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Cabezote sección SALUD Noticias Caracol 2025 DK

Mujer estuvo en coma inducido y a punto de morir luego de extraerse el DIU: ¿qué le pasó?

La condición que los médicos identificaron luego de falsos diagnósticos la llevó a cuidados intensivos y a un coma inducido durante varios días.

Mujer pensaba que tenía clásicos síntomas de gastroenteritis, pero resultó siendo una sepsis por infección
Mujer resultó con sepsis y en coma inducido luego de extraerse el DIU. -
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Una mujer de Virginia Beach, Estados Unidos, estuvo en estado crítico luego de que sus síntomas fueran inicialmente interpretados como una gastroenteritis y, más tarde, como una posible enfermedad autoinmune. Todo comenzó en marzo de 2015, poco después de un procedimiento médico relacionado con la extracción de un dispositivo intrauterino (DIU). Según su propio relato, días después de la intervención comenzó a experimentar cambios en su salud que en un inicio no parecían alarmantes.

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"Me quitaron el DIU con la esperanza de intentar tener otro bebé poco después". La mujer ya había retomado su ciclo menstrual tras un largo periodo sin menstruación y volvió a utilizar tampones, algo que hacía con normalidad. "Dos días después, me vino la regla por primera vez en 18 meses y volví a usar tampones. Esa noche del viernes, dormí con uno puesto, como ya había hecho varias veces antes", indicó a la organización sin ánimo de lucro Sepsis Alliance.

La mujer pensó que tenía clásicos síntomas de gastroenteritis

Een cuestión de poco tiempo empezaron a aparecer síntomas que fueron empeorando rápidamente. Primero sintió molestias digestivas y calambres abdominales, lo que la llevó a pensar que se trataba de un problema estomacal común como la gastroenteritis. A esto se sumaron fiebre alta y una debilidad progresiva que le dificultaba realizar actividades cotidianas, incluso cargar a su hijo pequeño.

"El domingo por la noche empecé a sentirme mal y con dolores mientras íbamos a cenar. No le di importancia, pero no pude cenar y empecé a temblar. Al llegar a casa me fui directamente a la cama, pero tenía tanto frío que no paraba de temblar. Mi marido me dijo que tenía mucha fiebre. (...) A la mañana siguiente empecé con diarrea y pensé que simplemente tenía gastroenteritis. Me quedé en la cama y seguí descansando durante todo el día", expresó.

Con el paso de las horas, los síntomas se volvieron más variados y severos. Leishman reportó dolores en distintas partes del cuerpo, incluyendo articulaciones, además de episodios de sangrado nasal, diarrea y dificultad para respirar. La combinación de estos signos hizo que finalmente decidiera acudir a un servicio de urgencias. "Seguía con diarrea y comencé a sentir un dolor intenso en el codo derecho y el dedo gordo del pie izquierdo. Lo único que quería era dormir y, a pesar de que mucha gente me preguntaba si debía ir al médico, yo seguía diciendo que era gripe. Por suerte, esa noche mi mejor amiga no me dejó otra opción y me llevó a urgencias"

Médicos pensaron también que se trataba de una enfermedad autoinmune

En la primera evaluación médica, los profesionales no lograron identificar de inmediato la causa del cuadro clínico. Inicialmente se consideró la posibilidad de una enfermedad de origen autoinmune, debido a la variedad de síntomas y la falta de una infección evidente en ese momento, hipótesis que retrasó el diagnóstico definitivo mientras se realizaban múltiples pruebas.

"La doctora me dijo que solo tenía faringitis estreptocócica, pero que creía que estaba entrando en shock séptico. Llamó a la ambulancia. La verdad es que no tenía miedo. Estaba agotada y me sentí aliviada de que alguien más se hiciera cargo de mí. Cuando ingresé, los médicos me hicieron pruebas para detectar todas las enfermedades autoinmunes. Mis análisis fueron un desastre. No entendían por qué tenía dolor en las articulaciones y mi estado siguió empeorando", explicó.

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La paciente fue hospitalizada para observación y estudios más profundos con un estado que continuó deteriorándose hasta el punto en que fue ingresada en la unidad de cuidados intensivos. Allí permaneció durante aproximadamente diez días, de los cuales cinco los pasó bajo un coma inducido médicamente, como medida para estabilizar sus funciones vitales y facilitar el tratamiento.

Finalmente, los médicos lograron determinar que se trataba de un cuadro de sepsis, una respuesta extrema del organismo ante una infección que puede comprometer el funcionamiento de órganos vitales. En su caso, la sepsis estaba acompañada de síndrome de shock tóxico, una complicación poco frecuente pero potencialmente mortal, generalmente asociada a ciertas infecciones bacterianas.

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"Me intubaron y sedaron la madrugada del jueves. Finalmente, mi médico se enteró de que me habían retirado el DIU la semana anterior y sospechó que podría tener síndrome de shock tóxico (SST). Comenzaron el tratamiento y estuve en coma durante 5 días. Mis diagnósticos incluyeron: sepsis, SST, SDRA, neumonía, faringitis estreptocócica, colitis y artritis reactiva", subrayó.

Tras despertar del coma inducido, Leishman tuvo que enfrentar una etapa de rehabilitación extensa. Según relató, debió reaprender habilidades básicas como caminar, además de someterse a fisioterapia continua. También requirió el uso de dispositivos médicos durante su recuperación, lo que prolongó el proceso de estabilización de su salud. "Nunca había oído hablar de la sepsis, y me di cuenta de que por eso estuve a punto de morir. He aprendido que mi familia vivió su pesadilla mientras yo dormía. La mía comenzó al despertar: aprender a caminar de nuevo, pleuresía, dolor, debilidad, fatiga y trastorno de estrés postraumático (TEPT). Hubo días que parecían imposibles, pero siempre me aferré al hecho de que sobreviví cuando otros no lo hicieron".

VALENTINA GÓMEZ GÓMEZ
NOTICIAS CARACOL
vgomezgo@caracoltv.com.co

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