Lo que inició como un día de recreación en la ciclovía de Bogotá, específicamente en la calle 116, terminó en una tragedia que transformó la vida de la familia Pérez Cuervo. El 7 de septiembre de 2025, Paola Cuervo, una profesora de 36 años, acompañaba a su hijo menor. Séptimo Día habló con los padres.Según relata la madre, todo parecía seguro hasta que se desencadenó el siniestro. “Estábamos en plan familiar, mi hijo tenía 5 años en su momento y en plan de ciclovida. Entonces yo volteo a mirar a ver si podemos girarnos para ir al parquecito y detrás mío solo veo una parejita trotando. Entonces yo le digo a mi hijo, 'Amor, ¿puedes voltear?' Y en el momento en que él gira se lo lleva a la scooter”. El impacto fue tan violento que el conductor de la patineta eléctrica no solo derribó al menor, sino que le pasó por encima de su extremidad inferior.Daniel Pérez, padre del niño, describe el accidente basándose en lo observado tras el choque: “Queda presionado sobre su piecito, su pierna”, señala.El accidente alertó a transeúntes y vecinos, quienes intentaron auxiliar al menor. Sin embargo, la velocidad de la patineta fue un factor determinante en la imposibilidad de reaccionar a tiempo. “Segundos. Es que esa Esas esas máquinas van muy rápido. Van muy rápido porque de por sí la pareja que me auxilia, que es la que está atrás mío, dijeron, '¿Y de dónde salió ese señor?'”.La gravedad de la lesión del niño: "Partido literal en dos"Tras el traslado de urgencia a la clínica, los exámenes diagnósticos revelaron la magnitud del daño físico. Las radiografías mostraron una afectación severa. Daniel Pérez, al observar las imágenes médicas, relató el diagnóstico: “Él llega, le hace una radiografía. Efectivamente, hay una fractura fractura de su femur. Cómo se puede ver quedó partido literal en dos”.La intervención quirúrgica fue compleja. Adicional, la recuperación postoperatoria fue una realidad dolorosa para el niño de cinco años, quien debió permanecer inmovilizado casi por completo. Paola Cuervo describe el impacto de ver a su hijo en ese estado: “De ver a tu hijo con un yeso desde el pecho hasta los pies... y que te digan que en dos meses no se puede mover”.Además del daño físico, el accidente dejó secuelas psicológicas profundas. La familia cuenta que el menor comenzó a sufrir de “pesadillas que lo iban a atropellar otra vez, que alguien se lo llevaba, que había un cocodrilo, que había un tiburón, que se lo comía”. La situación obligó a los padres a iniciar terapias con especialistas para manejar el trauma emocional derivado del siniestro vial.El vacío legal y la fuga del responsableUno de los puntos más críticos de esta historia es la huida del conductor de la patineta eléctrica. A pesar de haber arrollado a un menor de edad en un espacio familiar, el sujeto no prestó auxilio. “El señor de la patineta solo se para, se arregla y se va”. La indignación de los padres aumenta al señalar que la identificación del responsable es prácticamente imposible.Al ser consultada sobre por qué no pudieron identificar al sujeto, Paola Cuervo fue enfática: “Como las patinetas esas no tienen placas”. Este vacío de identificación es el eje de la denuncia de la familia, que califica al conductor como “una persona muy egoísta” e irresponsable. La falta de una matrícula o registro impide que se pueda rastrear al infractor, a diferencia de lo que ocurriría con una motocicleta o un automóvil.Desde el Concejo de Bogotá, se han levantado voces de protesta contra la normativa nacional vigente. Juan David Quintero, concejal de la ciudad, calificó la Ley 2486 de 2025 como “una ley perversa, inseguridad vial para los actores más vulnerables, que son los ciclistas y los peatones”. Según Quintero, la legislación actual crea una categoría de vehículos que, pese a su potencia y velocidad, están exentos de requisitos básicos de tránsito.La situación legal de las patinetas eléctricas en Bogotá permite que circulen por la cicloinfraestructura, pero bajo ciertas restricciones de velocidad que, según las víctimas, no se cumplen ni se controlan. Pablo Rincón, subsecretario jurídico de movilidad de Bogotá, aclaró las reglas: “Esa patineta eléctrica puede circular por la cicloinfraestructura”.No obstante, el mismo funcionario admitió las dificultades técnicas para ejercer un control efectivo en tiempo real: “En estos momentos es más complejo la utilización de ese tipo de radares”. Esta falta de supervisión en la ciclovía, un espacio definido por los Pérez Cuervo como “un espacio familiar... para compartir en familia... no para ir de afán”, es lo que permitió que un vehículo a alta velocidad colisionara con el menor.Para la familia Pérez Cuervo, el accidente no solo les quitó la paz, sino que representó una carga financiera y emocional inesperada. “Mi hijo no volvió a usar calzoncillos, tocó con pañales. Entonces fue otro rubro a mi canasta familiar”, explicó la madre al referirse a las dificultades de la inmovilización absoluta. A pesar de que el niño, en un acto de resiliencia, expresó haber perdonado al conductor, la familia insiste en la necesidad de justicia y regulación. “Necesita haber un responsable. Es víctima de una moda, pero más que una moda en patinetas eléctricas, necesitan regulación, controles”.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El 31 de mayo de 2022 falleció en una prisión de Carolina del Norte, Estados Unidos, Gilberto Rodríguez Orejuela, conocido como 'El Ajedrecista'. Quien fuera el máximo líder del Cartel de Cali pasó sus últimos días alejado del poder y la riqueza que ostentó en las décadas de los 80 y 90, dedicando su tiempo casi exclusivamente al estudio de la historia, la filosofía y la redacción de sus memorias.Con su muerte terminó la vida de uno de los criminales más poderosos de Colombia. Mientras su organización llegó a controlar cerca del 80 % de la cocaína que entraba a Estados Unidos, en sus últimos años se refugió en los libros. Los Informantes habló con los profesores que lo acompañaron y que revelan una faceta poco conocida del excapo.Del control del narcotráfico a la disciplina académica en prisiónBajo el mando de Rodríguez Orejuela, el Cartel de Cali se convirtió en una multinacional del crimen que generaba ingresos estimados en 8.000 millones de dólares anuales. Sin embargo, tras su captura en 1995 y su posterior reclusión en la cárcel La Picota de Bogotá, el capo inició una transformación hacia la vida académica.Iván Cubillos, antropólogo y lingüista que fue su profesor entre 1997 y 2004, relató que el interno aplicó la misma mentalidad calculadora de sus negocios ilícitos a sus estudios de bachillerato y posteriormente a una licenciatura en Historia y Filosofía con la Universidad Santo Tomás.Según el docente, el líder del cartel no tomaba las clases como una distracción, sino como una meta de alto rendimiento. El profesor Cubillos recuerda la rigurosidad con la que el recluso organizaba sus jornadas de estudio: “Lo que hizo él es armar una mini universidad. Entonces, él escribía las materias que veía en cada semestre y hacía su horario de lunes, martes, miércoles, jueves, viernes. Entonces, tenía sus libros y los leíamos, preparábamos y los discutíamos”.Esta dedicación venía acompañada de una alta autoexigencia. Cubillos explicó que el interno no aceptaba malos resultados en sus calificaciones, vinculando su desempeño escolar con su pasado en la industria farmacéutica y el narcotráfico: “Él decía algo así como: 'Yo fui el mejor farmaceuta, droguista... también tenía que ser el mejor narcotraficante'. Cuando él estudia, él tenía que ser el mejor estudiante y se frustraba mucho cuando le ponían una nota que él no esperaba”.El aislamiento en EE. UU. y la redacción de sus memoriasTras su extradición en 2004, Rodríguez Orejuela continuó su formación en medio de las estrictas condiciones de las prisiones federales estadounidenses. En sus últimos años, específicamente desde 2021, el excapo buscó asesoría profesional para finalizar la segunda parte de sus memorias, labor que realizó de la mano de la abogada y editora María Fernanda Jaramillo. Debido a las restricciones por la pandemia de COVID-19, todo el intercambio intelectual se limitó a correos electrónicos y cartas físicas.Jaramillo destacó el respeto que el exjefe del Cartel de Cali mantenía por la figura del docente, incluso en una situación de aislamiento total. La editora describió la dinámica de trabajo de la siguiente manera: “Yo creo que él volvió al colegio donde se respetaba la profesora y donde se le hacía caso... claro, porque yo le decía: 'A trabajar'”. A pesar de haber sido uno de los hombres más ricos del mundo, en la cárcel de Carolina del Norte enfrentaba limitaciones técnicas básicas, como la ausencia de la letra "ñ" o de tildes en los teclados permitidos, lo que complicaba la redacción de sus textos en español.Un legado de violencia y una reflexión tardíaEl pasado de 'El Ajedrecista' estuvo marcado por una guerra abierta contra Pablo Escobar y la infiltración en las instituciones colombianas, llegando a financiar campañas políticas y sobornar a una parte considerable del Congreso de la República. A pesar de este historial, sus profesores en prisión conocieron a un hombre que expresaba arrepentimiento por no haber seguido el camino de la educación en su juventud.En sus conversaciones con los tutores, el exnarcotraficante reflexionaba sobre cómo las oportunidades académicas habrían cambiado su destino. “Él decía: ‘Si yo hubiera estudiado, si hubiera podido ser bachiller, yo creo que otra hubiera sido mi vida’”. Incluso en su libro, el autor se definía a sí mismo con una frase que sus profesores recuerdan: “He sido rebelde por convicción, comerciante por vocación y narcotraficante por ambición”.Paradójicamente, el hombre que manejó fortunas capaces de comprar naciones enteras, según estimaciones del Departamento del Tesoro de EE. UU., mostró en sus últimos años señales de precariedad económica. El profesor Cubillos mencionó una anécdota que ilustra esta situación: “Recuerdo una vez me dijo: 'Profe, ¿no tiene $300.000 pesos que me preste?'. Yo 'No, Gilberto, no'”.Gilberto Rodríguez Orejuela murió a los 83 años, sin haber cumplido su deseo de regresar a Colombia. Sus maestros, quienes aclaran no hacer apología de su vida delictiva, coinciden en que el estudio fue su única forma de libertad durante su sentencia de 30 años. Como resume María Fernanda Jaramillo: “Yo siempre digo que a él le quitaron la libertad, pero no sus alas de conocimiento”.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
El anhelo de mejorar su movilidad se convirtió en el inicio de una tragedia familiar en el departamento de Santander. Daisy Paola Duarte, una ingeniera en salud ocupacional de 36 años y madre de tres hijos, recibió de parte de su esposo un regalo que había esperado con ilusión: un ciclomotor eléctrico. Sin embargo, el entusiasmo por el nuevo vehículo duró apenas 72 horas. Séptimo Día conoció su caso.Mauricio Duarte, hermano de la víctima, relata con dolor los momentos previos al fatal desenlace: “Tenía como tres días, él le compró la moto a ella. Eso fue un sábado y ellos estuvieron practicándola, andándola”. La familia recuerda que el domingo y el lunes Daisy continuó practicando en su nuevo transporte, sin imaginar que ese último día de marzo su vida se apagaría de forma instantánea.El accidente ocurrió en la vía que conduce de Barrancabermeja al centro, en las inmediaciones del cementerio de la Resurrección. En un video grabado por uno de sus hijos minutos antes del siniestro, se observa a Daisy conduciendo con aparente normalidad, mientras su esposo y sus hijos la seguían de cerca en un automóvil. Mauricio Duarte describe la escena del impacto según el relato del esposo: “Él venía escoltándola. Él venía con los niños en el carro e iba a la parte de adelante y él dice que iba bien y pum se cayó”.El último recorrido: "Amor, levántese, vamos"La fatalidad ocurrió al llegar a una curva pronunciada. Daisy perdió el control del vehículo y su cuerpo impactó violentamente contra el pavimento. Las autoridades de tránsito que atendieron la emergencia confirmaron que el deceso fue inmediato debido a la magnitud del golpe en su rostro.El testimonio del esposo de Daisy, recogido por su hermano, describe la angustia del momento en que intentó auxiliarla tras la caída: “Él dice, 'Yo vi que cuando ella se cayó. Yo vi que ella se quedó ahí'. Él la llamaba, ya ella no se movía ni nada. Él también entró en shock, le decía, 'Amor, levántese, vamos, vamos'. No se movía”.Fiber Jiménez, el agente judicial de tránsito encargado de la inspección técnica del cadáver, planteó una hipótesis sobre el accidente basada en el diseño del vehículo y las condiciones del terreno. Según el agente, la inestabilidad del ciclomotor en zonas no urbanas fue un factor determinante: “El tipo de vehículo en que venía es un vehículo para la ciudad, no para la zona rural en una vía con alto tráfico, bastante flujo vehicular”. Jiménez añadió que la víctima pudo haber perdido el equilibrio al intentar regresar a la calzada: “Ella posiblemente en su velocidad pierde el control y cae”.El debate sobre la seguridadLa muerte de Daisy Duarte ha puesto sobre la mesa el debate sobre la seguridad de estos vehículos, que a menudo son comercializados como alternativas de transporte inofensivas. Para las autoridades de Barrancabermeja, el hecho de que se trate de máquinas pequeñas y de baja potencia genería una falsa sensación de seguridad tanto en compradores como en conductores.“Es una muerte absurda, digámoslo así, porque es un vehículo pequeño, es algo que usted lo ve inofensivo, que usted no va a superar un límite, una velocidad exuberante. No son estables, son pequeños, son de calle, de ciudad más que todo”, explicó el agente Jiménez. A esto se suma el hecho de que Daisy no contaba con formación previa para conducir este tipo de máquinas: “No tenía licencia”, confirmó su hermano Mauricio.A diferencia de las motocicletas convencionales de combustión, que exigen cursos de conducción, exámenes médicos y licencias específicas, los ciclomotores eléctricos de baja potencia están exentos de estos requisitos bajo la normativa vigente en Colombia. Mauricio Duarte reflexiona sobre este vacío con una frase que resume la tragedia: “El sueño de ella era eso, comprar la motico. Ese sueño le costó la vida”.El vacío legal en este tipo de vehículosLa investigación sobre el caso de Daisy revela que su vehículo forma parte de una categoría que la Ley 2486 de 2025 ha dejado en un limbo regulatorio. Al no superar ciertos límites de potencia y velocidad, estos ciclomotores no requieren placa, SOAT ni revisión tecnicomecánica. Esta falta de exigencias ha disparado las ventas, pero también la desinformación en los puntos de venta.'Andrés', jefe de ventas de una marca nacional que prefirió reservar su apellido, denunció ante medios de comunicación prácticas comerciales engañosas que afectan la seguridad vial. Según su testimonio, muchos establecimientos venden ciclomotores, que requieren ciertas normas según su potencia, como si fueran simples bicicletas eléctricas para evitar controles: “Les dicen que pueden andar siempre en las ciclorrutas”.Esta confusión técnica es vital: una bicicleta eléctrica requiere pedaleo asistido, mientras que un ciclomotor, como el que conducía Daisy, tiene un acelerador independiente. Al ser operados por personas sin pericia ni conocimientos en normas de tránsito, el riesgo de accidentes fatales aumenta exponencialmente. Un usuario de monociclos eléctricos de alta potencia, coincide en la necesidad de regulación: “Básicamente me han dado respuestas como eso es un juguete, pues para mí no lo es”.Un panorama nacional de víctimas silenciosasEl caso de Daisy Duarte no es un hecho aislado. Estadísticas de Medicina Legal entregadas recientemente revelan que entre 2020 y 2025 han fallecido al menos 20 personas en accidentes relacionados con vehículos eléctricos livianos en el país. No obstante, las autoridades advierten que las cifras podrían ser mayores debido a la falta de sistematización de estos siniestros en los registros oficiales.En ciudades como Bogotá, la problemática se manifiesta de otras formas. Mientras en Santander la víctima fue la conductora, en la capital el peligro recae sobre los peatones. Paola Cuervo, madre de un niño de 5 años que sufrió una fractura de fémur tras ser arrollado por una patineta eléctrica en una ciclovía, relató la impotencia de no poder identificar al responsable por la falta de placas: “Como las patinetas esas no tienen placas... De verdad es un irresponsable. Es una persona muy egoísta”.El Ministerio de Transporte tiene el reto de reglamentar la ley antes de mediados de julio de 2026. Mientras tanto, las familias de las víctimas exigen mayores controles. Por ahora, los tres hijos de Daisy intentan asimilar la pérdida. Su hijo de 4 años, según relata su tío, le dice cada noche: “Mi mami se convirtió en una estrella”.
El 31 de mayo de 2022, Gilberto Rodríguez Orejuela, conocido en el mundo del crimen como 'El Ajedrecista', falleció en una prisión de Carolina del Norte, Estados Unidos. Su muerte cerró el capítulo de uno de los criminales más poderosos de la historia de Colombia, quien lideró una organización que inundó de cocaína los mercados internacionales durante las décadas de los 80 y 90. Sin embargo, los testimonios de quienes lo acompañaron en sus años finales revelan una faceta marcada por la búsqueda de un título de bachiller y universitario que el narcotráfico nunca le permitió obtener. Los Informantes habló con sus profesores.El imperio del narcotráfico y su legado violentoAntes de su refugio en los libros, Rodríguez Orejuela encabezó el Cartel de Cali, una organización criminal que, según informes del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, llegó a ser el mayor proveedor de cocaína a nivel global. Esta organización controló el 80% del mercado de esta droga en suelo estadounidense y generaba ingresos anuales estimados en 8.000 millones de dólares.El poder de 'El Ajedrecista' no se limitó al tráfico de estupefacientes. Su estrategia incluyó la infiltración sistemática en las instituciones colombianas, financiando campañas políticas y sobornando a senadores, procuradores y candidatos presidenciales.Bajo su mando, el cartel protagonizó una guerra abierta contra Pablo Escobar y el Cartel de Medellín, una disputa que dejó miles de civiles muertos, heridos y una estela de atentados con bombas en zonas residenciales. Según investigaciones, la influencia de los Rodríguez Orejuela fue tal que llegaron a tener a casi la mitad del Congreso de la República bajo su control.La transformación en "estudiante" dentro de La PicotaTras su captura en Colombia, Gilberto Rodríguez Orejuela comenzó un proceso de formación académica que se extendió por varios años. Iván Cubillos, antropólogo y lingüista, fue su profesor en la cárcel La Picota de Bogotá entre 1997 y 2004. Cubillos describe que el capo no veía el estudio como un pasatiempo, sino que aplicaba la misma mentalidad calculadora de sus negocios ilícitos a sus deberes escolares.El profesor relata cómo el líder del Cartel de Cali organizó su propio sistema educativo en el pabellón de máxima seguridad: “Lo que hizo él es armar una mini universidad. Entonces, él escribía las materias que veía en cada semestre y hacía su horario de lunes, martes, miércoles, jueves, viernes. Entonces, tenía sus libros y los leíamos y los preparábamos y los discutíamos”.Rodríguez Orejuela se mostraba como un alumno perfeccionista y competitivo. “Él decía algo así como: ‘Yo fui el mejor farmaceuta, droguista... también tenía que ser el mejor narcotraficante’. Cuando él estudia, él tenía que ser el mejor estudiante y se frustraba mucho cuando le ponían una nota que él no esperaba”. Bajo esta disciplina, logró terminar su bachillerato a distancia y cursar una licenciatura en Historia y Filosofía con la Universidad Santo Tomás.A pesar de la fortuna que manejó su organización, el profesor Cubillos afirma que, aunque recibió honorarios por sus tutorías, nunca presenció rastros de la inmensa riqueza del cartel. Incluso, relata una anécdota que ilustra la aparente precariedad de los últimos años del capo en Colombia: “Recuerdo una vez me dijo: ‘Profe, ¿no tiene $300.000 pesos que me preste?’. Yo ‘No, Gilberto, no". El docente enfatiza que su labor no consistió en validar el pasado del criminal: “Yo no le estoy haciendo apología. Yo conocí un hombre que sí que ya estaba entrado en años y que quería vivir entre los libros”, señaló la profe María Fernanda.Acompañamiento docente en el aislamiento estadounidenseTras su extradición a los Estados Unidos en 2004, Rodríguez Orejuela continuó sus actividades intelectuales en medio del aislamiento. En 2021, un año antes de su fallecimiento, contactó a María Fernanda Jaramillo, abogada y editora, para que lo asesorara en la redacción de la segunda parte de sus memorias.La comunicación se realizó estrictamente mediante cartas y correos electrónicos, ya que las restricciones sanitarias por el COVID-19 impidieron visitas presenciales. Jaramillo recuerda el respeto que el interno mostraba hacia su autoridad académica: “Yo creo que él volvió al colegio donde se respetaba la profesora y donde se le hacía caso... claro, porque yo le decía: ‘A trabajar’”.A pesar de su pasado como 'El Ajedrecista', en la prisión de Carolina del Norte era un interno más enfrentando dificultades cotidianas, como la falta de la letra "ñ" o tildes en los teclados de la cárcel, lo que obligaba a sus editores a realizar correcciones exhaustivas en sus escritos.Un reconocimiento tardío sobre la educaciónLos profesores que conocieron a Gilberto Rodríguez Orejuela coinciden en que el estudio le proporcionó una forma de libertad mental frente a su sentencia de 30 años. María Fernanda Jaramillo reflexiona: “Yo siempre digo que a él le quitaron la libertad, pero no sus alas de conocimiento”.Sin embargo, el propio Rodríguez Orejuela manifestó que su interés por la academia llegó cuando ya no podía cambiar las consecuencias de sus actos criminales. En conversaciones con sus tutores, el exjefe del Cartel de Cali reconoció el impacto que la falta de oportunidades educativas tuvo en su juventud: “Si yo hubiera estudiado, si hubiera podido ser bachiller, yo creo que otra hubiera sido mi vida”.Gilberto Rodríguez Orejuela falleció sin poder regresar a Colombia. Sus maestros insisten en que su caso no debe ser un ejemplo de vida, sino una evidencia de la importancia de la educación temprana para evitar caminos delictivos.
La historia de Jhon Anderson Hurtado está marcada por la violencia, el dolor y las segundas oportunidades. Un atentado cambió para siempre el rumbo de su vida cuando apenas era un joven inmerso en un entorno de delincuencia y consumo de drogas. Sin embargo, más de una década después de aquel episodio que lo dejó en silla de ruedas, su nombre se ha convertido en símbolo de resiliencia, superación y esperanza.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)Durante una emotiva conversación en el programa Aguas Profundas, conducido por María Elvira Arango, Hurtado abrió su corazón para relatar los momentos más difíciles de su vida, desde el atentado que sufrió en Bogotá hasta el largo proceso de reconstrucción personal que lo llevó a convertirse en escritor y psicólogo.Tres disparos cambiaron su destinoJhon recordó el día que marcó un antes y un después en su existencia. Según relató, se encontraba en el sector del 7 de Agosto, en Bogotá, cuando fue atacado por un hombre armado.El primer disparo le rozó el brazo. El segundo impactó en su espalda mientras intentaba escapar. Aun así, logró levantarse y seguir corriendo. Fue el tercer impacto, recibido en el cuello, el que terminó por derribarlo.“Yo era consciente. Yo no me estoy muriendo, me estoy ahogando y sin desespero alguno”, recordó durante la entrevista.Tras ser trasladado a un hospital, comenzó una batalla mucho más larga que la que había librado en la calle. Durante meses permaneció conectado a máquinas, convencido de que pronto volvería a caminar.Sin embargo, la realidad era otra.La recuperación estuvo llena de incertidumbre. Hurtado contó que durante mucho tiempo creyó que volvería a ponerse de pie una vez superara las heridas físicas.Los días se convirtieron en semanas y las semanas en meses. En medio de complicaciones médicas, úlceras por presión y múltiples procedimientos, comenzó a comprender la magnitud de su condición.“Yo creía que apenas me sanara la herida del cuello iba a empezar a recobrar la movilidad”, relató.El proceso no fue sencillo. Reconoció que atravesó episodios de profunda tristeza y que incluso tuvo comportamientos agresivos hacia el personal médico que lo atendía.Con el paso de los años, sin embargo, comenzó una transformación personal que cambiaría por completo su manera de ver el mundo.Del resentimiento al perdónDurante la conversación con María Elvira Arango, Jhon aseguró que una de las lecciones más importantes que ha aprendido es el valor del perdón.Incluso afirmó haber perdonado a la persona que le disparó.“Fue un proceso que me llevó años”, explicó.Según contó, la convivencia con enfermeros, terapeutas y médicos le permitió reflexionar sobre sus propias actitudes y reconocer errores que había cometido a lo largo de su vida.Para él, pedir perdón requiere valentía y voluntad.“Es de admirar a una persona que es capaz de reconocer, dejar su resentimiento, su ego a un lado y mirar una persona y decirle: ‘Oye, mira, yo lo siento’”, expresó.¿Cómo llegó al mundo de la escritura?Lejos de rendirse ante las limitaciones físicas, Hurtado encontró un nuevo propósito en el estudio.Mientras avanzaba en su recuperación, terminó el bachillerato y comenzó a acercarse al mundo de la lectura y la escritura.Fue entonces cuando conoció personas que impulsaron su proceso académico y creativo. Con el tiempo logró graduarse como psicólogo y publicó libros en los que narra parte de su experiencia de vida.Uno de esos proyectos es Mamá Verónica, una obra autobiográfica que, según explicó durante la entrevista, refleja de manera directa y cruda muchas de las vivencias que marcaron su historia.A pesar de los obstáculos, Jhon Anderson Hurtado asegura que mira el futuro con optimismo.Actualmente continúa buscando oportunidades laborales relacionadas con la psicología, mientras desarrolla proyectos personales y mantiene su interés por ayudar a otras personas.“Soy optimista, no tengo más camino, no tengo otra opción”, afirmó.Además, destacó la importancia de mantener una actitud positiva frente a las adversidades y de fortalecer la salud mental desde edades tempranas para prevenir situaciones de violencia y exclusión.Al finalizar la entrevista, dejó un mensaje dirigido especialmente a quienes viven alguna condición de discapacidad o atraviesan momentos difíciles.“Hay que mantener un filtro positivo ante todo, que es lo que nos abre puertas y nos llena más de posibilidades”, señaló.Trece años después de aquel atentado que le arrebató la movilidad, Jhon Anderson Hurtado sigue demostrando que los sueños pueden sobrevivir incluso a las circunstancias más adversas. Su historia es la prueba de que, aunque la violencia logró frenar sus pasos, nunca pudo detener su capacidad de seguir adelante.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Una emergencia médica en pleno vuelo comercial terminó convirtiéndose en una historia extraordinaria sobre la vida y la solidaridad. Una mujer dio a luz a su hija cuando el avión en el que viajaba estaba a punto de aterrizar en Portland, Estados Unidos, en un hecho que ha llamado la atención por las condiciones en las que ocurrió el parto.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)De acuerdo con los reportes, el episodio se registró el viernes por la noche en un vuelo de Delta Air Lines que cubría la ruta entre Atlanta y Portland. La pasajera, identificada como Ashley Blair, había abordado el avión con el objetivo de llegar a Oregón para acompañarse de su madre durante el parto. Sin embargo, el nacimiento se adelantó y ocurrió en el aire, aproximadamente media hora antes de aterrizar.La bebé, que fue llamada Brielle Renee Blair, nació con un peso de 2,5 kilogramos y lo hizo cerca del momento en que el Boeing 737 se disponía a tocar pista en el Aeropuerto Internacional de Portland. El vuelo llevaba cerca de cinco horas de duración, pero el trabajo de parto se desencadenó cuando faltaban apenas unos minutos para el final del trayecto.¿Cómo lograron organizar el parto en el avión?De acuerdo con el relato de una de las paramédicas que asistió el parto, Tina Fritz, ella y su compañera Kaarin Powell se encontraban a bordo regresando de vacaciones cuando fueron requeridas por la tripulación. Inicialmente estaban atendiendo a otro pasajero con problemas médicos en la parte trasera del avión, cuando una azafata les pidió que evaluaran la condición de Blair.Al acercarse, se percataron de que la mujer estaba en pleno trabajo de parto y que las contracciones eran cada vez más frecuentes. En un vuelo completamente lleno, con 153 pasajeros a bordo, la tripulación y los voluntarios comenzaron a reorganizar a las personas cercanas para abrir espacio y poder atender la emergencia.La falta de equipo médico especializado obligó a improvisar. No había un kit obstétrico disponible, por lo que utilizaron mantas proporcionadas por otros pasajeros y un cordón de zapato para atar el cordón umbilical. Incluso, según el testimonio de Fritz, una de las paramédicas utilizó el cordón de su propio calzado para improvisar un torniquete y poder canalizar una vía intravenosa.El momento del parto coincidió con la fase final del vuelo. “Vale, es hora. Tengo que empujar”, gritó la madre, según recordó Fritz. Mientras tanto, la tripulación advertía que todos debían tomar asiento debido al inminente aterrizaje. “Nosotros dijimos: ‘¡No! ¡No!’”, relató la paramédica, en medio de la tensión del momento.Finalmente, tras pujar tres veces de forma “súper fuerte”, la bebé nació rápidamente. “Fue genial”, afirmó Fritz a la agencia AP. La recién nacida fue recibida en brazos por Powell, quien también cortó el cordón umbilical, mientras el avión tocaba tierra. “La bebé se puso rosada enseguida. Era preciosa. Mamá era una estrella”, añadió.Una vez en pista, y tras iniciar el desplazamiento hacia la puerta de embarque, la niña fue entregada a su madre. La escena fue celebrada por los pasajeros, algunos de los cuales tomaron fotografías del momento. Posteriormente, equipos de emergencia del aeropuerto acudieron al avión y trasladaron a la madre y a la bebé a un hospital local, donde fueron reportadas en buen estado de salud.En un comunicado, la aerolínea expresó su agradecimiento a la tripulación y a los voluntarios médicos que intervinieron durante la emergencia, destacando que la seguridad y el bienestar de los pasajeros es su máxima prioridad.Más allá de las dificultades, el episodio terminó con un desenlace positivo. Según Fritz, quien ha mantenido contacto con la madre, la experiencia generó un vínculo especial. “Siento que ahora somos amigos para siempre”, expresó.El nacimiento de Brielle Renee Blair en pleno vuelo se convierte así en una historia inolvidable, en un escenario poco habitual para recibir una nueva vida: a miles de metros de altura.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANCON INFORMACIÓN DE AFPHcarrenb@caracoltv.com.co
En uno de los escenarios más emblemáticos del Reino Unido, una escena sencilla, pero profundamente emotiva, logró captar la atención de miles de personas en redes sociales. En medio de la solemnidad de la Household Cavalry, en Londres, una madre colombiana decidió hacer visible un sentimiento universal: el orgullo por su hijo.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Sonriente, vestida con la camiseta de la Selección Colombia y sosteniendo un letrero con el mensaje “this is my son” (este es mi hijo), Carolina Duque se convirtió en protagonista de un momento que rápidamente se viralizó. Su hijo hace parte de la Caballería de la Casa Real, una de las unidades más prestigiosas del Ejército británico, reconocida por su papel ceremonial y su estricta disciplina.El gesto no pasó desapercibido. En cuestión de horas, el video, compartido tanto por la institución como por la propia Carolina, acumuló cientos de miles de reproducciones y comentarios cargados de admiración y empatía. Más allá de la escena, lo que realmente tocó a los usuarios fue la historia detrás de esa imagen.Carolina no buscaba protagonismo. Su intención, como ella misma lo explicó, era mucho más personal y genuina: expresar, sin filtros, el orgullo que siente por su hijo y acompañarlo.¿Por qué lo hizo?La propia Carolina decidió contar los motivos que la llevaron a realizar este gesto, en un video que también compartió en sus redes sociales.“Hola chicos, mi nombre es Carolina y soy la mamá del soldado que hace el cambio de guardia en Londres. Y hoy estoy aquí porque les quiero contar (…) por qué decidí ir con el letrero el día que mi hijo estaba haciendo guardia”, inicia su relato.Según explicó, todo se remonta a un episodio ocurrido un año atrás. “Resulta que hace un año un señor fue con un letrero cuando mi hijo estaba haciendo guardia y decía ‘I’m his dad’”, contó. La situación, que en su momento generó múltiples reacciones en redes sociales, dejó una sensación particular en Carolina, pues según dio a entender en su relato, el hombre no es el padre de su hijo.“Yo me puse a mirar todos los comentarios y es súper increíble la forma de cómo la gente comenta agradeciéndole, felicitándolo (…) y le creen de que sí es el papá”, agregó. Sin embargo, al contrastar esa experiencia con la recepción de sus propias publicaciones, notó una diferencia.“Pero cuando pusieron los posts míos y yo me puse a ver los comentarios, a mí sí no me creían”, dijo.Lejos de generar molestia, ese episodio fue el impulso para tomar una decisión. Carolina quiso dejar claro, sin espacio a dudas, el vínculo que la une con su hijo y, sobre todo, hacer visible su admiración.“Yo esto no lo hice por views, yo no lo hice por fama, yo solamente lo hice porque una mamá no necesita permiso para sentirse orgullosa de su hijo”, afirmó.El momento no solo generó reacciones en Colombia, sino también entre usuarios de distintas partes del mundo. Muchos destacaron la autenticidad del gesto y la manera en que representa un sentimiento compartido por miles de familias.“Perdona querida… es nuestro hijo. Ese hijo tuyo es el orgullo de todas. Si una madre siente orgullo, todas lo sentimos”, escribió una usuaria, en uno de los comentarios más destacados.Hoy, su gesto sigue circulando en redes sociales como un recordatorio de que los vínculos más simples, pero también los más profundos, son capaces de conectar con miles de personas, sin necesidad de artificios ni pretensiones. Porque, como ella misma lo dijo, el orgullo de una madre no necesita explicación, mucho menos permiso.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
El reconocido influencer colombiano Camilo Triana anunció este domingo el fallecimiento de su perro Magnus, luego de una dura batalla contra el cáncer que mantuvo a seguidores y usuarios de redes sociales atentos durante los últimos meses. (Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)La noticia fue compartida a través de su cuenta de Instagram, acompañada de imágenes con su mascota, y en ellas expresó su gratitud por los años compartidos: “Por siempre Magnus Antonio, te amo con mi vida entera. Gracias por devolverme las ganas de vivir, prometo hacer valer cada segundo que me quede de existencia. Espérame cruzando el arcoíris. Descansa en paz mi vida”.Magnus, un perro de raza pitbull de casi nueve años, había enfrentado la enfermedad en dos ocasiones. En diciembre de 2025, Camilo Triana había celebrado públicamente la recuperación de su mascota, organizando una caravana en las calles de Bogotá que se volvió viral en redes sociales."Hoy, después de tanto miedo y tantas lágrimas, puedo decir con el corazón lleno que lo logró. MI MEJOR AMIGO HA VENCIDO AL CANCER. Ojalá todos tengan en sus vidas un Magnus, que irradie luz cada paso y les demuestre lo que es la determinación y la fortaleza. Afirmó el creador de contenido en su momento.La emotiva celebración incluyó globos, mensajes en el vehículo y la participación de transeúntes y conductores que acompañaron el recorrido con bocinas y gestos de alegría.Sin embargo, en marzo de 2026, Triana informó que el cáncer había regresado. “No pensé que el cáncer regresaría tan rápido… todo el proceso fue muy tormentoso”, escribió entonces Camilo. Ante la noticia, tomó la decisión de no someter a Magnus a más cirugías ni tratamientos de quimioterapia, priorizando su bienestar y evitando que el perro sufriera innecesariamente. “Ojalá el amor lo curara todo, ojalá los perritos fueran eternos. Todo es incierto”, expresó reflejando la fragilidad de la vida de su compañero que hoy despide.A lo largo de los últimos años, la relación entre Triana y Magnus había trascendido las redes sociales. La mascota se convirtió en parte fundamental de la vida del influencer y en un símbolo para miles de seguidores que compartieron con él la alegría de su recuperación y la preocupación durante el segundo diagnóstico.“Magnus es todo para mí, es mi mundo entero, es quien me dio las ganas de vivir, las ganas de quedarme, las ganas de construir algo”, comentó Triana anteriormente.Con su fallecimiento, Magnus deja un legado de resiliencia. La historia de su lucha contra el cáncer no solo reflejó el vínculo profundo entre humanos y mascotas, sino también la manera en que las redes sociales pueden convertirse en un espacio de acompañamiento, empatía. Hace unos días, Camilo Triana había compartido unas imágenes junto a Magnus en las que expresó: “Me gusta la gente que incluye a sus perritos cuando habla de su familia”, acompañando la publicación con dos fotos en las que cargaba a su compañero. En la descripción agregó: “Cada día al lado de Magnus es un regalo”.Camilo Triana continúa compartiendo su dolor y gratitud, recordando los años de compañía y enseñanzas que Magnus le dejó, mientras sus seguidores le expresan mensajes de apoyo y condolencias.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Sobre las cicatrices de la violencia, Paula Salamanca, una joven artista originaria de Neiva (Huila), siembra tatuajes para sanar heridas. Lleva una década tatuando, pero este mes de la mujer quiso darle a su arte un nuevo sentido, hacer una campaña en la que la tinta se convierta en una forma de resignificar las cicatrices de mujeres que han sido víctimas de maltrato intrafamiliar.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)“Hace mucho tiempo vi que un amigo mexicano estaba haciendo una campaña para regalarle a las mujeres víctimas del cáncer la reconstrucción de sus pezones. Yo le copié y dije: también quiero hacer eso acá en Colombia, porque me pareció una iniciativa muy linda”, comenzó relatando la tatuadora en diálogo para Noticias Caracol. Este año, Salamanca quiso hacer una campaña diferente. “Para las mujeres que han sufrido maltrato intrafamiliar, que han tenido este tipo de heridas en su piel, que han vivido estas situaciones (...) Ir ayudando a medida que pase el tiempo y que la gente vaya dándose cuenta que estoy haciendo esto a más mujeres”, contó la tatuadora, que lanzó una convocatoria en sus redes sociales para las mujeres que quisieran cubrir sus cicatrices.La joven artista cuenta que ha recibido historias muy fuertes y complejas. “Soy una persona muy emocional y sí nos impacta a los tatuadores. Siento como ese impacto emocional de que me puedo poner en tus zapatos”, aseguró. Una joven que vive en Bogotá fue la primera que dio su piel como lienzo para la transformación y resignificación de sus cicatrices. La mujer, por seguridad, decidió no revelar su identidad.Relato de mujer víctima de violencia intrafamiliar“Cuando uno está joven o el primer amor, uno se cree invencible, entonces a uno no le importan las peleas, ni pelearse con otras personas por la pareja que uno ama (...) Uno permite muchas faltas de respeto y una de esas fue la definitiva, la última. Estábamos en moto y comenzamos a pelear, tuvimos una discusión y él de la nada decidió lanzarme, como que se baja mi moto”, relató la víctima de maltrato mientras le realizaban un tatuaje que para cubrir las cicatrices de ese violento episodio.Luego de ese momento que le dejó varias heridas, la mujer abandonó su ciudad natal por miedo a su expareja y se estableció en Bogotá. “Puse la denuncia. De hecho él no respetaba ni siquiera los límites y por miedo a mi integridad estoy viviendo acá (...) Ya es muy tóxico, vivir prácticamente en un pueblo, no poder salir con tus amigas porque se creía dueño de mí”, agregó la mujer. La víctima también contó que sufrió violencia psicológica. “Me ponía a comparar con otras mujeres, me hacía sentir fea y eso me bajó mucho la autoestima. Por eso quiero taparme esa cicatriz, porque me recuerda ese momento que nunca debí permitir”, enfatizó la mujer.La joven víctima de maltrato, con ayuda de Paula Salamanca, escogió un diseño, que como sus otros tatuajes, lleva un significado profundo. Se trata de un jarrón con flores, reparado con la técnica japonesa kintsugi. “Me están reconstruyendo. Cuando me vaya a tomar una foto ya no voy a mirar esa cicatriz, sino que voy a mirar un lindo tatuaje, de un jarrón roto, pero reconstruido con piezas de oro”, explicó. Salamanca dijo que el significado del tatuaje trataba de la transformación: “De darle más valor a las cosas que están rotas. Nos parece muy bonito, tiene unas florecitas. Cada persona es diferente, cada persona quiere algo diferente y cada cicatriz también es diferente”.Dependiendo la cicatriz, la artista considera un acercamiento distinto, ya que la piel sufre cambios y un tatuaje debe ser planeado correctamente. “La piel es muy diferente, recibe muy diferente la tinta. Cuando hay queloide es super complejo. En este caso no tenemos una cicatriz tan difícil de manejar, entonces se nos facilita un poquito, pero siempre hay que tener cuidado. A veces queda muy oscuro o a veces muy clarito, son bastante engañosas, uno tiene que tener mucho cuidado”.Paula Campaña continúa esta campaña para tatuar a las mujeres que han sufrido heridas por causa de la violencia intrafamiliar y que con ayuda del arte resignifiquen lo que han sufrido, pero para elegir a las mujeres que tatúa, pide que haya una denuncia. “La idea de todo esto es apoyar (...) Sí les pido que me den como constancia de que hicieron el respectivo denuncio y que por lo menos salieron de ese ciclo de abuso”. Por su parte, la mujer víctima de violencia que inauguró este espacio, asegura que el dolor de los tatuajes es temporal, pero quedarse en una relación destructiva puede ser definitivo: “Hay otras cosas que duelen más. Estos dolores son físicos y se pasa”.La mujer aconseja a otras personas que pueden estar pasando por lo mismo que ella sufrió y también pide denunciar, agregando que la evidencia es primordial. “Mensajes de texto, videos, audios, testimonio de mis amigas también, porque cómo es posible que tenga una restricción y todavía me sigue acosando”, explicó. Lo que antes fue el recordatorio de un momento violento para su vida, hoy se convierte en una forma de representar la resiliencia, la fortaleza y la transformación.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
Varios de los uniformados sobrevivientes del accidente aéreo en Puerto Leguízamo, Putumayo, han sido dados de alta. En una ceremonia, las directivas del Hospital Hospital reconocieron su labor y les dieron un mensaje de aliento. Como símbolo de cariño y gratitud, la reserva de la división de asalto aéreo del Ejército Nacional les regaló una camiseta de la selección de fútbol de Colombia a cada uno.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)En medio de su proceso de recuperación en el Hospital Militar, se reencontraron el soldado Óscar Piedra y la técnica Juana Valentina Lozano. El militar herido tras el siniestro aéreo se echó en sus hombros a la suboficial de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) para sacarla de los hierros retorcidos del avión.El relato del soldado que rescató a suboficial herida"El avión cae, veo oscuro a todo alrededor. Levanto mi mano izquierda y me doy cuenta que estoy tapado debajo de los equipos y me encontraba con mis piernas atrapadas bajo los equipos. Cuando veo luz, encuentro a muchos soldados pidiendo ayuda", relató el soldado. Cuando logró soltarse, una de las grietas que causó el impacto de la aeronave fue por donde pudieron escapar Piedra y algunos de sus compañeros.El militar contó que guío a sus compañeros por donde salir. "Era una parte blanca que yo miraba, una luz blanca. Les dije yo: Hagan una fila y salgan en orden, que por ahí debe ser la salida. Fui uno de los últimos en salir esperando que todos estuvieran bien. Cuando salgo, miré la última persona que venía detrás mío. Cuando salí, el avión se encendió más", agregó el uniformado. En su camino tratando de alejarse de la aeronave en llamas se encontró a la suboficial Lozano con el pie fracturado.Vea: La historia detrás de la última foto tomada dentro del avión que se accidentó en Puerto Leguízamo"Decido tomar la decisión de echármela al hombro, decirle a ella: No se preocupe, va a estar bien, la voy a sacar a un lugar seguro. Me la eché al hombro y la saqué aproximadamente a unos 70 o 100 metros del lugar de donde estaba, a una vivienda que estaba cerca. Y cuando la dejé en un lugar seguro, le dije que no se preocupara, que ya pronto sería atendida. Y me devuelvo por otros soldados que se encontraban también en malas condiciones", contó el militar.El soldado Piedra y la suboficial Lozano recibieron una visita del ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez. Sin saberlo, los militares estaban a un par de habitaciones del Hospital Militar. "Yo tengo que darle un abrazo. Gracias, usted me salvó la vida. De verdad, gracias. Si usted no hubiera estado, yo no me salvo. De verdad, gracias. Le agradezco un montón", le dijo la suboficial al soldado en el momento en el que se reencontraron. (Lea: Nuevas pistas de accidente aéreo en Putumayo: video clave de avión golpeando árbol antes de caer)."Para eso estuvimos ahí. Dios me ha puesto ahí y para todos los que pude salvar en ese momento", le respondió el soldado a la suboficial que rescató. Hoy estos dos uniformados son símbolo de la hermandad y de que un militar jamás abandona a su compañero, aun sin conocerlo.MATEO MEDINA ESCOBAR/JUAN ANDRÉS BELTRÁNNOTICIAS CARACOL
En medio del flujo constante de contenidos que circulan a diario en redes sociales, hay historias que logran detener el tiempo y hacen reflexionar sobre el valor de la vida y las personas que la rodean. Es el caso de Benedicto de Lima, un hombre de 90 años cuya despedida se convirtió en un acto conmovedor sobre el amor, la espera y el último adiós.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)El hecho, que ha cobrado relevancia recientemente, quedó registrado en un video. En las imágenes se observa a Benedicto recostado en la cama de un hospital, visiblemente debilitado. Según lo que se ha conocido, el adulto mayor permanecía hospitalizado en una unidad médica en Guarulhos, en São Paulo, Brasil. Aunque no existe un parte médico oficial confirmado, distintos reportes de medios locales señalan que atravesaba un cuadro de neumonía que comprometía seriamente su estado de salud. Durante varios días, su condición fue deteriorándose, mientras permanecía alejado de su esposa debido a las restricciones del centro médico.Esa ausencia, sin embargo, no sería definitiva, pues Nilta de Lima, su esposa de 87 años y compañera de vida durante 68 años, finalmente pudo ingresar a la habitación. Lo que ocurrió después quedó grabado no solo en video, sino en la memoria de quienes presenciaron la escena y ahora en la de los usuarios de redes sociales. Un amor hasta el finalAl notar su presencia, Benedicto reunió fuerzas en medio de su evidente fragilidad. Levantó ligeramente los brazos y, con dificultad, pronunció un saludo breve pero profundamente significativo: “Hola, mi amor”.No hubo más palabras. Tras recibir un beso en la frente de la mujer con la que compartió 68 años, su cuerpo se relajó por completo. Benedicto falleció en paz en ese instante, acompañado por su compañera de vida quién lo sujetó de la mano hasta el final.El video fue captado por su nieta, María Paula Dias, quien en ese momento buscaba registrar un reencuentro familiar sin imaginar que estaba documentando una despedida definitiva. Tras percatarse de lo ocurrido, detuvo la grabación. Se sabe que durante meses, la familia conservó el material en la intimidad, como un recuerdo profundamente personal. Solo tiempo después decidieron compartirlo públicamente.La publicación fue difundida a través de una cuenta en TikTok de Joao Dias, quién sería uno de los familiares de la pareja, el video fue acompañado con un mensaje que compartió un poco de su historia: "Y así partió... Fueron 68 años juntos. De ese amor nacieron hijos, nietos y bisnietos... Él solo esperó a que llegara su amor. Una vida compartida durante casi siete décadas, de la cual surgieron hijos, nietos y bisnietos, y un amor que, según sus familiares, se mantuvo intacto hasta el final", se lee en la descripción.La reacción en redes no se hizo esperar. Miles de usuarios han expresado mensajes sentidos, cargados de emoción y respeto por la muerte del hombre que esperó volver a ver a su esposa para partir en paz. "Como enfermera que ha visto a mucha gente partir, confirmo que las personas SIEMPRE esperan por alguien a quien quieren ver una última vez antes de irse; aguantan con todas sus fuerzas hasta que la persona llega y se van en paz" expresó una usuaria en los comentarios.Fue el familiar quien confirmó el deceso a través de un comentario en la misma red social. Al ser consultado por un usuario sobre si Benedicto había fallecido durante la grabación de ese video, su pariente respondió afirmativamente, validando la autenticidad del momento capturado.En un video posterior, se observa a Benedicto recibiendo una serenata por parte del personal de enfermería y de su esposa. El registro captura un momento íntimo compartido que habría sido grabado días antes de su partida.Más allá de la viralidad, la historia de Benedicto y Nilta muestra, con crudeza y ternura, que incluso en el final de la vida, hay espacio para el amor, la espera y la paz.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Un pequeño mono se ha robado el corazón de miles de personas en redes sociales. Aunque no se trata del famoso primate japonés que recientemente se volvió viral, muchos ya lo llaman el “Punch antioqueño”. La razón, al igual que el popular Punch, este bebé mono también encuentra consuelo abrazando un peluche mientras recibe cuidados especiales para sobrevivir.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)El protagonista de esta historia es un bebé de tití gris, una cría que llegó al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) de la Corporación Autónoma Regional de las Cuencas de los Ríos Negro y Nare, entidad conocida como Cornare, luego de ser rescatado por un ciudadano que lo encontró solo y abandonado en una carretera rural de Antioquia.La llegada del pequeño primate a las instalaciones del CAV ocurrió después de que se confirmara que no había presencia de sus padres en la zona donde fue hallado. Así lo explicó Juan Pablo Giraldo, biólogo del centro, quien detalló que el animal tuvo que ingresar a un proceso especial de atención para garantizar su supervivencia.“En este momento se encuentra en proceso de crianza asistida en donde abraza a un peluche para poder suplir las necesidades de estar aferrado a sus padres y recibe la nutrición adecuada para su normal crecimiento y desarrollo”, explicó el especialista.En un video compartido por Cornare a través de sus redes sociales se puede observar al pequeño tití aferrado a un peluche de lo que parece ser un perrit, siendo atendido y cuidado por el especialista quien lleva una mascara de mono para que el primate este familiarizado, una escena que rápidamente despertó ternura entre los usuarios de internet.“Este pequeño tití gris llegó a nuestro CAV luego de que una persona lo encontrara solo y abandonado”, explicó la entidad en la descripción de la publicación.De acuerdo con la corporación, actualmente el primate permanece en crianza asistida, un proceso en el que recibe alimentación especializada y atención constante mientras se fortalece. “Mientras tanto, se aferra a un peluche que le brinda un poco del calor que tendría junto a sus padres en la naturaleza”, agregó la entidad.El objetivo de este acompañamiento es que, una vez el animal alcance un desarrollo adecuado, pueda iniciar un proceso de socialización con otros individuos de su especie, para posteriormente evaluar su regreso a su hábitat natural.Este tipo de procesos busca evitar que los animales rescatados desarrollen una dependencia permanente de los humanos y puedan retomar comportamientos naturales propios de su especie.Aunque la entidad no ha confirmado si el pequeño mono tiene un nombre oficial, en redes sociales muchos usuarios ya lo han bautizado de manera informal como el “Punch antioqueño”, en referencia al famoso primate japonés que conmovió al mundo.La comparación surge inevitablemente por la historia de Punch, un macaco japonés nacido en 2025 en el Ichikawa City Zoo and Botanical Gardens, en Japón.Punch fue abandonado por su madre poco después de nacer, por lo que los cuidadores del zoológico tuvieron que intervenir para garantizar su supervivencia. Como parte de su proceso de adaptación, le entregaron un peluche de orangután que terminó convirtiéndose en su principal objeto de apego.Las imágenes del pequeño macaco abrazando el juguete dieron la vuelta al mundo y generaron miles de mensajes de apoyo en redes sociales.Aunque el caso del tití antioqueño ocurre en un contexto diferente, la escena resulta igualmente conmovedora y recuerda que estos objetos pueden cumplir un papel importante en la crianza de animales huérfanos.¿Por qué los monos se crían con peluches?En procesos de rescate y rehabilitación de primates, no son recientes pues los peluches y otros muñecos suelen utilizarse como objetos de apoyo emocional cuando las crías han perdido o han sido separadas de sus madres.Estos juguetes funcionan como objetos transicionales, proporcionando una sensación de seguridad que ayuda a reducir el estrés, el miedo y la ansiedad durante las primeras etapas de vida.Además, al permitir que los animales se aferren a algo que simula el contacto físico, se busca replicar parcialmente el vínculo natural que tendrían con sus padres mientras reciben cuidados humanos.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
En un lugar pensado para el descanso y la compañía en la etapa final de la vida, floreció una historia de amor inesperada. Dave Wichman, de 92 años, y Jackie Wichman, de 82, se conocieron en Westbury Senior Living y, apenas semanas después, decidieron unir sus vidas en matrimonio en ese mismo hogar para adultos mayores.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)La boda se celebró el 27 de febrero en Columbia, Estados Unidos, con la presencia de familiares, amigos y otros residentes que fueron testigos de un emotivo “sí, quiero”. El comedor de la comunidad se transformó para la ocasión en un escenario nupcial decorado con globos rosas, dorados y blancos, además de mariposas y flores en tonos rosados. Allí, bajo un arco, la pareja se besó por primera vez como marido y mujer, mientras los asistentes celebraban el momento.Ambos son viudos y según reportó KOMU 8, no estaban buscando el amor cuando se conocieron. Sin embargo, comenzaron a coincidir en actividades y eventos organizados dentro de la residencia, donde conectaron rápidamente y se convirtió en un vínculo profundo en cuestión de semanas.El 5 de febrero, Dave tomó una decisión que cambiaría sus vidas, pues se arrodilló en el apartamento de Jackie dentro de Westbury y le propuso matrimonio. La respuesta fue inmediata “¡Sí, sí, sí, sí, sí!”, exclamó ella. Tres semanas más tarde, intercambiaban votos ante sus seres queridos.“Creo que ninguno de los dos esperaba encontrarnos, pero lo hicimos, y cuando lo vimos, lo aprovechamos”, dijo Dave a la estación local. Luego agregó: “Ambos pasamos por un duelo y lo superamos, y tuvimos la suerte de encontrarnos”, agregó.La ceremonia no solo simbolizó una nueva etapa para la pareja, sino también un gesto de cariño hacia el lugar que los unió. “No solo se van a casar, sino que querían que su hogar fuera parte de ello”, explicó Shynese Alexander, directora de servicios para residentes de Westbury.La organización del evento tomó alrededor de dos semanas y requirió el trabajo conjunto del equipo de la residencia, que se encargó del catering, la decoración y la elaboración de invitaciones y folletos. “Realmente es un agradecimiento para ellos por permitirnos hacer esto por ellos, porque podrían haberse casado en cualquier lugar, pero querían mostrar su casa”, añadió Alexander.Para el gran día, Jackie eligió un elegante vestido con capa floral y un collar de perlas, mientras que caminó al altar acompañada de su caminadora adornada con el ramo de flores. Dave, por su parte, lució un blazer azul marino con pantalones color claro , una corbata amarilla y un ramillete de rosas rosas. Además sus familiares viajaron desde Columbia y St. Louis para acompañarlos. Liz Moran, hija del novio, expresó lo significativo que fue el momento para ella. “Sé que se cuidarán bien el uno al otro. Ambos son personas muy orientadas hacia los demás”, afirmó.Después de la ceremonia, los recién casados cortaron “el pastel de bodas de vainilla más dulce”, según se compartió en redes sociales. Dave y Jackie comparten la pasión por el estudio bíblico y disfrutan asistir juntos a la iglesia, además de participar en múltiples actividades dentro de la residencia. Ahora planean mudarse a un apartamento más grande en Westbury este mes. Según dijeron, están “emocionados de comenzar su nueva vida juntos”.Su historia es un recordatorio de que el amor no entiende de edades ni de etapas. En medio de la experiencia, del duelo superado y de los años vividos, encontraron compañía y esperanza. En palabras de Dave, tuvieron la suerte de encontrarse. Y decidieron no dejar pasar esa oportunidad.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
La historia de Punch, el pequeño macaco que encontró consuelo en un peluche de orangután tras no recibir el cuidado de su madre, sigue dándole la vuelta al mundo. Pero recientemente, un nuevo video generó preocupación y solidaridad, pues el primate aparece siendo “arrastrado” por otro mono adulto de la manada, lo que desató una ola de reacciones, indignación y, sobre todo, empatía hacia el animal.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Las imágenes muestran a Punch intentando acercarse a otro mono joven. Tras varios intentos fallidos de interacción, el pequeño se sienta y, en cuestión de segundos, un primate adulto lo toma y lo arrastra. El gesto, interpretado por muchos como un acto de agresión, llevó a miles de usuarios a expresar su tristeza y cuestionar el entorno en el que vive el macaco. En las mismas imágenes, poco después, se le ve corriendo nuevamente hacia su peluche, según los internautas, esto como una forma de buscar refugio emocional, una escena que ha sido descrita por internautas como “desgarradora”.Sin embargo, el Zoológico y Jardín Botánico de la Ciudad de Ichikawa, en Japón, decidió pronunciarse públicamente para aclarar lo sucedido y brindar tranquilidad a quienes siguen la historia de Punch. A través de un comunicado oficial fechado el 20 de febrero de 2026, el equipo encargado de su cuidado explicó el contexto etológico del episodio que se viralizó.Según la institución, tras revisar los videos que circulan ampliamente, se concluyó que Punch “intentaba acercarse a otro mono joven para comunicarse, pero el otro joven lo evitó”. En ese momento, el pequeño macaco desistió y se sentó, lo que habría desencadenado la reacción de un mono adulto que “pareció arrastrarlo”.El zoológico detalló que, con alta probabilidad, el animal que lo arrastró era la madre del mono joven con el que Punch intentaba interactuar. “Es probable que la madre pensara que Punch estaba haciendo algo que a su hijo no le gustaba, y reaccionó con un: ‘No le hagas cosas desagradables a mi hijo’”, explicó el responsable de la crianza en el comunicado. Esta conducta, añadieron, forma parte de las dinámicas normales dentro de una manada de macacos japoneses, donde los adultos establecen límites para proteger a sus crías y regular la convivencia social.Lejos de minimizar lo ocurrido, el equipo del zoológico ofreció una lectura basada en el comportamiento animal. Punch está en un proceso de aprendizaje social. “Hasta ahora, Punch ha aprendido métodos de comunicación necesarios para vivir como un mono a través de ser regañado varias veces de esta manera”, señalaron, enfatizando que estos episodios no buscan dañarlo, sino enseñarle reglas básicas de interacción dentro del grupo.Uno de los puntos que más generó alivio entre los seguidores del macaco fue el estado del animal tras el incidente. De acuerdo con el comunicado, aunque en el video se le ve refugiarse momentáneamente en su peluche, “poco después se alejó de él y volvió a comunicarse con los otros monos como de costumbre”. Además, durante las horas de alimentación, su comportamiento no presentó alteraciones ni signos de estrés anormal.El zoológico subrayó que, al intentar integrar a Punch en una manada de macacos japoneses, sabían que podían ocurrir este tipo de episodios disciplinarios propios de la jerarquía social animal. No obstante, fueron enfáticos al asegurar que “ningún mono ha intentado atacarlo con intenciones de hacerle daño real”.En un mensaje final cargado de sensibilidad, el equipo destacó la resiliencia del pequeño primate “Punch posee una gran fortaleza mental y se recupera rápido de los regaños”. Por ello, pidieron al público que, en lugar de sentir únicamente lástima, comprendan el proceso de adaptación que atraviesa el animal y lo acompañen con apoyo y comprensión.La historia de Punch continúa generando conversación global, no solo por la ternura que despierta su vínculo con el peluche, sino también por el debate que abre sobre la interpretación humana del comportamiento animal. Entre la empatía y la información científica, el caso recuerda que, aunque los gestos de los animales pueden parecer duros, muchas veces responden a códigos naturales de convivencia y aprendizaje dentro de sus propias comunidades.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Atlético Nacional vivió una noche de terror en el estadio Romelio Martínez. Este martes 2 de junio, perdió 3-0 con Junior de Barranquilla, en la ida de la final de la Liga BetPlay I-2026, y, ahora, deberá buscar la hazaña en casa. Recordemos que el juego de vuelta está programado para el lunes 8 del mismo mes, a las 5:00 de la tarde (hora de Colombia), en el Atanasio Girardot, de la ciudad de Medellín. Allí, se conocerá el campeón del primer semestre.Sobre lo ocurrido en los primeros 90 minutos, William Testillo puso la cara y analizó lo acontecido en el terreno de juego. Además, se mostró optimista para lo que se avecina y fue autocrítico, consciente de que no mostraron su mejor nivel.¿Cómo lo vivieron en la cancha?"Nos costó el primer tiempo. Además, hay que ser autocríticos y no salimos como debía afrontarse una final. Estamos con la cabeza en alto, la ilusión sigue y más con nuestra gente, en casa. Tenemos la fe y convicción, sabiendo que hay que corregir, que podemos remontar la serie".¿Qué decirle al hincha?"Estamos golpeados, pero sabíamos que, en este juego, ni ganábamos el campeonato ni lo perdíamos. Tenemos la ilusión en casa, donde somos fuertes. Se deber corregir lo que no se hizo bien, con nuestra gente somos fuertes y tenemos la ilusión de dar vuelta a todo, más que varias veces hemos hecho tres goles y esta vez, se necesita ello. Tenemos ilusión. Hay que hacer el duelo de lo ocurrido, corregir lo que no se hizo y contar con el apoyo de la gente, en busca del campeonato".¿Por qué el equipo cambia tanto de manera constante?"Somos autocríticos y sabemos que no hicimos el mejor partido. No salimos como debíamos. El gol de inicio fue un golpe anímico; luego, en el segundo tanto, fue un desajuste. Nos golpeó el primer tiempo. Sabemos que tenemos que levantarnos rápido, aceptar la crítica y crecer para jugar el partido definitivo".
La captura de los presuntos responsables del asesinato de la patrullera Karen Estefany Pajoy Candela marca un nuevo capítulo en la búsqueda de justicia por parte de la familia. La joven uniformada fue asesinada el pasado 9 de diciembre cuando se encontraba de vacaciones y realizaba una de las actividades más importantes de su vida personal: acompañar a su hijo al jardín infantil.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)La noticia fue dada a conocer por la Policía Nacional a través de un video en el que el director de la institución, el general Willliam Rincón, se comunicó directamente con la madre de la patrullera para informarle sobre el resultado de las investigaciones.“Hoy hemos capturado a esos sujetos que le generaron el hecho tan lamentable contra su vida a su hija, señora Rosa. Hoy honramos la memoria de nuestra patrullera de Policía Karen Estefany Pajoy Candela”, expresó el oficial durante la llamada.¿Quiénes fueron los capturados?Según informó la institución, fueron capturados dos hombres señalados como los principales autores del homicidio de la uniformada.Durante el mensaje dirigido a la familia, el director de la Policía recordó que esclarecer este caso era un compromiso adquirido desde el momento en que ocurrió el crimen.“Era un compromiso, por eso hoy cumplimos capturando a los responsables de su asesinato, quienes deberán responder ante la justicia. Aseguro que ningún crimen contra nuestros policías quedará en la impunidad”, afirmó.Asimismo, indicó que los capturados fueron identificados como alias Rambo y un hombre llamado Hernán, señalados por las autoridades como los presuntos responsables del asesinato de la patrullera.“Este resultado se debe enviar de forma clara, pertinente, a esos sujetos criminales que atentan contra la vida de nuestros policías y de los colombianos”, agregó el oficial.Un crimen que conmocionó al paísLa muerte de Karen Estefany Pajoy Candela generó una profunda conmoción por las circunstancias en las que ocurrió. La patrullera, de 21 años, se encontraba disfrutando de sus vacaciones en la finca de sus padres, ubicada en la vereda Alto Cañada, en zona rural del municipio de La Plata, Huila.De acuerdo con el relato entregado por su madre a Noticias Caracol, la joven estaba feliz de compartir tiempo con su familia y preparaba la celebración del cumpleaños de su hijo.La mañana del ataque salió acompañada por su hermana menor y por su hijo para llevar al pequeño al hogar infantil. Fue en ese recorrido cuando hombres armados la atacaron.“Ella salió con la hermanita menor, que tiene 14 años. Iban a dejar el niño al hogar, pero a mitad de camino esos desgraciados la impactaron por la espalda. Ella ni siquiera con qué defenderse, ni siquiera le hicieron parar la moto”, relató su madre.El crimen ocurrió frente a su hijo y a su hermana menor, un hecho que aumentó la indignación y el rechazo de distintos sectores del país.“Nada nos devolverá a Karen”Durante el anuncio de las capturas, la Policía Nacional destacó el legado de la joven uniformada y recordó su compromiso con la institución y con el servicio a la comunidad.“Nada nos devolverá a Karen, una joven mujer policía comprometida con su vocación de servicio, además una madre, una compañera, que dejó una huella imborrable en nuestra institución”, señaló el director de la Policía.La institución también reiteró su solidaridad con la familia de la patrullera y aseguró que continuará acompañándolos.“A su familia, el compromiso permanente de mantener vivo su legado de servicio de policía y su servicio a Colombia”, manifestó.La captura de los presuntos responsables representa un avance significativo dentro del proceso judicial por el asesinato de Karen Estefany Pajoy Candela.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Junior dio un golpe de autoridad en el partido de ida de la final de la Liga BetPlay I-2026. El equipo barranquillero se impuso 3-0 sobre Nacional en el estadio Romelio Martínez y quedó con una ventaja importante de cara al compromiso definitivo que se disputará el próximo lunes 8 de junio, a las 5:00 p.m., en el Atanasio Girardot. Sin embargo, su entrenador, Alfredo Arias, evitó cualquier ambiente de celebración anticipada.El técnico uruguayo destacó que la superioridad mostrada por su equipo tuvo detrás un trabajo táctico específico, pensado para incomodar el funcionamiento del conjunto antioqueño y explotar espacios en campo rival.“Tiene cierta similitud a lo que planteamos en Bogotá y acá contra Santa Fe con alguna variabilidad sobre todo en las básculaciones y relevos. Necesitamos que Peña relevara muy bien y que los laterales hicieron superioridad numérica en campo rival. La superioridad fue muy buena, le hicimos daño al rival, los pusimos donde queríamos. Esta es la primer parte, son 180 minutos. No nos ha sobrado nada, así tenemos que llegar a Medellín”, explicó Arias luego del encuentro.El entrenador también aprovechó para quitarse protagonismo y trasladar todo el reconocimiento al grupo de jugadores, resaltando el compromiso colectivo que, según él, ha marcado el recorrido del equipo hasta esta instancia.“El mérito es de los jugadores, es totalmente de ellos. Son buenos, pero sobre todos buenas personas. Los que no fueron citados para hoy, estuvieron presentes con su voz aliento. Es un juego, donde nunca he sido yo, somos nosotros, son 11 los que juegan y los cinco que entran”, afirmó.Pese al marcador amplio conseguido en Barranquilla, Arias dejó claro que no habrá cambios radicales para la vuelta y que Junior buscará mantener su identidad futbolística en Medellín.“Trataremos de ir con la idea que siempre hemos tenido, no hay tiempo para cambiar. Es corregir lo que no hemos hecho bien, allá iremos en busca del primer gol”, comentó.Además, reconoció el nivel del rival y anticipó que el duelo en el Atanasio será muy diferente al de la ida, especialmente por el contexto y el respaldo que tendrá Nacional como local.“Hay un trabajo estratégico para controlar un equipo como Nacional, sobre todo porque tienen muy buenos jugadores y DT. Será muy difícil el encuentro allá. Concentración y ser solidarios será clave”, señaló.Finalmente, Arias envió un mensaje de cautela y recordó que la serie aún no está definida pese al 3-0 conseguido. “Tener pies sobre la tierra, no hemos ganado, apenas vamos en la mitad. Así como hoy nos apoyó la hinchada, allá será lo mismo para Nacional”, concluyó el estratega uruguayo.
Miles de jugadores en Colombia permanecen atentos este martes 2 de junio de 2026 a una nueva edición de Super Astro Luna, uno de los juegos de azar más populares del país gracias a su dinámica que combina números y signos zodiacales.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)Como ocurre cada noche, los apostadores siguen la transmisión oficial para conocer la combinación ganadora y verificar si su apuesta resulta favorecida. Este sorteo se ha consolidado como una de las opciones preferidas por quienes buscan poner a prueba su suerte con una modalidad diferente a la de las loterías tradicionales.Resultados de Super Astro Luna hoy, 2 de junio de 2026Una vez finalice el sorteo oficial de esta noche, estos son los resultados correspondientes a la jornada:Número ganador: 6466Signo zodiacal: CáncerLos resultados oficiales son publicados minutos después de la transmisión a través de los canales autorizados y las plataformas oficiales habilitadas para este juego.¿Cómo se juega Super Astro Luna?La mecánica de Super Astro Luna es sencilla. Los participantes deben seleccionar un número de cuatro cifras, entre 0000 y 9999, y elegir uno de los doce signos del zodiaco disponibles.Los signos que participan en el sorteo son:AriesTauroGéminisCáncerLeoVirgoLibraEscorpioSagitarioCapricornioAcuarioPiscisTambién existe la posibilidad de realizar una apuesta automática, en la que el sistema asigna aleatoriamente tanto el número como el signo zodiacal.¿Cuál es el plan de premios de Super Astro Luna?El atractivo de este juego radica en las diferentes categorías de premios que ofrece dependiendo del nivel de acierto alcanzado por el jugador.Entre las modalidades de pago se encuentran:Cuatro cifras y signo zodiacal: paga 42.000 veces lo apostado.Tres cifras y signo zodiacal: paga 1.000 veces el valor de la apuesta.Dos cifras y signo zodiacal: paga 100 veces lo apostado.Gracias a este esquema, incluso apuestas de bajo valor pueden traducirse en premios significativos para quienes logran acertar la combinación sorteada.Horario del sorteo de Super Astro LunaSuper Astro Luna se juega todos los días en horario nocturno. La transmisión oficial se realiza aproximadamente a las 10:40 de la noche, permitiendo que miles de colombianos conozcan los resultados en tiempo real.La información oficial también se divulga posteriormente a través de medios autorizados y operadores habilitados por Coljuegos.¿Cómo reclamar un premio?Los ganadores deben conservar el tiquete original en perfecto estado, ya que este constituye el único documento válido para reclamar cualquier premio.Para realizar el proceso de cobro generalmente se requiere:Presentar el comprobante original de la apuesta.Documento de identidad vigente.Formularios adicionales en caso de premios de alto valor.Los premios menores pueden reclamarse en puntos autorizados, mientras que los montos más elevados deben tramitarse directamente ante las entidades operadoras correspondientes.Asimismo, los premios obtenidos en juegos de suerte y azar están sujetos a las retenciones tributarias establecidas por la legislación colombiana.Las autoridades recomiendan consultar los números ganadores únicamente mediante canales oficiales para evitar errores o posibles fraudes. También aconsejan revisar cuidadosamente los datos impresos en el tiquete antes de iniciar cualquier trámite de reclamación.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
La Lotería del Huila realiza este martes 2 de junio de 2026 una nueva jornada de sorteos que concentra la atención de miles de apostadores en distintas regiones del país. Como ocurre cada semana, los jugadores permanecen atentos a la transmisión oficial para conocer el número ganador del premio mayor y verificar si la suerte estuvo de su lado en esta edición.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)Este tradicional juego de azar se mantiene como uno de los más reconocidos de Colombia gracias a su trayectoria, la distribución de premios y la confianza que ha construido entre los participantes. La expectativa crece durante la noche, cuando se revelan oficialmente los resultados y se conocen los billetes favorecidos de la jornada.Además del premio principal, la lotería cuenta con diferentes incentivos y categorías complementarias que amplían las posibilidades de obtener algún premio, razón por la que continúa siendo una de las opciones preferidas por miles de colombianos.Resultados de la Lotería del Huila del 2 de junio de 2026Una vez concluya el sorteo oficial correspondiente a esta noche, estos serán los resultados de la jornada:Número ganador: 8520Serie: 081Los resultados oficiales son publicados a través de los canales autorizados de la entidad organizadora y posteriormente pueden consultarse en plataformas digitales oficiales.Las autoridades recomiendan verificar la información únicamente mediante fuentes oficiales antes de iniciar cualquier trámite relacionado con el cobro de premios.Plan de premios de la Lotería del HuilaLa Lotería del Huila mantiene un atractivo esquema de incentivos encabezado por un premio mayor multimillonario, acompañado de diferentes categorías adicionales.Entre los premios que habitualmente integran el plan se encuentran:Premio mayor de 2.000 millones.Premio seco de $100 millones.Premio seco de $60 millones.Premio seco de $20 millones.Premio seco de $10 millones.Ganafijo sin serie de más de $4 millones.Gracias a esta estructura, los participantes cuentan con mayores oportunidades de obtener ganancias incluso sin acertar exactamente la combinación principal del sorteo.¿Cómo jugar la Lotería del Huila?Para participar, los jugadores deben adquirir un billete autorizado que contiene un número de cuatro cifras y una serie específica.El objetivo consiste en acertar exactamente ambas combinaciones anunciadas durante el sorteo oficial. Los apostadores tienen la posibilidad de comprar el billete completo o adquirir fracciones, según el valor que deseen invertir.Los billetes se comercializan mediante loteros tradicionales, distribuidores autorizados y puntos de venta habilitados en diferentes regiones del país.Horario y transmisión oficial del sorteoLa Lotería del Huila realiza sus sorteos todos los martes en horario nocturno. La transmisión oficial suele desarrollarse cerca de las 11:00 de la noche a través de canales autorizados y plataformas digitales habilitadas para la divulgación de los resultados.Cada jornada cuenta con mecanismos de supervisión y control diseñados para garantizar la transparencia del proceso de extracción de los números ganadores.Una vez finaliza la transmisión, la entidad publica oficialmente los resultados para consulta de los participantes.¿Cómo reclamar un premio?En caso de resultar ganador, es fundamental conservar el billete original en perfecto estado, ya que este documento es indispensable para validar cualquier premio.Generalmente, para realizar el cobro se requiere:Billete original.Documento de identidad vigente.Formularios adicionales para premios de alto valor.Los premios menores pueden reclamarse en puntos autorizados, mientras que los montos más elevados deben tramitarse directamente ante la entidad operadora.Asimismo, los premios obtenidos en juegos de suerte y azar están sujetos a las retenciones tributarias establecidas por la legislación colombiana.Las autoridades recuerdan que existe un plazo legal para reclamar los premios. Después de vencido ese periodo, los recursos no cobrados son destinados a los fines establecidos por la normativa vigente.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co