El 3 de junio de 2019, la tranquilidad de la vereda El Compromiso, en Ventaquemada, Boyacá, se rompió antes del amanecer. Carmen Rosa Méndez Duarte, una joven de 26 años y madre soltera de dos niñas de 5 y 2 años, salió de su casa a las 5:00 a. m. a trabajar y un recorrido cotidiano se convirtió en el inicio de una tragedia que hoy tiene a su familia clamando justicia. Séptimo Día investigó el caso.Aquella madrugada, los padres de Carmen la acompañaron hasta la carretera. Minutos después, una llamada telefónica los alertó sobre un supuesto accidente. Al llegar al lugar conocido como 'El Matadero', María Duarte Cortés, madre de la joven, se encontró con una imagen que nunca podrá borrar: "Yo ya me asomé a la ambulancia y la tenían ahí, pero eso la cabecita no era conocida de la sangre".Aunque inicialmente pensaron que se trataba de un accidente de tránsito, las lesiones de Carmen sugerían algo mucho más siniestro. El estado de la joven era crítico, con múltiples golpes en el cráneo y un deterioro neurológico severo.La Policía Nacional y la Sijín de Tunja descartaron rápidamente que se tratara de una caída accidental. El investigador Edilberto Barbosa relató que en el sitio del ataque hallaron "unos maderos que se encontraron acá sobre la vía y material biológico, sangre". La sevicia fue tal que se encontraron restos de madera dentro del cráneo de la víctima. "Este señor no solo la golpeó, la torturó, porque el médico nos dijo 'no fueron uno, no fueron dos ni tres los palazos que ella recibió, fueron muchísimos'", relató una hermana de la víctima en Séptimo Día.El rastro del agresorTestigos informaron haber escuchado gritos de auxilio cerca de las 5:00 a. m. Hernando Montaña, vecino del sector, recordó: "Gritaban auxilios, pero nosotros no miramos porque con ese monte tan espeso... no se miraba nada". Su esposa, María Victoria Martínez, logró ver a un sospechoso: "Miré así por la ventana y vi un señor corriendo... Él era alto y como con chaqueta negra". Otros testimonios indicaron que el agresor vestía botas blancas y un impermeable con reflectivos.Tras analizar más de 200 horas de videos de seguridad, los investigadores identificaron a un hombre que coincidía con la descripción y que portaba un madero en su mano con rumbo al lugar de los hechos. Las pesquisas llevaron a las autoridades a una finca donde el sospechoso alquilaba una habitación. Allí encontraron unas botas de caucho de una empresa de lácteos, que tenían rastros de sangre, y un impermeable.El cotejo de ADN confirmó que la sangre en las prendas pertenecía a Carmen. El sospechoso fue identificado como Alexander Vásquez Terán, un trabajador de una empresa de lácteos que no era oriundo de Boyacá y que había desaparecido el mismo día del ataque.Testimonio de una relación y la captura del señaladoTatiana Méndez, hermana de Carmen, reveló que la joven y Vásquez Terán habían mantenido una relación sentimental que se tornó peligrosa. "Ella me dijo que ya el muchacho quería tener algo con ella... pero como a los dos meses empezó a cambiar todo. Ya era como muy agresivo con ella, como muy posesivo", recordó. Según su testimonio, Carmen sentía que su vida corría peligro: "Ella me dijo que ella temía que le hiciera algo a ella y a las niñas y a mis papás... andaba para todo lado como si alguien la fuera persiguiendo".Casi dos años después de los hechos, el 1 de marzo de 2021, los investigadores rastrearon a Vásquez Terán hasta Aracataca, Magdalena. Allí fue capturado y, aunque inicialmente negó su identidad, terminó aceptando cargos mediante un preacuerdo. El 23 de junio de 2022, fue condenado a 15 años, 6 meses y 19 días de prisión por tentativa de homicidio agravado.Esta sentencia ha generado profunda indignación en la familia de Carmen, quienes consideran que el delito debió tipificarse como tentativa de feminicidio. "Para nosotros no era un intento de homicidio, sino de feminicidio. ¿Por qué? Porque ellos en ese momento tenían una relación", cuestionaron sus familiares. Expertos consultados por Séptimo Día coinciden en que hubo una omisión por parte de la justicia, ya que la tipificación como homicidio le otorga beneficios penales al agresor que no tendría en un caso de feminicidio, como la posibilidad de solicitar libertad condicional tras cumplir tres cuartas partes de la pena.Séptimo Día buscó a la Fiscalía y a la rama judicial para hablar del caso, pero hasta la emisión de este programa no se obtuvo una respuesta oficial por parte de las entidades. El victimario, que está recluido en la cárcel de Combita, Boyacá, tampoco aceptó una entrevista.Una vida destruidaCarmen Rosa sobrevivió, pero las secuelas del ataque fueron devastadoras. "La dejó muerta en vida. Ella tiene dos partes del cerebro muertas. No tiene el huesito del cráneo ni tiene la parte frontal. Pues no se puede valer por ella solita. Es como un bebé", lamenta su familia. La joven ya no reconoce a sus hijas y requiere asistencia permanente para funciones básicas.El temor de la familia es que, para el año 2028, Alexander Vásquez Terán pueda recuperar su libertad, mientras Carmen permanece atrapada en un cuerpo que ya no responde. "Este señor no solo le dañó la vida a mi hermana, se la dañó a toda una familia, les arrebató una madre a esas niñas", concluyeron.
Mateo Pérez Rueda nació en Yarumal, Antioquia. Desde pequeño su vida giró en torno a las letras, aunque inicialmente lo hizo a través de la poesía. Su padre, Carlos Pérez, lo recordó en Los Informantes como un joven que transformaba cualquier evento en una oportunidad para escribir: “Él se dio a conocer porque llegaba, por ejemplo, una fiesta familiar, un evento de un cumpleaños, y él sacaba algo escrito y ese era el regalo de él. Sacaba todo lo bueno de la persona y se lo leía”.Sin embargo, esa sensibilidad literaria pronto se transformó en una vocación periodística sagaz y punzante. Mateo Pérez, influenciado por el hábito de su padre de leer la prensa cada mañana, decidió que su camino era informar sobre la realidad de su región, un territorio históricamente asolado por grupos ilegales. Así nació El Confidente, un medio que comenzó de forma impresa gracias al patrocinio de una papelería local y que luego migró al entorno digital.El reportero que no conocía el temorEn entrevista con Los Informantes, su padre aseguró que a Mateo “no le daba miedo de nada. El pealo’ como que nació sin miedo”.Esa falta de temor lo impulsó a realizar denuncias que incomodaban a los poderes locales. Mateo no era un periodista de escritorio, su método era el de la vieja escuela: conseguir pruebas, visitar las fuentes y tener "barro en los zapatos". Investigaba a políticos y documentaba hechos con rigor, apoyado en derechos de petición y visitas constantes a la Fiscalía y la Policía. “Salía a investigar, a buscar informes y a documentarse para poder escribir. Él no escribía sin pruebas”, relató su padre sobre la disciplina del joven, quien además estudiaba Ciencia Política en la Universidad Nacional de Medellín.Para sostener su labor periodística, que realizaba de forma solitaria y sin recursos, Mateo vendía jugos y ensaladas de frutas en el garaje de su casa, además de trabajar como mensajero. En su casa, en donde vivía con sus padres en Yarumal, su cuarto sigue intacto y allí el computador da cuenta del temor que ya sentía por los trabajos que había hecho: mantenía el equipo con la cámara tapada por miedo a ser espiado o "chuzado".Briceño, el último viajeEl lunes 4 de mayo comenzó para él y para su familia lo que terminó en una tragedia. Mateo, de 24 años, decidió viajar a Briceño, un municipio ubicado a 50 kilómetros de Yarumal, donde se libraba una cruenta disputa territorial entre el Clan del Golfo y diversas facciones de las disidencias de las FARC. A pesar de los riesgos, el joven periodista quería cubrir un consejo de seguridad y buscar entrevistas con cabecillas de los grupos armados.Su padre recuerda la última conversación y la advertencia que le hizo ante la peligrosidad de la zona: “Por qué vas para Briceño, eso como está de peligroso por allá. ¿Es que no ha escuchado las noticias?”. Sin embargo, Mateo, confiado en su rol como comunicador, respondió que el evento estaría resguardado por el Ejército. Al salir de casa, su padre le dio la bendición en silencio: “El último recuerdo que yo tengo él es cuando él salió y me dio la espalda y apenas yo vi que él se fue a ir yo ahí mismo así por detrás (seña de darle la bendición) pero ni siquiera fue de frente, sino por detrás”.Al llegar a Briceño, Mateo se hospedó en un hostal y, al día siguiente, se internó en la vereda Palmichal. Iba desarmado, protegido únicamente por su carné de periodista y su celular. No obstante, en una zona donde los forasteros son vistos con sospecha, su presencia fue malinterpretada. Fue interceptado por hombres del Frente 36 de las disidencias de las FARC, bajo el mando de alias Chalá.Tortura y un final estremecedorLos detalles de su muerte, relatados por su padre según la información recibida de la región, son desgarradores. Mateo fue acusado de ser informante y sometido a suplicios antes de ser asesinado. “Le pegaron cinco tiros en los pies para que no corriera. Y ahí donde empezaron a como a torturarlo, a pedirle que dijera algo que él no sabía. Le dieron un tiro por acá (en la cara), otro por acá (en el abdomen) y el mortal (en la frente), ese fue el que lo mató”, narra Carlos Pérez con una entereza que estremece.Para la familia, el dolor de la pérdida se mezcla con el alivio amargo de saber que uno de esos tiros terminó con su sufrimiento: “Me imagino cómo sería el dolor que sentía y cómo pensaría, por ejemplo, en nosotros, sobre todo en mí, cuando le decía que no se fuera a ir por allá. Pues a Dios gracias, cuando me dijeron que el tiro que lo había matado, que le había dado en la cabeza, pues siquiera lo mataron de una, no lo dejaron ahí sufriendo y torturándolo. Ese tiro es un alivio”, comentó su padre. El editorial premonitorioUno de los aspectos más impactantes de la historia de Mateo Pérez es un editorial que escribió en 2021 para El Confidente. En ese texto, el joven reflexionaba sobre el asesinato de otros jóvenes en Yarumal, sin saber que sus palabras describirían, años después, la realidad de su propia familia.En aquel escrito, Mateo cuestionaba: "La sangre será limpiada, las honras fúnebres serán pagadas y la vida en el planeta seguirá como si nada. Pero, ¿quién borrará los traumas de los familiares? ¿Cómo le explicas a la madre que su hijo o hija se ha ido para siempre y que tendrá que vivir con ese vacío lo que le resta de vida?".Un llamado a la justiciaTras el asesinato, la familia denunció haber recibido amenazas y advertencias para que dejaran de buscarlo. Aunque John Edison Chalá, señalado como uno de los responsables, fue capturado y enfrentará cargos por homicidio y tortura, otros implicados siguen libres.Los padres de Mateo atribuyen la tragedia a la falta de control estatal en las regiones: “La institucionalidad del país que permite que estos grupos al margen de la ley hagan lo que les da la gana, porque ellos están teniendo actualmente una libre actuación, un libre albedrío, ellos se mueven por donde quieren”, denuncia su mamá, Gloria Rueda, quien clama por una justicia que no sea laxa: “Esperaría yo que la justicia nos responda y que en realidad paguen por sus crímenes, porque no es solamente el asesinato de mi hijo, son muchas otras cosas... Son muchas familias que están en este momento sufriendo la ausencia de sus seres queridos”.Mateo Pérez Rueda se convirtió en uno de los nueve periodistas asesinados en Colombia desde 2022, dejando un vacío inmenso en Yarumal y un legado de valentía en un oficio que, en las regiones, se ejerce bajo la sombra de las balas.
El 25 de abril de 2024, la comunidad de la parroquia María Auxiliadora de Pereira encendió las alarmas cuando el padre Darío Valencia Uribe, de 59 años, no asistió a un almuerzo programado ni a la misa de ese día. El sacerdote era reconocido por ser una persona extremadamente puntual.Tras su desaparición, una serie de evidencias revelaron una traición por un amigo cercano al religioso. El periodista Diego Guauque, de El Rastro, recorrió los últimos pasos del sacerdote y reveló quién estaba detrás del crimen.Camioneta del religioso fue pieza clave en la investigaciónLa última comunicación del sacerdote fue un mensaje de WhatsApp a las 9 de la mañana dirigido a Julián Eduardo Cifuentes, un hombre de 40 años que se hizo amigo del sacerdote años atrás.Cámaras de seguridad registraron el momento en que ambos abordaron la camioneta del sacerdote, una Nissan color gris. Poco después, el vehículo fue visto en una estación de servicio y posteriormente en un lavadero en Caldas, donde los empleados notaron una actitud sospechosa en el conductor.En el lavadero, los trabajadores reportaron que la camioneta tenía varias manchas de sangre y que la persona que iba conduciendo se notaba nerviosa. Al inspeccionar el vehículo, los investigadores hallaron muestras de sangre abundante, cuatro vainillas de pistola y un impacto de bala en el tablero.Mientras las autoridades procesaban la escena, Julián Cifuentes logró salir del país desde el aeropuerto El Dorado con destino a París, Francia.Señalado huyó a Francia: ¿quedó en libertad?La captura de Cifuentes en París se produjo pocos días después de la desaparición del sacerdote, pero su extradición enfrentó un vacío legal debido a un tratado entre Colombia y Francia, firmado en 1850, pues no contemplaba el delito de desaparición forzada. Además, como aún no había sido encontrado el cuerpo del padre Darío, no era posible sustentar la extradición por homicidio.Ante el riesgo de que el caso quedara impune, el fiscal Andrés González, designado para liderar la investigación, viajó a Francia en septiembre de 2024 con una misión clara: obtener la confesión de Julián Cifuentes, pero también llevaba un as bajo la manga que podría ser clave para hacerlo confesar.Cartas de familiares y una fría confesiónAunque inicialmente Cifuentes se negó a hablar, el fiscal le entregó, en un gesto de solidaridad, unas cartas que sus familiares le habían enviado desde Colombia. El gesto logró conmoverlo y, después de leerlas, decidió confesar el crimen. El Rastro conoció esa confesión.“Tuvimos una reunión el sacerdote y yo. 15 minutos después tengo la sangre fría. Pido disculpas por lo que voy a decir: ‘lo miré a los ojos y le disparé cuatro veces. Estaba en la furgoneta, él era el que conducía”, confesó Julián Cifuentes sobre lo ocurrido ese día.Además, aseguró que le disparó al sacerdote por la espalda mientras este descansaba. Al ser interrogado por el móvil del crimen, inicialmente dijo: “¿Es él o yo?".El hallazgo del cuerpo mediante una señal "milagrosa"Durante cinco meses, la búsqueda del cuerpo en zonas boscosas del Eje Cafetero resultó infructuosa, incluso con el apoyo de Darcy, una canina de la Fiscalía experta en búsqueda de restos humanos. Sin embargo, el 20 de septiembre de 2024, un evento inesperado permitió localizar los restos.Mientras un investigador se desplomaba por agotamiento, la perrita Darcy se internó en zona boscosa por más de una hora. Al seguir sus ladridos, los agentes descendieron a un abismo donde la canina estaba sentada frente al cráneo de un ser humano.La identidad del sacerdote fue confirmada mediante su carta dental. Además, los restos fueron hallados con la misma ropa que llevaba el día de su desaparición, una evidencia que permitió corroborar que se trataba de él.Una condena en ColombiaLos investigadores determinaron que el asesinato fue motivado por una deuda económica. La fiscal Deisy Jaramillo explicó que el padre Valencia le había entregado a Cifuentes una camioneta valorada en "120 millones de pesos". El día de los hechos, Cifuentes le había prometido un abono a la deuda, pero su intención era "quitarle la vida al sacerdote para no pagar ese dinero".Julián Cifuentes Gómez fue extraditado a Colombia en noviembre de 2025. Tras ser procesado por los delitos de homicidio agravado, porte ilegal de armas y destrucción de elemento material probatorio, la justicia colombiana lo condenó a 27 años de prisión, una pena reducida gracias a su colaboración con las autoridades.El Rastro solicitó una entrevista a Julián Cifuentes en la cárcel modelo de Bogotá, pero el confeso asesino se negó a hablar.“Él fue el amigo que luego lo vendió, fue el amigo que luego lo entregó y fue el amigo que en algún momento le quitó la vida”, dijo José Gutiérrez, amigo del sacerdote, al establecer una similitud entre la traición de Judas a Jesús y la de Julián Cifuentes al padre Darío Valencia.
El asesinato de María Mercedes Gnecco, el 5 de octubre de 2021 en su casa en la isla de San Andrés, sigue siendo analizado por las autoridades para determinar si José Manuel Gnecco Valencia, su esposo, es el responsable. A lo largo de los años, Séptimo Día ha estado atento a cada nuevo detalle que se revela de este caso que enlutó a la familia Gnecco y cuyo juicio está próximo a terminar.En esta ocasión, se conocen nuevos testimonios revelados por la Fiscalía que comprobarían que José Manuel Gnecco asesinó a su esposa, modificó la escena del crimen y, además, intentó sobornar a alguien para que se culpara por el crimen. El abogado insiste en su inocencia y asegura que la demostrará en el juicio.Nuevo giro en caso GneccoCinco años después del asesinato de María Mercedes Gnecco Serrano, su esposo y primo José Manuel Gnecco Valencia sigue insistiendo en su inocencia. El juicio contra el abogado está próximo a su recta final, en el que los hijos de María Mercedes exigen una condena ejemplar, mientras José Manuel espera ser absuelto. Ambas partes avanzan en la recopilación de pruebas y, recientemente, un testigo de la Fiscalía le dio un giro sorprendente a la historia que ha mantenido por años el hombre.Se trata de las declaraciones de Luis Carlos Freire González, también conocido como ‘Lalo’, quien decidió hablar por primera vez frente a las cámaras de Séptimo Día, asegurando que José Manuel Gnecco le pidió buscar a otra persona para que se culpara del crimen de su esposa. Esa otra persona, a la que le ofreció hasta cinco millones de pesos, fue Gerald David Pereira, un menor de edad capturado en San Andrés por porte ilegal de armas. Los tres coincidieron en la cárcel y allí, según el testimonio, el abogado intentó sobornarlos para que los señalamientos en su contra quedaran sin argumentos.En abril de 2026, la Fiscalía conoció las declaraciones de ‘Lalo’ y las añadió como parte de las pruebas en contra del abogado Gnecco. Luis Carlos Freire González, de 35 años, fue capturado y está privado de la libertad en San Andrés, cárcel en la que coincidió con José Manuel Gnecco en 2023.Según su testimonio, ese año logró interactuar con el abogado gracias a que en la prisión él era el 'ranchero’, es decir, quien cocina y lleva la comida a los reclusos. “Mi primera impresión es que es una persona de carácter fuerte”, señaló en exclusiva a Séptimo Día y agregó que, tras algunos meses de contacto, el abogado empezó a hacerle preguntas y ofertas.“Él me preguntó que si yo conocía a Gerald [David Pereira] y yo le digo que sí, que somos primos lejanos”. Pereira era un joven que había sido capturado en San Andrés en 2021 por porte ilegal de armas, pero como era menor de edad fue llevado a un centro de detención para menores. En 2023, cuando cumplió la mayoría de edad, fue trasladado a la cárcel de San Andrés, donde coincidió con su primo y con el abogado Gnecco.‘Lalo’ reveló que al tener la posibilidad de ir a los diferentes patios de la cárcel, Gnecco le pidió un favor particular. “Él me dice que vaya donde Gerald, ya que lo conozco, y que le ofreciera los cinco millones de pesos para que se reunieran. Con el fin de que Gerald se echara la culpa de dicho homicidio, del homicidio de la esposa de él”. Además, también indicó que Gnecco también le ofreció 10 millones de pesos a él por hacer este favor.Aunque Luis Carlos Freire González aceptó el dinero y habló con su primo, con lo que no contaba el abogado Gnecco es que el joven Gerald David Pereira acudiría a la Fiscalía para revelar los ofrecimientos que estaba recibiendo de su parte.El arma homicida, la gran prueba del caso Gnecco¿Por qué José Manuel Gnecco habría insistido en varias ocasiones, según el testimonio, a Gerald David Pereira que se culpara por el asesinato de María Mercedes Gnecco? Todo tendría que ver con una prueba clave para este caso: el arma homicida. Luego del crimen, las autoridades encontraron el proyectil y la vainilla del mismo en la escena, pero del arma no hubo rastro hasta 2023, cuando los abogados de Gnecco revelaron un dictamen de un perito de la policía en el que se indicaba que el arma había sido incautada en San Andrés un mes después del asesinato a una banda de criminales entre los que se encontraba un menor de edad, Gerald David.Sin embargo, la Fiscalía y los abogados de las víctimas, los hijos de María Mercedes Gnecco, dudaban de esa versión, por lo que hicieron su propia investigación. “Luego de una investigación ardua, se obtuvieron tres dictámenes adicionales del Cuerpo Técnico de Investigación y del Instituto Nacional de Medicina Legal y pudimos comprobar que lo que se plasmaba en ese dictamen no era cierto. El arma que cegó la vida de María Mercedes Gnecco Serrano no es el arma que le fue incautada a estos menores”, aseguró el abogado de las víctimas.La Fiscalía dice que, efectivamente, el arma incautada a los menores coincide con la vainilla del proyectil, la cual fue encontrada al día siguiente del asesinato por el mayordomo de Gnecco en la vivienda, por lo que las autoridades creen que esta fue colocada en la escena después de sus labores. Pero que no coincide con la bala que impactó el cuerpo de la mujer de 53 años.Por su parte, Gerald David Pereira, indicó en la Fiscalía que José Manuel Gnecco "desde los tres meses que llevo aquí, que me capturaron, me empezó a buscar el lado, a sobornarme con dinero. Como tres veces [me buscó], la última vez me ofreció cinco millones de pesos para que diera falsas declaraciones”. El joven insistió también en que él no tiene nada que ver con el asesinato de María Mercedes y que “yo lo único que quiero decir es que Gnecco haga algo con esto y acepte que mató a su mujer, o que diga quiénes son porque él sabe”.Lo que cree ahora la Fiscalía y lo que está intentando probar en el juicio es que José Manuel Gnecco planeó el homicidio de su esposa y, además, que el arma homicida cayera en manos dela banda criminal en la que estaba Gerald David. “Justo esa arma le llega a un menor de edad que ya declaró que este señor Gnecco Valencia lo habría sobornado para que se atribuyera el crimen. Creemos que el plan criminal del señor Gnecco Valencia consistió en sobreponer la vainilla al día siguiente de los hechosy luego entregar el arma de donde provino esa vainilla a la delincuencia organizada. De tal manera que cuando incautaran el arma se pudiera creer que con esa arma se cegó la vida de María Mercedes Gnecco”.Actualmente, Gerad David Pereira está en libertad, pero prefirió que fuera su abogado, Omar Augusto Barraza, quien explicara a Séptimo Día los hechos. “El argumento que utilizó el señor Gnecco para contactar a Gerald y que se atribuyera la responsabilidad del hecho punible es que al momento de los hechos Gerald era menor de edad y trató de hacerlo creer que lo iban a juzgar como menor de edad”.Por su parte, José Manuel Gnecco negó dar una nueva entrevista a Séptimo Día para dar su versión sobre los hechos, pero vía telefónica insistió en su inocencia. Al respecto, Luis Carlos Freire González señaló que “él quiere quedar como el buen abogado, como el buen esposo. Siempre tuvo un plan, porque desde que me manda a ofrecerle dinero a Gerald, ya tenía un plan. Si él no fuera culpable no me habría ofrecido dinero a mí y a Gerald, sé que Gerald también va a decir que yo fui y le ofrecí dinero porque así fue”.
El proceso penal contra Juan Carlos Suárez Ortiz, señalado de participar en el ataque que terminó con la muerte de Jaime Esteban Moreno Jaramillo el pasado 31 de octubre, avanzó esta semana con nuevas revelaciones sobre su estrategia jurídica. El hombre, de 27 años, continúa privado de la libertad luego de que el juez penal con función de control de garantías le impusiera una medida de aseguramiento en centro de reclusión. La decisión se tomó el 12 de noviembre, cuando la jueza 67 penal de garantías concluyó que había suficientes elementos para ordenar su detención mientras la Fiscalía adelanta la investigación por el homicidio del estudiante de 20 años.Durante la diligencia de imputación previa, Suárez decidió no aceptar los cargos presentados por el ente acusador. Sin embargo, con el avance del expediente y la recolección de pruebas, su defensa empezó a analizar un cambio en la estrategia jurídica. De acuerdo con la información conocida por el canal CityTV, las partes sostuvieron una reunión para revisar las alternativas que tendría el procesado. Según ese medio, la defensa estaría evaluando la posibilidad de proponer un preacuerdo con la Fiscalía para acceder a beneficios punitivos, aunque hasta el momento no se ha tomado una determinación definitiva. El encuentro habría girado alrededor del material probatorio que compromete a Suárez y de las rutas procesales disponibles en esta etapa.En esa reunión, según el reporte del canal local, se discutieron las evidencias con las que la Fiscalía acusa a Suárez de haber participado en la agresión que derivó en la muerte de Moreno. También se exploró la alternativa de un preacuerdo, aunque no hubo confirmación oficial de que esta vía vaya a ser utilizada por la defensa. Frente a esta posibilidad, el abogado de la familia de la víctima, Camilo Rincón, indicó al mismo medio que se espera que las decisiones se ajusten a la gravedad del caso. En diálogo con CityTV, afirmó: “De ser así, sencillamente lo único que esperaríamos es una sentencia acorde al tipo de delito imputado y una verdadera justicia restaurativa con una sentencia acorde y de manera proporcionada al tipo de delito”.De igual forma, un pronunciamiento del abogado defensor Moisés Carreño dio cuenta de la posición jurídica del procesado. El jurista explicó, en declaraciones citadas por Blu Radio, que Suárez está dispuesto a considerar un preacuerdo como una posible herramienta para garantizar "verdad, justicia, reparación a las víctimas y compromiso de no repetición", ya que el mecanismo permite una visión “en el que las partes buscan un punto medio que satisfaga a todos sin convertir el proceso penal en un instrumento de venganza”.Carreño aseguró que, según se citó en la emisora, su equipo concluye que los hechos corresponden a unas "lesiones personales agravadas". Para él, “la génesis de este caso, son unas lesiones personales que podemos considerar agravadas, que lamentablemente condujeron como resultado final a la muerte de una persona, que no era el objetivo de nuestro representado. Partiendo de esa base, podemos sacar la conclusión que no estamos de acuerdo con la postulación que hizo la Fiscalía de manera inicial en el caso de homicidio agravado”.Mientras tanto, la investigación avanza para esclarecer con exactitud lo sucedido entre la noche del 30 de octubre y la madrugada del 31, luego de que Jaime Esteban y su amigo salieran del bar Before Club. Las autoridades ya han recopilado videos, testimonios y reportes médicos que describen el trayecto de los jóvenes y la posterior agresión.¿Por qué la jueza envió a Juan Carlos Suárez a prisión preventiva?En la audiencia celebrada el 12 de noviembre, la jueza 67 municipal de garantías decidió imponer medida de aseguramiento en centro carcelario al considerar que el procesado representaba un riesgo para la comunidad y que existían pruebas suficientes sobre su participación en los hechos. “La medida aquí procedente es la detención preventiva en establecimiento carcelario”, expresó la funcionaria, rechazando la solicitud de la defensa que pedía detención domiciliaria argumentando que Suárez era cabeza de familia.La togada señaló que lo ocurrido con Jaime Esteban Moreno correspondió a “una agresión desmedida, se trató de una agresión colectiva, se trató de una agresión brutal, sin provocación ni riesgo real que lo justificara. El homicidio no se justifica bajo ningún punto de vista”. Para la jueza, los testimonios y las grabaciones permiten concluir que el joven fue perseguido, derribado y golpeado reiteradamente incluso después de haber aceptado los golpes, y añadió que caminaba con miedo por la calle antes de ser alcanzado.Durante su intervención, la funcionaria destacó que el imputado mostró “poco respeto por la vida, cuando se agrede inclementemente, cuando se ve a una persona agonizando en el piso y convulsionando, y así se devuelve a seguirle suministrando golpes, como lo dicen las pruebas, no lo digo yo”. La jueza también reiteró la declaración de la testigo Emperatriz Carreño, quien aseguró que Suárez “regresó y le dio dos patadas en la parte superior del cuerpo”.Finalmente, la togada aclaró que la Fiscalía imputó a Suárez por homicidio con circunstancias de agravación y que la pena solicitada, si se le halla culpable, está entre 480 y 600 meses de prisión. ¿Cómo murió Jaime Esteban Moreno?La Fiscalía presentó durante las diligencias judiciales los resultados de la investigación médica y forense que explican las causas del fallecimiento del estudiante de la Universidad de los Andes. Según relató la fiscal del caso, la agresión ocurrió en la calle 64 con carrera 14 después de que la víctima y su amigo salieron del establecimiento Before Club +. En ese trayecto, un hombre identificado como Juan Carlos Suárez, “quien para estos hechos se presentaba con el rostro pintado de rojo y negro, sin camisa y con un pantalón de color negro, fue quien propinó un puño en la espalda de la víctima”. El impacto lo derribó y, ya en el suelo, recibió “varias patadas en la cara y el cuerpo”.Jaime Esteban fue llevado inicialmente al Hospital Chapinero con un cuadro crítico. Según la historia clínica, ingresó en “mal estado de salud con alto riesgo de complicaciones”. Luego fue remitido al Hospital Simón Bolívar, donde los médicos identificaron un hematoma subdural y múltiples contusiones. A las 6:33 p. m. del 31 de octubre sufrió un paro respiratorio y, quince minutos después, a las 6:48 p. m., se confirmó su deceso.El dictamen de Medicina Legal determinó que la muerte fue consecuencia de un trauma contundente que comprometió órganos vitales y generó una incapacidad médico-legal de 55 días. Las autoridades también confirmaron que la gravedad de las lesiones obligó al traslado urgente entre centros médicos, pero los daños neurológicos y las fracturas fueron irreversibles. La Fiscalía sostiene que cuenta con testimonios y videos que vinculan directamente a Suárez con la agresión, lo que permitió su captura horas después del ataque.LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
Este viernes 14 de noviembre, desde las 10 de la mañana, se llevó a cabo la audiencia de solicitud de medida de aseguramiento contra Ricardo González, segundo capturado e imputado por el asesinato de Jaime Esteban Moreno, quien falleció a causa de un trauma craneoencefálico severo producto de múltiples lesiones en su cabeza, rostro y tórax, el pasado 31 de octubre. En la nueva diligencia, la nueva fiscal encargada del caso solicitó a nombre de la entidad una medida de aseguramiento preventiva en centro de reclusión tras ser considerado el presunto 'coautor' del delito de homicidio agravado en contra del joven de 20 años, quien fue identificado como estudiante de la Universidad de Los Andes.Al respecto, la juez del caso dictó medida de aseguramiento en establecimiento carcelario contra el joven Ricardo González, respaldándose, entre diferentes argumentos, a los dados por la Fiscalía. "Él no tiene una familia o un núcleo más que sus padres. Él se fue, no se presenta ante las autoridades de manera inmediata, se da cuenta a través de las redes y medios de comunicación. (...) No se presenta a la autoridad y cambia de número de teléfono o llama de otro número de teléfono que no es el de él", dijo la jueza, entre uno de sus argumentos, al respecto.De esta manera, la juez sexta de control de garantías envió a la cárcel preventivamente a Ricardo González como presunto coautor del homicidio del joven estudiante de la universidad de los Andes Jaime Esteban Moreno. En su argumentación, la juez señaló que la Fiscalía argumentó correctamente la solicitud de privación de la libertad, además señaló que se demostró la crueldad y el salvajismo con que el joven fue atacado en la madrugada del 31 de octubre y considera que puede representar un peligro para la sociedad.Los delitos por los que fue imputadoLuego de que Ricardo González Castro, el otro sujeto implicado en el crimen contra Jaime Esteban Moreno en Bogotá, se entregara, en horas de la tarde del pasado 10 de noviembre se hizo la respecctiva judicialización y captura del presunto implicado. La Fiscalía, en cabeza de la fiscal Elsa Cristina Reyes, le imputó el delito de homicidio doloso agravado, y le pidió a la jueza que se le dicte una pena de entre 400 y 600 meses de prisión (33 a 50 años). El imputado no aceptó los cargos.Al respecto, la fiscal del caso dijo que González le propinó una "patada en la espalda" a Jaime Esteban el pasado 31 de octubre tras salir de una discoteca de la localidad de Chapinero, y luego lo siguió golpeando, principalmente en la cabeza y el tórax, causando "signos de ahogo con su propia sangre". Por lo tanto, el joven recibió "múltiples golpes dirigidos a una zona vital del cuerpo humano" que finalmente ocasionó su muerte. Además, reiteró que su actuación fue en "situación de superioridad".LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
La reconstrucción de las horas posteriores a la agresión que terminó con la vida de Jaime Esteban Moreno continúa tomando forma en los despachos judiciales, donde la Fiscalía y la defensa de Ricardo González Castro han presentado nuevos testimonios que revelarían cómo fue el momento en el que el joven acusado se enteró que el estudiante de la Universidad de los Andes había fallecido. En la audiencia de medida de aseguramiento de este jueves 13 de noviembre, la abogada de González, Marcela López, relató lo que habría ocurrido el sábado 1 de noviembre, 30 horas después de la brutal golpiza, cuando su defendido llegó a su lugar de trabajo, un puesto de comidas rápidas en el centro de Bogotá administrado por un hombre identificado con las iniciales J. C. G. Según dijo, ese día el jefe observó al joven con un comportamiento que llamó la atención. De acuerdo con su explicación ante la jueza, “narró que lo vio decaído, que se pusiera a trabajar, que estaba muy desordenado el puesto y cuando volvió y bajó lo encontró llorando. Le preguntó que qué tenía y le mostró una foto. Eso es lo que debe examinar, señora juez: el momento en el que él se entera de lo acontecido, cuál fue esa conducta posterior, qué fue lo que hizo”.(Lo último: Foto que mostró Ricardo González tras golpiza a Jaime Esteban Moreno: detalle de visita de una mujer)La defensora sostuvo que la primera reacción de González, al comprender la gravedad del caso y enterarse de las capturas, fue llorar. En la misma intervención insistió en que lo sucedido generó angustia en el joven y que, tras ese episodio, decidió dirigirse a su entorno cercano. En sus palabras: “Qué hizo cuando se enteró en medio de las capturas y el fallecimiento de este hombre? Lloró, señora juez. Por lo que había sucedido, el miedo, angustía y qué hace un joven, un niño? Va a su entorno familiar, al domicilio, a su casa. Y eso fue exactamente lo que hizo”. La abogada añadió que, según el mismo testigo, para el 3 de noviembre el padre de González llamó al local y manifestó que no conocía el paradero de su hijo, algo que ella atribuyó a que el joven estaba asustado “pero no por miedo a la autoridad, sino a la represalia social que en ese momento estaba engrandecida”.Este mismo testimonio fue leído en la audiencia del martes 11 de noviembre. En esta fecha la fiscal encargada del caso, Elsa Reyes, presentó al testigo y otros elementos sobre los movimientos del joven después de la agresión de la madrugada del 31 de octubre. Según su exposición, agentes del CTI visitaron el food truck en la carrera 10 con calle 13 y allí el jefe puntualizó que González le habló de lo ocurrido. El sujeto indicó a las autoridades que lo conocía desde diciembre de 2024, cuando había empezado a trabajar allí hasta febrero de 2025, momento en el que renunció para desempeñarse como vigilante, empleo en el que no permaneció mucho tiempo por problemas asociados al consumo de licor. Posteriormente, en abril de ese mismo año regresó al negocio.El empleador aseguró que el primero de noviembre González trabajó hasta las tres de la tarde y que llegó con la misma ropa del día anterior, las orejas de conejo y la camiseta y pantalón negro. La fiscalía leyó el informe del testigo en el que afirmaba: “Tenía el trabajo atrasado, yo le llamé la atención y lo dejé trabajando animado, pero después de las tres de la tarde me llamó y me dijo que me necesitaba”. Cuando el jefe regresó, encontró al joven llorando con un celular en la mano, situación que explicó así: “me muestra una foto con tres personas que había capturado por el caso del homicidio del estudiante de Los Andes. Cuando me muestra la imágen le pregunto si él estaba con ellos y me dice que sí”. Según la Fiscalía, González afirmó que sabía que las autoridades estaban buscando a una cuarta persona y que él entendía que se trataba de él.El relato continuó con la explicación de que aquel sábado González permaneció en el local hasta las cuatro de la tarde, y que horas más tarde, hacia las siete de la noche, escribió desde otro número para decir que estaba viajando. El empleador señaló además que en la mañana del domingo llegó una mujer que vestía un traje azul, la misma que acompañó a los agresores el día del ataque a Moreno. Según su declaración, ella preguntó por González y expresó comentarios sobre los problemas legales en los que estaba involucrado. También mencionó que la novia del joven se había marchado con él. Finalmente, el lunes 3 de noviembre, un hombre que se identificó como el padre de González llamó al puesto de comidas afirmando que su hijo no respondía a las llamadas.¿Por qué Ricardo González viajó a Cartagena tras brutal golpiza?En medio de estas discusiones judiciales, la defensa insistió en que el joven no había huido de las autoridades, sino que viajó a Cartagena para reunirse con su familia. En entrevista con Noticias Caracol, la abogada López aseguró que a las 7:10 de la mañana del lunes se presentó voluntariamente en la URI de Canapote. Afirmó que “ya tiene materializada su captura, ya le leyeron sus derechos en presencia de la defensa y del Ministerio Público”, y señaló que su traslado obedecía a que “tiene su arraigo familiar en esta ciudad. Se ha especulado mucho de que salió huyendo y no. El vino a donde su núcleo familiar primario”.La captura fue judicializada el lunes 10 de noviembre, fecha en la que la Fiscalía imputó el delito de homicidio doloso agravado y solicitó una pena entre 400 y 600 meses de prisión. El joven no aceptó los cargos. La entidad confirmó que la orden de captura, emitida el 7 de noviembre por el Juzgado 57 Penal Municipal, se hizo efectiva tras su llegada a la URI acompañado de su abogada.Además de los testimonios presentados en el proceso, videos conocidos por Noticias Caracol mostraron los momentos posteriores a la agresión. Las grabaciones lo registraron la mañana del 1 de noviembre, alrededor de las 9:38, llegando al puesto de comidas en San Victorino, donde ajustó elementos para iniciar labores y conversó con trabajadores del sector. Un empleado que pidió reserva de su identidad relató que el joven llegó con raspones y le comentó que había tenido un problema y que se había involucrado en una pelea. Según el testigo, González no sabía aún que Moreno había fallecido y solo mencionó que lo había golpeado con fuerza.Las cámaras lo captaron trabajando con la misma ropa del día anterior, para luego salir corriendo hacia el mediodía y no regresar más al punto. Conocidos del sector mencionaron que vivía cerca y que había trabajado también como guardia de seguridad. Para ese momento, las autoridades ya lo identificaban como uno de los implicados en la golpiza que dejó sin vida al joven universitario.LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA.NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
Las horas posteriores a la golpiza que terminó con la vida del estudiante de la Universidad de los Andes, Jaime Esteban Moreno, fueron reconstruidas por la Fiscalía y la defensa del segundo implicado, Ricardo González Castro, durante la audiencia de medida de aseguramiento realizada este jueves 13 de noviembre. Testimonios, videos y declaraciones de su jefe en el centro de Bogotá permitieron establecer qué hizo el joven tras la agresión ocurrida la madrugada del 31 de octubre.Según el argumento de la fiscal Elsa Reyes, González regresó a su trabajo en un puesto de comidas rápidas en el sector de San Victorino al día siguiente de los hechos, el 1 de noviembre, y cumplió el horario laboral que tenía pactado desde el mes de abril de 2025, fecha en la que atendía el 'food truck', ubicado en un centro comercial del centro de la capital. La funcionaria de la entidad de investigación y acusación leyó un testimonio que sería clave para determinar los hechos ocurridos ese día: fue el del jefe del joven procesado, identificado por las iniciales J. C. G. El hombre aclaró que Ricardo empezó a trabajar con él desde diciembre de 2024 hasta el mes de febrero de 2025, cuando renunció y se fue a trabajar en otro lugar como vigilante, pero que "no duró mucho tiempo ahí porque tuvo inconvenientes por temas de que tomaba mucho licor", y finalmente regresó. “El primero de noviembre trabajó Ricardo hasta las tres de la tarde y (el testigo) dijo que tenía la ropa del día de ayer, con las orejas de conejo y la ropa negra puesta”, leyó la funcionaria durante la diligencia. De acuerdo con lo relatado por el jefe del joven, ante la entrevista con las autoridades, no había notado nada extraño hasta la hora de salida. Conforme con el testimonio “tenía el trabajo atrasado, yo le llamé la atención y lo dejé trabajando animado, pero después de las tres de la tarde me llamó y me dijo que me necesitaba”.El hombre relató a los agentes de la Fiscalía que cuando llegó al lugar encontró a su empleado llorando, con un celular en la mano. “Me muestra una foto con tres personas que habían capturado por el caso del homicidio del estudiante de Los Andes. Cuando me muestra la imagen le pregunto si él estaba con ellos y me dice que sí”, indicó. Según ese testimonio, González Castro le confesó que sabía que estaban buscando a una cuarta persona relacionada con la agresión y que él sabía que era esa persona.“El me dijo que si había visto la noticia donde decían que estaban buscando a un cuarto agresor y me dijo que era él. Yo le pregunté qué era lo que había hecho y me dijo que solo lo había empujado. Trabajó ese sábado hasta las cuatro de la tarde. Como a las siete, Ricardo me escribió en otro número y me dijo que estaba viajando”, declaró el jefe.La visita que hizo una de las mujeres disfrazadas al puesto de trabajo: esto se sabe Las cámaras de seguridad de San Victorino confirmaron parte de esa versión. En los videos conocidos por Noticias Caracol se observa a González llegar al punto de trabajo el sábado 1 de noviembre, 30 horas después del ataque. Vestía la misma ropa del día anterior y un canguro negro cruzado en el pecho. En las grabaciones se le ve alistando su puesto de venta de perros calientes y conversando con trabajadores del sector.Un testigo que lo conocía aseguró a este medio que “él llegó como a las 9:30 de la mañana y me comentó que había tenido un problema, que se había agarrado a pelear, y tenía raspado el codo y los dedos”. Según ese relato, González no parecía consciente de que la víctima había fallecido. “Sinceramente, él estaba inocente. Dijo que lo había dejado golpeado, que le había dado una golpiza muy dura, pero no sabía que el muchacho había fallecido. Porque vino a cumplir con su horario que él tenía que cumplir”, añadió.El mismo trabajador relató que después del mediodía de ese sábado, González cerró su puesto y se fue. “Nos damos cuenta como a las 2:30 o 3 de la tarde de que ya no estaba ahí, porque le pregunté a otro compañero y me dijo que se había ido porque la familia lo había llamado, que le iban a poner un puesto por allá donde él vive”, dijo. Minutos después, otra cámara de seguridad registró al joven corriendo por la zona, lo que coincidió con el relato de su jefe.La defensa de González Castro sostuvo este 13 de noviembre durante la audiencia que el joven se enteró de la muerte de Jaime Esteban Moreno en ese momento, cuando vio la foto en redes sociales y la noticia de la captura de los otros tres implicados. “Narró que lo vio decaído, que se pusiera a trabajar, que estaba muy desordenado el puesto y cuando volvió y bajó lo encontró llorando. Le preguntó que qué tenía y le mostró una foto. Eso es lo que debe examinar, señora juez: el momento en el que él se entera de lo acontecido, cuál fue esa conducta posterior, qué fue lo que hizo”, explicó la abogada Marcela López.“¿Qué hizo cuando se enteró, en medio de las capturas y el fallecimiento de este hombre? Lloró, señora juez. Por lo que había sucedido, el miedo, angustia y ¿qué hace un joven, un niño? Va a su entorno familiar, al domicilio, a su casa. Y eso fue exactamente lo que hizo”, añadió la defensora.De acuerdo con el testimonio del mismo empleador, el domingo 2 de noviembre, la mujer disfrazada de azul —la misma que fue vista junto a los agresores la noche del ataque— llegó hasta su negocio preguntando por el joven. “Llegó preguntando por Ricardo y yo le dije que ya no trabajaba conmigo. Ella respondió: ‘ya se voló ese H.P’. Recuerdo que me dijo que si yo no sabía del problema tan H.P. en el que estaba Ricardo, que estaba involucrado en el homicidio del estudiante de Los Andes. Después me comentó que la novia de Ricardo también se había volado con él”, le relató el testigo J. C. G. a la Fiscalía.El lunes 3 de noviembre, el mismo hombre recibió una llamada del padre de González, quien le manifestó no tener noticias de su hijo. “Le dijo que Ricardo no contestaba el celular de donde lo llamó”, aseguró en su declaración, citada por la Fiscalía en la audiencia del 10 de noviembre. Respecto a huir de la capital, la abogada Marcela López señaló en su momento, en entrevista con Noticias Caracol, que su cliente no huyó de las autoridades, sino que se desplazó a Cartagena para reunirse con su familia. “Ya tiene materializada su captura, ya le leyeron sus derechos en presencia de la defensa y del Ministerio Público”, informó. “No es cierto que el joven haya huido. El motivo de su viaje fue que tiene su arraigo familiar en esa ciudad. Se ha especulado mucho de que salió huyendo y no. Él vino a donde su núcleo familiar primario: sus hermanos, papá y mamá. El mismo padre ha señalado la importancia de presentarse ante la justicia y aclarar la situación, y eso hizo”, precisó.La orden de captura contra González Castro fue emitida el 7 de noviembre por el Juzgado 57 Penal Municipal con función de control de garantías de Bogotá. El lunes 10 de noviembre, a las 7:10 de la mañana, el joven se presentó voluntariamente en la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de la Fiscalía en el barrio Canapote, en Cartagena, junto a su defensora. Servidores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) hicieron efectiva la detención.En un comunicado oficial, la Fiscalía General de la Nación informó: “Servidores del CTI hicieron efectiva la orden de captura contra un hombre que estaría implicado en la agresión y posterior muerte de un estudiante universitario, el pasado 31 de octubre, en la localidad de Barrios Unidos en Bogotá. El sindicado se presentó en las instalaciones de la URI Canapote, en Cartagena, para atender el requerimiento judicial en su contra”.Ese mismo día en la tarde fue judicializado y la fiscal Elsa Cristina Reyes le imputó el delito de homicidio doloso agravado. La funcionaria pidió una condena de entre 400 y 600 meses de prisión. El imputado no aceptó los cargos. Por lo pronto, la diligencia de este jueves se suspendió para el día 14 de noviembre, cuando la jueza tomará una decisión sobre la medida de aseguramiento del señalado. LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
Durante la audiencia de medida de aseguramiento celebrada este miércoles 12 de noviembre, la jueza 67 municipal de garantías de Bogotá se quebró por momentos al describir los últimos minutos de vida de Jaime Esteban Moreno, el joven de 20 años que murió tras recibir una golpiza el pasado 31 de octubre. En su decisión, la funcionaria judicial ordenó enviar a prisión a Juan Carlos Suárez Ortiz, uno de los implicados en el ataque, tras concluir que representaba un peligro para la sociedad y que el homicidio se cometió con una violencia “sin provocación ni riesgo real que lo justificara”.Con voz entrecortada, la jueza relató cómo, según los testimonios y las pruebas, Moreno fue golpeado cuando ya no ofrecía resistencia. “Con miedo caminaba Jaime Esteban por la calle. Y allí, allí donde él iba caminando, alejándose, allá acudieron sus dos agresores para terminar con su vida. Jaime Esteban no se defendía, ya yacía inerme en el piso”, dijo durante la diligencia, recordando las declaraciones de testigos que lo vieron huir del lugar antes de ser alcanzado.La audiencia fue clave para definir la situación jurídica del acusado. De acuerdo con la Fiscalía, Suárez Ortiz tuvo una participación activa en el ataque continuando con los golpes incluso cuando la víctima ya estaba tendida en el suelo. “Indica la fiscalía que para acreditar el fin de la actitud asumida por el imputado frente al daño causado, que tras consumar la agresión, Juan Carlos se retira del lugar con absoluta calma, sin mostrar sorpresa ni arrepentimiento por el resultado fatal de su actuar. No busca ayuda médica para la víctima, no se comunica con las autoridades, no se entrega voluntariamente”, leyó la jueza.Según la funcionaria, el comportamiento del procesado fue una muestra de desprecio por la vida. “Su comportamiento posterior refleja una frialdad alarmante y una actitud de indiferencia frente a la gravedad de lo ocurrido”, afirmó. La jueza recordó que, durante la agresión, Suárez no se detuvo ni cuando su acompañante inició los golpes "sino que continuó con la golpiza y ahora de manera simultánea. Recordemos aquella expresión, un muchacho ya estaba tendido en el suelo, ahogándose con su sangre, el rostro cubierto, al parecer convulsionando y aún así, y aún así, Juan Carlos se devuelve y le propina dos patadas más”, narró la togada.La funcionaria explicó que, a pesar de los alegatos de la defensa, no encontró en el acusado ninguna señal de remordimiento o empatía hacia la víctima. Mientras la letrada hablaba, Juan Carlos Suárez permaneció inmóvil, con la mirada fija y sin mostrar emoción alguna. Desde las celdas de los juzgados de Paloquemao, escuchó sin inmutarse las palabras de la jueza, quien le reprochó la falta de arrepentimiento tras la muerte de Jaime Esteban Moreno. Su actitud, fría y distante, fue resaltada por la funcionaria: “Decía en algún momento la defensa en sus alegatos que no se había dado cuenta o como que no había entendido lo que había pasado. Pero yo como juez debo señalar, revisando todos estos audios, que no he visto en un solo instante que Juan Carlos muestre algún grado de arrepentimiento, que diga: ‘yo no lo quería matar, yo solo le quería pegar’”. Durante la diligencia, el despacho judicial también se refirió a la actitud que Suárez mostró antes, durante y después del ataque. Según lo expuesto, el joven no solo participó activamente en la agresión, sino que pidió que lo alentaran para continuarla. “Cuando antes de ello pidió que lo alentaran para ir a acabar con él y lo cumple. Cumple las incitaciones, cumple su promesa, se jacta de lo que hizo en esa tienda, porque eso era lo que estaban haciendo. Se siente orgulloso y satisfecho de lo que hizo”, enfatizó e insistió en que las pruebas y testimonios confirman que la agresión fue dolosa, con la clara intención de causar la muerte de Moreno.“La modalidad en que ese homicidio se cometió de manera dolosa, ese dolo tan evidente con una clara, clara y concreta intención de matar a Jaime Esteban”, recalcó. Según precisó, el ataque fue una persecución que terminó en una brutal golpiza, sin que la víctima respondiera a las agresiones. “Jaime Esteban tampoco se defendió y así lo dicen los testigos, así lo dicen las entrevistas de esos muchachos que estaban ahí cerca, al frente de la tienda Oxxo pidiendo su Uber para irse a su casa”, recordó.Además, la jueza leyó apartes del dictamen médico que describen la gravedad de las lesiones: “Ingresó con Glasgow 5/15, un coma severo. Requirió intubación inmediata y reanimación durante 25 minutos, pero no respondió. Se declaró su fallecimiento”. El documento, según agregó, da cuenta de múltiples traumas en el cráneo, golpes en la cabeza y lesiones severas en zonas vitales. “Realmente en pocas ocasiones he visto una necropsia con esa cantidad de golpes y sobre todo propinados en esas partes vitales”, señaló.Las razones de la decisión de la jueza en caso de Jaime Esteban MorenoDurante las audiencias previas, el Ministerio Público había solicitado la medida de aseguramiento en centro carcelario, argumentando que la libertad del procesado pondría en riesgo a la comunidad. La jueza coincidió con esa valoración. “Una persona en libertad de las condiciones de Juan Carlos Suárez Ortiz pone en peligro a la comunidad y eso es claro para esta juez. La sociedad correría un grave peligro cuando se tiene tan poco respeto por la vida, cuando se agrede inclementemente, cuando se ve a una persona agonizando en el piso, convulsionando y así se devuelve a seguirle suministrando golpes, como lo dicen las pruebas”, afirmó.Al concluir la audiencia, la togada confirmó que la medida aplicable sería la detención preventiva en establecimiento carcelario. “Este despacho, juzgado 67 municipal con función de garantías, resuelve: imponer detención preventiva en establecimiento de reclusión de conformidad con el artículo 307 del código de procedimiento penal a Juan Carlos Suárez Ortiz”, precisó.De ser hallado culpable, Suárez Ortiz podría enfrentar una condena de entre 40 y 50 años de prisión, conforme con la solicitud presentada por la Fiscalía por el delito de homicidio doloso agravado. La jueza destacó la labor investigativa adelantada por los fiscales y señaló que el caso continuará su curso judicial con el propósito de esclarecer todos los hechos. “Aplaudo la labor de la Fiscalía delegada de la Policía Judicial porque es una actuación que ha avanzado, todo con la única finalidad de llegar a la verdad más cercana, porque hay realidades que son inocultables”, concluyó.LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
Durante las audiencias judiciales contra Ricardo Rafael González Castro, segundo implicado en el homicidio del estudiante de la Universidad de los Andes Jaime Esteban Moreno Jaramillo, se registraron dos momentos de tensión en estrados. En el primero, la jueza llamó la atención del joven procesado por no prestar atención al desarrollo de la diligencia. En el segundo, se produjo un cruce de palabras entre la togada y su abogada defensora por el manejo de las pruebas en el proceso.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Este lunes 10 de noviembre se llevó a cabo la primera audiencia por la legalización de la captura e imputación de cargos tras la captura de González en Cartagena. Durante la diligencia, luego de la lectura de derechos, la jueza interrumpió brevemente para hacerle un llamado de atención al procesado, quien se mostraba distraído y con la mirada hacia el suelo. “Por favor, póngame atención, si es tan amable”, le dijo la funcionaria judicial, antes de preguntarle si había comprendido lo que acababa de escuchar. El joven respondió con un breve “Sí, su señoría”, retomando el curso de la audiencia.El momento se dio en medio de la formalización de su captura y la imputación por el delito de homicidio doloso agravado, por su presunta participación en la golpiza que le causó la muerte a Jaime Esteban Moreno el pasado 31 de octubre en el norte de Bogotá. En la diligencia, la fiscal del caso, Elsa Cristina Reyes, relató con detalle los hechos que, según la investigación, ocurrieron la madrugada del crimen.De acuerdo con el relato de la Fiscalía, Moreno caminaba junto a un amigo por la calle 64, cuando fue abordado por Juan Carlos Suárez Ortiz y Ricardo González. “Juan Carlos Suárez le propinó un puño en la nuca que hizo que cayera al suelo”, indicó la fiscal. Aunque la agresión se detuvo por la intervención de un amigo de la víctima, minutos después ambos volvieron a interceptar al joven, esta vez alentados por una tercera persona. “Usted, Ricardo Rafael González, le propinó una patada en la espalda de tal fuerza que lo dejó tendido en el suelo sin poderse levantar nuevamente”, afirmó Reyes. Según el informe de Medicina Legal, la víctima sufrió múltiples fracturas en el cráneo que le causaron la muerte por un trauma craneoencefálico severo. La Fiscalía sostuvo que los agresores actuaron de común acuerdo y en condición de superioridad, lo que agrava la pena solicitada, estimada entre 400 y 600 meses de prisión, es decir, entre 33 y 50 años. González no aceptó los cargos.Rifirrafe entre la juez y la defensora de Ricardo González: "Deje continuar con la audiencia"La segunda jornada judicial, realizada el martes 11 de noviembre, estuvo marcada por un tenso cruce entre la jueza, la Fiscalía y la defensa de González durante la audiencia de medida de aseguramiento. La diligencia, que se prolongó durante varias horas, tuvo que suspenderse por 25 minutos debido a fallas de conexión de la abogada defensora. Ya hacia las ocho de la noche, la abogada de González reclamó que no había recibido los videos ni los informes en los que la Fiscalía basó su solicitud de detención preventiva. “No tengo igualdad de armas; no me han sido trasladados los elementos materiales probatorios que sustentan la medida”, aseguró ante el despacho.Su intervención generó una respuesta inmediata de la Fiscalía, del representante de víctimas y de la propia jueza. Los intervinientes señalaron que el material había sido enviado oportunamente por correo electrónico, y que las dificultades se debían a la falta de capacidad de la cuenta de correo de la defensa. “La defensa no tiene razón. Todos hemos recibido los mismos 253 folios. Además, el descubrimiento probatorio se realiza en etapa posterior a la acusación”, expresó el representante de víctimas.La Fiscalía insistió en que la solicitud de la defensa no procedía en esta fase procesal. “Se le han enviado a través de correo electrónico. Tuve que enviarle tres, cuatro veces los elementos porque el correo electrónico de ella no tiene capacidad, ni siquiera el de hotmail para recibir los informes”, explicó la fiscal del caso.Ante el prolongado debate, la jueza intervino para restablecer el orden. “Doctora, sí, le hago un llamado de atención, por favor, para que usted deje continuar con la audiencia. Son las 8:10 de la noche”, manifestó la togada. Luego, recordó que en esta etapa del proceso no es obligatorio revelar todos los elementos de prueba. “En esta etapa no se deben descubrir los elementos; eso es posterior. Yo no le puedo dar órdenes a la Fiscalía, ella es la dueña de la investigación, yo soy la juez”, enfatizó. La funcionaria también recalcó que a la defensa se le han garantizado todos los derechos procesales. “Hemos tenido una audiencia muy larga. Considere. Se le han dado a la defensa todas las garantías como juez de control de garantías”, indicó.La abogada de González, sin embargo, reiteró su inconformidad. “Usted debe generar un equilibrio de igualdad de armas y se lo confieso con toda la certeza: considero que no generan equilibrio cuando la Fiscalía se guarda elementos que no fueron descubiertos a la defensa y sobre los cuales basa su argumentación”, respondió. La jueza insistió en su posición: “Deben existir garantías y equilibrio. Tan es así que se ha hecho hasta lo imposible para que usted tenga todos los medios para que esté en esta audiencia cuando no esté preparada”. ¿Quién es Ricardo González, segundo imputado por el caso de Jaime Esteban Moreno?Ricardo González había sido capturado un día antes, el lunes 10 de noviembre, tras entregarse voluntariamente en la URI de Canapote, en Cartagena, acompañado de su abogada. La Fiscalía confirmó que la orden de captura había sido emitida el 7 de noviembre por el Juzgado 57 Penal Municipal con función de control de garantías de Bogotá.En un comunicado, el ente acusador informó que funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) hicieron efectiva la orden y que el sindicado fue trasladado a Bogotá para ser presentado ante un juez. La defensa explicó que el joven no se encontraba huyendo y que su presencia en Cartagena obedecía a razones familiares. “Tiene su arraigo familiar en esta ciudad. Se ha especulado mucho de que salió huyendo y no. Él vino a donde su núcleo familiar primario”, indicó su abogada, Marcela López.Por lo pronto, González, de 22 años y oriundo de Cartagena, fue identificado como el segundo agresor que participó junto a Juan Carlos Suárez Ortiz en la golpiza a Jaime Esteban Moreno. LAURA NATHALIA QUINTERO.NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
A las 7:10 de la mañana de este lunes 10 de noviembre, Ricardo Rafael González Castro, de 22 años, se presentó voluntariamente en la URI de la Fiscalía del barrio Canapote, en Cartagena. Su entrega se dio tres días después de que el Juzgado 57 Penal Municipal con función de control de garantías de Bogotá emitiera una orden de captura en su contra por el asesinato de Jaime Esteban Moreno, estudiante de la Universidad de los Andes, quien falleció el pasado viernes 31 de octubre tras una brutal golpiza en la que habría participado González Castro en compañía de otro hombre identificado como Juan Carlos Suárez Ortiz, quien ya fue imputado por la Fiscalía General de la Nación. Durante once días la ubicación del segundo implicado en la agresión fue desconocida y las autoridades hablaban de una posible fuga. Entre las opciones se indicó que, según datos del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía, el ahora procesado estaría preparando un viaje para su lugar de origen en Cartagena, donde vive su familia. Por su parte, el abogado de la familia de la víctima, Camilo Rincón, presentó en su momento, en entrevista con Noticias Caracol, que otra de las posibilidades podría ser que planeara salir del país. “Está dentro de las probabilidades por supuesto que sí, pero confiamos en la diligencia de la institucionalidad, especialmente de la Fiscalía General de la Nación y de la Policía Nacional”, afirmó.Pese a esta hipótesis, la entidad de investigación y acusación confirmó que este 10 de noviembre el señalado llegó a la seccional de Cartagena y se informó que servidores del CTI hicieron efectiva la orden contra el hombre que estaría implicado en la agresión y posterior muerte del estudiante universitario el pasado 31 de octubre en la localidad de Chapinero, en la capital. Conforme con el ente, el sospechoso se presentó en las instalaciones de la Unidad de Respuesta Inmediata “para atender el requerimiento judicial en su contra”. Así también lo confirmó la abogada del joven, Marcela López, con quien arribó al punto. En entrevista con Noticias Caracol, la apoderada indicó: "Ya tiene materializada su captura, ya le leyeron sus derechos en presencia de la defensa y del Ministerio Público”. Se precisó que, con esa diligencia, la Fiscalía hizo efectiva la orden judicial emitida el 7 de noviembre y avanzó con la legalización del procedimiento de captura.¿Ricardo González huyó a Cartagena? Abogada responde por qué viajó desde BogotáPrevio a su entrega, el paradero de González había sido una incógnita para las autoridades, mientras su imagen se difundía ampliamente en los medios del país tras ser identificado como uno de los hombres que presuntamente participó en la agresión. El último video conocido del señalado en Bogotá, revelado por Noticias Caracol, lo mostró 30 horas después del ataque y 14 horas más tarde de la confirmación de la muerte del estudiante de 20 años.Las grabaciones, tomadas el 1 de noviembre hacia las 9:38 de la mañana, lo muestran llegando a su lugar de trabajo en San Victorino, en el centro de la capital, donde vendía perros calientes, vistiendo la misma ropa que tenía puesta la noche del hecho. En las imágenes se le ve conversando con otros trabajadores de la zona. Un empleado del sector, que prefirió mantener su identidad reservada, contó a Noticias Caracaol que González le explicó lo ocurrido. “Él llegó como a las 9:30 de la mañana y me comentó que había tenido un problema, pues él tuvo una reacción, se agarró a pelear y tenía raspado el codo y los dedos”, afirmó.Según ese testimonio, el joven no sabía en ese momento que la víctima había muerto. “Él estaba inocentemente, pues que sí lo hubiera dejado golpeado, que le había dado una golpiza muy dura, pero no sabía que de pronto el muchacho había fallecido”, relató el testigo, quien señaló que González trabajó hasta el mediodía y luego se retiró del lugar. El metraje lo enseña corriendo por los pasillos del centro comercial donde se ubica el establecimiento. “Nosotros nos damos cuenta ya como a las dos y media o tres de la tarde que el muchacho no está ahí. Yo le pregunté a otro compañero y me dijo que se había ido porque la familia lo había llamado”, añadió el trabajador.Su fotograma saliendo de las instalaciones habían sido la última imagen del hombre hasta las nuevas fotografías que salieron a la luz dentro de la URI de Canapote. La abogada del joven, Marcela López, aseguró en entrevista con Noticias Caracol que González no estaba huyendo de las autoridades. Según explicó, el traslado a Cartagena obedeció únicamente a motivos familiares. “Tiene su arraigo familiar en esta ciudad. Se ha especulado mucho de que salió huyendo y no. Él vino a donde su núcleo familiar primario: sus hermanos, papá y mamá, a eso vino”, dijo la defensora. Agregó que el propio padre del joven siempre insistió en que su hijo debía presentarse ante las autoridades para aclarar su situación judicial: "El mismo papá desde un principio ha señalado la importancia de presentarse ante la justicia y aclarar la situación. Eso hizo”De acuerdo con la información recopilada, González es oriundo de Cartagena y había trabajado como guardia de seguridad antes de emplearse en San Victorino. En esa zona del centro de la capital residía desde hacía algún tiempo, y tras el crimen renunció a su puesto para regresar a su ciudad natal.Horas después de su entrega, Ricardo González fue judicializado en audiencia por la fiscal Elsa Cristina Reyes. La representante del ente investigador le imputó el delito de homicidio doloso agravado y solicitó una pena de entre 400 y 600 meses de prisión, es decir, de 33 a 50 años. El acusado no aceptó los cargos.Se debe destacar que González, junto a Juan Carlos Suárez, fue captado en al menos dos videos: uno dentro del club Before +, en Chapinero, durante la fiesta de Halloween, y otro en la vía pública donde ocurrió la agresión. En las grabaciones se observa a ambos corriendo por la calle 64 con carrera 14, segundos antes del ataque.LAURA NATHALIA QUINTERO. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
Ricardo González Castro, el segundo hombre implicado en el asesinato del estudiante Jaime Esteban Moreno Jaramillo, fue finalmente capturado y judicializado este lunes 10 de noviembre, luego de entregarse voluntariamente a las autoridades en Cartagena. Las grabaciones del ataque, registradas por cámaras de seguridad la madrugada del 31 de octubre en Chapinero, habían permitido identificarlo como uno de los dos agresores que participaron en la golpiza que terminó con la vida del joven universitario de Los Andes. En los videos del hecho, González aparece junto a Juan Carlos Suárez Ortiz, el otro implicado, ambos huyendo del lugar tras la violenta agresión.Antes de su captura, las autoridades habían logrado reconstruir parte de sus movimientos posteriores al crimen. Según registros obtenidos por Noticias Caracol, González llegó a trabajar al día siguiente de los hechos en su puesto de perros calientes en el sector de San Victorino, donde fue visto por última vez el sábado 1 de noviembre, pocas horas antes de desaparecer. En las imágenes, se le ve con la misma ropa que usaba durante la golpiza: pantalón y camisa negros, además de un canguro cruzado en el pecho. De acuerdo con un testimonio conocido por este medio, ese día comentó a uno de sus compañeros que había tenido “una pelea”, mostrando raspones en los brazos y dedos, pero sin saber aún que la víctima había fallecido. “Él llegó como a las 9:30 de la mañana y comentó que había tenido un problema, se agarró a pelear y tenía raspado el codo y los dedos también”, relató el trabajador, quien pidió reserva de su identidad.Horas más tarde, González abandonó su lugar de trabajo alegando motivos familiares. “Nosotros nos damos cuenta ya como a las tres de la tarde que el muchacho no está ahí, porque dijo que se iba a trabajar con la familia”, añadió el testigo. En efecto, días después se confirmó que el joven había viajado a Cartagena, su ciudad natal, donde finalmente se entregó a las autoridades en la mañana del lunes 10 de noviembre. La Fiscalía General de la Nación informó que la orden de captura contra él había sido emitida por el Juzgado 57 Penal Municipal con función de control de garantías de Bogotá el 7 de noviembre, y que su entrega se realizó en la URI Canapote. En un comunicado, el ente acusador precisó que “servidores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) hicieron efectiva la orden de captura contra un hombre que estaría implicado en la agresión y posterior muerte de un estudiante universitario”.Su abogada, Marcela López, aseguró que su defendido no huyó, sino que viajó a reunirse con su familia. “Se ha especulado mucho de que salió huyendo y no. Él vino a donde su núcleo familiar primario. El mismo papá desde un principio señaló la importancia de presentarse ante la justicia y aclarar la situación”, declaró.El presunto acuerdo previo que hubo entre agresores: esto dijo la Fiscalía Durante la audiencia de judicialización de la captura, celebrada de forma virtual desde Bogotá y Cartagena, la fiscal del caso, Elsa Cristina Reyes, imputó a González el delito de homicidio doloso agravado y le solicitó a la jueza imponer una pena de entre 400 y 600 meses de prisión, es decir, de 33 a 50 años. El procesado, por su parte, no aceptó los cargos. En su intervención, la fiscal reveló nueva información y relató con detalle los hechos ocurridos la madrugada del 31 de octubre, cuando, según la investigación, González actuó en conjunto con Juan Carlos Suárez para atacar al joven estudiante. “Usted, Ricardo Rafael González y Juan Carlos Suárez se acercaron a Jaime Esteban Moreno Jaramillo cuando este se desplazaba en compañía de otro hombre. En ese momento, Juan Carlos Suárez le propinó un puño en la nuca que hizo que cayera al suelo. La agresión se detuvo debido a la intervención de un amigo de la víctima de apellido Cárdenas”, reconstruyó Reyes acerca de la agresión ocurrida, la cual, resaltó continuó “minutos después, en mediaciones de la calle 64 con carrera 15". En ese punto, la fiscal señaló al hombre por un presunto acuerdo previo: "Usted, Ricardo Rafael González y Juan Carlos Suárez, de común acuerdo abordaron nuevamente a Jaime Esteban, alentados por una tercera persona de sexo femenino”. Conforme con la funcionaria, ese “acuerdo concomitante” fue determinante para el desenlace fatal. “En desarrollo de ese acuerdo con comitante,, Juan Carlos Suárez lo golpeó nuevamente causándole otra caída al suelo. Jaime Esteban logró ponerse de pie, pero en ese momento usted, Ricardo Rafael González, le propinó una patada en la espalda de tal fuerza que lo dejó tendido en el suelo sin poderse levantar nuevamente”. Luego, añadió, “ambos continuaron golpeándolo, dirigiendo patadas principalmente a la cabeza y el tórax, agresión que se mantuvo pese a que la víctima presentaba un evidente sangrado abundante por nariz, ojos, boca y signos de ahogo con su propia sangre”.La representante de la Fiscalía indicó que las lesiones causadas fueron letales y tuvieron como "resultado directo" que Jaime Esteban Moreno Jaramillo sufriera "múltiples fracturas en el cráneo que desencadenaron en su muerte ese mismo día”. De acuerdo con su exposición, González actuó con plena conciencia de la gravedad de los golpes y de la intención de causar daño. “Usted era consciente de que existió ese acuerdo voluntario con Juan Carlos Suárez, en medio del cual ambos desplegaron acciones idóneas para causar la muerte de Jaime Esteban. Golpes dirigidos en su mayoría a una zona vital del cuerpo humano como es la cabeza, golpes idóneos para causar su muerte, como en efecto sucedió”.La fiscal Reyes también argumentó que el ataque se realizó “con abuso de condición de superioridad”, al tratarse de “cuatro personas contra una sola víctima, lo que demuestra una ventaja numérica y de condiciones”. En su intervención, resaltó que “para el momento de los hechos, usted contaba con plena capacidad para comprender la ilicitud de su conducta. Sabía que golpear a una persona de manera contundente en estado de indefensión constituye un comportamiento contrario a derecho y le era exigible que no lo hiciera”. Por lo pronto, durante la diligencia, la fiscal explicó que González no tenía antecedentes judiciales. La audiencia de medida de aseguramiento en su contra fue aplazada para este martes 11 de noviembre a las 2:30 de la tarde, donde se definirá si deberá cumplir detención intramural mientras avanza el proceso penal.¿Qué pasó con el otro capturado por el homicidio del estudiante de Los Andes?El proceso contra el otro implicado, Juan Carlos Suárez Ortiz, continúa. La audiencia del viernes 7 de noviembre, en la que se esperaba avanzar con la solicitud de medida de aseguramiento en su contra, fue suspendida y reprogramada para el miércoles 12 de noviembre a las 9:00 de la mañana. Se trataba del tercer día de diligencias judiciales por la muerte de Jaime Esteban Moreno, estudiante de la Universidad de los Andes de 20 años, quien falleció tras la golpiza ocurrida en inmediaciones de la discoteca Before Club en Chapinero, la madrugada del 31 de octubre.Durante esa jornada, la defensa de Suárez presentó nuevos documentos para sustentar su petición de que no se le impusiera prisión preventiva, mientras la Fiscalía reveló fragmentos de los testimonios de testigos y de las mujeres que estuvieron en la escena. La investigación continúa en desarrollo, mientras el país conoce nuevos detalles sobre el ataque que le arrebató la vida a un joven universitario y los acuerdos previos que, según la Fiscalía, se establecieron entre sus agresores.LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA. NOTICIAS CARACOL DIGITAL. LNQUINTE@CARACOLTV.COM.CO
Nuevas grabaciones de cámaras de seguridad en el sector de San Victorino, en el centro de Bogotá, permitieron conocer los movimientos del segundo sospechoso tras la muerte del joven estudiante de la Universidad de los Andes, Jaime Esteban Moreno Jaramillo. Se trata de Ricardo Rafael González Castro, de 22 años, oriundo de Cartagena, quien fue identificado por la Fiscalía General de la Nación como el otro presunto agresor que participó en la golpiza ocurrida en la madrugada del 31 de octubre, en inmediaciones de la discoteca Before Club, en Chapinero. En los videos conocidos del ataque aparece usando una diadema con orejas de conejo y golpeando a la víctima por la espalda, segundos antes de que cayera inconsciente en la vía pública. Hasta hace pocos días, esa era la única imagen que se conocía de González. Sin embargo, imágenes inéditas conocidas horas después del crimen y un testimonio de un allegado al sospechoso aportaron un detalle clave sobre su estado físico tras la agresión. En las últimas horas se confirmó que el presunto implicado se entregó a las autoridades de Cartagena. La Fiscalía General de la Nación de la seccional de la capital de Bolívar precisó que la orden de captura que pesaba en su contra, desde el viernes 7 de noviembre, se hizo efectiva sobre las 7 de la mañana de este 10 de noviembre, después de que el joven llegara a las instalaciones de la URI Canapote, en Cartagena, junto a su abogada "para atender el requerimiento judicial en su contra". Por lo pronto, se espera que en las próximas horas sea "presentado ante un juez de control de garantías para la legalización del procedimiento de captura y las respectivas audiencias".Detalle que tenía el segundo capturado por asesinato de Jaime Esteban Moreno en BogotáNoticias Caracol dio a conocer imágenes de los últimos pasos del joven en Bogotá antes de huir a su lugar de origen en Cartagena. En los videos se observa al capturado en su lugar de trabajo en la capital en el sector de San Victorino, en el centro de Bogotá. El metraje data del sábado 1 de noviembre, apenas 30 horas después de los hechos y 14 horas después de que los médicos confirmaran la muerte de Jaime Esteban Moreno.El video se tomó de cámaras de seguridad del centro comercial donde se ubica un puesto de venta de perros calientes. Allí se vio a González caminando por la zona vistiendo una camisa y pantalón negro, con un canguro cruzado en el pecho, desde las 9:38 de la mañana. Según el registro, se dirige a su lugar de trabajo, donde empieza su jornada habitual. Se le nota tranquilo, sin signos de alteración ni rastros de haber consumido alcohol o alguna sustancia. Uno de los trabajadores de la zona, quien pidió reservar su identidad por seguridad, aseguró haber conversado con el hombre esa mañana. En su relato, contó que González le narró lo ocurrido la noche anterior, mencionando que había tenido una pelea y que presentaba detalles claves en su físico como algunas lesiones menores. “Él llegó como a las 9:30 de la mañana y él sí me comentó que había tenido un problema, pues él tuvo una reacción, se agarró a pelear y tenía raspado el codo y tenía raspado los dedos también”, señaló el testigo a Noticias Caracol.La versión del comerciante coincide con las imágenes que muestran al sospechoso sin aparentes dificultades físicas, pero con raspones visibles en los brazos. El testimonio indica que González no tenía conocimiento de la muerte del joven universitario, aunque sí era consciente de la gravedad de los golpes que había propinado. “Él estaba inocentemente, pues que sí que lo hubiera dejado, pues golpeado, que le había dado una golpiza muy dura, pero no sabía que de pronto el muchacho había fallecido, si me entiende, porque vino a cumplir con su horario que él tenía que cumplir”, precisó el testigo.Según lo reconstruido por las autoridades, González llegó al lugar de trabajo con la misma ropa que usaba el día del ataque, incluyendo el cordón de su celular, un elemento con el que también fue identificado en los videos de la agresión. La misma persona le aseguró a Noticias Caracol que el joven no presentaba signos de embriaguez: “No, pues él no llegó borracho ni nada, él llegó amanecido, normal, pero él me comentó la pelea, pero no me dijo que se había muerto el muchacho. Malo, malo se vino a enterar ya por la tarde cuando vieron por ahí la noticia”.Las cámaras de seguridad del sector registraron también el momento en que, hacia el mediodía, González cerró su puesto y lo entregó a su jefe. Minutos después, las mismas grabaciones lo muestran corriendo por una de los pasillos del centro comercial, en dirección desconocida. Desde entonces, no hubo más rastros suyos hasta este lunes 10 de noviembre. “Nosotros nos damos cuenta ya como póngale a las 2:30, tres de la tarde, que ya el muchacho no está ahí, porque yo sinceramente le pregunté a otro compañero que dónde está el muchacho y me dijo que no, que se había ido porque la familia lo había llamado, que le iban a poner un puesto por allá donde él vive”, añadió el testigo, quien confirmó que el hombre renunció ese mismo día.El Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) logró establecer que Ricardo González Castro habría sido uno de los dos hombres que golpearon a Jaime Esteban Moreno en la madrugada del 31 de octubre. Según la investigación, ambos sujetos fueron vistos dentro de la discoteca Before Club durante una fiesta organizada por el colectivo ‘Relaja la Pelvis’, evento al que asistió el joven estudiante junto con algunos amigos. Minutos después de que saliera del establecimiento, fue interceptado por los agresores en la calle 64 con carrera 15, donde fue atacado a golpes hasta quedar inconsciente.La abogada del nuevo capturado, Marcela López, indicó que no es cierto que el joven haya "huido" de las autoridades y el motivo de su viaje fue debido a que "tiene su arraigo familiar en esta ciudad. Se ha especulado mucho de que salió huyendo y no. El vino a donde su núcleo familiar primario. Sus hermanos, papá y mamá, a eso vino. El mismo papá desde un principio ha señalado la importancia de presentarse ante la justicia y aclarar la situación". De acuerdo con las imágenes revisadas por la Fiscalía, González aparece corriendo junto a otro hombre identificado como Juan Carlos Suárez Ortiz, de 27 años, egresado de la Universidad de los Andes, quien fue capturado en flagrancia y actualmente enfrenta un proceso judicial por homicidio agravado. El abogado de la familia de Jaime Esteban Moreno, Camilo Rincón, explicó en declaraciones a Noticias Caracol que este segundo sospechoso es considerado coautor material del crimen. “Fue uno de los que agredió físicamente al joven y quien habría dado el golpe que lo deja inconsciente”, precisó.Fuentes del ente acusador señalaron que González residía en el centro de Bogotá y que, tras los hechos, habría intentado coordinar un viaje hacia Cartagena, donde viven sus familiares. Misma ciudad donde luego se entregó a la Fiscalía. Por el momento, también se rastrea a una de las mujeres que fue detenida inicialmente junto a los hombres implicados. El caso continúa bajo investigación mientras avanzan las diligencias judiciales contra Juan Carlos Suárez Ortiz. La audiencia del viernes 7 de noviembre, en la que se esperaba continuar con la solicitud de medida de aseguramiento contra el imputado, fue suspendida hasta el miércoles 12 de noviembre a las 9:00 de la mañana. Se trataba del tercer día de audiencias por la muerte del joven universitario de 20 años, quien falleció tras la golpiza ocurrida en inmediaciones del Before Club.LAURA NATHALIA QUINTERO. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
La Fiscalía General de la Nación seccional de Cartagena confirmó este lunes 10 de noviembre a Noticias Caracol que el segundo presunto implicado en el caso de homicidio del joven de 20 años, Jaime Esteban Moreno, en Bogotá, se entregó a las autoridades de la capital de Bolívar en las últimas horas. Se trata de Ricardo González Castro, señalado de participar en la brutal golpiza contra el estudiante de la Universidad de Los Andes la madrugada del 31 de octubre, tras una fiesta de Halloween en la localidad de Chapinero, oriente de la capital. (Siga leyendo: Revelan confesión que hizo prófugo del asesinato de Jaime Esteban Moreno a nuevo testigo)De acuerdo con información entregada a este canal, desde el pasado viernes 7 de noviembre pesa una orden de captura en su contra por su presunta 'coautoría' en el asesinato. Así lo precisaron también desde un comunicado de la entidad de investigación y acusación, donde indicaron que fueron los "servidores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) quienes hicieron efectiva la orden de captura contra un hombre que estaría implicado en la agresión y posterior muerte de un estudiante universitario, el pasado 31 de octubre". Conforme con los datos, el joven buscado de 22 años se "presentó en las instalaciones de la URI Canapote, en Cartagena (Bolívar), para atender el requerimiento judicial en su contra" y se espera que en las próximas horas sea "presentado ante un juez de control de garantías para la legalización del procedimiento de captura y las respectivas audiencias". Este sería la segunda captura en el caso tras la de Juan Carlos Suárez Ortiz, de 27 años, primer imputado por el homicidio agravado de Moreno Jaramillo, quien falleció tras ser víctima de una golpiza en inmediaciones de la discoteca Before Club. El deceso del joven universitario fue confirmado el viernes 31 de octubre, alrededor de las 6:40 p.m., debido a un trauma craneoencefálico severo.¿Quién es Ricardo González Castro, segundo presunto implicado? Esto se sabeNoticias Caracol conoció que la Fiscalía General de la Nación individualizó e identificó a González Castro como el segundo presunto implicado en la pelea tras varios videos de cámaras de seguridad que lo ubican en el lugar del crimen y en el bar en el que estuvieron los involucrados previo al conflicto. De acuerdo con la información conformada por las autoridades, el nuevo procesado es oriundo de Cartagena y tiene 22 años. (Además: Último video del prófugo de asesinato de Jaime Esteban Moreno tras golpiza: revelan qué hizo después). Los investigadores lo señalaron como el hombre que portaba un disfraz de orejas de conejo color negro y vestía ropa también negra la noche de los hechos. Al respecto, el abogado de la familia de la víctima, Camilo Rincón, aseguró en una entrevista con Noticias Caracol que González “fue quien dio el golpe que deja inconsciente, en estado de indefensión, a Jaime Esteban en el suelo”. Trascendió que González vivía en el centro de Bogotá, cerca del sector de San Victorino, y se desempeñaba en el comercio informal, específicamente en un puesto de venta de perros calientes dentro de un centro comercial. Su hoja de vida indica que había trabajado como guardia de seguridad.En los últimos días se conoció un testimonio clave de un trabajador de San Victorino que conversó con González horas después del crimen. El joven fue captado por cámaras de seguridad en su lugar de trabajo la mañana del sábado 1 de noviembre, aproximadamente a las 9:38 a.m., 30 horas después del ataque. Llevaba puesta la misma vestimenta negra y un canguro cruzado en el pecho que usó durante la pelea.El testigo, quien pidió reserva de su identidad, le dijo a Noticias Caracol que González llegó con algunas lesiones visibles: “El llegó como a las 9:30 de la mañana y él sí me comentó que había tenido un problema, pues él tuvo una reacción, se agarró a pelear y tenía raspado el codo y tenía raspado los dedos también”. Pese a esta confesión, el hombre afirmó que el joven de 22 años parecía desconocer la magnitud de lo sucedido. “No, sinceramente, él estaba inocentemente, pues que sí que lo hubiera dejado, pues golpeado, que le había dado una golpiza muy dura, pero no sabía que de pronto el muchacho había fallecido, ¿sí me entiende? Porque vino a cumplir con su horario que él tenía que cumplir”, relató el trabajador.La última vez que fue visto ese mismo día sobre las 12 p. m. Cuando González cerró el puesto de trabajo y cámaras de seguridad del centro comercial lo captaron corriendo por los pasillos, luego de entregar las llaves a su jefe. El testigo explicó la razón de su partida: “Nosotros nos damos cuenta ya como, póngale, a las 2:30 o tres de la tarde que ya el muchacho no está ahí, porque yo sinceramente le pregunté a otro compañero que dónde está el muchacho y me dijo que no, que se había ido, que porque la familia lo había llamado porque le iban a poner un puesto por allá donde él vive. Renunció, sí, sin embargo, el patrón quedó sano porque como le dijo que se iba a ir a trabajar con la familia, pues nosotros quedamos sanos”.LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
Las ayudas humanitarias siguen llegando desde todos los rincones de Colombia para quienes perdieron todo después del terremoto. Ya son más de 2.500 viviendas que quedaron destruidas y 44 edificios colapsados (información de la Ungrd con corte a la 1:00 p. m. del 11 de agosto). Detrás de estas cifras, hay aproximadamente 6.000 familias afectadas que necesitan volver a ponerse en pie para reconstruir lo que la naturaleza destruyó en cuestión de segundos.Por esa razón, varias entidades del Estado se unieron para hacer un llamado especial a los funcionarios y contratistas para colaborar en medio de la emergencia causada por el evento sísmico. “Un día de salario puede ser el primer día de un nuevo comienzo para una familia”, dice el llamado de las instituciones a los servidores públicos, que los invita a colaborar y donar un día de su salario y que este dinero llegue a las familias afectadas.“Estamos ante una grave emergencia y la necesidad urgente de llevar ayudas a las víctimas en diferentes municipios del país”, sostiene el mensaje. Las entidades que promueven estas ayudas son:Corte Suprema de JusticiaConsejo de EstadoCorte ConstitucionalConsejo Superior de la Judicatura – Rama JudicialComisión Nacional de Disciplina JudicialFiscalía General de la NaciónProcuraduría General de la NaciónContraloría General de la RepúblicaRegistraduría Nacional del Estado CivilDefensoría del PuebloAsociación Pro-Obras Sociales de la Justicia¿Cómo donarán los funcionarios?Según el mensaje, los funcionarios y contratistas que deseen aportar pueden solicitar el formato de autorización de descuentos ante su respectiva entidad, del pago que corresponde al mes de agosto. El recaudo efectuado lo entregará la entidad en los primeros días de septiembre.Valle del Cauca, Chocó, Risaralda y Caldas hacen parte de los departamentos con municipios y ciudades más afectados por cuenta del terremoto. Casas, edificios, negocios y vías han colapsado, se han averiado o quedaron comprometidos. Cali, según los datos conocidos con corte a las 4:00 p. m., es la ciudad que ha concentrado la mayor afectación humana. En la capital del Valle ya cuentan 95 personas fallecidas, 997 heridas, 239 atrapadas y 180 desaparecidas. Allí hay 56 estructuras colapsadas y 93 casas averiadas. Pereira le sigue con 79 muertos, 278 heridos y 37 desaparecidos. María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia o una denuncia que contar?Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co
Colombia recordó este martes con una misa y otras actividades el primer aniversario de la muerte del senador Miguel Uribe Turbay, quien falleció el 11 de agosto de 2025, dos meses después de ser gravemente herido en un atentado con dos disparos en la cabeza cuando empezaba su campaña para las elecciones presidenciales de este año. La misa, celebrada en la Catedral Primada de Bogotá y a la que acudieron familiares, amigos y allegados, fue organizada por su viuda, María Claudia Tarazona, quien recordó, entre lágrimas, los 65 días que permaneció junto a Uribe en la Fundación Santa Fe de Bogotá, donde estuvo ingresado desde el atentado del 7 de junio."El propósito de mi vida hoy es el amor", afirmó Tarazona durante la eucaristía, en la que aseguró que ha decidido transformar el dolor por la muerte de su esposo en una forma de vida basada en el amor, el bien y la ausencia de odio y resentimiento. Uribe Turbay murió a los 39 años y por el atentado ya han sido condenados dos implicados a más de 20 años de prisión, mientras que otros cuatro aceptaron su responsabilidad, entre ellos el adolescente de 15 años que le disparó.El padre del senador, Miguel Uribe Londoño, también convocó una misa en la parroquia La Inmaculada Concepción de Bogotá y anunció que será develado un monumento en su honor en el parque donde fue tiroteado. "Nos dejaste tus ideas, tus principios, tu valentía y un legado que nadie podrá borrar", escribió su padre en un mensaje en X en el que señaló que será "siempre fiel" a su legado.El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, que se encuentra recorriendo las zonas afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país el lunes, también recordó al político, quien cuando murió comenzaba su carrera como aspirante a la Presidencia por el partido de derechas Centro Democrático. "Hace un año, Colombia perdió a Miguel Uribe Turbay, un hombre que aún tenía mucho por vivir, por hacer y por entregarle a su patria. Hoy honro su vida, su amor por Colombia y su firme defensa de la democracia", dijo De la Espriella.La muerte del senador, nieto del expresidente liberal Julio César Turbay Ayala (1978-1982), se convirtió en un símbolo de la reciente violencia política en Colombia, agravada en la pasada campaña electoral.EFE
Más de 400 hectáreas de cobertura vegetal han resultado afectadas por un incendio forestal que permanece activo en zona rural del corregimiento de Payandé, en el municipio de San Luis, Tolima, donde las autoridades mantienen un amplio operativo para evitar que las llamas continúen extendiéndose hacia otros sectores y zonas de importancia ambiental.La emergencia se ha convertido en una de las más significativas registradas en el departamento durante las últimas horas y mantiene en alerta a organismos de socorro, autoridades municipales y entidades de gestión del riesgo. El fuego se ha propagado sobre extensas áreas de vegetación, favorecido por las altas temperaturas y las condiciones secas que afectan a buena parte del territorio tolimense.Aunque los equipos de emergencia trabajan para controlar la conflagración, el balance preliminar refleja la magnitud del impacto ambiental que ya deja el incendio en este municipio del centro del país. Las autoridades concentran sus esfuerzos en impedir que las llamas alcancen nuevas veredas y áreas de reserva natural cercanas a la zona afectada.Emergencia ambiental preocupa por afectaciones a ecosistemasUno de los principales motivos de preocupación es el daño causado sobre la cobertura vegetal de la región. Las más de 400 hectáreas afectadas representan una importante pérdida ambiental en una zona donde el fuego ha avanzado rápidamente durante las últimas horas.La destrucción de vegetación también puede generar impactos adicionales sobre la fauna silvestre, los suelos y las fuentes hídricas cercanas, especialmente cuando los incendios alcanzan grandes dimensiones y permanecen activos durante varios días. Por esta razón, las autoridades continúan monitoreando la evolución de la emergencia y evaluando los daños ocasionados por las llamas.Organismos de emergencia trabajan para contener el avance de las llamasLa atención de la emergencia involucra a diferentes entidades que trabajan de manera articulada para controlar los focos activos. En terreno se adelantan labores de apertura de líneas de defensa, enfriamiento de puntos críticos y contención del fuego para impedir una mayor expansión del incendio.En las operaciones participan organismos de socorro, autoridades locales, unidades del Ejército Nacional y personal de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, que apoya las labores mediante sobrevuelos y descargas de agua con el sistema Bambi Bucket sobre los sectores más afectados.De acuerdo con la información oficial, cerca de 45 integrantes del Batallón de Infantería No. 18 Coronel Jaime Rooke fueron desplegados para fortalecer las labores de control junto con los demás organismos que atienden la emergencia. Las autoridades mantienen vigilancia permanente sobre los puntos donde existe mayor riesgo de propagación, especialmente en áreas donde las condiciones climáticas podrían favorecer nuevos avances del fuego."Ante la emergencia, cerca de 45 unidades del Batallón de Infantería N.° 18 Coronel Jaime Rooke, orgánico de la Sexta Brigada, fueron desplegadas de manera inmediata para apoyar las labores de contención y extinción del fuego. Los soldados trabajan de manera articulada con organismos de socorro y con apoyo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, que realiza sobrevuelos utilizando el Bambi Bucket, tratando de controlar la conflagración", informó el Ejército Nacional.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
La jornada de este martes 11 de agosto de 2026 transcurre con la expectativa habitual que rodea al Chontico Noche, uno de los juegos de chance con mayor reconocimiento entre los apostadores en Colombia.Miles de jugadores esperan conocer la combinación favorecida para comprobar si su tiquete resultó ganador en el más reciente sorteo. El resultado oficial incluye el número de cuatro cifras y la quinta balota, una modalidad adicional incorporada al juego.El número ganador de Chontico NocheUna vez concluya el sorteo de este martes, se conocerán las cifras oficiales de la jornada:Número ganador: PENDIENTEQuinta balota: PENDIENTEEl Chontico Noche se realiza todos los días en jornada nocturna. De acuerdo con la programación del juego, los sorteos se llevan a cabo de lunes a viernes a las 7:00 p. m., los sábados a las 10:00 p. m. y los domingos y festivos a las 8:00 p. m.Los apostadores deben comparar las cifras de su tiquete con el resultado oficial para determinar si obtuvieron algún premio.¿Cómo jugar Chontico Noche?El juego funciona bajo la modalidad de chance y permite seleccionar una combinación de cuatro cifras, entre 0000 y 9999. El valor mínimo de la apuesta es de $500, mientras que el máximo por jugada es de $10.000, según la información disponible sobre el juego.Existen diferentes modalidades de apuesta, entre ellas:Cuatro cifras directo o superpleno: se deben acertar las cuatro cifras en el mismo orden.Cuatro cifras combinado: permite ganar acertando las cuatro cifras sin importar el orden.Tres cifras directo: se deben acertar las tres últimas cifras en el orden exacto.Tres cifras combinado: premia el acierto de las tres últimas cifras en cualquier orden.Dos cifras o pata: consiste en acertar las dos últimas cifras.Una cifra o uña: se obtiene un premio al acertar únicamente la última cifra.¿Cómo reclamar un premio del Chontico Noche?Si su número coincide con alguna de las combinaciones premiadas, es fundamental conservar el tiquete original en buen estado, sin tachaduras ni enmendaduras.Para iniciar el proceso de cobro se debe presentar el comprobante y el documento de identidad. En determinados premios pueden solicitarse documentos adicionales.Según la información disponible, para premios inferiores a 48 UVT se exige la documentación básica. En premios entre 48 y 181 UVT es necesario diligenciar el formato SIPLAFT, mientras que para premios superiores a 182 UVT se requiere además una certificación bancaria vigente.Los ganadores deben verificar siempre las condiciones establecidas por el operador antes de realizar cualquier trámite.Importancia de jugar en puntos autorizadosLos apostadores deben adquirir sus tiquetes únicamente a través de los canales y puntos de venta autorizados. Esto permite garantizar la validez del comprobante y contar con respaldo para reclamar un eventual premio.Además, los recursos provenientes de los juegos de suerte y azar legales tienen una destinación social establecida por la legislación colombiana, especialmente para la financiación del sistema de salud.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos.
El terremoto de magnitud de 7,4 que se presentó en Colombia el lunes 10 de agosto no solo causó desastres en diferentes partes del país, también llevó a que varios aeropuertos del país suspendieran operaciones por los daños. Este martes, 24 horas después de la emergencia, las autoridades han dado a conocer que algunos terminales aéreos han retomado su operación gradualmente.Tras exhaustivas inspecciones técnicas sobre las pistas, calles de rodaje, estructuras de terminales y torres de control, la Aeronáutica Civil (Aerocivil) y el Ministerio de Transporte emitieron un balance oficial detallando el estado operativo de las principales terminales aéreas en las regiones más golpeadas. En su comunicado resaltaron que esta reanudación de vuelos se lleva a cabo "priorizando en todo momento la seguridad de pasajeros y tripulaciones".Estos aeropuertos reanudaron operaciones comerciales tras temblorDe acuerdo con la información entregada por la Aerocivil, los siguientes aeropuertos han restablecido sus itinerarios comerciales bajo condiciones de seguridad verificadas:Aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón (Cali / Palmira): Reanudó operaciones comerciales con total normalidad. Los equipos de revisión no reportaron novedades ni afectaciones en su infraestructura física ni en las áreas de movimiento de aeronaves.Aeropuerto El Caraño (Quibdó): Retomó completamente sus vuelos comerciales regulares bajo la modalidad de aeropuerto controlado, tras confirmar el óptimo estado de sus instalaciones.Aeropuerto El Edén (Armenia): Habilitó nuevamente el servicio de transporte comercial regular en condición de aeropuerto controlado. No obstante, la autoridad aclaró de forma precisa que, de manera temporal, esta terminal no estará disponible como aeropuerto alterno para otras aeronaves debido a las condiciones físicas en las que quedó la infraestructura.Aeropuerto La Nubia (Manizales): Quedó habilitados para vuelos comerciales, pero operando como aeropuerto controlado. Esta medida provisional se mantendrá mientras se adelantan los trabajos de reparación en la torre de control, la cual sufrió fisuras en su estructura y ruptura de vidrios. Las autoridades constataron previa verificación que la pista de aterrizaje y el área de movimiento se encuentran en perfectas condiciones de seguridad.Aeropuerto Gerardo Tovar López (Buenaventura): Quedó habilitados para vuelos comerciales, pero operando como aeropuerto controlado.Aeropuertos con restricciones operacionales y cierresEn contraposición, algunas terminales clave del occidente y el Eje Cafetero enfrentan serias limitaciones y, por ahora, siguen sin operar y no están recibiendo itinerarios comerciales convencionales:Aeropuerto Internacional Matecaña (Pereira): Mantiene suspendida la operación comercial regular. Según el comunicado, la pista presentó fisuras, los sistemas de comunicaciones ATS sufrieron desconexiones y la estructura de la torre de control se encuentra bajo evaluación técnica especializada. Por el momento, la terminal funciona únicamente para vuelos de Estado, atención médica, búsqueda y rescate (SAR) y misiones humanitarias. La Aerocivil informó que la alerta NOTAM respectiva fue ampliada y se mantiene coordinación estrecha con la administración municipal de Pereira.Aeropuerto Santa Ana (Cartago): Opera bajo la modalidad de no controlado y su uso quedó reservado con carácter exclusivo para aeronaves de Estado y servicios de emergencia o ayuda humanitaria.Aeropuerto Guillermo León Valencia (Popayán): Mantiene un cierre temporal preventivo de todas sus operaciones. La causa de este cese no se debe directamente a fallas estructurales por el temblor, sino a la presencia de ceniza volcánica en la zona, lo cual activa los protocolos estándar de seguridad aérea.La Aeronáutica Civil también detalló que la Secretaría de Servicios a la Navegación Aérea confirmó que la operatividad del espacio aéreo nacional se mantiene plenamente garantizada. Asimismo, la Aerocivil ha desplegado equipos de Atención al Usuario e Intermediación en las distintas terminales aéreas para brindar asistencia directa y orientación a los viajeros que han sufrido cancelaciones o reprogramaciones.MARÍA PAULA GONZÁLEZPERIODISTA DIGITALmpgonzal@cararcoltv.com.co