARACOL DIGITAL
Cuarenta años después del holocausto del Palacio de Justicia ocurrido el 6 y 7 de noviembre de 1985, Noticias Caracol obtuvo en exclusiva un documento del entonces senador Luis Carlos Galán Sarmiento, quien para ese entonces ya aspiraba a la Presidencia de la República. En la misiva, narra lo que pasó en el Palacio, el intento fallido de negociación con el M-19 por parte de las autoridades y sus conversaciones con el entonces presidente Belisario Betancur.Galán entregó el escrito al Tribunal Especial de Instrucción Criminal en mayo de 1986. En este documento de ocho páginas, que se creyó perdido entre anaqueles e indultos, el senador del Nuevo Liberalismo detalla los esfuerzos del gobierno para establecer una negociación, según el relato que le hizo el ministro de Justicia, Enrique Parejo, en la madrugada del 7 de noviembre. Fue el general Víctor Delgado Mallarino, director de la Policía, quien ofreció que se le propusiera al comando guerrillero terminar el asalto a cambio de garantizarles la vida y un juicio imparcial adelantado por jueces civiles. El gobierno, en pleno, aceptó la propuesta, y se designó a Parejo para concretar el diálogo con Andrés Almarales, jefe del M-19 a quien conocía. Sin embargo, en el instante decisivo, el diálogo se acabó. Parejo le contó a Galán que "el general Delgado Mallarino había ingresado al lugar donde se hallaba el ministro para decir que la Policía ya se había tomado el cuarto piso y no había encontrado nada".El ministro Parejo protestó, señalando que la acción de la fuerza pública al ingresar al cuarto piso había impedido el diálogo con Almarales. Ante la protesta de Parejo, el presidente Betancur se acercó para pedirle que se calmara, argumentando "que había demasiada atención y era mejor no agravar la situación".Según el relato consignado por Galán, a partir de ese momento, la posibilidad de un diálogo humanitario desapareció, y el desenlace fatal se precipitó. Al final del 7 de noviembre, Galán conoció el "terrible balance de la tragedia", en la que murieron al menos 100 personas y actualmente ocho siguen desaparecidas. La conversación entre Luis Carlos Galán y Belisario BetancurGalán se encontraba en la Comisión Tercera del Senado cuando se enteró de la toma, hacia las 11:40 de la mañana del 6 de noviembre. Observó de cerca la confusión militar que rodeaba la Plaza de Bolívar. "Allí vi algo más de 80 soldados del batallón Guardia Presidencial que después de rendir honores a un embajador rompían filas y tomaban posiciones acostados a lo largo de los prados y las esquinas de los patios que separan el Palacio del Capitolio", indicó. Aunque Galán intentó comunicarse con el presidente Betancur en varias ocasiones para ofrecer su apoyo y solidaridad, su llamada solo fue atendida a las 4:15 de la tarde. El mandatario de ese entonces le informó que había consultado con los expresidentes Pastrana Borrero y Turbay Ayala, junto con otros líderes políticos, y que todos coincidían en que el gobierno no podía negociar con el M-19.El Presidente le explicó a Galán que la fuerza pública ya controlaba la mayor parte del Palacio y que los guerrilleros y los principales rehenes estaban reducidos a una zona específica. En ese momento todo dependía de la decisión de tumbar o no la puerta, pues una vez esto sucediera las autoridades lograrían someterlos. Dada esta explicación, Betancur, según narró la declaración, procedió a preguntarle su opinión al entonces senador Galán, a lo que este respondió: "Le contesté que era muy difícil opinar con los elementos de juicio a mi alcance y le pregunté entonces cuál era el criterio del presidente de la Corte Suprema (Alfonso Reyes Echandía)", quien murió en el holocausto. Galán añadió que escuchó por radio "el llamamiento al cese del fuego" por parte del magistrado. Betancur "guardó silencio". Galán, insistiendo en la importancia de la voz del magistrado, narró en su declaración que le dijo al mandatario que, si bien el presidente de la Corte "no era en ese momento un hombre libre, su punto de vista debería ser considerado porque en todo caso el doctor Reyes Echandía tenía una apreciación de las circunstancias que debía tenerse en cuenta". NOTICIAS CARACOL DIGITAL
Uriel Alberto Amaya es el juez que hace 36 años llamó por primera vez a juicio a la cúpula del M-19 por la toma del Palacio de Justicia. Su histórico fallo, proferido el 31 de enero de 1989, señaló múltiples irregularidades y de delitos atroces que no se podían calificar como delitos políticos.Amaya, que en ese momento era el juez 30 de instrucción criminal, explicó que para la época se delegaron a unos ocho juzgados, “que hacían una labor similar a la que hace la Fiscalía en el sistema acusatorio”, y recogieron las pruebas del holocausto del 6 y 7 de noviembre de 1985, en el que no solo se analizó el actuar de los guerrilleros que se tomaron el Palacio de Justicia, sino también el de los militares que recuperaron el edificio. (Lea también: Un recorrido por el Palacio de Justicia en medio del holocausto: reconstrucción virtual)Presuntas irregularidades cometidas por Ejército en retoma del Palacio de Justicia“Lo que se detectó desde el punto de vista del análisis judicial fue que lo único que interesaba allí era el proceso militar de recuperación del Palacio de Justicia y de sometimiento a la guerrilla que había tomado el palacio y a los rehenes. En esa medida hubo un desmedido uso de la fuerza, hubo desapariciones de personas que salieron vivas del Palacio de Justicia, alguna de ellas reconocidas, incluyendo magistrados de las altas cortes, a través de los videos que fueron transportados a la Casa del Florero y después desaparecieron; dos guerrilleras que también salieron con vida. Una de ellas logró escapar y terminó en México, la otra desapareció; personal de la cafetería que seguramente fue tomado como si fueran auxiliares de la guerrilla y que también desaparecieron, más el propio proceso militar de la retoma, que con base en las pruebas técnicas que en ese momento se adelantaron dictámenes periciales de peritos forenses, expertos en balística, etcétera, se determinó que varias de estas muertes al interior del palacio, incluso de los propios rehenes, se debió al propio fuego de la institucionalidad pública a través de las Fuerzas Militares”, dijo el exjuez Amaya.Los delitos que cometieron los guerrilleros del M-19El exfuncionario habló de los “graves delitos que cometieron asociados al supuesto actuar político por parte del M-19, incluida la toma de los rehenes y la puesta de ellos como mecanismos de protección, varios de ellos fallecieron en manos de la propia guerrilla de las escuadras que se distribuyeron en los distintos pisos, lo cual, por supuesto, generó un riesgo que finalmente tuvo la consecuencia de la muerte de muchos de ellos”.Sobre cómo procedieron los criminales, el exjuez dijo que se basaron en los “expertos técnicos de todo tipo y por la propia reconstrucción de los testigos que lograron sobrevivir a dicha tragedia”, con lo que “fue posible determinar cómo se adelantó el operativo táctico por parte de la guerrilla en los diferentes escenarios y pisos del palacio, y allí se detectó que varios de ellos, además de las muertes que causaron cuando ingresaron al propio establecimiento, incluido de policías que estaban prestando servicio de vigilancia, celadores, personas ajenas que estaban simplemente de visita, fueron asesinados por ellos para efectos de inmediatamente acceder a esa al edificio”.“En varios de los casos se determinó que, estando los rehenes protegidos, entre comillas, por la guerrilla, fueron expuestos para efectos de protegerse ellos mismos y esa exposición al combate generó sus muertes y algunos sobrevivieron milagrosamente”, añadió, precisando que hubo “una clara violación del derecho internacional humanitario, del derecho a la guerra, que era un régimen normativo vinculante para el actuar de la fuerza pública y por supuesto en un escenario político, entre comillas, por la propia guerrilla que estaba actuando a nombre de esos supuestos ideales en esa en esa toma del palacio”. (Lea también: La historia de Orlando Arrechea, quien sobrevivió dos veces al holocausto del Palacio de Justicia)Aclaró que “como jueces lo que hicimos fue determinar responsabilidades penales en cabeza, tanto de las autoridades públicas que actuaron allí en condición de militares como de la guerrilla”, por lo que llamó “a juicio, tanto a los autores materiales de la guerrilla, ellos fallecieron, como los autores intelectuales de la organización guerrillera, que eran todos aquellos actores que promovieron, facilitaron, idearon el plan de la toma”.Pero que fue el “gobierno de turno, con el fin de facilitar un supuesto proceso político de paz con la guerrilla del M-19, (el que) promovió mecanismos que generaron la amnistía y el indulto de esta cúpula, de estos actores guerrilleros por los delitos que se cometieron en el pasado para efectos de facilitar ese proceso de paz. Es decir, que el tema de la amnistía y el indulto fue una decisión política totalmente ajena a las decisiones que tomamos como jueces, en las cuales establecimos, probamos, demostramos la existencia de graves delitos”.Lamentó que “los rehenes, las víctimas civiles, la alta cúpula de la rama judicial del poder público, los jueces y todas las distintas personas que quedaron en ese fuego cruzado no tuvieron ningún valor desde el punto de vista de su condición humana frente al actuar de la guerrilla absolutamente criminal y la reacción que tuvo el ejército”. (Lea también: Toma y retoma del Palacio de Justicia: la petición de los seres queridos de los desaparecidos)“No ha sido compensado históricamente, tanto porque las responsabilidades que se determinaron allí al final del día no tuvieron ningún efecto, como por el nulo esclarecimiento de muchas de esas desapariciones que se dieron allí, que hasta la fecha los familiares interesados no tienen respuesta alguna”, agregó.NOTICIAS CARACOL
Cuarenta años han transcurrido desde que el Palacio de Justicia fue tomado a sangre y fuego, bombardeado, incendiado y arrasado durante 28 horas, en lo que se ha denominado el holocausto de esa sede del poder judicial. Después de 14.600 días y el paso de ocho presidentes, la impunidad sigue siendo una llaga lacerante que ha impedido la cicatrización en Colombia. La toma y retoma del Palacio de Justicia, ocurrida el 6 y 7 de noviembre de 1985, dejó un centenar de muertos, entre ellos 11 magistrados de la Corte Suprema de Justicia, y 11 desaparecidos.La Comisión de la Verdad fue concluyente en su diagnóstico de este capítulo de la historia colombiana, afirmando que todos fueron responsables. El caso evidenció un abismo de orillas en disputa donde la política se impuso sobre la justicia. Entre las responsabilidades señaladas se encuentran la del M-19 por convertir a civiles en rehenes en una "irracional toma armada". Para algunos, lo que hizo la guerrilla fue el antecedente que permitió la acción posterior del Ejército. También responsabilidad del presidente de entonces, Belisario Betancur, por caer en el silencio frente al tema: su Gobierno por nunca saber explicar tantas indecisiones.Responsabilidad también de las fuerzas armadas por un exceso de fuerza que sigue causando estupor. Para algunas víctimas, la tragedia se tomó como una venganza del Ejército y los agentes del Estado contra el M-19 por burlas anteriores, como el robo de armas del cantón o la espada de Bolívar. Dicen que las ganas de acabar con el grupo subversivo y la necesidad de un triunfo llevaron a que se "pasara por encima de todo el mundo".También están la política y sus partidos de ese entonces, que no permitieron un debate razonado de responsabilidades, y el periodismo, que en el momento crucial de la batalla optó por callar.A pesar de que las autoridades sabían de los planes del M-19 desde el 18 de octubre de 1985 —19 días antes de la toma guerrillera— y así lo reportaron varios periódicos, el Palacio de Justicia estaba desprotegido el 6 de noviembre, sin un solo miembro de la fuerza pública resguardando a los jueces. El Estado fue condenado internacionalmente años después por la barbarie de las torturas y desapariciones.La impunidad se ha ido tragando el holocausto a destiempos. Sin embargo, la memoria se mantiene viva a través de la resistencia de los familiares de las víctimas.Alejandra Rodríguez Cabrera, hija de Carlos Augusto Rodríguez Vera, el administrador de la cafetería del Palacio, ha dedicado cuatro décadas a la búsqueda de la verdad de su padre, quien fue víctima de desaparición forzada a los 29 años.Alejandra tenía 35 días de nacida cuando ocurrieron los hechos. Ella ha logrado determinar, con base en testimonios de dos militares, que su padre fue llevado a las caballerizas del cantón norte, fue torturado y murió durante dichas torturas. No obstante, a la fecha, no se tienen los restos óseos de él para alcanzar esta certeza. Carlos Augusto, nacido en Bogotá el 26 de julio de 1956, era el menor de tres hermanos y había asumido la administración de la cafetería tan solo cuatro meses antes del holocausto.De igual manera, María del Pilar Navarre Urrea rememora la ausencia de su esposo, Héctor Jaime Beltrán Fuentes ("Jimmy", como le decía de carió), quien trabajaba en la cafetería y fue desaparecido. Aunque sus restos mortales fueron hallados por las autoridades hace 8 años, Pilar insiste en que Colombia no debe olvidar lo ocurrido.Los familiares han mantenido esta fe y resistencia, no para fomentar el odio ni los rencores, sino para recordarle al país que esta tragedia no se puede repetir. Las víctimas del Palacio no renuncian a la verdad y a la justicia, a pesar de que son conscientes de que cada año que pasa se sepultan un poco más las esperanzas de alcanzarlas plenamente.NOTICIAS CARACOL
Este jueves, hace exactamente cuarenta años, Colombia vivió uno de los episodios más traumáticos de su historia: la toma y retoma del Palacio de Justicia en pleno corazón de la democracia, la Plaza de Bolívar en Bogotá. Basados en decenas de videos y fotos, el departamento de graficación de Noticias Caracol levantó un set virtual que reconstruye lo que era el interior del palacio de justicia el día del holocausto.El asalto del M-19La operación del M-19 inició en medio de una mañana lluviosa, con un grupo inicial de siete guerrilleros, entre ellos el comandante y abogado Alfonso Jacquin e Irma Franco, que ingresaron al edificio de la Corte Suprema de Justicia. A las 11:40 a.m., el asalto escaló. Dos camiones, dirigidos por el comandante militar Andrés Almarales, irrumpieron violentamente por la entrada de los parqueaderos, aseinando a los primeros vigilantes. La misión central del grupo insurgente era clara: presionar al presidente Belisario Betancur a través de un "juicio popular" en el que se le juzgaría por el incumplimiento de los acuerdos de paz.El objetivo clave estaba en el cuarto piso, donde la Sala Constitucional, presidida por el magistrado Manuel Gaona Cruz, discutía la ponencia sobre la inconstitucionalidad del Tratado de Extradición de colombianos a Estados Unidos. Al mediodía, el M-19 tenía como rehenes a cerca de 350 personas, incluidos los magistrados de la Corte Suprema y del Consejo de Estado, empleados y visitantes.La respuesta militarLa respuesta del Estado no tardó en llegar. Policía, F-2 y el Batallón Guardia Presidencial se desplegaron rápidamente, mientras helicópteros sobrevolaban el área. A las 2:00 de la tarde, la retoma militar se hizo oficial. Un tanque del Ejército irrumpió en la puerta principal del Palacio. Bajo el mando del general Jesús Armando Arias Cabrales y con el coronel Alfonso Plazas Vega al frente de las unidades blindadas, los tanques Cascabel y Urutú avanzaron.El coronel Plazas Vega, en una declaración a la prensa que pasó a la historia, aseguró haber entrado con los carros por orden directa, defendiendo la efectividad de los vehículos bajo fuego cruzado. "Recibí fuego de todas partes, pero los vehículos son buenos”, dijo.A las 3 de la tarde, el Palacio estaba cercado por tierra y por aire. Las explosiones y el fuego se extendían en su interior. Se temía por la vida de los rehenes y los magistrados que quedaban en grave peligro. Decenas de personas salían en fila y con las manos en alto, otros eran sacados en camilla heridos y conducidos a la Casa del Florero, convertida en central de mando de la retoma."Por favor, que cese el fuego"En un acto desesperado por la vida de sus compañeros, la voz del presidente de la Corte Suprema, Alfonso Reyes Echandía, se escuchó en la radio nacional, en un dramático mensaje que clamaba al Presidente Betancur detener el operativo: "Por favor, que cese el fuego. La situación es dramática, estamos aquí rodeados de personal del M-19... es de vida o muerte."El llamado fue ignorado. El General Arias Cabrales tomó el mando total de la operación, y a pesar de la salida de decenas de rehenes, el combate se intensificó. Al caer la noche, una explosión sacudió el Palacio, y un incendio de grandes proporciones se apoderó de la edificación, consumiendo gran parte de los archivos judiciales. El fuego, que se extendió hasta la mañana siguiente, no solo destruyó el edificio, sino que también calcinó evidencia clave. Incluso, después de la retoma y en horas de la mañana del jueves, se registraron ejecuciones, como la del magistrado Manuel Gaona Cruz. El coronel Plazas Vega declaró que la situación estaba "perfectamente controlada" y que la mayoría de los rehenes vivos habían sido rescatados. "Hemos tenido algunas bajas, pero la gran mayoría de bajas son de ellos y sobre todo hemos rescatado casi la totalidad de los rehenes que se encontraban vivos”, dijo en su momento.Sin embargo, el "rastrillo militar" posterior reveló el horror: cuerpos carbonizados y restos que evidenciaban torturas y ejecuciones. Al amanecer del jueves 7 de noviembre, el Palacio era un esqueleto humeante y en ruinas. Más de un centenar de muertos fue el saldo, incluyendo 11 magistrados de la Corte Suprema. Además, actualmente ocho personas continúan desaparecidas. NOTICIAS CARACOL DIGITAL
Mauricio Gaona, otro de los huérfanos de la toma y la retoma del Palacio de Justicia ocurrida el 6 y 7 de noviembre de 1985, 40 años después habló con Noticias Caracol sobre lo que fueron los últimos meses de vida de su padre, el magistrado Manuel Gaona Cruz, quien para ese entonces exponía su ponencia dándole luz verde al tratado de extradición, clave en la investigación del holocausto.En una entrevista exclusiva, Gaona, abogado constitucionalista y Oppenheimer Scholar, reveló que por más de 30 años ha investigado lo ocurrido en la toma y la retoma, y recientemente lanzó un proyecto multimedia llamado ManuelGaonacruz.org, debido a que para él hay "una especie de silencio para que no se supiera lo ocurrido dentro de Palacio"."Ninguno asumió realmente lo que hizo, sino al contrario comenzaron a manipular la historia, pero nos dimos cuenta principalmente que los grandes responsables del crimen de Manuel Gaona Cruz, particularmente los ex miembros del M-19, lo explotaron hasta el máximo y lo siguen haciendo de una forma tal que, no solo negaron la inhumanidad del crimen atroz, sino que han tratado de convertirlo en parte de su propaganda, entonces el país perdió su memoria histórica", sentenció.Para él, hay "dos grandes culpables": la guerrilla del M-19, que cometió "un acto de terrorismo" al disparar a civiles y "ejecutar a jueces de la suprema Corte"; y el mando operativo del Ejército, que "inició disparando con tanques de guerra hacia una institución en donde habían más de 400 civiles".Las amenazas de Pablo Escobar al magistrado asesinado Manuel Gaona Cruz Manuel Gaona Cruz se enfrentó, a sus 43 años y con una hija de 10 meses, al "mayor Criminal que tenía, no solo Colombia y el mundo en 1985, que era Pablo Escobar, sino también contra la organización más rica y poderosa en ese año, que era el cartel de Medellín".El legado de su padre, según Mauricio Gaona, es "la convicción de obrar correctamente en la vida, la decisión de no negociar sus principios, bajo ninguna circunstancia aún las más difíciles, aún en contra de su propia seguridad". La amenaza era tan inminente que, según relata Gaona, en el sobre de la última misiva enviada por Escobar antes de la toma solo iba "una carta en blanco y un escapulario, no había nada más". Ante la inminencia de la tragedia, el magistrado optó por sentarse en su máquina de escribir.La noche previa al asalto, Gaona Cruz explicó a su familia que lo iban a obligar a hacer algo incorrecto que él no haría. Les dejó una frase que jamás olvidará: "Yo tengo que hacer lo que tengo que hacer, porque nadie lo va a hacer". Llevaba bajo el brazo su ponencia de extradición, la cual declaraba la figura de extradición de los criminales como "plenamente constitucional". ¿Qué se sabe del asesinato del magistrado?Manuel Gaona Cruz fue asesinado alrededor de la 1:00 de la tarde del jueves 7 de noviembre. En ese momento, "la guerrilla no tenía ninguna opción, simplemente estaba cumpliendo una orden, un compromiso". Su hijo detalló que su padre fue el último magistrado de la Sala Constitucional en quedar vivo. Tras su ejecución, se realizó un estudio pericial que demostró la trayectoria de las balas a 32 cm de distancia, disparadas por dos tiradores.El experto refuta las versiones que intentaron manipular la historia negando el uso de armas cortas por la guerrilla del M-19. "En el caso de Manuel Gaona, las balas serán de 9 mm y de pistola", aseguró. Además, seis testigos declararon haber visto esas pistolas y cómo fueron usadas.Mauricio Gaona concluyó que los testimonios de los testigos presenciales fueron acallados, y se instaló "una ley de manipulación completa de la historia", donde los responsables comenzaron a culparse mutuamente "como si las víctimas hubieran fallecido, pero nadie las hubiera asesinado".NOTICIAS CARACOL DIGITAL
La toma y retoma a sangre y fuego del Palacio de Justicia en noviembre de 1985 marcó la vida de centenares de funcionarios del poder judicial. Cuarenta años después, las cicatrices dejadas por las balas de quienes interrumpieron y atacaron el Palacio parecen no sanar. Uno de los sobrevivientes es Orlando Arrechea Ocoró, quien en ese entonces se desempeñaba como Oficial Mayor de la Secretaría de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia. Arrechea no solo sufrió el secuestro a manos del M-19 y vio morir asesinados a varios de sus compañeros de trabajo, sino que sobrevivió a una tragedia posterior aún más horrible: fue torturado a manos de militares.Orlando Arrechea, originario del Cauca, contó en Noticias Caracol con orgullo el trabajo que realizaba en el Palacio de Justicia y recordó que era amigo incluso de los periodistas que pasaban los días frente a su oficina. Previo a la toma y retoma, comentó que era un "secreto a voces" que la Corte iba a ser atacada. "Todo el mundo lo sabía, en la cafetería todo el mundo hablaba de eso", afirmó, aunque aseguró que nunca imaginaron las dimensiones que tendría la tragedia.El miércoles 6 de noviembre de 1985, Arrechea salió a la cafetería, una costumbre diaria. De repente, se escucharon explosiones. En un momento, el administrador Orlando Bayo empezó a correr, y Arrechea, aunque le gritó, lo vio morir asesinado. El Ejército ingresó brevemente y usó escaleras para rescatar a la esposa del entonces ministro de Gobierno, Jaime Castro, y al hermano del presidente Belisario Betancur, prometiendo regresar por los demás, aunque nunca lo hicieron. Arrechea fue sacado del Palacio a las 4 p.m., junto a otros rehenes, caminando en fila y pegados a la pared.La alegría por la libertad duró poco. Al salir, Arrechea y otros fueron llevados a la Casa del Florero. Le contó a Noticias Caracol que allí, a manos de los militares, padeció "la más horrible tragedia que un inocente pueda soportar, la tortura". Arrechea se encontraba indocumentado. Los militares interrogaban a cada rescatado, con la sospecha de que los guerrilleros intentarían salir haciéndose pasar por empleados. Alrededor de las 6 o 7 p.m., los más jóvenes fueron llevados al segundo piso, donde se realizaban los interrogatorios a cargo de la Inteligencia Militar.Allí comenzaron las acusaciones y el "ablandamiento". Arrechea fue golpeado con "trompadas, patadas". Se le dijo directamente que era guerrillero, y lo acusaron de haber estado en la toma de Corinto, algo que él negó rotundamente. El Ejército, posteriormente, lo reportó como sospechoso en un oficio, incluyéndolo en una lista de seis personas detenidas en las inmediaciones del Palacio para establecer sus identidades.El temor de Arrechea se intensificó cuando supo que lo llevarían a la Escuela de Caballería en Usaquén. Arrechea ideó una estrategia de supervivencia: escribir su nombre en papelitos y lanzarlos a los periodistas que lo conocían. Quería que supieran que no estaba ni en su oficina ni en el Palacio, y que no había desaparecido.En Usaquén, el sufrimiento continuó. Fue enviado a las caballerizas y sometido a torturas, posiblemente "más fuertes" que las anteriores, siendo llamado "delincuente". Una persona lo reconoció al ingresar a la guarnición militar y avisó a su familia. Este relato coincide con el documental "Huellas de Desaparición", realizado por Forensic Architecture y la Comisión de la Verdad.Arrechea aseguró que lo ocurrido a un exguerrillero llamado William Almonacid —quien aparece en una imagen junto a él en una camioneta, y que luego apareció muerto con un "tiro de gracia" después de haber estado en Usaquén— era lo que intentarían hacer con él, y que solo "Dios me salvó". Un familiar logró identificarlo al día siguiente al pedir un certificado de sueldo en el Ministerio de Hacienda.Pese a haber demandado a la Nación por todo lo vivido, su caso en el Consejo de Estado está paralizado. Arrechea lamentó que se haya "inventado la prescripción", alegando que debieron haber denunciado en los dos años siguientes. Después de cuarenta años esperando, Orlando Arrechea, quien sobrevivió dos veces al Holocausto del Palacio de Justicia, confía solo en la justicia divina.NOTICIAS CARACOL
El expresidente Álvaro Uribe anunció este miércoles que pedirá a la bancada de su partido, el Centro Democrático, buscar una coalición política en el Congreso para indultar a los militares que participaron hace 40 años en la retoma del Palacio de Justicia, "condenados o todavía en investigación o juicio"."Pediré a la bancada del Congreso del Centro Democrático buscar en coalición una ley o un Acto Legislativo que a los militares que participaron en el rescate del Palacio de Justicia, condenados o todavía en investigación o juicio, les conceda todos los beneficios equivalentes a una sentencia absolutoria", expresó el exmandatario en X en vísperas de la conmemoración de la toma y retoma de la sede judicial.Uribe añadió que la medida debe "tener efecto sobre los fallecidos" para "buscar un texto que no afecte el honor militar" y sostuvo que, aunque "es de justicia", lamenta que "sea tarde".La toma del Palacio de Justicia, situado en el centro de Bogotá, fue perpetrado el 6 y 7 de noviembre de 1985 por el grupo guerrillero M-19, y la posterior retoam del edificio por el Ejército Nacional dejó un centenar de muertos, entre ellos 11 magistrados de la Corte Suprema y del Consejo de Estado y un número no establecido de desaparecidos.En las últimas décadas, varios altos mandos militares han sido condenados por desapariciones forzadas y homicidios relacionados con los hechos, entre ellos el coronel retirado Alfonso Plazas Vega, inicialmente sentenciado y luego absuelto por la Corte Suprema, y el general retirado Jesús Armando Arias Cabrales, condenado por la desaparición de once personas.Los responsables de la toma y retoma del Palacio de Justicia, miembros del M-19 como los cabecillas Andrés Almarales y Luis Otero no fueron procesados judicialmente en su mayoría porque murieron durante la operación militar de recuperación de la sede judicial.En 1990, los integrantes del M-19 que sobrevivieron al conflicto armado se desmovilizaron tras firmar un acuerdo de paz con el Gobierno, que les concedió amnistía por los delitos políticos relacionados con su actividad insurgente.EFE
Mientras Colombia intenta recuperarse de las emergencias provocadas en diferentes ciudades del país por el devastador terremoto de magnitud 7.4, que ha dejado hasta el momento un saldo trágico de 285 personas fallecidas y más de 40.000 familias damnificadas, otra situación que pone en alerta a habitantes y autoridades se desarrolla en el territorio nacional. Se trata de la emergencia por los incendios forestales que está obligando a las autoridades a redoblar esfuerzos en múltiples frentes para evitar una catástrofe mayor.¿Qué está pasando con los incendios forestales en Colombia?Según el reporte oficial más reciente de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), el panorama es crítico. Las entidades indicaron que hasta el momento se contabilizan 36 incendios forestales activos en diversas regiones del país. Aunque los equipos de socorro han logrado liquidar 45 focos, la devastación ya alcanza 1.195 hectáreas de cobertura vegetal que han sido consumidas por el fuego, una superficie que equivale a diez veces el tamaño del Parque Simón Bolívar de Bogotá.De acuerdo con el Ideam más de la mitad de los municipios del país presentan algún nivel de riesgo, motivo por el que las autoridades han declarado la alerta roja en 339, lo que implica una amenaza preocupante y que requiere la movilización inmediata de recursos y personal para proteger a la población y los ecosistemas.Los expertos del Ideam señalan que el aumento de las conflagraciones está directamente relacionado con las condiciones secas extremas registradas en los últimos días. A esto se suma el fortalecimiento del Fenómeno de El Niño que, según los pronósticos, tiene una probabilidad alta de alcanzar una intensidad “muy fuerte”, lo que agravaría la sequía y la vulnerabilidad de la vegetación.Pero no solo se trata de fenómenos climáticos, las autoridades también advierten que las actividades humanas siguen siendo un detonante principal. El Ideam ha hecho un llamado urgente a la ciudadanía para evitar dejar residuos de vidrio, apagar correctamente las fogatas y evitar cualquier quema de basura o residuos agrícolas que pueda salirse de control.Estos son los departamentos con más incendios forestalesLa amenaza de los incendios forestales se despliega principalmente en el centro y suroccidente del país. Cundinamarca es el departamento con más municipios en alerta roja con 78 en riesgo extremo, entre los cuales están sitios urbanos como Bogotá, Chía, Soacha, Zipaquirá, Facatativá, Fusgasugá y Girardot. Le sigue el Tolima, con 46 municipios en alerta roja, principalmente en zonas como Ibagué, Espinal, Cajamarca y Tumaco.En Nariño también se decretó la alerta roja en 31 municipios, principalmente en Pasto Ipiales y Tumaco. El Cauca, otro departamento que también se ha visto afectado por la emergencia del terremoto, tiene en alerta roja 30 municipios, mientras que en Antioquia la emergencia afecta a 23 municipios. También en la región Caribe el departamento de Atlántico se ha visto afectado por los incendios forestales con 21 municipios en amenaza.Mientras equipos de rescate nacionales e internacionales llegan para ayudar en la búsqueda de sobrevivientes y en la remoción de escombros a las ciudades más afectadas tras el terremoto, la cual sigue siendo la prioridad de las instituciones del país, según detalló el director de la UNGRD, David Santiago Tamayo, también se están movilizando equipos especializados para atender la emergencia forestal. La capacidad operativa de los organismos de socorro está al límite ante las dos situaciones, pero la solidaridad regional ha empezado a movilizarse.Por ejemplo, un equipo especializado de 15 integrantes del Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá (13 hombres y 2 mujeres) se desplazó hacia el departamento del Tolima en las últimas horas para apoyar las labores de extinción en terrenos de difícil acceso. Este grupo viajó con autonomía completa, llevando consigo herramientas especializadas, cuatrimotos y vehículos de carga. La llamada de las autoridades a los habitantes de las zonas afectadas es a reportar cualquier columna de humo de inmediato y a mantener activos los planes de prevención, especialmente en zonas de reserva forestal y parques nacionales, donde un incendio sin control podría generar daños ecológicos irreversibles.MARÍA PAULA GONZÁLEZPERIODISTA DIGITALmpgonzal@caracoltv.com.co
El chance Caribeña Día realizó una nueva jugada en Colombia y los apostadores ya pueden consultar si el número jugado coincide con la combinación oficial emitida en las últimas horas. Esta modalidad de juego, con alta demanda en la región Caribe y otras zonas del país, entregó un nuevo reporte para sus miles de compradores.¿Qué número cayó en la Caribeña Día? A continuación se detalla el reporte del sorteo de la Caribeña Día de este periodo. Recuerde comparar detalladamente cada una de las cifras impresas en su tiquete físico o comprobante digital antes de reclamar cualquier incentivo económico.Número ganador: La "Quinta" cifra: Mecánica de cobro y requisitos para reclamar el premio Si la combinación de su tiquete coincide con la cifra entregada por la Caribeña Día, debe iniciar el trámite de cobro siguiendo el protocolo dispuesto por la empresa distribuidora y autorizada. Los ganadores cuentan con un plazo máximo estipulado por la ley general de juegos de suerte y azar para hacer efectivo su dinero.Documentación requerida Para hacer efectivo el cobro del incentivo, el usuario debe presentar ante el punto de venta o centro de atención al cliente autorizado los siguientes elementos obligatorios:Tiquete original: El comprobante de papel debe encontrarse en perfecto estado de conservación, sin tachaduras, enmendaduras, rasgaduras o alteraciones que impidan la lectura de los códigos de seguridad y los números jugados.Documento de identidad: Presentación de la cédula de ciudadanía original en formato físico o cédula digital válida expedida por la Registraduría Nacional del Estado Civil. En caso de personas extranjeras, se exigirá la cédula de extranjería o pasaporte vigente.Formulario de solicitud: Diligenciamiento de la planilla de cobro de premios, la cual se entrega directamente en los puntos autorizados para el control de la entrega de los fondos.Descuentos e impuestos sobre las ganancias en Colombia Todos los premios obtenidos en juegos de suerte y azar en el territorio colombiano están sujetos a las normativas tributarias vigentes fijadas por la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN).Retención por ganancias ocasionales De acuerdo con el Estatuto Tributario, cuando el monto del premio supera el tope estipulado en Unidades de Valor Tributario (UVT), se aplica una retención en la fuente por concepto de ganancias ocasionales.Porcentaje de retención: La tarifa legal vigente sobre el valor bruto del premio obtenido equivale al 20 %.Descuento automático: La entidad pagadora efectúa la deducción correspondiente al momento de girar el dinero al ganador, entregando el saldo neto junto con el certificado de retención en la fuente exigido para la declaración de renta.Importancia de jugar de manera legal en Colombia El sector de los juegos de suerte y azar en el país opera bajo un marco legal diseñado para garantizar la transparencia de cada sorteo y la protección de los recursos públicos destinados a la salud de los ciudadanos.El rol de Coljuegos y el aporte a la salud Coljuegos es la empresa industrial y comercial del Estado encargada de administrar, fiscalizar y regular los juegos de suerte y azar en Colombia. Comprar la Caribeña Día en concesionarios legales garantiza beneficios directos para los usuarios y la sociedad:Transparencia en el juego: Los sorteos autorizados cuentan con delegados de las alcaldías locales, autoridades de control y auditores independientes que certifican la transparencia del proceso de extracción de balotas.Transferencias al sector salud: Una porción del valor total de cada apuesta comercializada legalmente se destina por mandato constitucional al financiamiento del sistema público de salud, beneficiando la atención médica de la población más vulnerable.Garantía de pago: Al comprar en la red legal registrada, el apostador cuenta con el respaldo jurídico e institucional para exigir la entrega de los premios obtenidos conforme a los reglamentos establecidos. Conserve su tiquete en un lugar seguro y verifique nuevamente los datos en las terminales autorizadas antes de iniciar el procedimiento formal de cobro.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos.NOTICIAS CARACOL
El Sinuano Día es uno de los sorteos de chance más populares en la región Caribe y en todo el territorio colombiano, pues brinda diariamente la oportunidad de ganar atractivos premios en efectivo. Este jueves, miles de jugadores en el país están a la espera de conocer la combinación oficial que entregará la bolsa de premios correspondiente a este juego autorizado.¿Qué número cayó en el Sinuano Día hoy? Los apostadores y seguidores del sorteo diurno ya pueden verificar si su tiquete resultó beneficiado. A continuación, se detalla la combinación oficial reportada por el operador para la fecha:Número ganador:La "Quinta" cifra: Para certificar la validez de las cifras publicadas, los ciudadanos deben constatar que los números del billete o formulario coincidan en el orden exacto con la extracción del balotaje oficial del sorteo Sinuano Día.Estructura de premios del sorteo Sinuano Día El chance en Colombia opera bajo un sistema de juego de suerte y azar donde el incentivo económico depende directamente de la modalidad de apuesta seleccionada y del valor invertido en el tiquete. El sorteo diurno del Sinuano contempla las siguientes modalidades de cobro según el acierto de las cifras:Cuatro cifras exactas Ocurre cuando la persona coincide plenamente con los cuatro números extraídos de las tómbolas en el orden preciso. Esta modalidad otorga un pago equivalente a 4.500 veces el valor apostado por el usuario.Tres cifras exactas Corresponde al acierto de los tres últimos dígitos del número ganador en la secuencia oficial emitida. Quienes logran esta combinación reciben una recompensa de 400 veces el valor que hayan jugado.Dos cifras exactas Se presenta al acertar únicamente los dos últimos dígitos de la secuencia ganadora. El premio fijado para esta categoría es de 50 veces el monto apostado.Una cifra exacta Se otorga a los jugadores que logran coincidir con la última cifra del resultado oficial. Esta alternativa reconoce un pago equivalente a 5 veces el valor registrado en el boleto.¿Qué hacer en caso de resultar ganador del Sinuano Día? Al confirmar que el número del tiquete coincide con los resultados oficiales de la jornada, el ciudadano debe seguir un procedimiento estandarizado para reclamar la suma de dinero correspondiente de manera segura y transparente.Requisitos para el cobro de premios Para hacer efectivo el cobro en las salas de venta habilitadas o en los puntos de atención autorizados por la red comercial, la persona acreedora del premio debe presentar de forma obligatoria los siguientes documentos:El tiquete original de la apuesta, en perfecto estado de conservación, sin tachaduras, enmendaduras ni roturas.El documento de identidad original y copia ampliada (cédula de ciudadanía para colombianos o cédula de extranjería para ciudadanos residentes).Diligenciar el formulario para la entrega de premios en caso de que el valor adjudicado supere los montos previstos para pagos directos en caja.Retenciones de ley y cobro de ganancias ocasionales Es indispensable que la ciudadanía tenga en cuenta que los premios obtenidos a través de los juegos de suerte y azar en Colombia están sujetos a la normativa tributaria vigente.De acuerdo con el Estatuto Tributario y las regulaciones impuestas por la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), las sumas de dinero que superen las 48 Unidades de Valor Tributario (UVT) son catalogadas como ganancias ocasionales. En estos casos, al momento de realizar el desembolso del dinero, el concesionario autorizado efectúa una retención en la fuente del 20 % sobre el valor total de la suma obtenida.Los ganadores reciben el monto neto tras aplicar dicho descuento legal, el cual es transferido directamente por el operador a las arcas del Estado para el financiamiento de los sectores públicos.Importancia de jugar legal y consultar la vigilancia de Coljuegos La adquisición de apuestas en puntos de venta oficiales y con distribuidores autorizados garantiza el pago de los incentivos en caso de acertar la combinación del sorteo Sinuano Día. Los juegos de suerte y azar autorizados en el país están regulados y fiscalizados por la entidad administradora del monopolio rentístico, Coljuegos, así como por las loterías y empresas concesionarias territoriales.Jugar dentro del marco legal previene que los ciudadanos sean víctimas de fraudes mediante tiquetes falsificados o establecimientos clandestinos. Adicionalmente, el recaudo de impuestos generado por la venta legal de chance destina recursos de carácter obligatorio al sistema de salud pública de Colombia, beneficiando la atención médica de los sectores más vulnerables de la población. Para cualquier inquietud sobre la autenticidad de los puntos de venta, los usuarios pueden validar la información a través de los canales institucionales de la autoridad reguladora.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos.NOTICIAS CARACOL
Los apostadores en Colombia siguen atentos a los sorteos diarios de la lotería para verificar si sus tiquetes resultaron premiados en esta popular jornada. A continuación, se presenta el reporte detallado con las cifras y la combinación oficial que determinan las apuestas ganadoras del Super Astro Sol.¿Qué número cayó en el Super Astro Sol? La jornada de este juego de suerte y azar ha finalizado con la verificación de las autoridades competentes. El sorteo se transmite habitualmente en televisión abierta para ofrecer la máxima garantía y transparencia a cada uno de los participantes que adquirieron su formulario en los puntos autorizados.A continuación, la combinación correspondiente al premio mayor del sorteo de la fecha:Número ganador: PendienteSigno Zodiacal: PendientePara comprobar si su apuesta es acreedora de un incentivo monetario, se aconseja corroborar cuidadosamente la totalidad de los dígitos registrados en el tiquete impreso frente a la información avalada por las concesiones de juegos de azar.Plan de premios del Super Astro Sol: ¿cuánto paga este juego?El Super Astro Sol se distingue dentro de la oferta de juegos en el país por brindar un esquema de premiación escalonado que depende de la cantidad de aciertos obtenidos en relación con el orden de las balotas y la elección del signo zodiacal.Las modalidades de pago dentro de la estructura autorizada para este sorteo son las siguientes:Cuatro cifras más el signo exacto: Otorga un pago equivalente a 42.000 veces la cantidad invertida en la apuesta.Tres cifras más el signo exacto: Reconoce una ganancia de 1.000 veces la suma apostada.Dos cifras más el signo exacto: Otorga una retribución de 100 veces el valor apostado en el formulario.Es fundamental tener presente que el monto máximo de apuesta permitido por tiquete está regulado legalmente, garantizando un marco de juego responsable para la ciudadanía.¿Cómo reclamar un premio del Super Astro Sol en Colombia?El procedimiento para hacer efectivo el cobro de un tiquete ganador está condicionado por la cuantía del dinero obtenido, calculada a partir de las Unidades de Valor Tributario (UVT) vigentes en el territorio nacional. Todos los trámites deben adelantarse en las sedes o agencias de la red comercial autorizada. Para montos menores y mayores, los ganadores deben cumplir con los siguientes requerimientos documentales indispensables:Presentar el tiquete o tiquete original de la apuesta en perfecto estado de conservación, sin enmendaduras, tachaduras ni alteración en el código de barras.Presentar la cédula de ciudadanía original del titular del tiquete.Adjuntar una fotocopia legible del documento de identidad por ambas caras.En el caso de premios que superen los umbrales estipulados por la normativa (como aquellos que oscilan entre 48 y 181 UVT), las entidades encargadas exigen el diligenciamiento obligatorio del formulario SIPLAFT para la prevención del lavado de activos y la financiación del terrorismo. Si la cifra excede las 182 UVT, adicionalmente se requerirá una certificación bancaria a nombre del ganador, ya que la transacción se efectuará mediante transferencia de fondos dentro de un plazo estipulado por el operador de servicio.Retenciones de ley y ganancias ocasionalesTodos los premios otorgados por conceptos de loterías, chances y juegos de suerte en Colombia están cobijados por la legislación tributaria vigente dictada por la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN).De acuerdo con el Estatuto Tributario, los premios que sobrepasen el tope mínimo exento de UVT están sujetos a la retención en la fuente por concepto de ganancia ocasional, la cual corresponde al 20 % sobre el valor bruto del incentivo obtenido. Esta deducción la realiza directamente la empresa operadora en el instante de hacer el desembolso correspondiente, por lo que el usuario recibe la suma neta descontando las obligaciones fiscales estipuladas por el Estado.La importancia de apostar legal y la supervisión de ColjuegosJugar de manera legal constituye una garantía fundamental para la seguridad del consumidor. Al adquirir los tiquetes en redes autorizadas y puntos oficiales de venta, los apostadores aseguran que el cobro del dinero estará plenamente respaldado bajo las normas jurídicas del país.Asimismo, la explotación legal de los juegos de suerte y azar representa un recurso vital para la financiación del sistema público nacional de salud en Colombia. Bajo la estricta vigilancia y regulación de Coljuegos, así como de las secretarías de gobierno locales, las rentas generadas por estos sorteos se destinan a la atención médica e infraestructura hospitalaria de la población más vulnerable del país. Consultar siempre las plataformas oficiales evita caer en estafas y garantiza un ejercicio de apuestas transparente y responsable.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.EDITADO POR MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
Tras la liberación de un empresario en el Meta, quien se encontraba secuestrado por la estructura 39 de las disidencias de las Farc, liderada por alias Iván Mordisco, el Ejército Nacional compartió un video del momento cuando le avisaron a la mamá del hombre que estaba con vida. En el operativo de las Fuerzas Militares también se informó de tres capturas contra este grupo criminal. El empresario se llama José Luis Martínez Jaimes, y se encontraba en Mapiripán, Meta, secuestrado por el grupo ilegal hace alrededor de 11 meses. Hasta ese punto llegó el Ejército, este jueves 13 de agosto. En el operativo también se rescató a una menor de edad, cuya edad es desconocida. Además, se lograron las capturas de tres integrantes de las disidencias y la incautación de fusiles, proveedores, munición y material supuestamente utilizado por la estructura.“El orden no se negocia y la fuerza legítima del Estado no retrocede ante el crimen (....) A nuestros soldados, mi reconocimiento por su coraje y precisión. Y a los criminales, un mensaje claro: o se someten a la justicia o enfrentarán toda la fuerza de la República”, dijo el presidente Abelardo de la Espriella sobre la liberación, quien ha hecho énfasis en que les da un plazo de un mes a los grupos criminales para que se entreguen a las autoridades.La llamada a la mamá de secuestrado liberado El Ejército Nacional compartió un video de la llamada a la mamá de Martínez Jaimes avisándole que había sido libarado. A la mujer, cuyo nombre es Ilda, la saludó el coronel Alexander Cuenca, comandante de la vigecimosegunda brigada del Ejército Nacional, quien le informó que su familiar ya se encontraba a salvo. "Ya estamos aquí sanos y salvos, en completa libertad", le dijo el empresario a su madre. La mujer, conmovida, le agradecía a la Fuerza Pública por el rescate. "Dios lo bendiga, hijo (...) No lo puedo creer Mi corazón hermoso", afirmaba en el video, entre lágrimas. Se trata de uno de los primeros golpes del Ejército contra las estructuras criminales que afectan esta zona. Hace tres días, el Ejército dio de baja a alias Ruso o Alemán en este mismo municipio del Meta. El señalado principal cabecilla estaba al frente de la estructura 28, también de alias Iván Mordisco. “Este resultado afecta de manera contundente el corredor logístico que conecta Arauca, Casanare, Guaviare y Meta, desde donde esta estructura coordinaba movilidad terrorista, abastecimiento, amenazas, homicidios y acciones criminales contra la Fuerza Pública y la población civil”, aseguró el Ejército Nacional. LAURA VALENTINA MERCADONOTICIAS CARACOL DIGITAL