Hernán Giraldo Serna, conocido con los alias de 'El Patrón', 'El Señor de la Sierra', 'El Viejo', 'El Tigre' o 'El Taladro', fue condenado a más de 20 años de prisión tras ser encontrado como responsable del abuso y explotación de niñas que tenían de 11 a 14 años de edad, entre 2004 y 2006. Giraldo es conocido por ser uno de los exjefes paramilitares más temidos de Colombia y uno de los peores depredadores sexuales de estos grupos. Durante más de cuatro décadas consolidó un poder criminal en la Sierra Nevada de Santa Marta, donde dirigió estructuras armadas dedicadas al narcotráfico, el control territorial, homicidios, desplazamientos y un patrón sistemático de violencia sexual contra menores de edad.
Conocido con los alias de “El Patrón”, “El Viejo”, “El Señor de la Sierra” y “Taladro”, aprovechó su condición de jerarquía para obligar a que las menores de edad tuvieran relaciones con él cuando eran enviadas a visitarlo a las cárceles donde estuvo, antes de ser extraditado a los Estados Unidos. De hecho, dos de las adolescentes quedó embarazada y fue obligada por Giraldo a que abortara. Otra, por su parte, tuvo al bebé.
Nacido el 16 de agosto de 1948 en San Bartolomé, municipio de Pácora (Caldas), llegó a Santa Marta en 1969, donde inicialmente trabajó como recolector de café y explotador maderero. Con el auge de la bonanza marimbera durante la década de 1970 creó 'Los Chamizos', un grupo que comenzó como una estructura de vigilancia privada, pero que rápidamente evolucionó hacia una organización dedicada a la extorsión, la llamada "limpieza social" y el control del tráfico de drogas. Posteriormente fundó las Autodefensas Campesinas del Mamey, luego las Autodefensas Campesinas del Magdalena y La Guajira y finalmente el Bloque Resistencia Tayrona de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
Giraldo Serna y los delitos de violencia sexual
Su dominio sobre la Sierra Nevada no solo se sustentó en las armas y el narcotráfico. Las investigaciones judiciales concluyeron que implantó un régimen de terror en el que la violencia sexual fue utilizada como mecanismo de sometimiento contra comunidades campesinas e indígenas. Según la Fiscalía y los tribunales de Justicia y Paz, obligaba a familias a entregar a sus hijas menores de edad bajo amenazas de muerte o desplazamiento, convirtiéndose en uno de los mayores depredadores sexuales documentados en el conflicto armado colombiano. Las investigaciones han documentado más de 200 agresiones sexuales, aunque organismos de derechos humanos estiman que las víctimas podrían superar las 400 debido al subregistro ocasionado por el miedo a denunciar.
Publicidad
El 3 de febrero de 2006, Giraldo se desmovilizó junto con 1.167 integrantes del Bloque Resistencia Tayrona en el marco de la Ley de Justicia y Paz. Sin embargo, dos años después, el 13 de mayo de 2008, fue extraditado a Estados Unidos para responder por cargos relacionados con narcotráfico. Tras cumplir su condena, fue deportado a Colombia el 25 de enero de 2021.
Aunque inicialmente accedió a los beneficios de la justicia transicional, la Fiscalía demostró que continuó cometiendo delitos sexuales incluso mientras permanecía recluido en cárceles colombianas antes de su extradición. De acuerdo con las investigaciones, con ayuda de terceros y de funcionarios del Inpec, varias menores de edad fueron ingresadas ilegalmente a los centros penitenciarios para ser abusadas.
Publicidad
Por estos hechos, el Tribunal Superior de Barranquilla lo expulsó del sistema de Justicia y Paz en agosto de 2023, decisión que fue ratificada de manera definitiva por la Corte Suprema de Justicia en febrero de 2024. Al perder los beneficios de la justicia transicional, Giraldo pasó a responder ante la justicia ordinaria por múltiples delitos, entre ellos homicidio, desaparición forzada, tortura y agresiones sexuales agravadas, con condenas que superan los 40 años de prisión.
Pese a su captura y condena, el legado criminal de Giraldo continúa teniendo efectos en la región. Tras la desmovilización del Bloque Resistencia Tayrona surgieron organizaciones sucesoras como las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), también conocidas como 'Los Pachenca', integradas por antiguos hombres de confianza y familiares del exparamilitar, quienes continúan disputando el control de economías ilegales y rutas del narcotráfico en el Caribe colombiano.
María Paula Rodríguez Rozo
NOTICIAS CARACOL
¿Tiene una historia o una denuncia que contar?
Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co