Séptimo Día reveló las denuncias de ciudadanos en Bogotá que aseguran haber sido víctimas del hurto de sus vehículos o de sus pertenencias dentro de parqueaderos que consideraban seguros. Los testimonios expuestos en la investigación dan cuenta de presuntas fallas en los controles de seguridad y, en algunos casos, de cuestionamientos por las respuestas recibidas tras los hechos.El 16 de abril de 2026, el ingeniero Ángel Ignacio Arias ingresó a un centro comercial para comer después de permanecer cerca de dos horas y media en medio del trancón. Aproximadamente una hora después, regresó al parqueadero para continuar su camino, pero su camioneta ya no estaba.Al consultar con el personal de seguridad, le informaron que el vehículo había sido sacado minutos antes y que, aparentemente, los responsables habrían forzado la talanquera de salida.“Me fui a comer una hamburguesa y ya a las 7:20 más o menos, o sea, una hora después fui a buscar el carro para seguir mi camino y ya no estaba... El vigilante me dijo: ‘Hace 10 minutos sacaron una camioneta y forjaron la talanquera”, contó Arias.Estos hechos se extendieron a otros sectores de la capital colombiana. El profesor Héctor Gerardo Castro denunció el hurto de su camioneta, luego de dejarla en el parqueadero de un reconocido establecimiento mientras realizaba las compras del mercado. “Cuando baje, no encontré la camioneta en el sitio. Automáticamente supe que se la habían robado”, relató.En otro caso, ocurrido en un parqueadero público de Chapinero, al vendedor Walter David Romero le entregaron su camioneta a una mujer que, según su denuncia, se hizo pasar por su hija. Al reclamarle al encargado por qué había entregado las llaves del vehículo a una desconocida, el hombre le respondió que ella había asegurado ser su hija. Por ello, Walter le aclaró que no tenía hijas.Los casos de Ángel, Walter y Héctor ocurrieron en menos de cuatro meses en diferentes parqueaderos de una misma zona de Bogotá. Sin embargo, la comerciante Isabel Muñoz ya había denunciado una situación similar en mayo de 2022.En el parqueadero ubicado en la calle 175 en Bogotá, Isabel aseguró que dejó su camioneta mientras realizaba unas diligencias y, al regresar varias horas después, ya no la encontró. "Eso fue como a las 10 de la mañana y ya en la tarde que regresaba, pues ya no estaba el carro. Entonces yo le dije, 'Nos robaron el carro’”, recordó.El 22 de junio de 2021, la psicóloga Camila Silva Páez también afirmó haber sido víctima de hurto en el mismo parqueadero donde Ángel dejó su vehículo. Según su denuncia, delincuentes ingresaron a su carro y sacaron objetos de valor mientras ella realizaba una compra.Aunque se trataba de un parqueadero gratuito, Camila cuestionó las condiciones de seguridad del lugar: “No me parece que por ser un parqueadero gratis lo deban robar”.Por esa misma zona, la ingeniera informática Geraldine González denunció otro caso. En julio de 2026, aseguró que delincuentes ingresaron a su vehículo y se llevaron equipos y pertenencias de trabajo. “Me robaron todo mi trabajo, me dejaron sin nada porque pues en mi maleta estaba todas mis pertenencias y sacan todo el vehículo. Me robaron 23 millones”, aseguró.Experimento social con cámara oculta en parqueaderosEl equipo de Séptimo Día realizó un experimento en cuatro estacionamientos de Bogotá para comprobar qué tan rigurosos son los controles al momento de entregar los vehículos. Una productora del programa simuló haber olvidado el tiquete de ingreso e intentó retirar el carro ofreciendo dinero o dando diferentes explicaciones para justificar que no contaba con el comprobante.En el primer parqueadero, el encargado se negó a entregar el vehículo porque la mujer no tenía el comprobante de ingreso. Una situación similar se presentó en el cuarto establecimiento, donde también se mantuvieron los controles y no se permitió retirar el automóvil sin acreditar que correspondía a la persona autorizada.Sin embargo, en los otros dos parqueaderos las medidas de seguridad fueron diferentes. En el segundo establecimiento, el encargado permitió retirar el vehículo con solo presentar las llaves, mientras que en el tercero bastó con diligenciar un formato, sin una verificación rigurosa de la identidad.Tras ser confrontados por el equipo periodístico, ambos establecimientos reconocieron que se trató de un error y una falla en la seguridad.Cifras oficiales sobre estas denunciasEntre 2025 y lo que va de 2026, la Fiscalía investiga cerca de 1.500 denuncias relacionadas con esta modalidad de hurto en Bogotá, alrededor de 500 casos en Cali y poco más de 300 en Medellín. En Bogotá y Medellín, ocho ciudadanos denunciaron ante Séptimo Día que fueron víctimas de robos dentro de parqueaderos donde confiaban en que sus vehículos y pertenencias estarían seguros.Sobre la normatividad, Fernando Dueñas, vocero de los parqueaderos en Colombia, explicó que este servicio implica un contrato de depósito, que establece una obligación de custodia sobre el vehículo y contempla una póliza de responsabilidad civil. Sin embargo, aclaró que esta responsabilidad no se extiende automáticamente a los objetos personales que se encuentren dentro del automóvil."No se responde porque no hay una constancia de su preexistencia, se hace un inventario escrito para que de esa misma manera me responda si le llega a suceder algo”, precisó Dueñas.Por su parte, el vicepresidente del Instituto Colombiano de Derecho al Consumo, Juan Pablo López, indicó que abstenerse de entregar tiquete o carecer de seguridad constituye una “culpa grave”.Quena Ribadeneira, consejala de Bogotá advirtió que: “Siete de cada 10 parqueaderos en Bogotá están operando de manera informal...Nos comprometemos desde ya a hacerle este control a la Alcaldía local y a la Secretaría de Gobierno”, dijo.Estas denuncias y el experimentos social evidenciaron una situación preocupante. Las autoridades avanzan en las investigaciones de estos casos, mientras también se fortalece los controles de seguridad para evitar que los parqueaderos, considerados por los usuarios como lugares seguros, terminen convirtiéndose en escenarios donde sus vehículos y pertenencias quedan expuestos al hurto.
El odontólogo Javier Cely volvió a hablar sobre el proceso judicial que enfrentó durante años por el caso de la fuga de la excongresista Aída Merlano. Tras una lucha incansable, finalmente fue absuelto por la justicia colombiana en 2022.María Elvira Arango, directora de Los Informantes, habló con él sobre un proceso que, según relata, terminó afectando profundamente su vida.El día de la fuga de la excongresistaHace siete años, el 1 de octubre de 2019, Javier Cely atendió a la entonces exsenadora Aída Merlano en el tercer piso del Centro Médico de La Sabana, en Bogotá, para realizarle un procedimiento de rehabilitación oral. Minutos después, la excongresista escapó por una ventana, descolgándose con una cuerda roja.El hecho llevó a que el odontólogo fuera señalado como presunto cómplice y tuviera que afrontar un proceso penal que contemplaba una pena de hasta 15 años de prisión. Cely relató los detalles de lo ocurrido durante aquella consulta y habló sobre la posterior batalla legal que terminó con la ratificación de su inocencia.“Yo me despido y me voy. A los 15 minutos me entra una llamada y me dicen: ‘Javier, su paciente se tiró por la ventana’”, recordó Javier Cely sobre el momento en que se enteró de la fuga de Aída Merlano.Así fue el origen de la consultaSu vínculo con el caso comenzó cuando un colega lo contactó para solicitarle una valoración a la excongresista, quien no estaba satisfecha con dos diseños de sonrisa previos. Según explicó el especialista, la llamada inicial se desarrolló en estos términos: "Necesito pedirle un favor. Tengo una paciente que le han realizado dos diseños de sonrisa en mi clínica y no le han gustado. Entonces, no sé si usted me pueda dar una mano y me puede ayudar a cambiarle el diseño".Al indagar por la identidad de la paciente, su colega le confirmó que se trataba de la exsenadora Aída Merlano. Aunque aseguró que la conocía por las noticias, mas no personalmente, Cely aceptó atenderla y era consciente de que la mujer se encontraba privada de la libertad.La atención estaba sujeta a la disponibilidad del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, por lo que el profesional aclaró que la programación de la cita no dependía de él. “Me avisan en la noche que si puedo ir al otro día. Como yo ya manejaba mi tiempo, yo le dije que no tengo ningún inconveniente", dijo.Lo que ocurrió dentro del consultorio el día de la fugaLa primera cita fue de valoración y diagnóstico. En esa consulta, acordaron volver a encontrarse una vez estuvieran listas las carillas dentales. La segunda cita se realizó el 1 de octubre de 2019 a las 10 de la mañana.Durante la atención, la exsenadora le pidió a Cely un espacio para poder hablar con sus hijos, Aída Victoria y Esteban, quien en ese momento era menor de edad. "Yo la saludo, entro y ella me dice que si yo le puedo ayudar y le dejo hablar con sus hijos dentro del consultorio. Yo le dije: 'Sí, claro, yo no tengo ningún inconveniente'...Empiezan a llorar, a mi me da pena y me salgo un momento del consultorio”, contó.Al reanudar el procedimiento odontológico, Javier Cely solicitó al personal de custodia que ingresara al consultorio. Sin embargo, los guardias le dijeron que permanecerían afuera.Sobre los constantes desplazamientos que realizó fuera del consultorio y que quedaron registrados en las cámaras de seguridad, el odontólogo explicó: “Yo salgo y entro del consultorio porque como donde yo la estaba atendiendo no era mi consultorio. Entonces, en esa clínica no tenían todo lo que yo necesitaba dentro del consultorio y yo tenía que salir a pedir materiales o cosas que necesitaban”.Al finalizar el tratamiento, Aída Merlano se despidió del odontólogo, como quedó registrado en las cámaras de seguridad. Luego, Cely abandonó el edificio para dirigirse a otra cita que tenía programada. Minutos después, recibió una llamada en la que le informaron que su paciente había escapado por una ventana.Imputación de cargos y detenciónLos hechos ocurridos durante la consulta quedaron registrados en videos que rápidamente se hicieron públicos. Al enterarse de la fuga, Cely regresó al centro médico y rindió voluntariamente su declaración inicial ante las autoridades, mientras el paradero de Aída Merlano aún era un misterio. Sin embargo, la exposición mediática del caso llevó a que fuera vinculado como presunto cómplice de la fuga.La Fiscalía le imputó los delitos de ayuda a la fuga de presos e instrumentalización de menores de edad, cargos por los que, de haber sido declarado culpable, habría enfrentado una pena superior a los 10 anos prisión.El odontólogo permaneció privado de la libertad durante cinco noches. Según contó, durante las primeras horas no tenía colchoneta ni elementos básicos, hasta que uno de sus hermanos logró hacerle llegar algunos suministros y una carta de su hijo mayor, que, según él, le devolvió el aliento. “Él (su hijo) me dice que conoce la clase de papá que tiene y que sabe que todo lo que está pasando, yo no tengo absolutamente nada que ver en eso”.El proceso judicial se extendió durante tres años. En ese tiempo, el odontólogo atravesó episodios de depresión y ansiedad y recibió acompañamiento psiquiátrico. “Me juzgaron, me atacaron, la prensa me dio durísimo. Nunca escucharon mi versión, sino simplemente lo que veían o lo que escuchaban”, dijo.Según su testimonio, durante esos años perdió buena parte de su patrimonio, su práctica profesional y la tranquilidad, mientras se dedicaba a defenderse de unos delitos que asegura no cometió.Absolución de cargos y el intento de reconstruir su vidaDurante el proceso judicial, Aída Merlano se refirió públicamente en dos oportunidades a la inocencia del odontólogo. En una de sus declaraciones, afirmó: "Es un hombre totalmente inocente, que me duele y si me está viendo en este momento le digo: 'Doctor, perdóneme por haberlo involucrado de alguna manera en esto'".El 6 de septiembre de 2022, un juez penal de Bogotá absolvió a Javier Cely de los dos cargos que enfrentaba, tras determinar que no tenía responsabilidad penal en la fuga de Aída Merlano.“Una de las cosas que aprendí fue a no juzgar, porque todo el mundo me juzgó”, afirmó. Javier Cely también reiteró que desconocía los elementos utilizados durante la fuga: “Yo no la vi. Ella saltó con una cuerda. No tengo ni idea cómo llegó. Saltó y parece que se golpeó duro. La estaba esperando una moto y empezó mi calvario".Tras el fallo absolutorio, Javier Cely retomó poco a poco su ejercicio profesional en el consultorio de su hermano y continúa con acompañamiento psiquiátrico. "Quiero que la gente sepa que fui absuelto, que no tuve absolutamente nada que ver... No tengo absolutamente ninguna deuda con la justicia", puntualizó el odontólogo.Mientras tanto, Aída Merlano continúa privada de la libertad y cumple condenas por delitos relacionados con corrupción electoral y por su fuga de la cárcel. En el caso de corrupción al sufragante y compra de votos, recibió una condena de 15 años de prisión; además, enfrenta una pena por violación de topes electorales y otra relacionada con la fuga.Esta semana, Aida Merlano volvió a ser noticia. En medio del proceso por corrupción electoral, su defensa denunció que el celular que la excongresista entregó a la Fiscalía, y que contendría información relevante para el caso, estaría incompleto, habría sido manipulado y cambiado. Actualmente, cumple su condena en una guarnición militar en el Batallón Vergara y Velasco, en Malambo, Atlántico.
Casos que conmocionaron al país y hoy tienen respuesta: la caída de una red trasnacional de tráfico de migrantes, la condena a un temible asesino serial de ancianos, la demolición de una obra ilegal en Bogotá y más. Vea el seguimiento completo de Séptimo Día.
Aurelio Cheveroni llegó a la televisión colombiana a finales de los años noventa como uno de los personajes principales del programa infantil Club 10, transmitido por Caracol Televisión. Con su tono irreverente, coqueto y sarcástico, el lobo marcó a varias generaciones de televidentes. Tras permanecer guardado en un baúl durante años, el personaje regresó a la televisión como jurado e invitado especial en formatos como Yo me llamo y Yo me llamo Mini. Sin embargo, la manera tan natural en que se mueve y gesticula hizo que durante décadas nadie se imaginara cómo funciona en realidad.A diferencia de lo que se especuló entre el público, el muñeco no funciona mediante sistemas de robótica, hologramas o inteligencia artificial. La versión original del títere fue confeccionada en un taller en Estados Unidos con fibra de vidrio, látex, espuma y peluche. Inicialmente el personaje era rosado, pero tras el desgaste del material en las grabaciones y la falta de tela de ese mismo tono, la producción debió reemplazarlo por peluche rojo. Para explicar el cambio de apariencia en pantalla, los creativos inventaron una historia en la que el lobo mudaba de piel.Aurelio Cheveroni es un títere de guante. Fernando Rojas, actor de 56 años nacido en el municipio de Belén de los Andaquíes, en el Caquetá, es el encargado de darle voz, carácter y movimiento a la parte superior del cuerpo. Al revelar en Los Informantes cómo funciona el personaje, Fernando Rojas explicó: "Esto no es más que un títere, miren, esto es un guante. Es un guante. Exactamente. Realmente es un títere común y corriente como es Archivaldo, como es la rana René, Alf", dijo.Una patineta y cinco horas acostado: así funciona Aurelio CheveroniEl proceso para dar vida al personaje en el estudio exige una preparación física rigurosa. Fernando Rojas realiza antes de cada jornada un calentamiento inspirado en los monjes budistas, el cual incluye estiramientos, mantras y música japonesa. Esta rutina le permite despejar la mente y enfocarse por completo en la interpretación del lobo.Durante las jornadas de rodaje, que se extienden entre cinco y seis horas continuas, el actor debe permanecer acostado sobre una patineta adaptada especialmente para el trabajo. En esa postura, mantiene ambos brazos levantados durante todo la grabación: una mano manipula la cabeza y la boca del lobo, mientras que la otra opera el brazo del muñeco. De manera simultánea, un asistente de producción se encarga de mover la cola del personaje desde la parte de atrás.Esta postura genera un alto desgaste en la espalda y los brazos del actor. Al finalizar las grabaciones, Rojas termina con calambres, adormecimiento corporal y dolores musculares. El segundo secreto: un traje a medida para tomas de cuerpo enteroAunque la técnica de guante resuelve los planos medios y primeros planos en el estudio, el personaje requería desplazarse, correr y revolcarse en tomas de cuerpo entero. Para lograr que el lobo caminara frente a las cámaras en planos generales, la producción acudió a un segundo actor.Se trata de Ángel Leal, un artista de 40 años y 1,13 metros de estatura que cuenta con dos décadas de trayectoria en el espectáculo. Leal trabajó anteriormente en espectáculos de enanos toreros, montajes teatrales, el programa Sábados Felices y el show de Juanpis González. Para las escenas de acción y riesgo, el equipo confeccionó un disfraz completo de Aurelio Cheveroni diseñado a la medida exacta de su cuerpo y estatura.Para Ángel Leal, vestir el traje del lobo representó cumplir un anhelo de la infancia mientras veía la televisión en su casa. Al recordar sus deseos de niño y su trabajo el proyecto, Ángel Leal afirmó: "Siento que alguna vez lo soñé cuando era muy niño. Yo decía: 'Uy, tan chévere ser como el lobito.' Todos los fines de semana, los sábados en la mañana, uno prendía la televisión y veía la franja infantil Club 10".Aurelio Cheveroni, un icono en la pantalla colombianaLa articulación entre el trabajo de Fernando Rojas y Ángel Leal consolidó la permanencia del personaje durante más de 25 años en producciones audiovisuales. La combinación de técnica titiritera, destreza física y vestuario a medida mantiene vigente el legado del lobo feroz en la televisión.Aurelio Cheveroni no solo conquistó a los niños de su época, sino también a los adultos que hoy lo recuerdan con nostalgia. Su estilo divertido, sarcástico y carismático le ha permitido conectar con distintas generaciones, convirtiéndose en uno de los personajes más queridos de la televisión colombiana.
Dandeny Muñoz Mosquera, conocido como alias ‘La Quica’, cumple actualmente una condena de 10 cadenas perpetuas consecutivas en una prisión federal de California, Estados Unidos. A sus 61 años, este hombre, señalado de ser uno de los sicarios de mayor confianza de Pablo Escobar durante la época del Cartel de Medellín, ha pasado más de tres décadas tras las rejas en EE. UU. El equipo de Los Informantes habló con el sujeto a través de una llamada telefónica y también con su hija, Diana Katherine Muñoz, quien ha construido con él un vínculo a la distancia, marcado por cartas, llamadas y la esperanza de un reencuentro que aún no ha sido posible. Además reveló detalles sobre las condiciones en las que pasa su padre en prisión en Estados Unidos.En 1991, Dandeny fue capturado en Nueva York. Desde ese momento, se le vinculó con delitos como narcotráfico, el magnicidio del líder político Luis Carlos Galán y el atentado terrorista contra el avión de Avianca en 1989, un hecho que cobró la vida de 110 personas. Sin embargo, antes de ser trasladado a la prisión en la que se encuentra actualmente, el inicio estuvo marcado por un periodo de casi dos décadas de soledad absoluta.18 años en aislamiento solitarioDurante los primeros años de su sentencia, alias ‘La Quica’ fue sometido a un régimen de seguridad extrema que limitó cualquier interacción humana y actividad física fuera de su celda. Diana Katherine describió la dureza de esos años iniciales en los que el contacto con el mundo exterior era prácticamente inexistente.Según el relato de su hija, las condiciones de vida en ese periodo se redujeron a lo estrictamente esencial para la supervivencia dentro de un espacio confinado. “Al inicio, cuando a él lo capturaron allá, lo metieron en una prisión de máxima seguridad y tuvo 18 años en confinamiento solitario. No podía salir de la celda, no podían salir al patio, no podían hacer absolutamente nada. Los 18 años los pasó en esa celda”, explicó Diana Katherine al detallar la realidad de su padre en el sistema federal.La estructura de ese régimen de aislamiento restringía cualquier tipo de movimiento. Durante 18 años, la vida cotidiana de alias ‘La Quica’ transcurrió en un espacio mínimo, sin privacidad real y prácticamente sin contacto del exterior. Respecto a las características de este lugar, Diana Katherine precisó: “Ahí mismo, es el espacio donde está la cama, el inodoro, un lavamanos. Es lo único que tienen”. Durante casi dos décadas, ni sus abuelas ni sus tías pudieron visitarlo, a pesar de encontrarse en territorio estadounidense, debido a las estrictas prohibiciones del régimen de máxima seguridad.Alias ‘La Quica’ habla desde prisiónDesde su sitio de reclusión, alias ‘La Quica’ ha mantenido una postura defensiva frente a los cargos de terrorismo que le fueron imputados. Si bien admite haber tenido un historial delictivo en su juventud en Medellín, sostiene que los cargos por los que fue condenado en prisión fueron fabricados por las autoridades estadounidenses en un intento por obtener información sobre el paradero de Pablo Escobar.En una entrevista telefónica con Los Informantes recordó las circunstancias de su detención y el supuesto ofrecimiento que le hicieron los agentes judiciales. “Me dijeron que ese era el negocio, que si yo les ayudaba a encontrar a Pablo Escobar iban a traer a mi familia para acá, me iban a dar casa, me iban a dar dinero y si no me iban a dar nuevos cargos por los cuales me iban a dar de por vida en la prisión”, relató.Ante su negativa de colaborar, el procesado afirmó que el caso en su contra se construyó rápidamente. “Les pregunté que por qué, si yo no había cometido ningún delito aquí, digo que a ellos no les importaba que ese era el negocio y así fue como me fabricaron este caso, así de fácil. Entonces, me dieron 10 cadenas perpetuas”.Sobre su pasado en Colombia, Dandeny Muñoz fue enfático al diferenciar su actividad criminal de los cargos de narcotráfico y terrorismo internacional: “No, yo era delincuente. Yo sí me mantenía robando, yo siempre estuve en la cárcel en Colombia por robo. Mantenía robando bancos y joyerías y cosas así con mis amigos, pero aquí me vinieron a acusar de narcotráfico”, dijo.Uno de los puntos más polémicos de su expediente es su responsabilidad en la explosión del vuelo de Avianca. Alias 'La Quica' insiste en su inocencia respecto a este atentado y al asesinato de Luis Carlos Galán, argumentando que las investigaciones en Colombia no lo señalan directamente.Una vida en prisiónTras superar los 18 años de aislamiento extremo, la rutina de Dandeny Muñoz ha experimentado cambios significativos dentro del penal en California. Actualmente, el hombre dedica gran parte de su tiempo a la formación académica y a labores manuales como método de redención y resistencia mental ante una condena que no tiene fecha de finalización.A la fecha, ha logrado acumular más de 100 certificados de diversos cursos realizados dentro de la prisión. Además de la formación teórica, ha desarrollado habilidades en el tejido, una actividad que utiliza para crear objetos que envía a sus familiares.Su hija exhibió recientemente un peluche tejido con los colores de la bandera de Colombia que su padre confeccionó tras las rejas. “Ha aprendido a tejer. Este muñequito también me lo hizo él, él lo hizo en la cárcel. Sí, con los colores de Colombia”, relató Diana Katherine.Para su hija, este cambio en el comportamiento de su padre es una señal de transformación personal tras décadas de encierro. “Yo sé que él sí tuvo sus fallas y él hizo sus cometió sus errores y todo lo que hizo lo pagó acá y él está más que arrepentido de todas esas cosas y todo de su mal pasado porque eso fue de inmadurez, de ignorancia, de niñez”, afirmó.El anhelo de un reecuentroLa relación entre alias ‘La Quica’ y su hija Diana Katherine se ha construido a pesar de la distancia física absoluta. Ella tenía apenas meses de vida cuando lo vio por última vez en 1988, antes de que él viajara a Estados Unidos y fuera capturado. Durante 35 años, el contacto se ha mantenido vivo a través de cartas que, en sus años de infancia, su madre debía leerle.Gracias a la tecnología, la comunicación ha pasado a los correos electrónicos y llamadas, aunque el sistema carcelario no ha permitido videollamadas ni visitas presenciales. “Se siente raro porque está, pero no lo veo. Pero hace 35 años no lo he podido abrazar”, confesó la joven. Ante esta imposibilidad, Diana Katherine utilizó herramientas de inteligencia artificial para generar una imagen que simulara el encuentro físico que la realidad les ha negado. “El abrazo anhelado que llevo 34 años queriendo dárselo y lo hice y mira la foto”, explicó sobre la fotografía creada con IA.Para alias ‘La Quica’, quien desconoce gran parte de los avances del mundo exterior, esto fue una sorpresa. Según su hija, él aún mantiene en su memoria la cartografía de la Medellín de los años 90. “Él tiene todo el mapa de Medellín todavía en su memoria, pero ya todo está muy distinto... El celular pues es algo que él todavía no aterriza porque él nunca ha tenido eso en sus manos”, comentó Diana Katherine.A pesar de haber sido condenado a 10 cadenas perpetuas y de haber pasado por un prolongado periodo de aislamiento extremo, Dandeny Muñoz Mosquera y su hija mantienen la esperanza de una eventual revisión del caso o de un perdón presidencial. Sin embargo, según expertos. las posibilidades jurídicas hoy son consideradas remotas.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
Dandeny Muñoz Mosquera, conocido bajo el alias de ‘La Quica’, se encuentra recluido en la prisión federal en California. A sus 61 años, el hombre que fue señalado como uno de los sicarios de mayor confianza de Pablo Escobar ha cumplido 35 años tras las rejas en los Estados Unidos, una condena que lo ha mantenido alejado de su país y de su familia desde 1991. Su vida ahora es muy diferente de la imagen de violencia que los expedientes judiciales le atribuyen; hoy, Muñoz Mosquera dedica parte de su tiempo a actividades como el tejido de peluches que son donados a una fundación, según reveló su hija en Los Informantes.Dieciocho años en aislamiento absoluto tras las rejasLa experiencia de Muñoz Mosquera en el sistema penitenciario estadounidense comenzó con un régimen de extrema rigurosidad. Durante sus primeros 18 años de reclusión, permaneció en un estado de confinamiento solitario en una celda de máxima seguridad. En ese espacio reducido, las condiciones de vida eran mínimas, contando únicamente con una cama, un inodoro y un lavamanos. Durante casi dos décadas, no tuvo permitido salir al patio ni realizar actividades grupales, y el acceso a visitas familiares fue nulo.Su hija, Diana Katherine Muñoz Castrillón, relató la dureza de ese periodo: “Muy triste y tampoco tuvo acceso a visitas. Por 18 años nadie de la familia lo vio, ni mis abuelas, ni mis tías que estaban allá y tenían la posibilidad, no se permitía”. Esta etapa de aislamiento extremo marcó profundamente la relación con ella, ya que su hija nació en 1988 y la última vez que tuvo contacto físico con él fue cuando apenas tenía meses de nacida.La vida actual del sicario de confianza de Pablo EscobarA pesar de las diez cadenas perpetuas consecutivas que pesan sobre él, alias 'La Quica' ha buscado formas de mantener su salud mental y espiritual. Según su hija, él ha acumulado más de 100 certificados de cursos realizados dentro de la prisión, practica ejercicio y dedica horas a la oración. “Ha aprendido a tejer. Este muñequito también me lo hizo él, él lo hizo en la cárcel. Sí, con los colores de Colombia”, explicó Diana Katherine mientras muestra las creaciones de su padre. De esta manera han mantenido el vínculo pese al tiempo y la distancia.La defensa de alias 'La Quica'Desde su celda en California, Muñoz Mosquera sostiene una versión radicalmente opuesta a la de los tribunales norteamericanos, los cuales lo sentenciaron por cargos de terrorismo y narcotráfico, incluyéndolo como responsable del atentado al avión de Avianca y del magnicidio de Luis Carlos Galán. En una comunicación telefónica, el recluso detalló las circunstancias de su detención en Nueva York en 1991, afirmando que su proceso judicial fue irregular.'La Quica' asegura que, al ser capturado mientras usaba un teléfono público, las autoridades le propusieron un trato: “Me dijeron que bueno, que ese era el negocio, que si yo les ayudaba a encontrar a Pablo Escobar iban a traer a mi familia para acá, me iban a dar casa, me iban a dar dinero y o si no me iban a dar nuevos cargos por los cuales me iban a dar de por vida en la prisión”. Al no aceptar, sostiene que le fabricaron los cargos que hoy lo mantienen sentenciado. Aunque reconoce un pasado criminal en Colombia, Muñoz marca una línea clara entre sus delitos admitidos y los actos terroristas por los que purga condena: “Yo era delincuente. Yo sí me mantenía robando y cometiendo... Mantenía robando bancos y joyerías y cosas así con mis amigos, pero aquí me vinieron a curar de narcotráfico. Yo nunca conozco la droga, no he tocado la droga en mi vida”.El vínculo familiar: cartas, llamadas e inteligencia artificialLa historia de 'La Quica' en prisión está ligada a la vida de Diana Katherine, quien se ha convertido en su único vínculo constante con el mundo exterior. Durante décadas, su comunicación se limitó a esquelas y cartas que Muñoz enviaba desde la cárcel. “Tengo cartas que yo era una niña que ni siquiera podía leer. Mi mamá me las tenía que leer. Muchas esquelas que yo le mandé en esa época que se usaban nos las devolvían por seguridad”, recordó su hija.Con el avance de la tecnología, las cartas dieron paso a correos electrónicos y llamadas telefónicas, aunque nunca han podido realizar una videollamada ni verse en persona debido a las restricciones de seguridad y la negativa de visa para su hija. Ante la imposibilidad de un encuentro físico, Diana Caterine utilizó la inteligencia artificial para crear una imagen que simulara el abrazo que no se han dado en 35 años. “El abrazo anhelado que llevo 34 años queriendo dárselo y lo hice y mira la foto", contó sobre la fotografía que su padre aún no ha podido ver físicamente.Raíces y legado en MedellínDandeny Muñoz nació en 1965 en una familia numerosa de 15 hermanos. Su padre fue dragoneante de la Policía y su madre una predicadora cristiana. Dentro de su familia, la figura de su hermano Tyson, abatido en 1990, fue clave, ya que Muñoz asegura que era él quien realmente trabajaba directamente con Pablo Escobar. Gran parte de sus hermanos murieron en la guerra de los años 90 y sus restos reposan en el mausoleo familiar en Medellín.A pesar de los estigmas y la sentencia judicial, Diana Katherine afirma conocer a un hombre distinto al de los expedientes: “La vida y lo que yo conozco de mi papá es otra historia totalmente diferente... Es una persona con una fortaleza mental y espiritual admirable”. Actualmente, Muñoz Mosquera se aferra a la esperanza de que nuevas revisiones de documentos relacionados con el caso Avianca y el DAS en Colombia puedan demostrar que no tuvo participación en los hechos terroristas por los que paga 10 cadenas perpetuas.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
A sus 61 años, la vida de Dandeny Muñoz Mosquera, conocido en la historia criminal de Colombia como alias ‘La Quica’, se resume en cuatro paredes dentro de una prisión federal en California, Estados Unidos. Señalado en la década de los 90 como uno de los hombres de mayor confianza de Pablo Escobar y responsable de actos que estremecieron al mundo, hoy purga una condena que desafía la lógica del tiempo: 10 cadenas perpetuas consecutivas. Los Informantes habló con él y su hija.Muñoz Mosquera ha pasado más de la mitad de su vida en el sistema carcelario estadounidense como resultado de un proceso judicial que lo vinculó con el narcotráfico, el magnicidio de Luis Carlos Galán y el atentado al avión de Avianca en 1989, donde murieron 110 personas.Dieciocho años de aislamiento en una cárcel de máxima seguridadEl inicio de su condena en los Estados Unidos estuvo marcado por un régimen de aislamiento que se prolongó por casi dos décadas. Según relata su hija, Diana Katherine Muñoz, quien solo tiene registros de él a través de cartas y llamadas, los primeros años de su padre fueron en condiciones de restricción extrema.“Al inicio, cuando a él lo capturaron allá, lo metieron en una prisión de máxima seguridad y tuvo 18 años de confinamiento solitario. Era en una celda que no podía salir de la celda, no podían salir al patio, no podían hacer absolutamente nada. Los 18 años los pasó en esa celda”, explicó Diana Katherine sobre la realidad que enfrentó Muñoz Mosquera.En ese espacio mínimo, el contacto humano era inexistente y la infraestructura se limitaba a lo básico: “Ahí mismo, en el espacio donde están está la cama, el inodoro, un lavamanos. Es lo único que tienen”.Lo que dice alias ‘La Quica’ sobe los delitos que cometió Desde la prisión, alias ‘La Quica’ rompió su silencio para dar su versión sobre cómo terminó sentenciado a cadena eterna en un país donde, según afirma, no cometió delitos. El hombre, que nació en Medellín en 1965 en el seno de una familia de 15 hermanos, admite un pasado delictivo en Colombia, pero no sobre los cargos de terrorismo.“No, yo era delincuente. Yo sí me mantenía robando, yo siempre estuve en la cárcel en Colombia por robo. Mantenía robando bancos y joyerías y cosas así con mis amigos, pero aquí me vinieron a acusar de narcotráfico”, relató en entrevista telefónica.Muñoz Mosquera sostiene que su captura en Nueva York en 1991 fue el inicio de un montaje judicial: “Me dijeron que bueno, que ese era el negocio, que si yo les ayudaba a encontrar a Pablo Escobar iban a traer a mi familia para acá, me iban a dar casa, me iban a dar dinero y o si no me iban a dar nuevos cargos por los cuales me iban a dar de por vida en la prisión”.“Les pregunté que por qué, si yo no había cometido ningún delito aquí, digo que a ellos no les importaba que ese era el negocio y así fue como me fabricaron este caso, así de fácil. Entonces, me dieron 10 cadenas perpetuas”, sentenció Muñoz.El atentado del avión de Avianca y el magnicidio de Luis Carlos GalánUno de los puntos más polémicos de su expediente es su responsabilidad en la explosión del vuelo de Avianca. Alias 'La Quica' insiste en su inocencia respecto a este atentado y al asesinato de Luis Carlos Galán, argumentando que las investigaciones en Colombia no lo señalan directamente.Incluso, mencionó haber intentado comunicarse con los hijos del líder político asesinado. “Hace días yo le mandé una carta a los a los hijos de Galán y me contestaron muy déspotamente como diciendo que está bien lo que te hicieron por allá, sabiendo ellos de que yo no tuve ninguna participación en la muerte del papá de ellos”, afirmó.Según su testimonio, el verdadero vínculo con Escobar provenía de su hermano, Brance Muñoz Mosquera, alias ‘Tyson’, muerto en 1992: “Mi hermano es el que trabajaba con él”.A pesar de sus argumentos, la justicia de EE. UU. mantuvo la condena basada en cargos de terrorismo y narcotráfico, vinculándolo con actividades delictivas desde finales de los años 70. Muñoz cuestiona esto señalando su edad en aquel entonces: “En el 78 yo solamente tenía 12 años, era un niño”.Rutina entre tejidos y estudio en prisiónLejos de la imagen del temido sicario, el día a día de ‘La Quica’ en la actualidad se divide entre la formación académica y las manualidades. Ya ha acumulado más de 100 certificados de cursos realizados dentro de la prisión.Su hija describe a un hombre que busca redención. Además de realizar ejercicio y dedicar tiempo a la oración, Muñoz Mosquera ha desarrollado una habilidad particular para el tejido. “Ha aprendido a tejer. Este muñequito también me lo hizo él, él lo hizo en la cárcel. Sí, con los colores de Colombia”, relató Diana Katherine mientras muestra un peluche que su padre le envió.Esta transformación es vista por su hija como una muestra de arrepentimiento por su pasado en Medellín. “Yo sé que él sí tuvo sus fallas y él hizo sus cometió sus errores y todo lo que hizo lo pagó acá y él está más que arrepentido de todas esas cosas y todo de su mal pasado porque eso fue de inmadurez, de ignorancia, de niñez”, afirmó ella.El vínculo padre e hija que desafía la distanciaDiana Katherine Muñoz tenía apenas meses de nacida cuando vio a su padre por última vez en 1988. Durante años, las cartas fueron su único contacto. “Tengo cartas que yo era una niña que ni siquiera podía leer. Mi mamá me las tenía que leer”, recuerdó Diana.Con el tiempo, el correo físico dio paso a correos electrónicos y llamadas telefónicas, aunque el contacto visual sigue siendo una meta inalcanzable, ya que nunca han tenido una videollamada ni visitas personales en California.“Se siente raro porque está, pero no lo veo. Pero hace 35 años no lo he podido abrazar”, confesó la joven.Ante la imposibilidad de un encuentro, Diana recurrió a la tecnología moderna para crear un recuerdo que la realidad le ha negado. “El abrazo anhelado que llevo 34 años queriendo dárselo y lo hice y mira la foto”, explicó sobre una foto en la que se abrazan que creó con inteligencia artificial.Para Muñoz Mosquera, quien desconoce gran parte de los avances del mundo exterior, esto fue una sorpresa: “Él tiene todo el mapa de Medellín todavía en su memoria, pero ya todo está muy distinto... El celular pues es algo que él todavía no aterriza porque él nunca ha tenido eso en sus manos”.La esperanza frente a la condena perpetuaA pesar de la magnitud de la sentencia, que en la práctica supone una muerte lenta en prisión, Muñoz Mosquera y su hija mantienen la fe en una revisión de su caso o un perdón presidencial, opciones que hoy parecen remotas.Por su parte, Diana Katherine persiste en su búsqueda de obtener una visa para viajar a Estados Unidos y materializar el abrazo que la inteligencia artificial solo pudo simular. “Yo no sé cuándo, no sé cómo y no sé dónde, pero yo sé que se va a dar”, sostiene con firmeza.Mientras tanto, en Medellín, los restos de la familia Muñoz Mosquera, incluidos sus padres y varios hermanos fallecidos en la guerra de los 90, reposan en un mausoleo del cementerio San Pedro, siendo Diana el único vínculo vivo y constante que mantiene a ‘La Quica’ conectado con un mundo que dejó atrás hace tres décadas y media.
El estreno de la serie Dear Killer Nannies: Criado por sicarios ha despertado el interés por la vida privada de uno de los criminales más conocidos de la historia: Pablo Escobar Gaviria. Esta producción de ocho capítulos es ambientada en la Colombia de los años 80 y 90 desde un ángulo poco explorado: está contada desde los ojos de Juan Pablo Escobar, hijo del capo del Cartel de Medellín, durante su niñez y adolescencia. La trama se enfoca en cómo este niño vivía en un mundo de lujos increíbles mientras sus mejores amigos y protectores eran, en realidad, los hombres más peligrosos de la organización.El reparto de 'Dear Killer Nannies: Criado por sicarios'La serie, que cuenta con la participación de actores como John Leguizamo en el papel de Pablo Escobar y Laura Rodríguez como Victoria Henao, muestra cómo el entorno de la Hacienda Nápoles estaba custodiado por un grupo de hombres leales al servicio del narcotráfico. Uno de los más importantes es alias ‘El Rodri’, interpretado por Julián Zuluaga, quien se vuelve muy cercano al joven Juan Pablo. En la historia, este hombre arriesga su vida por el niño mientras comete sus primeros crímenes para poder mantener a su familia. También está Angie, personaje de Juanita Molina, una mujer de clase media que se siente atraída por el mundo criminal y que destaca por ser muy firme y saber usar armas de fuego a la perfección.El reparto también incluye a ‘Kiss’ (Andrés Delgado), un líder con mucha chispa que usa el humor negro para esconder sus debilidades y ‘El Dorado’, el encargado de vigilar a todo el grupo y al propio Juan Pablo con un estilo bastante raro y creativo. El equipo de "niñeros" se completa con ‘Tina’, que tiene una energía muy festiva, y ‘Lagaña’, un hombre de carácter explosivo que a veces es cariñoso y otras veces muy violento. La cruda realidad del hijo de Escobar: "Nadie más jugaba conmigo"Fuera de la televisión, el verdadero protagonista de estos recuerdos es Juan Sebastián Marroquín, el nombre que Juan Pablo Escobar eligió para empezar de cero en Argentina hace más de 20 años. En una entrevista con Los Informantes en el 2018, Marroquín recordó y confirmó lo que se ve en la serie no es exageración. Sobre esos años en los que creció rodeado de asesinos, fue muy claro: "Los peores bandidos de Colombia fueron mis niñeras, de eso no tenga duda y eran los únicos con los que jugaba porque nadie más jugaba conmigo", señaló.Esa soledad marcó su infancia. Aunque iba al colegio y tenía compañeros, la sombra de su padre hacía que los demás se alejaran. "Tenía amigos, pero después dejaron de serlo porque sus padres los obligaban a no no meterse conmigo", recordó. El único amigo que le quedó de esa época era un niño huérfano que no tenía a nadie que le prohibiera juntarse con el hijo de Pablo Escobar. Sin otros niños cerca, su tiempo lo pasaba con los sicarios, aprendiendo cosas de adultos para que las horas pasaran más rápido. "¿A qué jugaba? A lo que juegan los grandes... billar... y el tiempo había que matarlo haciendo nada", explicó Marroquín. Mientras él jugaba, esos mismos "niñeros" solían quitarle la vida a políticos, periodistas y policías."Mi hijo mi profesión es ser bandido"A pesar de que vivían en una burbuja de felicidad que duró hasta que él cumplió siete años, Pablo Escobar nunca le ocultó a qué se dedicaba. Marroquín cuenta que, tras la muerte del ministro Rodrigo Lara Bonilla, todo cambió, pero su papá ya le había soltado la verdad de frente: "Mi papá a los 7 años me dijo 'Mi hijo mi profesión es ser bandido a eso es a lo que yo me dedico'".Una de las cosas que más sorprende de su relato es la forma en que Pablo Escobar lo educó sobre las drogas. Siendo el hombre que inundó el mundo de cocaína, con su hijo era muy estricto. Marroquín recuerda que cuando tenía ocho años, su padre le dio un consejo que nunca olvidó: "Valiente es el que no la prueba. Tus amigos te van a decir que eres un cobarde si no la consumes, pero el verdadero valiente es el que elige no probar la droga, ese es el valiente, el débil es el que la prueba", dijo. Para Juan Sebastián, esa charla fue definitiva porque, según sus palabras, su papá "legalizó las drogas para mi mundo", mostrándole lo malas que eran mientras el resto del planeta vivía el terror de su negocio.Lujos, motos y tesoros perdidosCrecer en la Hacienda Nápoles significaba tenerlo todo. Eran 3000 hectáreas con 27 lagos y miles de empleados. Marroquín cuenta que a los cuatro años ya tenía su primera moto, y para cuando cumplió los 11, su colección pasaba de las 30. Incluso, siendo casi un niño de 12 o 13 años, ya tenía su propio apartamento de soltero porque su mamá prefería saber dónde encontrarlo si pasaba algo urgente. Los regalos no eran juguetes normales, sino piezas de museo. En un cumpleaños recibió un cofre con las cartas originales de Manuelita Sáenz a Simón Bolívar. También tuvo en sus manos la espada de Bolívar, aunque luego tuvo que devolverla. Sin embargo, todo ese oro y esas reliquias se esfumaron cuando la guerra se puso seria. Marroquín recuerda los meses que pasaron escondidos en Bogotá, como "los peores meses de la vida... porque ahí fue el principio del fin de mi padre del Cártel de Medellín, como tal de mi familia, de nuestra esperanza vida de todo ahí terminó todo". En ese tiempo no podían ni mirar por la ventana porque tenían miedo de que un francotirador les disparara.Una vida tras la sombra del apellido EscobarHoy, Juan Sebastián Marroquín busca que su historia sirva de advertencia y no de apología. A pesar del parecido físico y los gestos que comparte con su padre, su misión actual es dar conferencias para inspirar a los jóvenes a elegir un camino distinto. "Les cuento historias, pero más historias que los inspiren a no seguir el camino de mi padre, no historias que los hagan creer que qué bonito que era Nápoles", explicó.Su intención al colaborar con relatos que inspiran producciones como Dear Killer Nannies es generar conciencia: "No para hacer apología del delito, no para justificar ningún acto de violencia de mi padre sino justamente para que generemos conciencia en nosotros mismos en nuestra juventud y para evitar que historias como las que ya vivió este país... no se repitan", concluyó.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
La Sociedad de Activos Especiales (SAE) concretó la venta de uno de los bienes más emblemáticos y polémicos que pertenecieron al extinto narcotraficante Pablo Escobar Gaviria. Se trata de la finca La Manuela, una propiedad de 7.826 metros cuadrados ubicada estratégicamente a orillas del embalse de Guatapé, específicamente en la vereda El Uvital del municipio de El Peñol, en el Oriente antioqueño. Este predio, que por décadas simbolizó el poder criminal del Cartel de Medellín, fue finalmente adjudicado a través de una subasta pública por un valor exacto de $7.700 millones de pesos.De acuerdo con Caracol Radio, Amelia Pérez Parra, presidenta de la SAE, destacó la relevancia de este movimiento financiero y legal para el Estado colombiano. Según la funcionaria, “Se hizo la venta de un inmueble emblemático que perteneciera en su momento a Pablo Escobar Gaviria. El inmueble, denominado La Manuela, fue adquirido mediante subasta pública que se realizó por la sociedad de activos especiales, por más de siete mil setecientos millones de pesos”.El fin de tres décadas de explotación ilegal y "narcotours"A pesar de estar bajo la mira del Estado, el predio de La Manuela se mantuvo durante treinta años bajo una administración irregular que burló el control de las autoridades. Según registros de Noticias Caracol, la propiedad fue ocupada por un mayordomo y su familia, quienes durante tres décadas explotaron el lugar comercialmente sin generar un solo peso de ingreso para la Nación.El modelo de negocio clandestino se centraba en el denominado “turismo asociado al narcotráfico”, donde se cobraba a visitantes nacionales y extranjeros por recorrer las ruinas de la casa principal, mientras se relataban historias sobre la vida del capo. La recuperación de este activo no fue sencilla; la SAE tuvo que ejecutar una de sus operaciones de desalojo más complejas debido al asedio criminal y las intimidaciones dirigidas hacia la gerencia regional de Antioquia para evitar que el Estado retomara el control del inmueble.Un tesoro botánico exótico en medio de las ruinasMás allá de su pasado delictivo, La Manuela destaca por su invaluable riqueza ecológica, fruto de los caprichos del narcotraficante. Escobar convirtió el terreno en un jardín botánico privado con especies traídas de diversas partes del mundo. En los 7.826 metros cuadrados de la finca se encuentran ejemplares de magnolias y tulipanes únicos en la región, además de árboles exóticos importados desde Europa, África, Estados Unidos y Chile.Esta particularidad, sumada a su ubicación privilegiada con vista al lago, convirtió a la finca en una de las propiedades favoritas del narcotraficante, quien la bautizó en honor a su hija. No obstante, durante años, esta opulencia se transformó en un “monumento a la desidia”, con estructuras en ruinas devoradas por la maleza y marañas judiciales provocadas por abogados expertos en dilatar los procesos de extinción de dominio.El desafío de la SAE: administrar el botín de la mafiaLa subasta de La Manuela es un caso exitoso dentro de un panorama institucional sumamente complejo. La SAE es la inmobiliaria más grande del país, encargada de administrar y vender los bienes que la justicia arrebata a narcotraficantes, guerrilleros, paramilitares y políticos corruptos. Su portafolio es vasto y diverso, superando un patrimonio de $15 billones de pesos.Andrés Ávila, quien fue director de la entidad hasta 2022, describió en 2021 a Noticias Caracol la magnitud de la operación institucional: “Somos la inmobiliaria más grande del país y del mundo en administración de bienes de origen ilícito 28 mil inmuebles en toda Colombia”. Este holding incluye desde hoteles, fincas y droguerías, hasta empresas de servicios públicos, transporte aéreo, comercializadoras de oro e incluso más de 15.000 semovientes.Sin embargo, el éxito de la venta de La Manuela contrasta con la lenta recuperación de activos bajo administración del Estado. Aunque la SAE tiene a su cargo miles de inmuebles, solo una parte ha logrado la extinción de dominio plena, debido principalmente a la demora de los procesos judiciales. Estas disputas legales, impulsadas por recursos y maniobras de antiguos propietarios, suelen prolongarse durante años e incluso décadas.Destino de los recursos y transparencia institucionalLa venta por $7.700 millones de esta propiedad en Guatapé no solo representa un cierre simbólico al legado de Escobar, sino también una inyección de recursos para programas sociales y de justicia. La ley colombiana estipula que los fondos generados por la administración y venta de estos bienes tienen una destinación específica.Además de la lucha contra el crimen organizado, los recursos obtenidos a través de estas subastas se transfieren a entidades del Estado como la Agencia Nacional de Tierras y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), y se destinan a la reparación de las víctimas del conflicto armado y a proyectos de desarrollo en el archipiélago de San Andrés. La comercialización de estos bienes busca fortalecer la financiación de programas sociales y de interés público.Esta transacción se consolida como un hito histórico en Colombia, al tratarse de uno de los bienes más emblemáticos del antiguo Cartel de Medellín que, tras décadas de ilegalidad, pasa finalmente a manos legales y con fines productivos para el Estado.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos.
El 2 de diciembre de 1993 murió Pablo Escobar. Treinta y dos años después, revelaciones de un fallido intento de asesinarlo con 12 mercenarios europeos y una recompensa de 15 millones de dólares. El líder de Cartel de Medellín fue abatido por la Policía en un operativo que marcó el fin del capo más temido de Colombia. Se conocieron detalles de un plan gestado en 1989 por el Cartel de Cali para asesinarlo. El encargado de la operación fue el Mayor retirado Luis Mario del Vasto Cerón, quien habló de la misión en 'Más Allá del Silencio Podcast'.La misión fue patrocinada por los cuatro jefes del Cartel de Cali: Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela, José Santa Cruz (Chepe), y Pacho Herrera. La recompensa prometida era monumental: $15 millones de dólares. El Mayor del Vasto, quien se acababa de retirar del Ejército por las malas políticas militares, había sido contactado por Miguel Rodríguez Orejuela, quien conocía toda su vida.El Mayor ya tenía contactos para la contratación de mercenarios, pues anteriormente había buscado para una operación que se canceló contra las FARC, financiada por Rodríguez Gacha.La alianza de $15 millones de dólares contra Pablo EscobarLa decisión del Cartel Cali de eliminar a Escobar se fundamentaba en un odio originado por una disputa personal que escaló a guerra de carteles. Del Vasto relató que, según Pacho Herrera, el conflicto comenzó cuando un hombre de Cali, Piña, se involucró sentimentalmente con la mujer del Negro Pavón, un hombre de Pablo, mientras este estaba en prisión. Piña, al salir, se enamoró de ella. Cuando Pavón se enteró, buscó venganza, pero Piña se le adelantó y lo mató.Pablo Escobar, al enterarse de la muerte de su hombre, exigió la entrega de Piña, y luego, de Pacho Herrera, a los hermanos Rodríguez Orejuela, quienes se negaron a entregar a su socio. Del Vasto señaló que este incidente fue el detonante que inició la guerra entre ambos carteles.Para la Operación Nápoles, los de Cali contrataron a 12 mercenarios de origen europeo: ingleses, irlandeses, escoceses e italianos. La operación, que se montó en secreto, debía ser aerotransportada, ya que llevar a estos hombres desde Cali a Nápoles era imposible por tierra, por ser una zona manejada por Escobar.La estrategia era aprovechar que Pablo Escobar iba a celebrar la primera Copa Libertadores por parte del Atlético Nacional en su Hacienda Nápoles. Los jefes del Cartel de Cali lo tenían muy claro. El botín era $15 millones de dólares.Para el golpe, se compraron dos helicópteros en Miami, que fueron traídos por etapas a Colombia. Estos fueron pintados como unidades policiales. Los mercenarios, junto con los colombianos, iban uniformados como policías. Lo más delicado fue la adquisición de la ametralladora que se montaría en el helicóptero.La operación planificado consistía en entrar "ametrallando y lanzando granadas sobre las garitas", señaló, ya que estas eran el punto de fuego de la defensa de Pablo. Luego, simultáneamente, los dos helicópteros desembarcarían para buscar al objetivo principal: "dar de baja a Pablo Escobar”. Para garantizar el éxito, un avión Caravana de Pacho Herrera con 15 gatilleros de reserva debía aterrizar en la pista de Nápoles para apoyo.Respecto a la prueba de la misión, del Vasto relató la exigencia del Cartel de Cali: Don Miguel y Gilberto "hablaron nos trae un dedo". Chepe fue más ambicioso: "No, nos trae una mano porque es más creíble". Finalmente, fue un mercenario holandés quien sugirió la cabeza para que haya más seguridad.El 6 de junio de 1989 se puso en marcha la Operación Nápoles, el plan del Cartel de Cali para asesinar a Pablo Escobar. El mayor retirado Luis Mario del Vasto Cerón, reclutado por Miguel Rodríguez Orejuela, lideraba la misión junto a 12 mercenarios británicos.Antes del ataque, del Vasto recibió la confirmación: “El objetivo está ahí, Pablo está enguayabado; se emborrachó anoche”. Sin embargo, al sobrevolar Sonsón, una densa neblina cerró la ruta. El helicóptero, donde viajaba el mando de la operación, chocó contra una montaña.El piloto, apodado Tigre, murió en el impacto. Del Vasto relató: “Lo levanté y sentí que no había nada que hacer; estaba partido en la cintura”. Tras evacuar el cadáver y ocultar las armas, los sobrevivientes caminaron tres días hasta ser rescatados.Aunque la misión fracasó, los capos del Cartel de Cali recibieron a Del Vasto con whisky y palabras de aliento: “No se preocupe, mayor, trataron de cumplir la misión”. Los mercenarios recibieron pagos parciales, pero el millón de dólares prometido al mayor quedó perdido en la montaña de Sonsón.Así era el temido capo Pablo EscobarLa vida criminal de Pablo Escobar no solo motivó planes de asesinato entre carteles, sino que dejó una estela de crímenes que tocó las esferas más altas del Estado, según revelaciones en Los Informantes.El exmagistrado José Roberto Herrera, quien hizo parte de la Comisión de la Verdad en 1992, recordó que el terror era tan grande que los narcos temían era a la extradición. Los indicios apuntan a Escobar como financiador de la toma al Palacio de Justicia en 1985, en el que se dice que la suma al M-19 ascendió a dos millones de dólares. Aquel día, la única sala reunida era la Constitucional, que debía decidir la constitucionalidad de la Ley Aprobatoria del Tratado de Extradición con los Estados Unidos. Una tremenda coincidencia.El abogado penalista Gustavo Salazar Pineda, quien defendió a gente del clan, describió a Escobar como "un psicópata, un artista de la maldad". El abogado afirmó que Escobar murió "diezmado económicamente" y que su gran fortuna la dilapidó en la guerra. Asimismo, la crueldad de Escobar se extendía incluso a sus socios.Por su parte, en una reciente entrevista, el sobrino nieto de Escobar, Daniel Escobar, también habló de lo que significó para él y su familia crecer con la sombra del capo. Daniel, quien nació el mismo año que murió su tío abuelo, relató las peculiaridades de su infancia, viviendo en lo que describió como una jaula de oro. Afirmó que hubo un colegio exclusivo para los hijos de los mafiosos. Daniel relató cómo era la vida cotidiana en esa burbuja: "Afuera de los salones teníamos los guardaespaldas de nosotros esperándonos, cuidándonos, armados porque en el colegio se han entrado armados porque estaban cuidando los hijos de los del cartel de Medellín". Daniel lamentó que, a pesar del tiempo transcurrido, el estigma sigue.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
En diciembre de 1993, la noticia de la muerte de Pablo Escobar Gaviria y las imágenes de su cuerpo sobre un tejado le dieron la vuelta al mundo. Fue el final del narco que había instalado el sicariato y el terrorismo para intimidar al país. Su rastro sigue reapareciendo en los momentos más trágicos de la historia colombiana, especialmente cuando se conmemoran los 40 años de la toma del Palacio de Justicia.El asalto, ejecutado por el grupo guerrillero M-19 en noviembre de 1985, no fue solo un ataque político; se convirtió en el punto de quiebre donde se sospecha que las agendas del narcotráfico y la insurgencia se unieron, impulsadas por un objetivo común: detener la extradición de criminales a Estados Unidos. La investigación de años apunta a que Pablo Escobar no solo deseaba el caos, sino que lo financió con una suma millonaria para garantizar que la justicia colombiana colapsara.El pánico a la extradición y las amenazas de EscobarEn aquellos años, el tema de la extradición era el gran terror de la élite criminal. El exmagistrado José Roberto Herrera, quien hizo parte de la Comisión de la Verdad en 1992 para investigar lo sucedido en el Palacio de Justicia, ha sido clave en revelar detalles.Los magistrados de la Corte Suprema, específicamente los de la sala penal y la sala constitucional, estaban constantemente amenazados por los extraditables. El pánico de los narcos a ser enviados a Estados Unidos era bastante. La intimidación no se quedaba en comunicados o notas periodísticas; era directa y personal. El exmagistrado recordó en Los Informantes cómo el capo ejercía una presión imposible sobre las cabezas de la justicia:"Pablo Escobar llamaba directamente a los magistrados de la Corte diciéndole dónde estaban sus hijos", relató.La toma del Palacio de Justicia y Pablo EscobarEl 6 de noviembre de 1985, el día en que el M-19 asaltó el Palacio de Justicia, ocurrió una "coincidencia": la única sala que estaba reunida era la sala constitucional. ¿Y qué tema discutían? Estaban reunidos porque esa sala debía decidir la constitucionalidad de la ley aprobatoria del tratado de extradición con los Estados Unidos.Este hecho no pasó desapercibido para los investigadores. Aunque existía una división dentro del M-19, pues algunas personas no eran partidarios ni del narcotráfico ni de la lucha contra la extradición, pero otros sí, el interés de Escobar en frenar el tratado y la presencia del M-19 en el Palacio se entrelazaron. La evidencia recopilada por la Comisión de la Verdad y los testimonios de exnarcos, guerrilleros y militares señalaron el contacto frecuente con el jefe mafioso de Medellín.¿El patrocinio millonario de Pablo Escobar?La investigación del exmagistrado Herrera, basada en el rigor de años de trabajo, apunta a que el dinero de Pablo Escobar sirvió para garantizar el ataque. La toma del Palacio de Justicia por parte de la guerrilla M-19 tenía como uno de sus objetivos principales la inconstitucionalidad del tratado de extradición.Herrera afirmó que existen elementos suficientes para señalar a Escobar como el principal financiador del asalto."Está la versión directa de que ellos financiaron la toma para que tuvieran armas o tuvieran algún apoyo en ese sentido y se dice que la suma fueron 2 millones de dólares", señaló.Esta inyección de dinero, que según los reportes alcanzó los 2 millones de dólares, habría servido para comprar armas o apoyo logístico al grupo guerrillero.Más allá de los testimonios, la presunta conexión entre el Cartel de Medellín y el M-19 quedó registrada en un objeto físico: una libreta.El periodista Andrés Carmona en su libro ‘Palacio de Justicia desclasificado’ descubrió que una libreta hallada en un allanamiento contenía los nombres de varios de los magistrados que terminaron muertos en esa triste tarde de noviembre hace 40 años.La toma del Palacio de Justicia fue uno de los puntos más oscuros de su guerra contra el Estado.EL legado de horror de Pablo EscobarEl capo fue el responsable de la matanza indiscriminada de jueces, magistrados, policías, periodistas, y pasajeros de aviones, además de ordenar el asesinato de candidatos presidenciales.Su influencia y su fortuna fueron inmensas. La revista Forbes estimó su riqueza en $3.000 millones de dólares en 1987, lo que le permitió comprar la Hacienda Nápoles y llenarla de animales exóticos, así como llegar a ser congresista. Imponía sus propias reglas, incluyendo un impuesto de guerra a sus socios.El fin de su reinado de terror llegó el 2 de diciembre de 1993, hace 32 años. Aunque llegó a amasar una gran riqueza, se afirma que murió pobre después de haber gastado su fortuna en la guerra contra el Estado. Escobar pretendía tomarse la sociedad entera, pero terminó cooptado por el Estado y abatido con un tiro en la cabeza sobre un tejado en Medellín, dejando un amargo legado.
Hace 32 años, la noticia de la muerte del capo y líder del Cartel de Medellín Pablo Escobar Gaviria y las imágenes de su cuerpo tendido sobre un tejado en un barrio de Medellín le dieron la vuelta al mundo. Aquel día de diciembre de 1993 marcó el final de un criminal que instaló el sicariato y el terrorismo para intimidar al país. Sin embargo, la sombra de su maldad y la fascinación por su mente perversa perduran.Para entender la dimensión del daño que causó, es fundamental escuchar a quienes estuvieron cerca de su entorno. Gustavo Salazar Pineda, un abogado penalista que se especializó en defender a miembros del clan mafioso y a otros criminales, fue bautizado como el abogado de la mafia. En Los Informantes reveló detalles del perfil del capo, definido no solo como un asesino, sino como un tipo dotado de una inteligencia que puso al servicio del mal.Salazar Pineda no tiene dudas al definir la esencia de Pablo Escobar, para el abogado, el capo era "un psicópata creador, un inteligente, un artista de la maldad, eso era Pablo Escobar", dijo.“El entorno de Pablo Escobar era el de los bandidos, una jerarquía de la mafia, su entorno era él emperador, los súbditos, el bufón, los cortesanos”, señaló.La personalidad del capo Pablo EscobarLa maldad de Escobar, según Salazar Pineda, radicaba en su capacidad para operar sin límites, una característica alimentada por una siniestra indiferencia ante el peligro. El capo no conocía la sensación de temor, pero era experto en provocarla.El abogado describe a Escobar como un hombre que "no sabía qué era el miedo", pero que, en contraste, sí lo inspiraba.Escobar se sentía tan poderoso imponiendo sus propias reglas, sus propios impuestos y sus propias sentencias de muerte."Pablo era el típico mafioso como un Estado imponiendo impuestos, el impuesto de la guerra y al que no lo mataba", dijo.Esta filosofía de 'el impuesto de la guerra' lo llevó a cometer atrocidades que rebasaron cualquier justificación criminal. La violencia contra las autoridades, que incluyó la matanza de policías, jueces, magistrados y periodistas: "Respecto de los policías fue una brutalidad".Pero el acto que, incluso para Salazar Pineda, demostró la falta total de límites fue la bomba colocada en el avión de Avianca. El abogado es enfático al señalar la dimensión de este crimen, calificándolo de irracional: "Lo del avión de Avianca no tiene presentación. Es que la estupidez humana a veces no tiene límites", dijo.Pablo Escobar no tuvo límites, mandó a matar a Luis Carlos Galán, puso la bomba en El Espectador, mató a Rodrigo Lara, reclutó niños para convertirlos en justicieros callejeros y más.El abogado también se refirió a Galán y un intento previo de asesinarlo en Medellín: “el día 4 de julio del 89 falló un atentado en la Universidad de Medellín contra Galán”, señalando que ese atentado lo ordenó Escobar. “Pablo que era un hombre que cuando planeaba algo no fallaba, llamó, El Mexicano le dijo qué necesita, necesito que usted con sus hombres me ejecute la muerte, en ese sentido sí tiene participación, pero no fue el ejecutor material”, afirmó.La revista Forbes lo incluyó en su lista de los más ricos del mundo, con un flujo de caja en 1987 de 3 mil millones de dólares, dueño de la Hacienda Nápoles que llenó de animales, que fueron parte de ese legado del narcotráfico.Ante la pregunta de si Pablo falleció pobre señaló: “Pablo murió diezmado económicamente, Forbes decía en esa época que tenía una fortuna, la lapidó en la guerra”, afirmó.El peso de cargar con el apellido Escobar, según su sobrinoDaniel Escobar, sobrino nieto del capo, también reveló en Los Informantes cómo el apellido más temido de Colombia se convirtió en una condena familiar. “Intentaron estar en siete, ocho países y de todos los sacaban”, relató sobre el exilio constante que vivieron sus padres. Nació en España porque no había lugar donde pudieran quedarse sin ser expulsados. “Hay señalamientos, hay persecución, el estigma sigue”, afirmó, dejando claro que la sombra de Pablo Escobar no se ha borrado ni 33 años después de su muerte.Su infancia estuvo marcada por una contradicción: “De tener lo mejor del mundo y sentirme en una jaula de oro, estaba en lo mejor, pero no podía hacer nada”. Daniel asegura que siempre supo quién era su tío abuelo: “Siempre supe que era Pablo Escobar y que toda la familia lo respetábamos”, aunque insiste en que nunca conoció detalles de sus actividades criminales. Esa riqueza, dice, creó una burbuja social en Medellín que blindaba a los descendientes del Cartel.El testimonio más impactante llegó al hablar de la educación: “Abren un colegio para los hijos de los mafiosos de Medellín y para los nietos”, reveló. Allí, la seguridad era extrema: “Afuera de los salones teníamos los guardaespaldas de nosotros esperándonos, cuidándonos, armados”. En ese mundo, lo que para otros sería extravagante era rutina: “Para mí era normal que ‘ve, yo me fui para tal lado con mi papá en mi avión. Para mis amigos era normal que tu papá tuviera 100, 200 caballos, tres, cuatro fincas como mínimo”, señaló.Estos testimonios confirman que, más allá de su muerte, el apellido Escobar sigue siendo sinónimo de violencia y estigma.
Daniel Escobar, familiar directo del temido narcotraficante Pablo Escobar Gaviria, reveló en Los Informantes lo que significó crecer con el legado más infame de Colombia. Su historia comienza antes de nacer, marcada por la sombra de su tío abuelo y una realidad de constante rechazo internacional.Daniel es el sobrino nieto del capo (nieto de Roberto Escobar e hijo de Nicolás Escobar). Nació en España porque su familia había sido expulsada repetidamente de cada lugar donde intentaban vivir. Él relató que sus padres trataron de radicarse en diferentes lugares sin éxito: “Intentaron estar en siete, ocho países y de todos los sacaban", dijo. La herencia de horror del capo los ha perseguido siempre. Incluso hoy, 33 años después de la muerte de Pablo Escobar, afirma que “hay señalamientos, hay persecución, el estigma sigue”.Una infancia de lujos y extremosLa vida de Daniel se movió siempre entre la escasez de libertad y una riqueza que parecía no tener fin. Él define su crianza como una vida de extremos: “de tener lo mejor del mundo y sentirme en una jaula de oro, estaba en lo mejor, pero no podía hacer nada”, señaló. Pese a tener todo, la restricción era total.Desde niño, Daniel conoció la identidad de su tío abuelo y lo que su figura significa en su familia. "Siempre supe que era Pablo Escobar y que toda la familia lo respetábamos". Más allá de ese respeto familiar, él asegura que nunca se enteró de las actividades criminales de su pariente.Esa inmensa fortuna que Escobar amasó fue la base para crear un mundo totalmente aparte en Medellín, una especie de burbuja social y educativa que protegía a la siguiente generación del Cartel de Medellín.La escuela privada de la mafia en MedellínEl detalle más impactante que reveló Daniel Escobar fue la supuesta existencia de un colegio exclusivo que funcionaba como un refugio blindado para los hijos y nietos del círculo criminal más poderoso de la época."Abren un colegio para los hijos de los mafiosos de Medellín y para los nietos", contó Daniel.Dentro de esta escuela, según su testimonio, el lujo se mezclaba con la cultura de la intimidación, haciendo que situaciones que a cualquier otra persona le parecerían de película, fueran la rutina diaria. Los niños crecían viendo la riqueza como algo obvio."Para mí era normal que ‘ve, yo me fui para tal lado con mi papá en mi avión. Para mis amigos era normal que tu papá tuviera 100, 200 caballos, tres, cuatro fincas como mínimo, te recogieran cada día en carros diferentes".La seguridad era la máxima prioridad, llevando la vigilancia a niveles absurdos dentro del ambiente escolar: "Todo el mundo andaba armado".La imagen que mejor describe la vida escolar en esta institución es la que ocurría justo a la hora de clase:"Afuera de los salones teníamos los guardaespaldas de nosotros esperándonos, cuidándonos, armados, porque en el colegio se entraba armado, porque estaban cuidando los hijos de los del Cartel de Medellín".Ante la pregunta de si los profesores sabían de todo esto, dijo: "Yo me imagino que si nosotros jugábamos un partido de fútbol y decíamos que eso era gol, tenía que ser gol".Aunque suene a fantasía, en el mundo de la mafia todo era posible."En la época los papás de nosotros no estaban preparados para saber cómo tratarnos, nosotros estábamos aislados del mundo. Eso era un país dentro del país, se movían solos, si vos ibas a un centro comercial en Medellín, si ese centro comercial era de tal socio, allá entrábamos nosotros y nos respetaban”, afirmó.Daniel nació el mismo año en que su tío abuelo Pablo Escobar murió, de eso ya han pasado 33 años. A él no le tocó su presencia, el líder del Cartel de Medellín, quien en su momento fue el narcotraficante más buscado del mundo, falleció el 2 de diciembre de 1993 en Medellín, durante un operativo del Bloque de Búsqueda de la Policía Nacional, apoyado por agencias internacionales. Tras 16 meses de persecución, las autoridades localizaron a Escobar gracias a una llamada telefónica interceptada. Intentó huir por los tejados, pero fue abatido con un tiro en la cabeza.Pablo Escobar no tuvo límites, nació el 1 de diciembre de 1949 en Rionegro, Antioquia, tendría hoy 75 años. Estaba casado con Victoria Eugenia Henao que ahora se llama María Isabel Santos Caballero, tuvo dos hijos y seis hermanos. Mandó a matar a Luis Carlos Galán, puso la bomba en El Espectador, mató a Rodrigo Lara, reclutó niños para convertirlos en justicieros callejeros y más.La revista Forbes lo incluyó en su lista de los más ricos del mundo, con un flujo de caja en 1987 de 3 mil millones de dólares, dueño de la Hacienda Nápoles que llenó de animales, que fueron parte de ese legado del narcotráfico.Su muerte marcó el fin de una era de narcoterrorismo que había dominado Colombia durante más de una década, caracterizada por asesinatos, atentados y corrupción.El legado criminal de Escobar dejó profundas secuelas en Colombia. Durante su auge, el Cartel de Medellín controló gran parte del tráfico mundial de cocaína, lo que impulsó una ola de violencia en Colombia que causó miles de muertes, incluidos políticos, periodistas y ciudadanos.
La vida de Virginia Vallejo ha estado marcada por una brillante carrera en la televisión colombiana, el modelaje y, también, por uno de los capítulos más controvertidos de su historia: su relación de cinco años con Pablo Escobar. A sus 76 años, exiliada en Miami, la periodista y escritora recordó los detalles de cómo el narcotraficante la conquistó. Los Informantes conoció su historia. Reconocida como una de las presentadoras más influyentes de su época, Vallejo fue una figura pionera en los medios colombianos. Con un cierto orgullo, ella misma enumeró sus logros y controversias, al señalar que fue la "primera mujer ‘anchor woman’ (presentadora principal de un programa de noticias), la primera mujer que se casó por lo civil y la primera 'niña bien' en divorciarse oficialmente. Sin embargo, la lista culmina con el hecho que más la definiría ante la opinión pública: fue “la primera en meterme con un delincuente". Según Vallejo, esa etapa de su vida la hace aún más “interesante”.El día que Pablo Escobar le salvó la vidaEl encuentro inicial entre Vallejo y Escobar, que daría pie a la relación, tuvo lugar en 1982 en la famosa Hacienda Nápoles. Vallejo había llegado hasta allí junto a su novio de la época, Aníbal Turbay, sobrino del entonces presidente Julio César Turbay, con el propósito de visitar el zoológico de la propiedad.Fue durante un paseo en el río que por un remolino Virginia Vallejo corrió peligro. “Me cogió un remolino y me iba, pensé que me iba a morir”. Fue allí donde Escobar intervino, salvándole la vida.Además, aclaró que, seis meses después de ese suceso, inició una relación sentimental con Escobar. Vallejo enfatizó que ella “no conquistó a Pablo, es que Pablo me conquistó a mí”.Así conquistó el narco a Virginia VallejoEl rescate en el río se convirtió en el primero de varios actos de poder y seducción que Escobar desplegó para ganarse el amor de la presentadora, quien describió al narco como un hombre de gestos desbordados y dispuesto a todo por conquistarla.“¿Te parece una maricadita todo lo que te estoy contando de Pablo? Me salva la vida, anula las deudas, manda mil orquídeas, me divorcia de un desgraciado”, reveló.Uno de los episodios más recordados por Vallejo fue el día en que Escobar la ayudó a conseguir su divorcio del productor argentino David Stivel, su segundo esposo, quien se negaba a firmar los papeles. “Pablo me dice: ‘El viernes tú vas a estar divorciada y vas a estar cenando conmigo nuevamente’”, relató.La mujer, quien ya sabía que él "era el rey de la coca", restó importancia al origen de su fortuna, argumentando: “No me importó de dónde salía su plata, sino lo que hacía con eso, y, además, sus planes de sacar dizque a esa ciudad (Medellín) de la pobreza”.¿Se arrepiente de la relación con Escobar?A pesar de que el amorío se mantuvo por cinco años, Vallejo y Escobar establecieron reglas claras desde el principio. Vallejo sabía que él estaba casado. "Acordamos que la relación iba a ser completamente secreta. Siempre nos veíamos solos", generalmente en Nápoles o en un pequeño penthouse que él poseía.“Yo nunca fui la amante de Pablo Escobar (…) Fui una de las amantes, y él fue uno de mis amantes. Tuvimos una relación en los mismos términos, de iguales”, dijo.Vallejo, quien quemó y borró todas las fotos y recuerdos que tenía de Escobar, mantiene su postura de no arrepentimiento por haberlo amado. No obstante, el sentimiento por el capo se ha transformado: "Hoy en día siento por Pablo un profundo odio, pero no me arrepiento de haberlo tenido".Curiosamente, Vallejo confesó dos arrepentimientos que tuvo a lo largo de su vida: "Me arrepiento y me arrepentiré toda la vida de no haber aprendido a manejar un carro, eso sí es una vergüenza".El segundo arrepentimiento, directamente ligado a su historia con Escobar, fue no haber aprovechado la inmensa fortuna que él le ofreció. “Pablo me decía: ‘Pídeme lo que quieras, pídeme lo que quieras’, y yo le respondía: ‘No quiero nada, Pablo, de bruta’”, recordó. Con el tiempo, aseguró que ese fue un error. “De bruta. Esa es una de las cosas que me arrepiento en la vida. Digo, no tengo nada. No, no quiero nada. Yo debía haberle pedido todo”, agregó.Sus días en MiamiA pesar de haber vivido una vida de lujos y fama, la libertad siempre fue el valor supremo para Virginia Vallejo. Ella nunca quiso tener hijos, pensando que "cada hijo lo amarraba a uno mucho" y priorizó su carrera. Sus motivaciones actuales siguen siendo la independencia: "No me interesan las mansiones ni los palacios ni las joyas. Me interesa poder pagar mi arriendo, vivir dignamente y tener mi propio espacio, mi tiempo, mi libertad”.Actualmente, Virginia Vallejo reside en Miami, a donde llegó el 18 de julio de 2006, en un avión de la DEA como testigo protegido, tras declarar contra las mafias y los vínculos entre la política y el narcotráfico. La escritora, que tuvo un derrame cerebral que le afectó la vista en el lado derecho, está dedicada a escribir una trilogía de ficción con tintes autobiográficos. Ella es clara en que no regresará a su país natal: "Nunca volveré a Colombia jamás. No extrañó nada".
El cantante de música popular Juan Carlos Hurtado conocido como 'El Andariego' sufrió un accidente de tránsito este domingo 11 de octubre en el municipio de Sonsón, Antioquia, según confirmaron las autoridades locales. El hecho ocurrió a la altura de la vereda Tasajo, cuando el artista se desplazaba hacia el municipio de Nariño, donde tenía prevista una presentación durante las Fiestas de las Cosechas.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATADe acuerdo con la información preliminar entregada por las autoridades, el cantante presenta heridas leves y recibe atención médica en el centro de salud de Sonsón. Por ahora, no se han entregado detalles sobre las circunstancias en las que ocurrió el accidente ni sobre el estado de salud de las demás personas que viajaban en el vehículo.¿Qué se sabe del accidente de El Andariego en Sonsón?El accidente se registró en la vereda Tasajo, zona rural de Sonsón, Antioquia. Según el reporte conocido hasta el momento, El Andariego viajaba hacia Nariño para cumplir con un compromiso musical programado en el marco de las Fiestas de las Cosechas.Tras el siniestro, el artista fue trasladado a un centro de salud del municipio, donde recibe atención médica. La información preliminar señala que sus heridas serían leves, aunque se espera que se conozcan nuevos detalles sobre su evolución.Por el momento, no se ha informado oficialmente qué provocó el accidente. Tampoco se conoce el número total de personas que se movilizaban en el vehículo ni si los demás ocupantes sufrieron lesiones.¿El Andariego se presentará en las Fiestas de las Cosechas de Nariño?El cantante tenía previsto llegar este domingo al municipio de Nariño, Antioquia, para presentarse durante las Fiestas de las Cosechas. Noticias Caracol habló con su mánager y señaló que el artista no sufrió lesiones de gravedad y que se encuentra bien. “Nada de gravedad físicamente, solo daños. En este momento está bien, está en Antioquia para la presentación en un municipio esta noche."Escrito por Danna Sofía Suárez Gdssuarez@caracoltv.com.co
Un fiscal de la Seccional Medellín trasladó escrito de acusación contra Juan David Cruz Larrarte por el delito de estafa en modalidad masa tras registrarse denuncias en su contra por parte de 45 personas, quienes señalaron que resultaron afectadas entre 2023 y 2026.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATALa Fiscalía General de la Nación informó que el procesado Juan David Cruz Larrarte deberá cumplir medida de aseguramiento en centro carcelario luego de ser señalado de promover un patrón de engaños mediante la administración, arrendamiento y venta de inmuebles en Medellín y otros municipios del Valle de Aburrá. Durante las diligencias, el imputado no aceptó el cargo.Redes sociales y documentos formales como fachadaLas investigaciones de la Fiscalía señalan que las denuncias de 45 personas afectadas permitieron establecer la estructura del fraude. En su condición de copropietario y gerente de un grupo inmobiliario, Cruz Larrarte presuntamente contactaba a las víctimas mediante llamadas telefónicas y redes sociales. La suma que habría obtenido el involucrado fue la de 865 millones de pesos a través de engaños. Para respaldar las transacciones y generar confianza, presentaba certificados de la Cámara de Comercio, documentos bancarios e información sobre la organización de su empresa.(Lea: Esto se sabe sobre la muerte de costarricense durante festival de música electrónica en Medellín)De acuerdo con las pesquisas, las víctimas habrían sido engañadas a través de diferentes esquemas Uno de ellos era a través de la retención de cánones de arrendamiento, que consistían en la firma de contratos de administración con los propietarios comprometiéndose a recaudar los alquileres. Pese a que los inquilinos pagaban oportunamente, el dinero no se transfería a los dueños, justificando los incumplimientos con supuestas fallas bancarias o problemas contables.El señalado, supuestamente, ofrecía rebajas a los arrendatarios a cambio del pago anticipado de varios meses de alquiler sin autorización de los propietarios, y celebraba contratos sobre bienes que la sociedad no administraba ni tenía facultad de ofrecer.Otra de las irregularidades que le endilgan es la exigencia del pago adelantado de varios cánones como garantía para eximir el requisito de codeudor, con la promesa de devolver el dinero al finalizar el contrato. Sin embargo, en diversos casos los inmuebles no eran entregados ni los recursos restituidos. NOTICIAS CARACOL
Durante la tarde de este domingo 11 de octubre, las alarmas se encendieron en la Región de O'Higgins tras registrarse una emergencia en la División El Teniente de la Corporación Nacional del Cobre de Chile (Codelco). Un repentino alud de barro alcanzó a una camioneta en la que se movilizaban tres trabajadores contratistas de la empresa AURA mientras realizaban labores de inspección.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATAEl incidente ocurrió específicamente poco antes de las 14:00 horas en las cercanías del ADIT 42, en el sector El Rajo y del cráter norte de la faena a rajo abierto, situada en la comuna de Machalí. El desplazamiento de tierra y barro fue desencadenado por las severas condiciones meteorológicas y las intensas precipitaciones que afectan a la zona central del país. Al momento del impacto, el vehículo fue arrastrado por la fuerza de la avalancha con sus ocupantes en el interior.Operativo de rescate en curso: un minero auxiliado y dos atrapadosInmediatamente conocida la emergencia, Codelco y los organismos de socorro activaron los protocolos de seguridad y desplegaron un intensivo operativo para resguardar la vida de los involucrados. De acuerdo con la información confirmada por la cuprífera estatal y las autoridades de emergencia, uno de los tres trabajadores pudo ser rescatado por los equipos de auxilio y fue derivado a un recinto asistencial para recibir atención médica.En cuanto a los otros dos operarios, se confirmó que permanecen atrapados en el interior del vehículo donde fueron arrastrados por la masa de barro. No obstante, los equipos de emergencia lograron localizarlos y mantienen labores continuas para concretar su liberación. En el lugar del hecho también se desplegó personal especializado de Carabineros de Chile para coordinar acciones en el área y apoyar la respuesta operativa.El frente de mal tiempo en la zona central como factor desencadenanteEl accidente se inserta en un contexto meteorológico complejo que ha golpeado a la zona central de Chile en los últimos días. Las precipitaciones han saturado los terrenos cordilleranos, incrementando el riesgo de remociones en masa y deslizamientos de tierra en sectores de alta pendiente.En el área de la mina a rajo abierto de El Teniente, las lluvias generaron las condiciones que provocaron este alud, poniendo a prueba los sistemas de respuesta inmediata de las faenas cupríferas ante contingencias ambientales.El compromiso de Codelco y la prioridad de la seguridadAnte la contingencia, Codelco emitió una declaración pública en la que reafirmó su postura frente a la protección de sus trabajadores. "Codelco reitera que la seguridad es un valor esencial e irrenunciable de su gestión y continuará destinando todos los recursos necesarios para resguardar a las personas y atender esta emergencia", enfatizó la compañía estatal.Mientras avanzan las horas y continúan las maniobras de auxilio en el sector del ADIT 42, la comunidad local y el sector minero se mantienen atentos a la evolución del operativo para lograr rescatar con vida a los dos trabajadores que permanecen atrapados.AFPEDITADO POR DANNA SOFÍA SUÁREZ G
En la tarde de este domingo 11 de octubre se registró un grave accidente de tránsito en la vía que comunica a Villavicencio con Puerto López a la altura del sector Hacienda Bello Horizonte, en el departamento del Meta. En el siniestro se habrían visto involucrados varios vehículos, entre ellos uno de servicio público de la empresa Arimena.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATADe acuerdo con el reporte entregado a Noticias Caracol por la coronel Sonia Cárdenas, jefe de Tránsito del departamento del Meta, 12 personas resultaron heridas y una falleció en el lugar del accidente. Entre los lesionados habría menores de edad.Por su parte, Blu Radio informó sobre versiones iniciales, aún sin confirmar, que señalan que una de las camionetas involucradas habría chocado contra el bus. Esta colisión habría ocasionado lesiones a varias personas.De la misma manera, Concesión Vial de los Llanos S. A. S. informó, a través de sus redes sociales, sobre el cierre total en la vía en el PR 41+420 de la vía, sector Hacienda Bello Horizonte.Noticia en desarrollo...
Los dos conciertos de la banda surcoreana BTS en Bogotá generaron un movimiento económico superior a los 99.000 millones de pesos (unos 25,4 millones de dólares) y reunieron a más de 100.000 asistentes, según estimaciones del Observatorio de Turismo del Instituto Distrital de Turismo (IDT).¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATALas presentaciones, celebradas el 2 y 3 de octubre, también contribuyeron a la generación de más de 6.000 empleos directos e indirectos, de acuerdo con el informe, que destacó el impacto de los grandes espectáculos musicales en la actividad económica de la ciudad.El gasto estimado asociado a los conciertos se concentró en distintos sectores: los alimentos y las bebidas representaron cerca de 39.100 millones de pesos (unos 10 millones de dólares), mientras que el alojamiento sumó 29.400 millones (unos 7,5 millones de dólares).A estos rubros se añadieron el transporte dentro de la ciudad, con 17.600 millones de pesos (unos 4,5 millones de dólares), y las compras y los recuerdos, que alcanzaron cerca de 13.000 millones (unos 3,3 millones de dólares).La convocatoria también atrajo visitantes nacionales e internacionales y según el mismo informe, difundido por la Alcaldía de la capital colombiana, el 18,4 % de las compras de boletería se realizó desde fuera de Colombia, mientras que las reservas aéreas nacionales hacia Bogotá crecieron un 59,3 % durante la semana de los conciertos frente al mismo periodo de 2025.Los conciertos hicieron parte de la gira mundial 'BTS World Tour Arirang', que continuó en Lima, donde la agrupación tenía programadas tres presentaciones los días 7, 9 y 10 de octubre.La siguiente parada será Santiago de Chile, con conciertos previstos para el 14, 16 y 17 de octubre, antes de continuar hacia Buenos Aires y São Paulo. AGENCIA EFE