El 31 de mayo de 2022 falleció en una prisión de Carolina del Norte, Estados Unidos, Gilberto Rodríguez Orejuela, conocido como 'El Ajedrecista'. Quien fuera el máximo líder del Cartel de Cali pasó sus últimos días alejado del poder y la riqueza que ostentó en las décadas de los 80 y 90, dedicando su tiempo casi exclusivamente al estudio de la historia, la filosofía y la redacción de sus memorias.Con su muerte terminó la vida de uno de los criminales más poderosos de Colombia. Mientras su organización llegó a controlar cerca del 80 % de la cocaína que entraba a Estados Unidos, en sus últimos años se refugió en los libros. Los Informantes habló con los profesores que lo acompañaron y que revelan una faceta poco conocida del excapo.Del control del narcotráfico a la disciplina académica en prisiónBajo el mando de Rodríguez Orejuela, el Cartel de Cali se convirtió en una multinacional del crimen que generaba ingresos estimados en 8.000 millones de dólares anuales. Sin embargo, tras su captura en 1995 y su posterior reclusión en la cárcel La Picota de Bogotá, el capo inició una transformación hacia la vida académica.Iván Cubillos, antropólogo y lingüista que fue su profesor entre 1997 y 2004, relató que el interno aplicó la misma mentalidad calculadora de sus negocios ilícitos a sus estudios de bachillerato y posteriormente a una licenciatura en Historia y Filosofía con la Universidad Santo Tomás.Según el docente, el líder del cartel no tomaba las clases como una distracción, sino como una meta de alto rendimiento. El profesor Cubillos recuerda la rigurosidad con la que el recluso organizaba sus jornadas de estudio: “Lo que hizo él es armar una mini universidad. Entonces, él escribía las materias que veía en cada semestre y hacía su horario de lunes, martes, miércoles, jueves, viernes. Entonces, tenía sus libros y los leíamos, preparábamos y los discutíamos”.Esta dedicación venía acompañada de una alta autoexigencia. Cubillos explicó que el interno no aceptaba malos resultados en sus calificaciones, vinculando su desempeño escolar con su pasado en la industria farmacéutica y el narcotráfico: “Él decía algo así como: 'Yo fui el mejor farmaceuta, droguista... también tenía que ser el mejor narcotraficante'. Cuando él estudia, él tenía que ser el mejor estudiante y se frustraba mucho cuando le ponían una nota que él no esperaba”.El aislamiento en EE. UU. y la redacción de sus memoriasTras su extradición en 2004, Rodríguez Orejuela continuó su formación en medio de las estrictas condiciones de las prisiones federales estadounidenses. En sus últimos años, específicamente desde 2021, el excapo buscó asesoría profesional para finalizar la segunda parte de sus memorias, labor que realizó de la mano de la abogada y editora María Fernanda Jaramillo. Debido a las restricciones por la pandemia de COVID-19, todo el intercambio intelectual se limitó a correos electrónicos y cartas físicas.Jaramillo destacó el respeto que el exjefe del Cartel de Cali mantenía por la figura del docente, incluso en una situación de aislamiento total. La editora describió la dinámica de trabajo de la siguiente manera: “Yo creo que él volvió al colegio donde se respetaba la profesora y donde se le hacía caso... claro, porque yo le decía: 'A trabajar'”. A pesar de haber sido uno de los hombres más ricos del mundo, en la cárcel de Carolina del Norte enfrentaba limitaciones técnicas básicas, como la ausencia de la letra "ñ" o de tildes en los teclados permitidos, lo que complicaba la redacción de sus textos en español.Un legado de violencia y una reflexión tardíaEl pasado de 'El Ajedrecista' estuvo marcado por una guerra abierta contra Pablo Escobar y la infiltración en las instituciones colombianas, llegando a financiar campañas políticas y sobornar a una parte considerable del Congreso de la República. A pesar de este historial, sus profesores en prisión conocieron a un hombre que expresaba arrepentimiento por no haber seguido el camino de la educación en su juventud.En sus conversaciones con los tutores, el exnarcotraficante reflexionaba sobre cómo las oportunidades académicas habrían cambiado su destino. “Él decía: ‘Si yo hubiera estudiado, si hubiera podido ser bachiller, yo creo que otra hubiera sido mi vida’”. Incluso en su libro, el autor se definía a sí mismo con una frase que sus profesores recuerdan: “He sido rebelde por convicción, comerciante por vocación y narcotraficante por ambición”.Paradójicamente, el hombre que manejó fortunas capaces de comprar naciones enteras, según estimaciones del Departamento del Tesoro de EE. UU., mostró en sus últimos años señales de precariedad económica. El profesor Cubillos mencionó una anécdota que ilustra esta situación: “Recuerdo una vez me dijo: 'Profe, ¿no tiene $300.000 pesos que me preste?'. Yo 'No, Gilberto, no'”.Gilberto Rodríguez Orejuela murió a los 83 años, sin haber cumplido su deseo de regresar a Colombia. Sus maestros, quienes aclaran no hacer apología de su vida delictiva, coinciden en que el estudio fue su única forma de libertad durante su sentencia de 30 años. Como resume María Fernanda Jaramillo: “Yo siempre digo que a él le quitaron la libertad, pero no sus alas de conocimiento”.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
El anhelo de mejorar su movilidad se convirtió en el inicio de una tragedia familiar en el departamento de Santander. Daisy Paola Duarte, una ingeniera en salud ocupacional de 36 años y madre de tres hijos, recibió de parte de su esposo un regalo que había esperado con ilusión: un ciclomotor eléctrico. Sin embargo, el entusiasmo por el nuevo vehículo duró apenas 72 horas. Séptimo Día conoció su caso.Mauricio Duarte, hermano de la víctima, relata con dolor los momentos previos al fatal desenlace: “Tenía como tres días, él le compró la moto a ella. Eso fue un sábado y ellos estuvieron practicándola, andándola”. La familia recuerda que el domingo y el lunes Daisy continuó practicando en su nuevo transporte, sin imaginar que ese último día de marzo su vida se apagaría de forma instantánea.El accidente ocurrió en la vía que conduce de Barrancabermeja al centro, en las inmediaciones del cementerio de la Resurrección. En un video grabado por uno de sus hijos minutos antes del siniestro, se observa a Daisy conduciendo con aparente normalidad, mientras su esposo y sus hijos la seguían de cerca en un automóvil. Mauricio Duarte describe la escena del impacto según el relato del esposo: “Él venía escoltándola. Él venía con los niños en el carro e iba a la parte de adelante y él dice que iba bien y pum se cayó”.El último recorrido: "Amor, levántese, vamos"La fatalidad ocurrió al llegar a una curva pronunciada. Daisy perdió el control del vehículo y su cuerpo impactó violentamente contra el pavimento. Las autoridades de tránsito que atendieron la emergencia confirmaron que el deceso fue inmediato debido a la magnitud del golpe en su rostro.El testimonio del esposo de Daisy, recogido por su hermano, describe la angustia del momento en que intentó auxiliarla tras la caída: “Él dice, 'Yo vi que cuando ella se cayó. Yo vi que ella se quedó ahí'. Él la llamaba, ya ella no se movía ni nada. Él también entró en shock, le decía, 'Amor, levántese, vamos, vamos'. No se movía”.Fiber Jiménez, el agente judicial de tránsito encargado de la inspección técnica del cadáver, planteó una hipótesis sobre el accidente basada en el diseño del vehículo y las condiciones del terreno. Según el agente, la inestabilidad del ciclomotor en zonas no urbanas fue un factor determinante: “El tipo de vehículo en que venía es un vehículo para la ciudad, no para la zona rural en una vía con alto tráfico, bastante flujo vehicular”. Jiménez añadió que la víctima pudo haber perdido el equilibrio al intentar regresar a la calzada: “Ella posiblemente en su velocidad pierde el control y cae”.El debate sobre la seguridadLa muerte de Daisy Duarte ha puesto sobre la mesa el debate sobre la seguridad de estos vehículos, que a menudo son comercializados como alternativas de transporte inofensivas. Para las autoridades de Barrancabermeja, el hecho de que se trate de máquinas pequeñas y de baja potencia genería una falsa sensación de seguridad tanto en compradores como en conductores.“Es una muerte absurda, digámoslo así, porque es un vehículo pequeño, es algo que usted lo ve inofensivo, que usted no va a superar un límite, una velocidad exuberante. No son estables, son pequeños, son de calle, de ciudad más que todo”, explicó el agente Jiménez. A esto se suma el hecho de que Daisy no contaba con formación previa para conducir este tipo de máquinas: “No tenía licencia”, confirmó su hermano Mauricio.A diferencia de las motocicletas convencionales de combustión, que exigen cursos de conducción, exámenes médicos y licencias específicas, los ciclomotores eléctricos de baja potencia están exentos de estos requisitos bajo la normativa vigente en Colombia. Mauricio Duarte reflexiona sobre este vacío con una frase que resume la tragedia: “El sueño de ella era eso, comprar la motico. Ese sueño le costó la vida”.El vacío legal en este tipo de vehículosLa investigación sobre el caso de Daisy revela que su vehículo forma parte de una categoría que la Ley 2486 de 2025 ha dejado en un limbo regulatorio. Al no superar ciertos límites de potencia y velocidad, estos ciclomotores no requieren placa, SOAT ni revisión tecnicomecánica. Esta falta de exigencias ha disparado las ventas, pero también la desinformación en los puntos de venta.'Andrés', jefe de ventas de una marca nacional que prefirió reservar su apellido, denunció ante medios de comunicación prácticas comerciales engañosas que afectan la seguridad vial. Según su testimonio, muchos establecimientos venden ciclomotores, que requieren ciertas normas según su potencia, como si fueran simples bicicletas eléctricas para evitar controles: “Les dicen que pueden andar siempre en las ciclorrutas”.Esta confusión técnica es vital: una bicicleta eléctrica requiere pedaleo asistido, mientras que un ciclomotor, como el que conducía Daisy, tiene un acelerador independiente. Al ser operados por personas sin pericia ni conocimientos en normas de tránsito, el riesgo de accidentes fatales aumenta exponencialmente. Un usuario de monociclos eléctricos de alta potencia, coincide en la necesidad de regulación: “Básicamente me han dado respuestas como eso es un juguete, pues para mí no lo es”.Un panorama nacional de víctimas silenciosasEl caso de Daisy Duarte no es un hecho aislado. Estadísticas de Medicina Legal entregadas recientemente revelan que entre 2020 y 2025 han fallecido al menos 20 personas en accidentes relacionados con vehículos eléctricos livianos en el país. No obstante, las autoridades advierten que las cifras podrían ser mayores debido a la falta de sistematización de estos siniestros en los registros oficiales.En ciudades como Bogotá, la problemática se manifiesta de otras formas. Mientras en Santander la víctima fue la conductora, en la capital el peligro recae sobre los peatones. Paola Cuervo, madre de un niño de 5 años que sufrió una fractura de fémur tras ser arrollado por una patineta eléctrica en una ciclovía, relató la impotencia de no poder identificar al responsable por la falta de placas: “Como las patinetas esas no tienen placas... De verdad es un irresponsable. Es una persona muy egoísta”.El Ministerio de Transporte tiene el reto de reglamentar la ley antes de mediados de julio de 2026. Mientras tanto, las familias de las víctimas exigen mayores controles. Por ahora, los tres hijos de Daisy intentan asimilar la pérdida. Su hijo de 4 años, según relata su tío, le dice cada noche: “Mi mami se convirtió en una estrella”.
El 31 de mayo de 2022, Gilberto Rodríguez Orejuela, conocido en el mundo del crimen como 'El Ajedrecista', falleció en una prisión de Carolina del Norte, Estados Unidos. Su muerte cerró el capítulo de uno de los criminales más poderosos de la historia de Colombia, quien lideró una organización que inundó de cocaína los mercados internacionales durante las décadas de los 80 y 90. Sin embargo, los testimonios de quienes lo acompañaron en sus años finales revelan una faceta marcada por la búsqueda de un título de bachiller y universitario que el narcotráfico nunca le permitió obtener. Los Informantes habló con sus profesores.El imperio del narcotráfico y su legado violentoAntes de su refugio en los libros, Rodríguez Orejuela encabezó el Cartel de Cali, una organización criminal que, según informes del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, llegó a ser el mayor proveedor de cocaína a nivel global. Esta organización controló el 80% del mercado de esta droga en suelo estadounidense y generaba ingresos anuales estimados en 8.000 millones de dólares.El poder de 'El Ajedrecista' no se limitó al tráfico de estupefacientes. Su estrategia incluyó la infiltración sistemática en las instituciones colombianas, financiando campañas políticas y sobornando a senadores, procuradores y candidatos presidenciales.Bajo su mando, el cartel protagonizó una guerra abierta contra Pablo Escobar y el Cartel de Medellín, una disputa que dejó miles de civiles muertos, heridos y una estela de atentados con bombas en zonas residenciales. Según investigaciones, la influencia de los Rodríguez Orejuela fue tal que llegaron a tener a casi la mitad del Congreso de la República bajo su control.La transformación en "estudiante" dentro de La PicotaTras su captura en Colombia, Gilberto Rodríguez Orejuela comenzó un proceso de formación académica que se extendió por varios años. Iván Cubillos, antropólogo y lingüista, fue su profesor en la cárcel La Picota de Bogotá entre 1997 y 2004. Cubillos describe que el capo no veía el estudio como un pasatiempo, sino que aplicaba la misma mentalidad calculadora de sus negocios ilícitos a sus deberes escolares.El profesor relata cómo el líder del Cartel de Cali organizó su propio sistema educativo en el pabellón de máxima seguridad: “Lo que hizo él es armar una mini universidad. Entonces, él escribía las materias que veía en cada semestre y hacía su horario de lunes, martes, miércoles, jueves, viernes. Entonces, tenía sus libros y los leíamos y los preparábamos y los discutíamos”.Rodríguez Orejuela se mostraba como un alumno perfeccionista y competitivo. “Él decía algo así como: ‘Yo fui el mejor farmaceuta, droguista... también tenía que ser el mejor narcotraficante’. Cuando él estudia, él tenía que ser el mejor estudiante y se frustraba mucho cuando le ponían una nota que él no esperaba”. Bajo esta disciplina, logró terminar su bachillerato a distancia y cursar una licenciatura en Historia y Filosofía con la Universidad Santo Tomás.A pesar de la fortuna que manejó su organización, el profesor Cubillos afirma que, aunque recibió honorarios por sus tutorías, nunca presenció rastros de la inmensa riqueza del cartel. Incluso, relata una anécdota que ilustra la aparente precariedad de los últimos años del capo en Colombia: “Recuerdo una vez me dijo: ‘Profe, ¿no tiene $300.000 pesos que me preste?’. Yo ‘No, Gilberto, no". El docente enfatiza que su labor no consistió en validar el pasado del criminal: “Yo no le estoy haciendo apología. Yo conocí un hombre que sí que ya estaba entrado en años y que quería vivir entre los libros”, señaló la profe María Fernanda.Acompañamiento docente en el aislamiento estadounidenseTras su extradición a los Estados Unidos en 2004, Rodríguez Orejuela continuó sus actividades intelectuales en medio del aislamiento. En 2021, un año antes de su fallecimiento, contactó a María Fernanda Jaramillo, abogada y editora, para que lo asesorara en la redacción de la segunda parte de sus memorias.La comunicación se realizó estrictamente mediante cartas y correos electrónicos, ya que las restricciones sanitarias por el COVID-19 impidieron visitas presenciales. Jaramillo recuerda el respeto que el interno mostraba hacia su autoridad académica: “Yo creo que él volvió al colegio donde se respetaba la profesora y donde se le hacía caso... claro, porque yo le decía: ‘A trabajar’”.A pesar de su pasado como 'El Ajedrecista', en la prisión de Carolina del Norte era un interno más enfrentando dificultades cotidianas, como la falta de la letra "ñ" o tildes en los teclados de la cárcel, lo que obligaba a sus editores a realizar correcciones exhaustivas en sus escritos.Un reconocimiento tardío sobre la educaciónLos profesores que conocieron a Gilberto Rodríguez Orejuela coinciden en que el estudio le proporcionó una forma de libertad mental frente a su sentencia de 30 años. María Fernanda Jaramillo reflexiona: “Yo siempre digo que a él le quitaron la libertad, pero no sus alas de conocimiento”.Sin embargo, el propio Rodríguez Orejuela manifestó que su interés por la academia llegó cuando ya no podía cambiar las consecuencias de sus actos criminales. En conversaciones con sus tutores, el exjefe del Cartel de Cali reconoció el impacto que la falta de oportunidades educativas tuvo en su juventud: “Si yo hubiera estudiado, si hubiera podido ser bachiller, yo creo que otra hubiera sido mi vida”.Gilberto Rodríguez Orejuela falleció sin poder regresar a Colombia. Sus maestros insisten en que su caso no debe ser un ejemplo de vida, sino una evidencia de la importancia de la educación temprana para evitar caminos delictivos.
La madrugada del miércoles primero de abril de 2026 transcurría de manera rutinaria para las decenas de conductores que hacían fila en el peaje Casablanca, ubicado en el municipio de Zipaquirá, Cundinamarca. Sin embargo, la calma se rompió cuando una tractomula cargada con productos lácteos perdió el control y embistió a gran velocidad a los vehículos que esperaban su turno para pagar.Entre los afectados se encontraban las familias de Rosa Santiago y Luz Marina Castellanos, quienes viajaban en un vehículo particular que recibió el impacto directo del pesado automotor.Rosa Santiago, una de las sobrevivientes que quedó atrapada bajo la estructura del peaje y los restos de su carro, narró en Séptimo Día la magnitud de lo ocurrido con palabras que reflejan la gravedad del siniestro: "Yo fui víctima de un monstruo de tractomula que se nos vino encima"Según su relato, la fuerza del choque fue tal que la infraestructura de las casetas se desplomó sobre ellos, mientras el vehículo era arrastrado sin control: "Yo solamente vi que toda esa caseta se vino encima de nosotros y el carro empezó a correr de para atrás".El drama durante el accidente de tránsito: "Nadie nos ayudaba"En medio del caos, el humo y los escombros, los esposos de las víctimas intentaban desesperadamente auxiliar a sus seres queridos. Nelson Chivaso, esposo de Rosa, recuerda la sensación de impotencia ante la magnitud de la tragedia que rodeaba el peaje, donde cinco personas perdieron la vida y más de veinte resultaron heridasChivaso relata que, en los primeros instantes tras el impacto, el auxilio externo parecía inexistente: "Gritaba y gritaba, pero nadie nos ayudaba, todos tenían su propia tragedia".Por su parte, Jaime Zapata, esposo de Luz Marina, describe una escena dolorosa dentro de lo que quedaba de su automóvil. Zapata, herido y desorientado, se enfrentó al temor de que el vehículo estallara en llamas con su esposa e hija atrapadas en el asiento trasero. "La cara llena de vidrios por todos lados, mi esposa gritando atrás que la pierna, el carro totalmente destruido, todo eso fue terrible, sirenas, pitos. Yo les gritaba todo que que me ayudaran, que me ayudaran que mi familia está dentro que se me iba a quemar", recordó entre lágrimas.Las graves secuelas que dejó este siniestro vialUna de las historias más crudas del accidente de Casablanca es la de Mónica Castellano, hija de Luz Marina y Jaime, quien fue la primera persona dentro del vehículo en recibir el golpe de la tractomula. Las consecuencias físicas para la joven han sido devastadoras, requiriendo múltiples intervenciones para intentar reconstruir su cuerpo y su rostro. "Se me destruyó el labio inferior, tengo reconstrucción en el labio por cirugía plástica", explica Mónica al detallar las secuelas estéticas y funcionales del siniestro.La gravedad de sus lesiones en las extremidades inferiores ha cambiado por completo su calidad de vida y su independencia. Una de las sobrevivientes enfatiza lo fugaz de la seguridad personal frente a un fallo mecánico de estas dimensiones: "Uno está sano hoy, en 5 minutos esto resulta desbaratado, una pierna rota la tengo partida en tres partes y no puedo hacer nada ni ir al baño". Luz Marina sufrió fracturas graves y quedó atrapada durante el rescate, sumándose al dolor físico que hoy define el día a día de esta familia.La controversia técnica: ¿Un vehículo apto para transitar?A pesar de que la hipótesis principal del accidente es una falla en el sistema de frenos del tractocamión, las investigaciones revelaron que el vehículo contaba con toda su documentación vigente, incluyendo la revisión técnicomecánica. El peritaje realizado por las autoridades tras la tragedia puso en entredicho la rigurosidad de dicha inspección. En un video conocido por Séptimo Día de las cámaras de seguridad del propio Centro de Diagnóstico Automotor (CDA) Farallones, donde se aprobó el vehículo, mostrarían presuntas irregularidades que han generado indignación entre las víctimas.Julián David Rodríguez Vega, administrador del CDA Farallones, defendió el proceso realizado al camión: "La revisión se hizo adecuadamente con todos los estándares de calidad y técnicos que exige la norma y que exige el Ministerio de Transporte". No obstante, al ser confrontado con imágenes de video que mostraban una de las llantas traseras aparentemente lisa en el momento de la inspección, Rodríguez Vega señaló que son las entidades las encargadas de realizar estas investigaciones.¿Qué está pasando en Colombia con los CDA?El caso de Casablanca no es un hecho aislado, sino que forma parte de una problemática sistémica denunciada por expertos y autoridades. Según Gonzalo Corredor Sanabria, presidente de la Asociación Nacional de Centros de Diagnóstico Automotor, la sobreoferta de CDAs en el país, que para abril de 2026 llegaba a los 958 centros, está comprometiendo la seguridad vial. Mientras tanto, las víctimas del peaje Casablanca mantienen su exigencia de justicia.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El ciclista británico Oscar Onley, cuarto clasificado este año en el Tour de Francia con el Picnic PostNL, fichó por el Ineos Grenadiers para la nueva temporada, anunciaron ambas formaciones este martes.Onley, profesional desde 2019 y que nació hace 23 años en Escocia, tiene apenas dos victorias en su palmarés (una etapa en el Tour Down Under de 2024 y otra etapa en la Vuelta a Suiza de este año) pero ha destacado como un ciclista competitivo en la lucha por las clasificaciones generales de las carreras.Además del cuarto puesto en el Tour de este año, fue tercero en la clasificación final de la Vuelta a Suiza y cuarto en la de la Vuelta a Gran Bretaña."Las actuaciones de Oscar en 2025 han sido realmente increíbles. Yo corrí mi primer Tour de Francia cuando tenía 21 años, así que ver lo que él ha logrado con apenas 22 años ha sido impresionante", declaró en un comunicado el galés Geraint Thomas, recién retirado como ciclista y ahora director deportivo del Ineos Grenadiers.Thomas, campeón del Tour en 2018, ve importante este refuerzo para que el Ineos (ex Sky) recupere un rol protagonista después de haber cedido el foco en los últimos años al UAE de Tadej Pogacar y al Visma-Lease a Bike de Jonas Vingegaard."He crecido viendo a Geraint, a Dave (Brailsford, el patrón del Ineos) y a ese equipo dominar nuestro deporte y poniendo el ciclismo en el mapa del Reino Unido. Estoy muy orgulloso de unirme al Grenadiers con un contrato de larga duración, lo que implica que podré correr con un equipo británico cuando el Tour de Francia comience en Escocia en 2027", declaró por su parte Onley.Este fichaje refuerza a un Ineos que ya había contratado para la nueva temporada al francés Kévin Vauquelin, séptimo del último Tour de Francia.
El Alpe d'Huez, mítico ascenso del Tour de Francia, vivirá dos llegadas de etapa en la edición 2026, una de ellas la víspera del final en París, donde el barrio de Montmartre volverá a formar parte del programa.Cada presentación del recorrido de la Grande Boucle tiene un momento sorprendente, y este jueves, hubo que esperar a los últimos instantes para descubrir el broche de oro a la 113ª edición, que arrancará el 4 de julio en Barcelona.En 2026 el Alpe d'Huez estará en el menú dos etapas consecutivas, en la 19ª y 20ª.La primera de ellas, con salida desde Gap, terminará con el ascenso clásico de las 21 curvas de herradura.El día siguiente, el pelotón pasará por el puerto de Sarenne, una novedad en el recorrido del Tour, y se dirigirá de nuevo hacia el Alpe d'Huez, con los últimos cuatro kilómetros idénticos a los de la víspera y poner fin a una durísima etapa con 5.600 metros de desnivel positivo."Tenía muchas ganas de llegar por el puerto de Sarenne, pero nos decíamos que no podíamos ir a Alpe d'Huez sin pasar por las 21 curvas. La gente no lo entendería. Así que la única manera era ir dos veces", explica Christian Prudhomme, director del Tour, a la AFP.Una sorpresa espectacular que, sin embargo, no es completamente nueva: en 1979 ya hubo dos llegadas en días consecutivas al Alpe d'Huez.En aquella ocasión, no fue programado, sino una decisión de última hora por la imposibilidad de pasar por la estación de Vars.SuspenseUna última etapa impresionante que sirve de símbolo del diseño de la edición 2026, ideada para evitar que el esloveno Tadej Pogacar, en liza por un quinto título, deje sentenciada la prueba demasiado temprano.Después de dos primeros días y medio en España y de una contrarreloj por equipos en la primera etapa de Barcelona, el pelotón atravesará los Pirineos.Las tres etapas previstas en la cordillera, con una inédita llegada al circo de Gavarnie pasando por el Tourmalet, están pensadas en los aventureros, y no tanto en los escaladores natos.El recorrido se dirigirá después a Burdeos, antes de trazar una diagonal hacia el este de Francia, pasando por el Macizo Central con una etapa de montaña destacada en el Lioran y el Jura.Montmartre, "una evidencia"En la estación de Markstein, en los Vosgos, se estrenará el puerto recién asfaltado de Haag, en una etapa propicia para los escaladores, al igual que la que terminará el domingo 19 de julio en el puerto de Solaison.En este Tour se ha puesto el acento en los macizos intermedios y en sus cuestas empinadas, con la intención de crear espectáculo.La contrarreloj de 26 km el día después de la segunda jornada de descanso, no debería agitar demasiado la clasificación general."El objetivo es ir 'in crescendo' y mantener involucrados al mayor número de corredores posibles", destaca Prudhomme, citando a animadores del pelotón como Ben Healy o Kevin Vauquelin.En general, se trata de etapas cortas, en las que el cúmulo de ascensos es razonable.Pese a todo, habrá cerca de 55.000 metros de desnivel total, pero "la montaña no será llevada al extremo hasta el final", con tres llegadas en alto en los últimos cuatro días, resume el director del Tour.En París, el triple paso como en 2025 por la colina de Montmatre, le parecía "una evidencia" al director del Tour, convencido a partes iguales por el espectáculo ofrecido y "nuestro mejor pico de audiencia de estos últimos 25 años".
No se recuerda una edición en la que el Tour de Francia comenzara con dos ascensos a la misma montaña y dictara su sentencia con otras dos subidas a la misma cima. El de 2026, cuyo recorrido fue presentado este jueves en París, ligará la magia de Montjuic, que albergará la meta de las dos primeras etapas, con la épica del Alpe d'Huez, sede de las dos que dictarán la general final de París.Será la nota curiosa de una edición que los organizadores han querido definir como 'in crescendo', con un inicio ya muy duro, los Pirineos a pocos días de comenzar, la travesía de los cinco macizos del país y una traca final en los Alpes que aglutina buena parte de las dificultades.Siguiendo la tendencia de las últimas ediciones, el Tour ha relegado la contrarreloj a su mínima expresión, 19 kilómetros por equipos en su primer día en las calles de Barcelona, y 26 individuales para abrir la última semana en los Alpes, la mitad de ellos en ascenso. Insuficiente para que el belga Remco Evenepoel pueda sacar una ventaja decisiva frente al esloveno Tadej Pogacar, que aparece como el máximo favorito para sumar su quinta victoria final y colocarse a la altura de los más grandes: Anquetil, Merkx, Hinault e Indurain.En su lugar, la montaña cobra protagonismo, y lo hace con etapas más cortas y nerviosas, otro signo de los tiempos que corren, con cinco finales en alto, tres de ellos agrupados en los cuatro últimos días, dos en una de las cimas más míticas de la ronda francesa.Etapas del Tour de Francia de 2026, que comenzará en Barcelona el 4 de julio y acabará en París el 26.Etapas del Tour de Francia 2026NºFechaEtapaRecorridoDistancia (km)104/09Etapa 1Barcelona - Barcelona (CRE)19205/07Etapa 2Tarragona - Barcelona182306/07Etapa 3Granollers - Les Angles196407/07Etapa 4Carcasona - Foix182508/07Etapa 5Lannemezan - Pau158609/07Etapa 6Pau - Gavernie-Gèdre186710/07Etapa 7Hagetmau - Burdeos175811/07Etapa 8Périgueux - Bergerac182912/07Etapa 9Malemort - Ussel185—13/07DescansoCantal—1014/07Etapa 10Aurillac - Le Lioran1671115/07Etapa 11Vichy - Nevers1611216/07Etapa 12Magny-Cours - Chalon-sur-Saône1811317/07Etapa 13Dole - Belfort2051418/07Etapa 14Mulhouse - Le Markstein1551519/07Etapa 15Champagnole - Plateau de Solaison184—20/07DescansoAlta Saboya—1621/07Etapa 16Évian - Thonon-les-Bains (CRI)261722/07Etapa 17Chambéry - Voiron1751823/07Etapa 18Voiron - Orcières-Merlette1851924/07Etapa 19Gap - Alpe d'Huez1282025/07Etapa 20Bourg d'Oisans - Alpe d'Huez1712126/07Etapa 21Thoiry - París130
El estadounidense Quinn Simmons, uno de los corredores más excéntricos del Tour de Francia, aprovechó la llegada de la última etapa de la carrera a los Campos Elíseos, en París, para pedir matrimonio a su novia.El corredor del Lidl-Trek se acercó a su novia al término de la vigésima primera etapa, todavía con el maillot, y se arrodilló ante ella sobre los adoquines parisienses para hacer la petición.La novia respondió de forma favorable.Simmons se ha convertido en uno de los corredores más carismáticos en la edición recién concluida de la carrera francesa: por el lado deportivo, participando en varias escapadas largas; y por el extradeportivo, llamando la atención por su aspecto -con una larga melena- o su actitud -como en la cronoescalada de la 13ª etapa, cuando fue saludando y dando la mano a los espectadores-.
El esloveno Tadej Pogacar, ganador del Tour de Francia, aseguró que le gustaría saltarse alguna edición de la ronda gala, que considera "demasiado estresante", para centrarse en otras carreras, pero confirmó que el año que viene defenderá su título."El Tour es la mayor carrera ciclista del mundo. Pero causa demasiado estrés a los corredores. Me gustaría no disputar una temporada para intentar otras carreras, pero sé que será difícil. Me verán en el Tour el año próximo para defender mi título", dijo en una entrevista con L'Équipe efectuada esta mañana, antes del inicio de la última etapa.Si gana un Tour más, Pogacar igualaría con Jacques Anquetil, Eddy Merckx, Bernard Hinault y Miguel Indurain, pero aseguró que eso no es para él un objetivo."He llegado a un punto en el que me he probado a mi mismo que puedo tener buenos resultados. Ahora trato de concentrarme en otras cosas, en mi vida, en disfrutar del ciclismo. Y si bato récords históricos será formidable, pero no es mi objetivo", agregó.El esloveno también se refirió a su retirada del pelotón, que podría tener lugar tras los Juegos de Los Ángeles de 2028."No planifico mucho, todavía tengo un contrato largo (hasta 2030). No pienso retirarme pronto, pero tampoco me veo estar muchos años más. Los Juegos de Los Ángeles son uno de mis objetivos, lo que me lleva a dentro de tres años", señaló Pogacar, que para entonces tendrá casi 30."Entonces quizá empiece a pensar en mi retirada, ya veremos. Pero si puedo correr como ahora, con un equipo tan fuerte y un entorno tan presente,... No pienso tanto en mi futuro. Trato de disfrutar el momento", dijo.Pogacar ni confirmó ni desmintió su participación en la Vuelta a España, pero dejó muchas dudas: "Espero con impaciencia el Criterium de Komenda, en mi casa, el 9 de agosto. Es algo diferente. No miro más allá porque apenas termino el Tour. Me quedan objetivos de aquí al final de la temporada, pero no muchas carreras. Luego voy a hacer un corte, disfrutar de un momento de reposo y pensar en preparar la siguiente temporada. Sobre todo en la París-Roubaix, que quiero ganar. Este año, en mi primera participación, me pareció una locura y mi segundo puesto fue increíble. Quiero volver".
Hay Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard para rato, pero el ciclismo prepara ya una nueva hornada de talentos, que en este Tour de Francia han mostrado ya sus cartas, simbolizados por el alemán Florian Lipowitz, tercero del podio, pero también por el británico Oscar Onely, el francés Kevin Vauquelin o el irlandés Ben Healy.Si la eclosión del esloveno Tadej Pogacar en la carrera en 2020 supuso un soplo de aire fresco, el ganador más joven en más de un siglo, la generación Z llama ya a las puertas de la gloria.El belga Remco Evenepoel fue el año pasado el primer ciclista nacido en el siglo XXI en subir al podio final de los Campos Elíseos. Su estela la sigue en esta edición Lipowitz, de 24 años, que ha peleado hasta el último aliento con Onley, de 22.Junto a ellos, figuran en el top-10 Vauquelin, de 24, séptimo de la general, y Healy, también de 24, noveno.Su irrupción en este Tour de Francia ha sido una sorpresa, aunque todos ellos habían dado signos prometedores.Lipowitz, resistencia y precisiónLipowitz encarna mejor que nadie esa nueva hornada. El germano, segundo de la París-Niza, por detrás del estadounidense Matteo Jorgenson, y tercero de la Dauphiné, donde solo fue superado por Pogacar y por Vingegaard.Procedente del biatlon, el alemán se perfila como una de las estrellas ascendentes de los próximos años y la destreza con la que ha gestionado la presión del Tour de Francia le augura grandes cosas.Frío sobre la bicicleta, el alemán posee una enorme capacidad de resistencia, que combina con la sangre fría que en el biatlón le permitía apuntar a la diana tras el esfuerzo sobre la nieve."Nunca me habían animado tanto en una carrera. Este Tour ha sido algo impresionante", asegura el germano, que cuenta con el respaldo de una estructura sólida como el Red Bull, donde la convivencia con el esloveno Tadej Pogacar no ha sido sencilla.El segundo del Tour de 2020, un extraño en el top-10 a sus 35 años, jugó sus cartas en solitario, sin entrar en una estrategia conjunta con su compañero, mejor situado en la general.Onley, rendimiento sin tapujosLa personalidad de Onley también ha llamado la atención durante el Tour. "Me aplaudieron más por tercer puesto en la etapa del Tour en Ruán que por la que gané en la Vuelta a Suiza", aseguraba el escocés, reputado por su carácter reservado, pero que ha dejado muestras de genio en la carretera.Como cuando tuvo que poner a todo su equipo a trabajar camino del Col de la Loze, tras quedarse descolgado, y acabó cuarto en la meta, colocándose a 22 segundos del podio.Al día siguiente no soportó la presión y ha visto como la tercera plaza se le escapaba por 1 minuto y 3 segundos.Tercero de la pasada Vuelta a Suiza, cuarto del Tour Under, el nativo de Kelso, fan confeso del luxemburgués Frank Schleck, ha completado un gran Tour en el que ha mostrado una madurez muy por encima de lo que indica su año de nacimiento.Ese es uno de los rasgos de su carácter que más destacan quienes le conocen, asombrados por el comportamiento de un joven formado en Francia, que ha encontrado en el Picnic, un equipo reputado por la paciencia con la que trata a sus jóvenes, el entorno ideal para desarrollar su talento.Onley es el único corredor de la élite que publica sin problemas sus datos de rendimiento, en los que aparece una capacidad máxima de resistencia que le identifica como una pepita en potencia.El corredor confiesa que sus resultados eran mejores en atletismo que en ciclismo, pero que optó por la bicicleta por la libertad que encontraba en los entrenamientos, la soledad de la montaña.No en vano, sigue asegurando que prefiere los meses de preparación a los de competición, donde en poco más de un año ha encadenado tres roturas de clavícula, la primera de ellas en la Vuelta a España de 2023, su primer contacto con una carrera de tres semanas.Vauquelin, la esperanza francesaVauquelin ha tenido que lidiar con el bullicio que acarreaba su nombre en las carreteras francesas, elevado a la condición de gran esperanza de un país que hace 40 años que no celebra un Tour. El corredor del Arkea ha ido de menos a más, pero pese a no ser un escalador acreditado, ha sabido aferrarse al top-10 tras mucho sufrimiento en Pirineos y Alpes.Su quinto puesto en la contrarreloj de Caen le colocó en la parte alta de la clasificación, que no ha abandonado desde entonces.Segundo de la Vuelta a Suiza tras el portugués Joao Almeida, Vauquelin, que acaba contrato con el Arkea, cuya supervivencia en el pelotón está en entredicho, se ha convertido en una de las apuestas de muchos equipos para el futuro. El Ineos aparece como favorito.Healey, combate sin finHealy no figuraba entre los seleccionados por el EF para este Tour, pero la baja del ecuatoriano Richard Carapaz le dio una oportunidad que ha sabido aprovechar al máximo.De entrada sustituye al ecuatoriano como el más combativo de la edición, un premio merecido por el pundonor que ha puesto a lo largo de toda la edición.Nacido en el Reino Unido, de madre británica y padre irlandés, optó por esta nacionalidad porque el país le dio mejores condiciones para desarrollar sus capacidades.Tercero de la Lieja-Bastona-Lieja, cuarto de la Strada Binache, quinto de la Flecha Balona, Healy se ha convertido en una de las figuras de este Tour, ganador de la sexta etapa en Vire Normandie, maillot amarillo durante dos días, pero sobre todo animador incansable de las escapadas, tercero en el Mont Dore, segundo en el Mont Ventoux.
El esloveno Tadej Pogacar se adjudicó este domingo su cuarto Tour de Francia, tras una última etapa ganada en París por Wout van Aert, y se colocó a una sola victoria de los cuatro únicos corredores de la historia en contar con cinco Tours en su palmarés.Ganador de la 'Grande Boucle' en 2020, 2021, 2024 y ahora en 2025, Pogacar dio alcance al británico Chris Froome (4) y avanza a un ritmo que hace pensar en que no tardará en unirse al grupo de cabeza con cuatro leyendas: Jacques Anquetil, Eddy Merckx, Bernard Hinault y Miguel Induráin.El líder del equipo UAE se apuntó un segundo maillot amarillo consecutivo por delante del danés Jonas Vingegaard, al que aventajó en 4 minutos y 24 segundos, y este domingo peleó por el que hubiera sido su quinto triunfo parcial en este Tour.Pero fue precisamente un compañero de Vingegaard en el Visma el que le privó del doblete en el último día del Tour. Van Aert, que no había cuajado su mejor Tour, fue capaz de dejar atrás a Pogacar en el tercer y último ascenso a Montmartre, y logró la distancia suficiente para llegar en solitario a meta, 19 segundos antes que el maillot amarillo, que fue finalmente cuarto en la etapa.El Tour regresaba este domingo a la capital francesa luego de un año de ausencia a causa de los preparativos para los Juegos Olímpicos 2024, que obligaron a llevar el final de la 'Grande Boucle' a Niza.Y lo hacía con una dosis extra de interés al incluirse la subida al pintoresco barrio de Montmartre, de 1,1 kilómetros con un 5,9% de pendiente media.La lluvia fue la invitada inesperada, lo que llevó a los organizadores a neutralizar los tiempos a falta de 50 kilómetros para meta para evitar riesgos para la integridad física de los 160 corredores que han completado los más de 3.000 kilómetros de recorrido desde la salida en Lille el 5 de julio.El Tour estaba decidido, pero no así la etapa, y 'Pogi', que había mostrado un perfil inusualmente conservador en la última semana del Tour, salió a pecho descubierto a por la que hubiera sido la victoria 22 de su carrera en el Tour.El 'Ogro de Komenda' fue el primero en pasar por la Butte Montmartre en los dos primeros pasos, pero en el tercero, Van Aert pegó un implacable ataque ante un 'Pogi' que se había mostrado invulnerable en las subidas en este Tour, que cerró no obstante con una sonrisa y levantando los brazos.El alemán Florian Lipowitz (Red Bull-Bora) se llevó el maillot blanco a mejor corredor joven y subió al tercer escalón del podio de la general, mientras que el maillot verde de la regularidad fue a manos del italiano del Lidl-Trek Jonathan Milan.Clasificación general del Tour de Francia 2025, tras la etapa 21Pogačar Tadej - UAE Team Emirates - XRG - 76:00:32Vingegaard Jonas - Team Visma | Lease a Bike - 4:23Lipowitz Florian - Red Bull - BORA - hansgrohe - 11:00Onley Oscar - Team Picnic PostNL - 12:12Gall Felix - Decathlon AG2R La Mondiale Team - 17:12Johannessen Tobias Halland - Uno-X Mobility - 20:14Vauquelin Kévin - Arkéa - B&B Hotels - 22:35Roglic Primož - Red Bull - BORA - hansgrohe - 25:30Healy Ben - EF Education - EasyPost - 28:02Jegat Jordan - Team TotalEnergies - 32:42————————————————————————————————————————————————————-14. Higuita Sergio - XDS Astana Team - 1:08:1931. Rubio Einer - Movistar Team - 2:21:1540. Buitrago Santiago - Bahrain - Victorious - 2:45:4844. Tejada Harold - XDS Astana Team - 2:54:34
El belga Wout van Aert consiguió un histórico triunfo en los Campos Elíseos, en la última etapa del Tour de Francia de 2025 que consagró la cuarta victoria en la ronda gala del esloveno Tadej Pogacar.Muy apagado durante todo el Tour, el ciclista del Visma firmó su décimo triunfo individual en el Tour, el primero desde 2022, el segundo en los Campos Elíseos, el más prestigioso en un final excepcional que incluía tres subidas a la montaña de Montmartre, de cuarta categoría, en el tramo final.En la última de ellas, Van Aert sacó de rueda a Pogacar, que buscó el triunfo, pero no pudo con la fortaleza del belga, el primero en imponerse en solitario en París desde Alexander Vinokorov en 2005.El campeón del mundo se la jugó para tratar de conseguir el triunfo, pese a la lluvia intensa que cayó sobre París que convertía en peligroso el circuito sobre la capital, sobre todo el tramo adoquinado en Montmartre.Los organizadores decidieron detener el crono para la general a falta de 50 kilómetros para el final para evitar que los ciclistas corrieran riesgos con el asfalto mojado.Pero Pogacar, que tenía una renta suficiente para celebrar su cuarto Tour, tras los de 2020, 2021 y 2024, no escatimó en esfuerzos y culminó en cabeza los dos primeros pasos por Montmartre. Y trató de hacerlo en el tercero, situado a 6,1 kilómetros para la meta, pero se vio superado por un Van Aert que se lanzó a por el triunfo.El belga obtuvo una renta de 19 segundos sobre los perseguidores, liderados por el italiano Davide Ballerini, mientras que el esloveno Matec Mohoric fue tercero por delante de su compatriota Pogacar.El campeón del mundo podrá celebrar su cuarto Tour, con una renta de 4.24 sobre el danés Jonas Vingegaard, ganador de dos Tours y que firma su tercer segundo puesto, y 11 minutos respecto al alemán de 24 años Florian Lipowitz, que completó el podio final de esta edición.Clasificación general del Tour de Francia 2025, tras la etapa 21Pogačar Tadej - UAE Team Emirates - XRG - 76:00:32Vingegaard Jonas - Team Visma | Lease a Bike - 4:23Lipowitz Florian - Red Bull - BORA - hansgrohe - 11:00Onley Oscar - Team Picnic PostNL - 12:12Gall Felix - Decathlon AG2R La Mondiale Team - 17:12Johannessen Tobias Halland - Uno-X Mobility - 20:14Vauquelin Kévin - Arkéa - B&B Hotels - 22:35Roglic Primož - Red Bull - BORA - hansgrohe - 25:30Healy Ben - EF Education - EasyPost - 28:02Jegat Jordan - Team TotalEnergies - 32:42
El ciclista irlandés Ben Healy fue designado el domingo como corredor más combativo del Tour de Francia 2025 por el jurado de ese premio y con el voto del público.Pocas horas antes de la salida de la última etapa hacia París, el corredor de la formación EF Education fue recompensado por su generosidad en esta 'Grande Boucle'.De manera regular en la cabeza de carrera, incluido el sábado en la 20ª etapa, el irlandés de 24 años ganó en solitario de la sexta etapa en Vire-Normandie y vistió dos jornadas el maillot amarillo. También fue segundo por detrás del francés Valentin Paret-Peintre en la cima del legendario Mont Ventoux.Antes del inicio de la última etapa, entre Mantes-la-Ville y París, ocupa la novena posición de una clasificación general que no debería cambiar más.Healy se impuso a ojos del jurado y del público por encima de otros siete candidatos preseleccionados: Thymen Arensman (Ineos), Jordan Jegat (TotalEnergies), Bruno Armirail (Decathlon AG2R), Jonas Abrahamsen (Uno-X), Quinn Simmons (Lidl-Trek), Michael Storer (Tudor) y Tim Wellens (UAE).El irlandés sucede en ese honor al ecuatoriano Richard Carapaz, 'supercombativo' del Tour 2024.
La superioridad con la que Tadej Pogacar ha ganado su cuarto Tour de Francia se ha llevado por delante todo atisbo de suspense y ha barrido también la sombra del dopaje que tradicionalmente acompaña a los ganadores de la ronda gala.Si es cierto que sus actuaciones de extraterrestre han levantado algún comentario ácido en el seno de un pelotón donde todavía persiste la sospecha cotidiana, el esloveno apenas ha tenido que afrontar preguntas sobre el dopaje, a diferencia de sus predecesores y de él mismo en sus anteriores victorias.Pogacar representa el nuevo ciclismo, el de una generación que no ha tenido contacto con la época de Lance Armstrong, el momento más negro del dopaje, y está construyendo un palmarés histórico sin tener que responder a las cuestiones que acompañaron a otros, como el británico Chris Froome.Desde el podio de los Campos Elíseos, Froome casi tuvo que pedir perdón por cada uno de sus triunfos y lanzó una frase que servía como escudo a su limpieza: "Mis análisis quedarán conservados durante años. No temo a que los avances de la ciencia descubran en ellos sustancias que hoy son desconocidas".La sospecha ha ido disminuyendo a medida que el número de casos se ha reducido, en paralelo a los avances en la lucha contra el dopaje.Las gestas de Pogacar encuentran sustento en explicaciones científicas, en las mejoras del rendimiento y, sobre todo, del acompañamiento científico de los campeones."Estamos ante una generación de superdotados que han sido seleccionados por sus condiciones excepcionales y rodeados de un entorno científico para sublimar su rendimiento", explica a EFE el doctor Gérard Dine, investigador del deporte y uno de los padres del pasaporte biológico.Un planteamiento cuyo origen Dine sitúa en la preparación de los atletas nórdicos para ciertos deportes de invierno y que encuentra todo su sentido en disciplinas de esfuerzo aeróbico y no tanto en otras como el fútbol o el baloncesto, donde la resistencia no es tan importante.Para el profesor, no es casualidad que muchos de los actuales campeones del pelotón empezaran sus carreras sobre la nieve y allí fueran detectados por sus condiciones excepcionales y moldeados para el ciclismo.Este "control científico de los atletas ha tomado la delantera sobre el dopaje" porque "resulta muy difícil actualmente dopar a atletas con medios químicos" gracias a los avances en los laboratorios antidopaje, "capaces de detectar minúsculas cantidades de moléculas".Ese elevado nivel de precisión explica el positivo del tenista italiano Jannik Sinner por haber consumido un complemento alimenticio: "El mínimo resquicio de una sustancia prohibida es detectado hasta límites que antes no conocíamos".Dine considera muy complicado que los ciclistas del actual pelotón se dopen, pero señala que "nunca se puede excluir"."La EPO fue una revolución. No había forma de detectarla, pero cuando se creó el método se abrió una vía para perseguir toda una serie de productos sintéticos", señala el científico.Basta con conocer los productos en los que trabajan las farmacéuticas y sus posibles aplicaciones al deporte para que los microscopios de los laboratorios antidopaje los busquen en la sangre de los atletas.En esa práctica resulta muy útil el pasaporte biológico, puesto que Dine reconoce que "sigue siendo difícil discernir si ciertas sustancias son producidas por el cuerpo o de origen externo". Pero los cambios bruscos en esos niveles pueden ser un buen indicador para poner a un deportista en el punto de mira.El profesor confiesa que sería muy complejo detectar el dopaje genético, aquel que buscaría cambiar las condiciones físicas de los atletas, pero cree que ponerlo en práctica "necesitaría de equipos médicos muy amplios y sofisticados", no aptos para transitar en la caravana del Tour."Además, necesitaría un equipo médico muy extenso, lejos de la discreción que precisan este tipo de prácticas ilícitas", añade.Dine no lo ve viable ni siquiera en los equipos más punteros y de mayor presupuesto del pelotón.Estos, señala, obtienen mejores resultados porque "sus entornos científicos son los más sofisticados". "Invierten más y tienen mejores resultados", señala.El profesor no se atreve a descartar por completo la presencia de dopaje en el pelotón. "La única manera de hacerlo sería que la Agencia Mundial Antidopaje tuviera el perfil genético de cada deportista. Pero eso ya es cosa del futuro".
La llegada de los Campos Elíseos cumple 50 años y, por segunda edición consecutiva, no será la estrella del final del Tour de Francia.Si en 2024 la última etapa se disputó en Niza a causa de los Juegos de París, la experiencia olímpica dejó otra consecuencia: el enorme atractivo popular de la subida a Montmartre.Las imágenes del público agolpado en las aceras de la adoquinada calle Lepic durante la prueba olímpica no dejaron indiferentes a los organizadores del Tour, que han querido sumar esa fiesta popular a su recorrido.El tradicional circuito por los Campos Elíseos ha sido cortado en dos por una triple subida a Montmartre, poco más de un kilómetro cada vez, con una pendiente de algo menos del 6 %, un puerto de cuarta categoría cuyo último paso se sitúa a siete kilómetros de la meta, que sigue estando en la rectilínea avenida.Pero el tramo final escarpado, las calles estrechas, los descensos técnicos permiten augurar que la última etapa del Tour de Francia de 2025 no será el tradicional paseo en homenaje al campeón que se salda con la coronación de un esprinter en un final de enorme prestigio.La clasificación general no parece correr riesgos, dadas las diferencias entre los primeros, pero la victoria de etapa será un premio muy elevado que no querrán dejar escapar los ciclistas y que esta vez no parece reservado a los veloces llegadores.Una decisión que no ha gustado a muchos de los participantes, que han fustigado el estrés suplementario que se incluye en una jornada tradicionalmente destinada a la celebración y que puede acabar con riesgos imprevisibles.Los 132,3 kilómetros entre Mantes-La-Ville y la capital servirán, sí, para brindar por el cuarto triunfo del esloveno Tadej Pogacar, pero a medida que el pelotón vislumbre la basílica neovisigótica que sobrevuela la ciudad, la tensión volverá al pelotón.Un final de clásica que puede atizar la ambición de muchos ciclistas, incluso del maillot amarillo, que sueña con imponerse con esa casaca en los Campos Elíseos, una gesta que solo el francés Bernard Hinault ha conseguido, en 1979 y en 1982.Después llegará el podio final, la fiesta, la celebración del campeón, las imágenes que suelen quedar de un año para otro de un podio que entronizará la gran rivalidad de los últimos años entre Pogacar y el danés Jonas Vingegaard, que se han repartido las seis últimas ediciones, y la llegada de una joven generación representada por el alemán Florian Lipowitz.La llegada a los Campos Elíseos cumplirá 50 años, tras el triunfo en 1975 del francés Bernard Thevenet, después de que los organizadores obtuvieran la autorización del entonces presidente francés, Valerie Giscard d'Esteing, para acabar en la famosa avenida parisiense.Desde entonces, los Campos Elíseos se han convertido en un momento especial del Tour, una fiesta para el ganador. Hasta entonces, el Tour acababa en el Parque de los Príncipes hasta 1967, cuando el final tenía lugar en el velódromo de Vincennes.De las 82 ediciones que el Tour ha acabado en París, 53 lo habrán hecho en los Campos Elíseos, en dos ocasiones en contrarreloj.Perfil y altimetría de la etapa 21 del Tour de Francia 2025Hora y dónde ver la etapa 21 del Tour de Francia 2025Fecha: domingo 27 de julio.Hora: 9:30 a.m. (hora Colombia).Transmisión: Caracol Sports ( https://www.noticiascaracol.com/golcaracol/deportes-en-vivo ) y Ditu.
"Es un orgullo grande ver el estadio lleno, sea en Colombia o en cualquier otra parte del mundo. Es un orgullo grande y con muchas ganas de hacer las cosas bien". Esas fueron las primeras palabras de James Rodríguez, quien jugó un buen segundo tiempo en el 3-1 frente a Costa Rica, al finalizar el duelo de despedida del equipo de Néstor Lorenzo jugado en El Campín y que sirvió de fogueo para el Mundial 2026 de Estados Unidos, México y Canadá.El número '10' del seleccionado colombiano siguió con sus palabras y ahí resaltó la importancia de estar en una nueva Copa del Mundo. "Todos los mundiales son únicos. Es una alegría grande, son bastantes años con la Selección, desde el 2011, y siempre intento dar todo por la camiseta".Aunque no empezó desde la parte inicial, el profesor Lorenzo dispuso del ingreso del volante cucuteño para el complemento y fiel a su estilo, tuvo pinceladas de calidad, buen manejo del balón y hasta le puso la asistencia a Luis Javier Suárez para el tercer tanto de la noche capitalina."Fue un partido con muchos cambios, nos estamos adaptando a la altura. Nos estamos preparando para jugar el primer partido que es en altura (17 de junio frente a Uzbekistán)", apuntó James, para complementar que "el campo no estaba bien, pero hay que rescatar que todos hemos hecho un partido bueno. Nos hemos ido con una buena imagen, que es algo importante".¿Qué más dijo James Rodríguez sobre su estado físico y puesta a punto con Colombia?"Me siento muy bien, entrenándome fuerte, como lo he venido haciendo día a día, poniéndome mucho mas en forma. Ya, estoy listo, cuidándome, yo creo que falta poco, pero creo que estoy listo. Ahora, hay partido el 7 (de junio) y es una buena oportunidad para sumar minutos", dijo Rodríguez Rubio cuando se le indagó con respecto a su presente físico y futbolístico.
Lo que comenzó como una serie de ruidos inexplicables terminó convirtiéndose en la peor pesadilla para una familia de Happy Valley, en el condado de Clackamas, Oregón. Durante casi tres meses, un hombre de 41 años, identificado como Beniamin Bucur, logró convertir el estrecho espacio bajo los cimientos de una vivienda en un refugio subterráneo completamente equipado, todo esto mientras los propietarios dormían y realizaban su vida cotidiana justo sobre su cabeza.¿Cómo lo descubrieron?Beniamin Bucur se instaló clandestinamente en el sótano o espacio de acceso restringido bajo la estructura de la casa, habitada por un matrimonio y su hija pequeña. Según las investigaciones de la Fiscalía del Condado de Clackamas, Bucur no solo se limitó a pernoctar en el lugar, sino que aprovechaba la oscuridad de la noche para ingresar sus pertenencias sin levantar sospechas, transformando el sitio en un "compañero de piso" del que nadie tenía conocimiento.Aunque la familia llegó a escuchar ruidos inusuales provenientes del subsuelo, inicialmente los atribuyeron a sonidos comunes de la estructura de la casa y nunca imaginaron que un extraño vivía bajo sus pies. El misterio se resolvió el 3 de septiembre de 2025, gracias a la vigilancia de un vecino. Este testigo observó a Bucur estacionar su vehículo, caminar hacia la parte trasera de uno de los edificios y entrar en el compartimento inferior. Al notar que desde el interior se filtraba luz y que la compuerta de acceso volvía a cerrarse, decidió alertar de inmediato a las autoridades.Cuando la policía llegó al lugar, encontró señales evidentes de actividad: la puerta de acceso había sido forzada y asegurada con un candado que no pertenecía a los dueños. Un detalle clave fue el hallazgo de un cable de extensión que atravesaba una rejilla de ventilación, lo que confirmaba que el intruso estaba extrayendo energía directamente de la red eléctrica de la vivienda. Tras obtener la autorización de los propietarios, los agentes utilizaron una herramienta Halligan para forzar la entrada, encontrando a Bucur oculto justo detrás del acceso.¿Cómo vivía el hombre?Lo que los agentes descubrieron al inspeccionar el escondite fue sorprendente por su nivel de organización. Bucur había logrado construir lo que los medios describieron como un "minidepartamento" o un espacio habitable muy completo.En el lugar contaba con televisores y consolas de videojuegos, una cocina improvisada con hornillas funcionales, iluminación con guirnaldas de luces y conexiones eléctricas ilegales para todo ello. Además de estas comodidades, el registro policial reveló una faceta más peligrosa del ocupante: se hallaron armas blancas, incluyendo una espada y varios cuchillos, junto con una pipa que contenía residuos de metanfetamina.¿Qué se sabe del sujeto y qué pasó con él?Beniamin Bucur no era un desconocido para el sistema judicial. Con un historial delictivo que se extiende por más de 20 años, cuenta con condenas previas relacionadas con robo, allanamiento de morada y posesión de sustancias ilícitas. Tras ser capturado en este último incidente, el sujeto se declaró culpable de posesión de drogas y fue llevado a juicio por la ocupación de la vivienda.El pasado martes 26 de mayo, tras una deliberación de apenas 20 minutos por parte del jurado, Bucur fue declarado culpable de robo con allanamiento de morada en primer grado. Por estos hechos, fue sentenciado a una pena de 36 meses (tres años) de prisión. Adicionalmente, se informó que el individuo enfrenta cargos por otros delitos de robo en el cercano condado de Washington.MARÍA PAULA GONZÁLEZPERIODISTA DIGITALmpgonzal@caracoltv.com.co
A la Selección Colombia solo le restan 16 días para debutar en el Mundial 2026 con Uzbekistán en Ciudad de México. Los dirigidos por Néstor Lorenzo buscan llegar en la mejor forma y por eso se programaron dos partidos de preparación antes de concentrarse en Guadalajara, localidad que fue elegida para montar el campamento. Este lunes, la 'tricolor' venció 3-1 a Costa Rica, en el estadio Nemesio Camacho El Campín, en Bogotá, en lo que fue el partido de despedida de parte de nuestro país, con artistas como Carlos Vives y Morat, en la antesala. Sin embargo, falta un compromiso y será frente a Jordania, el próximo domingo 7 de junio.El encuentro contra los asiáticos será a las 6:00 p.m. (hora Colombia), en el Snapdragon Stadium, en San Diego, Estados Unidos. Este recinto tiene capacidad para 35 mil espectadores, casa del San Diego FC y que además tuvo tres partidos de la Copa de Oro de la Concacaf 2025. Este juego será transmitido Caracol Televisión, GolCaracol.com y Ditu, y contará con la narración de Carlos Alberto Morales, los comentarios de Javier Hernández Bonnet y el análisis de Rodolfo de Paoli.Colombia y Jordania solo tiene un antecedente en la historia y data del 6 de junio de 2014, como preparación para la Copa del Mundo de Brasil de ese año. En esa ocasión, los 'cafeteros' ganaron 3-0 con anotaciones de James Rodríguez (penalti), Juan Guillermo Cuadrado (Penalti) y Fredy Guarín, en el Nuevo Gasómetro, en Buenos Aires. El combinado nacional formó David Ospina, Mario Yepes (Carlos Valdés), Cristian Zapata, Pablo Armero, Juan Zúñiga (Santiago Arias), James Rodríguez (Juan Cuadrado), Éder Balanta (Carlos Bacca), Carlos Sánchez (Abel Aguilar), Teófilo Gutiérrez (Adrián Ramos), Víctor Ibarbo y Fredy Guarín.Hora y dónde ver Colombia vs. Jordania, en juego de fogueoFecha: domingo 7 de junio.Hora: 6:00 p.m. (hora Colombia).Estadio: Snapdragon Stadium, en San Diego, Estados Unidos. Transmisión: Caracol Televisión, GolCaracol.com y Ditu.
La Selección Colombia se despidió de la afición en nuestro país este lunes con una victoria 3-1 sobre Costa Rica, en uno de los duelos finales de fogueo antes de encarar su participación en el Mundial 2026 de Estados Unidos, México y Canadá. Los dos primeros goles fueron en la parte inicial, gracias a un cabezazo de Dávinson Sánchez y una definición de lujo de Luis Díaz; mientras que el moño lo puso Luis Javier Suárez, quien remató fuerte y arriba en los instantes finales para poner cifras concretas al tanteador. El descuento de los 'ticos' fue obra de Andrey Soto.Esos tres tantos pusieron a celebrar y emocionaron a los seguidores que llegaron masivamente a las gradas y que disfrutaron de principio a fin de ese lujo de ver a los ídolos nacionales.Las gambetas y las descolgadas por banda de 'Luchito', algunos lujos como una chilena que se tiró Juan Camilo 'Cucho' Hernández en la parte inicial, una parada de balón de James Rodríguez con el tacón, un túnel a un adversario de Juan Fernando Quintero y otras pinceladas de otros de los jugadores de Néstor Lorenzo hicieron levantar a grandes y chicos, a hombres y mujeres de sus asientos.Para Lorenzo, el duelo con Costa Rica sirvió también para darle minutos a casi todos sus jugadores y que cada uno mostrara sus argumentos, pensando en el certamen orbital.El 3-1 definitivo llegó al 82 en una gran jugada de James, quien filtró un pase para Suárez, que le ganó la posición al central rival con el cuerpo y sacó un remate imposible de atajar para Sequeira.Las faltas de ambos equipos no permitieron que el partido tomara ritmo, aunque la selección centroamericana se plantó en terreno de Colombia, que trató de hacer daño al contragolpe con la velocidad de Díaz y Luis Suárez, que ingresó por Juan Camilo 'Cucho' Hernández.Costa Rica estuvo a punto de empatar al 62 en una jugada en la que el lateral colombiano Johan Mojica cometió un error en marca y el balón le quedó solo en el borde del área a Galo, que sacó un remate que despejó en la raya el central Willer Ditta.Solamente no saltaron a la cancha el arquero Álvaro Montero, el volante Jefferson Lerma, y los delanteros Jáminton Campaz y Jhon Córdoba.Al final, la Selección Colombia se marchó de la cancha en medio de aplausos y reconocimiento de la gente. Nuestras figuras, mientras tanto, saludaron y agradecieron ese respaldo de una afición ilusionada y expectante, a semanas del arranque en el Mundial 2026.- Ficha técnica:3. Colombia: Camilo Vargas (m.74, David Ospina); Santiago Arias (m.89, Daniel Muñoz), Davinson Sánchez (m.46, Jhon Lucumí), Willer Ditta (m.74, Yerry Mina), Johan Mojica (m.74, Deiver Machado); Gustavo Puerta (m.67, Juan Camilo Portilla), Richard Ríos (m.67, Kevin Castaño), Jorge Carrascal (m.46, James Rodríguez); Luis Díaz (m.74, Juan Fernando Quintero), Carlos Andrés Gómez (m.46, Jhon Arias) y Juan Camilo Hernández (m.46, Luis Suárez).Seleccionador: Néstor Lorenzo.1. Costa Rica: Patrick Sequeira; Haxzel Quirós (m.61, Álvaro Zamora), Jeyland Mitchell, Fernán Faerron; David Araya, Aarón Salazar, Orlando Galo, Andrey Soto (m.61, Chirstopher Núñez), Carlos Mora; Manfred Ugalde (m.77, Luis Flores) y Josimar Alcocer (m.83, Orlando Sinclair).Seleccionador: Fernando Batista.Goles: 1-0, m.17: Davinson Sánchez. 2-0, m.23: Luis Díaz. 2-1, m.33: Andrey Soto. 3-1, m.82: Luis Suárez.Árbitro: el ecuatoriano Guillermo Guerrero. Amonestó a Fernán Faerrón, Willer Ditta, Jeyland Mitchell y Richard Ríos.¿Cuándo vuelve a jugar la Selección Colombia?Después del duelo con los costarricenses, la Selección Colombia enfrentará el próximo domingo 7 de junio frente a Jordania, en San Diego, Estados Unidos. El toque inicial será a las 6 de la tarde y se podrá ver EN VIVO en la pantalla de Gol Caracol, en www.golcaracol.com y en Ditu, aplicación de Caracol Televisión.
Luego de que la Selección Colombia volviera del descanso en su partido de despedida en Bogotá enfrentando a Costa Rica, el capitán James Rodríguez ingresó y no tardó mucho para demostrar toda su calidad, ganándose los aplausos de todo el público en el estadio. Transcurría el minuto 65' de partido con un contraataque de la tricolor, en donde el cucuteño no tuvo problema para bajar la pelota protagonizando una jugada de lujo con su pierna derecha, para levantar de emoción y júbilo a todos los espectadores en el estadio El Campín. El '10' de Minnesota United rápidamente entró al ritmo que pedía el partido buscando espacios en sus compañeros. Recordemos que en los últimos meses no tuvo buena cantidad de minutos en el club de los Estados Unidos, pero su calidad, visión de juego y capacidad para asociarse con sus compañeros quedaron en evidencia desde los primeros instantes de la segunda parte del encuentro.Vea acá la jugada de lujo de James Rodríguez en Colombia vs Costa Rica: