El departamento de Sucre se sumió en el dolor y la indignación tras confirmarse el trágico destino de Armando Luis Rivero Manjarrés, un reconocido rector de colegio, gestor cultural, periodista y locutor de radio de 44 años. La desaparición del líder social, reportada el 12 de julio de 2024, activó una intensa búsqueda que develó un escalofriante entramado familiar. Séptimo Día conoció detalles de la investigación y habló con algunos de los señalados.James Chamorro Manjarrés, hermano del profesor, describió el profundo vacío que dejó su pérdida: "Fue prácticamente mi padre de crianza, a pesar de que él no tuvo hijo biológico. Él crio a mis hermanos, a otro primo y a mí". Asimismo, su sobrina Miriam Toscano Rivera resaltó sus valores: "Él es una persona demasiado educada, fue una persona muy recta en sus cosas y siempre quería que fuéramos así rectos y que estudiáramos".La última imagen con vida de Rivero se registró en Sincelejo, cuando salía en su camioneta gris acompañado de su hijastro, Yofran Orozco Perea, de 26 años.Al día siguiente de su desaparición, el 13 de julio la camioneta apareció incinerada en zona rural de Tuchín, Córdoba, un hallazgo que descompensó a Juana Perea, su pareja y mamá de Yofran Orozco: "Una experiencia muy horrible porque, o sea, yo nunca llegué a pensar que lo iba a encontrar así o que yo lo iba a ver así nunca mi vida".El rastreo telefónico que rompió la coartadaEl 17 de julio de 2024, cinco días después de su desaparición, las autoridades hallaron el cuerpo sin vida del profesor bajo un puente en el corregimiento de San Luis, Sampués. La necropsia confirmó que el docente murió tras recibir varios impactos de bala en el costado izquierdo.Entonces, la clave para resolver el crimen estuvo en el rastreo técnico de las empresas de telefonía celular. Los investigadores de la Sijín descubrieron que, a pesar de asegurar que se encontraba en su casa, el teléfono celular de Yofran Orozco arrojó actividad en el punto exacto y a la hora en que se abandonó el cadáver. Adicionalmente, el rastreo probó que el joven ya coordinaba llamadas para planificar la repartición de los bienes de su padrastro antes de confirmarse su hallazgo.Tanto el joven como su madre fueron capturados el 1 de octubre de 2024.La cruda confesión tras las rejasAunque inicialmente no aceptó los cargos ante los juzgados, Yofran Orozco terminó por confesar su autoría en una audiencia judicial: "Quiero aprovechar esta oportunidad para pedirle perdón público a mi madre, a Dios; que todas las personas que participaron para su ejecución, incluyéndome, pagaremos el precio de nuestro error".Recientemente, desde la cárcel de Sincelejo, Orozco rompió el silencio ante las cámaras de Séptimo Día y detalló las motivaciones de su crimen, atribuyéndolo a supuestos abusos pasados y celos: "Es un cúmulo que se puede dar de celos, no de celos de amor, sino un cúmulo de celos, de traición, de esa situación que fue lo que ocasionó la maximización de querer matarlo".El proceso continúa en etapa de juicio y mientras él está recluido en una cárcel, su mamá quedó en libertad por vencimiento de términos, al igual que otros tres posibles implicados. Entre tanto, la familia de la víctima clama para que el caso no quede impune.
Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió a Colombia el 10 de agosto de 2026 y provocó el derrumbe de un área del Hospital Universitario del Valle, en Cali. En medio de la emergencia, Karen Tamayo, una auxiliar de enfermería de 24 años que realizaba allí su práctica, protagonizó una asombrosa historia de supervivencia.Su valentía para evacuar a varios recién nacidos y su ingenio para utilizar el asistente de voz de su celular, que había quedado destruido bajo los escombros, fueron clave para salvarle la vida. Los Informantes habló con ella y recorrió el lugar donde ocurrió la tragedia.El sismo que dejó profundas heridasEl 10 de agosto de 2026, Karen iniciaba su turno en el sexto piso del centro médico, en el área de ginecología y obstetricia. Según relató, en esa sala había alrededor de 20 pacientes, cada una con su bebé.A las 7:34 de la mañana comenzó el fuerte movimiento telúrico. Al principio, Karen y su equipo decidieron esperar, pero la intensidad del terremoto aumentó drásticamente y los obligó a evacuar hacia los pasillos exteriores.Sin embargo, ella regresó por dos pacientes que permanecían en un cubículo y también auxilió a otra mujer que había quedado atrapada, pero justo en ese momento la estructura empezó a colapsar y vino lo peor.Karen cayó al vacío dos pisos y terminó atrapada en el cuarto nivel del hospital. "Cuando yo voy a correr, yo ya vi que el paso que yo daba fue falso y ya colapsó el edificio conmigo", recordó sobre esos segundos de angustia.Debajo de los escombros su celular fue claveCuenta que estuvo inconsciente durante 3 o 4 horas por un golpe en la cabeza y, cuando logró despertar, notó que estaba en “una especie de triángulo de la vida”, lo que vino después es inimaginable: le dolía todo el cuerpo y le hasta costaba respirar.Había perdido su celular en medio de la tragedia. Estaba incomunicada, no sabía exactamente qué hora era, no escuchaba nada y en medio de ese silencio empezó a sentir una vibración en alguna parte entre los escombros, por lo que como pudo logró desenterrar su teléfono, pero lo encontró totalmente destruido.“Entonces yo me acordé de que yo le tenía activado el Siri y lo primero que yo hice fue llamar a la Policía. Yo le dije, ‘Oye, Siri, llamar al 1 2 3’, entonces de una me salió la llamada. Yo hablé con la Policía, le dije dónde me encontraba y les colgué”, relata. Aunque se logró comunicar con las autoridades, aún no se sentía tan esperanzada, luego llamó a sus padres, pero no se pudo comunicar con ellos, después a dos de sus mejores amigos y al final a unos colegas lograron ponerla en contacto con los rescatistas que estaba afuera para que la ubicaran. 8 horas y media después del terremoto finalmente fue rescatada de los escombros.Karen tuvo una fisura en su columna vertebral que, por fortuna, sanará sin intervención quirúrgica, laceraciones en todo el cuerpo, una fractura múltiple en la nariz, de la que aún no se ha recuperado esperando que se desinflame, y una herida en su cabeza con exposición de cráneo.Pero la herida más profunda fue ver la destrucción que causó el terremoto en el país, de la que se enteró la noche siguiente a su rescate cuando vio las noticias en el hospital. A pesar de los esfuerzos de médicos y enfermeras del Hospital del Valle, seis personas murieron allí, entre ellos cuatro pacientes y dos acompañantes.
Las redes sociales se han convertido en una poderosa herramienta de denuncia para casos de maltrato animal en Colombia y el mundo. Videos sin censura han dejado en evidencia a maltratadores de animales que, en el peor de los casos, son dueños o trabajadores de guarderías o fundaciones caninas que deberían velar por el bienestar de estos animales.Según la ley colombiana, el maltrato animal está tipificado como un delito y puede dar penas de prisión de 12 a 36 meses a quien cause la muerte o lesiones a animales. Séptimo Día conoció las denuncias de varias personas contra lugares que supuestamente velan por el bienestar de mascotas y animales rescatados, pero cuyas condiciones supondrían realmente maltrato para estos.Denuncian maltrato en fundación de animalesA través de videos, animalistas y voluntarios han denunciado a la fundación Rufo Salvando Vidas, la cual tiene sede en Suba, en el norte de Bogotá, y asegura ser un espacio en el que se rescatan perros y se promueve el apadrinamiento y adopción de estos, por el aparente mal estado en el que viven los animales dentro de su predio. Uno de los videos más llamativo en las plataformas digitales muestra el momento en el que, aparentemente, un perro se está "comiendo" a otro que murió en el lugar.El video en cuestión fue publicado por Julio Triviño, un hombre que aseguró haber evidenciado el mal estado en el que viven los perros que están en la fundación. "El video se realizó porque acompañé a mi hijo a unas de las canchas de fútbol que está ubicada cerca a esta fundación y lo graba un papá que estuvo ahí en un partido. Cuando lo publiqué la señora trata de explicarme por qué el perro se comió al otro perro. Dice que colgaron un perro porque se había muerto una noche antes y el otro lo alcanzó. Entonces sí hay un problema administrativo", explicó.La señora a la que se refiere Triviño es Andrea Clavijo, quien es la representante de la fundación y, según datos de los denunciantes y de las redes sociales del lugar, tiene en su poder a más de 100 caninos, entre ellos algunos con discapacidades. La mujer, ante las cámaras de Séptimo Día, negó las acusaciones que surgieron por el video de Triviño y las que surgieron hace un año cuando varios voluntarios acudieron al lugar en medio de una inundación que sufrieron en sus instalaciones, ubicadas cerca de un complejo deportivo.Las otras denuncias las realizaron Camilo Jaramillo, Paola Andrea Pinzón y Sandra Silvera Ortíz, quienes acudieron como voluntarios y aseguraron encontrarse con un panorama desolador. Los voluntarios aseguraron que al llegar notaron que muchos de los caninos estaban "desnutridos y deshidratados" y otros que al parecer pasaban "encadenados las 24 horas del día". Sandra Silvera detalló que "como era un terreno fangoso, llevamos materiales para meter tubería y estibas para que los animales no estuvieran en el barro, pero lo que nos encontramos fue animales tomando agua de sus heces, animales cuyas uñas estaban destruidas por los hongos. Vimos que no había alimento, pese a que la semana anterior habíamos llevado dos toneladas".También señalaron que vieron a Andrea Clavijo golpear a uno de los caninos mientras estaba allí. "Esas son mentiras, ellos hicieron un video y se dan cuenta que los perros se iban a agarrar, yo me agaché y le di [una palmada] en la boca a la perra, no le hice más", señaló la representante de la fundación y agregó que en el lugar tampoco hay espacio para almacenar tanta comida, por lo que en esa ocasión decidieron llevarla hasta la casa de otro voluntario.Por su parte, la voluntaria Paola Andrea Pinzón señaló que ese día se conmovió particularmente por el estado de desnutrición en el que encontró a Valeria, una perra criolla a la que decidió adoptar y Sandra Silvera agregó que otros perros en mal estado fueron trasladados a otros hogares y recibieron atención veterinaria. Pero Clavijo negó que los voluntarios hayan sacado animales en mal estado de su fundación. "Lo que se llevaron fue perros de raza porque los vieron bonitos, gordos y en buen estado", aseguró.¿Qué hacen las autoridades con estos casos?En Bogotá, la autoridad para estos casos es el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal. Séptimo Día llevó ante el director Antonio Hernández las denuncias contra la fundación Rufo Salvando Vidas para establecer si tenían conocimiento sobre esta situación. Hernández indicó que las quejas que han recibido al respecto "tienen que ver con el espacio no es el más adecuado, son muchos animales y muchos presentan un estado de salud que no es el mejor".El director del IDPYBA detalló que tras las denuncias fueron a la fundación para verificar la situación y, en ese momento, "encontramos seis animales que ella entregó porque se dio cuenta que no tenía las condiciones ni las capacidades para brindarles protección. [Esto] puede representarse como maltrato". A pesar de esto, la fundación sigue operando y manteniendo a decenas de perros en su poder en condiciones que no son las más apropiadas para garantizar su bienestar.Andrea Padilla, senadora reconocida por su activismo animal explicó que "maltrato animal es toda conducta que vulnere el bienestar de un ser sintiente, no solamente es el golpe, es el maltrato por acción, también por negligencia, el hacinamiento también es maltrato". Agregó que, en este tipo de situaciones, lo que se debe hacer es "intervenir con una oferta social y apoyar a esta persona. La Alcaldía debería hacerse responsable".Sin embargo, Antonio Hernández explicó que el motivo por el que como autoridades no le han quitado los animales a la fundación Rufo Salvando Vidas es "porque nosotros consideramos que de nada sirve quitar animales cuando están en un lugar en el cual tienen resguardo, alimentación y cuidado. Lo que hay que buscar es mejorar las condiciones de este tipo de lugares. Si una persona de estas maltrata, no genera condiciones seguras para el animal, tenemos que intervenir".Los voluntarios y animalistas siguen esperando que sus denuncian tengan un efecto definitivo para garantizar la mejora de condiciones de los animales que permanecen en la fundación Rufo Salvando Vidas, mientras esta sigue operando y recibiendo donaciones.
El propósito de vida de Jaqueline Rivera, diseñadora y madre de dos hijos, cambió en febrero de 2018, cuando Camilo Rodríguez acabó con la vida de su hija Tamara Rivera, de tan solo 18 años, y escapó de las autoridades. Jaqueline le prometió a su hija, el mismo día que se llevó a cabo su funeral, que no descansaría hasta encontrar a su feminicida y llevarlo a responder por su crimen, además le aseguro que lo haría en menos de un año.La tarea no era sencilla, al hombre parecía que se lo había tragado la tierra. Pero aunque ella desconocía su paradero, no se rindió y pasó meses siguiéndole el rastro con publicaciones en redes sociales, hablando con personas que lo habían visto y recopilando información sobre su nuevo estilo de vida. Y lo logró, en enero de 2019, gracias a toda la labor de inteligencia que ella realizó sin conocimiento alguno, pero con el poder del amor maternal, llevó a las autoridades a detenerlo en otro país.Jaqueline Rivera no confiaba en el novio de su hija"Ella era muy alegre, súper espontánea, de esas personas que todo lo resuelve, decía 'yo puedo, yo lo hago'. Esa niña llena de energía soñaba con aprender muchos idiomas y viajar por el mundo". Así recuerda Jaqueline a su hija Tamara o 'Tammy', una joven a la que se le acabaron los sueños con sus 18 años recién cumplidos, luego de que el hombre con el que había sostenido una tormentosa relación la asesinara en su casa en Cali.El responsable fue Camilo Rodríguez, un hombre seis años mayor que Tamara que se dedicaba a manejar Uber en la ciudad y se había ganado la confianza de la joven hasta el punto de empezar una relación amorosa. Cuando Tamara se lo presentó a su mamá, ella le dijo que no le daba confianza, algo extraño porque Jaqueline asegura que "a mí no me cae mal nadie". Sin embargo, sus dudas no hicieron mayor peso y el noviazgo continuó, pero a los cuatro meses notó que algo estaba mal con su hija. Jaqueline Rivera confirmó sus sospechas, Camilo maltrataba a Tamara, y por eso la llevó a interponer una denuncia. A pesar del proceso legal iniciado, Tamara decidió volver con él y con el tiempo también regresaron los golpes, en total lo demandaron por agresión y violencia de género tres veces. Camilo no solo maltrataba y manipulaba a Tamara, quien sentía que no podía salir de esa relación, sino que también llamaba a Jaqueline para amenazarla por haberlo denunciado.Así ocurrió hasta que, finalmente, Tammy decidió dar por terminada definitivamente su relación con Camilo. Ante el temor de que el hombre regresara a la vida de su hija, Jaqueline tomó la decisión de cambiarse de casa y, en medio de eso, recibieron una noticia que les dio alivio. Camilo llamó a su hija para despedirse. "Le dice: 'Me voy para Bogotá, lo siento, la embarré contigo y no puedo estar acá', y se fue en enero"; pero todo era una farsa.Unas semanas después, el 22 de febrero de 2018, cuando se suponía que Camilo Rodríguez ya no estaba viviendo en Cali, Tamara le avisó a su mamá que saldría a la calle a hacer una diligencia, pero nunca más regreso. "Yo sentí que se me oprimía el pecho, había algo que me decía que algo pasó", recordó Jaqueline Rivera ese día, cuando salió corriendo en busca de su hija presintiendo que lo peor había pasado."Cuando llegué metí la llave y esa reja se abrió, miré al piso y encontré la pulsera de ella. Corrí al patio, miré por la ventana y la vi en el suelo. La toqué y estaba fría, eso es duro porque usted queda como en una burbuja, yo salí corriendo a un CAI cerca y les grité: 'mi hija está muerta, Camilo la mató'", detalló.Así fue la cacería del feminicida de su hijaLa muerte de Tamara Rivera en Cali empezó a ser investigada por las autoridades en Cali, con Camilo Rodríguez como principal sospechoso ante los señalamientos de la madre de la víctima. Sin embargo, se desconocía el paradero del sujeto que semanas atrás les había dicho que se mudaría a Bogotá. Días más tarde se llevó a cabo el funeral de la joven y su mamá decidió convertirse en una especie de investigadora judicial, para honrar la vida de su hija. "Le hice una promesa y le dije que se la iba a cumplir. Que yo iba a encontrar a Camilo y que lo iba a encontrar antes de un año, costara lo que me costara. Y se volvió mi obsesión. Aprendí a saber cómo escribía, a saber cómo se expresaba. Empecé a analizarlo cuadro a cuadro".En medio de su dolor, y mientras pensaba cómo iniciar su búsqueda, Camilo Rodríguez tuvo la sangre fría de llamarla y hacerle parecer que él no estaba enterado de la muerte de Tamara. Por recomendación de los investigadores, Jaqueline tuvo que hacer de tripas corazón y hablar con él como si nada hubiera pasado. "Me dice: 'Hace rato no hablo con Tammy ¿ella dónde estará? Tammy no me contesta y me parece muy raro, y yo estoy preocupado porque ella ha estado saliendo con un tipo que es medio raro y a mí me da miedo que le haga algo'".Indignada y destrozada, la madre de Tamara decidió acudir a las redes sociales para pedir ayuda para dar con el paradero de Camilo. Como pudo consiguió fotos recientes de él y de cada uno de sus tatuajes, sus datos personales y detalló en una publicación que ese hombre era el asesino de su hija. Como sucede con este tipo de denuncias en plataformas digitales, rápidamente se hizo viral y algunas personas le aseguraron haberlo visto en Bogotá. El mismo Camilo volvió a comunicarse con ella ante la viralidad de la publicación. "Yo publiqué su foto, sus datos, le explicaba a la gente que ese sujeto asesinó a mi hija. Me llamó y me dijo: 'me voy a entregar a la Fiscalía de Bogotá, yo cometí un error y pienso pagarlo'. Luego empieza a insultarme". Pero Camilo nunca se entregó y desapareció del panorama otra vez; sin embargo, la voluntad, terquedad y el amor de Jaqueline por su hija era más perseverante.Jaqueline no paraba de publicar la información de Camilo y enviársela a personas en Bogotá, último lugar en el que lo habían visto. Por varios meses su búsqueda no daba resultados, pero nunca desfalleció. "En la noche hacía redes sociales, en el día trabajaba. No bajé la guardia en ningún momento" y para ese entonces sufrió un accidente en su moto, lo que la incapacitó un tiempo en su casa con "todo el tiempo del mundo" para continuar con su cacería."Un día de la nada llegó el mensaje que estaba esperando. Alguien me escribe que él salió hacia Ecuador con unos migrantes venezolanos". Al darse cuenta que Camilo ya había salido del país, Jaqueline no se detuvo, trasladó su búsqueda y empezó a enviar la información a personas en ese país, específicamente en las ciudades más cercanas a la frontera. Tras algunas semanas de silencio, finalmente recibió un nuevo mensaje de una persona que le aseguró haberlo visto en un parque en Lago Agrio, en la frontera ecuatoriana, pero no sabía si Camilo seguía allí o había cruzado la frontera hacia Perú.En medio de su labor de persecución a través de las redes sociales, en varias ocasiones la publicación de Jaqueline llamó tanto la atención que el mismo Camilo se comunicaba con ella a través de perfiles falsos. "Varias veces me encontré con que hizo perfiles con otros nombres y me escribía para sacarme información de cómo iba el proceso. Yo aprendí a ver él cómo se expresa, cómo habla, cómo escribe y yo lo identificaba. Yo le decía: 'Camilo, ya no le dé más vueltas a esto, o usted se entrega o yo lo encuentro'".Fue por eso que cuando recibió en su buzón de mensajes una foto en primer plano de Camilo Rodríguez, preguntándole si ese era el hombre que ella buscaba, sospechó de inmediato. Por fortuna, en esta ocasión quien estaba del otro lado del chat era un policía peruano que le confirmó sus sospechas, Camilo solo había estado de paso en Lago Agrio, Ecuador, y ahora estaba en Chiclayo, Perú. Para que ella confiara en él, le explicó cómo había conseguido esa foto del colombiano. "Me dijo: 'Yo soy policía aquí en Perú, mi tía tiene un restaurante y él viene a desayunar acá'. Entonces lo que él dejó su celular en la vitrina y cuando Camilo se sentó a pedir, él le tomó la foto".Jaqueline, que se había convertido en la sombra de Camilo, ahora tenía unos ojos en el Perú que estaban atentos a los movimientos de Rodríguez. De esta manera se enteró que Camilo se había establecido en el Perú con otra identidad, la de Johan Sebastián Mena Gutiérrez, y que, además, ya tenía una nueva pareja, mujer a la que también estaba maltratando y cuya familia ya lo había denunciado. "Logré averiguar dónde vivía, dónde trabajaba, a qué hora entraba a trabajar, dónde desayunaba, dónde almorzaba, dónde cenaba, me convertí en su sombra".Entonces la mujer se comunicó con la estación de Policía en Chiclayo y le envió al capitán Saavedra toda la información que tenía de Camilo, pero se encontró con un problema cuando el oficial le preguntó si el sujeto tenía circular roja de Interpol. Esto significó un nuevo retraso para su plan, pues a Camilo solo lo estaban buscando en Colombia. Jaqueline no había llegado tan lejos para nada, por lo que gracias a un investigador privado, consiguió que en diciembre de ese año se emitiera la circular roja contra Camilo, tuvo que esperar 45 días.Así las cosas, el 18 de enero recibió la mejor noticia: el operativo se había llevado a cabo y Camilo Rodríguez había sido capturado en Chiclayo. En ese momento lo detuvieron por falsedad en documento público y le informaron que la justicia colombiana lo exigía para que pagara por el feminicidio de Tamara Rivera. Jaqueline le había cumplido a su hija la promesa que le había hecho en su tumba, pero todavía no podía cantar victoria, pues faltaba el proceso de extradición.Debido a la burocracia entre ambos países, tardaron 10 meses en enviar a Camilo Rodríguez de Perú a Colombia. Pero una vez estuvo en territorio nacional, la justicia colombiana lo condenó a 375 meses en prisión, 35 años que actualmente apaga en la cárcel de Cómbita, en Boyacá.Aunque el dolor por la pérdida de su hija sigue intacto y nada podría ayudarla a recuperarla, hoy en día Jaqueline Rivera vive tranquila por haberle cumplido a su hija de 18 años la promesa que le hizo el día de su funeral y haber conseguido justicia para que ella no se convirtiera en una cifra más de impunidad.
El proceso penal contra Juan Carlos Suárez Ortiz, señalado de participar en el ataque que terminó con la muerte de Jaime Esteban Moreno Jaramillo el pasado 31 de octubre, avanzó esta semana con nuevas revelaciones sobre su estrategia jurídica. El hombre, de 27 años, continúa privado de la libertad luego de que el juez penal con función de control de garantías le impusiera una medida de aseguramiento en centro de reclusión. La decisión se tomó el 12 de noviembre, cuando la jueza 67 penal de garantías concluyó que había suficientes elementos para ordenar su detención mientras la Fiscalía adelanta la investigación por el homicidio del estudiante de 20 años.Durante la diligencia de imputación previa, Suárez decidió no aceptar los cargos presentados por el ente acusador. Sin embargo, con el avance del expediente y la recolección de pruebas, su defensa empezó a analizar un cambio en la estrategia jurídica. De acuerdo con la información conocida por el canal CityTV, las partes sostuvieron una reunión para revisar las alternativas que tendría el procesado. Según ese medio, la defensa estaría evaluando la posibilidad de proponer un preacuerdo con la Fiscalía para acceder a beneficios punitivos, aunque hasta el momento no se ha tomado una determinación definitiva. El encuentro habría girado alrededor del material probatorio que compromete a Suárez y de las rutas procesales disponibles en esta etapa.En esa reunión, según el reporte del canal local, se discutieron las evidencias con las que la Fiscalía acusa a Suárez de haber participado en la agresión que derivó en la muerte de Moreno. También se exploró la alternativa de un preacuerdo, aunque no hubo confirmación oficial de que esta vía vaya a ser utilizada por la defensa. Frente a esta posibilidad, el abogado de la familia de la víctima, Camilo Rincón, indicó al mismo medio que se espera que las decisiones se ajusten a la gravedad del caso. En diálogo con CityTV, afirmó: “De ser así, sencillamente lo único que esperaríamos es una sentencia acorde al tipo de delito imputado y una verdadera justicia restaurativa con una sentencia acorde y de manera proporcionada al tipo de delito”.De igual forma, un pronunciamiento del abogado defensor Moisés Carreño dio cuenta de la posición jurídica del procesado. El jurista explicó, en declaraciones citadas por Blu Radio, que Suárez está dispuesto a considerar un preacuerdo como una posible herramienta para garantizar "verdad, justicia, reparación a las víctimas y compromiso de no repetición", ya que el mecanismo permite una visión “en el que las partes buscan un punto medio que satisfaga a todos sin convertir el proceso penal en un instrumento de venganza”.Carreño aseguró que, según se citó en la emisora, su equipo concluye que los hechos corresponden a unas "lesiones personales agravadas". Para él, “la génesis de este caso, son unas lesiones personales que podemos considerar agravadas, que lamentablemente condujeron como resultado final a la muerte de una persona, que no era el objetivo de nuestro representado. Partiendo de esa base, podemos sacar la conclusión que no estamos de acuerdo con la postulación que hizo la Fiscalía de manera inicial en el caso de homicidio agravado”.Mientras tanto, la investigación avanza para esclarecer con exactitud lo sucedido entre la noche del 30 de octubre y la madrugada del 31, luego de que Jaime Esteban y su amigo salieran del bar Before Club. Las autoridades ya han recopilado videos, testimonios y reportes médicos que describen el trayecto de los jóvenes y la posterior agresión.¿Por qué la jueza envió a Juan Carlos Suárez a prisión preventiva?En la audiencia celebrada el 12 de noviembre, la jueza 67 municipal de garantías decidió imponer medida de aseguramiento en centro carcelario al considerar que el procesado representaba un riesgo para la comunidad y que existían pruebas suficientes sobre su participación en los hechos. “La medida aquí procedente es la detención preventiva en establecimiento carcelario”, expresó la funcionaria, rechazando la solicitud de la defensa que pedía detención domiciliaria argumentando que Suárez era cabeza de familia.La togada señaló que lo ocurrido con Jaime Esteban Moreno correspondió a “una agresión desmedida, se trató de una agresión colectiva, se trató de una agresión brutal, sin provocación ni riesgo real que lo justificara. El homicidio no se justifica bajo ningún punto de vista”. Para la jueza, los testimonios y las grabaciones permiten concluir que el joven fue perseguido, derribado y golpeado reiteradamente incluso después de haber aceptado los golpes, y añadió que caminaba con miedo por la calle antes de ser alcanzado.Durante su intervención, la funcionaria destacó que el imputado mostró “poco respeto por la vida, cuando se agrede inclementemente, cuando se ve a una persona agonizando en el piso y convulsionando, y así se devuelve a seguirle suministrando golpes, como lo dicen las pruebas, no lo digo yo”. La jueza también reiteró la declaración de la testigo Emperatriz Carreño, quien aseguró que Suárez “regresó y le dio dos patadas en la parte superior del cuerpo”.Finalmente, la togada aclaró que la Fiscalía imputó a Suárez por homicidio con circunstancias de agravación y que la pena solicitada, si se le halla culpable, está entre 480 y 600 meses de prisión. ¿Cómo murió Jaime Esteban Moreno?La Fiscalía presentó durante las diligencias judiciales los resultados de la investigación médica y forense que explican las causas del fallecimiento del estudiante de la Universidad de los Andes. Según relató la fiscal del caso, la agresión ocurrió en la calle 64 con carrera 14 después de que la víctima y su amigo salieron del establecimiento Before Club +. En ese trayecto, un hombre identificado como Juan Carlos Suárez, “quien para estos hechos se presentaba con el rostro pintado de rojo y negro, sin camisa y con un pantalón de color negro, fue quien propinó un puño en la espalda de la víctima”. El impacto lo derribó y, ya en el suelo, recibió “varias patadas en la cara y el cuerpo”.Jaime Esteban fue llevado inicialmente al Hospital Chapinero con un cuadro crítico. Según la historia clínica, ingresó en “mal estado de salud con alto riesgo de complicaciones”. Luego fue remitido al Hospital Simón Bolívar, donde los médicos identificaron un hematoma subdural y múltiples contusiones. A las 6:33 p. m. del 31 de octubre sufrió un paro respiratorio y, quince minutos después, a las 6:48 p. m., se confirmó su deceso.El dictamen de Medicina Legal determinó que la muerte fue consecuencia de un trauma contundente que comprometió órganos vitales y generó una incapacidad médico-legal de 55 días. Las autoridades también confirmaron que la gravedad de las lesiones obligó al traslado urgente entre centros médicos, pero los daños neurológicos y las fracturas fueron irreversibles. La Fiscalía sostiene que cuenta con testimonios y videos que vinculan directamente a Suárez con la agresión, lo que permitió su captura horas después del ataque.LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
Este viernes 14 de noviembre, desde las 10 de la mañana, se llevó a cabo la audiencia de solicitud de medida de aseguramiento contra Ricardo González, segundo capturado e imputado por el asesinato de Jaime Esteban Moreno, quien falleció a causa de un trauma craneoencefálico severo producto de múltiples lesiones en su cabeza, rostro y tórax, el pasado 31 de octubre. En la nueva diligencia, la nueva fiscal encargada del caso solicitó a nombre de la entidad una medida de aseguramiento preventiva en centro de reclusión tras ser considerado el presunto 'coautor' del delito de homicidio agravado en contra del joven de 20 años, quien fue identificado como estudiante de la Universidad de Los Andes.Al respecto, la juez del caso dictó medida de aseguramiento en establecimiento carcelario contra el joven Ricardo González, respaldándose, entre diferentes argumentos, a los dados por la Fiscalía. "Él no tiene una familia o un núcleo más que sus padres. Él se fue, no se presenta ante las autoridades de manera inmediata, se da cuenta a través de las redes y medios de comunicación. (...) No se presenta a la autoridad y cambia de número de teléfono o llama de otro número de teléfono que no es el de él", dijo la jueza, entre uno de sus argumentos, al respecto.De esta manera, la juez sexta de control de garantías envió a la cárcel preventivamente a Ricardo González como presunto coautor del homicidio del joven estudiante de la universidad de los Andes Jaime Esteban Moreno. En su argumentación, la juez señaló que la Fiscalía argumentó correctamente la solicitud de privación de la libertad, además señaló que se demostró la crueldad y el salvajismo con que el joven fue atacado en la madrugada del 31 de octubre y considera que puede representar un peligro para la sociedad.Los delitos por los que fue imputadoLuego de que Ricardo González Castro, el otro sujeto implicado en el crimen contra Jaime Esteban Moreno en Bogotá, se entregara, en horas de la tarde del pasado 10 de noviembre se hizo la respecctiva judicialización y captura del presunto implicado. La Fiscalía, en cabeza de la fiscal Elsa Cristina Reyes, le imputó el delito de homicidio doloso agravado, y le pidió a la jueza que se le dicte una pena de entre 400 y 600 meses de prisión (33 a 50 años). El imputado no aceptó los cargos.Al respecto, la fiscal del caso dijo que González le propinó una "patada en la espalda" a Jaime Esteban el pasado 31 de octubre tras salir de una discoteca de la localidad de Chapinero, y luego lo siguió golpeando, principalmente en la cabeza y el tórax, causando "signos de ahogo con su propia sangre". Por lo tanto, el joven recibió "múltiples golpes dirigidos a una zona vital del cuerpo humano" que finalmente ocasionó su muerte. Además, reiteró que su actuación fue en "situación de superioridad".LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
La reconstrucción de las horas posteriores a la agresión que terminó con la vida de Jaime Esteban Moreno continúa tomando forma en los despachos judiciales, donde la Fiscalía y la defensa de Ricardo González Castro han presentado nuevos testimonios que revelarían cómo fue el momento en el que el joven acusado se enteró que el estudiante de la Universidad de los Andes había fallecido. En la audiencia de medida de aseguramiento de este jueves 13 de noviembre, la abogada de González, Marcela López, relató lo que habría ocurrido el sábado 1 de noviembre, 30 horas después de la brutal golpiza, cuando su defendido llegó a su lugar de trabajo, un puesto de comidas rápidas en el centro de Bogotá administrado por un hombre identificado con las iniciales J. C. G. Según dijo, ese día el jefe observó al joven con un comportamiento que llamó la atención. De acuerdo con su explicación ante la jueza, “narró que lo vio decaído, que se pusiera a trabajar, que estaba muy desordenado el puesto y cuando volvió y bajó lo encontró llorando. Le preguntó que qué tenía y le mostró una foto. Eso es lo que debe examinar, señora juez: el momento en el que él se entera de lo acontecido, cuál fue esa conducta posterior, qué fue lo que hizo”.(Lo último: Foto que mostró Ricardo González tras golpiza a Jaime Esteban Moreno: detalle de visita de una mujer)La defensora sostuvo que la primera reacción de González, al comprender la gravedad del caso y enterarse de las capturas, fue llorar. En la misma intervención insistió en que lo sucedido generó angustia en el joven y que, tras ese episodio, decidió dirigirse a su entorno cercano. En sus palabras: “Qué hizo cuando se enteró en medio de las capturas y el fallecimiento de este hombre? Lloró, señora juez. Por lo que había sucedido, el miedo, angustía y qué hace un joven, un niño? Va a su entorno familiar, al domicilio, a su casa. Y eso fue exactamente lo que hizo”. La abogada añadió que, según el mismo testigo, para el 3 de noviembre el padre de González llamó al local y manifestó que no conocía el paradero de su hijo, algo que ella atribuyó a que el joven estaba asustado “pero no por miedo a la autoridad, sino a la represalia social que en ese momento estaba engrandecida”.Este mismo testimonio fue leído en la audiencia del martes 11 de noviembre. En esta fecha la fiscal encargada del caso, Elsa Reyes, presentó al testigo y otros elementos sobre los movimientos del joven después de la agresión de la madrugada del 31 de octubre. Según su exposición, agentes del CTI visitaron el food truck en la carrera 10 con calle 13 y allí el jefe puntualizó que González le habló de lo ocurrido. El sujeto indicó a las autoridades que lo conocía desde diciembre de 2024, cuando había empezado a trabajar allí hasta febrero de 2025, momento en el que renunció para desempeñarse como vigilante, empleo en el que no permaneció mucho tiempo por problemas asociados al consumo de licor. Posteriormente, en abril de ese mismo año regresó al negocio.El empleador aseguró que el primero de noviembre González trabajó hasta las tres de la tarde y que llegó con la misma ropa del día anterior, las orejas de conejo y la camiseta y pantalón negro. La fiscalía leyó el informe del testigo en el que afirmaba: “Tenía el trabajo atrasado, yo le llamé la atención y lo dejé trabajando animado, pero después de las tres de la tarde me llamó y me dijo que me necesitaba”. Cuando el jefe regresó, encontró al joven llorando con un celular en la mano, situación que explicó así: “me muestra una foto con tres personas que había capturado por el caso del homicidio del estudiante de Los Andes. Cuando me muestra la imágen le pregunto si él estaba con ellos y me dice que sí”. Según la Fiscalía, González afirmó que sabía que las autoridades estaban buscando a una cuarta persona y que él entendía que se trataba de él.El relato continuó con la explicación de que aquel sábado González permaneció en el local hasta las cuatro de la tarde, y que horas más tarde, hacia las siete de la noche, escribió desde otro número para decir que estaba viajando. El empleador señaló además que en la mañana del domingo llegó una mujer que vestía un traje azul, la misma que acompañó a los agresores el día del ataque a Moreno. Según su declaración, ella preguntó por González y expresó comentarios sobre los problemas legales en los que estaba involucrado. También mencionó que la novia del joven se había marchado con él. Finalmente, el lunes 3 de noviembre, un hombre que se identificó como el padre de González llamó al puesto de comidas afirmando que su hijo no respondía a las llamadas.¿Por qué Ricardo González viajó a Cartagena tras brutal golpiza?En medio de estas discusiones judiciales, la defensa insistió en que el joven no había huido de las autoridades, sino que viajó a Cartagena para reunirse con su familia. En entrevista con Noticias Caracol, la abogada López aseguró que a las 7:10 de la mañana del lunes se presentó voluntariamente en la URI de Canapote. Afirmó que “ya tiene materializada su captura, ya le leyeron sus derechos en presencia de la defensa y del Ministerio Público”, y señaló que su traslado obedecía a que “tiene su arraigo familiar en esta ciudad. Se ha especulado mucho de que salió huyendo y no. El vino a donde su núcleo familiar primario”.La captura fue judicializada el lunes 10 de noviembre, fecha en la que la Fiscalía imputó el delito de homicidio doloso agravado y solicitó una pena entre 400 y 600 meses de prisión. El joven no aceptó los cargos. La entidad confirmó que la orden de captura, emitida el 7 de noviembre por el Juzgado 57 Penal Municipal, se hizo efectiva tras su llegada a la URI acompañado de su abogada.Además de los testimonios presentados en el proceso, videos conocidos por Noticias Caracol mostraron los momentos posteriores a la agresión. Las grabaciones lo registraron la mañana del 1 de noviembre, alrededor de las 9:38, llegando al puesto de comidas en San Victorino, donde ajustó elementos para iniciar labores y conversó con trabajadores del sector. Un empleado que pidió reserva de su identidad relató que el joven llegó con raspones y le comentó que había tenido un problema y que se había involucrado en una pelea. Según el testigo, González no sabía aún que Moreno había fallecido y solo mencionó que lo había golpeado con fuerza.Las cámaras lo captaron trabajando con la misma ropa del día anterior, para luego salir corriendo hacia el mediodía y no regresar más al punto. Conocidos del sector mencionaron que vivía cerca y que había trabajado también como guardia de seguridad. Para ese momento, las autoridades ya lo identificaban como uno de los implicados en la golpiza que dejó sin vida al joven universitario.LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA.NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
Las horas posteriores a la golpiza que terminó con la vida del estudiante de la Universidad de los Andes, Jaime Esteban Moreno, fueron reconstruidas por la Fiscalía y la defensa del segundo implicado, Ricardo González Castro, durante la audiencia de medida de aseguramiento realizada este jueves 13 de noviembre. Testimonios, videos y declaraciones de su jefe en el centro de Bogotá permitieron establecer qué hizo el joven tras la agresión ocurrida la madrugada del 31 de octubre.Según el argumento de la fiscal Elsa Reyes, González regresó a su trabajo en un puesto de comidas rápidas en el sector de San Victorino al día siguiente de los hechos, el 1 de noviembre, y cumplió el horario laboral que tenía pactado desde el mes de abril de 2025, fecha en la que atendía el 'food truck', ubicado en un centro comercial del centro de la capital. La funcionaria de la entidad de investigación y acusación leyó un testimonio que sería clave para determinar los hechos ocurridos ese día: fue el del jefe del joven procesado, identificado por las iniciales J. C. G. El hombre aclaró que Ricardo empezó a trabajar con él desde diciembre de 2024 hasta el mes de febrero de 2025, cuando renunció y se fue a trabajar en otro lugar como vigilante, pero que "no duró mucho tiempo ahí porque tuvo inconvenientes por temas de que tomaba mucho licor", y finalmente regresó. “El primero de noviembre trabajó Ricardo hasta las tres de la tarde y (el testigo) dijo que tenía la ropa del día de ayer, con las orejas de conejo y la ropa negra puesta”, leyó la funcionaria durante la diligencia. De acuerdo con lo relatado por el jefe del joven, ante la entrevista con las autoridades, no había notado nada extraño hasta la hora de salida. Conforme con el testimonio “tenía el trabajo atrasado, yo le llamé la atención y lo dejé trabajando animado, pero después de las tres de la tarde me llamó y me dijo que me necesitaba”.El hombre relató a los agentes de la Fiscalía que cuando llegó al lugar encontró a su empleado llorando, con un celular en la mano. “Me muestra una foto con tres personas que habían capturado por el caso del homicidio del estudiante de Los Andes. Cuando me muestra la imagen le pregunto si él estaba con ellos y me dice que sí”, indicó. Según ese testimonio, González Castro le confesó que sabía que estaban buscando a una cuarta persona relacionada con la agresión y que él sabía que era esa persona.“El me dijo que si había visto la noticia donde decían que estaban buscando a un cuarto agresor y me dijo que era él. Yo le pregunté qué era lo que había hecho y me dijo que solo lo había empujado. Trabajó ese sábado hasta las cuatro de la tarde. Como a las siete, Ricardo me escribió en otro número y me dijo que estaba viajando”, declaró el jefe.La visita que hizo una de las mujeres disfrazadas al puesto de trabajo: esto se sabe Las cámaras de seguridad de San Victorino confirmaron parte de esa versión. En los videos conocidos por Noticias Caracol se observa a González llegar al punto de trabajo el sábado 1 de noviembre, 30 horas después del ataque. Vestía la misma ropa del día anterior y un canguro negro cruzado en el pecho. En las grabaciones se le ve alistando su puesto de venta de perros calientes y conversando con trabajadores del sector.Un testigo que lo conocía aseguró a este medio que “él llegó como a las 9:30 de la mañana y me comentó que había tenido un problema, que se había agarrado a pelear, y tenía raspado el codo y los dedos”. Según ese relato, González no parecía consciente de que la víctima había fallecido. “Sinceramente, él estaba inocente. Dijo que lo había dejado golpeado, que le había dado una golpiza muy dura, pero no sabía que el muchacho había fallecido. Porque vino a cumplir con su horario que él tenía que cumplir”, añadió.El mismo trabajador relató que después del mediodía de ese sábado, González cerró su puesto y se fue. “Nos damos cuenta como a las 2:30 o 3 de la tarde de que ya no estaba ahí, porque le pregunté a otro compañero y me dijo que se había ido porque la familia lo había llamado, que le iban a poner un puesto por allá donde él vive”, dijo. Minutos después, otra cámara de seguridad registró al joven corriendo por la zona, lo que coincidió con el relato de su jefe.La defensa de González Castro sostuvo este 13 de noviembre durante la audiencia que el joven se enteró de la muerte de Jaime Esteban Moreno en ese momento, cuando vio la foto en redes sociales y la noticia de la captura de los otros tres implicados. “Narró que lo vio decaído, que se pusiera a trabajar, que estaba muy desordenado el puesto y cuando volvió y bajó lo encontró llorando. Le preguntó que qué tenía y le mostró una foto. Eso es lo que debe examinar, señora juez: el momento en el que él se entera de lo acontecido, cuál fue esa conducta posterior, qué fue lo que hizo”, explicó la abogada Marcela López.“¿Qué hizo cuando se enteró, en medio de las capturas y el fallecimiento de este hombre? Lloró, señora juez. Por lo que había sucedido, el miedo, angustia y ¿qué hace un joven, un niño? Va a su entorno familiar, al domicilio, a su casa. Y eso fue exactamente lo que hizo”, añadió la defensora.De acuerdo con el testimonio del mismo empleador, el domingo 2 de noviembre, la mujer disfrazada de azul —la misma que fue vista junto a los agresores la noche del ataque— llegó hasta su negocio preguntando por el joven. “Llegó preguntando por Ricardo y yo le dije que ya no trabajaba conmigo. Ella respondió: ‘ya se voló ese H.P’. Recuerdo que me dijo que si yo no sabía del problema tan H.P. en el que estaba Ricardo, que estaba involucrado en el homicidio del estudiante de Los Andes. Después me comentó que la novia de Ricardo también se había volado con él”, le relató el testigo J. C. G. a la Fiscalía.El lunes 3 de noviembre, el mismo hombre recibió una llamada del padre de González, quien le manifestó no tener noticias de su hijo. “Le dijo que Ricardo no contestaba el celular de donde lo llamó”, aseguró en su declaración, citada por la Fiscalía en la audiencia del 10 de noviembre. Respecto a huir de la capital, la abogada Marcela López señaló en su momento, en entrevista con Noticias Caracol, que su cliente no huyó de las autoridades, sino que se desplazó a Cartagena para reunirse con su familia. “Ya tiene materializada su captura, ya le leyeron sus derechos en presencia de la defensa y del Ministerio Público”, informó. “No es cierto que el joven haya huido. El motivo de su viaje fue que tiene su arraigo familiar en esa ciudad. Se ha especulado mucho de que salió huyendo y no. Él vino a donde su núcleo familiar primario: sus hermanos, papá y mamá. El mismo padre ha señalado la importancia de presentarse ante la justicia y aclarar la situación, y eso hizo”, precisó.La orden de captura contra González Castro fue emitida el 7 de noviembre por el Juzgado 57 Penal Municipal con función de control de garantías de Bogotá. El lunes 10 de noviembre, a las 7:10 de la mañana, el joven se presentó voluntariamente en la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de la Fiscalía en el barrio Canapote, en Cartagena, junto a su defensora. Servidores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) hicieron efectiva la detención.En un comunicado oficial, la Fiscalía General de la Nación informó: “Servidores del CTI hicieron efectiva la orden de captura contra un hombre que estaría implicado en la agresión y posterior muerte de un estudiante universitario, el pasado 31 de octubre, en la localidad de Barrios Unidos en Bogotá. El sindicado se presentó en las instalaciones de la URI Canapote, en Cartagena, para atender el requerimiento judicial en su contra”.Ese mismo día en la tarde fue judicializado y la fiscal Elsa Cristina Reyes le imputó el delito de homicidio doloso agravado. La funcionaria pidió una condena de entre 400 y 600 meses de prisión. El imputado no aceptó los cargos. Por lo pronto, la diligencia de este jueves se suspendió para el día 14 de noviembre, cuando la jueza tomará una decisión sobre la medida de aseguramiento del señalado. LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
Durante la audiencia de medida de aseguramiento celebrada este miércoles 12 de noviembre, la jueza 67 municipal de garantías de Bogotá se quebró por momentos al describir los últimos minutos de vida de Jaime Esteban Moreno, el joven de 20 años que murió tras recibir una golpiza el pasado 31 de octubre. En su decisión, la funcionaria judicial ordenó enviar a prisión a Juan Carlos Suárez Ortiz, uno de los implicados en el ataque, tras concluir que representaba un peligro para la sociedad y que el homicidio se cometió con una violencia “sin provocación ni riesgo real que lo justificara”.Con voz entrecortada, la jueza relató cómo, según los testimonios y las pruebas, Moreno fue golpeado cuando ya no ofrecía resistencia. “Con miedo caminaba Jaime Esteban por la calle. Y allí, allí donde él iba caminando, alejándose, allá acudieron sus dos agresores para terminar con su vida. Jaime Esteban no se defendía, ya yacía inerme en el piso”, dijo durante la diligencia, recordando las declaraciones de testigos que lo vieron huir del lugar antes de ser alcanzado.La audiencia fue clave para definir la situación jurídica del acusado. De acuerdo con la Fiscalía, Suárez Ortiz tuvo una participación activa en el ataque continuando con los golpes incluso cuando la víctima ya estaba tendida en el suelo. “Indica la fiscalía que para acreditar el fin de la actitud asumida por el imputado frente al daño causado, que tras consumar la agresión, Juan Carlos se retira del lugar con absoluta calma, sin mostrar sorpresa ni arrepentimiento por el resultado fatal de su actuar. No busca ayuda médica para la víctima, no se comunica con las autoridades, no se entrega voluntariamente”, leyó la jueza.Según la funcionaria, el comportamiento del procesado fue una muestra de desprecio por la vida. “Su comportamiento posterior refleja una frialdad alarmante y una actitud de indiferencia frente a la gravedad de lo ocurrido”, afirmó. La jueza recordó que, durante la agresión, Suárez no se detuvo ni cuando su acompañante inició los golpes "sino que continuó con la golpiza y ahora de manera simultánea. Recordemos aquella expresión, un muchacho ya estaba tendido en el suelo, ahogándose con su sangre, el rostro cubierto, al parecer convulsionando y aún así, y aún así, Juan Carlos se devuelve y le propina dos patadas más”, narró la togada.La funcionaria explicó que, a pesar de los alegatos de la defensa, no encontró en el acusado ninguna señal de remordimiento o empatía hacia la víctima. Mientras la letrada hablaba, Juan Carlos Suárez permaneció inmóvil, con la mirada fija y sin mostrar emoción alguna. Desde las celdas de los juzgados de Paloquemao, escuchó sin inmutarse las palabras de la jueza, quien le reprochó la falta de arrepentimiento tras la muerte de Jaime Esteban Moreno. Su actitud, fría y distante, fue resaltada por la funcionaria: “Decía en algún momento la defensa en sus alegatos que no se había dado cuenta o como que no había entendido lo que había pasado. Pero yo como juez debo señalar, revisando todos estos audios, que no he visto en un solo instante que Juan Carlos muestre algún grado de arrepentimiento, que diga: ‘yo no lo quería matar, yo solo le quería pegar’”. Durante la diligencia, el despacho judicial también se refirió a la actitud que Suárez mostró antes, durante y después del ataque. Según lo expuesto, el joven no solo participó activamente en la agresión, sino que pidió que lo alentaran para continuarla. “Cuando antes de ello pidió que lo alentaran para ir a acabar con él y lo cumple. Cumple las incitaciones, cumple su promesa, se jacta de lo que hizo en esa tienda, porque eso era lo que estaban haciendo. Se siente orgulloso y satisfecho de lo que hizo”, enfatizó e insistió en que las pruebas y testimonios confirman que la agresión fue dolosa, con la clara intención de causar la muerte de Moreno.“La modalidad en que ese homicidio se cometió de manera dolosa, ese dolo tan evidente con una clara, clara y concreta intención de matar a Jaime Esteban”, recalcó. Según precisó, el ataque fue una persecución que terminó en una brutal golpiza, sin que la víctima respondiera a las agresiones. “Jaime Esteban tampoco se defendió y así lo dicen los testigos, así lo dicen las entrevistas de esos muchachos que estaban ahí cerca, al frente de la tienda Oxxo pidiendo su Uber para irse a su casa”, recordó.Además, la jueza leyó apartes del dictamen médico que describen la gravedad de las lesiones: “Ingresó con Glasgow 5/15, un coma severo. Requirió intubación inmediata y reanimación durante 25 minutos, pero no respondió. Se declaró su fallecimiento”. El documento, según agregó, da cuenta de múltiples traumas en el cráneo, golpes en la cabeza y lesiones severas en zonas vitales. “Realmente en pocas ocasiones he visto una necropsia con esa cantidad de golpes y sobre todo propinados en esas partes vitales”, señaló.Las razones de la decisión de la jueza en caso de Jaime Esteban MorenoDurante las audiencias previas, el Ministerio Público había solicitado la medida de aseguramiento en centro carcelario, argumentando que la libertad del procesado pondría en riesgo a la comunidad. La jueza coincidió con esa valoración. “Una persona en libertad de las condiciones de Juan Carlos Suárez Ortiz pone en peligro a la comunidad y eso es claro para esta juez. La sociedad correría un grave peligro cuando se tiene tan poco respeto por la vida, cuando se agrede inclementemente, cuando se ve a una persona agonizando en el piso, convulsionando y así se devuelve a seguirle suministrando golpes, como lo dicen las pruebas”, afirmó.Al concluir la audiencia, la togada confirmó que la medida aplicable sería la detención preventiva en establecimiento carcelario. “Este despacho, juzgado 67 municipal con función de garantías, resuelve: imponer detención preventiva en establecimiento de reclusión de conformidad con el artículo 307 del código de procedimiento penal a Juan Carlos Suárez Ortiz”, precisó.De ser hallado culpable, Suárez Ortiz podría enfrentar una condena de entre 40 y 50 años de prisión, conforme con la solicitud presentada por la Fiscalía por el delito de homicidio doloso agravado. La jueza destacó la labor investigativa adelantada por los fiscales y señaló que el caso continuará su curso judicial con el propósito de esclarecer todos los hechos. “Aplaudo la labor de la Fiscalía delegada de la Policía Judicial porque es una actuación que ha avanzado, todo con la única finalidad de llegar a la verdad más cercana, porque hay realidades que son inocultables”, concluyó.LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
Durante las audiencias judiciales contra Ricardo Rafael González Castro, segundo implicado en el homicidio del estudiante de la Universidad de los Andes Jaime Esteban Moreno Jaramillo, se registraron dos momentos de tensión en estrados. En el primero, la jueza llamó la atención del joven procesado por no prestar atención al desarrollo de la diligencia. En el segundo, se produjo un cruce de palabras entre la togada y su abogada defensora por el manejo de las pruebas en el proceso.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Este lunes 10 de noviembre se llevó a cabo la primera audiencia por la legalización de la captura e imputación de cargos tras la captura de González en Cartagena. Durante la diligencia, luego de la lectura de derechos, la jueza interrumpió brevemente para hacerle un llamado de atención al procesado, quien se mostraba distraído y con la mirada hacia el suelo. “Por favor, póngame atención, si es tan amable”, le dijo la funcionaria judicial, antes de preguntarle si había comprendido lo que acababa de escuchar. El joven respondió con un breve “Sí, su señoría”, retomando el curso de la audiencia.El momento se dio en medio de la formalización de su captura y la imputación por el delito de homicidio doloso agravado, por su presunta participación en la golpiza que le causó la muerte a Jaime Esteban Moreno el pasado 31 de octubre en el norte de Bogotá. En la diligencia, la fiscal del caso, Elsa Cristina Reyes, relató con detalle los hechos que, según la investigación, ocurrieron la madrugada del crimen.De acuerdo con el relato de la Fiscalía, Moreno caminaba junto a un amigo por la calle 64, cuando fue abordado por Juan Carlos Suárez Ortiz y Ricardo González. “Juan Carlos Suárez le propinó un puño en la nuca que hizo que cayera al suelo”, indicó la fiscal. Aunque la agresión se detuvo por la intervención de un amigo de la víctima, minutos después ambos volvieron a interceptar al joven, esta vez alentados por una tercera persona. “Usted, Ricardo Rafael González, le propinó una patada en la espalda de tal fuerza que lo dejó tendido en el suelo sin poderse levantar nuevamente”, afirmó Reyes. Según el informe de Medicina Legal, la víctima sufrió múltiples fracturas en el cráneo que le causaron la muerte por un trauma craneoencefálico severo. La Fiscalía sostuvo que los agresores actuaron de común acuerdo y en condición de superioridad, lo que agrava la pena solicitada, estimada entre 400 y 600 meses de prisión, es decir, entre 33 y 50 años. González no aceptó los cargos.Rifirrafe entre la juez y la defensora de Ricardo González: "Deje continuar con la audiencia"La segunda jornada judicial, realizada el martes 11 de noviembre, estuvo marcada por un tenso cruce entre la jueza, la Fiscalía y la defensa de González durante la audiencia de medida de aseguramiento. La diligencia, que se prolongó durante varias horas, tuvo que suspenderse por 25 minutos debido a fallas de conexión de la abogada defensora. Ya hacia las ocho de la noche, la abogada de González reclamó que no había recibido los videos ni los informes en los que la Fiscalía basó su solicitud de detención preventiva. “No tengo igualdad de armas; no me han sido trasladados los elementos materiales probatorios que sustentan la medida”, aseguró ante el despacho.Su intervención generó una respuesta inmediata de la Fiscalía, del representante de víctimas y de la propia jueza. Los intervinientes señalaron que el material había sido enviado oportunamente por correo electrónico, y que las dificultades se debían a la falta de capacidad de la cuenta de correo de la defensa. “La defensa no tiene razón. Todos hemos recibido los mismos 253 folios. Además, el descubrimiento probatorio se realiza en etapa posterior a la acusación”, expresó el representante de víctimas.La Fiscalía insistió en que la solicitud de la defensa no procedía en esta fase procesal. “Se le han enviado a través de correo electrónico. Tuve que enviarle tres, cuatro veces los elementos porque el correo electrónico de ella no tiene capacidad, ni siquiera el de hotmail para recibir los informes”, explicó la fiscal del caso.Ante el prolongado debate, la jueza intervino para restablecer el orden. “Doctora, sí, le hago un llamado de atención, por favor, para que usted deje continuar con la audiencia. Son las 8:10 de la noche”, manifestó la togada. Luego, recordó que en esta etapa del proceso no es obligatorio revelar todos los elementos de prueba. “En esta etapa no se deben descubrir los elementos; eso es posterior. Yo no le puedo dar órdenes a la Fiscalía, ella es la dueña de la investigación, yo soy la juez”, enfatizó. La funcionaria también recalcó que a la defensa se le han garantizado todos los derechos procesales. “Hemos tenido una audiencia muy larga. Considere. Se le han dado a la defensa todas las garantías como juez de control de garantías”, indicó.La abogada de González, sin embargo, reiteró su inconformidad. “Usted debe generar un equilibrio de igualdad de armas y se lo confieso con toda la certeza: considero que no generan equilibrio cuando la Fiscalía se guarda elementos que no fueron descubiertos a la defensa y sobre los cuales basa su argumentación”, respondió. La jueza insistió en su posición: “Deben existir garantías y equilibrio. Tan es así que se ha hecho hasta lo imposible para que usted tenga todos los medios para que esté en esta audiencia cuando no esté preparada”. ¿Quién es Ricardo González, segundo imputado por el caso de Jaime Esteban Moreno?Ricardo González había sido capturado un día antes, el lunes 10 de noviembre, tras entregarse voluntariamente en la URI de Canapote, en Cartagena, acompañado de su abogada. La Fiscalía confirmó que la orden de captura había sido emitida el 7 de noviembre por el Juzgado 57 Penal Municipal con función de control de garantías de Bogotá.En un comunicado, el ente acusador informó que funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) hicieron efectiva la orden y que el sindicado fue trasladado a Bogotá para ser presentado ante un juez. La defensa explicó que el joven no se encontraba huyendo y que su presencia en Cartagena obedecía a razones familiares. “Tiene su arraigo familiar en esta ciudad. Se ha especulado mucho de que salió huyendo y no. Él vino a donde su núcleo familiar primario”, indicó su abogada, Marcela López.Por lo pronto, González, de 22 años y oriundo de Cartagena, fue identificado como el segundo agresor que participó junto a Juan Carlos Suárez Ortiz en la golpiza a Jaime Esteban Moreno. LAURA NATHALIA QUINTERO.NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
A las 7:10 de la mañana de este lunes 10 de noviembre, Ricardo Rafael González Castro, de 22 años, se presentó voluntariamente en la URI de la Fiscalía del barrio Canapote, en Cartagena. Su entrega se dio tres días después de que el Juzgado 57 Penal Municipal con función de control de garantías de Bogotá emitiera una orden de captura en su contra por el asesinato de Jaime Esteban Moreno, estudiante de la Universidad de los Andes, quien falleció el pasado viernes 31 de octubre tras una brutal golpiza en la que habría participado González Castro en compañía de otro hombre identificado como Juan Carlos Suárez Ortiz, quien ya fue imputado por la Fiscalía General de la Nación. Durante once días la ubicación del segundo implicado en la agresión fue desconocida y las autoridades hablaban de una posible fuga. Entre las opciones se indicó que, según datos del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía, el ahora procesado estaría preparando un viaje para su lugar de origen en Cartagena, donde vive su familia. Por su parte, el abogado de la familia de la víctima, Camilo Rincón, presentó en su momento, en entrevista con Noticias Caracol, que otra de las posibilidades podría ser que planeara salir del país. “Está dentro de las probabilidades por supuesto que sí, pero confiamos en la diligencia de la institucionalidad, especialmente de la Fiscalía General de la Nación y de la Policía Nacional”, afirmó.Pese a esta hipótesis, la entidad de investigación y acusación confirmó que este 10 de noviembre el señalado llegó a la seccional de Cartagena y se informó que servidores del CTI hicieron efectiva la orden contra el hombre que estaría implicado en la agresión y posterior muerte del estudiante universitario el pasado 31 de octubre en la localidad de Chapinero, en la capital. Conforme con el ente, el sospechoso se presentó en las instalaciones de la Unidad de Respuesta Inmediata “para atender el requerimiento judicial en su contra”. Así también lo confirmó la abogada del joven, Marcela López, con quien arribó al punto. En entrevista con Noticias Caracol, la apoderada indicó: "Ya tiene materializada su captura, ya le leyeron sus derechos en presencia de la defensa y del Ministerio Público”. Se precisó que, con esa diligencia, la Fiscalía hizo efectiva la orden judicial emitida el 7 de noviembre y avanzó con la legalización del procedimiento de captura.¿Ricardo González huyó a Cartagena? Abogada responde por qué viajó desde BogotáPrevio a su entrega, el paradero de González había sido una incógnita para las autoridades, mientras su imagen se difundía ampliamente en los medios del país tras ser identificado como uno de los hombres que presuntamente participó en la agresión. El último video conocido del señalado en Bogotá, revelado por Noticias Caracol, lo mostró 30 horas después del ataque y 14 horas más tarde de la confirmación de la muerte del estudiante de 20 años.Las grabaciones, tomadas el 1 de noviembre hacia las 9:38 de la mañana, lo muestran llegando a su lugar de trabajo en San Victorino, en el centro de la capital, donde vendía perros calientes, vistiendo la misma ropa que tenía puesta la noche del hecho. En las imágenes se le ve conversando con otros trabajadores de la zona. Un empleado del sector, que prefirió mantener su identidad reservada, contó a Noticias Caracaol que González le explicó lo ocurrido. “Él llegó como a las 9:30 de la mañana y me comentó que había tenido un problema, pues él tuvo una reacción, se agarró a pelear y tenía raspado el codo y los dedos”, afirmó.Según ese testimonio, el joven no sabía en ese momento que la víctima había muerto. “Él estaba inocentemente, pues que sí lo hubiera dejado golpeado, que le había dado una golpiza muy dura, pero no sabía que de pronto el muchacho había fallecido”, relató el testigo, quien señaló que González trabajó hasta el mediodía y luego se retiró del lugar. El metraje lo enseña corriendo por los pasillos del centro comercial donde se ubica el establecimiento. “Nosotros nos damos cuenta ya como a las dos y media o tres de la tarde que el muchacho no está ahí. Yo le pregunté a otro compañero y me dijo que se había ido porque la familia lo había llamado”, añadió el trabajador.Su fotograma saliendo de las instalaciones habían sido la última imagen del hombre hasta las nuevas fotografías que salieron a la luz dentro de la URI de Canapote. La abogada del joven, Marcela López, aseguró en entrevista con Noticias Caracol que González no estaba huyendo de las autoridades. Según explicó, el traslado a Cartagena obedeció únicamente a motivos familiares. “Tiene su arraigo familiar en esta ciudad. Se ha especulado mucho de que salió huyendo y no. Él vino a donde su núcleo familiar primario: sus hermanos, papá y mamá, a eso vino”, dijo la defensora. Agregó que el propio padre del joven siempre insistió en que su hijo debía presentarse ante las autoridades para aclarar su situación judicial: "El mismo papá desde un principio ha señalado la importancia de presentarse ante la justicia y aclarar la situación. Eso hizo”De acuerdo con la información recopilada, González es oriundo de Cartagena y había trabajado como guardia de seguridad antes de emplearse en San Victorino. En esa zona del centro de la capital residía desde hacía algún tiempo, y tras el crimen renunció a su puesto para regresar a su ciudad natal.Horas después de su entrega, Ricardo González fue judicializado en audiencia por la fiscal Elsa Cristina Reyes. La representante del ente investigador le imputó el delito de homicidio doloso agravado y solicitó una pena de entre 400 y 600 meses de prisión, es decir, de 33 a 50 años. El acusado no aceptó los cargos.Se debe destacar que González, junto a Juan Carlos Suárez, fue captado en al menos dos videos: uno dentro del club Before +, en Chapinero, durante la fiesta de Halloween, y otro en la vía pública donde ocurrió la agresión. En las grabaciones se observa a ambos corriendo por la calle 64 con carrera 14, segundos antes del ataque.LAURA NATHALIA QUINTERO. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
Ricardo González Castro, el segundo hombre implicado en el asesinato del estudiante Jaime Esteban Moreno Jaramillo, fue finalmente capturado y judicializado este lunes 10 de noviembre, luego de entregarse voluntariamente a las autoridades en Cartagena. Las grabaciones del ataque, registradas por cámaras de seguridad la madrugada del 31 de octubre en Chapinero, habían permitido identificarlo como uno de los dos agresores que participaron en la golpiza que terminó con la vida del joven universitario de Los Andes. En los videos del hecho, González aparece junto a Juan Carlos Suárez Ortiz, el otro implicado, ambos huyendo del lugar tras la violenta agresión.Antes de su captura, las autoridades habían logrado reconstruir parte de sus movimientos posteriores al crimen. Según registros obtenidos por Noticias Caracol, González llegó a trabajar al día siguiente de los hechos en su puesto de perros calientes en el sector de San Victorino, donde fue visto por última vez el sábado 1 de noviembre, pocas horas antes de desaparecer. En las imágenes, se le ve con la misma ropa que usaba durante la golpiza: pantalón y camisa negros, además de un canguro cruzado en el pecho. De acuerdo con un testimonio conocido por este medio, ese día comentó a uno de sus compañeros que había tenido “una pelea”, mostrando raspones en los brazos y dedos, pero sin saber aún que la víctima había fallecido. “Él llegó como a las 9:30 de la mañana y comentó que había tenido un problema, se agarró a pelear y tenía raspado el codo y los dedos también”, relató el trabajador, quien pidió reserva de su identidad.Horas más tarde, González abandonó su lugar de trabajo alegando motivos familiares. “Nosotros nos damos cuenta ya como a las tres de la tarde que el muchacho no está ahí, porque dijo que se iba a trabajar con la familia”, añadió el testigo. En efecto, días después se confirmó que el joven había viajado a Cartagena, su ciudad natal, donde finalmente se entregó a las autoridades en la mañana del lunes 10 de noviembre. La Fiscalía General de la Nación informó que la orden de captura contra él había sido emitida por el Juzgado 57 Penal Municipal con función de control de garantías de Bogotá el 7 de noviembre, y que su entrega se realizó en la URI Canapote. En un comunicado, el ente acusador precisó que “servidores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) hicieron efectiva la orden de captura contra un hombre que estaría implicado en la agresión y posterior muerte de un estudiante universitario”.Su abogada, Marcela López, aseguró que su defendido no huyó, sino que viajó a reunirse con su familia. “Se ha especulado mucho de que salió huyendo y no. Él vino a donde su núcleo familiar primario. El mismo papá desde un principio señaló la importancia de presentarse ante la justicia y aclarar la situación”, declaró.El presunto acuerdo previo que hubo entre agresores: esto dijo la Fiscalía Durante la audiencia de judicialización de la captura, celebrada de forma virtual desde Bogotá y Cartagena, la fiscal del caso, Elsa Cristina Reyes, imputó a González el delito de homicidio doloso agravado y le solicitó a la jueza imponer una pena de entre 400 y 600 meses de prisión, es decir, de 33 a 50 años. El procesado, por su parte, no aceptó los cargos. En su intervención, la fiscal reveló nueva información y relató con detalle los hechos ocurridos la madrugada del 31 de octubre, cuando, según la investigación, González actuó en conjunto con Juan Carlos Suárez para atacar al joven estudiante. “Usted, Ricardo Rafael González y Juan Carlos Suárez se acercaron a Jaime Esteban Moreno Jaramillo cuando este se desplazaba en compañía de otro hombre. En ese momento, Juan Carlos Suárez le propinó un puño en la nuca que hizo que cayera al suelo. La agresión se detuvo debido a la intervención de un amigo de la víctima de apellido Cárdenas”, reconstruyó Reyes acerca de la agresión ocurrida, la cual, resaltó continuó “minutos después, en mediaciones de la calle 64 con carrera 15". En ese punto, la fiscal señaló al hombre por un presunto acuerdo previo: "Usted, Ricardo Rafael González y Juan Carlos Suárez, de común acuerdo abordaron nuevamente a Jaime Esteban, alentados por una tercera persona de sexo femenino”. Conforme con la funcionaria, ese “acuerdo concomitante” fue determinante para el desenlace fatal. “En desarrollo de ese acuerdo con comitante,, Juan Carlos Suárez lo golpeó nuevamente causándole otra caída al suelo. Jaime Esteban logró ponerse de pie, pero en ese momento usted, Ricardo Rafael González, le propinó una patada en la espalda de tal fuerza que lo dejó tendido en el suelo sin poderse levantar nuevamente”. Luego, añadió, “ambos continuaron golpeándolo, dirigiendo patadas principalmente a la cabeza y el tórax, agresión que se mantuvo pese a que la víctima presentaba un evidente sangrado abundante por nariz, ojos, boca y signos de ahogo con su propia sangre”.La representante de la Fiscalía indicó que las lesiones causadas fueron letales y tuvieron como "resultado directo" que Jaime Esteban Moreno Jaramillo sufriera "múltiples fracturas en el cráneo que desencadenaron en su muerte ese mismo día”. De acuerdo con su exposición, González actuó con plena conciencia de la gravedad de los golpes y de la intención de causar daño. “Usted era consciente de que existió ese acuerdo voluntario con Juan Carlos Suárez, en medio del cual ambos desplegaron acciones idóneas para causar la muerte de Jaime Esteban. Golpes dirigidos en su mayoría a una zona vital del cuerpo humano como es la cabeza, golpes idóneos para causar su muerte, como en efecto sucedió”.La fiscal Reyes también argumentó que el ataque se realizó “con abuso de condición de superioridad”, al tratarse de “cuatro personas contra una sola víctima, lo que demuestra una ventaja numérica y de condiciones”. En su intervención, resaltó que “para el momento de los hechos, usted contaba con plena capacidad para comprender la ilicitud de su conducta. Sabía que golpear a una persona de manera contundente en estado de indefensión constituye un comportamiento contrario a derecho y le era exigible que no lo hiciera”. Por lo pronto, durante la diligencia, la fiscal explicó que González no tenía antecedentes judiciales. La audiencia de medida de aseguramiento en su contra fue aplazada para este martes 11 de noviembre a las 2:30 de la tarde, donde se definirá si deberá cumplir detención intramural mientras avanza el proceso penal.¿Qué pasó con el otro capturado por el homicidio del estudiante de Los Andes?El proceso contra el otro implicado, Juan Carlos Suárez Ortiz, continúa. La audiencia del viernes 7 de noviembre, en la que se esperaba avanzar con la solicitud de medida de aseguramiento en su contra, fue suspendida y reprogramada para el miércoles 12 de noviembre a las 9:00 de la mañana. Se trataba del tercer día de diligencias judiciales por la muerte de Jaime Esteban Moreno, estudiante de la Universidad de los Andes de 20 años, quien falleció tras la golpiza ocurrida en inmediaciones de la discoteca Before Club en Chapinero, la madrugada del 31 de octubre.Durante esa jornada, la defensa de Suárez presentó nuevos documentos para sustentar su petición de que no se le impusiera prisión preventiva, mientras la Fiscalía reveló fragmentos de los testimonios de testigos y de las mujeres que estuvieron en la escena. La investigación continúa en desarrollo, mientras el país conoce nuevos detalles sobre el ataque que le arrebató la vida a un joven universitario y los acuerdos previos que, según la Fiscalía, se establecieron entre sus agresores.LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA. NOTICIAS CARACOL DIGITAL. LNQUINTE@CARACOLTV.COM.CO
Nuevas grabaciones de cámaras de seguridad en el sector de San Victorino, en el centro de Bogotá, permitieron conocer los movimientos del segundo sospechoso tras la muerte del joven estudiante de la Universidad de los Andes, Jaime Esteban Moreno Jaramillo. Se trata de Ricardo Rafael González Castro, de 22 años, oriundo de Cartagena, quien fue identificado por la Fiscalía General de la Nación como el otro presunto agresor que participó en la golpiza ocurrida en la madrugada del 31 de octubre, en inmediaciones de la discoteca Before Club, en Chapinero. En los videos conocidos del ataque aparece usando una diadema con orejas de conejo y golpeando a la víctima por la espalda, segundos antes de que cayera inconsciente en la vía pública. Hasta hace pocos días, esa era la única imagen que se conocía de González. Sin embargo, imágenes inéditas conocidas horas después del crimen y un testimonio de un allegado al sospechoso aportaron un detalle clave sobre su estado físico tras la agresión. En las últimas horas se confirmó que el presunto implicado se entregó a las autoridades de Cartagena. La Fiscalía General de la Nación de la seccional de la capital de Bolívar precisó que la orden de captura que pesaba en su contra, desde el viernes 7 de noviembre, se hizo efectiva sobre las 7 de la mañana de este 10 de noviembre, después de que el joven llegara a las instalaciones de la URI Canapote, en Cartagena, junto a su abogada "para atender el requerimiento judicial en su contra". Por lo pronto, se espera que en las próximas horas sea "presentado ante un juez de control de garantías para la legalización del procedimiento de captura y las respectivas audiencias".Detalle que tenía el segundo capturado por asesinato de Jaime Esteban Moreno en BogotáNoticias Caracol dio a conocer imágenes de los últimos pasos del joven en Bogotá antes de huir a su lugar de origen en Cartagena. En los videos se observa al capturado en su lugar de trabajo en la capital en el sector de San Victorino, en el centro de Bogotá. El metraje data del sábado 1 de noviembre, apenas 30 horas después de los hechos y 14 horas después de que los médicos confirmaran la muerte de Jaime Esteban Moreno.El video se tomó de cámaras de seguridad del centro comercial donde se ubica un puesto de venta de perros calientes. Allí se vio a González caminando por la zona vistiendo una camisa y pantalón negro, con un canguro cruzado en el pecho, desde las 9:38 de la mañana. Según el registro, se dirige a su lugar de trabajo, donde empieza su jornada habitual. Se le nota tranquilo, sin signos de alteración ni rastros de haber consumido alcohol o alguna sustancia. Uno de los trabajadores de la zona, quien pidió reservar su identidad por seguridad, aseguró haber conversado con el hombre esa mañana. En su relato, contó que González le narró lo ocurrido la noche anterior, mencionando que había tenido una pelea y que presentaba detalles claves en su físico como algunas lesiones menores. “Él llegó como a las 9:30 de la mañana y él sí me comentó que había tenido un problema, pues él tuvo una reacción, se agarró a pelear y tenía raspado el codo y tenía raspado los dedos también”, señaló el testigo a Noticias Caracol.La versión del comerciante coincide con las imágenes que muestran al sospechoso sin aparentes dificultades físicas, pero con raspones visibles en los brazos. El testimonio indica que González no tenía conocimiento de la muerte del joven universitario, aunque sí era consciente de la gravedad de los golpes que había propinado. “Él estaba inocentemente, pues que sí que lo hubiera dejado, pues golpeado, que le había dado una golpiza muy dura, pero no sabía que de pronto el muchacho había fallecido, si me entiende, porque vino a cumplir con su horario que él tenía que cumplir”, precisó el testigo.Según lo reconstruido por las autoridades, González llegó al lugar de trabajo con la misma ropa que usaba el día del ataque, incluyendo el cordón de su celular, un elemento con el que también fue identificado en los videos de la agresión. La misma persona le aseguró a Noticias Caracol que el joven no presentaba signos de embriaguez: “No, pues él no llegó borracho ni nada, él llegó amanecido, normal, pero él me comentó la pelea, pero no me dijo que se había muerto el muchacho. Malo, malo se vino a enterar ya por la tarde cuando vieron por ahí la noticia”.Las cámaras de seguridad del sector registraron también el momento en que, hacia el mediodía, González cerró su puesto y lo entregó a su jefe. Minutos después, las mismas grabaciones lo muestran corriendo por una de los pasillos del centro comercial, en dirección desconocida. Desde entonces, no hubo más rastros suyos hasta este lunes 10 de noviembre. “Nosotros nos damos cuenta ya como póngale a las 2:30, tres de la tarde, que ya el muchacho no está ahí, porque yo sinceramente le pregunté a otro compañero que dónde está el muchacho y me dijo que no, que se había ido porque la familia lo había llamado, que le iban a poner un puesto por allá donde él vive”, añadió el testigo, quien confirmó que el hombre renunció ese mismo día.El Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) logró establecer que Ricardo González Castro habría sido uno de los dos hombres que golpearon a Jaime Esteban Moreno en la madrugada del 31 de octubre. Según la investigación, ambos sujetos fueron vistos dentro de la discoteca Before Club durante una fiesta organizada por el colectivo ‘Relaja la Pelvis’, evento al que asistió el joven estudiante junto con algunos amigos. Minutos después de que saliera del establecimiento, fue interceptado por los agresores en la calle 64 con carrera 15, donde fue atacado a golpes hasta quedar inconsciente.La abogada del nuevo capturado, Marcela López, indicó que no es cierto que el joven haya "huido" de las autoridades y el motivo de su viaje fue debido a que "tiene su arraigo familiar en esta ciudad. Se ha especulado mucho de que salió huyendo y no. El vino a donde su núcleo familiar primario. Sus hermanos, papá y mamá, a eso vino. El mismo papá desde un principio ha señalado la importancia de presentarse ante la justicia y aclarar la situación". De acuerdo con las imágenes revisadas por la Fiscalía, González aparece corriendo junto a otro hombre identificado como Juan Carlos Suárez Ortiz, de 27 años, egresado de la Universidad de los Andes, quien fue capturado en flagrancia y actualmente enfrenta un proceso judicial por homicidio agravado. El abogado de la familia de Jaime Esteban Moreno, Camilo Rincón, explicó en declaraciones a Noticias Caracol que este segundo sospechoso es considerado coautor material del crimen. “Fue uno de los que agredió físicamente al joven y quien habría dado el golpe que lo deja inconsciente”, precisó.Fuentes del ente acusador señalaron que González residía en el centro de Bogotá y que, tras los hechos, habría intentado coordinar un viaje hacia Cartagena, donde viven sus familiares. Misma ciudad donde luego se entregó a la Fiscalía. Por el momento, también se rastrea a una de las mujeres que fue detenida inicialmente junto a los hombres implicados. El caso continúa bajo investigación mientras avanzan las diligencias judiciales contra Juan Carlos Suárez Ortiz. La audiencia del viernes 7 de noviembre, en la que se esperaba continuar con la solicitud de medida de aseguramiento contra el imputado, fue suspendida hasta el miércoles 12 de noviembre a las 9:00 de la mañana. Se trataba del tercer día de audiencias por la muerte del joven universitario de 20 años, quien falleció tras la golpiza ocurrida en inmediaciones del Before Club.LAURA NATHALIA QUINTERO. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
La Fiscalía General de la Nación seccional de Cartagena confirmó este lunes 10 de noviembre a Noticias Caracol que el segundo presunto implicado en el caso de homicidio del joven de 20 años, Jaime Esteban Moreno, en Bogotá, se entregó a las autoridades de la capital de Bolívar en las últimas horas. Se trata de Ricardo González Castro, señalado de participar en la brutal golpiza contra el estudiante de la Universidad de Los Andes la madrugada del 31 de octubre, tras una fiesta de Halloween en la localidad de Chapinero, oriente de la capital. (Siga leyendo: Revelan confesión que hizo prófugo del asesinato de Jaime Esteban Moreno a nuevo testigo)De acuerdo con información entregada a este canal, desde el pasado viernes 7 de noviembre pesa una orden de captura en su contra por su presunta 'coautoría' en el asesinato. Así lo precisaron también desde un comunicado de la entidad de investigación y acusación, donde indicaron que fueron los "servidores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) quienes hicieron efectiva la orden de captura contra un hombre que estaría implicado en la agresión y posterior muerte de un estudiante universitario, el pasado 31 de octubre". Conforme con los datos, el joven buscado de 22 años se "presentó en las instalaciones de la URI Canapote, en Cartagena (Bolívar), para atender el requerimiento judicial en su contra" y se espera que en las próximas horas sea "presentado ante un juez de control de garantías para la legalización del procedimiento de captura y las respectivas audiencias". Este sería la segunda captura en el caso tras la de Juan Carlos Suárez Ortiz, de 27 años, primer imputado por el homicidio agravado de Moreno Jaramillo, quien falleció tras ser víctima de una golpiza en inmediaciones de la discoteca Before Club. El deceso del joven universitario fue confirmado el viernes 31 de octubre, alrededor de las 6:40 p.m., debido a un trauma craneoencefálico severo.¿Quién es Ricardo González Castro, segundo presunto implicado? Esto se sabeNoticias Caracol conoció que la Fiscalía General de la Nación individualizó e identificó a González Castro como el segundo presunto implicado en la pelea tras varios videos de cámaras de seguridad que lo ubican en el lugar del crimen y en el bar en el que estuvieron los involucrados previo al conflicto. De acuerdo con la información conformada por las autoridades, el nuevo procesado es oriundo de Cartagena y tiene 22 años. (Además: Último video del prófugo de asesinato de Jaime Esteban Moreno tras golpiza: revelan qué hizo después). Los investigadores lo señalaron como el hombre que portaba un disfraz de orejas de conejo color negro y vestía ropa también negra la noche de los hechos. Al respecto, el abogado de la familia de la víctima, Camilo Rincón, aseguró en una entrevista con Noticias Caracol que González “fue quien dio el golpe que deja inconsciente, en estado de indefensión, a Jaime Esteban en el suelo”. Trascendió que González vivía en el centro de Bogotá, cerca del sector de San Victorino, y se desempeñaba en el comercio informal, específicamente en un puesto de venta de perros calientes dentro de un centro comercial. Su hoja de vida indica que había trabajado como guardia de seguridad.En los últimos días se conoció un testimonio clave de un trabajador de San Victorino que conversó con González horas después del crimen. El joven fue captado por cámaras de seguridad en su lugar de trabajo la mañana del sábado 1 de noviembre, aproximadamente a las 9:38 a.m., 30 horas después del ataque. Llevaba puesta la misma vestimenta negra y un canguro cruzado en el pecho que usó durante la pelea.El testigo, quien pidió reserva de su identidad, le dijo a Noticias Caracol que González llegó con algunas lesiones visibles: “El llegó como a las 9:30 de la mañana y él sí me comentó que había tenido un problema, pues él tuvo una reacción, se agarró a pelear y tenía raspado el codo y tenía raspado los dedos también”. Pese a esta confesión, el hombre afirmó que el joven de 22 años parecía desconocer la magnitud de lo sucedido. “No, sinceramente, él estaba inocentemente, pues que sí que lo hubiera dejado, pues golpeado, que le había dado una golpiza muy dura, pero no sabía que de pronto el muchacho había fallecido, ¿sí me entiende? Porque vino a cumplir con su horario que él tenía que cumplir”, relató el trabajador.La última vez que fue visto ese mismo día sobre las 12 p. m. Cuando González cerró el puesto de trabajo y cámaras de seguridad del centro comercial lo captaron corriendo por los pasillos, luego de entregar las llaves a su jefe. El testigo explicó la razón de su partida: “Nosotros nos damos cuenta ya como, póngale, a las 2:30 o tres de la tarde que ya el muchacho no está ahí, porque yo sinceramente le pregunté a otro compañero que dónde está el muchacho y me dijo que no, que se había ido, que porque la familia lo había llamado porque le iban a poner un puesto por allá donde él vive. Renunció, sí, sin embargo, el patrón quedó sano porque como le dijo que se iba a ir a trabajar con la familia, pues nosotros quedamos sanos”.LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
Los viajeros de la vía La Mesa-Bogotá estarán más tranquilos tras la captura de los señalados integrantes de una banda delincuencial conocida como los Pinchallantas que tenía azotados a los conductores en el sector de Mondoñedo, Cundinamarca. Estas personas, al parecer, pinchaban las llantas de los vehículos y cuando los conductores se bajaban a reparar los carros, los abordaban, los golpeaban, los torturaban y finalmente los robaban.Tras seis meses de investigaciones y seguirles la pista a estos supuestos delincuentes, el Gaula de la Policía, la Policía de Tránsito y la Fiscalía Seccional de Cundinamarca lograron la detención de varias de estas personas, quienes serán entregadas ante las autoridades competentes.En estado crítico se encuentra vigilante atacado por la espalda con una piedra en BogotáTenían hasta una ambulanciaEl general Ricardo Alarcón, jefe nacional del servicio de Policía, señaló que “los delincuentes utilizaban métodos peligrosos para atacar a los conductores; simulaban accidentes de tránsito para detener los vehículos y también sembraban puntillas y tachuelas en las vías para pinchar las llantas para luego abordar con armas de fuego a las víctimas”.Con la operación Escudo de la Sabana, dijo el general, “fueron capturadas un total de 17 personas y se afectaron directamente los recursos utilizados por estas organizaciones. Fueron incautados vehículos como una ambulancia, otro vehículo tipo chana, armas de fuego, celulares, datáfonos y elementos utilizados para pinchar los neumáticos”.Cinco claves para evitar ser víctima de pinchallantasLa Secretaría de Seguridad de Bogotá entregó cinco tips para que los ciudadanos no sean víctimas de pinchallantas.Desconfíe de quienes aparecen de manera repentina para ofrecer ayuda. Si, después de sufrir un pinchazo, una persona se acerca de inmediato o existe un montallantas ubicado muy cerca del lugar, podría tratarse de los mismos responsables del daño.Acuda directamente a un montallantas de confianza. Si el vehículo aún puede movilizarse, elija usted mismo el establecimiento y evite aceptar ayuda de desconocidos.Verifique que el negocio tenga una lista de precios visible. Los establecimientos formales deben informar claramente las tarifas de sus servicios. Si no exhiben los costos o se niegan a mostrarlos, es recomendable retirarse.Permanezca atento durante la reparación. Acompañar el proceso reduce el riesgo de que se ocasionen nuevos daños o se justifiquen cobros adicionales.Cuestione los precios excesivos o inconsistentes. Si el valor cobrado resulta inusualmente alto o aumenta al finalizar el servicio sin explicación clara, podría tratarse de una estafa. En esos casos, documente lo ocurrido y repórtelo a la Línea 123.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
Una falla técnica registrada en la mañana de este miércoles, 9 de septiembre de 2026, en un vehículo auxiliar del Metro de Medellín obligó a la empresa a suspender la operación habitual de un tramo de la Línea A, la más importante del sistema de transporte masivo del Valle de Aburrá. Debido a la novedad, los trenes están prestando servicio únicamente en dos segmentos independientes: entre las estaciones Niquía y Caribe, en el norte, y entre Poblado y La Estrella, en el sur.La situación generó afectaciones en la movilidad de miles de usuarios durante las primeras horas del día, por lo que el Metro activó el Plan de Continuidad Operativa en coordinación con el Área Metropolitana del Valle de Aburrá y las autoridades de transporte de la región. De acuerdo con la empresa, el inconveniente está relacionado con un vehículo auxiliar utilizado para labores de mantenimiento y atención de la infraestructura férrea. Imágenes compartidas por el sistema muestran personal técnico trabajando sobre las vías y equipos especializados desplegados para atender la contingencia.Rutas alternativas para los usuarios del Metro de MedellínMientras se supera la emergencia, el Metro recomendó a los viajeros utilizar las conexiones disponibles en la Red Metro para completar sus desplazamientos. Una de las opciones consiste en llegar hasta la estación Caribe y tomar la línea O de buses hacia la estación Floresta. Desde allí, los usuarios pueden abordar la Línea B y desplazarse hasta Cisneros, donde es posible conectar con la Línea 1 de buses hacia Industriales para retomar el recorrido en tren hacia el sur del valle.La misma alternativa puede utilizarse en sentido contrario para quienes viajan desde el sur hacia el norte. Adicionalmente, el Metro informó que varias rutas alimentadoras e integradas están prestando apoyo a la operación. Entre ellas se encuentran las rutas 287 Terminal, así como los recorridos 306, 283i, 270i, 263i, 306A, 306B, 254B y 261i, que operan entre los sectores de Caribe y Poblado.Hasta el momento, la empresa no ha entregado un tiempo estimado para la normalización total del servicio. Por esta razón, recomendó a los usuarios planear con anticipación sus viajes, verificar las tarifas de las rutas alternas y estar atentos a los canales oficiales para conocer nuevas actualizaciones. La contingencia ocurre en plena hora pico de la mañana, uno de los momentos de mayor demanda para el sistema, que diariamente moviliza a cientos de miles de pasajeros a lo largo del área metropolitana de Medellín.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
James Rodríguez busca equipo. Después de su salida de Minnesota United y tras el Mundial 2026, las noticias giran en torno a dónde va a jugar en la segunda parte del año. Varios han sido los clubes que han sonado, pero, hasta el momento, ninguno se ha concretado. Y es que, al parecer, ofertas no han faltado.Prueba de ello es que lo vinculan con Avellino, de la segunda división del fútbol italiano, y ya hubo una voz oficial, dando detalles sobre cómo están avanzando las negociaciones. El portal deportivo, 'Calciomercato' reveló declaraciones del presidente den la institución, Angelo Antonio D'Agostino, con relación al caso."¿James Rodríguez? Lo estamos considerando. El jugador ha expresado su disponibilidad, pero tendremos que esperar y ver. Las negociaciones continúan, la posibilidad está y ya veremos. Quiere jugar dos años más. No quiere retirarse aún. Hemos hablado con uno de sus agentes para intentar convencerlo", dijo en entrevista con 'Ottopagine'.De concretarse la contratación, sería la primera vez que el mediocampista colombiano, de 35 años, juegue en Italia. Recordemos que ha vestido las camisetas de Envigado (Colombia), Banfield (Argentina), Porto (Portugal), Mónaco (Francia), Real Madrid (España), Bayern Múnich (Alemania), Everton (Inglaterra), Al-Rayyan (Catar), Olympiacos (Grecia), Sao Paulo (Brasil), Rayo Vallecano (España), León (México) y Minnesota United (Estados Unidos).Según 'Calciomercato', "se vienen horas cruciales y Avellino le hizo una oferta importante a James Rodríguez, la cual es un contrato de un año con opción de una temporada más en caso de ascender a la Serie A". Justamente, haciendo referencia a las condiciones contractuales, recordaron sus recientes salarios."Al jugador, que ganó más de 5 millones de euros en su último contrato en Minnesota, se le ha ofrecido un salario astronómico para un club como el Avellino, que ronda los 2 millones de euros incluyendo las primas", añadieron en la publicación. Razón por la que la decisión está en manos del futbolista 'cafetero'.
Un ingeniero británico de Anthropic, que también ha trabajado en los pasados tres años para OpenAI -la creadora del popular ChatGPT- ha presentado su dimisión en las últimas horas porque dice que ambas compañías "no están actuando con responsabilidad" y están "jugando con nuestras vidas".Inteligencia artificial "podrá matarnos a todos al final de esta década": Jacob CoxonJacob Coxon, ingeniero de software al que los medios identifican como uno de los desarrolladores de GPT-4o y GPT-4.5, aunque sin responsabilidades ejecutivas, aseguró en un hilo de su cuenta de X que las personas que están tras el desarrollo exponencial de la inteligencia artificial "creen que podrá matarnos a todos al final de esta década", porque "no hay otra actividad humana que suponga este nivel de amenaza". Para el ingeniero, de 27 años, se está subestimando el poder de la tecnología, pero los proyectos de IA "serán pronto sistemas sobrehumanos que podrán haquear cualquier cosa, revolucionar todos los ámbitos y ganar verdadero poder y recursos".En su opinión, hay una conciencia de esta realidad tanto en OpenAI como en Anthropic, pero ve una diferencia: los primeros "tal vez no han internalizado en profundidad los retos civilizacionales", mientras que los segundos los comprenden bien pero "están atrapados en la carrera por llegar primero", aun cuando en el caso más optimista se trate de llegar primero "para actuar con responsabilidad".Coxon no ve otra salida que la coordinación entre los distintos proyectos de IA y de las empresas involucradas en ellos, pero siente que no se está produciendo y aboga entonces por "acciones costosas, como una prohibición temporal de mejorar las capacidades del modelo ('model capabilities'), y pide a los investigadores de la IA que reflexionen profundamente sobre la cuestión. "¿Queréis potenciar un 'aprendizaje por refuerzo' (RL en la jerga técnica) superinteligente sin un entendimiento riguroso de su mente? -pregunta a sus colegas en la IA- ¿Vais a bajar la cabeza porque 'total, ya está ocurriendo', o aprovechar este momento para abogar por condiciones diferentes?", concluye Coxon en un hilo que ha tenido ya una enorme repercusión mediática.EFEÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
Este miércoles, el calendario futbolero promete grandes compromisos. Continúa la primera jornada de la fase de liga de Champions League y la series de los cuartos de final de la Copa Libertadores y SudamericanaAdemás, de que siguen las acciones en el Mundial Femenino Sub-20 2026 y buenos partidos en el fútbol internacional. Y como es costumbre, en Gol Caracol les presentamos la programación de los partidos EN VIVO PARA HOY 9 de septiembre del 2026, televisados o por plataformas digitales en nuestro país, para que se programe y no se pierda nada.Partidos EN VIVO HOY, miércoles 9 de septiembre del 2026:HorarioEquiposCompeticiónCanales de Transmisión8:00 a.m.Italia vs. Nueva ZelandaFIFA Mundial Femenino Sub-20DGO, DSports 2, Amazon Prime Video, Paramount+, DAZN11:00 a.m.Francia vs. EcuadorFIFA Mundial Femenino Sub-20DGO, DSports 2, Amazon Prime Video, Paramount+, DAZN11:45 a.m.Barcelona vs. FeyenoordChampions LeagueDisney+ Premium, ESPN11:45 a.m.Stuttgart vs. Viking FKChampions LeagueDisney+ Premium, ESPN 52:00 p.m.Paris Saint-Germain vs. Slovan BratislavaChampions LeagueDisney+ Premium, ESPN 32:00 p.m.Liverpool vs. Atlético MadridChampions LeagueDisney+ Premium, ESPN2:00 p.m.Charlton Athletic vs. QPRChampionshipDisney+ Premium2:00 p.m.Sporting CP vs. GalatasarayChampions LeagueDisney+ Premium, ESPN 42:00 p.m.Napoli vs. ArsenalChampions LeagueDisney+ Premium, ESPN 52:45 p.m.Moreirense vs. BenficaLiga PortuguesaDGO, DSports 2, Amazon Prime Video, Paramount+, DAZN3:00 p.m.América de Cali Femenino vs. Orsomarso FemeninoLiga FemeninaWin Sports TV (YouTube)3:00 p.m.Santa Fe vs. Deportivo Cali FemeninoLiga FemeninaSeñal Colombia3:30 p.m.Independiente Valle del Cauca vs. QuindíoTorneo BetPlayWin (YouTube)5:00 p.m.Palmeiras vs. LDU QuitoCopa LibertadoresDisney+ Premium, ESPN5:00 p.m.Santos vs. Atlético MineiroCopa SudamericanaDisney+ Premium, ESPN 55:00 p.m.Deportivo Riestra vs. BanfieldCopa ArgentinaTyC Sports Internacional6:00 p.m.Real Soacha Cundinamarca vs. Inter BogotáCopa BetPlayWin (YouTube)6:00 p.m.América de Cali vs. Deportivo PereiraCopa BetPlayWin6:00 p.m.Millonarios Femenino vs. Atlético Nacional FemeninoLiga FemeninaWin6:30 p.m.DC United vs. Columbus CrewMLSApple TV6:30 p.m.Atlanta United vs. Orlando CityMLSApple TV6:30 p.m.Toronto FC vs. Nashville SCMLSApple TV6:30 p.m.CF Montréal vs. Charlotte FCMLSApple TV6:30 p.m.Philadelphia Union vs. FC CincinnatiMLSApple TV7:00 p.m.Once Caldas vs. AlianzaCopa BetPlayWin (YouTube)7:00 p.m.New York City vs. New England RevolutionMLSApple TV7:30 p.m.Houston Dynamo vs. Real Salt LakeMLSApple TV7:30 p.m.Minnesota United vs. FC DallasMLSApple TV7:30 p.m.Austin FC vs. Colorado RapidsMLSApple TV7:30 p.m.Estudiantes de la Plata vs. CorinthiansCopa LibertadoresDisney+ Premium, ESPN7:30 p.m.Chicago Fire vs. Inter de Miami CFMLSApple TV8:06 p.m.Saprissa vs. CartaginésCONCACAF Central American CupDisney+ Premium8:10 p.m.Deportivo Pasto vs. MedellínCopa BetPlay DIMAYORWin Fútbol+, Win Play, Win Sports9:30 p.m.Vancouver Whitecaps vs. Los Angeles GalaxyMLSApple TV9:30 p.m.Los Angeles Football Club vs. New York Red BullsMLSApple TV9:30 p.m.San Diego FC vs. San Jose EarthquakesMLSApple TV9:30 p.m.Portland Timbers vs. St. Louis City SCMLSApple TV10:06 p.m.Motagua vs. Alianza FCCONCACAF Central American CupDisney+ Premium