Los servicios de extinción en España trabajan en varios incendios forestales, estabilizando uno grave en el centro del país (Castilla-La Mancha) que quemó más de 32.000 hectáreas, y permitiendo el regreso de vecinos desalojados en otras áreas como Castilla y León (centro) y Aragón (noreste). En lo que va de 2026, España es ya el país con mayor área forestal quemada de toda la Unión Europea (UE), con casi 120.000 hectáreas, según datos actualizados extraídos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS, por sus siglas en inglés). El territorio quemado español es casi el triple que Francia, el segundo socio comunitario más azotado por las llamas, conforme a esa fuente.
Uno de los incidentes que más preocupa actualmente es el declarado el pasado jueves en el centro del país (en el Parque Natural de la Sierra Norte de la provincia de Guadalajara, en Castilla-La Mancha), que hasta ahora ha quemado 32.000 hectáreas. Tras encadenar varias jornadas críticas, ese incendio entró en una "fase de estabilización" y mayor optimismo, según las autoridades locales. "Hay zonas de alto valor ecológico, de árboles que no va a volver a haber aquí hasta dentro de 50 años", lamentó Mara Mora, una bombera de 51 años movilizada desde hace varios días. (Lea también: UNGRD aprueba la declaratoria de situación de desastre ante llegada de El Niño: regiones afectadas)
Ese fuego contribuye a que la extensión arrasada por las llamas se eleve en la totalidad del país a 119.458 hectáreas, frente a las 42.810 hectáreas de Francia.
La ola de calor exacerba el riesgo de incendios
Las labores de los bomberos se ven dificultadas por las temperaturas elevadas que azotan la península, afectada por la tercera ola de calor del verano, con termómetros que marcan en algunos casos hasta 42 grados, exacerbando el peligro de que se produzcan incendios forestales.
El presidente del Gobierno Español, Pedro Sánchez, recordó al visitar una de las zonas afectadas por las llamas en el centro del país que "la emergencia climática mata". El líder socialista señaló, además, que en 2026 ya se han registrado 22 grandes incendios en el país, cuatro veces más que en el mismo de 2025, con más de 100.000 hectáreas calcinadas.
En otra área central de la península (Brieva, Segovia, en Castilla y León), otro fuego ha calcinado más de 3.000 hectáreas, si bien su evolución favorable permitió el regreso a sus domicilios de los últimos vecinos (50) de los pueblos que continuaban evacuados, del total de 420 personas realojadas de ocho núcleos de población afectados. También el noreste peninsular se vio afectado por el fuego, con un foco detectado en la zona de Aragón, en concreto en la localidad de Ejulve (Teruel), que quemó unas 1.400 hectáreas. En el sur del país, se declaró otro incendio en una zona de Andalucía -El Cerro de Andévalo (Huelva), un terreno de dehesa con mucha población de eucaliptos, encinas y matorral, que está favoreciendo la propagación de las llamas.
Miles de evacuados en Francia
Este año es el segundo con más superficie quemada por incendios en la Unión Europea a estas alturas desde que empezaron los registros hace 20 años, según datos satelitales del sistema Effis analizados por la AFP. En el sur de Francia, los bomberos luchan contra dos incendios de gran magnitud. Uno de ellos, en Le Porge, cerca de la ciudad de Burdeos (suroeste), había arrasado el jueves 2.400 hectáreas, según la última estimación de los bomberos.
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Hasta el momento no se han registrado víctimas ni viviendas incendiadas, pero la situación sigue siendo "desfavorable". Según varias fuentes consultadas por la AFP, el incendio habría sido provocado por trabajos de desbroce en un camino forestal. Según las autoridades, unas 12.000 personas -entre turistas y cientos de residentes de las localidades aledañas al bosque- se vieron obligadas a abandonar la zona.
El otro incendio, que comenzó el martes 21 de julio al mediodía en un campo y se extiende por el departamento del Var (sureste), ha arrasado cerca de 2.500 hectáreas y "se mantiene estable", según el prefecto Simon Fabre, quien autorizó el jueves por la mañana a las 400 personas evacuadas a regresar a sus hogares.
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Según el ministro francés del Interior, Laurent Nuñez, se registraron más de 12.500 focos de incendios desde principios de año y ya se han quemado 44.000 hectáreas. En Francia, nunca los incendios habían calcinado tanta superficie en esta época del año. Los bosques arden con más facilidad porque la vegetación y los suelos europeos sufren desde hace meses una sequía acentuada por las olas de calor excepcionales que han atravesado el continente en junio y julio, y que han hecho evaporar más agua.
Es precisamente el cambio climático, causado principalmente por la combustión continuada del petróleo, del carbón y del gas, lo que vuelve más grave la sequía actual, concluyeron climatólogos del grupo World Weather Attribution en un estudio publicado el jueves. (Lea también: Alerta por altas temperaturas en Colombia: ¿qué está causando el fenómeno climático?)
Más de 40 °C en Italia
Los fuegos han causado ya la muerte de tres bomberos: dos cerca del aeropuerto de Burdeos y un tercero que combatía las llamas en el sur de Italia. En ese país, decenas de incendios forestales y de vegetación arrasan Sicilia, anunció el ministro del Interior, Matteo Piantedosi.
Un centenar de habitantes, así como 22 pacientes de una clínica en el centro de la isla, donde las temperaturas superaron los 40 °C en los últimos días, fueron evacuados el miércoles, según los bomberos. "Se han desplegado 6.000 efectivos y están operando 20 medios aéreos", declaró el miércoles por la noche el presidente de la región, Renato Schifani, quien precisó que cerca de 50 incendios -de los 344 reportados el miércoles- siguen activos. También se registraron más de 160 incendios en las últimas 24 horas en Calabria, la región vecina.
Pérdidas económicas en Reino Unido
La ola de calor de junio provocó la pérdida de 24 millones de horas de trabajo, suponiendo un coste de unos 1.540 millones de dólares para la economía británica, señaló el jueves la London School of Economics (LSE). "Las personas que desempeñan trabajos más expuestos al calor y físicamente exigentes, en sectores como la construcción y la agricultura, redujeron su jornada en mayor medida que quienes trabajan en empleos con escasa exposición al calor y poco esfuerzo físico, como el ámbito universitario", señala un comunicado de la LSE.
El estudio, que abarca la semana que comenzó el lunes del 22 de junio, fue realizado por el Instituto Grantham de la LSE y el Centro Euro-Mediterráneo sobre el Cambio Climático (CMCC), este último con sede en Italia. Según el informe, basado en una muestra de 1.950 adultos de todo Reino Unido, 3,6 % de los encuestados (equivalente a 1,25 millones de trabajadores en el conjunto de la población) no trabajó en absoluto durante esa semana de finales de junio debido al calor.
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EDITADO POR SANDRA SORIANO SORIANO
COORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOL
*CON INFORMACIÓN DE AGENCIAS EFE/AFP