En un diálogo conducido por la médica y editora de la sección de salud de Noticias Caracol, Fernanda Hernández, el presidente de la Asociación Colombiana de Psiquiatría, el doctor Diego Vargas, abordó el impacto que genera utilizar la salud mental para descalificar la idoneidad profesional, ética y moral de una persona. A través de un pronunciamiento oficial, el vocero del gremio hizo un llamado urgente hacia el uso responsable del lenguaje, la protección de la reserva médica y el fin de los prejuicios que obstaculizan la búsqueda de ayuda profesional en el país.
Frente al cuestionamiento de si padecer una condición médica en el ámbito psiquiátrico invalida laboralmente a alguien, el presidente de la agremiación fue enfático al señalar que una afectación de esta índole no es bajo ninguna circunstancia sinónimo de incompetencia. Según explicó el especialista, la situación de un paciente psiquiátrico debe equipararse con la de cualquier otra persona que padece una patología crónica.
"Cuando pensamos en una persona con una diabetes o con una hipertensión arterial, es una persona que puede trabajar sin ningún inconveniente cuando mantiene sus controles, cuando tiene su tratamiento y cuando asiste y tiene en cuenta todas las indicaciones médicas. Aquí sucede absolutamente lo mismo" , sostuvo el doctor Diego Vargas. El representante de los psiquiatras en Colombia recalcó que existen múltiples profesionales, académicos y trabajadores en diversos sectores con un diagnóstico de salud mental que desempeñan sus funciones diarias sin ninguna dificultad. Esto ocurre cuando atienden sus esquemas de seguimiento médico y se encuentran clínicamente estables, por lo que padecer una enfermedad de este tipo no debe ser motivo de rechazo social ni un argumento para considerar a alguien inapto. Asimismo, precisó que una persona con tratamiento y seguimiento adecuado tiene plenas facultades para ejercer cualquier tipo de responsabilidad, incluso la de ocupar un alto cargo laboral.
El estigma y las etiquetas: las principales barreras para buscar ayuda médica
Durante la entrevista en Noticias Caracol, se advirtió sobre el uso recurrente de expresiones discriminatorias en el lenguaje cotidiano y en el debate público. Términos como paciente psiquiátrico empleados de forma despectiva, o la etiqueta coloquial loco, son utilizados frecuentemente para inferiorizar, desestimar y poner en duda la integridad y las capacidades individuales. El doctor Vargas aclaró que la palabra "loco" no constituye bajo ningún parámetro un término médico.
Esta constante estigmatización trae consecuencias directas en la población. El vocero gremial reveló una cifra preocupante sobre cómo el señalamiento juzgador frena la atención oportuna. Siete de cada diez personas que requieren o desean buscar atención en salud mental no acuden a una consulta médica únicamente por el temor al juzgamiento y al rechazo social.
El presidente de la agremiación enfatizó que el estigma social representa hoy en día la mayor barrera de acceso para quienes necesitan acompañamiento médico ante situaciones que impactan su bienestar emocional. Por esta razón, defender y proteger los derechos de los pacientes es un deber colectivo que impacta a miles de personas que conviven con alguna condición clínica.
Respecto a trastornos frecuentes como la depresión y la ansiedad, el presidente de la Asociación Colombiana de Psiquiatría desmitificó los esquemas de atención. Aclaró que padecer estas condiciones no implica obligatoriamente que la persona deba atravesar una hospitalización ni mantenerse incapacitada de manera prolongada.
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El doctor Diego Vargas subrayó la dimensión epidemiológica de estas afecciones, señalando que en el panorama global actual la depresión se ha consolidado como la primera causa de enfermedad en la población general, superando a las patologías cardiovasculares y oncológicas. No obstante, aclaró que es una condición tratable. Si bien cada caso presenta una severidad distinta y requiere abordajes individualizados —donde incluso no siempre es indispensable el uso de medicamentos—, la atención combinada de psiquiatría y psicología permite en muchos casos procesos de recuperación rápidos. De esta manera, el paciente puede retornar a sus actividades cotidianas y laborales a corto plazo y con total plenitud.
A su vez, frente a las dudas del ámbito contractual, el profesional dejó en claro que presentar una condición de salud mental no constituye de ninguna manera un criterio para despedir a un empleado. Al igual que quien sufre un infarto o padece de diabetes, el trabajador tiene pleno derecho a recibir tratamiento, recuperarse y reincorporarse a sus labores.
La reserva médica como derecho y el impacto del maltrato laboral
Otro de los puntos cruciales abordados durante la transmisión fue el derecho fundamental a la confidencialidad. El vocero de la asociación recordó que la historia clínica es un documento médico-legal de carácter privado y de propiedad exclusiva del paciente. La legislación colombiana vigente estipula que la divulgación de este tipo de información requiere de una autorización expresa del titular o de procedimientos específicos regulados por la ley, debiendo ser utilizada de manera estricta dentro de la rigurosidad científica y ética para el beneficio del paciente.
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Finalmente, sobre el impacto del entorno en el bienestar de los individuos, se analizó el rol que juegan factores como la violencia y el maltrato laboral. El doctor Vargas recalcó que ningún escenario debe dar cabida a la agresividad o la falta de respeto, pues estas conductas menoscaban la integridad humana. Desde la perspectiva clínica, las situaciones reiteradas de violencia o maltrato sí pueden constituirse como un factor de riesgo directo para el desarrollo o la aparición de trastornos como la depresión y la ansiedad en personas vulnerables.
Para concluir la entrevista, Noticias Caracol y la Asociación Colombiana de Psiquiatría reiteraron el mensaje central: la salud mental no puede ser instrumentalizada para desacreditar a ningún ciudadano. Comprenderla como una condición médica que exige acompañamiento respetuoso, empatía y la garantía plena de derechos es el camino para consolidar una sociedad incluyente.
Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.
MATEO MEDINA ESCOBAR
NOTICIAS CARACOL