El 3 de enero de 2026, el mundo quedó sorprendido tras el anuncio de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, sobre la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, en territorio venezolano. La operación militar, denominada Operación Resolución Absoluta, comenzó en la madrugada con el despliegue de más de 150 aeronaves y bombardeos tácticos sobre puntos estratégicos de Caracas y sus alrededores, incluidos Fuerte Tiuna, la base aérea La Carlota y las costas de La Guaira. Fuerzas especiales Delta ejecutaron la extracción en la capital venezolana justo cuando la pareja buscaba refugiarse en un búnker. Horas después, la Casa Blanca difundió la primera imagen oficial de Maduro a bordo de un buque, esposado, con los ojos vendados, luciendo una sudadera gris Nike y sosteniendo una botella de agua bajo custodia de la DEA.
Tras una escala técnica en la base naval de Guantánamo, un avión Boeing 757 del Departamento de Justicia trasladó a los detenidos hasta el aeropuerto internacional de Stewart, en el condado de Orange, Nueva York. Desde allí, bajo un estricto esquema de seguridad del FBI y la DEA, Maduro y Flores abordaron un helicóptero que sobrevoló Manhattan junto a la Estatua de la Libertad antes de aterrizar en un helipuerto de la ciudad. Escoltado por un vehículo blindado hasta el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn, el depuesto mandatario, vistiendo sudadera azul y chancletas, dejó un momento que se volvió viral al levantar los pulgares, hacer la señal de la paz y exclamar ante las cámaras: "Good night, happy New Year".
Delcy Rodríguez y su juramento como presidenta interina
En Caracas, la captura provocó una conmoción inmediata. La vicepresidenta Delcy Rodríguez tildó la acción de secuestro militar ilegítimo, decretó el estado de conmoción externa y exigió a Washington una prueba de vida de la pareja. Pocos días después, Rodríguez presentó juramento ante la Asamblea Nacional, presidida por su hermano Jorge Rodríguez, para asumir la presidencia interina por un periodo inicial de tres meses. Simultáneamente, la líder opositora María Corina Machado proclamó que "llegó la hora de la libertad" y llamó a concretar la transición democrática reconociendo a Edmundo González Urrutia como presidente legítimo del país suramericano. En los meses posteriores, la administración estadounidense anunció un histórico acuerdo petrolero con el gobierno interino para controlar cerca de 65.000 millones de barriles de crudo mediante licencias de explotación a 25 años.
- Lo que han sido los días de Nicolás Maduro en prisión: “condiciones de comunicación están limitadas”
Los primeros pasos de Maduro ante la justicia de EE. UU.
El proceso judicial quedó radicado en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, bajo la conducción del juez de 92 años Alvin Hellerstein. En su comparecencia inicial, el 5 de enero, Maduro intentó interrumpir al magistrado alegando que continuaba siendo el presidente constitucional de Venezuela y que había sido víctima de un secuestro. Sin embargo, tanto él como Cilia Flores se declararon formalmente no culpables de los cargos iniciales de narcotráfico y uso de armas. A la salida de la sala, ante el grito de un activista que le recriminaba sus crímenes, Maduro apuntó con el dedo al cielo y respondió: "Soy un hombre de Dios y soy inocente".
Publicidad
A lo largo del proceso, la defensa técnica —liderada por el abogado Barry Pollack— enfrentó disputas financieras derivadas del bloqueo de licencias de la OFAC para emplear fondos estatales venezolanos en el pago de honorarios. Además, el juez Hellerstein denegó la solicitud de libertad bajo fianza para Cilia Flores, determinando que sus requerimientos médicos podían ser atendidos en la prisión federal de Brooklyn. Posteriormente, el tribunal fijó el inicio del juicio para el 1 de junio de 2027, estableciendo un riguroso cronograma para el intercambio de pruebas. Mientras tanto, Maduro logró difundir fotografías desde su celda en Brooklyn con un mensaje dirigido a sus partidarios: "Estamos bien".
¿En qué va el proceso contra Nicolás Maduro?
Finalmente, el 8 de octubre de 2026, la víspera exacta de los 280 días de la detención de Nicolás Maduro, el expediente penal ha tomado un giro severo. La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, junto con el director del FBI, Kash Patel, y el fiscal Todd Blanche, presentó un nuevo escrito de acusación que imputa a Maduro y a Cilia Flores el delito de conspiración para cometer torturas. La acusación detalla que ambos presidieron una estructura represiva caracterizada por el uso sistemático de descargas eléctricas, asfixia, violencia sexual, inanición, aislamiento prolongado y amenazas de muerte contra familiares de opositores y ciudadanos estadounidenses. Asimismo, a Flores se le sumó un cargo directo por narcoterrorismo.
A casi diez meses de la sorpresiva madrugada del 3 de enero, la causa contra Nicolás Maduro avanza en Manhattan como un hito judicial e histórico, situando al antiguo hombre fuerte de Caracas ante un juicio en Estados Unidos que podría acarrearle la pena de cadena perpetua.
CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOL
X: RojasCamo
Correo: wcrojasb@caracoltv.com.co
Instagram: Milografias