La historia de la Virgen de Chiquinquirá, una de las principales devociones católicas en Colombia, está ligada a un nombre que aparece de forma recurrente en los relatos religiosos: María Ramos. Su presencia en el lugar donde ocurrió la renovación del lienzo en 1586 es uno de los elementos centrales que recoge la tradición documentada por portales como ACI Prensa.
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El relato no comienza con el momento del milagro, sino varios años antes, cuando una imagen de la Virgen del Rosario había sido elaborada y posteriormente olvidada en condiciones que marcaron el inicio de la historia.
Un lienzo deteriorado antes del milagro de 1586
De acuerdo con ACI Prensa, la imagen fue pintada en 1562 por Alonso de Narváez por encargo del encomendero Antonio de Santana. El cuadro representaba a la Virgen María con el Niño Jesús, acompañados por san Antonio de Padua y san Andrés. La pintura fue ubicada en una capilla en Suta, Boyacá, pero con el paso del tiempo empezó a deteriorarse debido a la humedad, las goteras y la exposición al ambiente.
Según esta misma fuente, el desgaste fue tal que el lienzo perdió sus formas y terminó siendo retirado del culto. Posteriormente fue trasladado a una vivienda en Chiquinquirá, donde permaneció relegado y en condiciones precarias. Ese deterioro es clave en la historia, ya que explica el contraste que luego marcaría el hecho considerado como milagroso.
La llegada de María Ramos a Chiquinquirá
El relato de ACI Prensa señala que en 1585 llegó a la zona María Ramos, una mujer de origen español que estaba vinculada a la familia de Antonio de Santana. Al instalarse en el lugar, encontró el lienzo en estado de deterioro. La imagen ya no era reconocible y había sido utilizada incluso con fines domésticos, como soporte para secar productos.
María Ramos decidió limpiar el espacio donde se encontraba la pintura y colocarla nuevamente en un sitio dentro de la capilla. Desde ese momento comenzó a dedicar tiempo a la oración frente al lienzo, pidiendo que la imagen pudiera volver a apreciarse. El testimonio recogido por este portal indica que Ramos pasaba largos periodos en ese lugar, lo que la ubica como una figura activa dentro de los acontecimientos que seguirían.
El momento de la renovación del lienzo
La tradición recogida por ACI Prensa ubica el hecho central el 26 de diciembre de 1586. Ese día, mientras María Ramos se encontraba cerca de la capilla, una mujer indígena llamada Isabel y su hijo observaron un cambio en la imagen. De acuerdo con los relatos, el lienzo comenzó a mostrar nuevamente sus formas y colores. Las crónicas señalan que, al regresar la mirada hacia el cuadro, los daños que tenía la tela habían desaparecido y la figura de la Virgen volvió a hacerse visible.
Este hecho fue interpretado como una renovación milagrosa del lienzo, ya que no hubo intervención humana que explicara la restauración. La escena fue presenciada por varias personas, lo que contribuyó a la difusión del acontecimiento en la región.
Después del evento de 1586, la información se extendió por la región de la Nueva Granada. De acuerdo con ACI Prensa, el hecho despertó la atención de comunidades cercanas que comenzaron a acudir al lugar para conocer la imagen. Con el paso del tiempo, el sitio donde se encontraba el lienzo se convirtió en un centro de peregrinación. La devoción creció y se consolidó como una de las prácticas religiosas más importantes del territorio.
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Este proceso llevó a que, en 1829, la Virgen de Chiquinquirá fuera proclamada patrona de Colombia por el papa Pío VII, consolidando su papel dentro de la Iglesia católica. La imagen permanece en la basílica de Chiquinquirá, donde cada año se realizan celebraciones el 9 de julio, fecha asociada a su festividad litúrgica.
Uno de los momentos más relevantes en tiempos recientes ocurrió el 3 de julio de 1986, cuando el papa Juan Pablo II llegó a la basílica de Chiquinquirá en el marco de su visita apostólica a Colombia. Esa visita hizo parte de un recorrido de siete días por el país, conocido como el viaje del “peregrino de paz”, durante el cual el pontífice estuvo en varias ciudades entre el 1 y el 7 de julio de 1986.
Virgen de Chiquinquirá inspiró nuevo festivo en Colombia
La historia de María Ramos y del lienzo renovado volvió a ser tema de interés nacional este año, tras la expedición de la Ley 2578, que creó un nuevo día festivo en honor a la Virgen de Chiquinquirá. La norma establece el 9 de julio como día festivo de carácter nacional y de obligatorio cumplimiento en Colombia. Para 2026, el día feriado será el lunes 13 de julio, lo que convertirá ese fin de semana como un nuevo puente.
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La ley también señala que esta decisión se enmarca en la conmemoración de los 440 años del milagro de la renovación de la imagen ocurrido en 1586.
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