La comunicadora social y periodista Laura Camila Blanco murió la madrugada de 27 de julio de 2025 tras caer del noveno piso de su apartaestudio, ubicado en un conjunto residencial en el noroccidente de Bogotá, y, aunque las primeras hipótesis apuntaban a un suicidio, la evidencia forense dio un giro al caso y su entonces pareja, Óscar Santiago Gómez, de 28 años, fue capturada e imputada por el delito de feminicidio agravado.Debido a antecedentes de violencia por parte de Gómez, desde el inicio la familia de Laura Camila Blanco se rehusó a creer la versión del suicidio que había entregado Óscar Santiago y pidió celeridad en la investigación. Dos meses después de la muerte de la joven periodista, el examen forense realizado al cuerpo reveló que "Laura Camila fue estrangulada, fue asfixiada, luchó por su vida", confirmó Oswaldo Medina, abogado de la familia de la víctima, en una entrevista con Séptimo Día realizada a finales del 2025.Por ello, el 21 de agosto de 2025, capturaron a Óscar Santiago Gómez y la Fiscalía le imputó el delito de feminicidio agravado bajo la teoría de que aprovechó su "superioridad corporal" para estrangularla y sofocarla, y "cuando la víctima se encontraba en estado de debilidad defensiva, manteniendo la decisión consciente de causar su muerte, la lanzó por la ventana del noveno piso". El sujeto no aceptó los cargos imputados.Juez negó apelación de la defensaMientras avanza el proceso en su contra, el viernes 24 de julio de 2026, el Juzgado 53 Penal del Circuito de Bogotá negó una solicitud de la defensa de Óscar Santiago Gómez, que, según se conoció, buscaba obtener algunos elementos para incorporar en el proceso, entre esos, información del celular de Laura Camila Blanco, una inspección al apartamento y planos del inmueble, además de la historia laboral de la víctima.Sin embargo, el juez señaló que la defensa del presunto feminicida no sustentó de forma suficiente la necesidad de acceder a la información solicitada ni cuál sería su utilidad en el caso."La defensa no explicó la relación existente entre la historia laboral y el delito de feminicidio agravado, tampoco explicó cuál era la utilidad probatoria para conocer la historia laboral, y que la información pretendida carecía de pertinencia, y en este caso no se cumplía. Por esas razones, entonces, se impone la confirmación de la decisión tomada en primera instancia", indicó en la audiencia el juez.Tras esta decisión, se espera que a finales de agosto se realice una audiencia preparatoria en la que las partes presentarán las pruebas del caso.Vea también: ¿Gritos de auxilio de Laura Camila Blanco no fueron escuchados por 7 amigos que estaban en la sala?
Desde que Nicolás Mosquera tenía siete meses, la vida de Natalia Fernández cambió para siempre. En Armenia, esta madre vive pendiente de cada paso de su hijo, quien padece hemofilia, una enfermedad huérfana y de alto costo que convierte un golpe o una caída en un riesgo para su vida. Aun así, hace todo lo posible para que pueda asistir al colegio como cualquier otro niño.Un equipo de Los Informantes acompañó a Natalia durante la jornada escolar de su hijo y fue testigo de la batalla que libra cada día para protegerlo y garantizar que nunca le falte el medicamento que necesita.Una vigilancia de seis horas diarias para evitar una tragediaPara Natalia, la jornada en el colegio Rufino José Cuervo Centro es una misión de vigilancia permanente. Desde las 6:30 de la mañana hasta la 1:25 de la tarde acompaña a su hijo y sigue de cerca cada uno de sus movimientos, consciente de que un empujón, una caída o un golpe podrían tener graves consecuencias.La rutina de Natalia en el colegio es meticulosa. Llega temprano, programa alarmas para cada cambio de clase y acompaña a Nicolás en todos sus recorridos dentro de la institución. Su misión es prevenir que un empujón o una caída se convierta en una emergencia. Este acompañamiento sombra comenzó por solicitud del colegio cuando el niño ingresó al grado de transición."Hago acompañamiento sombra hace 8 años desde transición", explicó Natalia al describir su labor diaria en el colegio. La madre añadió que su presencia es vital porque "tenemos que ser conscientes que un golpe craneoencefálico es la muerte para él".A pesar de que Nicolás ya tiene 12 años y cursa séptimo grado, el riesgo no ha disminuido debido a la fragilidad de su organismo ante la ausencia de proteínas coagulantes. "Ella no me está sobreprotegiendo, sino que me está protegiendo y les está ahorrando un problema a los otros", comentó Nicolás.“Yo creo que soy como un huevo porque a ver, por un mínimo golpe, así sea una pequeña cortadita y que yo no tenga el medicamento, me puede salir demasiada sangre y me tendría que ir a UCI. Si yo me pego en la cabeza, me muero", relató Nicolás, quien comprende su condición y los riesgos que implica vivir con hemofilia.¿Qué es la hemofilia y por qué es de alto riesgo?La condición médica de Nicolás es diagnosticada como hemofilia tipo A severa, que es la forma más grave de este trastorno genético. En términos científicos, su cuerpo carece de una proteína esencial denominada factor VIII, la cual es responsable de formar la costra o coágulo que detiene cualquier sangrado.El doctor Sergio Robledo Riaga, presidente de la Liga Colombiana de Hemofílicos, explicó que la hemofilia es “un trastorno de coagulación en donde las personas que se cortan no paran de sangrar. Usted necesita tapar eso entonces llegan unas plaquetas que son como un ladrillo que se pegan”.Esta falta de ‘cemento’ proteico implica que, si hay un sangrado cerebral, el paciente puede fallecer rápidamente al llenarse la cavidad de sangre. “Un hemofílico y sin tratamiento tiene un promedio de vida de 12 años”, aseguró Robledo.La fragilidad de Nicolás le impide realizar actividades que para otros niños son parte de la rutina. "Yo no puedo jugar fútbol, porque es un poquito arriesgado para mí porque es demasiado impacto", relató, quien también ha sufrido complicaciones por intentar montar bicicleta, actividad que le generó una inflamación severa en la rodilla izquierda sin haberse caído.Necesita un medicamento que cuesta $288 millones al añoLa supervivencia de los pacientes con hemofilia severa depende exclusivamente de la administración constante de medicamentos que reemplazan el factor de coagulación faltante.Sin embargo, el tratamiento tiene un costo extremadamente alto, por lo que la hemofilia está catalogada como una enfermedad de alto costo en el sistema de salud colombiano. Además, a medida que Nicolás crece, también aumenta la dosis que necesita. "Este factor cuesta más de $2 millones. Son tres ampollas, son $6 millones. En el mes serían $24 millones. Si usted multiplica esos $24 millones al año son $288 millones", explicó Natalia.La interrupción del suministro de este fármaco tiene consecuencias inmediatas. En apenas dos semanas sin el medicamento, el cuerpo de Nicolás comenzó a manifestar señales de alarma. "Se llena de morados... hematomas y en todo el centro se va haciendo como una bolita dura", describió la madre.El caso de Kevin Acosta y la lucha contra las negligencias del sistemaEl temor de Natalia Fernández tiene un precedente doloroso. La historia de Nicolás se cruza con la de Kevin Acosta, un niño de 7 años que también padecía hemofilia y falleció en febrero después de que su EPS dejara de suministrarle el medicamento por problemas administrativos.Kevin permaneció dos meses sin recibir el factor VIII y, tras sufrir un golpe en la cabeza en una caída de bicicleta, murió días después en un hospital de Bogotá. La Procuraduría concluyó que Kevin murió por negligencia de la Nueva EPS, que no le giro a tiempo los recursos a la IPS que lo atendía.Natalia ha tenido que enfrentar barreras similares con su entidad de salud, Asmet Salud. "Este año me puso a padecer, cuando me fui a investigar me dijeron que había problemas administrativos y yo decía: ‘por culpa de problemas administrativos me van a dejar morir al niño'", afirmó. Por eso, Nicolás ha tenido que pasar dos semanas sin sus dosis vitales.Ante las críticas por su constante vigilancia, Natalia es enfática en defender su postura: "A mí me da como una rabia, como una indignación cuando le dicen a uno: 'es que usted lo sobreprotege’, pero yo fui la que viví muchas cosas amargas. Yo no disfruté a mi hijo, yo tuve que estar en un hospital", dijo entre lágrimas.El sueño de Nicolás: ser médico para sanar su propia historiaA pesar de los desafíos físicos y la incertidumbre administrativa, Nicolás mantiene una actitud optimista que asombra a su madre. Durante las crisis por falta de medicina, él intenta consolarla.“Quisiera ser médico sobre lo de la hemofilia, porque yo ya sabría qué sería eso, porque yo ya lo estaría experimentando qué es eso", aseguró Nicolás sobre sus aspiraciones profesionales. Su objetivo es utilizar su conocimiento para evitar que otros niños y familias sufran las mismas carencias que él enfrenta.Actualmente, la situación de Nicolás es crítica. Lleva casi un mes sin recibir el factor VIII y su salud se ha deteriorado visiblemente. No ha podido regresar al colegio y pasa sus días en cama porque el dolor y la falta de coagulación le impiden caminar. El llamado de su madre es una súplica urgente al sistema de salud para que le entreguen el medicamento antes de que la historia de su hijo tenga un desenlace fatal.
El equipo de Séptimo Día llegó hasta la empresa Vitaly Internacional SAS, ubicada en el sector de Cabecera, en Bucaramanga, tras conocer denuncias de ciudadanos que aseguran haber sido atraídos con la promesa de exámenes médicos gratuitos que habrían terminado en la adquisición de supuestos tratamientos y créditos financieros sin su consentimiento.Según los denunciantes, las personas eran abordadas en la vía pública o contactadas por teléfono para asistir a jornadas de salud. Allí, después de recibir presuntos diagnósticos, les habrían ofrecido tratamientos que terminaron en la firma de contratos y obligaciones económicas que, aseguran, no autorizaron.Cámaras captaron cómo ofrecían supuestos tratamientosJuan Carlos Villani, periodista de canal informativo, simuló ser un usuario y fue abordado por dos mujeres que vestían uniformes similares a los del personal de salud. Luego de realizarle una toma de presión arterial en la calle, le ofrecieron un supuesto chequeo preventivo.Posteriormente, fue conducido a las oficinas de Vitaly Internacional, donde le solicitaron sus datos personales antes de llevarlo a un consultorio, en el que fue atendido por un supuesto consultor médico. El hombre le realizó un examen con un dispositivo llamado escáner electromagnético y, durante la consulta, entregó diagnósticos sobre su estado de salud.El escáner electromagnético y los falsos diagnósticosLa principal herramienta utilizada para persuadir a los asistentes es un dispositivo que, según los testimonios, es presentado como capaz de escanear todos los órganos del cuerpo mediante el contacto con la piel.Tras el escaneo, el consultor emitió diagnósticos que sugerían graves problemas de salud. Al periodista le indicó: “En la parte de aquí tienes la sangre un poco espesa y de pronto está ocasionando que se desarrollen obstrucciones en las arterias”.Sin embargo, expertos médicos cuestionan la validez de estos resultados. El doctor Jairo Alberto Morantes, especialista y director de atención hospitalaria, aclaró que “es muy probable que sí le esté mintiendo porque no existe en la actualidad un dispositivo que mediante el contacto con la piel diagnostique tantas enfermedades o distintos tipos de alteraciones en el cuerpo”.Créditos financieros sin consentimientoEl aspecto más delicado de las denuncias contra la empresa señalada gira en torno a la presunta obtención de créditos financieros sin autorización. Blanca Fajardo, una de las denunciantes, relató que fue llevada a la sede con la promesa de una jornada de salud gratuita. Tras someterse al examen, aseguró que le informaron que su estado de salud era preocupante y le ofrecieron un tratamiento.Según su testimonio, durante el proceso le solicitaron su cédula y su teléfono celular. "Me sacaron un crédito sin mi autorización por 2 millones", afirmó.Blanca intentó retractarse tras notar que los productos entregados le causaban malestar, pero aseguró que en la empresa no aceptaron su reclamo ni devolvieron el dinero. “Yo sí creo que me engañaron. Me hicieron un daño a mí y a mi salud”, relató.Un caso similar es el de Nancy Caballero, de 59 años. Tras el examen con el escáner, le diagnosticaron diversas dolencias. La mujer denunció que, tras manipular su teléfono, se encontró con una deuda no deseada: “Me sacaron un crédito de millón quinientos que yo no he solicitado”.Los falsos tratamientos de alto costoAlexandra Bermúdez, docente de profesión, no fue abordada en la calle sino mediante una llamada telefónica en la que le indicaron “que por favor asistiera, que era beneficiaria de un programa de salud, en el cual me iban a hacer un chequeo médico que era totalmente gratuito”. En la cita, una supuesta médica le diagnosticó sobrepeso, problemas de colesterol, triglicéridos y diabetes.Bermúdez relató que el tratamiento inicial tenía un valor de 6 millones de pesos. Ante su negativa por falta de recursos, el precio le fue modificado a 3 millones. Finalmente, accedió a un crédito por $1.550.000 pesos. Meses después, tras realizarse exámenes en su EPS, descubrió que los diagnósticos de Vitaly no eran precisos.Inspección de la Superintendencia de Salud: ¿qué dijo la dueña?Ante las crecientes denuncias, la Superintendencia Nacional de Salud y la Secretaría de Salud de Santander realizaron una inspección el 18 de junio de 2026 en la sede de Vitaly Internacional. Durante el operativo, Natalia Andrea Bonilla, representante legal de la empresa, aseguró que “nosotros somos un centro de ventas. Nosotros no tenemos personal de salud, porque no somos una IPS, solo es una tienda naturista”.No obstante, las autoridades determinaron lo contrario. Se estableció que Vitaly Internacional SAS no contaba con Registro Especial de Prestadores de Servicios de Salud (REPS) ni el aparato utilizado tenía registro sanitario del INVIMA. Yolima Gómez, del INVIMA, calificó el dispositivo como “un equipo biomédico fraudulento totalmente”.Juan David Duque, delegado de la Superintendencia de Salud, señaló: “Encontramos un sitio que decía ser un expendio comercial, pero que estaba prestando servicios de salud. Por tal razón debían estar inscritos ante la Superintendencia Nacional de Salud, pero estos sitios no lo hacen y no lo hacen precisamente porque no quieren ser vigilados”.Como resultado de la visita, las autoridades procedieron al cierre temporal y parcial del establecimiento tras hallar cuatro máquinas sin registro sanitario. La representante legal de la empresa, Natalia Andrea Bonilla, no atendió las solicitudes de entrevista del equipo de Séptimo Día.
El 24 de junio, Venezuela sufrió una de las catástrofes naturales más potentes de su historia reciente. Un doble terremoto, con magnitudes de 7.2 y 7.5, sacudió el país en un intervalo de apenas 15 segundos. El evento sísmico total duró 74 segundos, un lapso suficiente para desencadenar una tragedia de enormes proporciones.La devastación se concentró principalmente en La Guaira, a 25 kilómetros de Caracas, donde cientos de edificaciones colapsaron sobre ciudadanos que realizaban actividades cotidianas durante un día festivo.Ante el colapso de las instituciones y la infraestructura, los primeros en llegar a la zona del desastre no fueron organismos estatales, sino el Grupo de Rescate y Operaciones Especiales Caricuao (G.R.O.E.C.). Este equipo de voluntarios, liderado por Everth Celis, se desplazó desde la capital para iniciar las labores de búsqueda en medio de una situación crítica. Celis, quien en su vida civil se desempeña como panadero, cuenta con más de 30 años de experiencia en la atención de emergencias. El equipo de Los Informantes lo acompañó. Los primeros milagros entre el concretoAl llegar a La Guaira cerca de las 9:00 p.m. del día del sismo, el equipo se enfrentó a un panorama de desesperación. Uno de los primeros puntos de intervención fue un edificio de siete pisos que se vino abajo. Allí, Celis recuerda el encuentro con un hombre que suplicaba por su familia. "Mi esposa está atrapada, mi esposa está aquí", fue el clamor que impulsó al equipo a desplegarse de inmediato.En ese lugar, los rescatistas, conocidos como "topos", localizaron a Anaí, quien se encontraba atrapada bajo las placas de concreto en el cuarto o quinto piso. Tras horas de arduo trabajo y en medio de réplicas que hacían la estructura inestable, lograron establecer contacto con ella. A pesar de presentar una herida abdominal, la mujer fue extraída con vida después de casi cuatro horas de maniobras en un área de muy difícil acceso.Entre la vida y la muerte en una zona de desastreLa labor de rescate obliga a los voluntarios a tomar decisiones extremas basadas en las primeras 72 horas o ventana de vida tras un sismo. En una de las estructuras colapsadas, el equipo localizó a tres niños. Lograron establecer comunicación verbal con ellos, pero las placas de concreto de hasta 50 centímetros de espesor impidieron un acceso rápido.“Teníamos contacto con ellos, hablábamos con los niños, los escuchábamos, pero no los podíamos localizar. Sabíamos que estaban ahí, pero no los encontrábamos. No conseguimos a los niños... Extremadamente frustrante no poderlos rescatar y escucharlo, sobre todo a los niños”, expresó Celis sobre la frustración de aquel momento.Ante la imposibilidad técnica de liberarlos en ese instante y la necesidad de buscar a otros sobrevivientes, el grupo tuvo que tomar una dolorosa decisión."Es duro tener que abandonarlos en ese momento, pero quedarnos ahí significaba que personas que tuvieran la posibilidad de ser salvadas, de repente, no pudieran ser rescatadas porque no íbamos a llegar a tiempo. Entonces, tuvimos que tomar la decisión de dejarlos ahí y continuar", dijo Celis.No obstante, el equipo marcó las coordenadas y, horas más tarde, otro grupo de rescatistas con mejor equipamiento logró sacar a los niños con vida.El rescate heroico de Miguel: 36 horas de pie bajo cinco pisosUno de los casos más inusuales y conmovedores fue el de Miguel, un joven que quedó atrapado en una posición vertical tras el desplome de cinco niveles de su edificio. Estar de pie, sin posibilidad de sentarse o moverse, supuso un agotamiento físico que se prolongó por 36 horas. "El caso de Miguel no se nos va a olvidar, porque es poco probable que entre tanta destrucción la persona quede de pie, pero quedó atrapado de pie. Prácticamente, se le vinieron cinco pisos encima de él", contó el líder de los rescatistas.Para liberarlo, un socorrista tuvo que descender de cabeza por un estrecho espacio para cortar las varillas de hierro que mantenían los pies de Miguel aprisionados. La técnica, aunque arriesgada, permitió que el joven saliera ileso.Everth Celis recuerda que la adrenalina era tal que, durante los primeros cinco días de labores ininterrumpidas, apenas pudo dormir 20 minutos.Una intensa búsquedaPasadas las dos semanas, la misión de los rescatistas ha cambiado. Ya no buscan sobrevivientes, sino que se enfocan en los desaparecidos para brindar consuelo a los familiares que aún esperan noticias.“Apartamento por apartamento, vamos rincón por rincón, asegurándonos que no hayan personas fallecidas en esos espacios. Dependemos de la interacción de las personas de la comunidad”, agregó.En este escenario, elementos de la naturaleza como las moscas se han convertido en indicadores clave para localizar restos bajo toneladas de escombros. “Aunque suene cruel las moscas nos ayudan a determinar dónde podemos conseguir los cuerpos. Son moscas que tienen unas características bien especiales que únicamente van a donde están los humanos, los restos humanos. Entonces, de cierta forma ellas nos dicen dónde podemos localizar a los humanos", explicó Celis.Un equipo de Los Informantes lo acompañó durante un recorrido por el edificio Costa Dorada, una estructura de 18 pisos severamente comprometida, donde evidenciaron el peligro constante al que se exponen estos hombres.Con las placas de concreto cediendo y un olor a descomposición persistente, los rescatistas deben moverse con cautela extrema. “Es uno de los peores desastres que he visto”, afirmó.Un equipo de rescatistas incansable: sin salarioEl Grupo de Rescate Caricuao está compuesto por 63 brigadistas que operan sin recibir un salario. Muchos de ellos, como Everth Celis, financian su labor con sus propios medios y dependen de donaciones para obtener combustible, uniformes y herramientas.Al ser consultado sobre las razones que lo llevan a arriesgar su vida por desconocidos, Celis aseguró que “se lleva en la sangre. No sé si es de repente un propósito que Dios me puso a mí... Aquí nuestro nuestro salario son las gracias de una persona, la gratificación de ver un animal que de repente rescatamos. Ese es nuestro salario y eso vale más que el otro”.Estos voluntarios mantienen su compromiso en un país donde las cifras oficiales hablan de cerca de 5.000 muertos, mientras que la ONU estima hasta 50 mil desaparecidos,. La reconstrucción de Venezuela, según organismos como UNICEF, será un proceso largo que afectará a cientos de miles de niños que hoy necesitan ayuda para salir adelante. Mientras tanto, hombres como Celis continúan rincón por rincón, asegurándose de que nadie quede olvidado bajo las ruinas de lo que alguna vez fueron hogares.
El proceso penal contra Juan Carlos Suárez Ortiz, señalado de participar en el ataque que terminó con la muerte de Jaime Esteban Moreno Jaramillo el pasado 31 de octubre, avanzó esta semana con nuevas revelaciones sobre su estrategia jurídica. El hombre, de 27 años, continúa privado de la libertad luego de que el juez penal con función de control de garantías le impusiera una medida de aseguramiento en centro de reclusión. La decisión se tomó el 12 de noviembre, cuando la jueza 67 penal de garantías concluyó que había suficientes elementos para ordenar su detención mientras la Fiscalía adelanta la investigación por el homicidio del estudiante de 20 años.Durante la diligencia de imputación previa, Suárez decidió no aceptar los cargos presentados por el ente acusador. Sin embargo, con el avance del expediente y la recolección de pruebas, su defensa empezó a analizar un cambio en la estrategia jurídica. De acuerdo con la información conocida por el canal CityTV, las partes sostuvieron una reunión para revisar las alternativas que tendría el procesado. Según ese medio, la defensa estaría evaluando la posibilidad de proponer un preacuerdo con la Fiscalía para acceder a beneficios punitivos, aunque hasta el momento no se ha tomado una determinación definitiva. El encuentro habría girado alrededor del material probatorio que compromete a Suárez y de las rutas procesales disponibles en esta etapa.En esa reunión, según el reporte del canal local, se discutieron las evidencias con las que la Fiscalía acusa a Suárez de haber participado en la agresión que derivó en la muerte de Moreno. También se exploró la alternativa de un preacuerdo, aunque no hubo confirmación oficial de que esta vía vaya a ser utilizada por la defensa. Frente a esta posibilidad, el abogado de la familia de la víctima, Camilo Rincón, indicó al mismo medio que se espera que las decisiones se ajusten a la gravedad del caso. En diálogo con CityTV, afirmó: “De ser así, sencillamente lo único que esperaríamos es una sentencia acorde al tipo de delito imputado y una verdadera justicia restaurativa con una sentencia acorde y de manera proporcionada al tipo de delito”.De igual forma, un pronunciamiento del abogado defensor Moisés Carreño dio cuenta de la posición jurídica del procesado. El jurista explicó, en declaraciones citadas por Blu Radio, que Suárez está dispuesto a considerar un preacuerdo como una posible herramienta para garantizar "verdad, justicia, reparación a las víctimas y compromiso de no repetición", ya que el mecanismo permite una visión “en el que las partes buscan un punto medio que satisfaga a todos sin convertir el proceso penal en un instrumento de venganza”.Carreño aseguró que, según se citó en la emisora, su equipo concluye que los hechos corresponden a unas "lesiones personales agravadas". Para él, “la génesis de este caso, son unas lesiones personales que podemos considerar agravadas, que lamentablemente condujeron como resultado final a la muerte de una persona, que no era el objetivo de nuestro representado. Partiendo de esa base, podemos sacar la conclusión que no estamos de acuerdo con la postulación que hizo la Fiscalía de manera inicial en el caso de homicidio agravado”.Mientras tanto, la investigación avanza para esclarecer con exactitud lo sucedido entre la noche del 30 de octubre y la madrugada del 31, luego de que Jaime Esteban y su amigo salieran del bar Before Club. Las autoridades ya han recopilado videos, testimonios y reportes médicos que describen el trayecto de los jóvenes y la posterior agresión.¿Por qué la jueza envió a Juan Carlos Suárez a prisión preventiva?En la audiencia celebrada el 12 de noviembre, la jueza 67 municipal de garantías decidió imponer medida de aseguramiento en centro carcelario al considerar que el procesado representaba un riesgo para la comunidad y que existían pruebas suficientes sobre su participación en los hechos. “La medida aquí procedente es la detención preventiva en establecimiento carcelario”, expresó la funcionaria, rechazando la solicitud de la defensa que pedía detención domiciliaria argumentando que Suárez era cabeza de familia.La togada señaló que lo ocurrido con Jaime Esteban Moreno correspondió a “una agresión desmedida, se trató de una agresión colectiva, se trató de una agresión brutal, sin provocación ni riesgo real que lo justificara. El homicidio no se justifica bajo ningún punto de vista”. Para la jueza, los testimonios y las grabaciones permiten concluir que el joven fue perseguido, derribado y golpeado reiteradamente incluso después de haber aceptado los golpes, y añadió que caminaba con miedo por la calle antes de ser alcanzado.Durante su intervención, la funcionaria destacó que el imputado mostró “poco respeto por la vida, cuando se agrede inclementemente, cuando se ve a una persona agonizando en el piso y convulsionando, y así se devuelve a seguirle suministrando golpes, como lo dicen las pruebas, no lo digo yo”. La jueza también reiteró la declaración de la testigo Emperatriz Carreño, quien aseguró que Suárez “regresó y le dio dos patadas en la parte superior del cuerpo”.Finalmente, la togada aclaró que la Fiscalía imputó a Suárez por homicidio con circunstancias de agravación y que la pena solicitada, si se le halla culpable, está entre 480 y 600 meses de prisión. ¿Cómo murió Jaime Esteban Moreno?La Fiscalía presentó durante las diligencias judiciales los resultados de la investigación médica y forense que explican las causas del fallecimiento del estudiante de la Universidad de los Andes. Según relató la fiscal del caso, la agresión ocurrió en la calle 64 con carrera 14 después de que la víctima y su amigo salieron del establecimiento Before Club +. En ese trayecto, un hombre identificado como Juan Carlos Suárez, “quien para estos hechos se presentaba con el rostro pintado de rojo y negro, sin camisa y con un pantalón de color negro, fue quien propinó un puño en la espalda de la víctima”. El impacto lo derribó y, ya en el suelo, recibió “varias patadas en la cara y el cuerpo”.Jaime Esteban fue llevado inicialmente al Hospital Chapinero con un cuadro crítico. Según la historia clínica, ingresó en “mal estado de salud con alto riesgo de complicaciones”. Luego fue remitido al Hospital Simón Bolívar, donde los médicos identificaron un hematoma subdural y múltiples contusiones. A las 6:33 p. m. del 31 de octubre sufrió un paro respiratorio y, quince minutos después, a las 6:48 p. m., se confirmó su deceso.El dictamen de Medicina Legal determinó que la muerte fue consecuencia de un trauma contundente que comprometió órganos vitales y generó una incapacidad médico-legal de 55 días. Las autoridades también confirmaron que la gravedad de las lesiones obligó al traslado urgente entre centros médicos, pero los daños neurológicos y las fracturas fueron irreversibles. La Fiscalía sostiene que cuenta con testimonios y videos que vinculan directamente a Suárez con la agresión, lo que permitió su captura horas después del ataque.LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
Este viernes 14 de noviembre, desde las 10 de la mañana, se llevó a cabo la audiencia de solicitud de medida de aseguramiento contra Ricardo González, segundo capturado e imputado por el asesinato de Jaime Esteban Moreno, quien falleció a causa de un trauma craneoencefálico severo producto de múltiples lesiones en su cabeza, rostro y tórax, el pasado 31 de octubre. En la nueva diligencia, la nueva fiscal encargada del caso solicitó a nombre de la entidad una medida de aseguramiento preventiva en centro de reclusión tras ser considerado el presunto 'coautor' del delito de homicidio agravado en contra del joven de 20 años, quien fue identificado como estudiante de la Universidad de Los Andes.Al respecto, la juez del caso dictó medida de aseguramiento en establecimiento carcelario contra el joven Ricardo González, respaldándose, entre diferentes argumentos, a los dados por la Fiscalía. "Él no tiene una familia o un núcleo más que sus padres. Él se fue, no se presenta ante las autoridades de manera inmediata, se da cuenta a través de las redes y medios de comunicación. (...) No se presenta a la autoridad y cambia de número de teléfono o llama de otro número de teléfono que no es el de él", dijo la jueza, entre uno de sus argumentos, al respecto.De esta manera, la juez sexta de control de garantías envió a la cárcel preventivamente a Ricardo González como presunto coautor del homicidio del joven estudiante de la universidad de los Andes Jaime Esteban Moreno. En su argumentación, la juez señaló que la Fiscalía argumentó correctamente la solicitud de privación de la libertad, además señaló que se demostró la crueldad y el salvajismo con que el joven fue atacado en la madrugada del 31 de octubre y considera que puede representar un peligro para la sociedad.Los delitos por los que fue imputadoLuego de que Ricardo González Castro, el otro sujeto implicado en el crimen contra Jaime Esteban Moreno en Bogotá, se entregara, en horas de la tarde del pasado 10 de noviembre se hizo la respecctiva judicialización y captura del presunto implicado. La Fiscalía, en cabeza de la fiscal Elsa Cristina Reyes, le imputó el delito de homicidio doloso agravado, y le pidió a la jueza que se le dicte una pena de entre 400 y 600 meses de prisión (33 a 50 años). El imputado no aceptó los cargos.Al respecto, la fiscal del caso dijo que González le propinó una "patada en la espalda" a Jaime Esteban el pasado 31 de octubre tras salir de una discoteca de la localidad de Chapinero, y luego lo siguió golpeando, principalmente en la cabeza y el tórax, causando "signos de ahogo con su propia sangre". Por lo tanto, el joven recibió "múltiples golpes dirigidos a una zona vital del cuerpo humano" que finalmente ocasionó su muerte. Además, reiteró que su actuación fue en "situación de superioridad".LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
La reconstrucción de las horas posteriores a la agresión que terminó con la vida de Jaime Esteban Moreno continúa tomando forma en los despachos judiciales, donde la Fiscalía y la defensa de Ricardo González Castro han presentado nuevos testimonios que revelarían cómo fue el momento en el que el joven acusado se enteró que el estudiante de la Universidad de los Andes había fallecido. En la audiencia de medida de aseguramiento de este jueves 13 de noviembre, la abogada de González, Marcela López, relató lo que habría ocurrido el sábado 1 de noviembre, 30 horas después de la brutal golpiza, cuando su defendido llegó a su lugar de trabajo, un puesto de comidas rápidas en el centro de Bogotá administrado por un hombre identificado con las iniciales J. C. G. Según dijo, ese día el jefe observó al joven con un comportamiento que llamó la atención. De acuerdo con su explicación ante la jueza, “narró que lo vio decaído, que se pusiera a trabajar, que estaba muy desordenado el puesto y cuando volvió y bajó lo encontró llorando. Le preguntó que qué tenía y le mostró una foto. Eso es lo que debe examinar, señora juez: el momento en el que él se entera de lo acontecido, cuál fue esa conducta posterior, qué fue lo que hizo”.(Lo último: Foto que mostró Ricardo González tras golpiza a Jaime Esteban Moreno: detalle de visita de una mujer)La defensora sostuvo que la primera reacción de González, al comprender la gravedad del caso y enterarse de las capturas, fue llorar. En la misma intervención insistió en que lo sucedido generó angustia en el joven y que, tras ese episodio, decidió dirigirse a su entorno cercano. En sus palabras: “Qué hizo cuando se enteró en medio de las capturas y el fallecimiento de este hombre? Lloró, señora juez. Por lo que había sucedido, el miedo, angustía y qué hace un joven, un niño? Va a su entorno familiar, al domicilio, a su casa. Y eso fue exactamente lo que hizo”. La abogada añadió que, según el mismo testigo, para el 3 de noviembre el padre de González llamó al local y manifestó que no conocía el paradero de su hijo, algo que ella atribuyó a que el joven estaba asustado “pero no por miedo a la autoridad, sino a la represalia social que en ese momento estaba engrandecida”.Este mismo testimonio fue leído en la audiencia del martes 11 de noviembre. En esta fecha la fiscal encargada del caso, Elsa Reyes, presentó al testigo y otros elementos sobre los movimientos del joven después de la agresión de la madrugada del 31 de octubre. Según su exposición, agentes del CTI visitaron el food truck en la carrera 10 con calle 13 y allí el jefe puntualizó que González le habló de lo ocurrido. El sujeto indicó a las autoridades que lo conocía desde diciembre de 2024, cuando había empezado a trabajar allí hasta febrero de 2025, momento en el que renunció para desempeñarse como vigilante, empleo en el que no permaneció mucho tiempo por problemas asociados al consumo de licor. Posteriormente, en abril de ese mismo año regresó al negocio.El empleador aseguró que el primero de noviembre González trabajó hasta las tres de la tarde y que llegó con la misma ropa del día anterior, las orejas de conejo y la camiseta y pantalón negro. La fiscalía leyó el informe del testigo en el que afirmaba: “Tenía el trabajo atrasado, yo le llamé la atención y lo dejé trabajando animado, pero después de las tres de la tarde me llamó y me dijo que me necesitaba”. Cuando el jefe regresó, encontró al joven llorando con un celular en la mano, situación que explicó así: “me muestra una foto con tres personas que había capturado por el caso del homicidio del estudiante de Los Andes. Cuando me muestra la imágen le pregunto si él estaba con ellos y me dice que sí”. Según la Fiscalía, González afirmó que sabía que las autoridades estaban buscando a una cuarta persona y que él entendía que se trataba de él.El relato continuó con la explicación de que aquel sábado González permaneció en el local hasta las cuatro de la tarde, y que horas más tarde, hacia las siete de la noche, escribió desde otro número para decir que estaba viajando. El empleador señaló además que en la mañana del domingo llegó una mujer que vestía un traje azul, la misma que acompañó a los agresores el día del ataque a Moreno. Según su declaración, ella preguntó por González y expresó comentarios sobre los problemas legales en los que estaba involucrado. También mencionó que la novia del joven se había marchado con él. Finalmente, el lunes 3 de noviembre, un hombre que se identificó como el padre de González llamó al puesto de comidas afirmando que su hijo no respondía a las llamadas.¿Por qué Ricardo González viajó a Cartagena tras brutal golpiza?En medio de estas discusiones judiciales, la defensa insistió en que el joven no había huido de las autoridades, sino que viajó a Cartagena para reunirse con su familia. En entrevista con Noticias Caracol, la abogada López aseguró que a las 7:10 de la mañana del lunes se presentó voluntariamente en la URI de Canapote. Afirmó que “ya tiene materializada su captura, ya le leyeron sus derechos en presencia de la defensa y del Ministerio Público”, y señaló que su traslado obedecía a que “tiene su arraigo familiar en esta ciudad. Se ha especulado mucho de que salió huyendo y no. El vino a donde su núcleo familiar primario”.La captura fue judicializada el lunes 10 de noviembre, fecha en la que la Fiscalía imputó el delito de homicidio doloso agravado y solicitó una pena entre 400 y 600 meses de prisión. El joven no aceptó los cargos. La entidad confirmó que la orden de captura, emitida el 7 de noviembre por el Juzgado 57 Penal Municipal, se hizo efectiva tras su llegada a la URI acompañado de su abogada.Además de los testimonios presentados en el proceso, videos conocidos por Noticias Caracol mostraron los momentos posteriores a la agresión. Las grabaciones lo registraron la mañana del 1 de noviembre, alrededor de las 9:38, llegando al puesto de comidas en San Victorino, donde ajustó elementos para iniciar labores y conversó con trabajadores del sector. Un empleado que pidió reserva de su identidad relató que el joven llegó con raspones y le comentó que había tenido un problema y que se había involucrado en una pelea. Según el testigo, González no sabía aún que Moreno había fallecido y solo mencionó que lo había golpeado con fuerza.Las cámaras lo captaron trabajando con la misma ropa del día anterior, para luego salir corriendo hacia el mediodía y no regresar más al punto. Conocidos del sector mencionaron que vivía cerca y que había trabajado también como guardia de seguridad. Para ese momento, las autoridades ya lo identificaban como uno de los implicados en la golpiza que dejó sin vida al joven universitario.LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA.NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
Las horas posteriores a la golpiza que terminó con la vida del estudiante de la Universidad de los Andes, Jaime Esteban Moreno, fueron reconstruidas por la Fiscalía y la defensa del segundo implicado, Ricardo González Castro, durante la audiencia de medida de aseguramiento realizada este jueves 13 de noviembre. Testimonios, videos y declaraciones de su jefe en el centro de Bogotá permitieron establecer qué hizo el joven tras la agresión ocurrida la madrugada del 31 de octubre.Según el argumento de la fiscal Elsa Reyes, González regresó a su trabajo en un puesto de comidas rápidas en el sector de San Victorino al día siguiente de los hechos, el 1 de noviembre, y cumplió el horario laboral que tenía pactado desde el mes de abril de 2025, fecha en la que atendía el 'food truck', ubicado en un centro comercial del centro de la capital. La funcionaria de la entidad de investigación y acusación leyó un testimonio que sería clave para determinar los hechos ocurridos ese día: fue el del jefe del joven procesado, identificado por las iniciales J. C. G. El hombre aclaró que Ricardo empezó a trabajar con él desde diciembre de 2024 hasta el mes de febrero de 2025, cuando renunció y se fue a trabajar en otro lugar como vigilante, pero que "no duró mucho tiempo ahí porque tuvo inconvenientes por temas de que tomaba mucho licor", y finalmente regresó. “El primero de noviembre trabajó Ricardo hasta las tres de la tarde y (el testigo) dijo que tenía la ropa del día de ayer, con las orejas de conejo y la ropa negra puesta”, leyó la funcionaria durante la diligencia. De acuerdo con lo relatado por el jefe del joven, ante la entrevista con las autoridades, no había notado nada extraño hasta la hora de salida. Conforme con el testimonio “tenía el trabajo atrasado, yo le llamé la atención y lo dejé trabajando animado, pero después de las tres de la tarde me llamó y me dijo que me necesitaba”.El hombre relató a los agentes de la Fiscalía que cuando llegó al lugar encontró a su empleado llorando, con un celular en la mano. “Me muestra una foto con tres personas que habían capturado por el caso del homicidio del estudiante de Los Andes. Cuando me muestra la imagen le pregunto si él estaba con ellos y me dice que sí”, indicó. Según ese testimonio, González Castro le confesó que sabía que estaban buscando a una cuarta persona relacionada con la agresión y que él sabía que era esa persona.“El me dijo que si había visto la noticia donde decían que estaban buscando a un cuarto agresor y me dijo que era él. Yo le pregunté qué era lo que había hecho y me dijo que solo lo había empujado. Trabajó ese sábado hasta las cuatro de la tarde. Como a las siete, Ricardo me escribió en otro número y me dijo que estaba viajando”, declaró el jefe.La visita que hizo una de las mujeres disfrazadas al puesto de trabajo: esto se sabe Las cámaras de seguridad de San Victorino confirmaron parte de esa versión. En los videos conocidos por Noticias Caracol se observa a González llegar al punto de trabajo el sábado 1 de noviembre, 30 horas después del ataque. Vestía la misma ropa del día anterior y un canguro negro cruzado en el pecho. En las grabaciones se le ve alistando su puesto de venta de perros calientes y conversando con trabajadores del sector.Un testigo que lo conocía aseguró a este medio que “él llegó como a las 9:30 de la mañana y me comentó que había tenido un problema, que se había agarrado a pelear, y tenía raspado el codo y los dedos”. Según ese relato, González no parecía consciente de que la víctima había fallecido. “Sinceramente, él estaba inocente. Dijo que lo había dejado golpeado, que le había dado una golpiza muy dura, pero no sabía que el muchacho había fallecido. Porque vino a cumplir con su horario que él tenía que cumplir”, añadió.El mismo trabajador relató que después del mediodía de ese sábado, González cerró su puesto y se fue. “Nos damos cuenta como a las 2:30 o 3 de la tarde de que ya no estaba ahí, porque le pregunté a otro compañero y me dijo que se había ido porque la familia lo había llamado, que le iban a poner un puesto por allá donde él vive”, dijo. Minutos después, otra cámara de seguridad registró al joven corriendo por la zona, lo que coincidió con el relato de su jefe.La defensa de González Castro sostuvo este 13 de noviembre durante la audiencia que el joven se enteró de la muerte de Jaime Esteban Moreno en ese momento, cuando vio la foto en redes sociales y la noticia de la captura de los otros tres implicados. “Narró que lo vio decaído, que se pusiera a trabajar, que estaba muy desordenado el puesto y cuando volvió y bajó lo encontró llorando. Le preguntó que qué tenía y le mostró una foto. Eso es lo que debe examinar, señora juez: el momento en el que él se entera de lo acontecido, cuál fue esa conducta posterior, qué fue lo que hizo”, explicó la abogada Marcela López.“¿Qué hizo cuando se enteró, en medio de las capturas y el fallecimiento de este hombre? Lloró, señora juez. Por lo que había sucedido, el miedo, angustia y ¿qué hace un joven, un niño? Va a su entorno familiar, al domicilio, a su casa. Y eso fue exactamente lo que hizo”, añadió la defensora.De acuerdo con el testimonio del mismo empleador, el domingo 2 de noviembre, la mujer disfrazada de azul —la misma que fue vista junto a los agresores la noche del ataque— llegó hasta su negocio preguntando por el joven. “Llegó preguntando por Ricardo y yo le dije que ya no trabajaba conmigo. Ella respondió: ‘ya se voló ese H.P’. Recuerdo que me dijo que si yo no sabía del problema tan H.P. en el que estaba Ricardo, que estaba involucrado en el homicidio del estudiante de Los Andes. Después me comentó que la novia de Ricardo también se había volado con él”, le relató el testigo J. C. G. a la Fiscalía.El lunes 3 de noviembre, el mismo hombre recibió una llamada del padre de González, quien le manifestó no tener noticias de su hijo. “Le dijo que Ricardo no contestaba el celular de donde lo llamó”, aseguró en su declaración, citada por la Fiscalía en la audiencia del 10 de noviembre. Respecto a huir de la capital, la abogada Marcela López señaló en su momento, en entrevista con Noticias Caracol, que su cliente no huyó de las autoridades, sino que se desplazó a Cartagena para reunirse con su familia. “Ya tiene materializada su captura, ya le leyeron sus derechos en presencia de la defensa y del Ministerio Público”, informó. “No es cierto que el joven haya huido. El motivo de su viaje fue que tiene su arraigo familiar en esa ciudad. Se ha especulado mucho de que salió huyendo y no. Él vino a donde su núcleo familiar primario: sus hermanos, papá y mamá. El mismo padre ha señalado la importancia de presentarse ante la justicia y aclarar la situación, y eso hizo”, precisó.La orden de captura contra González Castro fue emitida el 7 de noviembre por el Juzgado 57 Penal Municipal con función de control de garantías de Bogotá. El lunes 10 de noviembre, a las 7:10 de la mañana, el joven se presentó voluntariamente en la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de la Fiscalía en el barrio Canapote, en Cartagena, junto a su defensora. Servidores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) hicieron efectiva la detención.En un comunicado oficial, la Fiscalía General de la Nación informó: “Servidores del CTI hicieron efectiva la orden de captura contra un hombre que estaría implicado en la agresión y posterior muerte de un estudiante universitario, el pasado 31 de octubre, en la localidad de Barrios Unidos en Bogotá. El sindicado se presentó en las instalaciones de la URI Canapote, en Cartagena, para atender el requerimiento judicial en su contra”.Ese mismo día en la tarde fue judicializado y la fiscal Elsa Cristina Reyes le imputó el delito de homicidio doloso agravado. La funcionaria pidió una condena de entre 400 y 600 meses de prisión. El imputado no aceptó los cargos. Por lo pronto, la diligencia de este jueves se suspendió para el día 14 de noviembre, cuando la jueza tomará una decisión sobre la medida de aseguramiento del señalado. LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
Durante la audiencia de medida de aseguramiento celebrada este miércoles 12 de noviembre, la jueza 67 municipal de garantías de Bogotá se quebró por momentos al describir los últimos minutos de vida de Jaime Esteban Moreno, el joven de 20 años que murió tras recibir una golpiza el pasado 31 de octubre. En su decisión, la funcionaria judicial ordenó enviar a prisión a Juan Carlos Suárez Ortiz, uno de los implicados en el ataque, tras concluir que representaba un peligro para la sociedad y que el homicidio se cometió con una violencia “sin provocación ni riesgo real que lo justificara”.Con voz entrecortada, la jueza relató cómo, según los testimonios y las pruebas, Moreno fue golpeado cuando ya no ofrecía resistencia. “Con miedo caminaba Jaime Esteban por la calle. Y allí, allí donde él iba caminando, alejándose, allá acudieron sus dos agresores para terminar con su vida. Jaime Esteban no se defendía, ya yacía inerme en el piso”, dijo durante la diligencia, recordando las declaraciones de testigos que lo vieron huir del lugar antes de ser alcanzado.La audiencia fue clave para definir la situación jurídica del acusado. De acuerdo con la Fiscalía, Suárez Ortiz tuvo una participación activa en el ataque continuando con los golpes incluso cuando la víctima ya estaba tendida en el suelo. “Indica la fiscalía que para acreditar el fin de la actitud asumida por el imputado frente al daño causado, que tras consumar la agresión, Juan Carlos se retira del lugar con absoluta calma, sin mostrar sorpresa ni arrepentimiento por el resultado fatal de su actuar. No busca ayuda médica para la víctima, no se comunica con las autoridades, no se entrega voluntariamente”, leyó la jueza.Según la funcionaria, el comportamiento del procesado fue una muestra de desprecio por la vida. “Su comportamiento posterior refleja una frialdad alarmante y una actitud de indiferencia frente a la gravedad de lo ocurrido”, afirmó. La jueza recordó que, durante la agresión, Suárez no se detuvo ni cuando su acompañante inició los golpes "sino que continuó con la golpiza y ahora de manera simultánea. Recordemos aquella expresión, un muchacho ya estaba tendido en el suelo, ahogándose con su sangre, el rostro cubierto, al parecer convulsionando y aún así, y aún así, Juan Carlos se devuelve y le propina dos patadas más”, narró la togada.La funcionaria explicó que, a pesar de los alegatos de la defensa, no encontró en el acusado ninguna señal de remordimiento o empatía hacia la víctima. Mientras la letrada hablaba, Juan Carlos Suárez permaneció inmóvil, con la mirada fija y sin mostrar emoción alguna. Desde las celdas de los juzgados de Paloquemao, escuchó sin inmutarse las palabras de la jueza, quien le reprochó la falta de arrepentimiento tras la muerte de Jaime Esteban Moreno. Su actitud, fría y distante, fue resaltada por la funcionaria: “Decía en algún momento la defensa en sus alegatos que no se había dado cuenta o como que no había entendido lo que había pasado. Pero yo como juez debo señalar, revisando todos estos audios, que no he visto en un solo instante que Juan Carlos muestre algún grado de arrepentimiento, que diga: ‘yo no lo quería matar, yo solo le quería pegar’”. Durante la diligencia, el despacho judicial también se refirió a la actitud que Suárez mostró antes, durante y después del ataque. Según lo expuesto, el joven no solo participó activamente en la agresión, sino que pidió que lo alentaran para continuarla. “Cuando antes de ello pidió que lo alentaran para ir a acabar con él y lo cumple. Cumple las incitaciones, cumple su promesa, se jacta de lo que hizo en esa tienda, porque eso era lo que estaban haciendo. Se siente orgulloso y satisfecho de lo que hizo”, enfatizó e insistió en que las pruebas y testimonios confirman que la agresión fue dolosa, con la clara intención de causar la muerte de Moreno.“La modalidad en que ese homicidio se cometió de manera dolosa, ese dolo tan evidente con una clara, clara y concreta intención de matar a Jaime Esteban”, recalcó. Según precisó, el ataque fue una persecución que terminó en una brutal golpiza, sin que la víctima respondiera a las agresiones. “Jaime Esteban tampoco se defendió y así lo dicen los testigos, así lo dicen las entrevistas de esos muchachos que estaban ahí cerca, al frente de la tienda Oxxo pidiendo su Uber para irse a su casa”, recordó.Además, la jueza leyó apartes del dictamen médico que describen la gravedad de las lesiones: “Ingresó con Glasgow 5/15, un coma severo. Requirió intubación inmediata y reanimación durante 25 minutos, pero no respondió. Se declaró su fallecimiento”. El documento, según agregó, da cuenta de múltiples traumas en el cráneo, golpes en la cabeza y lesiones severas en zonas vitales. “Realmente en pocas ocasiones he visto una necropsia con esa cantidad de golpes y sobre todo propinados en esas partes vitales”, señaló.Las razones de la decisión de la jueza en caso de Jaime Esteban MorenoDurante las audiencias previas, el Ministerio Público había solicitado la medida de aseguramiento en centro carcelario, argumentando que la libertad del procesado pondría en riesgo a la comunidad. La jueza coincidió con esa valoración. “Una persona en libertad de las condiciones de Juan Carlos Suárez Ortiz pone en peligro a la comunidad y eso es claro para esta juez. La sociedad correría un grave peligro cuando se tiene tan poco respeto por la vida, cuando se agrede inclementemente, cuando se ve a una persona agonizando en el piso, convulsionando y así se devuelve a seguirle suministrando golpes, como lo dicen las pruebas”, afirmó.Al concluir la audiencia, la togada confirmó que la medida aplicable sería la detención preventiva en establecimiento carcelario. “Este despacho, juzgado 67 municipal con función de garantías, resuelve: imponer detención preventiva en establecimiento de reclusión de conformidad con el artículo 307 del código de procedimiento penal a Juan Carlos Suárez Ortiz”, precisó.De ser hallado culpable, Suárez Ortiz podría enfrentar una condena de entre 40 y 50 años de prisión, conforme con la solicitud presentada por la Fiscalía por el delito de homicidio doloso agravado. La jueza destacó la labor investigativa adelantada por los fiscales y señaló que el caso continuará su curso judicial con el propósito de esclarecer todos los hechos. “Aplaudo la labor de la Fiscalía delegada de la Policía Judicial porque es una actuación que ha avanzado, todo con la única finalidad de llegar a la verdad más cercana, porque hay realidades que son inocultables”, concluyó.LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
Durante las audiencias judiciales contra Ricardo Rafael González Castro, segundo implicado en el homicidio del estudiante de la Universidad de los Andes Jaime Esteban Moreno Jaramillo, se registraron dos momentos de tensión en estrados. En el primero, la jueza llamó la atención del joven procesado por no prestar atención al desarrollo de la diligencia. En el segundo, se produjo un cruce de palabras entre la togada y su abogada defensora por el manejo de las pruebas en el proceso.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Este lunes 10 de noviembre se llevó a cabo la primera audiencia por la legalización de la captura e imputación de cargos tras la captura de González en Cartagena. Durante la diligencia, luego de la lectura de derechos, la jueza interrumpió brevemente para hacerle un llamado de atención al procesado, quien se mostraba distraído y con la mirada hacia el suelo. “Por favor, póngame atención, si es tan amable”, le dijo la funcionaria judicial, antes de preguntarle si había comprendido lo que acababa de escuchar. El joven respondió con un breve “Sí, su señoría”, retomando el curso de la audiencia.El momento se dio en medio de la formalización de su captura y la imputación por el delito de homicidio doloso agravado, por su presunta participación en la golpiza que le causó la muerte a Jaime Esteban Moreno el pasado 31 de octubre en el norte de Bogotá. En la diligencia, la fiscal del caso, Elsa Cristina Reyes, relató con detalle los hechos que, según la investigación, ocurrieron la madrugada del crimen.De acuerdo con el relato de la Fiscalía, Moreno caminaba junto a un amigo por la calle 64, cuando fue abordado por Juan Carlos Suárez Ortiz y Ricardo González. “Juan Carlos Suárez le propinó un puño en la nuca que hizo que cayera al suelo”, indicó la fiscal. Aunque la agresión se detuvo por la intervención de un amigo de la víctima, minutos después ambos volvieron a interceptar al joven, esta vez alentados por una tercera persona. “Usted, Ricardo Rafael González, le propinó una patada en la espalda de tal fuerza que lo dejó tendido en el suelo sin poderse levantar nuevamente”, afirmó Reyes. Según el informe de Medicina Legal, la víctima sufrió múltiples fracturas en el cráneo que le causaron la muerte por un trauma craneoencefálico severo. La Fiscalía sostuvo que los agresores actuaron de común acuerdo y en condición de superioridad, lo que agrava la pena solicitada, estimada entre 400 y 600 meses de prisión, es decir, entre 33 y 50 años. González no aceptó los cargos.Rifirrafe entre la juez y la defensora de Ricardo González: "Deje continuar con la audiencia"La segunda jornada judicial, realizada el martes 11 de noviembre, estuvo marcada por un tenso cruce entre la jueza, la Fiscalía y la defensa de González durante la audiencia de medida de aseguramiento. La diligencia, que se prolongó durante varias horas, tuvo que suspenderse por 25 minutos debido a fallas de conexión de la abogada defensora. Ya hacia las ocho de la noche, la abogada de González reclamó que no había recibido los videos ni los informes en los que la Fiscalía basó su solicitud de detención preventiva. “No tengo igualdad de armas; no me han sido trasladados los elementos materiales probatorios que sustentan la medida”, aseguró ante el despacho.Su intervención generó una respuesta inmediata de la Fiscalía, del representante de víctimas y de la propia jueza. Los intervinientes señalaron que el material había sido enviado oportunamente por correo electrónico, y que las dificultades se debían a la falta de capacidad de la cuenta de correo de la defensa. “La defensa no tiene razón. Todos hemos recibido los mismos 253 folios. Además, el descubrimiento probatorio se realiza en etapa posterior a la acusación”, expresó el representante de víctimas.La Fiscalía insistió en que la solicitud de la defensa no procedía en esta fase procesal. “Se le han enviado a través de correo electrónico. Tuve que enviarle tres, cuatro veces los elementos porque el correo electrónico de ella no tiene capacidad, ni siquiera el de hotmail para recibir los informes”, explicó la fiscal del caso.Ante el prolongado debate, la jueza intervino para restablecer el orden. “Doctora, sí, le hago un llamado de atención, por favor, para que usted deje continuar con la audiencia. Son las 8:10 de la noche”, manifestó la togada. Luego, recordó que en esta etapa del proceso no es obligatorio revelar todos los elementos de prueba. “En esta etapa no se deben descubrir los elementos; eso es posterior. Yo no le puedo dar órdenes a la Fiscalía, ella es la dueña de la investigación, yo soy la juez”, enfatizó. La funcionaria también recalcó que a la defensa se le han garantizado todos los derechos procesales. “Hemos tenido una audiencia muy larga. Considere. Se le han dado a la defensa todas las garantías como juez de control de garantías”, indicó.La abogada de González, sin embargo, reiteró su inconformidad. “Usted debe generar un equilibrio de igualdad de armas y se lo confieso con toda la certeza: considero que no generan equilibrio cuando la Fiscalía se guarda elementos que no fueron descubiertos a la defensa y sobre los cuales basa su argumentación”, respondió. La jueza insistió en su posición: “Deben existir garantías y equilibrio. Tan es así que se ha hecho hasta lo imposible para que usted tenga todos los medios para que esté en esta audiencia cuando no esté preparada”. ¿Quién es Ricardo González, segundo imputado por el caso de Jaime Esteban Moreno?Ricardo González había sido capturado un día antes, el lunes 10 de noviembre, tras entregarse voluntariamente en la URI de Canapote, en Cartagena, acompañado de su abogada. La Fiscalía confirmó que la orden de captura había sido emitida el 7 de noviembre por el Juzgado 57 Penal Municipal con función de control de garantías de Bogotá.En un comunicado, el ente acusador informó que funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) hicieron efectiva la orden y que el sindicado fue trasladado a Bogotá para ser presentado ante un juez. La defensa explicó que el joven no se encontraba huyendo y que su presencia en Cartagena obedecía a razones familiares. “Tiene su arraigo familiar en esta ciudad. Se ha especulado mucho de que salió huyendo y no. Él vino a donde su núcleo familiar primario”, indicó su abogada, Marcela López.Por lo pronto, González, de 22 años y oriundo de Cartagena, fue identificado como el segundo agresor que participó junto a Juan Carlos Suárez Ortiz en la golpiza a Jaime Esteban Moreno. LAURA NATHALIA QUINTERO.NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
A las 7:10 de la mañana de este lunes 10 de noviembre, Ricardo Rafael González Castro, de 22 años, se presentó voluntariamente en la URI de la Fiscalía del barrio Canapote, en Cartagena. Su entrega se dio tres días después de que el Juzgado 57 Penal Municipal con función de control de garantías de Bogotá emitiera una orden de captura en su contra por el asesinato de Jaime Esteban Moreno, estudiante de la Universidad de los Andes, quien falleció el pasado viernes 31 de octubre tras una brutal golpiza en la que habría participado González Castro en compañía de otro hombre identificado como Juan Carlos Suárez Ortiz, quien ya fue imputado por la Fiscalía General de la Nación. Durante once días la ubicación del segundo implicado en la agresión fue desconocida y las autoridades hablaban de una posible fuga. Entre las opciones se indicó que, según datos del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía, el ahora procesado estaría preparando un viaje para su lugar de origen en Cartagena, donde vive su familia. Por su parte, el abogado de la familia de la víctima, Camilo Rincón, presentó en su momento, en entrevista con Noticias Caracol, que otra de las posibilidades podría ser que planeara salir del país. “Está dentro de las probabilidades por supuesto que sí, pero confiamos en la diligencia de la institucionalidad, especialmente de la Fiscalía General de la Nación y de la Policía Nacional”, afirmó.Pese a esta hipótesis, la entidad de investigación y acusación confirmó que este 10 de noviembre el señalado llegó a la seccional de Cartagena y se informó que servidores del CTI hicieron efectiva la orden contra el hombre que estaría implicado en la agresión y posterior muerte del estudiante universitario el pasado 31 de octubre en la localidad de Chapinero, en la capital. Conforme con el ente, el sospechoso se presentó en las instalaciones de la Unidad de Respuesta Inmediata “para atender el requerimiento judicial en su contra”. Así también lo confirmó la abogada del joven, Marcela López, con quien arribó al punto. En entrevista con Noticias Caracol, la apoderada indicó: "Ya tiene materializada su captura, ya le leyeron sus derechos en presencia de la defensa y del Ministerio Público”. Se precisó que, con esa diligencia, la Fiscalía hizo efectiva la orden judicial emitida el 7 de noviembre y avanzó con la legalización del procedimiento de captura.¿Ricardo González huyó a Cartagena? Abogada responde por qué viajó desde BogotáPrevio a su entrega, el paradero de González había sido una incógnita para las autoridades, mientras su imagen se difundía ampliamente en los medios del país tras ser identificado como uno de los hombres que presuntamente participó en la agresión. El último video conocido del señalado en Bogotá, revelado por Noticias Caracol, lo mostró 30 horas después del ataque y 14 horas más tarde de la confirmación de la muerte del estudiante de 20 años.Las grabaciones, tomadas el 1 de noviembre hacia las 9:38 de la mañana, lo muestran llegando a su lugar de trabajo en San Victorino, en el centro de la capital, donde vendía perros calientes, vistiendo la misma ropa que tenía puesta la noche del hecho. En las imágenes se le ve conversando con otros trabajadores de la zona. Un empleado del sector, que prefirió mantener su identidad reservada, contó a Noticias Caracaol que González le explicó lo ocurrido. “Él llegó como a las 9:30 de la mañana y me comentó que había tenido un problema, pues él tuvo una reacción, se agarró a pelear y tenía raspado el codo y los dedos”, afirmó.Según ese testimonio, el joven no sabía en ese momento que la víctima había muerto. “Él estaba inocentemente, pues que sí lo hubiera dejado golpeado, que le había dado una golpiza muy dura, pero no sabía que de pronto el muchacho había fallecido”, relató el testigo, quien señaló que González trabajó hasta el mediodía y luego se retiró del lugar. El metraje lo enseña corriendo por los pasillos del centro comercial donde se ubica el establecimiento. “Nosotros nos damos cuenta ya como a las dos y media o tres de la tarde que el muchacho no está ahí. Yo le pregunté a otro compañero y me dijo que se había ido porque la familia lo había llamado”, añadió el trabajador.Su fotograma saliendo de las instalaciones habían sido la última imagen del hombre hasta las nuevas fotografías que salieron a la luz dentro de la URI de Canapote. La abogada del joven, Marcela López, aseguró en entrevista con Noticias Caracol que González no estaba huyendo de las autoridades. Según explicó, el traslado a Cartagena obedeció únicamente a motivos familiares. “Tiene su arraigo familiar en esta ciudad. Se ha especulado mucho de que salió huyendo y no. Él vino a donde su núcleo familiar primario: sus hermanos, papá y mamá, a eso vino”, dijo la defensora. Agregó que el propio padre del joven siempre insistió en que su hijo debía presentarse ante las autoridades para aclarar su situación judicial: "El mismo papá desde un principio ha señalado la importancia de presentarse ante la justicia y aclarar la situación. Eso hizo”De acuerdo con la información recopilada, González es oriundo de Cartagena y había trabajado como guardia de seguridad antes de emplearse en San Victorino. En esa zona del centro de la capital residía desde hacía algún tiempo, y tras el crimen renunció a su puesto para regresar a su ciudad natal.Horas después de su entrega, Ricardo González fue judicializado en audiencia por la fiscal Elsa Cristina Reyes. La representante del ente investigador le imputó el delito de homicidio doloso agravado y solicitó una pena de entre 400 y 600 meses de prisión, es decir, de 33 a 50 años. El acusado no aceptó los cargos.Se debe destacar que González, junto a Juan Carlos Suárez, fue captado en al menos dos videos: uno dentro del club Before +, en Chapinero, durante la fiesta de Halloween, y otro en la vía pública donde ocurrió la agresión. En las grabaciones se observa a ambos corriendo por la calle 64 con carrera 14, segundos antes del ataque.LAURA NATHALIA QUINTERO. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
Ricardo González Castro, el segundo hombre implicado en el asesinato del estudiante Jaime Esteban Moreno Jaramillo, fue finalmente capturado y judicializado este lunes 10 de noviembre, luego de entregarse voluntariamente a las autoridades en Cartagena. Las grabaciones del ataque, registradas por cámaras de seguridad la madrugada del 31 de octubre en Chapinero, habían permitido identificarlo como uno de los dos agresores que participaron en la golpiza que terminó con la vida del joven universitario de Los Andes. En los videos del hecho, González aparece junto a Juan Carlos Suárez Ortiz, el otro implicado, ambos huyendo del lugar tras la violenta agresión.Antes de su captura, las autoridades habían logrado reconstruir parte de sus movimientos posteriores al crimen. Según registros obtenidos por Noticias Caracol, González llegó a trabajar al día siguiente de los hechos en su puesto de perros calientes en el sector de San Victorino, donde fue visto por última vez el sábado 1 de noviembre, pocas horas antes de desaparecer. En las imágenes, se le ve con la misma ropa que usaba durante la golpiza: pantalón y camisa negros, además de un canguro cruzado en el pecho. De acuerdo con un testimonio conocido por este medio, ese día comentó a uno de sus compañeros que había tenido “una pelea”, mostrando raspones en los brazos y dedos, pero sin saber aún que la víctima había fallecido. “Él llegó como a las 9:30 de la mañana y comentó que había tenido un problema, se agarró a pelear y tenía raspado el codo y los dedos también”, relató el trabajador, quien pidió reserva de su identidad.Horas más tarde, González abandonó su lugar de trabajo alegando motivos familiares. “Nosotros nos damos cuenta ya como a las tres de la tarde que el muchacho no está ahí, porque dijo que se iba a trabajar con la familia”, añadió el testigo. En efecto, días después se confirmó que el joven había viajado a Cartagena, su ciudad natal, donde finalmente se entregó a las autoridades en la mañana del lunes 10 de noviembre. La Fiscalía General de la Nación informó que la orden de captura contra él había sido emitida por el Juzgado 57 Penal Municipal con función de control de garantías de Bogotá el 7 de noviembre, y que su entrega se realizó en la URI Canapote. En un comunicado, el ente acusador precisó que “servidores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) hicieron efectiva la orden de captura contra un hombre que estaría implicado en la agresión y posterior muerte de un estudiante universitario”.Su abogada, Marcela López, aseguró que su defendido no huyó, sino que viajó a reunirse con su familia. “Se ha especulado mucho de que salió huyendo y no. Él vino a donde su núcleo familiar primario. El mismo papá desde un principio señaló la importancia de presentarse ante la justicia y aclarar la situación”, declaró.El presunto acuerdo previo que hubo entre agresores: esto dijo la Fiscalía Durante la audiencia de judicialización de la captura, celebrada de forma virtual desde Bogotá y Cartagena, la fiscal del caso, Elsa Cristina Reyes, imputó a González el delito de homicidio doloso agravado y le solicitó a la jueza imponer una pena de entre 400 y 600 meses de prisión, es decir, de 33 a 50 años. El procesado, por su parte, no aceptó los cargos. En su intervención, la fiscal reveló nueva información y relató con detalle los hechos ocurridos la madrugada del 31 de octubre, cuando, según la investigación, González actuó en conjunto con Juan Carlos Suárez para atacar al joven estudiante. “Usted, Ricardo Rafael González y Juan Carlos Suárez se acercaron a Jaime Esteban Moreno Jaramillo cuando este se desplazaba en compañía de otro hombre. En ese momento, Juan Carlos Suárez le propinó un puño en la nuca que hizo que cayera al suelo. La agresión se detuvo debido a la intervención de un amigo de la víctima de apellido Cárdenas”, reconstruyó Reyes acerca de la agresión ocurrida, la cual, resaltó continuó “minutos después, en mediaciones de la calle 64 con carrera 15". En ese punto, la fiscal señaló al hombre por un presunto acuerdo previo: "Usted, Ricardo Rafael González y Juan Carlos Suárez, de común acuerdo abordaron nuevamente a Jaime Esteban, alentados por una tercera persona de sexo femenino”. Conforme con la funcionaria, ese “acuerdo concomitante” fue determinante para el desenlace fatal. “En desarrollo de ese acuerdo con comitante,, Juan Carlos Suárez lo golpeó nuevamente causándole otra caída al suelo. Jaime Esteban logró ponerse de pie, pero en ese momento usted, Ricardo Rafael González, le propinó una patada en la espalda de tal fuerza que lo dejó tendido en el suelo sin poderse levantar nuevamente”. Luego, añadió, “ambos continuaron golpeándolo, dirigiendo patadas principalmente a la cabeza y el tórax, agresión que se mantuvo pese a que la víctima presentaba un evidente sangrado abundante por nariz, ojos, boca y signos de ahogo con su propia sangre”.La representante de la Fiscalía indicó que las lesiones causadas fueron letales y tuvieron como "resultado directo" que Jaime Esteban Moreno Jaramillo sufriera "múltiples fracturas en el cráneo que desencadenaron en su muerte ese mismo día”. De acuerdo con su exposición, González actuó con plena conciencia de la gravedad de los golpes y de la intención de causar daño. “Usted era consciente de que existió ese acuerdo voluntario con Juan Carlos Suárez, en medio del cual ambos desplegaron acciones idóneas para causar la muerte de Jaime Esteban. Golpes dirigidos en su mayoría a una zona vital del cuerpo humano como es la cabeza, golpes idóneos para causar su muerte, como en efecto sucedió”.La fiscal Reyes también argumentó que el ataque se realizó “con abuso de condición de superioridad”, al tratarse de “cuatro personas contra una sola víctima, lo que demuestra una ventaja numérica y de condiciones”. En su intervención, resaltó que “para el momento de los hechos, usted contaba con plena capacidad para comprender la ilicitud de su conducta. Sabía que golpear a una persona de manera contundente en estado de indefensión constituye un comportamiento contrario a derecho y le era exigible que no lo hiciera”. Por lo pronto, durante la diligencia, la fiscal explicó que González no tenía antecedentes judiciales. La audiencia de medida de aseguramiento en su contra fue aplazada para este martes 11 de noviembre a las 2:30 de la tarde, donde se definirá si deberá cumplir detención intramural mientras avanza el proceso penal.¿Qué pasó con el otro capturado por el homicidio del estudiante de Los Andes?El proceso contra el otro implicado, Juan Carlos Suárez Ortiz, continúa. La audiencia del viernes 7 de noviembre, en la que se esperaba avanzar con la solicitud de medida de aseguramiento en su contra, fue suspendida y reprogramada para el miércoles 12 de noviembre a las 9:00 de la mañana. Se trataba del tercer día de diligencias judiciales por la muerte de Jaime Esteban Moreno, estudiante de la Universidad de los Andes de 20 años, quien falleció tras la golpiza ocurrida en inmediaciones de la discoteca Before Club en Chapinero, la madrugada del 31 de octubre.Durante esa jornada, la defensa de Suárez presentó nuevos documentos para sustentar su petición de que no se le impusiera prisión preventiva, mientras la Fiscalía reveló fragmentos de los testimonios de testigos y de las mujeres que estuvieron en la escena. La investigación continúa en desarrollo, mientras el país conoce nuevos detalles sobre el ataque que le arrebató la vida a un joven universitario y los acuerdos previos que, según la Fiscalía, se establecieron entre sus agresores.LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA. NOTICIAS CARACOL DIGITAL. LNQUINTE@CARACOLTV.COM.CO
Nuevas grabaciones de cámaras de seguridad en el sector de San Victorino, en el centro de Bogotá, permitieron conocer los movimientos del segundo sospechoso tras la muerte del joven estudiante de la Universidad de los Andes, Jaime Esteban Moreno Jaramillo. Se trata de Ricardo Rafael González Castro, de 22 años, oriundo de Cartagena, quien fue identificado por la Fiscalía General de la Nación como el otro presunto agresor que participó en la golpiza ocurrida en la madrugada del 31 de octubre, en inmediaciones de la discoteca Before Club, en Chapinero. En los videos conocidos del ataque aparece usando una diadema con orejas de conejo y golpeando a la víctima por la espalda, segundos antes de que cayera inconsciente en la vía pública. Hasta hace pocos días, esa era la única imagen que se conocía de González. Sin embargo, imágenes inéditas conocidas horas después del crimen y un testimonio de un allegado al sospechoso aportaron un detalle clave sobre su estado físico tras la agresión. En las últimas horas se confirmó que el presunto implicado se entregó a las autoridades de Cartagena. La Fiscalía General de la Nación de la seccional de la capital de Bolívar precisó que la orden de captura que pesaba en su contra, desde el viernes 7 de noviembre, se hizo efectiva sobre las 7 de la mañana de este 10 de noviembre, después de que el joven llegara a las instalaciones de la URI Canapote, en Cartagena, junto a su abogada "para atender el requerimiento judicial en su contra". Por lo pronto, se espera que en las próximas horas sea "presentado ante un juez de control de garantías para la legalización del procedimiento de captura y las respectivas audiencias".Detalle que tenía el segundo capturado por asesinato de Jaime Esteban Moreno en BogotáNoticias Caracol dio a conocer imágenes de los últimos pasos del joven en Bogotá antes de huir a su lugar de origen en Cartagena. En los videos se observa al capturado en su lugar de trabajo en la capital en el sector de San Victorino, en el centro de Bogotá. El metraje data del sábado 1 de noviembre, apenas 30 horas después de los hechos y 14 horas después de que los médicos confirmaran la muerte de Jaime Esteban Moreno.El video se tomó de cámaras de seguridad del centro comercial donde se ubica un puesto de venta de perros calientes. Allí se vio a González caminando por la zona vistiendo una camisa y pantalón negro, con un canguro cruzado en el pecho, desde las 9:38 de la mañana. Según el registro, se dirige a su lugar de trabajo, donde empieza su jornada habitual. Se le nota tranquilo, sin signos de alteración ni rastros de haber consumido alcohol o alguna sustancia. Uno de los trabajadores de la zona, quien pidió reservar su identidad por seguridad, aseguró haber conversado con el hombre esa mañana. En su relato, contó que González le narró lo ocurrido la noche anterior, mencionando que había tenido una pelea y que presentaba detalles claves en su físico como algunas lesiones menores. “Él llegó como a las 9:30 de la mañana y él sí me comentó que había tenido un problema, pues él tuvo una reacción, se agarró a pelear y tenía raspado el codo y tenía raspado los dedos también”, señaló el testigo a Noticias Caracol.La versión del comerciante coincide con las imágenes que muestran al sospechoso sin aparentes dificultades físicas, pero con raspones visibles en los brazos. El testimonio indica que González no tenía conocimiento de la muerte del joven universitario, aunque sí era consciente de la gravedad de los golpes que había propinado. “Él estaba inocentemente, pues que sí que lo hubiera dejado, pues golpeado, que le había dado una golpiza muy dura, pero no sabía que de pronto el muchacho había fallecido, si me entiende, porque vino a cumplir con su horario que él tenía que cumplir”, precisó el testigo.Según lo reconstruido por las autoridades, González llegó al lugar de trabajo con la misma ropa que usaba el día del ataque, incluyendo el cordón de su celular, un elemento con el que también fue identificado en los videos de la agresión. La misma persona le aseguró a Noticias Caracol que el joven no presentaba signos de embriaguez: “No, pues él no llegó borracho ni nada, él llegó amanecido, normal, pero él me comentó la pelea, pero no me dijo que se había muerto el muchacho. Malo, malo se vino a enterar ya por la tarde cuando vieron por ahí la noticia”.Las cámaras de seguridad del sector registraron también el momento en que, hacia el mediodía, González cerró su puesto y lo entregó a su jefe. Minutos después, las mismas grabaciones lo muestran corriendo por una de los pasillos del centro comercial, en dirección desconocida. Desde entonces, no hubo más rastros suyos hasta este lunes 10 de noviembre. “Nosotros nos damos cuenta ya como póngale a las 2:30, tres de la tarde, que ya el muchacho no está ahí, porque yo sinceramente le pregunté a otro compañero que dónde está el muchacho y me dijo que no, que se había ido porque la familia lo había llamado, que le iban a poner un puesto por allá donde él vive”, añadió el testigo, quien confirmó que el hombre renunció ese mismo día.El Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) logró establecer que Ricardo González Castro habría sido uno de los dos hombres que golpearon a Jaime Esteban Moreno en la madrugada del 31 de octubre. Según la investigación, ambos sujetos fueron vistos dentro de la discoteca Before Club durante una fiesta organizada por el colectivo ‘Relaja la Pelvis’, evento al que asistió el joven estudiante junto con algunos amigos. Minutos después de que saliera del establecimiento, fue interceptado por los agresores en la calle 64 con carrera 15, donde fue atacado a golpes hasta quedar inconsciente.La abogada del nuevo capturado, Marcela López, indicó que no es cierto que el joven haya "huido" de las autoridades y el motivo de su viaje fue debido a que "tiene su arraigo familiar en esta ciudad. Se ha especulado mucho de que salió huyendo y no. El vino a donde su núcleo familiar primario. Sus hermanos, papá y mamá, a eso vino. El mismo papá desde un principio ha señalado la importancia de presentarse ante la justicia y aclarar la situación". De acuerdo con las imágenes revisadas por la Fiscalía, González aparece corriendo junto a otro hombre identificado como Juan Carlos Suárez Ortiz, de 27 años, egresado de la Universidad de los Andes, quien fue capturado en flagrancia y actualmente enfrenta un proceso judicial por homicidio agravado. El abogado de la familia de Jaime Esteban Moreno, Camilo Rincón, explicó en declaraciones a Noticias Caracol que este segundo sospechoso es considerado coautor material del crimen. “Fue uno de los que agredió físicamente al joven y quien habría dado el golpe que lo deja inconsciente”, precisó.Fuentes del ente acusador señalaron que González residía en el centro de Bogotá y que, tras los hechos, habría intentado coordinar un viaje hacia Cartagena, donde viven sus familiares. Misma ciudad donde luego se entregó a la Fiscalía. Por el momento, también se rastrea a una de las mujeres que fue detenida inicialmente junto a los hombres implicados. El caso continúa bajo investigación mientras avanzan las diligencias judiciales contra Juan Carlos Suárez Ortiz. La audiencia del viernes 7 de noviembre, en la que se esperaba continuar con la solicitud de medida de aseguramiento contra el imputado, fue suspendida hasta el miércoles 12 de noviembre a las 9:00 de la mañana. Se trataba del tercer día de audiencias por la muerte del joven universitario de 20 años, quien falleció tras la golpiza ocurrida en inmediaciones del Before Club.LAURA NATHALIA QUINTERO. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
La Fiscalía General de la Nación seccional de Cartagena confirmó este lunes 10 de noviembre a Noticias Caracol que el segundo presunto implicado en el caso de homicidio del joven de 20 años, Jaime Esteban Moreno, en Bogotá, se entregó a las autoridades de la capital de Bolívar en las últimas horas. Se trata de Ricardo González Castro, señalado de participar en la brutal golpiza contra el estudiante de la Universidad de Los Andes la madrugada del 31 de octubre, tras una fiesta de Halloween en la localidad de Chapinero, oriente de la capital. (Siga leyendo: Revelan confesión que hizo prófugo del asesinato de Jaime Esteban Moreno a nuevo testigo)De acuerdo con información entregada a este canal, desde el pasado viernes 7 de noviembre pesa una orden de captura en su contra por su presunta 'coautoría' en el asesinato. Así lo precisaron también desde un comunicado de la entidad de investigación y acusación, donde indicaron que fueron los "servidores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) quienes hicieron efectiva la orden de captura contra un hombre que estaría implicado en la agresión y posterior muerte de un estudiante universitario, el pasado 31 de octubre". Conforme con los datos, el joven buscado de 22 años se "presentó en las instalaciones de la URI Canapote, en Cartagena (Bolívar), para atender el requerimiento judicial en su contra" y se espera que en las próximas horas sea "presentado ante un juez de control de garantías para la legalización del procedimiento de captura y las respectivas audiencias". Este sería la segunda captura en el caso tras la de Juan Carlos Suárez Ortiz, de 27 años, primer imputado por el homicidio agravado de Moreno Jaramillo, quien falleció tras ser víctima de una golpiza en inmediaciones de la discoteca Before Club. El deceso del joven universitario fue confirmado el viernes 31 de octubre, alrededor de las 6:40 p.m., debido a un trauma craneoencefálico severo.¿Quién es Ricardo González Castro, segundo presunto implicado? Esto se sabeNoticias Caracol conoció que la Fiscalía General de la Nación individualizó e identificó a González Castro como el segundo presunto implicado en la pelea tras varios videos de cámaras de seguridad que lo ubican en el lugar del crimen y en el bar en el que estuvieron los involucrados previo al conflicto. De acuerdo con la información conformada por las autoridades, el nuevo procesado es oriundo de Cartagena y tiene 22 años. (Además: Último video del prófugo de asesinato de Jaime Esteban Moreno tras golpiza: revelan qué hizo después). Los investigadores lo señalaron como el hombre que portaba un disfraz de orejas de conejo color negro y vestía ropa también negra la noche de los hechos. Al respecto, el abogado de la familia de la víctima, Camilo Rincón, aseguró en una entrevista con Noticias Caracol que González “fue quien dio el golpe que deja inconsciente, en estado de indefensión, a Jaime Esteban en el suelo”. Trascendió que González vivía en el centro de Bogotá, cerca del sector de San Victorino, y se desempeñaba en el comercio informal, específicamente en un puesto de venta de perros calientes dentro de un centro comercial. Su hoja de vida indica que había trabajado como guardia de seguridad.En los últimos días se conoció un testimonio clave de un trabajador de San Victorino que conversó con González horas después del crimen. El joven fue captado por cámaras de seguridad en su lugar de trabajo la mañana del sábado 1 de noviembre, aproximadamente a las 9:38 a.m., 30 horas después del ataque. Llevaba puesta la misma vestimenta negra y un canguro cruzado en el pecho que usó durante la pelea.El testigo, quien pidió reserva de su identidad, le dijo a Noticias Caracol que González llegó con algunas lesiones visibles: “El llegó como a las 9:30 de la mañana y él sí me comentó que había tenido un problema, pues él tuvo una reacción, se agarró a pelear y tenía raspado el codo y tenía raspado los dedos también”. Pese a esta confesión, el hombre afirmó que el joven de 22 años parecía desconocer la magnitud de lo sucedido. “No, sinceramente, él estaba inocentemente, pues que sí que lo hubiera dejado, pues golpeado, que le había dado una golpiza muy dura, pero no sabía que de pronto el muchacho había fallecido, ¿sí me entiende? Porque vino a cumplir con su horario que él tenía que cumplir”, relató el trabajador.La última vez que fue visto ese mismo día sobre las 12 p. m. Cuando González cerró el puesto de trabajo y cámaras de seguridad del centro comercial lo captaron corriendo por los pasillos, luego de entregar las llaves a su jefe. El testigo explicó la razón de su partida: “Nosotros nos damos cuenta ya como, póngale, a las 2:30 o tres de la tarde que ya el muchacho no está ahí, porque yo sinceramente le pregunté a otro compañero que dónde está el muchacho y me dijo que no, que se había ido, que porque la familia lo había llamado porque le iban a poner un puesto por allá donde él vive. Renunció, sí, sin embargo, el patrón quedó sano porque como le dijo que se iba a ir a trabajar con la familia, pues nosotros quedamos sanos”.LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
Cruz Azul engrosó este sábado su leyenda con la conquista del trofeo de Campeón de Campeones de la Liga MX, tras imponerse por 1-3 al Deportivo Toluca en un duelo guiado por goles del argentino José Paradela y de Carlos Rodríguez con los que el club firmó una nueva página dorada en su historia. En la 'máquina cementera' fueron titulares Kevin Mier y Willer Ditta.La 'máquina' se adelantó en el marcador en el minuto 31 tras un disparo desde dentro del área de Paradela, aprovechando la asistencia de Carlos Rodríguez que puso en pie a una grada entregada a los azules, quienes acudían al duelo para sumar un nuevo trofeo a sus vitrinas.Los de Antonio 'El Turco' Mohammed respondieron con un tanto que selló el empate en los últimos compases de primer tiempo con un incontestable disparo a balón parado por parte de Alexis Vega, que dejó el pulso acelerado de cara a la segunda parte.Cruz Azul se recompuso del contragolpe del rival con un tanto en el 55' de Carlos Rodríguez y otro en el minuto 61 como parte de una jugada a balón parado de Paradela, con los que consolidó no solo el encuentro sino la supremacía que ostentan como flamantes campeones de la Liga Mx de la actual temporada.Empecinados en refrendar un prestigio que han logrado labrarse recientemente en la Liga mexicana, Toluca salió al terreno con la batuta en mano, creando más ocasiones a portería que, aunque no llegaron a materializarse, significaron una demostración de fuerza del equipo del infierno escarlata.Antes de marcar el tanto que le valió al empate al Toluca, Vega ya había puesto al guardameta rival, Kevin Mier, a trabajar con el aviso de dos disparos peligrosos que lo obligaron a salir de su zona de confort para despejar y evitar el gol.Los 'azules' tampoco se quedaron atrás y no se achantaron ante unos 'diablos' que, si bien obtuvieron una mayor posesión de balón, carecieron de la profundidad necesaria para reflejarlo en el marcador.Gabriel Fernández tuvo la oportunidad de agrandar distancias entre las filas de Huiqui antes del pitido final del primer tiempo al recibir un balón dentro del área cuando se encontraba solo ante la portería, pero tiró el balón para arriba.El partido mantuvo la intensidad en el segundo tiempo, con un Toluca que disputó con ímpetu la posesión y buscó el arco rival, aunque sus aproximaciones carecieron de la profundidad necesaria y terminaron por neutralizarse ante el orden de la zaga celeste.El conjunto escarlata estuvo muy cerca de inclinar la balanza con una jugada a balón parado en los últimos minutos de juego que hizo tambalear la defensa, aunque el cobro terminó marchándose por arriba del travesaño.Esta valiosa victoria amarra el boleto de Cruz Azul para la Campeones Cup, el trofeo que enfrenta a los monarcas de la Liga MX y la MLS, donde se medirá el próximo 16 de septiembre en el NU Stadium ante el todopoderoso Inter Miami de Lionel Messi.Ficha técnica:1 - Deportivo Toluca: Luís García, Santiago Simón, Federico Pereira, Bruno Méndez (m.76: Everardo López), Jesús Gallardo; Franco Romero, Fernando Arce (m.59: Pavel Pérez), Jesús Ricardo Angulo (m.67: Ivan López), Nicolás Castro (m.76: Víctor Guzmán), Antonio Vega (m.59: Helinho); Jorge Díaz.Entrenador: Antonio Mohammed (Argentina).3 - Cruz Azul: Kevin Mier; Jesús Orozco, Gonzalo Piovi, Willer Dita, Jeremy Márquez; Carlos Rodríguez (m.90: Andrés Montaño), Erik Lira, Agustín Palavecino (m.90: Nicolás Ibáñez), José Paradela (m.80: Luka Romero) Carlos Rotondi (m.80: Omar Campos); Gabriel Fernández (m.73: Osinachi Ebere).Entrenador: Joel Huiqui (México).Goles: 0-1, min. 31: José Paradela; 1-1, min. 45+3: Alexis Vega; 1-2, min. 55: Carlos Rodríguez; 1-3, min. 61: José Paradela.Árbitro: Luis Enrique Santander (México). Amonestó a Agustín Palavecino y Jesús Orozco, de Cruz Azul.Incidencias: partido del título de Campeón de Campeones disputado en el Estadio Dignity Health Sports Park, en la localidad de Carson, en el estado de California, con capacidad para unos 27.000 espectadores.
El bicampeón de Colombia, Junior de Barranquilla, tuvo un estreno agridulce tras caer 2-1 frente a Deportes Tolima en la Liga BetPlay 2026-II, dejando más dudas que certezas en el Manuel Murillo Toro.Pese a que los dirigidos por Alfredo Arias contaron con ausencias importantes como la del arquero Mauro Silveira, Luis Fernando Muriel, Franciso Fydriszewski, Rivas, Pablo Ortiz (no había llegado documentación) y Teófilo Gutiérrez (por lesión); lo cierto es que se vio dominado gran parte del encuentro, dejando como principal responsable al estratega uruguayo. Por ello, el entrenador mandó un mensaje en rueda de prensa: "Ya dos semestres anteriores también empezamos mal. Aquellos que se pongan intranquilos o tranquilos, es problema de ellos. Nosotros sabemos qué es y cómo termina. Y bueno, esperaremos esa finalización, acá no es como se empieza, sino como termina", comenzó diciendo".Más análisis del juego por parte de Alfredo Arias- "Hace tiempo que aprendí que no es de merecimientos esto, ¿verdad? Sí, estamos comenzando el semestre. Es bueno que nos pase hoy (sábado) otra vez. Un partido que hasta el gol de ellos, nosotros tenemos prácticamente jugando en su cancha, todo el tiempo en su cancha. No sé si habían podido rematar al arco, incluso. Y cometemos un error en la transición ofensiva de ellos, defensa-ataque, y nosotros en nuestra transición, que estábamos atacando a defensa, y nos convierten. Vamos otra vez, pudimos haber quizás empatado, erramos alguna chance, y nos convierten otra vez"."Tolima fue muy efectivo, y eso es un mérito de ellos, y nosotros tenemos que corregir porque partido en el cual yo siento que en todo el desarrollo y todas las otras cosas se hizo bueno, ante un rival que es muy bueno en su cancha, porque Tolima es un equipo que normalmente domina a los rivales. Nosotros vinimos, le quitamos la pelota, le quitamos el protagonismo, lo atacamos, nos anulan un gol, bien anulado seguramente, no lo vi. Tuvimos otras chances".¿Cuándo vuelve a jugar Junior de Barranquilla en la Liga BetPlay 2026-II?El vigente campeón del fútbol colombiano ahora recibirá en su casa, el estadio Romelio Martínez a Millonarios, (equipo que viene de caer también en su estreno 0-1 frente a Bucaramanaga) el día sábado 1 de agosto a las 8:15 de la noche, en busca de su primera victoria en el certamen.
Deportes Tolima y el Junior de Barranquilla fueron los equipos encargados de cerrar la jornada sabatina de la primera fecha de la Liga BetPlay II-2026, terminando con un resultado favorable para el conjunto ‘pijao’.El elenco ibaguereño se impuso 2-1 al vigente bicampeón del fútbol profesional colombiano, de la mano y del fútbol de Jorge Cabezas Hurtado, quien marcó gol y generó asistencia para el tanto de Kelvin Flórez. El público presente en el Manuel Murillo Toro se fue feliz, luego del triunfo de su equipo.Por el lado del Junior de Barranquilla dejó algunas dudas en su estreno, aunque hay que anotar que el ‘tiburón’ presentó bajas importantes por lesiones y acumulación de tarjetas amarillas. Guillermo Paiva fue el autor del gol del ‘rojiblanco’ en la capital musical de Colombia.Más resultados de la jornadaEste sábado, Millonarios perdió en condición de local contra Bucaramanga por marcador de 0-1. Los dirigidos por Fabián Bustos dominaron las acciones, tuvieron la posesión del balón, pero no estuvieron ‘finos’ en el último cuarto de cancha, mientras que el ‘leopardo’ aprovechó la única opción clara que generó por intermedio de Emerson Batalla para traerse los tres puntos a tierras santandereanas.Antes, en un partido lleno de goles en Ditaires, Medellín le ganó 3-2 a Deportivo Pasto.La jornada continúa este domingo con cuatro partidos: Internacional de Bogotá vs. América de Cali, Águilas Doradas vs. Independiente Santa Fe; Alianza FC contra Fortaleza CEIF, y Once Caldas contra Cúcuta Deportivo.Tabla de posiciones de la Liga BetPlay II-2026, tras Tolima 2-1 Junior de Barranquilla:Pos.EquipoPJDGPTS1Deportivo Cali1+232Independiente Medellín1+133Club Deportes Tolima1+134Atlético Bucaramanga1+135Club Llaneros1+136Águilas Doradas0007Internacional de Bogotá0008Fortaleza Fútbol Club0009Atlético Nacional00010Independiente Santa Fe00011Once Caldas S. A.00012Alianza Fútbol Club00013Cúcuta Deportivo00014América de Cali00015Boyacá Chicó Fútbol Club00016Asociación Deportivo Pasto1-1017Junior de Barranquilla1-1018Millonarios FC1-1019Deportivo Pereira1-1020Jaguares de Córdoba1-20Resultados de la primera jornada de la Liga BetPlay II-2026:Llaneros 1-0 Deportivo PereiraDeportivo Cali 2-0 JaguaresMillonarios 0-1 Atlético BucaramangaIndependiente Medellín 3-2 Deportivo PastoMillonarios 0-1 Atlético BucaramangaDeportes Tolima 2-1 Junior de Barranquilla
El bicampeón del fútbol colombiano, el Junior de Barranquilla, comenzó la defensa del título de Liga BetPlay con una derrota 1-2 en su visita al Deportes Tolima, en partido que se llevó a cabo en el estadio Manuel Murillo Toro, en Ibagué.Los dirigidos por Alfredo Arias no contaron con varias de sus figuras por acumulación de tarjetas amarillas, entre ellos al arquero uruguayo Mauro Silvera – su lugar fue ocupado por Jefersson Martínez – y los delanteros Luis Fernando Muriel y Franciso Fydriszewski. Además, de la ausencia por lesión de Teófilo Gutiérrez.Ya en el partido en tierras ibaguereñas fueron los locales los que dominaron las acciones en gran parte de la contienda, siendo además certeros en las opciones que crearon en ataque. Eso sí, generaron otras ocasiones que fueron atajadas por Martínez, y otras, las ‘dilapidó’ frente a la portería del ‘tiburón’.El primer gol del duelo fue a favor del Tolima, siendo Jorge Cabezas Hurtado el hombre de la celebración. El número ‘7’ de los ‘pijaos’ aprovechó su velocidad para dejar a sus marcadores en el camino y definió con pierna diestra para vencer a Martínez, al minuto 37.Después, Junior tuvo una opción para igualar la contienda. Centro de Yeison Suárez, pero no alcanzaron a conectar ni Fabián Ángel ni Guillermo Paiva.Pero el que sí supo concretar fue Tolima, en la adición de la primera parte. Cabezas Hurtado recibió la pelota en el costado, y de inmediato, le generó un pase rastrero para que Kelvin Flórez sólo la tuviera que empujar para el 2-0 en el tablero.Para la segunda parte, Tolima siguió con el mismo ímpetu de como acabó los primeros 45, y generó más ocasiones. Cabezas Hurtado fue el gran protagonista de una jugada, al estilo ‘Maradoniano’, pero no terminó como se esperaba; la pelota terminó afuera del arco defendido por Jefersson Martínez.Ya sobre el minuto 79 Junior logró el descuento. Paiva fue el encargado de decretar el 1-2 en el tablero, de cabeza, tras un cobro de tiro de esquina. El marcador culminó así hasta el final, y Tolima empezó la Liga BetPlay II-2026 con pie derecho, mientras que Junior volvió a dejar dudas en su estreno. ¿Cuándo vuelven a jugar Tolima y Junior en la Liga II-2026?El calendario del fútbol colombiano indica que el 'pijao' se enfrentará el sábado 1 de agosto a Alianza FC, en Valledupar, mientras que Junior recibirá en Barranquilla a Millonarios, en partido pactado también para el sábado, en el Romelio Martínez.
Millonarios se estrenó en la Liga BetPlay 2026-II con una derrota ante su gente, luego de caer por la mínima diferencia 0-1 contra Atlético Bucaramanga, lo que dejó un serio malestar en toda su hinchada.Pese a que el cuadro 'albiazul' tomó la batuta durante gran parte del encuentro, lo cierto es que en la única llegada del 'leopardo' en los últimos minutos, la 'embocaron' sin problema, para sellar su primera victoria en el torneo.Por ello, en rueda de prensa, al técnico argentino le consultaron sobre los errores que cometió la zaga defensiva en el encuentro, y por consiguiente, le preguntaron si el club contempla la llegada de otro central, tras los fuertes rumores que se leen desde la prensa argentina. Y es que previo a este encuentro, el periodista Pedro Ladjna del sur del continente reveló que "Millonarios avanza en la contratación de Agustín García Basso. El club colombiano tiene un interés concreto en el defensor de Racing, y en los próximos días presentaría una oferta formal. Por otra parte, su posible salida a Newell’s quedó en 'stand by' y, por el momento, no hay una definición", se leyó en su cuenta de 'X'. Ante esta posibilidad, Fabián Bustos habló 'sin rodeos' y dijo: "Defensivamente, creo que estamos completos porque todavía no jugó (Andrés) Llinás, ni tampoco Stiven Barreiro (reciente refuerzo). Me parece que con Jorge (Arias) y con Sergio (Mosquera) tenemos mucha competencia y buena, se ha trabajado muy bien en las pelotas cruzadas. Fichajes, no, hasta que el libro de pases esté abierto, pero ya lo explicó el presidente el otro día en una rueda de prensa, donde si aparece una posibilidad, pero no creo que necesitemos en defensa, creo que estamos bien”.Continuó diciendo: “Defensivamente, no creo que haya que tener algún ajuste, pero ya si aparece algo, decidirá la dirigencia, la dirección deportiva, nosotros, pero no es que estamos ahora, como no conseguimos el resultado, estamos pensando en traer alguien más”, concluyó el timonel argentino. ¿Cuándo vuelve a jugar Millonarios?El club 'albiazul' tendrá su segunda salida en la Liga BetPlay 2026-II, cuando visite al vigente campeón: Junior. Este partido será en el estadio Romelio Martínez de Barranquilla, el día sábado 1 de agosto, a las 8:15 de la noche, donde además, el 'tiburón' viene también de caer, y fue 2-1 frente al Deportes Tolima en Ibagué.