Hace dos décadas, recorrer algunas de las principales carreteras del país era una actividad marcada por el temor. En numerosas regiones, los viajeros debían enfrentarse a las llamadas “pescas milagrosas”, retenes ilegales instalados por las extintas FARC que interrumpían el tránsito de vehículos y derivaban en secuestros y otros delitos. Ese escenario llevó al Estado a fortalecer su presencia en los corredores viales mediante estrategias de seguridad que buscaban recuperar la confianza de los ciudadanos y garantizar la libre movilidad en las rutas más sensibles del territorio nacional.
En 2002, en medio de esa compleja situación de orden público, nació el Plan Meteoro, una estrategia militar diseñada para proteger las carreteras colombianas. Dos décadas después, los vehículos blindados vuelven a tener una presencia constante en varios corredores considerados estratégicos, en una operación que ahora enfrenta amenazas distintas, pero que mantiene el mismo objetivo: impedir que los grupos armados ilegales afecten el tránsito de personas y mercancías.
Plan Meteoro: la estrategia que nació para enfrentar las “pescas milagrosas”
Actualmente, los denominados Gruli, o Grupos Livianos de Caballería, están conformados por vehículos blindados, sistemas de comunicación, equipos antiexplosivos, drones de vigilancia y personal militar entrenado para responder ante cualquier situación que comprometa la seguridad en las vías. Su despliegue busca ofrecer reacción inmediata frente a acciones criminales y mantener vigilancia permanente en puntos considerados de riesgo. Durante esta semana de receso, uno de esos componentes opera en la Troncal de Occidente, en Antioquia. Allí, el Grupo Liviano de Caballería número 9 mantiene presencia constante a lo largo de la carretera para garantizar el tránsito de miles de viajeros que utilizan este corredor para desplazarse entre municipios del departamento y hacia la región Caribe.
El coronel Alberto Carrillo, comandante Grupo Liviano número 9, señaló que "la gente no se sentía tranquila. Por ejemplo, esta vía que era la vía al mar, en algún tiempo, yo me acuerdo cuando estaba niño viajaba mucho con mis padres; era casi que imposible porque uno le daba temor salir y secuestraban a la gente. Nosotros somos especialmente creados para poder darle esa libre movilidad a la gente, tener ese apoyo y dar esa credibilidad de que pueden pasar y siempre van a encontrar un soldado. Tú vas a pasar a la una de la mañana y ahí va a estar el soldado. Nosotros dormimos aquí en las vías, estamos aquí, reaccionamos sobre las vías".
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Aunque la amenaza del secuestro ya no tiene la misma dimensión de comienzos de siglo, los desafíos en la seguridad vial continúan. En la Troncal de Occidente, las autoridades señalan que los grupos armados ilegales recurren a acciones como la quema de vehículos de carga, la instalación de explosivos, la utilización de vehículos bomba y los bloqueos viales para afectar la movilidad y generar temor entre los habitantes. Según el Ejército, varias de estas acciones han sido frustradas gracias a los operativos desplegados en la zona. Además de labores preventivas, las unidades militares han sostenido enfrentamientos armados con integrantes de estructuras ilegales que buscan alterar el orden público en este corredor estratégico.
Grupos armados, explosivos y bloqueos: las amenazas que persisten en las carreteras
"Son bandidos que salen, colocan elementos, abigeato, colocan banderas, hacen toda esta cuestión para atemorizar la población civil, pero aquí estamos el grupo liviana de caballería en el Plan Meteoro. A pocos kilómetros de ese sector hemos tenido combates donde definitivamente nos ha tocado recuperar la libre movilidad porque no lo podemos permitir, entonces nos ha tocado tener combates", agregó el coronel Carrillo. "Pero, es que no podemos estar solamente sobre la vía y no poder estar en profundidad, porque realmente de allá de donde vienen estos bandidos y se nos acercan, entonces tenemos que tener una maniobrabilidad y poder atacar esa parte también".
En el municipio de Valdivia, las autoridades explican que el Grupo Liviano de Caballería N° 9 tiene bajo su responsabilidad cerca de 188 kilómetros de carretera, desde Caucasia hasta Yarumal. Se trata de una zona donde convergen distintas estructuras armadas ilegales, lo que obliga a mantener vigilancia permanente y una capacidad de reacción constante frente a cualquier eventualidad. "Para eso nosotros nos preparamos, para eso estamos en las escuelas de formación, porque nosotros tenemos que garantizar que en cada uno de los terrenos que estemos acá en Colombia tenemos que hacer nuestra labor sin importar la adversidad del clima y el terreno donde estemos", resaltó el teniente Miguel Ángel Castiblanco del Grupo Liviano de Caballería N° 9.
Desde el aire, otros ojos recorren permanentemente el corredor vial. Los drones utilizados por las unidades del Plan Meteoro permiten ampliar la vigilancia sobre extensos tramos de carretera y detectar movimientos sospechosos en zonas de difícil acceso para las patrullas terrestres. Estos equipos tecnológicos buscan anticiparse a cualquier amenaza y cuentan con capacidad para monitorear áreas ubicadas hasta a 25 kilómetros de distancia, convirtiéndose en una herramienta clave dentro de la estrategia de protección que el Ejército desarrolla actualmente en las carreteras consideradas más sensibles del país.
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Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Tiene reportería propia de Noticias Caracol.
ÁNGELA URREA PARRA
NOTICIAS CARACOL
CON INFORMACIÓN DE STEPHANIE VALENCIA