En junio de 2025, un grupo de 52 colombianos emprendió viaje hacia Ucrania impulsado por promesas de ingresos millonarios en el marco de la guerra con Rusia. Entre ellos se encontraba Leonel Mesa Ardila, un extirador y escolta de 35 años oriundo de Charalá (Santander), conocido entre sus compañeros de filas bajo el alias de 'Messi'. Antes de partir, Leonel ocultó el verdadero destino a su pareja, Jenny Paola Jiménez Pinzón, argumentando que se trasladaba hacia Emiratos Árabes Unidos en búsqueda de un mejor porvenir económico para ella y su hija recién nacida. Séptimo Día habló con ella. Sin embargo, tras su arribo al continente europeo y mediante una videollamada en la que vestía uniforme militar camuflado, Leonel le confesó la verdad a su compañera. A partir de ese momento comenzó un período de incertidumbre constante en su hogar ubicado en Palermo, un corregimiento rural situado a hora y media de Paipa, en el departamento de Boyacá.La realidad del conflicto resultó muy distante de las expectativas financieras iniciales. De los 52 colombianos que integraron esa delegación de combate, únicamente entre ocho y 10 regresaron con vida a territorio nacional, mientras que el resto figura en los registros oficiales como fallecidos o desaparecidos. El propio combatiente enviaba audios y registros audiovisuales del frente para contextualizar los ataques, aunque intentaba matizar el peligro real. Jenny Jiménez recordó en Séptimo Día: "No, no le creía porque pues igual digamos él me envió videos escuchándose prácticamente los bombazos, sirenas".Reencuentro con 'el mensajero de los caídos'Brayan Hernández Rodríguez, un joven de 27 años originario de Agua de Dios, Cundinamarca, y apodado 'Plumas' en el frente militar en Ucrania, logró retornar a Colombia el 25 de marzo de 2026. Tras sobrevivir al fuego de artillería y a las embestidas en las trincheras, Hernández decidió emprender un recorrido por diferentes regiones del país para contactar a los allegados de sus compañeros caídos. Sobre el propósito de sus visitas, el exsoldado explicó: "Puedo decir que soy el mensajero de los caídos... Porque Dios me dio esta labor, me dejó con vida, así me haya sacado sin dinero, me dejó con vida para honrar y memorar aquellos compañeros que cayeron en batalla".Tras realizar un trayecto terrestre de casi ocho horas desde Cundinamarca, Hernández llegó a la vivienda de Jenny Paola Jiménez en el corregimiento de Palermo. En el lugar, la mujer aguardaba junto a su pequeña hija de 16 meses en búsqueda de respuestas sobre el paradero final de su esposo. Al recibirlo en su residencia, Jenny le manifestó al recién llegado: "Para mí es muy importante que hayas venido porque sé que es difícil tanto para desplazarse aquí, como para venir y escucharme muchas preguntas que tengo que no he tenido respuesta desde que Leonel se fue".Durante el encuentro, el sobreviviente extrajo de su equipaje un objeto personal que Leonel Mesa atesoró durante su permanencia en el frente de guerra: su billetera. En el interior del accesorio se conservaban documentos del SOAT de la motocicleta que conducía en Colombia, una estampa religiosa del Divino Niño Jesús que su esposa le había obsequiado de cumpleaños y la copia escrita en idioma ucraniano del contrato de vinculación militar con la firma de Leonel.Al contemplar la billetera y reconocer la caligrafía de su esposo, la viuda expresó entre lágrimas: "Es que era algo muy personal, muy de él. Era algo que él conservaba y no se desprendía nunca... Dios mío, la verdad, cuánto quisiera que fuera Leonel el que estuviera acá...". Posteriormente agregó: "Jamás pensé que esto volviera. O sea, de verdad, a Brayan le agradezco por traerme esto muy importante"."Murió desangrado"El último contacto telefónico entre Leonel Mesa y su familia se produjo el 27 de noviembre de 2025, fecha en la que el combatiente informó que saldría a una misión de combate programada para un tiempo estimado entre 15 y 30 días. Tras meses de silencio operativo durante las festividades de fin de año, el 23 de enero de 2026 la Embajada se comunicó con Jenny Jiménez para notificarle que su pareja figuraba en calidad de desaparecido desde el 10 de enero.Durante meses, la familia en Boyacá solo tuvo acceso a versiones extraoficiales transmitidas por otros combatientes. Ante la presencia de Brayan Hernández en su hogar, la mujer solicitó conocer los detalles exactos de lo ocurrido: "Me han dicho que un dron lo detectó, que estaba tirado en la trinchera, que posiblemente estaba enterrado, que pareciera que él hubiese muerto desangrado. Sinceramente, tú que sabes, tú que estuviste allá, por más duro que sea, la realidad sí la quisiera saber de verdad".Ante el requerimiento, Hernández confirmó las informaciones relativas al fallecimiento ocurrido el 15 de enero tras un bombardeo ruso en la posición militar: "Todo es cierto. Que si el dron lo vio y lo encontró tirado, sí. Que si murió desangrado, sí. Él lastimosamente estuvo tirado, desangrándose hasta su último aliento".Frente al interrogante de por qué no se efectuaron labores de rescate mientras su esposo permanecía herido en el terreno, el exsoldado detalló la dinámica táctica del conflicto bélico: "Allá el mapa funciona como un ajedrez y el peón que muere, el peón que queda; no van a arriesgar otra pieza clave por un peón que ya está capturado o muerto".A pesar del impacto de la noticia, la entrega de los objetos personales significó una reparación simbólica para la familia en Boyacá. Jenny Jiménez concluyó sobre la presencia del sobreviviente: "Sinceramente, esa felicidad inmensa, digamos, de tener algo que Leo no soltaba para nada, que era la billetera, es muy gratificante y se lo agradezco a Brayan".Sobre los compromisos asumidos en las zonas de combate, Hernández reafirmó el valor de las palabras empeñadas entre compañeros: "Puedo afirmar y estoy muy seguro de que, aún estando entre el medio del caos, nos hacemos promesas, promesas que se vuelven sagradas". Tras culminar la entrega en Boyacá, el exsoldado regresó a su localidad natal en Agua de Dios para reincorporarse a sus labores en una pizzería, mientras busca alternativas de empleo en la ciudad de Bogotá.
El 24 de junio de 2025, 52 soldados colombianos partieron desde Bogotá hacia Ucrania impulsados por la promesa de transformar radicalmente su situación económica. Atraídos por convocatorias difundidas en redes sociales y contactos de antiguos compañeros militares, hombres con experiencia en el ejército, escoltas, mecánicos y vigilantes decidieron enlistarse en el ejército ucraniano para combatir a las fuerzas rusas en el frente oriental. A cambio de asumir labores de choque en primera línea, los reclutadores les prometieron asignaciones mensuales de 120.000 grivnas (moneda de Ucrania) —equivalentes a unos 12 millones de pesos colombianos— más bonificaciones de 70.000 grivnas (alrededor de 7 millones de pesos) por cada 30 días de permanencia en las zonas de mayor peligro.Sin embargo, la realidad del conflicto desmintió con rapidez las expectativas financieras. De los 52 integrantes de esa delegación, únicamente entre 8 y 10 regresaron con vida a territorio colombiano, mientras que el resto falleció en combate o figura en los registros de desaparecidos. A este trágico balance se sumó el incumplimiento sistemático de los pagos pactados por parte de las brigadas ucranianas.Brayan Hernández Rodríguez, un joven de 27 años originario de Agua de Dios, Cundinamarca, y quien trabajaba en una pizzería antes de viajar, fue uno de los pocos sobrevivientes que logró retornar al país el 25 de marzo de 2026. Tras permanecer casi un año bajo el uniforme militar extranjero, regresó sin ahorros, dice que únicamente tenía 6,5 millones de pesos con los que logró costear el pasaje aéreo de regreso."Decidió irse. A nadie le dijo nada y para mí fue muy duro. Él es mi hijo y uno como mamá no quiere verlos que esté ni menos en esa situación", contó su mamá en Séptimo Día.Hermandad en las trincheras ucranianasDurante las convocatorias previas al viaje en Bogotá, Brayan Hernández entabló amistad con Diego Rodríguez Muñoz, un exescolta caleño de 33 años. Al incorporarse a la estructura militar ucraniana, ambos recibieron sus respectivos alias de combate: Brayan adoptó el distintivo de 'Plumas' y Diego fue asignado como 'Tasmania'. Asignados a posiciones de alto riesgo, la convivencia diaria y el fuego enemigo consolidaron una estrecha hermandad entre ambos combatientes.Durante los meses de entrenamiento y patrullaje en las trincheras, 'Tasmania' mantuvo un hábito permanente: no se desprendía de una chaqueta camuflada que le fue entregada con su uniforme de dotación.Al mismo tiempo, sostenía videollamadas diarias en la madrugada con su pareja en Cali, Cindy Johana Quintana, con quien planeaba casarse formalmente tan pronto concluyera su servicio.El rigor del clima invernal y los combates desgastaron rápidamente la salud de los soldados. Para finales de octubre, Diego contrajo una severa neumonía en el frente. Durante cinco días, 'Plumas' suplicó asistencia médica a sus comandantes mientras cuidaba a su amigo, durmiendo apenas una hora diaria y cargando sobre sus espaldas los 60 kilogramos del equipo militar de ambos para sacarlo de la trinchera. Tras ser trasladado a un hospital, a 'Tasmania' le congelaron sus pagos al no ser considerado apto para el servicio activo. Ante la urgencia económica de reunir el dinero para su boda, Diego aceptó una arriesgada misión el 22 de noviembre.Antes de separarse, ambos hicieron un pacto de honor: si alguno caía en combate, el sobreviviente retornaría a Colombia para entregar las pertenencias más sagradas a la familia del fallecido.'El mensajero de los caídos'Sobre la labor asumida tras sobrevivir a la guerra entre Ucrania y Rusia, Brayan Hernández le explicó a Diego Guauque, de Séptimo Día, el propósito de su retorno: "Puedo decir que soy el mensajero de los caídos. Dios me dio esta labor, me dejó con vida, así me haya sacado sin dinero, me dejó con vida para honrar y memorar aquellos compañeros que cayeron en batalla".Tras perder todo contacto telefónico y radial con Diego el 10 de enero de 2026, las peores sospechas se confirmaron semanas después. En abril, la propia Cindy Quintana recibió una comunicación escueta desde Ucrania en la que un militar le notificó el deceso de su pareja en el frente. Sin mayores detalles sobre lo ocurrido ni la posibilidad inmediata de repatriar el cuerpo, el arribo de Brayan a Cali se convirtió en el único puente hacia la verdad de los hechos.Brayan Hernández se trasladó al barrio Belalcázar, en el occidente de Cali, para cumplir la palabra empeñada. En su equipaje llevaba la chaqueta camuflada que Diego utilizó ininterrumpidamente durante la contienda. Al encontrarse frente a la viuda, el combatiente sobreviviente expresó las razones de su visita: "Más que nada vengo por una promesa que le hice a Diego, porque entre todo el infierno que vivimos, él tenía una chispa de luz y era las videollamadas que hacía contigo todos los días".Seguidamente, 'Plumas' le hizo entrega de la prenda militar: "Yo aquí te traigo un detalle, algo que fue muy importante para él... Esto era algo que a él le distinguía mucho, que no se lo quitaba para nada... Yo puedo afirmar que esto era como una segunda piel para él porque no sé por qué razón atesoró tanto esta chaqueta y pues lamento traerte esto como recuerdo y no llegar con mi amigo a tus brazos".Al recibir el objeto, Cindy Quintana manifestó la conmoción de tener de regreso la única prenda de su esposo: "Lo voy a guardar, lo voy a atesorar. Mejor dicho, va a quedar en las mejores manos. Te lo agradezco demasiado".¿Falsas promesas?El testimonio de Cindy Quintana puso de manifiesto las condiciones extremas a las que son sometidos los mercenarios latinoamericanos en el este de Europa. A Diego Rodríguez le prometieron asignaciones de hasta 26 millones de pesos mensuales bajo la condición de ser enviado al frente de batalla. Sobre el trato de los mandos extranjeros hacia los colombianos, la mujer afirmó: "Lo que no hacían los ucranianos lo hacían ellos y el trato era horrible también... eran como carne de cañón. El trabajo más sucio lo tenía que hacer el colombiano".A pesar de las elevadas cifras consignadas en las ofertas de vinculación, los desembolsos a los familiares tras los fallecimientos resultaron mínimos. Cindy confirmó que únicamente recibió 6 millones de pesos como compensación tras la pérdida de su pareja.Por su parte, Brayan Hernández regresó a su población natal en Agua de Dios para reincorporarse a sus labores como pizzero, al tiempo que busca oportunidades laborales en Bogotá para rehacer su vida tras haber dejado atrás la contienda en Europa.
En Los Informantes, tres grandes historias todos los domingos. La crónica en las trincheras de El Plateado, en Cauca, que recibirá mención de honor de la SIP; la vida y obra de Dago García y sus paseos; y la condecoración al militar colombiano conocido como el Mocho Frank.
Séptimo Día reveló las denuncias de ciudadanos en Bogotá que aseguran haber sido víctimas del hurto de sus vehículos o de sus pertenencias dentro de parqueaderos que consideraban seguros. Los testimonios expuestos en la investigación dan cuenta de presuntas fallas en los controles de seguridad y, en algunos casos, de cuestionamientos por las respuestas recibidas tras los hechos.El 16 de abril de 2026, el ingeniero Ángel Ignacio Arias ingresó a un centro comercial para comer después de permanecer cerca de dos horas y media en medio del trancón. Aproximadamente una hora después, regresó al parqueadero para continuar su camino, pero su camioneta ya no estaba.Al consultar con el personal de seguridad, le informaron que el vehículo había sido sacado minutos antes y que, aparentemente, los responsables habrían forzado la talanquera de salida.“Me fui a comer una hamburguesa y ya a las 7:20 más o menos, o sea, una hora después fui a buscar el carro para seguir mi camino y ya no estaba... El vigilante me dijo: ‘Hace 10 minutos sacaron una camioneta y forjaron la talanquera”, contó Arias.Estos hechos se extendieron a otros sectores de la capital colombiana. El profesor Héctor Gerardo Castro denunció el hurto de su camioneta, luego de dejarla en el parqueadero de un reconocido establecimiento mientras realizaba las compras del mercado. “Cuando baje, no encontré la camioneta en el sitio. Automáticamente supe que se la habían robado”, relató.En otro caso, ocurrido en un parqueadero público de Chapinero, al vendedor Walter David Romero le entregaron su camioneta a una mujer que, según su denuncia, se hizo pasar por su hija. Al reclamarle al encargado por qué había entregado las llaves del vehículo a una desconocida, el hombre le respondió que ella había asegurado ser su hija. Por ello, Walter le aclaró que no tenía hijas.Los casos de Ángel, Walter y Héctor ocurrieron en menos de cuatro meses en diferentes parqueaderos de una misma zona de Bogotá. Sin embargo, la comerciante Isabel Muñoz ya había denunciado una situación similar en mayo de 2022.En el parqueadero ubicado en la calle 175 en Bogotá, Isabel aseguró que dejó su camioneta mientras realizaba unas diligencias y, al regresar varias horas después, ya no la encontró. "Eso fue como a las 10 de la mañana y ya en la tarde que regresaba, pues ya no estaba el carro. Entonces yo le dije, 'Nos robaron el carro’”, recordó.El 22 de junio de 2021, la psicóloga Camila Silva Páez también afirmó haber sido víctima de hurto en el mismo parqueadero donde Ángel dejó su vehículo. Según su denuncia, delincuentes ingresaron a su carro y sacaron objetos de valor mientras ella realizaba una compra.Aunque se trataba de un parqueadero gratuito, Camila cuestionó las condiciones de seguridad del lugar: “No me parece que por ser un parqueadero gratis lo deban robar”.Por esa misma zona, la ingeniera informática Geraldine González denunció otro caso. En julio de 2026, aseguró que delincuentes ingresaron a su vehículo y se llevaron equipos y pertenencias de trabajo. “Me robaron todo mi trabajo, me dejaron sin nada porque pues en mi maleta estaba todas mis pertenencias y sacan todo el vehículo. Me robaron 23 millones”, aseguró.Experimento social con cámara oculta en parqueaderosEl equipo de Séptimo Día realizó un experimento en cuatro estacionamientos de Bogotá para comprobar qué tan rigurosos son los controles al momento de entregar los vehículos. Una productora del programa simuló haber olvidado el tiquete de ingreso e intentó retirar el carro ofreciendo dinero o dando diferentes explicaciones para justificar que no contaba con el comprobante.En el primer parqueadero, el encargado se negó a entregar el vehículo porque la mujer no tenía el comprobante de ingreso. Una situación similar se presentó en el cuarto establecimiento, donde también se mantuvieron los controles y no se permitió retirar el automóvil sin acreditar que correspondía a la persona autorizada.Sin embargo, en los otros dos parqueaderos las medidas de seguridad fueron diferentes. En el segundo establecimiento, el encargado permitió retirar el vehículo con solo presentar las llaves, mientras que en el tercero bastó con diligenciar un formato, sin una verificación rigurosa de la identidad.Tras ser confrontados por el equipo periodístico, ambos establecimientos reconocieron que se trató de un error y una falla en la seguridad.Cifras oficiales sobre estas denunciasEntre 2025 y lo que va de 2026, la Fiscalía investiga cerca de 1.500 denuncias relacionadas con esta modalidad de hurto en Bogotá, alrededor de 500 casos en Cali y poco más de 300 en Medellín. En Bogotá y Medellín, ocho ciudadanos denunciaron ante Séptimo Día que fueron víctimas de robos dentro de parqueaderos donde confiaban en que sus vehículos y pertenencias estarían seguros.Sobre la normatividad, Fernando Dueñas, vocero de los parqueaderos en Colombia, explicó que este servicio implica un contrato de depósito, que establece una obligación de custodia sobre el vehículo y contempla una póliza de responsabilidad civil. Sin embargo, aclaró que esta responsabilidad no se extiende automáticamente a los objetos personales que se encuentren dentro del automóvil."No se responde porque no hay una constancia de su preexistencia, se hace un inventario escrito para que de esa misma manera me responda si le llega a suceder algo”, precisó Dueñas.Por su parte, el vicepresidente del Instituto Colombiano de Derecho al Consumo, Juan Pablo López, indicó que abstenerse de entregar tiquete o carecer de seguridad constituye una “culpa grave”.Quena Ribadeneira, consejala de Bogotá advirtió que: “Siete de cada 10 parqueaderos en Bogotá están operando de manera informal...Nos comprometemos desde ya a hacerle este control a la Alcaldía local y a la Secretaría de Gobierno”, dijo.Estas denuncias y el experimentos social evidenciaron una situación preocupante. Las autoridades avanzan en las investigaciones de estos casos, mientras también se fortalece los controles de seguridad para evitar que los parqueaderos, considerados por los usuarios como lugares seguros, terminen convirtiéndose en escenarios donde sus vehículos y pertenencias quedan expuestos al hurto.
Falcao García regresó a Millonarios en este 2026 y en este momento afronta una crisis deportiva luego de las tres derrotas que sufrió el equipo en el comienzo de la Liga BetPlay I. El DT Hernán Torres fue despedido mientras que 'El Tigre' apenas debutó la jornada pasada contra el Deportivo Pasto, tras cumplir dos fechas de sanción por sus declaraciones del año pasado después de una derrota con Santa Fe. Este domingo, el 'embajador' se enfrentará a Independiente Medellín en el estadio El Campín y se espera que García Zárate tenga algunos minutos. Lo cierto es que por estos días el experimentado delantero recibió una noticia que puede ser fuente de inspiración. En Santa Marta, su ciudad natal, construyeron una estatua suya que fue calificado como "homenaje en vida". El portal 'Fútbol Red' entregó detalles sobre la persona que realizó la estatua. "El autor de la obra fue Roberto Mictil, quien con dedicación quiso entregarle a Santa Marta esa escultura de Radamel Falcao García, en donde quiso plasmar artísticamente la esencia del delantero", informaron.
Lo que iba a ser un puente de descanso y en familia se convirtió en una una tragedia que hoy entristece a un hogar de Boyacá. Freddy Alexander Morales Silva, un hombre de 43 años del municipio de Chitaraque y residente en Bucaramanga, perdió la vida el pasado sábado 10 de enero en las playas de Santa Marta, frente a la mirada de sus seres queridos.Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundoEl suceso ocurrió en el sector de Bello Horizonte, una de zona concurrida la capital del Magdalena, especialmente durante la temporada alta de vacaciones. Morales había llegado a la ciudad junto a sus hijas, su hermana, sobrinos y cuñado para aprovechar el puente de Reyes. Según los reportes, el hombre decidió alquilar una moto acuática con el fin de cumplir el deseo de sus hijas, quienes querían vivir la experiencia de montar una moto acuática.¿Cómo fue el accidente en el que perdió la vida el turista en Santa Marta?En un principio, el hombre, en compañía de sus hijas, se colocó el chaleco salvavidas para vivir esta experiencia a pesar de que él no sabía nadar e instantes después, la actividad recreativa se volvió crítica cuando la moto acuática se volcó mar adentro. Al caer al agua, el desespero y el pánico se apoderaron de Morales, quien comenzó a tragar agua rápidamente y no logró mantenerse a flote de manera estable. Por su parte, sus hijas intentaron pedir ayuda y un conductor de otra motocicleta acuática que se percató de la emergencia acudió al lugar para socorrerlos y trasladarlos hasta la orilla. Allí, socorristas de la zona intentaron realizar maniobras de reanimación, pero los esfuerzos fueron en vano porque Morales ya no presentaba signos vitales al momento de la intervención.La Policía Metropolitana de Santa Marta confirmó que el deceso se produjo por inmersión y señaló que el caso es materia de investigación para establecer con precisión las condiciones en las que operaba el servicio recreativo. Este evento ha generado una profunda conmoción y ha puesto nuevamente bajo la lupa la seguridad turística en las playas de la ciudad.Este fallecimiento se suma a otros antecedentes recientes en la región. En octubre de 2025, una turista de 43 años, falleció mientras recibía clases de buceo en la zona de Laguja, cerca de las playas de Taganga en Santa Marta. La víctima, quien había viajado a la ciudad con el sueño de conocer el mar, sufrió un percance durante la práctica subacuática que le provocó la muerte por inmersión. Aunque las primeras hipótesis apuntan a una posible dificultad para nadar, la Policía y la Fiscalía adelantan investigaciones para determinar si la mujer contaba con los equipos de seguridad adecuados y el acompañamiento necesario para dicha actividad.Recomendaciones a los turistasAnte la gravedad de los hechos, las autoridades han reiterado el llamado a los visitantes para que adopten medidas de prevención estrictas. Se recomienda no ingresar al mar bajo los efectos del alcohol, utilizar únicamente servicios de salvamento y transporte habilitados, y respetar siempre las señales de advertencia en zonas no autorizadas.ANDRÉS FELIPE ADAMES RESTREPONOTICIAS CARACOL
Una familia en Cali se hizo viral por construir un avión de cartón para cumplir con el tradicional agüero de fin de año de viajes. Se trata de la familia Moreno Hernández, que a punta de cartón y pintura recreó un avión de Avianca, sin imaginar que su ingenio los llevaría a realizar el viaje que tanto soñaban. (Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)La historia, reportada por el periodista John Alex Senado para Noticias Caracol, narra cómo esta familia pasó de realizar el reconocido agüero de darle la vuelta a la cuadra al final del año para atraer viajes, pero esta vez, en vez de llevar maletas, lo realizaron con una aeronave de cartón, lo que los llevó a recibir 11 tiquetes gratuitos para conocer el mar.El video fue tan viral redes sociales que llegó hasta la aerolínea Avianca, cuyos representantes decidieron sorprender a los protagonistas. "Nosotros les vamos a regalar los tiquetes a Santa Marta a todos ustedes porque nos enteramos por ahí que no conocen Santa Marta todos", expresó una representante de la compañía durante la entrega oficial de los pasajes. Avianca regaló 11 pasajes a familia para que viajen a Santa MartaViviana Moreno, una de las integrantes de la familia, explicó la intención original detrás del video: "El avión es la primera vez que lo hacemos, pero siempre salimos a correr con las maletas buscando a nuestros vecinos para saludarlos. No lo grabamos, no lo pensamos, no lo hicimos con esa intención. Corrimos para ser felices, corrimos para sorprender a nuestros vecinos y sorprendimos a toda Colombia". La preparación del avión de cartón no fue una tarea menor. Según contaron los entrevistados, con la ayuda de una amiga cercana recolectaron las cajas y cartulinas necesarias. "Nos demoramos 4 días aproximadamente; hasta el 31 por la noche también estábamos terminando detalles", explicaron, evidenciando el esfuerzo y la unión que caracteriza a este grupo familiar.Pero las sorpresas para los Moreno Hernández no se detuvieron en los vuelos. Además de los tiquetes, la familia recibió hospedaje gratuito, maletas nuevas y un detalle muy especial para un miembro fundamental del hogar: Panda, su pequeña mascota. La aerolínea entregó un pasaporte exclusivo y un kit de viaje para el canino, reconociendo que las mascotas son parte esencial de la familia actual. "El equipo también quiso incluir a las mascotas porque también sabemos que hacen parte muy importante de la familia", señalaron desde la aerolínea al entregar una carta especial para cada animalito de la casa.La familia ahora tiene la libertad de elegir la fecha de su viaje nacional hacia el destino paradisíaco de la capital del Magdalena. De hecho, según revelaron al cierre de la entrevista, para el próximo fin de año planean construir un avión mucho más grande, pero esta vez con un objetivo más ambicioso: un viaje internacional.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.ANDRÉS FELIPE ADAMES RESTREPONOTICIAS CARACOL
Santa Marta es uno de los destinos favoritos para vacacionar tanto para colombianos como para visitantes extranjeros, no solo por sus aguas cálidas y paisajes caribeños, sino también por los reconocimientos que ha acumulado en los últimos años. No por nada fue incluida en la lista de Los 9 destinos de América Central y del Sur que debes visitar en 2025, según la revista Condé Nast Traveler. Para esta temporada de fin de año, los samarios esperan seguir activando la economía local con la llegada de turistas de todo el mundo, muchos de ellos interesados en disfrutar días de descanso frente al mar.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Además de elegir la playa perfecta para relajarse, una de las inquietudes más frecuentes entre quienes planean su viaje es cuánto cuesta alquilar elementos básicos como toldos, sillas y otros accesorios que facilitan la estadía en la arena. Aunque el acceso a las playas de Santa Marta es público y gratuito, la renta de estos elementos tiene un costo que puede variar según la temporada, la ubicación y el tipo de equipo que se solicite.En varias de las playas más populares, el alquiler de un toldo o carpa suele oscilar entre $35.000 y $60.000 pesos colombianos por día. En muchos casos, los precios más bajos corresponden a toldos básicos con dos sillas y una mesa, mientras que estructuras más amplias o con más comodidades pueden alcanzar los valores más altos. Algunos turistas han compartido en redes sociales experiencias en las que han visto alquileres de toldos con camas de playa por hasta $80.000 pesos,en zonas como Inca Inca.En cuanto a las sillas de playa, los precios también varían según el tipo y la ubicación. Las conocidas como sillas asoleadoras, que permiten recostarse de forma más cómoda, suelen costar alrededor de $10.000 pesos por unidad al día. Estas son particularmente populares en playas como El Rodadero o Playa Salguero, donde muchos bañistas buscan pasar varias horas bajo el sol. Por otro lado, las sillas plásticas básicas, más sencillas y económicas, se alquilan comúnmente por unos $4.000 pesos por día.Es importante tener en cuenta que estos precios no son fijos, sino que responden al acuerdo entre los usuarios y los prestadores locales. Por esta razón, durante temporada alta como diciembre y enero, es habitual que la tarifa aumente levemente debido a la alta demanda, mientras que en temporada baja es posible encontrar precios menores o incluso negociarlos directamente con los proveedores.Otro aspecto a considerar es que algunos operadores ofrecen paquetes que incluyen varios elementos, lo cual puede representar una opción más conveniente para grupos o familias. Por ejemplo, un toldo con dos sillas y una mesa puede tener un precio más atractivo si se compara con el alquiler individual de cada artículo. Sin embargo, siempre es recomendable verificar la calidad del equipo y las condiciones de uso antes de concretar el alquiler.La variedad de playas en Santa Marta también influye en los precios. En destinos de alta afluencia turística como El Rodadero o Playa Blanca, los costos tienden a ser más altos, en parte por la cercanía a servicios, restaurantes y actividades acuáticas. En cambio, en playas más apartadas o menos concurridas, como Playa Cinto, Playa Gairaca o Playa Bonito Gordo, los precios pueden ser más bajos, aunque allí puede no haber tanto servicio de alquiler disponible directamente en la arena.Además de los toldos y sillas, muchos visitantes también alquilan otros accesorios como camas de playa, que ofrecen una experiencia más cómoda para quienes planean permanecer largas horas, o incluso paddleboards y equipos de snorkel en zonas donde estas actividades son populares. Estos servicios suelen ser ofrecidos por terceros especializados y sus precios dependen de la duración del alquiler y del tipo de equipamiento.Si bien la renta de toldos y sillas supone un gasto adicional al de transporte, hospedaje o alimentación, para muchos turistas representa una inversión que mejora la experiencia de disfrutar las playas caribeñas sin preocuparse por buscar sombra o incomodidades. La oferta en Santa Marta es amplia y flexible, lo que permite a los visitantes adaptar su presupuesto y preferencias según sus necesidades.Informarse con anticipación sobre las tarifas, comparar opciones y negociar cuando sea posible son acciones clave para aprovechar al máximo el tiempo bajo el sol del Caribe colombiano.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOL
Se reportó un temblor hoy, 16 de diciembre de 2025, en la región Caribe colombiana, con epicentro cercano a Santa Marta, según el reporte oficial del Servicio Geológico Colombiano (SGC). El movimiento telúrico ocurrió a las 3:59 a. m. y alcanzó una magnitud de 2,8 en la escala de Richter, con una profundidad superficial menor a 30 kilómetros. Aunque se trata de un evento de baja intensidad, su ubicación y características han despertado el interés de la comunidad y de los expertos, pues confirma la actividad sísmica constante en esta zona del país.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)La información preliminar indica que el epicentro se localizó a unos 46 kilómetros al norte de Santa Marta, en el departamento del Magdalena. Por su magnitud, este sismo se clasifica como menor, lo que significa que no representa riesgo para la infraestructura ni para la población. Sin embargo, la baja profundidad hace que pueda ser percibido por algunas personas, especialmente en edificaciones altas o en sectores cercanos al epicentro. Hasta el momento no se han reportado daños materiales ni afectaciones humanas, lo que coincide con el comportamiento habitual de este tipo de movimientos.Otros temblores hoy en ColombiaEste martes Colombia ha registrado tres movimientos telúricos en diferentes regiones del país, según el reporte oficial del Servicio Geológico Colombiano (SGC). El primero ocurrió en la madrugada, a las 1:33 a. m., con epicentro en el Océano Pacífico, cerca de Bahía Solano, en el departamento del Chocó. Este sismo tuvo una magnitud de 2,9 y una profundidad superficial menor a 30 kilómetros, lo que lo hace más perceptible en zonas cercanas. De hecho, el SGC confirmó que fue sentido en Bogotá y Cundinamarca, aunque de manera leve, y recibió dos reportes ciudadanos. El evento se localizó en las coordenadas 6.45° de latitud y -77.52° de longitud, a 29 kilómetros de Bahía Solano y 72 kilómetros de Bojayá. No se reportaron daños ni afectaciones, pero la sensación en lugares tan distantes como la capital evidencia cómo las ondas sísmicas pueden propagarse a través de la geología nacional.El segundo sismo fue el reportado en Santa Marta. Pero el tercero se registró a las 7:18 a. m. en el Valle del Cauca, con epicentro cerca del municipio de Roldanillo. Este movimiento tuvo una magnitud de 2,6 y una profundidad de 109 kilómetros, lo que lo convierte en un evento más profundo y, por tanto, menos perceptible para la población. Las coordenadas del epicentro fueron 4.48° de latitud y -76.21° de longitud, a pocos kilómetros de El Dovio y La Unión. Aunque su intensidad fue baja, este tipo de sismos son comunes en la región andina, donde convergen varias fallas tectónicas y se concentra buena parte de la actividad sísmica del país.La ocurrencia de tres temblores en menos de ocho horas no implica necesariamente un patrón anómalo, pero sí recuerda que Colombia es un territorio sísmicamente activo. El SGC mantiene un monitoreo permanente a través de su red nacional de estaciones, que permite detectar y reportar en tiempo real cualquier variación en la actividad geológica. Además, la entidad invita a la ciudadanía a participar en el registro de percepciones mediante la plataforma “Sismo Sentido”, una herramienta que complementa la información técnica con datos sobre cómo se sintieron los movimientos en diferentes lugares.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
El caso de Samuel, un bebé de 15 meses que murió ahogado por su madre en una playa de Santa Marta en abril de 2022, volvió a conocerse en detalle tras el nuevo testimonio de su padre, Edwin Guerrero. El hombre relató cómo fueron los últimos meses antes de la muerte del menor y los momentos en los que se enteró de lo que había ocurrido con su hijo.El hombre aseguró que la relación con Jenny comenzó de manera estable, pero con el tiempo la convivencia se vio afectada por discusiones y tensiones constantes. Según contó, la pareja vivió episodios de conflicto que terminaron deteriorando la comunicación entre ambos. Edwin explicó que, pese a los problemas, siempre trató de estar presente para el niño y mantener una relación cercana.Recientemente, dio a conocer nuevas declaraciones en el pódcast 'Más allá del silencio', donde recordó la última vez que vio a su hijo Samuel. Según contó, la madre comenzó a limitar el contacto entre ambos y a impedirle que lo visitara. También señaló que hubo denuncias por violencia intrafamiliar y medidas que finalmente le prohibieron ver a su hijo.Aseguró que Jenny le había rapado la cabeza al bebé, algo que él interpretó como una “señal que no tuve que haber omitido, porque Jenny mostró su primera alerta en que algo le pasaba a mi hijo cuando yo no accedía o no tenía un premio por no ser buen padre”.Asimismo, relató que, debido a las constantes discusiones y a las conductas problemáticas de la mujer, en una de las cuales le arrojó una arepa caliente al rostro, la convivencia se fue deteriorando y volviéndose insostenible.“Mi papá siempre me dijo que cuando en una relación había un irrespeto, así se en palabras o algo, ahí no había nada. Y en eso sí, yo soy muy directo en esas cosas”, dijoEdwin contó que, durante varios meses, intentó llegar a un acuerdo para poder ver a su hijo, pero esto no se logró. “Después de que yo le dije a Jenny que no más, que no quería nada más con ella, fue más difícil ver a mi hijo. Fue como un castigo. No volver con ella significó no ver más a mi hijo”, relató.Guerrero afirmó que intentó en varias ocasiones regular las visitas a través de la comisaría y del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), pero recibió respuestas lentas y procedimientos que, según él, no garantizaron el derecho del menor a mantener un vínculo con su padre.“El mayor miedo de padre es que su hijo lo olvide, que tú pases por el lado de tu hijo y que él no te reconozca. Yo tenía mucho miedo que eso pasara”, aseguró.“El tema económico no era lo que le importaba a ella. El tema más que todo fue que yo viera mi hijo. Yo digo que yo estaba castigado por no volver con ella”, agregó.Desaparición y hallazgo del bebé de 15 mesesTras más de cuatro meses sin poder ver a su bebé, Edwin aseguró que la madre del menor se lo había llevado a Santa Marta. “Llamé a mi abogada y ella me dijo: ‘Tienes que ir, Edwin. Ve con la policía y acércate’. Fui, pero la abuela de Jenny me dijo que mi hijo no estaba y que si algo le pasaba a mi hijo o a ella, todo iba a ser responsabilidad mía. Yo sí sabía que algo malo iba a pasar, pero no lo advirtieron”, reveló.Videos de cámaras de seguridad mostraron el momento en que Jenny Higuera llegó junto con su bebé a un establecimiento público en Santa Marta. Desde entonces, el papá del pequeño denunció la desaparición del niño.Al día siguiente, la Policía de Santa Marta se comunicó con él para ayudarlo a buscar a su hijo. Tras enviarle una fotografía, le dieron una noticia devastadora. “Habían encontrado un cuerpo de un niño de aproximadamente dos años en las playas de Buritaca. Me derrumbé totalmente. Yo lo único que dije fue: ‘Esa bruja lo mató’”, recordó.Al llegar a Medicina Legal le informaron que no podía ver al menor porque debían asegurarse de que él era el padre y, para ello, le solicitaron una prueba de ADN. “Me dijeron que tenía que esperar cuarenta y cinco días y que me volviera a Bogotá. Yo les dije: No me voy a ir. Yo me quedo aquí 45 días en esta ciudad que no conozco, pero aquí me voy a quedar. Todos los días me la pasaba en Medicina Legal”.Sobre los hechos, Edwin afirmó que su hijo fue encontrado por una persona que iba caminando por la playa. Aseguró que al bebé lo dejaron en la playa y no en el mar: “El mar no llega a botar los restos ahí. Ahí fue donde encontraron al niño, boca abajo. Lo que puedo deducir de lo que las autoridades dijeron es que Jenny pudo haber soltado al niño intencionalmente para que él se ahogara. O lo otro es que Jenny cogió al niño y lo mató en sus manos. Creo que es más fácil la segunda”.La madre del niño, Jenny Higuera, fue señalada en el proceso penal como la responsable del hecho. No obstante, la mujer se dio a la fuga. Durante ese tiempo, Edwin afirmó que “nunca volvió a saber de ella ni de su familia, a pesar de que sí sufrió amenazas por parte del padrastro de Jenny y del tío”.Condena por homicidio agravadoEdwin aseguró que a Jenny la internaron en una clínica psiquiátrica donde duró 20 días, luego de nuevo le puso una denuncia por violencia intrafamiliar. “Ella me dijo que había sido un accidente, que algo la había picado y que soltó al niño. Que cuando lo encontró fue demasiado tarde...Yo creo que Jenny hizo esto a mi hijo en un acto de venganza, de una forma egoísta”.Posteriormente, la mujer fue capturada el 6 de junio de 2022 por el delito de homicidio agravado, pero tiempo después quedó en libertad por vencimiento de términos, lo que permitió que volviera a ausentarse del proceso.“Es una mujer muy manipuladora y egoísta, todo lo que ella hizo fue para lastimarme con mi hijo. Solo me quedan las fotos de él, ella sabía que con lo que hizo me iba a destruir en vida”, dijo el padre en Séptimo Día.El 1 de diciembre de 2025, Jenny fue condenada a 36 años y 8 meses de prisión, pero actualmente se encuentra prófuga de la justicia. “Yo pienso que es una historia como de terror. Saber que Samuel no está y que este año tuviera que cumplir cinco años duele mucho, pero duele mucho más la forma en que él murió... Pienso que el egoísmo de Jenny fue muy duro”, dijo.El caso continúa generando impacto debido a las revelaciones hechas por el padre y, especialmente, porque aún se desconoce el paradero de la mujer señalada de haber ahogado a su hijo.
Las vacaciones, ese momento anhelado para conectar con la belleza de los paraísos naturales colombianos, se han convertido en tragedia para varias familias que denuncian graves fallas en los protocolos de emergencia y seguridad de las agencias de turismo. Uno de los casos que más expone esta dolorosa realidad es el de Judy Milena Agredo, una mujer de 43 años, cuya vida terminó abruptamente en las aguas de Santa Marta durante una práctica de buceo. Séptimo Día conoció nuevos detalles del caso.Su esposo, Alejandro Calambas, intendente de la policía de Popayán, asegura que su muerte se pudo haber evitado si la empresa que contrataron, Barracuda Dive Center, hubiera cumplido con los mínimos estándares de seguridad y atención. "Si hubieran tenido los elementos y la idoneidad para la atención en primeros auxilios yo creo que mi esposa la han podido salvar", afirma.Este desgarrador testimonio forma parte de una investigación de Séptimo Día que revela cómo la falta de regulación y la negligencia en el creciente boom del ecoturismo en Colombia están poniendo en riesgo la vida de los visitantes.Trágicas vacaciones en Santa MartaAlejandro y Judy Milena Agredo, licenciada en educación infantil y madre de una niña de 11 años, planearon sus vacaciones para mediados de 2025. El destino elegido fue el Parque Natural Tayrona, considerado por ellos como "lo más bonito y representativo que tiene Santa Marta". Buscaron en internet empresas que ofrecieran el servicio de buceo y encontraron Barracuda Dive Center, con sede en Taganga.La empresa les ofertó un minicurso de buceo por $330.000 por persona, prometiendo dos inmersiones y un instructor certificado por PADI, Asociación Profesional de Instructores de Buceo. Esto le dio confianza a Alejandro, y la familia decidió tomar el curso el 7 de octubre de 2025, el primer día de su estancia en Santa Marta.Llegaron a Taganga, donde fueron atendidos inicialmente por Santiago, el administrador, y luego por el instructor Fernando Waldron. Tras contestar que ninguno tenía complicaciones médicas, recibieron una charla o capacitación que, señala Alejandro, fue "muy mínima". Luego de recibir el equipo, se dirigieron a la embarcación.La primera inmersión, cerca al Parque Tayrona, se realizó en compañía de otros turistas e instructores, y aunque disfrutaron de la belleza del mundo marino, Alejandro notó una actitud inusual en su instructor. Relata que él "se preocupaba mucho por la señorita que estaba con nosotros, quería como impactarla y al momento de hacer eso nos dejaba a nosotros hacia un lado".Los minutos fatalesCerca de las 10 de la mañana llegó el momento de la segunda y última inmersión, que continuó con normalidad. Sin embargo, cuando llegó el momento de regresar a la superficie, el instructor dio las indicaciones de ascenso.Alejandro subió a la superficie con su hija a su lado, pero al mirar a su alrededor, se dio cuenta de la ausencia de Judy Milena. "Yo empecé a mirar a todo lado, entonces le hago (al instructor la seña) que faltaba una persona", cuenta.De inmediato, el pánico se apoderó de su hija, quien preguntó: "Papi, mi mamá no sale, qué le pasó a mi mamá". En ese instante, Alejandro le rogó al instructor Fernando que ingresara a buscar a su esposa, pero este se rehusó a hacerlo. "Él en todo momento me decía 'tranquilo que ya va a salir'", recuerda.Alejandro dice que tuvo que insistir en repetidas ocasiones “‘Fernando, por favor, ingrese’, se lo dije muchas veces".Según el testimonio, pasaron "casi 20 minutos" hasta que el instructor finalmente encontró a Judy y la subió a la superficie. Fue entonces cuando se evidenció la falta de preparación de la empresa: el proceso de reanimación no fue iniciado por el personal de la escuela de buceo, sino por "un extranjero".En medio del desespero por salvar a su esposa, Alejandro se percató de que la empresa Barracuda no contaba con ningún protocolo ni equipo básico para atender una emergencia médica."Ahí es donde yo me doy cuenta de que no tenían botiquín, no tenían máscara, solamente una manguera transparente donde se la introdujeron por un orificio de su nariz para darle oxígeno", denuncia Alejandro. Aunque Judy Milena "reaccionaba y le salía mucha agua", pero la falta de elementos para una atención adecuada era evidente, insistió su esposo.Alejandro sintió que lo habían dejado completamente solo frente a la crisis. Gritaba: "Por favor llamen para que esté una ambulancia pendiente". La embarcación poseía un radio, pero el instructor "nunca utilizó eso, no sé si no le servía".Al llegar a la playa de Taganga, la situación no mejoró, pues no había personal de la empresa para socorrerla. Alejandro tuvo que gritar pidiendo ayuda y fue auxiliado por un turista que lo llevó en su carro al puesto de salud. "Nos dejaron totalmente solos", asegura, añadiendo que "lo único que le importó al señor fue cobrarnos al principio nada más".Tras el esfuerzo, la médico de turno confirmó que Judy Milena Agredo, de 43 años, había llegado "sin signos vitales".Alejandro, bloqueado por el dolor, responsabiliza directamente a los prestadores del servicio por el fallecimiento de su esposa: "yo responsabilizo por la muerte de mi esposa directamente a la empresa Barracuda Deep Center por no tener los protocolos para salvaguardar la vida de una persona y directamente al instructor Fernando que omitió las voces de auxilio que yo le solicité en repetidas ocasiones".La voz de expertosExpertos en buceo consultados por el programa Séptimo Día confirmaron que la actuación de la empresa Barracuda Dive Center incumplió gravemente los protocolos internacionales. Catherine Marroquín, instructora con más de 10 años de experiencia, subraya que los botes de buceo a nivel mundial "tienen que tener unidad de oxígeno botiquín y radio". Además, el protocolo exige que, si una persona está inconsciente, se debe "llamar inmediatamente canal 16 guardacostas".La instructora calificó la demora de 15 a 20 minutos para la búsqueda y la falta de activación de emergencias como "casi que inaceptable".Cuando el equipo de Séptimo Día intentó obtener una declaración de Santiago Moden, el administrador de Barracuda Dive Center en Taganga, este se negó a conceder entrevistas. “Ya les he comunicado dos veces que no estamos concediendo entrevistas en este momento", afirmó. La empresa señaló que esperará a que las autoridades determinen la responsabilidad de la empresa y del instructor.Pese al dolor, Alejandro se compromete a mantener vivo el legado de Judy: "yo le prometo a mi esposa que voy a estar ahí incondicional con mi hija y luchando por el amor que nos tenemos como familia".El caso de Judy Milena Agredo no es aislado. La investigación del programa expone otros incidentes mortales que evidencian la informalidad y la falta de control en la prestación de servicios turísticos en Colombia.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
La búsqueda de un sueño vacacional terminó en tragedia para una familia en Santa Marta en octubre de 2025. Judy Milena Agredo, de 43 años, licenciada en educación infantil y madre de una niña de 11 años, murió durante una práctica de buceo que, según su esposo, Alejandro Calambas, se vio marcada por la negligencia de la empresa de turismo y la ausencia de protocolos de emergencia.“Si hubieran tenido los elementos y la idoneidad para la atención en primeros auxilios, yo creo que mi esposa la hubieran podido salvar”, relató Alejandro en Séptimo Día, al afirmar que la empresa Barracuda Dive Center no ofreció una atención oportuna.Esta familia compartía la pasión por viajar y, en especial, por las inmersiones marinas. Por eso, a mediados de 2025, la pareja planeó unas vacaciones en Santa Marta, con el objetivo de visitar el Parque Nacional Natural Tayrona, considerado uno de los lugares más bellos y representativos de la región.Para ello, Alejandro buscó empresas que ofrecieran el servicio de buceo y decidió contratar a Barracuda Dive Center, una compañía ubicada en Taganga que promocionaba un minicurso por 330.000 pesos por persona.El paquete incluía dos inmersiones en distintos puntos y garantizaba un instructor certificado por la Asociación Mundial de Buceadores. Ese detalle les dio confianza, por lo que decidieron contratar el servicio.El día de la tragediaEl 6 de octubre de 2025, Alejandro, Judy y su hija llegaron a las playas de Santa Marta. Decidieron que la práctica de buceo sería el primer día completo de su estadía.Al día siguiente llegaron a las instalaciones de Barracuda, donde fueron recibidos por el administrador, Santiago, quien, según Alejandro, tenía acento argentino. Minutos después llegó el instructor Fernando Enrique Waldron, quien se encargó de guiarlos junto a otra turista.“La charla de la capacitación fue muy mínima. Pasados unos minutos, ya nos hace entrega del equipo y salimos hacia la embarcación”, afirmó. Aunque la primera inmersión se desarrolló sin contratiempos, Alejandro aseguró que notó una actitud inquietante por parte del instructor: “Estaba preocupado por la señorita que estaba con nosotros, quería impactarla y al momento de hacer eso nos dejaba a nosotros al lado”.Cerca de las 10 de la mañana comenzó la segunda inmersión. Pero cuando llegó el momento de regresar a la superficie, ocurrió la tragedia. Alejandro y su hija subieron, esperando ver a su esposa. Al salir a la superficie, Judy Milena no estaba.Falta de protocolos y elementos de emergenciaAlejandro reaccionó pidiendo inmediatamente al instructor que ingresara a buscarla. Sin embargo, el instructor se rehusó. “Él me decía: ‘Tranquilo, Alejandro, que ella ya va a salir’”. Según su testimonio, tuvieron que pasar casi 20 minutos antes de que el instructor encontrara a su esposa y la sacara a la superficie.“Empieza a hacer el proceso de reanimación, pero lo curioso es que no lo hicieron ellos, los de la escuela de buceo, lo hizo un extranjero”, reveló.En medio del desespero, Alejandro se percató de la falta de preparación para atender la emergencia. “No tenían botiquín, no tenían máscara”. Aunque Judy Milena reaccionaba y le salía mucha agua, los elementos necesarios para la atención médica no estaban disponibles.“Yo le decía: ‘Por favor, llamen para que esté una ambulancia pendiente. La embarcación tenía un radio, pero él nunca utilizó eso. No sé si no le servía”, agregó.Cuando lograron llegar a la playa de Taganga, aseguró que no había personal para socorrerlos. “Nos dejaron totalmente solos. Lo único que le importó al señor fue cobrarnos. Nada más”, dijo.Judy fue trasladada al hospital, sin embargo, el médico que la atendió confirmó que había llegado sin signos vitales. Al parecer, la mujer habría fallecido por un presunto ahogamiento.¿Qué respondió la agencia señalada?Alejandro Calambas responsabilizó directamente a la compañía y al instructor “por no tener los protocolos para salvaguardar la vida de una persona y directamente al instructor Fernando, que omitió las voces de auxilio que yo le solicité en repetidas ocasiones”.Séptimo Día buscó al administrador de Barracuda Dive Center para conocer su versión sobre la tragedia, sin embargo, la empresa se negó a entregar declaraciones. Finalmente, señalaron que van a esperar a que las autoridades determinen si hubo o no responsabilidad por parte de la compañía o del instructor de buceo.La instructora de buceo Katherine Marroquín, con más de 10 años de experiencia, explicó que “todos los instructores Dive Masters y capitanes de todas las embarcaciones están con capacitaciones de primeros auxilios. Todos los botes de buceo deben tener unidad de oxígeno, botiquín y radio”.Según Marroquín, consideró inaceptable que pasen cerca de 20 minutos para encontrar a alguien sin llamar a emergencias. En su opinión, el tiempo de reacción fue mucho y los protocolos de emergencia deben activarse inmediatamente.Mientras las autoridades avanzan en la investigación, Alejandro expresó: “Le prometo a mi esposa que voy a estar ahí, incondicional con mi hija y luchando por el amor que nos tenemos como familia”.
Las autoridades en Santa Marta condenaron a Yenni Higuera Casallas, una mujer que deberá pagar 36 años de cárcel por el homicidio de su propio hijo, un niño de tan solo 15 meses de nacido, identificado como Samuel Guerrero. En este caso la Policía y la Fiscalía General de la Nación comprobaron que la mujer llegó desde la ciudad de Bogotá con su pequeño hijo y en las playas de Buritaca lo terminó ahogando. Los hechos ocurrieron el 3 de abril de 2022.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)En junio de 2022, la mujer fue capturada por las autoridades pero dejada en libertad en junio de 2024 a pesar de las contundentes pruebas en su contra. Desde entonces, Yenni Higuera se encuentra prófuga de la justicia, pues quedó libre por vencimiento de términos.Videos de cámaras de seguridad mostraron el momento en que Yenni Higuera llegó junto con su bebé a un establecimiento público en Santa Marta. Desde entonces, el papá del pequeño denunció la desaparición del niño.En el primer video que fue grabado al mediodía del viernes primero de abril en la zona de restaurantes de las playas de Buritaca puede verse a la mamá de Samuel sacando al niño de un taxi luego la misma cámara muestra como la madre del niño lo transporta en el coche que tiene las mismas características del que fue encontrado al lado del pequeño cuerpo sin vida el lunes 4 de abril. Esta fue la última vez que el pequeño Samuel fue visto con vida.Posteriormente, la mujer fue ubicada en una clínica de reposo en Santa Marta y el 19 de abril fue vista en la ciudad de Bogotá, específicamente en la localidad de Kennedy, donde vivía con sus padres. Para esos días, las autoridades ya habían encontrado el cuerpo sin vida del bebé en la playa de Buritaca. Tras las pruebas forenses, las autoridades identificaron al bebé.En junio de 2025, un juez emitió un sentido de fallo condenatorio en contra de esta persona y emitió una orden de captura para que responda por estos hechos. La justicia determinó que Higuera “actuó con plena intensión de quitarle la vida a su hijo”.Edwin Guerrero, papá de Samuel Guerrero, continúa exigiendo justicia en este caso y espera que las autoridades ubiquen lo más pronto posible a Yenni Higuera para que pague por su crimen.¿Cómo denunciar maltrato infantil?El maltrato infantil, que incluye agresiones físicas, psicológicas, negligencia, explotación o abuso sexual, debe ser reportado de manera inmediata para proteger la vida e integridad de los niños, niñas y adolescentes. En Colombia, la persona que tenga conocimiento de un caso puede acudir a diferentes mecanismos. El más directo es la Línea 141 del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), un servicio gratuito y nacional atendido por profesionales en psicología, derecho y trabajo social, quienes activan la ruta de protección y coordinan con las autoridades competentes.Otra alternativa es realizar la denuncia a través de la plataforma www.teprotejo.org, que permite reportar de forma anónima situaciones de violencia, abuso o explotación contra menores. Asimismo, se puede acudir a las comisarías de familia, defensorías del pueblo, fiscalías locales o estaciones de policía, donde se reciben las denuncias y se inicia el proceso judicial correspondiente.Es importante destacar que la denuncia puede ser presentada por cualquier persona: familiares, vecinos, docentes o incluso desconocidos que presencien o sospechen un caso. No se requiere prueba plena, basta con la sospecha razonable para activar la investigación. El objetivo es garantizar la protección inmediata del menor y evitar que el maltrato continúe.Denunciar el maltrato infantil es un acto de responsabilidad social y legal. Las herramientas disponibles, como la Línea 141, la plataforma Te Protejo y las autoridades competentes, aseguran que cada caso sea atendido con urgencia. Al hacerlo, la ciudadanía contribuye a salvaguardar los derechos fundamentales de los niños y a construir un entorno más seguro y digno para ellos.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
Las autoridades en Santa Marta reportaronen las últimas horas la muerte de un hombre, identificado como Andrés Fernando Bello, de 36 años y oriundo de Boyacá, quien fue hallado sin vida en inmediaciones del Parque Tayrona. De acuerdo con primeras versiones, el hombre, quien trabajaba en un hostal de la zona, falleció por inmersión.Andrés, quien trabajaba como guarda de seguridad, finalizó su jornada laboral y se fue al mar para descansar. Al parecer, el hombre de 36 años se adentró varios metros y minutos después fue visto flotando y sin vida.Testigos de la zona indicaron que el cuerpo sin vida de Andrés fue arrastrado por las olas y cuando algunos ciudadanos notaron que no se movía fueron a brindarle ayuda. Cuando llegaron a auxiliarlo, el joven ya estaba sin signos vitales.Unidades del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación llegaron hasta el lugar para hacer el levantamiento del cuerpo sin vida y comenzar las investigaciones para determinar las causas de su muerte.De acuerdo con el medio Hoy Diario del Magdalena, Andrés era padre de tres menores de edad y vivía en el sector conocido como La Aguacatera, ubicado en la vía que conecta a Santa Marta con Riohacha, La Guajira.Precauciones para prevenir accidentes en el marAntes de ingresar al mar, es fundamental conocer las condiciones del lugar. Se recomienda observar las banderas de seguridad: la roja indica prohibición, la amarilla advierte precaución y la verde señala que es seguro. En caso de que haya salvavidas, se aconseja preguntar por las zonas más seguras y evitar entrar solo; siempre es mejor nadar acompañado y avisar dónde se estará. Además, si la persona se siente cansada o ha consumido alcohol, no debe ingresar al agua.Una vez dentro del mar, es importante mantener la calma y evitar el pánico, ya que esto aumenta el riesgo de ahogamiento. No se debe alejar demasiado de la orilla y conviene permanecer en áreas donde se pueda hacer pie. También es necesario aprender a identificar las corrientes de resaca, que son flujos que arrastran hacia mar abierto. Si alguien queda atrapado en una corriente, no debe luchar contra ella; en lugar de eso, debe nadar paralelo a la costa hasta salir de la zona de arrastre.Para quienes no saben nadar bien o son niños, el uso de chaleco salvavidas es indispensable. Nunca se debe perder de vista a los menores, incluso en aguas poco profundas, y se recomienda no confiar en flotadores inflables, ya que no sustituyen la seguridad de un dispositivo adecuado.La clave está en la prevención, conocer el entorno, respetar las señales, mantener la calma y no asumir riesgos innecesarios. Estas medidas simples pueden marcar la diferencia entre disfrutar del mar y enfrentar una situación peligrosa.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
La detonación de un vehículo acondicionado con explosivos destruyó gran parte de la infraestructura del peaje El Bordo, en el departamento del Cauca, y obligó al cierre preventivo de la vía Panamericana durante la mañana de este lunes festivo, 12 de octubre. La explosión se registró en el sector de La Depresión, en jurisdicción del municipio de La Sierra, y generó afectaciones en la zona.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATADe acuerdo con la información preliminar, el hecho dejó daños en la infraestructura y se reportaron personas lesionadas, aunque las autoridades adelantan labores de verificación para establecer con precisión las consecuencias del atentado y determinar si hay más personas afectadas.Las imágenes que comenzaron a circular tras la detonación permiten dimensionar la magnitud de la explosión y los daños ocasionados en este punto de la carretera. Por ahora, los organismos de seguridad trabajan en el lugar para establecer las circunstancias en las que ocurrió el ataque.¿Qué se sabe del atentado en el peaje de El Bordo?Según la información entregada por el Ejército Nacional, tropas de la Brigada 29 atienden la situación en el sector del peaje de El Bordo, donde se habría perpetrado una acción terrorista con un vehículo acondicionado con explosivos, conocido como VIED.La institución atribuyó preliminarmente el ataque a integrantes del grupo armado organizado residual (GAO-r), estructura Carlos Patiño. Sin embargo, las circunstancias de la detonación continúan bajo verificación por parte de las autoridades. En su comunicación oficial, el Ejército informó que, hasta el momento del reporte, tres civiles habían resultado heridos. Asimismo, indicó que los soldados desplegados en la zona no presentaban afectaciones y mantenían el control del sector.Las unidades militares continúan en el lugar con apoyo de capacidades aéreas y personal especializado, en coordinación con la Policía Nacional, para revisar las condiciones de seguridad y establecer los detalles de lo ocurrido. El Ejército "rechaza este tipo de acciones, que ponen en grave riesgo a la población civil, y mantiene sus unidades desplegadas para fortalecer la seguridad en esta zona del departamento", concluyó Uno de los efectos inmediatos del atentado fue el cierre de la vía Panamericana en el sector afectado. La medida se adoptó mientras los organismos de seguridad inspeccionan el área y verifican si existen otros artefactos explosivos que puedan poner en peligro a quienes transitan por el corredor vial.El cierre genera afectaciones para la movilidad en una de las principales vías de transporte del Cauca, que conecta distintos municipios del departamento con otras zonas del suroccidente colombiano. La situación se presenta, además, durante un puente festivo, periodo en el que aumenta el desplazamiento de viajeros por carretera.NOTICIA EN DESARROLLO
En el inicio del segundo tiempo entre América y Medellín se dio una acción que generó polémica, por la decisión del árbitro central José Ortiz.El defensor del DIM, Joaquín Varela le habría cometido una falta dentro del área a Yani Quintero, lo que hizo que el juez pitara de inmediato un penalti a favor de los ‘escarlatas’.Sin embargo, hubo llamado del VAR, del que estaba encargado Nicolás Gallo, y tras la revisión de José Ortiz, el árbitro central decidió cambiar su decisión inicial y no dar la pena máxima.Esto generó polémica y opiniones distintas sobre lo ocurrido en esta acción, en la que para algunos si hay imprudencia e infracción de Varela sobre Quintero, mientras que otros mencionan que no alcanza a impactarlo para que cayera dentro del área.Acá la polémica por penalti no pitado en América vs Medellín:
Conseguir trabajo después de los 50 años puede ser un reto para quienes buscan una nueva oportunidad laboral o quieren retomar su vida profesional. Por eso, durante la Megaferia de Empleo que se realizará el próximo 15 de octubre de 2026 en Corferias, habrá un espacio dirigido a esta población.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATASe trata de ‘Talento +50’, una iniciativa de la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico (SDDE) que busca acercar a las personas mayores de 50 años a nuevas oportunidades de trabajo. Allí podrán recibir orientación para la búsqueda de empleo, fortalecer sus habilidades y conocer alternativas de formación gratuita para actualizar sus conocimientos.La iniciativa busca que la edad no sea una barrera para acceder al mercado laboral y que las empresas también tengan en cuenta la experiencia de quienes llevan años desempeñándose en diferentes áreas.La feria tendrá 18.000 vacantes de empleo: ¿cómo prepararse?La jornada no estará dirigida únicamente a las personas mayores de 50 años. En total, la Megaferia de Empleo ofrecerá más de 18.000 vacantes en diferentes sectores económicos, con oportunidades para quienes están buscando trabajo en Bogotá.Antes de asistir, es importante revisar las ofertas disponibles y conocer los perfiles que buscan las empresas participantes. Esto permite identificar las vacantes que se ajustan a la experiencia y los conocimientos de cada persona.También se recomienda llevar la hoja de vida actualizada y tener claros los datos de contacto, la formación académica y la experiencia laboral. Así, los asistentes podrán presentar su perfil de manera organizada durante la jornada.¿Dónde inscribirse y cuáles son los puntos de atención en Bogotá?Quienes estén interesados en participar pueden consultar los canales oficiales de la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico para conocer las condiciones de inscripción y los detalles de la jornada.Entre las opciones de atención se encuentra el canal oficial de WhatsApp de Empleo en Bogotá, desde el cual se puede consultar información sobre las oportunidades laborales y el proceso de registro.Además, las personas que necesiten orientación presencial pueden acudir a los siguientes puntos de atención en la ciudad:Usaquén: calle 165 # 7-38.Ciudad Bolívar: calle 68D bis A sur # 49F-70.San Cristóbal: avenida Primero de Mayo # 01-40 sur.Rafael Uribe Uribe: calle 32 sur # 23-62.Kennedy: transversal 78K # 41A-04 sur.Se recomienda verificar los horarios de atención y los requisitos antes de desplazarse a cualquiera de estos lugares.La experiencia laboral también cuentaEl espacio ‘Talento +50’ busca acercar a las personas mayores de 50 años a las ofertas de trabajo y a los procesos de formación que pueden ayudarlas a actualizar sus perfiles.Para quienes llevan tiempo buscando empleo, estas jornadas son una oportunidad para conocer qué están solicitando las empresas y qué habilidades pueden fortalecer para responder a las necesidades del mercado laboral.La jornada reunirá ofertas de diferentes sectores y contará con un espacio específico para el talento senior, con el propósito de facilitar el acceso a nuevas oportunidades laborales en Bogotá.ESCRITO POR DANNA SOFÍA SUÁREZ GDSSUAREZ@CARACOLTV.COM.CO
Corea del Norte disparó varios misiles balísticos hacia el mar de Japón, según informó el Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur. El Ejército surcoreano indicó que detectó los lanzamientos desde la zona de Pyongyang y anunció que reforzó la vigilancia ante la posibilidad de nuevas pruebas militares.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATA«Nuestras fuerzas armadas detectaron alrededor de las 09:20 (00:20 GMT) varios misiles balísticos lanzados desde la zona de Pyongyang hacia el Mar del Este», señaló el Estado Mayor Conjunto en un comunicado, en referencia a la masa de agua también conocida como mar de Japón.En el mismo pronunciamiento, las autoridades militares surcoreanas indicaron que mantienen la vigilancia y el seguimiento de la actividad militar norcoreana.«Nuestras fuerzas armadas han intensificado la vigilancia y el control ante posibles lanzamientos adicionales», añadieron.El lanzamiento se suma a las recientes pruebas de armamento realizadas por Pyongyang y Seúl, en un contexto de tensiones entre los dos países, que permanecen técnicamente en guerra desde el conflicto de 1950 a 1953, concluido con un armisticio y no con un tratado de paz.Corea del Norte había probado un misil con inteligencia artificialA principios de octubre, Corea del Norte anunció una prueba de un misil balístico que, según sus propias declaraciones, incorporaba tecnología de inteligencia artificial y podía modificar su trayectoria de vuelo a baja altitud.El lanzamiento tuvo lugar el 3 de octubre. En esa ocasión, Kim Yo Jong, hermana del líder norcoreano Kim Jong Un y una de las figuras influyentes del Gobierno, afirmó que el misil tenía capacidad para cambiar su órbita durante el vuelo.«Es capaz de cambiar su órbita de vuelo a baja altitud y se le ha incorporado inteligencia artificial», declaró Kim Yo Jong en ese momento.Corea del Sur también realizó pruebas de armamentoDías después de la prueba norcoreana, Corea del Sur anunció el ensayo exitoso de su primer vehículo hipersónico de planeo de fabricación nacional, conocido como HGV por sus siglas en inglés.Este tipo de arma es transportado hacia las capas superiores de la atmósfera mediante cohetes propulsores o misiles balísticos y, posteriormente, planea hacia su objetivo.La oficina presidencial surcoreana aseguró que el desarrollo representa una nueva capacidad militar para responder a las amenazas en la región.El Gobierno afirmó que el vehículo ofrece «una nueva capacidad de disuasión capaz de atacar objetivos clave dentro del entorno operativo de la península coreana».Las tensiones en la Zona DesmilitarizadaLa situación también se desarrolla en medio de las tensiones en la Zona Desmilitarizada, conocida como DMZ, que separa a Corea del Norte y Corea del Sur desde el armisticio de 1953.Las relaciones entre ambos países se han deteriorado después de que tres soldados surcoreanos resultaran heridos por la detonación de dos minas terrestres en el sector de la zona controlado por Seúl.Una investigación conjunta de Corea del Sur y Naciones Unidas señaló que las minas habrían sido instaladas por Corea del Norte más de un año antes del incidente. Pyongyang rechazó las acusaciones.AFPEDITADO POR DANNA SOFÍA SUÁREZ G
No hay familia dominicana que no cargue en su piel, en su memoria o en su historia familiar con una cicatriz física o psicológica de los 31 años que duró la era Trujillo. Blasimiro Mena Capellán es diácono de la parroquia San Pablo Apóstol, en la capital dominicana. El templo fue construido sobre las cicatrices que dejó La 40, una prisión de muerte durante la dictadura.La cárcel aparece a lo largo de La fiesta del Chivo. "Esa cárcel terrible, la 40, esa que Balaguer derribó, donde ahora hay una iglesia", relata Vargas Llosa. María Velázquez es una colaboradora permanente del templo. Con ella recorrimos los sótanos, hoy convertidos en espacios de enfermería de la escuela parroquial. De sótanos de tortura pasaron a ser cuartos médicos."Bueno, me cuentan... En ese lado de ahí era que tiraban a los muertos. Cuando yo vine aquí encontré allí la silla eléctrica. Después, eso porque la depositaron en el Museo del Hombre", contó la mujer.Cárceles de tortura como La 40, cuya réplica se encuentra en el Museo Memorial de la Resistencia Dominicana, eran utilizadas por Trujillo para que todos supieran a qué atenerse si pretendían traicionarlo. Así lo cuenta la ficción de la novela: "Él conocía a los traidores, los husmeaba antes de que supieran que iban a traicionar. Por eso estaba todavía vivo y tanto Judas se pudría en la 40, La Victoria, en Isla Beata, en las barrigas de los tiburones o engordaba a los gusanos de la tierra dominicana".Laura Pérez, codirectora del Museo Memorial de la Resistencia Dominicana, cuenta una historia que, aunque no hace parte de la novela, permite acercarse a ese pasado. "Esa foto es en la silla eléctrica. Esas fotos son de los expedicionarios del 59, los expedicionarios del 14 de Junio de Constanza, Maimón y Estero Hondo. Ellos buscaron un fotógrafo, que era fotógrafo de pasaporte, de la Dirección de Pasaportes, y lo llevaron a tomar esas fotos. Obviamente, ese fotógrafo quedó tan impactado que le pasó las fotos a su hermano, que era piloto de Dominicana de Aviación. Su hermano las sacó del país y, a raíz de eso, se conocieron en el extranjero y debido a eso vino la OEA. El fotógrafo y su hermano piloto al día de hoy están desaparecidos", contó Pérez.La sociedad estaba sometida al miedo. De joven, Blasimiro lo vivió lejos de la capital. "En todas partes, en la ciudad y en los campos, incluso hasta en los campos más remotos, todo el que tenía una cuenta de tierra, una cuenta de res y una cuenta de cualquier cosa, en todas las unidades había un alcalde, pues iba y le decía: tenían que tener un letrero para ponerlo en la sala que decía: 'En esta casa Trujillo es el jefe', y eso era obligatorio", dijo.En la realidad histórica y en la ficción de la novela, el dictador contaba con un servicio secreto liderado por el coronel Johnny Abbes, quien fue una figura real del aparato represivo del régimen. "El coronel puede ser un demonio, pero al jefe le sirve. Todo lo malo se le atribuye a él y a Trujillo solo lo bueno", se lee en el libro.El sacerdote argentino Armando Masín lleva dos años al frente de la comunidad y, después de escuchar numerosas historias sobre La 40, tiene dos lecturas sobre lo que significó la construcción del templo pocos años después de la caída del dictador."Uno, al destruir un espacio que fue tan significativo por la crueldad que significó y al no dejar rastros prácticamente de aquello, podría ser eso, como que acá no pasó nada, hay que tapar todo, y eso es una visión bastante peligrosa de la historia. Por otro lado, podríamos mirar desde una visión un poco más positiva, decir: bueno, donde hubo tanto dolor, tanto sufrimiento, que surja un centro donde se genere vida, donde se proyecte vida, donde se proyecte esperanza, como es la iglesia, una escuela, un dispensario, también puede ser esa lectura que podemos hacer", explicó el sacerdote.Trujillo: el poder sobre las propiedades y la vida de los dominicanosCon la estrategia del miedo, Trujillo se apoderó del país. Todo era de él y de su familia. Laura Pérez explica cómo funcionaba la presión sobre los propietarios de tierras y negocios."Le decían al dueño de lo que fuera, de una tierra, de una fábrica, del negocio que fuera, que a Trujillo le interesaba. Los acólitos, el círculo de Trujillo, se acercaban y le decían al propietario, que generalmente era un hombre, obviamente por la época y demás, le decían: 'Trujillo la quiere, le damos tanto'. Siempre era una cantidad muy inferior a lo que podría valer el bien que fuera. Y la persona le decía: 'No, imposible, o sea, con esto vive mi familia, yo no lo puedo dar tan barato'. Y le decían: 'No se preocupe, que no hay problema. Las viudas siempre venden más barato'", contó Pérez.En la novela, Vargas Llosa pone a hablar a Trujillo sobre su obra y desde su ego:"Si esas empresas no fueran de la familia Trujillo, esos puestos de trabajo no existirían y la República Dominicana sería el paísito africano que era cuando me lo eché al hombro"."Trujillo era dueño de la única fábrica de zapatos del país, la única fábrica de pintura. Era dueño de casi toda la producción del azúcar. Era dueño de prácticamente todo y todo lo que empezaba a producir un poco él lo adquiría por las buenas o por las malas", añadió la codirectora del museo.Trujillo era dueño y señor de la vida, la muerte y hasta la dignidad de los dominicanos. También sabía utilizar los favores del poder para obtener lealtades.José Miguel Cordero recuerda las historias que le contaba su padre sobre las relaciones del dictador con mujeres jóvenes y los beneficios que recibían algunas familias."Eran historias de esa época. Que supuestamente las mismas autoridades le buscaban jovencitas, que incluso había padres que se prestaban para entregar a su jovencita para cuando él terminara sus reuniones, presentársela. Esas son historias que se contaban. Incluso, supuestamente, cuando él se iba con esa jovencita, le construía una casa y al papá le daba unas prebendas, como tierras y cosas así", contó Cordero.En la ficción de la novela, no solo los más pobres entregaban a sus hijas al dictador. También lo hacían algunos personajes de la élite. La escritora Carmen Imbert recuerda la controversia que generó la historia de un senador que entregó a su hija para recuperar el afecto perdido del gobernante."Las élites tenían otra relación con... Y esa ofrenda de las vírgenes durante la tiranía involucró a las élites dominicanas y fue el episodio más controversial y más conflictivo de La fiesta del Chivo", enfatizó Imbert. Urania, la joven de la novela, es un personaje de ficción que se mueve entre figuras y circunstancias históricas."Urania es muchas personas. En Urania están muchas vírgenes. En Urania están muchas jóvenes que hoy son ya señoras seniles, que participaron, no por ellas, las llevaban sus padres, y eso nunca ha querido hablarse con esta crudeza que te lo estoy diciendo", añadió la escritora. Los personajes que rodean a Urania son ficticios. Así lo explican Lourdes y José Israel, guías de Vargas Llosa en República Dominicana."Todo lo de Urania es casi ficción", dijo Lourdes. José Israel, por su parte, aseguró que "es parte también de la doblez de la oligarquía dominicana, que al mismo tiempo que le entrega la hija a Trujillo (...) se queja de ser víctima de Trujillo".Entre los menos favorecidos, Trujillo se presentaba como padrino y protector. Por eso lo llamaban el benefactor."Trabar una relación de compadrazgo con un campesino, con un obrero, con un artesano, con un comerciante era asegurarse la lealtad de ese pobre hombre, de esa pobre mujer, a los que luego del bautizo abrazaba y regalaba 2.000 pesos", escribió Vargas Llosa.Imbert asegura que "en esa época había un campesino... Había una clase rural que ahora no existe. Él era el protector, el amo, el guía, el dios, el que daba zapatos, el que daba comida, el que daba desayuno"."Dios y Trujillo", escribió alguna vez Joaquín Balaguer, el hombre que lo acompañó durante tres décadas en el poder y que era presidente cuando el dictador fue asesinado.José Guerrero, director del Museo de Historia y Geografía, explica esa relación entre la figura del gobernante y la religión. "Balaguer trata de mostrar que el país estuvo solo bajo las manos de Dios hasta que llegó Trujillo", señala Guerrero.La afirmación la hace en el salón donde se exhibe el carro en el que se movilizaba Balaguer durante sus años en el poder, tanto en la era Trujillo como después de la muerte del dictador. "Ya no estar bajo la mano de Dios, sino que Trujillo era el Dios en la tierra", añadió Guerrero.Por eso, todo debía ser rebautizado, empezando por la capital, Santo Domingo, que, con la anuencia de un Congreso que operaba como manada, pasó a llamarse Ciudad Trujillo.Las hermanas Mirabal: el crimen que marcó la historia de la dictaduraEl dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo destruyó familias enteras durante su largo periodo de poder, pero uno de los crímenes que tuvo mayores consecuencias políticas fue el asesinato de las hermanas Mirabal. Mercedes Reyes, la madre de Minerva, Patria y María Teresa, nunca volvió a sonreír."Nunca las recuerdo sonriendo. Quizás esa es tal vez la demostración más alta de, digamos, de lo que era ese dolor. Ella se vistió de negro y se vistió de luto para siempre. Nunca más se quitó el luto. Y a nosotros también nos vistió de luto cuando éramos pequeños. Esa era la tradición", contó Minou Tavárez Mirabal.Minou no había cumplido cuatro años cuando su madre, Minerva, fue asesinada el 25 de noviembre de 1960 junto con sus dos hermanas y Rufino de la Cruz, el conductor que las trasladaba de regreso a casa después de visitar a sus esposos presos en la ciudad de Puerto Plata."Esta era la entrada principal de la casa, o sea, del que venía a pie caminando. Y mi abuela, cuando a ellas las mataron, la cerró porque ellas salieron por ahí y mi abuela dijo que nunca más la iba a abrir hasta que ellas volvieran a vivir aquí", siguió relatando Minou Tavárez.Las Mirabal provocaban la ira del dictador por su participación en la lucha contra el régimen. Las tres estaban vinculadas al Movimiento 14 de Junio, aunque Patria no era integrante formal de la organización. "Patria no fue integrante del movimiento, pero en su casa se armaban las armas, se escondían", añadió su descendiente.Vargas Llosa escribió en su novela que "en plena operación de limpieza de esa organización subversiva en la que estaban tan activas las tres hermanas Mirabal y sus maridos, su solo recuerdo activaba la bilis del generalísimo".Los hechos que rodearon el asesinato de las hermanas tienen un lugar central en La fiesta del Chivo. Para escribir la novela, el autor peruano viajó a República Dominicana y conversó con personas cercanas a la historia. "Cuando vino en esa ocasión a escribir La fiesta del Chivo, se pasó varios meses aquí, así que nos reunimos muchas veces y vinimos aquí a Salcedo, estuvimos aquí con él y en la otra casa, en la casa natal en Ojo de Agua", dijo Minou.En la casa de la abuela, hoy convertida en la Casa Museo Hermanas Mirabal, se conserva el recuerdo de los días en que la familia vivió bajo vigilancia. Para Minou, uno de los recuerdos más antiguos de su vida está relacionado con la presencia de los agentes del Servicio de Inteligencia Militar."Yo recuerdo que los ventanales de la casa eran de vidrio transparente y nosotros estábamos pequeños aquí, y estábamos todos viviendo aquí porque ya les habían desbaratado sus casas. El calié era el vigilante, el del Servicio de Inteligencia Militar, y entonces andaban por aquí caminando toda la noche y se asomaban a mirar cuando tú estabas adentro. Eso yo lo recuerdo clarito y había que hablar bajito y caminar a oscuras para que no pudieran mirar para dentro. Y mi abuela dijo: 'No, cambiemos las ventanas', y se pusieron ventanas de madera".El acoso terminó en el asesinato de las hermanas y del conductor. El régimen presentó el caso ante la prensa como un accidente de carretera, pero esa versión no convenció a la población.Vargas Llosa escribió sobre la forma en que las autoridades intentaron explicar el crimen: "Aunque la justicia estableció que las hermanas y su chófer murieron en un accidente carretero, en el extranjero se presentaba como un asesinato político, ejecutado por el teniente Peña Rivera, jefe del SIM en Santiago al ocurrir la tragedia".Después del crimen, Peña Rivera recibió la casa y los terrenos de Patria Mirabal. En La fiesta del Chivo y en los relatos históricos sobre la dictadura, la concesión de esos bienes aparece como una muestra de los beneficios que podían recibir quienes actuaban al servicio del régimen."Los comités instalados por Estados Unidos seguían haciendo gran revuelo, exhibiendo aquella donación de tierras y de la casa de Patria Mirabal al teniente Peña Rivera como pago por el crimen", se lee en el libro.Minou Tavárez recuerda lo que ocurrió después con la propiedad. "Llegó a hacer una fiesta ahí y después el rechazo era tan grande que no se atrevió y entonces desbarató la casa, se llevó toda la madera para Santiago, le hizo una casa en Santiago a una amante que él tenía allá y cuando vino la caída de Trujillo, la gente salió a las calles y quemó esa casa que había sido hecha con la madera de la casa de Patria, como rechazo a los asesinos", relató.Minerva Mirabal y la resistencia contra TrujilloLa muerte de Minerva, cuyo nombre revolucionario era Mariposa, afectó a los opositores del régimen y reforzó la decisión de algunos conspiradores de participar en el plan para asesinar al dictador.Antonio Imbert, uno de los hombres que participó en la conspiración contra Trujillo, le contó a Vargas Llosa sus impresiones sobre Minerva. "Tony Imbert se dijo, después del asesinato, que hasta conocer a Minerva Mirabal nunca le pasó por la cabeza que una mujer pudiera entregarse a cosas tan viriles como preparar una revolución. Sus convicciones tan firmes y su elocuencia daban a sus palabras una fuerza contagiosa", escribió el autor peruano.La historia de Minerva ocupa un lugar central en la casa museo, que en 2026 conmemora los 100 años de su nacimiento. "Era muy valiente. Ella era muy... bueno, lo enfrentó directamente al tirano. Le decían: 'Minerva, te va a matar', porque había matado miles y miles de dominicanos. Y ella decía: 'Si me mata, yo sacaré los brazos de la tumba y seré más fuerte'", agregó su hija.Después del asesinato de las tres hermanas, Dedé, la única que sobrevivió, asumió la crianza de nueve hijos: los tres suyos y los seis de sus hermanas.Minou explica el significado de esa decisión para la familia: "El gesto de amor inmenso que significa asumir de pronto una casa de tres a una inmensa de nueve y criarnos a todos para que, junto con mi abuela, esa tragedia, como decía mi abuela, no nos hiciera daño. Además, mi abuela siempre decía: 'A ustedes les mataron sus madres, ustedes son hermanos y hermanas'. Por eso nosotros decimos que somos hermanos primos, no primos hermanos".Dedé nunca dejó de contar la historia de sus hermanas. La casa museo conserva los espacios en los que vivieron y objetos que permiten reconstruir sus vidas antes del crimen.Patria dormía en la misma habitación de su abuela y tenía un bebé de poco más de un año cuando fue asesinada. En el cuarto de Minerva se encuentran los símbolos del movimiento al que pertenecía, una fotografía de su boda con Manolo Tavárez y el diploma que el régimen intentó negarle.La habitación de María Teresa conserva una trenza que Dedé cortó cuando fue a recoger los cadáveres de sus hermanas. También permanecen objetos recuperados en el lugar del crimen."A ellas las mataron a palos, pero Trujillo lo que hacía era simular después que las mataban, los montaban en el vehículo y simulaban un accidente, y así lo reportaron, pero nadie lo creyó en el país. Entonces esas cosas se recuperaron: las carteras que ellas llevaban cuando regresaban de la cárcel, las carteras, esos zapatos, unos poemas que llevaba mi mamá, las cosas de Patria, y están aquí", dijo Minou mientras señalaba las pertenencias expuestas en el museo.En Ojo de Agua, la casa donde nacieron las cuatro hermanas, un monumento les rinde homenaje. A un costado se conservan los restos del Jeep Land Rover en el que se movilizaban, otro elemento que recuerda los hechos del 25 de noviembre de 1960.La novela y la memoria de una sociedad frente a la dictaduraEl asesinato de las hermanas Mirabal marcó la vida de Antonio Imbert y reforzó su decisión de participar en el plan para acabar con Trujillo. En la novela, Vargas Llosa reconstruye el dolor que le produjo conocer el crimen."El 25 de noviembre de 1960, Imbert sintió aquel aguijón en el pecho, inevitable cada vez que recordaba el lúgubre día: el asesinato de las tres hermanas, Minerva, Patria y María Teresa Mirabal, y del chófer que las conducía (...) En la cumbre, en lo alto de la Cordillera Septentrional, cuando regresaban de visitar a los maridos de Minerva y María Teresa, encarcelados en la fortaleza de Puerto Plata", escribió el autor.La novela generó controversia en la sociedad dominicana, especialmente entre sectores de las élites que habían mantenido relaciones con el régimen. Para Minou Tavárez, la obra de Vargas Llosa llevó a revisar responsabilidades que durante años permanecieron fuera de la discusión pública."Cuando aparece alguien así, con esa capacidad quirúrgica de meter el bisturí a donde hay que ponerlo, te obliga a verte por dentro, te obliga a mirarte con otros ojos que la comodidad de la cotidianidad no te permite hacer. Eso fue lo que ocurrió con la novela", afirmó.Sin embargo, Tavárez también cuestiona la interpretación que hace Vargas Llosa de Joaquín Balaguer, quien ejercía la presidencia cuando Trujillo fue asesinado.En el libro se lee: "Habían pasado apenas cinco semanas de la muerte del generalísimo y los cambios eran considerables. Joaquín Balaguer no podía quejarse. En ese tiempo brevísimo de presidente pelele, un don nadie pasó a ser el auténtico jefe de Estado, cargo que reconocían tirios y troyanos y sobre todo los Estados Unidos". Para Minou, Vargas Llosa termina siendo demasiado generoso con la figura de Balaguer.La historia de Rafael Leónidas Trujillo y la de otros dictadores latinoamericanos forma parte del pasado, pero las advertencias sobre el autoritarismo continúan presentes en el debate público. "Lo terrible para mí en este momento es ver cómo la humanidad está así, poquito a poco caminando hacia esos nuevos totalitarismos, a donde se amenaza con darle de baja a alguien porque protesta o porque no está de acuerdo", aseguró Tavárez.También afirmó que "son las modernas tiranías disfrazadas de democracia y la democracia se ha quedado en una promesa que ha sido incumplida hasta ahora".Durante la era Trujillo, gran parte de la sociedad dominicana se acomodó del lado de quienes obedecían y no de quienes cuestionaban el poder. Las hermanas Mirabal rompieron esa dinámica y pagaron con sus vidas su participación en la resistencia.Sus historias, preservadas por sus familiares, los museos y los testimonios que alimentaron La fiesta del Chivo, permiten comprender las consecuencias de una dictadura que extendió el miedo a las cárceles, las propiedades, los hogares y las relaciones personales. Mantener viva esa memoria también significa reconocer a quienes se opusieron al régimen y recordar los hechos que marcaron la historia dominicana.NOTICIAS CARACOL