En la comunidad de cuidado El Bosque, ubicada en Bogotá, los días de Héctor Catamuscay Ramírez transcurren entre el agradecimiento por tener un techo y el dolor profundo de un teléfono que no suena. A sus 82 años, este hombre es parte de una estadística alarmante en la capital colombiana, donde se estima que 22.000 adultos mayores viven en condiciones de abandono. Séptimo Día conoció su caso. Sin embargo, para Héctor, la cifra no es lo que duele, sino la reacción de su propia familia ante sus intentos de comunicarse con ellos.Según el adulto mayor, sus tres hijos han decidido borrarlo de sus vidas. Según relata, el rechazo ocurre en el instante en que su identificación aparece en las pantallas de los celulares. "Yo los llamo, no me contesto. ¿Ven que es el número mío? Apagar", afirma Héctor con una resignación que evidencia años de intentos fallidos por restablecer un vínculo que hoy parece inexistente.De sostener a su familia a estar desamparadoLa historia de Héctor no siempre fue de carencias. Según su propio testimonio, hubo una época de estabilidad donde el trabajo y la familia eran su eje central. Recuerda con especial afecto a la madre de sus hijos, a quien conoció cuando él tenía 31 años y ella era una joven campesina.Durante ese tiempo, Héctor asegura haber cumplido con su rol. "Yo lo trataba muy bien y cuando hacía un buen trabajo, un contrato bueno, les compraba ropita, me gustaba verlos bien vestiditos y todo. Los llevaba fútbol, los llevaba al radio y todo lo que me pedían", relata Héctor al recordar los años en los que sus hijos eran pequeños.Incluso, menciona que cuando crecieron, utilizó sus conexiones laborales para asegurarles un futuro: "Les conseguía trabajito, me dijeron, tráigalo, son menores, entre 14 y 15 años. Y después fueron ascendiendo como ayudantes en los camiones".Sin embargo, el fallecimiento de su esposa marcó el inicio de un declive emocional y financiero. "Casi me vuelvo loco. Vendí el taller y estaban pequeños. Entonces ahí fue cuando empezó lo duro para mí, pero salí adelante", explica sobre el momento en que la estructura familiar comenzó a quebrarse.Tras la partida de su compañera y el matrimonio de sus hijos, el apoyo desapareció: "Ya se casaron, entonces ya no me volvieron a ayudar, hasta que llegó el abandono total".Ese vacío lo llevó a vivir dos años en la indigencia, deambulando por las calles de Bogotá sin rumbo fijo. Héctor describe la crudeza de esas noches a la intemperie antes de ser rescatado por los servicios sociales del Distrito: "Cuando ya el cansancio de caminar tanto donde me sentaba ahí quedaba conseguía unos cartoncitos y me arropaba".Contradicción de las versiones: ¿Un "buen padre"?Como en muchos casos de abandono en Colombia, la historia de Héctor Catamuscay tiene otra cara. Aunque él se describe como un padre ejemplar que lo dio todo por sus hijos, el testimonio de uno de ellos ofrece una perspectiva diferente sobre las razones del alejamiento. Aunque prefirió no hablar ante las cámaras de manera oficial, el hijo cuestionó la conducta de su padre durante su juventud, señalando que Héctor "tomara alcohol con frecuencia y no se preocupara por el futuro de sus hermanos y el suyo".Sus hijos argumentan que en el pasado ya intentaron auxiliarlo pagando un lugar para que viviera, pero que él optó por otros caminos. Independientemente de quién tenga la razón sobre el pasado, Héctor hoy se encuentra en una situación de vulnerabilidad, dependiendo del Estado.Un ruego por afecto antes que por dineroA diferencia de otros adultos mayores que claman por recursos económicos, la petición de Héctor Catamuscay es estrictamente emocional. A pesar de residir en un hogar donde recibe alimentación y atención interdisciplinaria, el vacío que siente es de compañía. El Estado colombiano, a través del sistema distrital, invierte aproximadamente $7 millones mensuales en la atención de cada adulto mayor en estas condiciones.Gerson Bermont, secretario de salud de Bogotá, enfatizó que la ayuda estatal no debería eximir a la familia de sus responsabilidades: "Si necesitan ayuda, estamos dispuestos a dárselo, pero sin romper el vínculo familiar, porque la corresponsabilidad sigue siendo conjunta".El marco legal: El abandono como delitoEn Colombia se contemplan consecuencias graves. La Ley 1850 de 2017 establece que el abandono de una persona mayor es una forma de violencia intrafamiliar y un delito penal. Las sanciones para quienes incurran en este desamparo pueden incluir penas de prisión que oscilan entre los 4 y los 8 años, además de multas económicas significativas.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
La historia de José Benjamín Sánchez y María Felisa Mosquera, ambos de 82 años, representa uno de los matices más crueles del desamparo en la vejez: el abuso económico por parte de parientes cercanos. Tras compartir casi medio siglo de vida, esta pareja regresó a Colombia buscando tranquilidad, pero terminó enfrentando la indigencia. Séptimo Día los conoció.Su unión comenzó en 1980, cuando se conocieron y decidieron, según palabras de María Felisa, unirse "para siempre". Durante décadas, la pareja se estableció en Venezuela, donde construyeron un patrimonio fruto de su trabajo. Él se desempeñó como conductor y ella como costurera, logrando adquirir una vivienda y vehículos. Sin embargo, en 2019, la combinación de una crisis económica profunda y el deterioro en la salud de ambos, ella sufrió una trombosis que le quitó la vista y él enfrentó dos infartos, los obligó a venderlo todo para buscar refugio en Bogotá.El robo de su sobrina que los dejó en la calleAl llegar al barrio Venecia, en el sur de Bogotá, José Benjamín portaba el capital de toda su vida, una suma cercana a los 90.000 dólares. Con la intención de no estar solos y contar con apoyo familiar, invitaron a una sobrina de María Felisa a vivir con ellos. Lo que esperaban que fuera un acto de acompañamiento se transformó en el inicio de una pesadilla.José Benjamín relata con amargura el momento del robo: "Alquilé un apartamento ahí, pues había un familiar de ella por allá y nos lo trajimos para que nos acompañara, pero resulta que la señora nos robó, se llevó la platica, quedamos pues prácticamente sin nada"Esta traición no solo les arrebató su seguridad financiera, sino que los dejó en una situación de vulnerabilidad extrema. Según sus propias palabras, la decisión de confiar en su pariente fue "una perdición más grande" que los dejó "con una mano adelante y otra atrás".El dolor del desamparo durante su vejezA diferencia de otros casos de abandono donde existen hijos que se desentienden de sus padres, José Benjamín y María Felisa enfrentan la soledad de no haber tenido hijos. Esta ausencia de una red de apoyo hizo que, tras el robo, no hubiera nadie que pudiera responder por sus necesidades básicas.Al ser consultado sobre si existían otros familiares que pudieran auxiliarlos, José Benjamín explicó la distancia y la imposibilidad de sus otros parientes: "Somos muy, muy distantes, ya los hermanos míos pues son más viejos que yo, entonces ya ellos viven de los hijos, de los nietos. Yo pienso que ellos pues a la hora de la verdad ellos no tienen con uno"Ante esta difícil situación, el Estado colombiano debió intervenir para evitar que la pareja terminara viviendo en las calles, una realidad que afecta a miles de adultos mayores en el país.El dolor de la separación institucionalLa entrada al sistema de protección trajo consigo un nuevo desafío emocional. Inicialmente, al no existir protocolos que permitieran el ingreso conjunto inmediato, la pareja fue separada por primera vez en 46 años. María Felisa recuerda el impacto psicológico de ese momento: "No, yo me puse a llorar porque, ¿cómo es posible que me van a llevar a mí sola por allá y me separaron de Benjamín?".Durante dos meses, los adultos mayores vivieron en centros distintos, enfrentando la incertidumbre y la tristeza de la soledad. No fue sino hasta su traslado a la Comunidad de Cuidado Bello Horizonte, gestionada por la Secretaría de Integración Social en Bogotá, que lograron reencontrarse. José Benjamín describe el alivio de volver a estar juntos: "Pues sentimos alegría porque duramos dos meses distanciados, entonces que nunca nos había tocado y llegamos a este lugar y estamos junticos, pues estamos felices".Abandono y justicia: el marco legal en ColombiaEl caso de esta pareja hace parte de una problemática nacional creciente. Según datos oficiales, en el año 2024 se registraron más de 1.000 denuncias que involucraban a 2.000 ancianos abandonados en el país. En Bogotá, el costo de atender a un adulto mayor en estas comunidades de cuidado asciende a los $7 millones mensuales por persona, recursos que provienen del erario público cuando las familias no responden.La legislación colombiana, a través de la Ley 1850 de 2017, tipifica el abandono como un delito que puede acarrear penas de 4 a 8 años de prisión y multas económicas de hasta cinco salarios mínimos. Esta ley no solo castiga el desamparo físico, sino que también busca proteger a los adultos mayores de la violencia económica y el maltrato intrafamiliar. Expertos señalan que "es un delito dejar a una persona mayor pariente en una situación de abandono", una advertencia que cobra relevancia ante el envejecimiento acelerado de la población.Actualmente, José Benjamín y María Felisa residen en Bello Horizonte, donde reciben alimentación y atención interdisciplinaria costeada por el Estado. Aunque han recuperado la estabilidad, su historia permanece como un testimonio del riesgo que enfrentan los adultos mayores ante la falta de redes de apoyo sólidas y la fragilidad de los vínculos familiares frente al interés económico.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Colombia enfrenta una crisis silenciosa pero creciente: el abandono de los adultos mayores. Según cifras recientes, solo en Bogotá existen más de 22.000 personas en condición de desamparo, una cifra que satura los servicios y plantea interrogantes éticos sobre la responsabilidad familiar. Séptimo Día investigó.Roberto Angulo, secretario de Integración Social, señala una realidad preocupante en el país: "No deberíamos tener nosotros personas en abandono con lazos familiares de familias que sí tienen capacidad de pago, no solamente en cumplimiento de la ley, sino en el marco del afecto".Esta problemática no solo responde a la falta de recursos económicos, sino a fracturas emocionales profundas. El Estado colombiano, a través de diversas comunidades de cuidado, asume el costo de la atención interdisciplinaria, que puede alcanzar los 7 millones de pesos mensuales por persona. María Cristina Tobón, subdirectora para la Vejez, explica la labor institucional ante la ausencia de redes de apoyo: "Atendemos personas en abandono donde sus redes de familia no pueden hacerse cargo de las personas y aquí es donde entramos como Estado a apoyar en esa labor".El error que fracturó una familiaDentro de este panorama de indiferencia resalta la historia de Marina Niño. A sus 70 años, vive en el hogar geriátrico Santa María, en la localidad de Suba, donde pasa sus días tejiendo y recordando cómo terminó apartada de sus hijos hace tres décadas. El origen de su tragedia se remonta a finales de los años 80, cuando una crisis personal y económica la llevó a tomar decisiones desesperadas. Tras descubrir la infidelidad de su esposo, Marina relata su difícil situación: "Los encontré la misma cama de mi casa y yo no quise volver más con él. Me puse a trabajar en Abastos ayudando a cargar las bolsitas a las señoras del mercado con una barriguita y me regalaban comida por ahí, cualquier pesito".Con un hijo recién nacido y una niña de dos años, Marina aceptó una propuesta para transportar mercancía a Panamá, creyendo que obtendría el dinero suficiente para un apartamento. Sin embargo, la realidad fue distinta. "Droga", responde cuando se le pregunta qué contenían los pantalones que llevó en ese primer viaje. Asegura que nunca recibió el pago prometido y que, un año después, ante la necesidad, aceptó llevar una maleta con cocaína hacia México, donde fue capturada.La condena de ocho años en MéxicoLa captura en el aeropuerto mexicano marcó el inicio de una condena doble: la judicial y la afectiva. Marina pasó ocho años tras las rejas en un país extranjero, aislada completamente de su realidad en Colombia. "Me cogieron presa en el aeropuerto. Me dieron nervios porque llevaba la maleta... Esa cárcel se volvió terrible. Sin visita, sin nada. Fue muy terrible para mí"Durante casi una década, el contacto con sus hijos fue inexistente. "Nunca", afirma con contundencia al ser consultada sobre si pudo hablar con ellos durante su reclusión.Al cumplir su condena y regresar al país, Marina esperaba un reencuentro, pero se encontró con resentimiento alimentado, según su testimonio, por la mujer que originalmente la envió a México. Segúncuenta, esta persona les contó a los niños una versión que los indispuso contra ella. "Ella ya les había llenado la cabeza de ellos. Y cuando yo fui a decirle la verdad, ya ellos no me quisieron creer. Me dijo: 'Usted está acomodando eso, mamá. Eso no fue así'"."Ellos no me quieren": el ruego por una última oportunidadHoy, Marina habita en una de las comunidades de cuidado del distrito en Bogotá. Su dolor no es físico ni financiero, pues cuenta con alojamiento y alimentación; su agonía es emocional. "Ellos no me quieren, ellos no me quieren", repite entre lágrimas al referirse a sus hijos. La mujer admite que cometió un error grave, pero enfatiza que su intención actual no es obtener beneficios económicos de ellos: "Quisiera tenerlos acá para poder hablar y pedir perdón".El caso de Marina refleja una de las caras más crudas del abandono. A pesar de los intentos de mediación, el rechazo persiste. Uno de sus hijos, contactado telefónicamente, se abstuvo de dar declaraciones públicas, aunque reconoció haber vivido momentos de profundo dolor debido a las acciones pasadas de su madre.El debate legal y la responsabilidad del EstadoEl abandono de adultos mayores en Colombia no es solo una falta ética, sino un delito tipificado. La Ley 1850 de 2017 establece penas de prisión de cuatro a ocho años para quienes desamparen a sus parientes mayores. Gerson Bermont, secretario de Salud de Bogotá, señala la importancia de mantener los vínculos: "Si necesitan ayuda, estamos dispuestos a dárselo, pero sin romper el vínculo familiar, porque la corresponsabilidad sigue siendo conjunta".Aun así, existen 500 personas en lista de espera en Bogotá para acceder a un cupo en hogares, aguardando, en muchos casos, el fallecimiento de otro residente para ser atendidos. La situación de Marina Niño, quien llegó a estas instancias tras deambular por las calles y vivir la pandemia de 2020 en total vulnerabilidad, es el espejo de miles que hoy solo esperan una palabra de sus familiares. Marina concluye su relato con una petición directa a quienes la escuchan, esperando que llegue a oídos de sus hijos: "Que ellos no crean lo que han dicho y lo que han hablado. Que me perdonarán".
Lorena Rodríguez, una administradora de empresas nacida en Garagoa, Boyacá, enfrentó durante casi una década una batalla. Lo que comenzó como una alta autoexigencia y perfeccionismo derivó en trastornos alimentarios como la anorexia y la bulimia, para finalmente consolidarse en un trastorno mixto ansioso depresivo que la llevó al límite de su resistencia física y emocional. Los Informantes conoció su historia.La mujer describe su estado previo a la cirugía como una agonía constante. "Dios o la fuerza suprema que esté ahí, ya vivir así no es vivir, es modo supervivencia. No quiero. Si tú tienes la potestad, porque yo no tengo la potestad, ya llévame. Y si hay alguna otra herramienta, ponla en mi camino, por favor. Pero ya no aguanto más así. Ya estoy cansada. Estoy agonizando. Mi alma está agonizando realmente", relata Lorena sobre sus momentos de mayor desesperación, en los que llegó a intentar quitarse la vida ingiriendo todos sus antidepresivos.A pesar de ser una profesional competitiva y exitosa, su cerebro había perdido la capacidad de procesar el bienestar. "Yo llegaba de tener un día de trabajo, pero me derrumbaba en la casa. Entonces, no siempre ser productivo es sinónimo de bienestar emocional", explica, señalando que "su cerebro no tiene la capacidad de ver el éxito y de gozarlo".¿Qué es la depresión resistente?La condición de Lorena se clasifica como depresión resistente, una patología que afecta a entre 500.000 y 800.000 personas en Colombia. En estos casos, los tratamientos convencionales como la psicoterapia y los psicofármacos no logran regular la actividad cerebral. El neurocirujano William Contreras, encargado del caso, explica que la depresión no es solo un desequilibrio químico, sino un problema de circuitos eléctricos.El especialista utiliza una analogía automovilística para describir el funcionamiento de los neurotransmisores y la electricidad en el cerebro: "Yo mando una información por un Ferrari, tengo unas carreteras y mando el Ferrari. El Ferrari necesita gasolina en cada ciudad o cada estación. Esos son los neurotransmisores y eso es lo que nosotros modificamos con los medicamentos. Pero resulta que nos hemos dado cuenta que hay avenidas que están con atasco, mucho tráfico".Según Contreras, en pacientes con depresión, áreas como el área subgenual están hiperactivas, funcionando como un "cortocircuito" de tristeza, culpa y desesperanza que impide que la información fluya.La intervención: electrodos en el centro del cerebroLa solución propuesta fue la estimulación cerebral profunda (DBS, por sus siglas en inglés), una tecnología ya probada en pacientes con Parkinson pero innovadora en el tratamiento de la salud mental. El procedimiento consistió en implantar cuatro electrodos diminutos en las áreas más profundas del cerebro para reorganizar los circuitos eléctricos. La cirugía se realizó con la paciente consciente, utilizando anestesia local, lo que permitió una interacción en tiempo real entre los médicos y Lorena mientras se modulaban los impulsos eléctricos."Tú diriges una orquesta y hay unos instrumentos que están desafinados, la corriente los afina. ¿Qué hace el neurotransmisor? El neurotransmisor le sube el volumen, pero está desafinado. Entonces, la orquesta no va a cantar a un unísono. Necesita es con electricidad regular esos instrumentos", señala el doctor Contreras.Durante la cirugía, Lorena experimentó un cambio inmediato al activarse los electrodos. "Sentía que el doctor estaba por allá metiendo. Escuché cómo sonaba mi cerebro, en un momento como que estaban modulando una partecita y yo dije, 'Se me fue el nudo.' Yo siempre tenía un nudo en la garganta. Estaban subiendo el impulso. Yo no sé qué hicieron. Yo no sé en dónde tocó el doctor y yo dije, 'Se me fue el nudo que tengo en la garganta.' Sentí un alivio", recuerda Lorena sobre lo que sintió.Los resultados de la innovadora cirugíaUn año después de la intervención, Lorena vive con un generador de impulsos o batería alojado debajo de su clavícula, conectado a los electrodos cerebrales.Este dispositivo funciona como un regulador externo que ella misma puede gestionar según sus necesidades emocionales. "El doctor lo ajusta y lo único que yo puedo hacer es o encender o apagar la estimulación o cambiarlo de programa porque dejan ciertos programas prediseñados dependiendo mis necesidades", explica.Si Lorena siente que la desesperanza comienza a dispararse tras un evento externo, puede activar un programa específico para controlarla. Sin embargo, aclara que la tecnología no elimina las emociones humanas naturales: "La tristeza en mí sigue existiendo, la nostalgia, pero de manera normal, no de manera ya patológica".Un nuevo comienzo en España para LorenaLa evolución de la paciente ha sido drástica. De estar "paralizada" por la ansiedad y la depresión, Lorena ha recuperado su funcionalidad al punto de mudarse a Madrid, España, donde actualmente trabaja.Ella estima su mejoría en un 80% y destaca pequeños gestos cotidianos como grandes victorias: "Siento que el hecho de estar aquí sentada, de haberme maquillado, de haberme peinado, de sentir felicidad al verte, al contarte esta historia, al dar luz. Eso para mí ya es ganancia".Esta cirugía representa una esperanza para miles de pacientes en Colombia que no encuentran alivio en la medicina tradicional. Para Lorena, los electrodos se han convertido en un soporte vital que ella describe con afecto: "Te tengo aquí. Eres como un corazoncito más. Me estás ayudando bastante".
La Fiscalía General de la Nación evidenció que Zulma Guzmán Castro, la principal sospechosa por el caso de envenenamiento de dos menores al ingerir unas frambuesas contaminadas con talio, estaría vinculada a otros dos casos similares. En ese sentido, esta empresaria colombiana podría ser catalogada como una asesina serial.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)Así lo reveló la fiscal general de la Nación, Luz Adriana Camargo, este 17 de marzo. Las declaraciones de la alta funcionaria del ente judicial ocurren solo un día después de que se conociera que el ministro de Justicia pidió a la canciller de Colombia, Rosa Villavicencio, que interceda para que se acelere el proceso de extradición de la señalada. La comunicación entre funcionarios se dio a inicios de marzo.Las razones por las que Zulma Guzmán sería asesina serial: dos casos másEl ente judicial evalúa catalogar como asesina serial a Guzmán después de que el grupo de investigación encargado encontrara evidencia científica. Las pruebas corroboran que dos otras mujeres habrían sido víctimas de envenenamiento. Los episodios, asegura la fiscal Camargo, guardan elementos muy similares con el caso de las dos menores que fallecieron al norte de Bogotá. Uno de estos casos ya es materia de investigación.Noticias Caracol pudo acceder a material de una diligencia de legalización de pruebas. Entre el acervo destaca una búsqueda selectiva en la base de datos de la DIAN, en la que se observan las facturas expedidas a nombre de Guzmán y otra mujer que estaría vinculada al caso por participar en esta cadena de envío: Zenaida Pava. Toda esta información, sumada al nuevo “estatus” que tendría la empresaria a ojos de la justicia colombiana, será anexado a la solicitud de extradición.¿Cuáles serían las consecuencias de liquidar las EPS que están en quiebra, como ordenó Petro?¿En qué va el caso? Hay un nuevo freno en el procesoZulma Guzmán Castro se encuentra actualmente recluida en la prisión HMP Bronzefield, de Reino Unido. El proceso judicial se encuentra en una nueva fase de trámites legales por un freno que puso el equipo de defensa de Guzmán ante las autoridades. Los defensores de la señalada citaron una normativa en el país extranjero, que prohíbe tratos inhumanos o degradantes hacia personas privadas de la libertad. En ese sentido, la defensa sostiene que las cárceles en Colombia no garantizarían la integridad de Guzmán.¿Zulma Guzmán habría intentado envenenar a otras dos mujeres? Nuevos detalles del caso del talioUna delegación de la defensa de Guzmán vendrá al país este 30 de marzo para verificar precisamente las condiciones del centro carcelario en el que se privaría de la libertad a su cliente. La justicia colombiana había pensado inicialmente que la cárcel El Buen Pastor sería un lugar adecuado, pero más tarde optó por trasladarla al pabellón de funcionarios en La Picota.“La extradición de la señora Zulma viene surtiéndose dentro de los pasos acordados con el gobierno de Gran Bretaña. Ellos son cuidadosos en el examen de las condiciones”, aseguró la fiscal general.El ministro de Justicia, Jorge Iván Cuervo, envió el pasado 27 de febrero al Ministerio de Relaciones Exteriores pidiendo que se acelere el proceso de Guzmán. Puntualmente, el alto funcionario indica que se el comunique a Reino Unido la importancia y prioridad que tiene su extradición al territorio colombiano, pues resulta clave para “evitar escenarios de impunidad y permitir el esclarecimiento de los hechos”. María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co
William Noguera se convirtió en el primer ciudadano colombiano sentenciado a pena de muerte en el estado de California, en Estados Unidos. Tras pasar 40 años tras las rejas en el temido corredor de la muerte de la Prisión Estatal de San Quintín, Noguera recuperó su libertad en agosto de 2025. Su historia es un testimonio de supervivencia en un entorno donde convivió con algunos de los criminales más peligrosos del sistema penitenciario estadounidense.Un equipo de Los Informantes viajó a Los Ángeles, donde hoy William Noguera vive en libertad y a paz y salvo con sus pecados. Durante sus años en prisión, aprovechó el tiempo que le quedaba para estudiar, pero sobre todo para conocer a sus compañeros de infortunio. Llegó a ganarse la confianza de algunos de los peores asesinos seriales y logró lo impensable: colaborar con la justicia y ayudar a esclarecer casos que parecían imposibles.San Quintín, la prisión más temida de EE. UU.La prisión de San Quintín, en California, es reconocida como una de las instituciones penitenciarias más temidas de los Estados Unidos. Según el testimonio de Noguera, “San Quintín era la peor prisión del mundo, porque ahí nació la mafia mexicana, ahí nació BGF (Black Guerrilla Family)... Son los peores de los peores, tipos que piensan por meses de cómo matarte. Yo era el más joven que le dieron pena de muerte en ese entonces”.En este lugar, la comunicación y el respeto se rigen por códigos distintos a los de la sociedad civil. Noguera es enfático al definir la dinámica de convivencia: "El lenguaje que se habla en San Guintín es violencia. Es el único lenguaje que se respeta ahí dentro".Y es que en esa temida prisión pasaron criminales como Charles Manson y Richard Ramírez. En 2015, el penal llegó a albergar hasta 700 prisioneros que esperaban su turno para entrar a la cámara de ejecución con gas o mediante inyección letal.¿Por qué William Noguera fue sentenciado a muerte?William Noguera fue sentenciado a muerte en 1983 por el asesinato de Jovita Navarro, quien era la madre de su novia de aquel entonces. En ese momento, Noguera tenía 18 años, lo que lo convirtió en el hombre más joven en ingresar al corredor de la muerte en esa época. El trasfondo del crimen estuvo marcado por una situación personal compleja relacionada con el embarazo de su pareja.Noguera relató que su novia, de 16 años, sufría abusos físicos y sexuales en su hogar y estaba embarazada de cinco meses. Tras un viaje a México, Noguera regresó y fue informado de que ella había sido forzada a abortar. "Yo era un niño que tenía rabia, era un colombiano que creció en un barrio de mexicanos y gente de color y yo era el único colombiano. Por eso, desde niño tenía que defenderme y peleando fue la única forma que pude hacer eso", relató.Con formación en artes marciales desde los cuatro años y siendo campeón nacional de Hapkido, Noguera enfrentó a su suegra en una discusión que terminó de forma violenta cuando ella lo atacó con uno de sus instrumentos de entrenamiento y él acabó con su vida. "Yo cometí este crimen que me puso en la prisión por 42 años", admitió.Compartió celda con asesinos serialesAl ingresar a la Prisión Estatal de San Quintín, Noguera se vio obligado a desarrollar estrategias de supervivencia física y mental. En prisión enfrentó una realidad oscura, al borde de lo perturbador, convivir a diario con algunos de los asesinos en serie más peligrosos.Su rutina diaria incluía un entrenamiento riguroso: "Es una fuerza que te da de levantarme todos los días a las 5 de la mañana, hacer mil lagartijas, prepararme físicamente, mentalmente y espiritualmente... Es un juego muy difícil, que los criminales te respeten por miedo y que los guardias te respetan porque creen que también eres una buena persona”.Más allá de sus 1,90 metros de estatura, Noguera se dedicó al estudio exhaustivo del comportamiento humano y criminal. Aseguró haber leído cerca de 20.000 libros durante su encierro, especializándose en perfilación criminal. "No tengo una educación normal, pero tengo un máster de la prisión de San Quintín y yo me gradué número uno en mi clase, porque no hay un libro que no leí", dijo.Gracias a ese conocimiento, pudo convivir y analizar a vecinos de celda como Randy Kraft, quien asesinó a más de 60 personas, o William Bonin, quien violó, torturó y mató al menos a 14 jóvenes.Un impactante hallazgo: casi fue víctima de uno de estos criminalesUn episodio notable en su vida carcelaria fue el descubrimiento de que él mismo pudo haber sido víctima de William Bonin, conocido como el ‘Freeway Killer’. “Él mataba niños de la edad como de 11 a 18 años y yo iba a ser su víctima”, reveló. Según Noguera, Bonin reconoció que una vez un niño se le “escapó”.“Sí, había un muchacho y tenía una tabla de surf, pero única. Estaba pintada de rojo con el hombre araña. Yo le dije: ‘¿Este es el muchacho? (mientras muestra su fotografía). Él comenzó a tocar la foto con las manos y dijo: ‘Usted es él’. En ese momento, él (Bonin) se dio cuenta que era yo”, recordó.Tras identificar detalles específicos de un encuentro pasado, Bonin facilitó que Noguera fuera aceptado en círculos cerrados de criminales. Noguera se infiltró en la llamada ‘Dead Body Society’, un grupo donde los asesinos compartían detalles macabros de sus crímenes, grabaciones y fotografías. "Ellos me dijeron toda su historia. La que saben los policías y la que no saben. Y lo más importante, me dijeron por qué hacen lo que ellos hacen”, agregó.El arte como vía de escapeDurante sus décadas de encierro, Noguera desarrolló un talento excepcional para el dibujo utilizando la técnica del puntillismo. Sus obras, de un realismo fotográfico, comenzaron a ser valoradas tanto por los guardias como por el mercado del arte exterior. "Me conocían como el hombre de escape porque mis obras dicen que yo podía escaparme por mi mente". Sus trabajos han sido exhibidos en galerías de Londres, París, Nueva York y Los Ángeles, alcanzando precios de entre 700 a 18 mil dólares.Este éxito financiero le permitió no solo sostenerse en prisión, sino también contribuir económicamente a las familias de las víctimas de los mismos criminales que lo rodeaban. Para Noguera, el proceso creativo era una forma de libertad: "Cuando yo estaba haciendo creaciones artísticas estaba yo destruyendo la jaula que me tenía encerrado".El camino hacia la libertad y la colaboración con la justiciaLa salida de Noguera del corredor de la muerte no fue inmediata. Sus abogados trabajaron durante décadas para demostrar que el testimonio que alegaba premeditación en el crimen de su suegra para cobrar un seguro era falso.Sin embargo, su comportamiento ejemplar y su labor ayudando a resolver crímenes fueron determinantes. Noguera utilizó la información obtenida de otros convictos para colaborar con la justicia. Un caso clave fue el de Joseph Naso, un asesino serial a quien Noguera asistió en prisión y de quien obtuvo confesiones y secretos escritos. "Admitió que me conocía, que escribió cosas y que me dijo secretos. Yo tengo todos esos secretos escritos en su puño y letra", afirmó.Finalmente, en agosto de 2025, una jueza le otorgó clemencia y libertad condicional. A sus 61 años, Noguera vive ahora en Los Ángeles con su familia, adaptándose a un mundo tecnológico que le resulta ajeno.A pesar de los años perdidos, mantiene el deseo de reconectar con sus raíces colombianas en Barranquilla y Santa Marta. Su enfoque actual es continuar su carrera como autor y artista. Hoy trabaja junto a Ken Mains, un reconocido detective especializado en crímenes sin resolver, y tiene claro que quiere dedicar su vida a ayudar a las víctimas de asesinos en serie. "Yo caminé en el infierno por casi 40 años. Yo no soy una persona que no tengo miedo. Yo tengo miedo y por eso que yo creo que sobreviví", concluyó.
Un asesino en serie septuagenario de Estados Unidos, Richard Cottingham, conocido como ‘el asesino del torso’ y que cumple cadena perpetua en Nueva Jersey, confesó ser el autor de otro asesinato, el de una joven de 18 años, cometido a finales de 1965 en ese mismo estado. Así lo confirmó este martes 6 de enero la Policía de Fair Lawn, la localidad de Nueva Jersey de donde era Alys Eberhardt, una estudiante de enfermería que fue hallada muerta con signos de violencia en la casa de sus padres hace más de seis décadas y cuyo caso permanecía sin resolver. Eberhardt fue acuchillada y golpeada hasta la muerte, informaron entonces las autoridades. (Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)"Richard Cottingham finalmente dio una confesión completa, incluyendo detalles que nunca se habían divulgado en público", indicó en su cuenta de Facebook la Policía, que reabrió el caso en 2021, lo que llevó a una revisión y nuevos interrogatorios al sospechoso.El jefe Joseph Dawicki expresó que "Alys era una joven estudiante de enfermería vibrante que fue sacada de nuestra comunidad demasiado pronto. Aunque nunca podremos traerla de vuelta, tengo la esperanza de que su familia pueda encontrar algo de paz sabiendo que la persona responsable ha confesado y ya no puede dañar a nadie más. Este caso es un testimonio de la dedicación de nuestros oficiales y del hecho de que las fuerzas del orden nunca se rinden en la búsqueda de la justicia”.Las autoridades señalaron que, con el fin de conseguir el cierre para la familia, no se presentarán cargos adicionales en este caso.Un sobrino de Eberhardt, Michael Smith, agradeció al medio local Daily Voice poder dar respuestas a su madre, hermana de la fallecida, ya que "nunca sabremos por qué, pero al menos finalmente sabemos quién".Historial del ‘asesino del torso’A Cottingham, de 79 años, apodado ‘el asesino del torso’ y ‘el asesino de Times Square’, se le atribuyen más de una decena de asesinatos de mujeres en el área de Nueva York y Nueva Jersey cometidos entre 1967 y 1980, pero ha afirmado ser responsable de hasta un centenar.En 2021, este asesino en serie se declaró responsable del asesinato de Lorraine Mary Kelly y Mary Ann Pryor, de 16 y 17 años respectivamente, en 1974.En 2022, confesó haber matado a otras cinco jóvenes entre 1968 y 1973 en el estado de Nueva York, y recibió penas adicionales por uno de esos crímenes, que se sumaron a su cadena perpetua, pero no de los otros cuatro, como parte de un acuerdo con las autoridades.EDITADO POR SANDRA SORIANO SORIANOCOORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOLsmsorian@caracoltv.com.co*CON INFORMACIÓN DE AGENCIA EFE
La tranquilidad de las zonas rurales de Risaralda se vio quebrantada por una serie de crímenes que parecían no tener explicación. Las víctimas, en su mayoría adultos mayores de 80 años, eran atacadas con una sevicia aterradora en la soledad de sus fincas. Detrás de esta ola de violencia se encontraba Juan Carlos Villa Cardona, un hombre que, bajo la fachada de un desamparado sordomudo, se ganaba la confianza de sus víctimas para luego acabar con sus vidas. Esta escalofriante historia, que fue revelada en detalle por el programa Séptimo Día, muestra el perfil de uno de los criminales más despiadados de los últimos años en Colombia.Así sembraba el terrorEl modus operandi de Villa Cardona era tan simple como efectivo. Llegaba a viviendas aisladas en veredas como La Paloma, en Santa Rosa de Cabal, portando un letrero en el que aseguraba ser sordomudo y solicitaba ayuda económica para su madre. Su apariencia inofensiva —un hombre de baja estatura, tez blanca y contextura atlética— no levantaba sospechas inmediatas. Sin embargo, una vez dentro de las propiedades, su actitud cambiaba drásticamente.Expertos consultados recientemente por el canal Más Allá del Silencio Podcast, como el psicólogo forense Belisario Valbuena, señalan que el uso del engaño era su firma principal. El sujeto utilizaba un papel escrito para generar una empatía cognitiva y emocional con los ancianos, lo que le permitía inspeccionar la vivienda y detectar objetos de valor o dinero en efectivo.Séptimo Día conoció detalles de uno de los crímenes: el triple homicidio de Mélida González, Bernardo Giraldo y Ana Isabel Giraldo. Las víctimas fueron halladas con múltiples heridas de arma cortopunzante y el subintendente Jairo Martínez relató que los cuerpos presentaban lesiones "en las zonas del cuello, en los brazos y en las piernas”."Ver sangre me tranquiliza"En las entrevistas concedidas desde la cárcel, Villa Cardona ha dejado al descubierto una personalidad carente de cualquier remordimiento. "Yo no siento remordimiento por el ser humano, para mí el humano es como una gallina", afirmó el asesino en conversación con Más Allá del Silencio Podcast. Desde el primer momento que se conoció su testimonio fue evidente la frialdad con la que ejecutaba sus crímenes: "ver sangre me tranquiliza, pero a la vez me da como una paz... me da como una paz como cuando usted se bebe un vaso de agua y usted tiene mucha sed", le dijo en 2024 a Séptimo Día.Los analistas lo definen como un sujeto altamente centrado en la realidad, astuto y un buen lector de su entorno. El doctor Valbuena explica que no es alguien que haya perdido el contacto con la realidad, sino un sujeto perverso y antisocial.Abandono y odio en el pasadoLa raíz de su comportamiento, según el propio Villa y el análisis de la neuropsicóloga Jessica Riaño, reside en una infancia traumática. A los siete años fue dejado por sus padres bajo el cuidado de sus abuelos en Marsella, Risaralda. Este abandono sembró un odio profundo hacia sus progenitores que luego proyectó en sus víctimas. "Yo odio las personas de edad, yo las odio... el daño mío es muy diferente, yo mantengo odio con la humanidad", confesó en Séptimo Día.Su historial delictivo comenzó temprano, según él, a los 11 años cometió su primer ataque grave contra otro menor. En su relato agrega que mientras sus padres "vivían su romance", él se sentía como un objeto desechado. "Me estaban pegando los muchachos... un tío me dijo 'no pues tenga este cortauñas... hágase valer el apellido'... fui lo encontré y me lo llevé... le pegué como 35 [puñaladas], pero no lo maté".Uno de los aspectos más perturbadores de Juan Carlos Villa Cardona es su intento de justificar sus actos a través de una distorsionada fe religiosa. Asegura que antes y después de cada crimen se arrodillaba ante Dios. Incluso llegó a afirmar que sus víctimas "merecían" morir por pecados pasados o que su muerte era un descanso necesario.Los expertos señalan que estas son distorsiones cognitivas que el asesino utiliza para validar su brutalidad y verse a sí mismo como un ejecutor de la voluntad divina.Traición familiar y capturaEl fin de su carrera criminal llegó no por una pista forense infalible, sino por la que él llama una traición de su propio círculo familiar. Sus hermanos, motivados por una recompensa de 30 millones de pesos ofrecida por las autoridades, facilitaron su ubicación. "José Mauricio Villa Cardona... ese perro vio eso [la recompensa] se emocionó... dio el número por 15 millones de pesos sabiendo que cargamos el mismo apellido", aseguró Villa.Actualmente, Villa Cardona cumple una condena de más de 45 años de prisión en una cárcel de máxima seguridad. Su odio ahora se centra en sus hermanos, a quienes jura destruir si alguna vez recupera la libertad o si coinciden en prisión. "Haber confiado en mis hermanos... es lo peor que me pasó... juro que los destruyo... los maldigo", sentenció.El análisis final de los expertos en Más Allá del Silencio Podcast es claro: Villa es un perfecto engañador y un sujeto alexitímico, incapaz de entender las emociones ajenas o las propias.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
"¿Iba también por mí o iba a que habláramos y dialogáramos, y a frenar lo que podía pasar? Nunca lo sabremos". Esa es la pregunta que aún se hace el escritor Mario Mendoza sobre el día en que ocurrió la masacre de Pozzetto, el 4 de diciembre de 1986, cuando un hombre llamado Campo Elías Delgado asesinó a 29 personas en distintos puntos de Bogotá, una de ellas su propia madre, convirtiéndose en uno de los episodios más trágicos en la historia de la capital. Mendoza, en una entrevista de Lo Más Viral de Noticias Caracol En Vivo (realizada el pasado 5 de junio), relató que conoció a Campo Elías, de 39 años, un tiempo antes de la masacre, pues ambos eran compañeros y se encontraban haciendo la tesis para graduarse. Tras el múltiple asesinato, el escritor tomó nota de todo lo que recordaba de aquel entonces para un relato, lo que después se convirtió en uno de sus libros más famosos: 'Satanás'. "Estaba en último semestre, ya estaba entregando prácticamente la tesis y ahí fue cuando Campo Elías Delgado, un exsoldado de Vietnam, decidió lanzarse en una línea recta de dolor, muerte y sacrificio (...) Una versión dice que lo dieron de baja y otra versión dice que él se suicidó. Esa es la versión que asumo como la más verosímil", dijo Mendoza sobre aquel suceso. Así conoció Mario Mendoza al asesino de la masacre de Pozzetto Mendoza narró que Campo Elías "estaba escribiendo una tesis sobre Dr. Jeck y Mr. Height, de Robert Lewis Stevenson", mientras que él trabajaba en "una tesis sobre aquelarres medievales, basado en una novela de Carlos Fuentes que se llama 'Aura' ". En ese entonces, el escritor conocía a un profesor que vivía en Estados Unidos y le ayudaba con la bibliografía para su trabajo, la cual fue clave para conocer al asesino: "Él se me acercó un día a la salida de una clase y me dijo: 'Usted es Mendoza, usted tiene una bibliografía que yo necesito' ". En aquella época, se "cuidaba celosamente la bibliografía", pues era de difícil acceso. Es por eso que Campo Elías le pidió a Mendoza las copias que le enviaban desde Estados Unidos, pero él se negó: "Yo le dije: 'No, yo no le puedo prestar mi bibliografía, pero sí vamos a sacar fotocopias'. Era una práctica que hoy en día es ilegal, pero todos los estudiantes de universidad de la época vivíamos en la fotocopiadora. (...) Así empezamos a dialogar". El escritor afirmó que recuerda a Campo Elías como "un tipo muy inteligente, una persona sobresaliente, brillante, alguien excepcional. No leía traducciones, leía en la lengua original. Si leía escritores franceses, los leía en francés. Si leía escritores de lengua inglesa, los leía en inglés, pero nunca leía traducciones. Sus opiniones en clase siempre eran sorprendentes, era agudo, perspicaz y a mí me gustaba que era un poco retador, que sus opiniones siempre creaban conflicto". El día de la masacre "preguntó por mí": Mario Mendoza sobre Campo Elías DelgadoAquel 4 de diciembre, Mendoza narró que Campo Elías fue a buscarlo al departamento de Literatura, pero no lo encontró. "Preguntó por mí y no me encontró, se descompuso, se puso de muy mal genio y ahí lo sacaron prácticamente...la secretaria llamó a los de seguridad y lo sacaron de la universidad. Él caminó desde la carrera Séptima con la calle 40, donde quedaba el departamento de Letras, hasta donde él vivía, que era la Séptima con calle 53. Se fue a pie esas 13 calles y ahí entró al edificio, mató a su propia madre, mató a seis personas más en el edificio y después quemó, incineró ese cuerpo".El autor de 'Satanás' comentó en la entrevista que el responsable de la masacre "ya había matado antes" a una alumna de él y a su madre, "en la 116", con un cuchillo "de guerra de Vietnam", país donde había estado dos veces. Mendoza explicó que la brutalidad de los asesinatos, según psicopatología criminal, se relaciona con un concepto llamado "momento de éxtasis": "Estaba suspendido en otra dimensión. Él asesinó en un estado parecido de frenesí". Campo Elías, tras matar a estas personas, se "tranquilizó", lo cual fue mucho más peligroso: "Ahora tenía el control. Pensaba fríamente, calculaba, ahí es cuando se cambió al revólver, un 38 corto y asesinó" a más de 20 personas en un restaurante italiano llamado Pozzetto, que quedaba en Chapinero. Las imágenes tomadas en Pozzetto muestran la magnitud del horror: charcos de sangre, platos rotos y rostros congelados en el último instante. Este episodio fue inmortalizado, además del libro de Mario Mendoza que reconstruye el hecho desde distintas voces, algunas ficticias, en una serie de Netflix que se estrenó recientemente, llamada 'Estado de Fuga 1986', para recordar a las víctimas del trágico hecho casi cuatro décadas después. LAURA VALENTINA MERCADONOTICIAS CARACOL DIGITAL
El 4 de diciembre de 1986 quedó grabado en la historia de Bogotá como una de las noches más trágicas. Campo Elías Delgado protagonizó una masacre que comenzó en su apartamento y terminó en el restaurante italiano Pozzetto, dejando 29 víctimas. Hoy, las imágenes reales de aquel suceso vuelven a recordarse, debido a la serie Estado de Fuga 1986, recientemente estrenada en Netflix, al cumplirse 39 años del hecho.Las fotografías son impactantes: mesas volcadas, copas rotas y cuerpos tendidos en el suelo. Son registros captados en el lugar minutos después del ataque. Cada imagen es un testimonio del horror que se vivió en Pozzetto.Así era Campo Elías Delgado, el perpetrador de la masacreCampo Elías Delgado nació el 14 de mayo de 1934 en Chinácota, Norte de Santander. Tuvo un padre violento que se quitó la vida y vivió una relación conflictiva con su madre, Doña Rita. Años después, viajó a Estados Unidos, se enlistó en el Ejército y combatió en la guerra de Vietnam, una experiencia que lo dejó marcado para siempre.En Bogotá vivía con su madre, dictaba clases de inglés y estudiaba Lenguas Modernas en la Universidad Javeriana. Se dice que entre sus lecturas favoritas estaban textos de Edgar Allan Poe y El extraño caso del doctor Jekyll y mister Hyde.La jornada que desató el horror: la masacre de PozzettoLa tragedia comenzó el día anterior, cuando retiró de su cuenta los últimos $50.000 pesos. En su apartamento, golpeó y asesinó a su madre, dejando el cuerpo en la cocina. Al día siguiente, se dirigió al barrio La Alhambra, donde mató a Catalina, su joven estudiante de 15 años, y a su madre Nubia, tras amarrarlas y apuñalarlas. Al parecer también intentó tener algún tipo de interacción sexual. Luego volvió a su casa, cubrió el cadáver de Doña Rita con sábanas y papeles y le prendió fuego antes de salir con la excusa de llamar a los bomberos. Antes de llegar a Pozzetto, disparó contra varios vecinos en su edificio tras tocar a sus puertas y advertir del fuego que había provocado.Restaurante Pozzetto: el escenario de la cruel masacreCerca de las siete de la noche, Campo Elías llegó al restaurante Pozzetto, ubicado en Chapinero, más exactamente en la carrera Séptima con calle 61. Vestía de gris y llevaba un maletín. El mesero Eccehomo Rosas, quien lo conocía, relató años después en Los Informantes que esa noche bebió cerca de 10 tragos de vodka con jugo de naranja antes de sacar su revólver calibre 38.Minutos antes del ataque, le dijo: “Yo estuve en Vietnam y allí no me mataron, ahora me voy a morir aquí”.Cuando comenzó a disparar, el pánico se apoderó del lugar. La Policía llegó, acordonó la zona y entró disparando. Campo Elías murió, aunque nunca se confirmó si se suicidó o falleció en medio del intercambio de disparos. El saldo fue de 21 personas muertas en el restaurante.Las imágenes tomadas en Pozzetto muestran la magnitud del horror: charcos de sangre, platos rotos y rostros congelados en el último instante. Son fotografías que, casi cuatro décadas después, toman relevancia como un recordatorio de este grave hecho violento.El restaurante Pozzetto cerró definitivamente en 2022. La masacre se considera la peor cometida por un solo hombre en Colombia.De la tragedia a la ficción en Netflix: Estado de Fuga 1986La masacre de Pozzetto dejó 29 víctimas en total y se convirtió en un referente doloroso de la violencia urbana en el país. El caso inspiró la novela Satanás de Mario Mendoza, llevada al cine en 2007, convertida en novela gráfica en 2018 y ahora la historia llega al streaming.El pasado 4 de diciembre, Netflix estrenó Estado de Fuga 1986, exactamente 39 años después de la masacre. La producción, protagonizada por Andrés Parra, reconocido por su papel en Escobar: El patrón del mal, no se centra en el asesino, sino en la mirada de un joven escritor, posiblemente inspirado en Mario Mendoza, quien además es productor ejecutivo de esta producción.La serie busca ir más allá de los hechos. Según Ana María Parra, escritora del proyecto: “La pregunta en la serie no es quién matará, porque ya lo sabemos, sino por qué lo hizo. Lo planteamos un paso más allá con León cuando se pregunta ‘¿yo lo vi venir?, ¿yo pude evitarlo?, ¿yo soy cómplice?’ y a medida que avanza la serie se develan otros traumas, otros secretos. La historia es como una cebolla que va revelando nuevas capas y se desarrolla como un thriller”, afirmó durante el lanzamiento de la serie.El elenco incluye además a reconocidos actores colombianos como José Restrepo, Carolina Gómez, Jorge Enrique Abello, Paulina Díazgranados, Consuelo Luzardo, Camila Jurado, Ernesto Benjumea, Marcela Benjumea, César Mora, Mariana Mozo, Cristal Aparicio y Valentina Acosta.Las imágenes reales de la masacre de Pozzetto son piezas de memoria histórica. Cada fotografía revive el horror y plantea preguntas sobre la violencia y la salud mental.
Cuando la Policía entró a la casa de Edward Theodore Gein en 1957 buscando a una mujer desaparecida, no se esperaban que lo había allí dentro les produciría horror. En torno a estos hechos, en los últimos días Netflix estrenó la serie Monstruo: la historia de Ed Gein, la tercera entrega de la antología creada por Ryan Murphy e Ian Brennan. La serie revive la historia de este asesino, conocido como El Carnicero de Plainfield, un hombre cuya vida y crímenes inspiraron películas icónicas como Psicosis, El silencio de los inocentes y La masacre de Texas.Ed Gein nació el 27 de agosto de 1906 en La Crosse, Wisconsin, y creció en una granja aislada bajo la influencia de una madre dominante y fanática religiosa, Augusta, quien inculcó en sus hijos una visión del mundo marcada por el pecado y la corrupción moral. Su padre, George Gein, era alcohólico y distante, mientras que Augusta despreciaba a las mujeres, considerándolas fuente del mal. Esta educación rígida generó en este asesino una dependencia emocional extrema hacia su madre, que se intensificó tras la muerte de su padre en 1940. Desde entonces, Ed y su hermano Henry se hicieron cargo de la granja.La muerte de su mamá: un antes y un después en la vida de Ed GeinEn 1944, Henry murió en circunstancias sospechosas durante un incendio en la propiedad familiar. Aunque oficialmente se atribuyó la causa a asfixia, siempre existieron dudas sobre la participación de Ed en el hecho. Un año después, Augusta falleció por un paro cardíaco, lo que marcó un punto de quiebre en la vida de Gein. Quedó completamente solo y su aislamiento se profundizó, desencadenando conductas obsesivas y antisociales.Tras la muerte de su madre, Gein desarrolló una fijación enfermiza por la anatomía y las mujeres. Comenzó a profanar tumbas en cementerios locales, robando cadáveres de mujeres que se parecían a Augusta. Con sus restos fabricaba objetos domésticos, máscaras y prendas hechas de piel humana. Así cayó Ed GeinEl horror salió a la luz el 16 de noviembre de 1957, cuando Bernice Worden, propietaria de una ferretería en Plainfield, desapareció. Su hijo halló rastros de sangre en el local y un recibo a nombre de Ed Gein. Al registrar la granja, la policía encontró una escena escalofriante: el cuerpo decapitado de Worden colgaba del techo, y en la casa había restos humanos convertidos en utensilios, lámparas y máscaras. También hallaron el cráneo de Mary Hogan, desaparecida en 1954. Aunque solo se confirmaron dos asesinatos, Gein confesó haber exhumado numerosos cadáveres para sus macabras creaciones.Los estudios psiquiátricos concluyeron que Gein sufría psicosis y comportamientos necrofílicos. Su obsesión por la madre fallecida lo llevó a intentar “reconstruirla” mediante los cuerpos que mutilaba. Esta fijación explica por qué sus víctimas y los cadáveres robados compartían características físicas con Augusta.Ed Gein fue arrestado en 1957 y declarado no imputable por demencia. Nunca enfrentó un juicio penal convencional. En lugar de prisión, fue internado en hospitales psiquiátricos, donde permaneció hasta su muerte el 26 de julio de 1984, a los 77 años, en el Instituto de Salud Mental de Mendota, Wisconsin. Falleció por insuficiencia respiratoria derivada de un cáncer metastásico. Además, su casa en Plainfield fue incinerada y esta vivienda era frecuentada por curiosos, prensa y personas que, incluso, llevaban flores.El caso Gein conmocionó a Estados Unidos y dejó una huella imborrable en la cultura popular. Sus crímenes inspiraron personajes como Norman Bates (Psicosis), Buffalo Bill (El silencio de los inocentes) y Leatherface (La masacre de Texas). Hoy, su historia vuelve a cobrar relevancia con la serie de Netflix, que promete mostrar no solo los hechos, sino también el trasfondo psicológico y familiar que convirtió a Ed Gein en uno de los asesinos más perturbadores del siglo XX.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
Vitali Manishin, un asesino serial conocido como ‘El maniaco de Barnaul’, fue condenado a 25 años de cárcel en Rusia por el asesinato de once mujeres y la violación de algunas de ellas.El condenado, de 54 años, fue vicegobernador del distrito de Kalman, de la región siberiana del Krai de Altái, y cometió los crímenes cuando era estudiante, hace más de dos décadas.Su primera víctima tenía 17 añosSegún medios internacionales, en 1989 intentó violar a su primera víctima, una adolescente de 17 años que conoció en la localidad de Zeliónaya Dubrava, del distrito Ródinski, a la que estranguló y, posteriormente, ocultó su cadáver en el bosque cercano.Luego, entre 1999 y 2000, el asesino serial cometió sus otros crímenes. Todas tenían relación con la Universidad Estatal Técnica de Altái, excepto una.Según la Fiscalía, ‘El maniaco de Barnaul’, "con la excusa de ayudarlas a ingresar en el centro docente y estudiar en este, así como para ayudarles a encontrar trabajo, entablaba contacto con muchachas jóvenes en la ciudad de Barnaul". "Les convencía de viajar con ellas en automóvil al distrito Kalmanski, donde las violaba y asesinaba, y escondía sus cuerpos en el bosque", añadieron las autoridades rusas.Durante casi tres décadas de investigaciones, las autoridades rusas buscaron identificar al asesino serial, hasta que finalmente fue capturado en mayo de 2023. (Lea también: Celulares, tablets y ropa: claves para capturar al asesino serial de la comunidad LGBTIQ+ en Bogotá)El hombre, además, es señalado de abusar de jóvenes que buscaban trabajo en instituciones educativas, entre julio y agosto de 1999.¿Por qué la pena fue solo de 25 años?"El Tribunal del distrito Kalmanski de la región de Altái condenó al ciudadano Vitali Manishin, de 54 años, tras hallarle culpable de asesinato con agravantes relacionado con violaciones de dos o más personas", informó en Telegram la Fiscalía local.El despacho judicial, a casi 3.000 kilómetros de Moscú, indicó que la condena no pudo ser todo lo severa que estipula la legislación rusa -cadena perpetua- debido a la prescripción del delito. Sin embargo, dada la gravedad de los crímenes que cometió, el Tribunal determinó condenar a ‘El maniaco de Barnaul’ a 25 años de prisión, de los cuales pasará 7 en una cárcel y el resto en una colonia penitenciaria de alta seguridad.EDITADO POR SANDRA SORIANO SORIANOCOORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOLsmsorian@caracoltv.com.co*CON INFORMACIÓN DE AGENCIA EFE
Colombia ha sido testigo de crímenes que desafían la comprensión humana, historias donde la crueldad y la maldad se manifiestan de formas inimaginables. Dos de estos casos, investigados por el programa El Rastro, revelan las mentes de dos hombres que, bajo justificaciones de brujería y celos, cometieron actos atroces que dejaron una cicatriz imborrable en las comunidades de Risaralda y Antioquia. Estas son las macabras historias de John Fredy Ortiz, ‘El Hierbatero', y Jaime Iván Martínez, conocido como 'El Monstruo de Guarne'.‘El Hierbatero’ de Belén de UmbríaEn 2007, un forastero llegó a Belén de Umbría, Risaralda, presentándose como un hombre con capacidades divinas. Se trataba de John Fredy Ortiz, un "hierbatero" que afirmaba tener "un don de sanación" otorgado por Dios. "Dios me hablaba y me enseñaba cómo sanar a esta gente", aseguró Ortiz. Su fama creció rápidamente y entre las personas que lo buscaron se encontraba Marta Luz Echeverry, una madre soltera de 20 años que luchaba por sacar adelante a sus dos hijos, Lisbey, de 10 años, y Juan Pablo, de 8.Marta, quien había tenido una vida difícil y había criado a sus hijos sola porque ninguno de los padres respondió por ellos, buscó a Ortiz por un problema en la piel de su hija. Sin embargo, la consulta derivó en una relación amorosa. "Desde ese entonces se enamoraron (...) me fui a vivir con ella a los días", relató Ortiz.A pesar de que algunos vecinos la veían como una madre cariñosa, la llegada de Ortiz a su vida marcó un cambio drástico. La familia de Marta desconfiaba del forastero; su hermana Dora lo describió como "un hombre morboso, de un hombre que da fastidio". Pero Marta, enamorada, decidió mudarse con él y sus hijos a una finca aislada en el municipio de Mistrató.La desaparición y el macabro hallazgoEn febrero de 2010, la familia se instaló en una casa en el corregimiento de San Antonio del Chamí. Pronto surgieron problemas con vecinos y ocurrieron hechos extraños, como un incendio en la vivienda y una herida de bala que sufrió Marta, lo que alertó a sus familiares. El tío de los niños, Omar, llegó a manifestarle a la Policía que "los niños estaban en peligro", pero sintió que no se tomaron acciones.La tragedia se desató el 15 de abril de 2010. John Fredy llamó a Omar para informarle que los niños habían desaparecido, sugiriendo que la guerrilla se los había llevado. Al día siguiente, la pareja reportó oficialmente la desaparición, alegando que los menores se esfumaron en media hora mientras arreglaban una manguera. La actitud de ambos levantó sospechas. Ortiz afirmaba que uno de los niños se le aparecía en sueños para decirle que "no lo buscara más porque estaban descansando en el río". La madre, por su parte, mantenía una calma desconcertante. "Hablaba como con una tranquilidad que uno se queda aterrado", recordó su hermana Dora.Tras una intensa búsqueda, el 18 de abril fue encontrado el cuerpo de Juan Pablo en la orilla de un río. Presentaba múltiples heridas de arma blanca y un machetazo en el rostro. Su tío Omar lo reconoció. Al día siguiente, hallaron el cuerpo de Lisbey, completamente desnudo, con una cortada de 30 centímetros en un brazo y cuatro dedos desprendidos en una mano, como si hubiera intentado defenderse.Una confesión escalofrianteLas autoridades encontraron rastros de sangre en la casa de la pareja, que ellos justificaron diciendo que eran "del animal que habían sacrificado para la cena". La pasividad de ambos y una revelación clave de un testigo llevaron a la Fiscalía a ordenar su captura el 21 de abril.En los juzgados, John Fredy Ortiz aceptó los cargos y fue condenado a 55 años de prisión. Su confesión, grabada por El Rastro, es escalofriante. Ortiz admitió haber asesinado a los niños porque, según él, practicaban brujería y le "ocultaban el oro" que extraía del río. "A mí eso que se me metió por dentro (...) me hacía entender de que había que matarlos porque ellos iban a hacer daños como los que hacen las brujas y los hechiceros", declaró.Con una frialdad absoluta, describió los crímenes. Sobre Juan Pablo dijo: "Yo lo maté con mis pies y con una macana de chonta, lo reventé". De Lisbey, recordó sus últimas palabras: "‘No me mate, no me mate’, fue lo que me dijo y puso la mano y le bajé cuatro dedos". Según él, lo hizo porque era “necesario para que se purifique porque usted es una hechicera". Un psiquiatra que analizó su perfil lo ubicó dentro del "espectro psicopático".Marta Echeverry, por su parte, fue a juicio. La Fiscalía la acusó por omisión, argumentando que una madre debe proteger a sus hijos y ella no lo hizo. A pesar de que su defensa alegó que era una víctima más, manipulada por Ortiz, el juez determinó que su pasividad la hacía responsable. Fue condenada a 55 años de prisión como coautora del homicidio de sus propios hijos.El Monstruo de Guarne: un asesino en serieA principios de 2016, en Guarne, Antioquia, Luis Carlos Cuervo inició una búsqueda desesperada. Su sobrina, María Gladis Arango, una campesina de 51 años, había desaparecido el 18 de enero. "Yo le prometí a mi hermana y a mi sobrina María Gladis que la encontraba viva o muerta donde fuera", afirmó Cuervo.Con tenacidad, empapeló el pueblo con afiches y recopiló pistas en un cuaderno. Pronto, un nombre comenzó a repetirse: Jaime Iván Martínez Betancur, un hombre reservado con fama de mujeriego con quien habían visto a su sobrina. Luis Carlos lo ubicó y comenzó a seguirlo, disfrazándose para no ser descubierto.El caso dio un giro cuando Luis Carlos recibió un mensaje de WhatsApp desde el celular de su sobrina que decía: "Hola tío, no se preocupe que yo estoy bien". Sin embargo, la Fiscalía determinó que la tarjeta SIM de María Gladis estaba siendo usada desde otro teléfono. Para mantener la línea activa y permitir su rastreo, Luis Carlos le hacía recargas de 5.000 pesos. Esta estrategia funcionó: las autoridades rastrearon la señal hasta la vereda Hojas Anchas, justo donde vivía Jaime Iván Martínez.Cuatro cuerpos bajo tierraEl 13 de junio de 2016, cinco meses después de la desaparición, las autoridades allanaron la finca donde Martínez trabajaba como mayordomo. En la vivienda encontraron joyas y el celular de María Gladis. Mientras tanto, perros especializados en la búsqueda de restos óseos marcaron un punto en el terreno donde la tierra parecía removida.Cuando los forenses se preparaban para exhumar el cuerpo, Martínez hizo una confesión que heló la sangre de los investigadores: "Yo quiero poner de presente que además del cuerpo de María Gladis ahí van a encontrar otros tres cuerpos", reveló a las autoridades. Se trataba de su expareja, Natalia García Gil, y los dos hijos de ella, Mariana, de 5 años, y Nelson, de 8.La exhumación, que tardó dos días, confirmó la masacre. Martínez había usado hábilmente el celular de Natalia para enviar mensajes a su familia, haciéndoles creer que se había ido a vivir a otro lugar. El hombre de 44 años fue presentado ante los medios como 'El Monstruo de Guarne’ y condenado a 42 años de prisión.Confesión sin remordimientoEn una entrevista desde la cárcel, Martínez narró a El Rastro sus crímenes con una crudeza impactante. Contó que su relación con Natalia se deterioró por celos y una supuesta infidelidad. Una mañana, cegado por la ira tras una discusión, la asesinó. "Cogí una cuerda y la tomé por el cuello y la estrangulé. (...) Puedo dar fe de que no dura más de 40 segundos", relató fríamente.Luego, mató a los niños para que no lo delataran. Sobre Nelson, de 8 años, dijo: "llegamos, cogí una cuerda igual, ... el niño tenía 8 años". Después asesinó a Mariana, de 5 años, y los enterró junto a su madre.Dos meses y medio después, citó a María Gladis en la finca con el pretexto de tener relaciones, pero su objetivo era interrogarla sobre el supuesto amante de Natalia. Una respuesta de ella lo enfureció y usó el mismo método para matarla: "Usó la misma cuerda y cuando llegamos de igual manera al cuarto útil lo vi como buen método".Cuando se le preguntó por su apodo, Martínez respondió: "Ese apodo sinceramente me queda demasiado grande, porque el hecho de que un ser humano cometa un error no lo lleva a que (...) lo cataloguen como monstruo". Sin embargo, sus actos y la frialdad de su relato lo definen como uno de los asesinos más crueles de la historia reciente de Colombia.
Durante más de una década, el departamento del Cesar fue escenario de una serie de desapariciones preocupantes. Jóvenes mototaxistas salían a trabajar y nunca regresaban. Cuando sus cuerpos eran encontrados, la escena era tan repetitiva como aterradora: sogas amarradas con complejos nudos y signos evidentes de asfixia en las víctimas. Tras una ardua investigación la justicia determinó que el responsable de estos crímenes era Luis Gregorio Ramírez, un hombre que convirtió su habilidad para hacer amarres en un método de tortura y asesinato. Su modus operandi, marcado por la crueldad, lo convirtió en uno de los asesinos seriales más temidos del país. El Rastro conoció su historia en el 2021.En noviembre de 2007, la muerte de un joven se pensó inicialmente como un suicidio. Junto al cuerpo se halló una nota que decía: “Familia, perdónenme, ya no vuelvo a causarles más problemas”. Sin embargo, la familia del fallecido insistió en que no había señales de depresión ni problemas económicos. Un elemento fue crucial para creer esta versión de la familia: los nudos que amarraban el cuerpo.La investigación no logró confirmar que el joven se hubiera quitado la vida. Años después, este caso sería reabierto, revelando que no se trataba de un hecho aislado, sino que hacía parte de una serie de asesinatos con un patrón en común.Los nudos que delataron al asesinoNo fue sino hasta el 2010, tres años después del primer homicidio, cuando los investigadores comenzaron a reconocer un mismo patrón. “Empiezan a aparecer varios casos con características similares. Lo que nos llevó a enrutar que se trataba de un patrón que era utilizado en todos los casos porque en las escenas se encontraba el mismo tipo de amarre”, explicó Juan Carlos Sánchez, investigador criminal.Las víctimas, hombres entre los 17 y 35 años, eran halladas con sogas que unían cuello, muñecas y tobillos. Los nudos no eran improvisados: estaban diseñados para que al intentar liberarse se provocara una asfixia inmediata. Además, todas las víctimas eran mototaxistas de contextura delgada y baja estatura, lo que facilitaba su sometimiento.Para los familiares, el sufrimiento no solo radicaba en la pérdida de sus seres queridos, sino en la forma en la que fueron asesinados. “A él lo encontraron amarrado, lo encontraron con una soga en la parte del cuello, estaba amarrado con las manos atrás”, relató un familiar. Otro testimonio agregó: “Quedó en una posición como dos con las manos atrás, empezaba en el cuello, en las manos y en las piernas y en las piernas terminaba, era una clase de nudo raro”.Otro de los casos conocidos fue el de Carlos Alberto Ramírez, de 27 años. Su hermano Álex recordó que Carlos desapareció el 6 de febrero de 2010. “Era un muchacho que no se metía en problemas… Decidió hacer mototaxi para pagarse la carrera. Yo lo había invitado a una fiesta, pero él nunca llegó”.Cinco días después, su cuerpo fue hallado en una zona rural. “Estaba en descomposición, tenía pertenencias de él y al lado había unos platos desechables con comida, un rosario y nos preguntamos ‘¿quién pudo haberle hecho esto?’”.Los crímenes no se limitaron al departamento del Cesar. Pronto, casos con las mismas señales comenzaron a aparecer en otros departamentos como Magdalena y Santander. La Policía Nacional conformó un grupo especial para investigar a un asesino serial.“Un nudo ubicado en la parte del cuello estaba conectado al nudo de los pies y había otro nudo que estaba amarrado a los miembros superiores, sus manos. Las personas, al tratar de soltarse y bajar los pies templaba la fibra lo que hacía que el nudo del cuello se apretara y esto le causaría la muerte”, señalaron las autoridades.Un cruel modus operandiLos nudos no eran solo una técnica de tortura, también era la firma del asesino. Luis Gregorio Ramírez había aprendido a hacer amarres desde niño, y con el tiempo perfeccionó esta habilidad hasta convertirla en una forma de asesinar.La investigación logró establecer que el llamado Monstruo de la soga no solo mataba, sino que coleccionaba objetos de sus víctimas: documentos, cascos, licencias de conducción, todo lo guardaba como trofeos.“Este tipo de accesorios que guardaba el homicida los utilizaba como trofeos de cada uno de sus crímenes. Algo que le satisfacía, porque con ello recordaba una a una de sus víctimas”, explicó el investigador.El error que delató al Monstruo de la sogaEn 2012, una llamada desde el celular de una de las víctimas encendió las alarmas. La línea estaba activa en Medellín. Las interceptaciones telefónicas permitieron identificar al usuario del número: Luis Gregorio Ramírez. Ya tenía antecedentes por desplazamiento forzado y hurto agravado.Fue capturado el 13 de diciembre de ese año en Santa Marta. En su vivienda, las autoridades encontraron pertenencias de varias víctimas, lo que permitió vincularlo directamente con los crímenes. La evidencia era contundente: el Monstruo de la soga había dejado un rastro físico de cada asesinato.En octubre de 2016, un juez de Valledupar lo condenó a 30 años de prisión por seis de los homicidios. Sin embargo, debido a sus crímenes la pena se extendió a 60 años, el máximo permitido por la ley. Su historial delictivo acumulaba más de 80 años de condena.Se estima que Luis Gregorio Ramírez podría estar vinculado a al menos 36 asesinatos, pero no todos los casos han sido esclarecidos. Actualmente, está recluido en la cárcel de máxima seguridad La Tramacúa, en Valledupar, prisión donde también están otros peligrosos criminales del país.
El Baloto y la Revancha realizaron un nuevo sorteo este sábado 16 de mayo de 2026, generando expectativa entre miles de jugadores en Colombia que sueñan con convertirse en millonarios de la noche a la mañana. Como es habitual, el sorteo se llevó a cabo en la noche y definió los números ganadores para ambas modalidades.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)El Baloto continúa siendo uno de los juegos de azar más populares del país, gracias a los millonarios acumulados que ofrece. Mientras tanto, la Revancha funciona como una segunda oportunidad para los jugadores que no aciertan en el primer intento, aumentando las posibilidades de ganar.Sorteo de Baloto y Revancha del 16 de mayo de 2026Baloto:Números: 07, 40, 43, 21, 25Superbalota: 11Revancha:Números: 04, 09, 22, 28, 16Superbalota: 15¿Cómo jugar Baloto y Revancha?Jugar Baloto y Revancha es sencillo. Cada participante debe elegir cinco números del 1 al 43 y una superbalota del 1 al 16. Esta combinación participa automáticamente en el sorteo principal.Si el jugador desea aumentar sus posibilidades, puede pagar un valor adicional y participar también en la Revancha, que utiliza la misma combinación de números del Baloto.El sistema permite jugar manualmente (escogiendo los números) o de forma automática, donde la máquina genera la combinación al azar.¿Cuánto cuesta Baloto y Revancha?El costo del Baloto es de $5.700 pesos colombianos por apuesta. Si se agrega la Revancha, el valor total asciende a $8.700 pesos, ya que este complemento tiene un costo adicional de $3.000 pesos.Este valor permite participar en ambos sorteos con una sola jugada, lo que resulta atractivo para quienes buscan duplicar sus oportunidades de ganar.¿Qué días juega Baloto y Revancha?El Baloto y la Revancha se juegan dos veces por semana, específicamente los miércoles y sábados en la noche.Los sorteos son transmitidos oficialmente y los resultados se publican poco después, tanto en puntos de venta autorizados como en plataformas digitales.¿Qué hacer si se gana Baloto y Revancha?En caso de resultar ganador, lo primero es verificar el tiquete y conservarlo en buen estado, ya que es el único comprobante válido para reclamar el premio.Luego, el ganador debe acercarse a un punto autorizado o comunicarse con la organización del Baloto para iniciar el proceso de validación. Para premios mayores, es necesario realizar el trámite directamente con la entidad operadora.Es importante tener en cuenta que los premios están sujetos a retención en la fuente, de acuerdo con la legislación colombiana.Además, se recomienda recibir asesoría financiera y legal antes de reclamar grandes sumas de dinero, con el fin de manejar adecuadamente el premio.El sorteo de este 16 de mayo vuelve a dejar la emoción en el aire, mientras miles de jugadores esperan que la suerte esté de su lado en la próxima jornada.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró una emergencia de salud pública internacional, su segundo nivel de alerta más alto, ante el brote de una rara cepa de ébola que afecta a la República Democrática del Congo (RDC) y a Uganda.La OMS "determina que la enfermedad del ébola causada por el virus de Bundibugyo en la República Democrática del Congo y en Uganda constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional (ESPII)", señaló el organismo de salud global en Ginebra en un comunicado.Brote de ébola en África no se trata de una pandemiaAgregó que el brote "no cumple con los criterios" para ser calificado como una pandemia. La ESPII era anteriormente el nivel de alerta más elevado frente a una epidemia según el Reglamento Sanitario Internacional (RSI), un marco jurídicamente vinculante para los Estados Partes de la OMS.Pero las enmiendas adoptadas en junio de 2024 introdujeron un grado de alerta superior: el de "emergencia debida a una pandemia". La RDC se ve actualmente duramente golpeada por la variante Bundibugyo del ébola, contra la cual no existe ninguna vacuna.Hasta el 16 de mayo, la OMS confirmó ocho casos en laboratorio y 246 casos sospechosos, además de 80 muertes sospechosas en la provincia de Ituri, en el este del país. También confirmó otro caso en Kinshasa y una muerte en Uganda entre viajeros que habían regresado recientemente de Ituri.Por su parte, la agencia sanitaria de la Unión Africana ha registrado 88 muertes probablemente debidas al virus sobre un total de 336 casos sospechosos, según las últimas cifras publicadas el sábado.Pocas muestras de laboratorio Dado que el foco del brote se encuentra en una zona de difícil acceso, se han analizado pocos muestras en laboratorio y los balances se basan mayoritariamente en casos sospechosos.La RDC ya había sufrido un brote de ébola entre agosto y diciembre de 2025, con al menos 34 muertos. El brote más mortífero causó allí cerca de 2.300 muertes entre 3.500 enfermos, entre 2018 y 2020.El ébola, que provoca una fiebre hemorrágica extremadamente contagiosa, sigue siendo temible a pesar de las recientes vacunas y tratamientos, eficaces únicamente contra la cepa Zaire, responsable de las mayores epidemias registradas.La transmisión del virus entre humanos se produce a través de fluidos corporales o por exposición a la sangre de una persona infectada, viva o fallecida.Las personas infectadas solo se vuelven contagiosas después de la aparición de los síntomas, y el período de incubación puede durar hasta 21 días.El virus ha causado más de 15.000 muertes en África en los últimos 50 años.AFP
A las 10:30 de la noche de este sábado 16 de mayo de 2026 se realiza un nuevo sorteo de La Caribeña Noche, uno de los juegos de chance que se siguen en la región Caribe. El número ganador se dará a conocer a través de plataformas digitales, sitios autorizados y puntos de venta. A continuación, consulte el resultado de hoy y revise los pasos para reclamar el premio en caso de acertar la cifra.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Resultados Caribeña Noche último sorteo sábado 16 de mayo de 2026Número ganador: 4973Quinta cifra: 6El resultado de La Caribeña Noche se publica pocos minutos después del sorteo. El número ganador es una combinación completa de cuatro cifras, correspondiente a la modalidad tradicional. Pero si también acierta la quinta cifra el monto a ganar aumenta.¿Cuánto cuesta jugar la Caribeña Noche y cómo reclamar el premio?Las apuestas en Caribeña Noche están pensadas para ser simples y flexibles. El valor mínimo es de 500 pesos colombianos y el máximo llega a 10.000 pesos, lo que permite que personas con diferentes presupuestos participen sin complicaciones. Si hay un ganador, el proceso para reclamar el premio depende del monto obtenido, calculado en UVT (Unidad de Valor Tributario).Para premios inferiores a 48 UVT, se debe presentar el tiquete original en buen estado, el documento de identidad y una fotocopia legible de la cédula. Cuando el premio está entre 48 y 181 UVT, además de esos documentos, se requiere diligenciar el formato SIPLAFT, disponible en los puntos de venta autorizados. Si el premio supera las 182 UVT, se exige también una certificación bancaria vigente (no mayor a 30 días). En este último caso, el pago se realiza mediante transferencia electrónica en un plazo aproximado de ocho días hábiles.Para participar, el jugador debe comprar su tiquete en los puntos de venta autorizados, elegir un número de cuatro cifras entre 0000 y 9999, definir el valor de la apuesta y conservar el comprobante, que será indispensable para reclamar el premio.Modalidades de la Caribeña NocheEntre las principales modalidades de La Caribeña Noche se encuentran:Cuatro cifras directo o superpleno: se gana al acertar el número completo en el orden exacto.Cuatro cifras combinado: permite obtener premio si se aciertan las cuatro cifras en cualquier orden.Tres cifras directo: el jugador acierta las tres últimas cifras en el orden exacto.Tres cifras combinado: las tres últimas cifras pueden estar en cualquier orden.Dos cifras o “pata”: se gana al acertar las dos últimas cifras en el orden exacto.Una cifra o “uña”: se gana al acertar la última cifra del número ganador.NOTICIAS CARACOL
La Lotería de Boyacá realizó este sábado 16 de mayo de 2026 una nueva edición de su tradicional sorteo semanal, uno de los más reconocidos entre los juegos de azar en Colombia. Miles de personas siguieron la transmisión oficial durante la noche para conocer el resultado del premio mayor y de las diferentes categorías incluidas en el plan de premios.Como ocurre cada semana, el sorteo fue supervisado por autoridades y delegados encargados de verificar la transparencia del proceso. La jornada también fue transmitida por televisión y plataformas digitales oficiales, permitiendo que los jugadores consultaran en tiempo real los números seleccionados.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Números ganadores de la Lotería de Boyacá del 16 de mayo de 2026De acuerdo con los resultados oficiales del sorteo realizado este sábado, el premio mayor quedó en manos del billete con las siguientes cifras:Número ganador: 0018Serie: 419Los participantes deben revisar cuidadosamente tanto el número completo como la serie impresa en el billete para confirmar si resultaron favorecidos. La entidad recomienda validar la información únicamente en canales oficiales para evitar errores o posibles estafas relacionadas con falsos resultados.Un sorteo tradicional de los sábados en ColombiaLa Lotería de Boyacá se ha mantenido durante décadas como uno de los sorteos más conocidos del país. Cada sábado reúne a miles de compradores que esperan acertar el premio mayor o alguno de los premios secundarios que hacen parte del plan de incentivos.El sorteo suele realizarse en horario nocturno y cuenta con medidas de control que incluyen auditorías y vigilancia durante la extracción de las balotas. Además de la transmisión por televisión, los resultados también son publicados en medios digitales y redes sociales oficiales.Para muchos jugadores, esta lotería representa una alternativa de entretenimiento y una posibilidad de obtener recursos económicos importantes mediante un juego legal autorizado en Colombia.Plan de premios de la Lotería de BoyacáAdemás del premio mayor de 15.000 millones de pesos, la lotería cuenta con otras categorías que entregan diferentes sumas de dinero a los apostadores que acierten determinadas combinaciones o aproximaciones. Entre los premios anunciados para este sorteo se encuentran:Premio mayor$15.000 millonesPremios secosPremio Fortuna: $1.000 millonesPremio Alegría: $400 millonesPremio Ilusión: $300 millonesPremio Esperanza: $100 millonesPremio Berraquera: $50 millonesPremio Optimismo: $20 millonesPremio Valentía: $10 millonesEste esquema permite que varios participantes obtengan premios durante cada jornada, incluso si no coinciden exactamente con el número principal del sorteo.¿Cómo reclamar un premio de la Lotería de Boyacá?Las personas que resulten ganadoras deben cumplir con una serie de requisitos establecidos por la entidad para hacer efectivo el cobro del dinero.El primer paso es conservar el billete original en buen estado. El documento no debe presentar alteraciones, tachaduras ni daños que dificulten la validación de la información impresa. Sin el billete físico, no es posible adelantar el proceso de reclamación.En el caso de premios de menor valor, estos pueden cobrarse en puntos autorizados o cambiarse por nuevos billetes para futuros sorteos.Sin embargo, cuando el premio supera ciertos montos, la entidad exige documentación adicional. Para premios entre 2 y 6 millones de pesos, el ganador debe presentar:Copia de la cédula de ciudadaníaRegistro Único Tributario (RUT)Huella dactilarFormulario oficial de reclamaciónPor otro lado, quienes obtengan premios superiores a 10 millones de pesos deben realizar el trámite directamente en la sede principal de la lotería en Tunja, Boyacá.Recomendaciones para los ganadoresLas autoridades recomiendan que las personas que obtengan premios importantes mantengan reserva sobre la información mientras realizan el proceso de cobro. También sugieren acudir únicamente a oficinas oficiales o distribuidores autorizados para evitar fraudes.Otro aspecto clave es revisar los plazos establecidos para reclamar el premio, ya que después de la fecha límite el dinero no puede ser entregado al ganador.Además, es importante tener en cuenta que los premios de lotería en Colombia están sujetos a descuentos tributarios definidos por la ley, por lo que el valor final recibido puede variar dependiendo del monto ganado.La Lotería de Boyacá mantiene su presencia en el paísCon cada sorteo semanal, la Lotería de Boyacá continúa consolidándose como una de las loterías tradicionales en Colombia. Sus premios millonarios y la expectativa que genera cada sábado hacen que siga siendo una de las opciones más consultadas por los jugadores.El interés por conocer los resultados y verificar los números ganadores se mantiene tanto en puntos físicos de venta como en plataformas digitales, donde cientos de personas revisan cada semana si la suerte estuvo de su lado.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOL
El cierre de la semana laboral enciende las ilusiones de miles de familias colombianas que depositan su confianza en los juegos de azar. Este sábado 16 de mayo de 2026, el sorteo del Super Astro Luna se toma la agenda de la suerte en el país, consolidado como uno de los formatos más atractivos y con mayor arraigo popular gracias a su original dinámica, que fusiona el análisis numérico con los misterios del zodiaco.Resultado Super Astro Luna: sábado 16 de mayo de 2026En el siguiente espacio se registrarán los datos oficiales de la combinación ganadora y el signo zodiacal una vez concluyan las verificaciones de los delegados y el sistema de balotas arroje el veredicto definitivo de la noche:Número Ganador: 7539Signo Zodiacal: Escorpión¿Cómo jugar y cuánto se puede apostar?La flexibilidad es el pilar del éxito del Super Astro Luna. El formato permite que el jugador diseñe su propia apuesta sin amarrarse a billetes preimpresos.La Dinámica: El participante debe seleccionar una combinación de cuatro cifras (comprendidas entre el 0000 y el 9999) y asociarla a uno de los 12 signos del zodiaco.Valor de la apuesta: Es un sorteo altamente inclusivo, con un valor de entrada mínimo de $500 pesos y un tope máximo de $10.000 pesos por tiquete (valores que no incluyen el cobro del IVA). Quienes busquen elevar sus posibilidades de victoria pueden optar por la modalidad "Todos los signos", donde el número seleccionado se respalda con el zodiaco completo en un mismo formulario.Para la jornada de este viernes, el sorteo se ejecutará en vivo a las 10:50 p. m. La transmisión oficial con todas las garantías de transparencia corre por cuenta del Canal 1 en televisión nacional. Adicionalmente, el público puede verificar la veracidad de la combinación ganadora ingresando a las plataformas web de la red oficial de Super Astro o mediante los canales digitales de los distribuidores autorizados, SuRed y SuperGIROS.Estructura de premios: ¿Cuánto puede ganar?El plan de premios de este sorteo de contrapartida es proporcional a la inversión realizada por el jugador, multiplicando su apuesta (sin IVA) bajo tres escalas de acierto de izquierda a derecha:4 cifras + signo coincidente: Otorga el premio mayor equivalente a 42.000 veces lo apostado.3 cifras + signo coincidente: Paga 1.000 veces el valor de la apuesta.2 cifras + signo coincidente: Retorna 100 veces la cantidad invertida.Protocolo legal para reclamar el dineroSi su combinación coincide con el marcador oficial, debe atender las siguientes directrices colombianas para hacer efectivo el cobro:Estado del tiquete: Presentar el comprobante físico original en perfecto estado, con caracteres legibles y sin tachaduras.Montos menores: Los premios que no superen los topes de retención fiscal se pagan directamente en los puntos físicos de SuRed y SuperGIROS.Premios mayores (182 UVT o más): Si la recompensa equivale o supera los $8.565.830 pesos, el ganador debe formalizar su estatus en los puntos autorizados y el desembolso se gestiona a través de entidades bancarias designadas (como el Banco de Occidente) mediante cheque o transferencia. Se requerirá cédula original ampliada al 150%, certificación bancaria vigente y el formulario SIPLAFT diligenciado.Impuestos: Por ley, todo premio que califique bajo los topes de retención en la fuente (a partir de 48 UVT) tendrá un descuento del 20% por concepto de ganancia ocasional.El Super Astro nació al amparo de la Ley 643 de 2001 en Colombia como una categoría de "juego novedoso". Operado bajo estricto control de Coljuegos por el concesionario Corredor Empresarial S.A., rompió el monopolio del chance tradicional al introducir la variable astrológica. Más allá de su mística y de los miles de millonarios que ha consolidado a lo largo de las décadas, su verdadera relevancia radica en su fin social: un porcentaje prioritario de cada apuesta se destina de manera directa al financiamiento y sostenimiento del sistema de salud pública de las regiones de Colombia.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos.NOTICIAS CARACOL