El anhelo de mejorar su movilidad se convirtió en el inicio de una tragedia familiar en el departamento de Santander. Daisy Paola Duarte, una ingeniera en salud ocupacional de 36 años y madre de tres hijos, recibió de parte de su esposo un regalo que había esperado con ilusión: un ciclomotor eléctrico. Sin embargo, el entusiasmo por el nuevo vehículo duró apenas 72 horas. Séptimo Día conoció su caso.Mauricio Duarte, hermano de la víctima, relata con dolor los momentos previos al fatal desenlace: “Tenía como tres días, él le compró la moto a ella. Eso fue un sábado y ellos estuvieron practicándola, andándola”. La familia recuerda que el domingo y el lunes Daisy continuó practicando en su nuevo transporte, sin imaginar que ese último día de marzo su vida se apagaría de forma instantánea.El accidente ocurrió en la vía que conduce de Barrancabermeja al centro, en las inmediaciones del cementerio de la Resurrección. En un video grabado por uno de sus hijos minutos antes del siniestro, se observa a Daisy conduciendo con aparente normalidad, mientras su esposo y sus hijos la seguían de cerca en un automóvil. Mauricio Duarte describe la escena del impacto según el relato del esposo: “Él venía escoltándola. Él venía con los niños en el carro e iba a la parte de adelante y él dice que iba bien y pum se cayó”.El último recorrido: "Amor, levántese, vamos"La fatalidad ocurrió al llegar a una curva pronunciada. Daisy perdió el control del vehículo y su cuerpo impactó violentamente contra el pavimento. Las autoridades de tránsito que atendieron la emergencia confirmaron que el deceso fue inmediato debido a la magnitud del golpe en su rostro.El testimonio del esposo de Daisy, recogido por su hermano, describe la angustia del momento en que intentó auxiliarla tras la caída: “Él dice, 'Yo vi que cuando ella se cayó. Yo vi que ella se quedó ahí'. Él la llamaba, ya ella no se movía ni nada. Él también entró en shock, le decía, 'Amor, levántese, vamos, vamos'. No se movía”.Fiber Jiménez, el agente judicial de tránsito encargado de la inspección técnica del cadáver, planteó una hipótesis sobre el accidente basada en el diseño del vehículo y las condiciones del terreno. Según el agente, la inestabilidad del ciclomotor en zonas no urbanas fue un factor determinante: “El tipo de vehículo en que venía es un vehículo para la ciudad, no para la zona rural en una vía con alto tráfico, bastante flujo vehicular”. Jiménez añadió que la víctima pudo haber perdido el equilibrio al intentar regresar a la calzada: “Ella posiblemente en su velocidad pierde el control y cae”.El debate sobre la seguridadLa muerte de Daisy Duarte ha puesto sobre la mesa el debate sobre la seguridad de estos vehículos, que a menudo son comercializados como alternativas de transporte inofensivas. Para las autoridades de Barrancabermeja, el hecho de que se trate de máquinas pequeñas y de baja potencia genería una falsa sensación de seguridad tanto en compradores como en conductores.“Es una muerte absurda, digámoslo así, porque es un vehículo pequeño, es algo que usted lo ve inofensivo, que usted no va a superar un límite, una velocidad exuberante. No son estables, son pequeños, son de calle, de ciudad más que todo”, explicó el agente Jiménez. A esto se suma el hecho de que Daisy no contaba con formación previa para conducir este tipo de máquinas: “No tenía licencia”, confirmó su hermano Mauricio.A diferencia de las motocicletas convencionales de combustión, que exigen cursos de conducción, exámenes médicos y licencias específicas, los ciclomotores eléctricos de baja potencia están exentos de estos requisitos bajo la normativa vigente en Colombia. Mauricio Duarte reflexiona sobre este vacío con una frase que resume la tragedia: “El sueño de ella era eso, comprar la motico. Ese sueño le costó la vida”.El vacío legal en este tipo de vehículosLa investigación sobre el caso de Daisy revela que su vehículo forma parte de una categoría que la Ley 2486 de 2025 ha dejado en un limbo regulatorio. Al no superar ciertos límites de potencia y velocidad, estos ciclomotores no requieren placa, SOAT ni revisión tecnicomecánica. Esta falta de exigencias ha disparado las ventas, pero también la desinformación en los puntos de venta.'Andrés', jefe de ventas de una marca nacional que prefirió reservar su apellido, denunció ante medios de comunicación prácticas comerciales engañosas que afectan la seguridad vial. Según su testimonio, muchos establecimientos venden ciclomotores, que requieren ciertas normas según su potencia, como si fueran simples bicicletas eléctricas para evitar controles: “Les dicen que pueden andar siempre en las ciclorrutas”.Esta confusión técnica es vital: una bicicleta eléctrica requiere pedaleo asistido, mientras que un ciclomotor, como el que conducía Daisy, tiene un acelerador independiente. Al ser operados por personas sin pericia ni conocimientos en normas de tránsito, el riesgo de accidentes fatales aumenta exponencialmente. Un usuario de monociclos eléctricos de alta potencia, coincide en la necesidad de regulación: “Básicamente me han dado respuestas como eso es un juguete, pues para mí no lo es”.Un panorama nacional de víctimas silenciosasEl caso de Daisy Duarte no es un hecho aislado. Estadísticas de Medicina Legal entregadas recientemente revelan que entre 2020 y 2025 han fallecido al menos 20 personas en accidentes relacionados con vehículos eléctricos livianos en el país. No obstante, las autoridades advierten que las cifras podrían ser mayores debido a la falta de sistematización de estos siniestros en los registros oficiales.En ciudades como Bogotá, la problemática se manifiesta de otras formas. Mientras en Santander la víctima fue la conductora, en la capital el peligro recae sobre los peatones. Paola Cuervo, madre de un niño de 5 años que sufrió una fractura de fémur tras ser arrollado por una patineta eléctrica en una ciclovía, relató la impotencia de no poder identificar al responsable por la falta de placas: “Como las patinetas esas no tienen placas... De verdad es un irresponsable. Es una persona muy egoísta”.El Ministerio de Transporte tiene el reto de reglamentar la ley antes de mediados de julio de 2026. Mientras tanto, las familias de las víctimas exigen mayores controles. Por ahora, los tres hijos de Daisy intentan asimilar la pérdida. Su hijo de 4 años, según relata su tío, le dice cada noche: “Mi mami se convirtió en una estrella”.
El 31 de mayo de 2022, Gilberto Rodríguez Orejuela, conocido en el mundo del crimen como 'El Ajedrecista', falleció en una prisión de Carolina del Norte, Estados Unidos. Su muerte cerró el capítulo de uno de los criminales más poderosos de la historia de Colombia, quien lideró una organización que inundó de cocaína los mercados internacionales durante las décadas de los 80 y 90. Sin embargo, los testimonios de quienes lo acompañaron en sus años finales revelan una faceta marcada por la búsqueda de un título de bachiller y universitario que el narcotráfico nunca le permitió obtener. Los Informantes habló con sus profesores.El imperio del narcotráfico y su legado violentoAntes de su refugio en los libros, Rodríguez Orejuela encabezó el Cartel de Cali, una organización criminal que, según informes del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, llegó a ser el mayor proveedor de cocaína a nivel global. Esta organización controló el 80% del mercado de esta droga en suelo estadounidense y generaba ingresos anuales estimados en 8.000 millones de dólares.El poder de 'El Ajedrecista' no se limitó al tráfico de estupefacientes. Su estrategia incluyó la infiltración sistemática en las instituciones colombianas, financiando campañas políticas y sobornando a senadores, procuradores y candidatos presidenciales.Bajo su mando, el cartel protagonizó una guerra abierta contra Pablo Escobar y el Cartel de Medellín, una disputa que dejó miles de civiles muertos, heridos y una estela de atentados con bombas en zonas residenciales. Según investigaciones, la influencia de los Rodríguez Orejuela fue tal que llegaron a tener a casi la mitad del Congreso de la República bajo su control.La transformación en "estudiante" dentro de La PicotaTras su captura en Colombia, Gilberto Rodríguez Orejuela comenzó un proceso de formación académica que se extendió por varios años. Iván Cubillos, antropólogo y lingüista, fue su profesor en la cárcel La Picota de Bogotá entre 1997 y 2004. Cubillos describe que el capo no veía el estudio como un pasatiempo, sino que aplicaba la misma mentalidad calculadora de sus negocios ilícitos a sus deberes escolares.El profesor relata cómo el líder del Cartel de Cali organizó su propio sistema educativo en el pabellón de máxima seguridad: “Lo que hizo él es armar una mini universidad. Entonces, él escribía las materias que veía en cada semestre y hacía su horario de lunes, martes, miércoles, jueves, viernes. Entonces, tenía sus libros y los leíamos y los preparábamos y los discutíamos”.Rodríguez Orejuela se mostraba como un alumno perfeccionista y competitivo. “Él decía algo así como: ‘Yo fui el mejor farmaceuta, droguista... también tenía que ser el mejor narcotraficante’. Cuando él estudia, él tenía que ser el mejor estudiante y se frustraba mucho cuando le ponían una nota que él no esperaba”. Bajo esta disciplina, logró terminar su bachillerato a distancia y cursar una licenciatura en Historia y Filosofía con la Universidad Santo Tomás.A pesar de la fortuna que manejó su organización, el profesor Cubillos afirma que, aunque recibió honorarios por sus tutorías, nunca presenció rastros de la inmensa riqueza del cartel. Incluso, relata una anécdota que ilustra la aparente precariedad de los últimos años del capo en Colombia: “Recuerdo una vez me dijo: ‘Profe, ¿no tiene $300.000 pesos que me preste?’. Yo ‘No, Gilberto, no". El docente enfatiza que su labor no consistió en validar el pasado del criminal: “Yo no le estoy haciendo apología. Yo conocí un hombre que sí que ya estaba entrado en años y que quería vivir entre los libros”, señaló la profe María Fernanda.Acompañamiento docente en el aislamiento estadounidenseTras su extradición a los Estados Unidos en 2004, Rodríguez Orejuela continuó sus actividades intelectuales en medio del aislamiento. En 2021, un año antes de su fallecimiento, contactó a María Fernanda Jaramillo, abogada y editora, para que lo asesorara en la redacción de la segunda parte de sus memorias.La comunicación se realizó estrictamente mediante cartas y correos electrónicos, ya que las restricciones sanitarias por el COVID-19 impidieron visitas presenciales. Jaramillo recuerda el respeto que el interno mostraba hacia su autoridad académica: “Yo creo que él volvió al colegio donde se respetaba la profesora y donde se le hacía caso... claro, porque yo le decía: ‘A trabajar’”.A pesar de su pasado como 'El Ajedrecista', en la prisión de Carolina del Norte era un interno más enfrentando dificultades cotidianas, como la falta de la letra "ñ" o tildes en los teclados de la cárcel, lo que obligaba a sus editores a realizar correcciones exhaustivas en sus escritos.Un reconocimiento tardío sobre la educaciónLos profesores que conocieron a Gilberto Rodríguez Orejuela coinciden en que el estudio le proporcionó una forma de libertad mental frente a su sentencia de 30 años. María Fernanda Jaramillo reflexiona: “Yo siempre digo que a él le quitaron la libertad, pero no sus alas de conocimiento”.Sin embargo, el propio Rodríguez Orejuela manifestó que su interés por la academia llegó cuando ya no podía cambiar las consecuencias de sus actos criminales. En conversaciones con sus tutores, el exjefe del Cartel de Cali reconoció el impacto que la falta de oportunidades educativas tuvo en su juventud: “Si yo hubiera estudiado, si hubiera podido ser bachiller, yo creo que otra hubiera sido mi vida”.Gilberto Rodríguez Orejuela falleció sin poder regresar a Colombia. Sus maestros insisten en que su caso no debe ser un ejemplo de vida, sino una evidencia de la importancia de la educación temprana para evitar caminos delictivos.
La madrugada del miércoles primero de abril de 2026 transcurría de manera rutinaria para las decenas de conductores que hacían fila en el peaje Casablanca, ubicado en el municipio de Zipaquirá, Cundinamarca. Sin embargo, la calma se rompió cuando una tractomula cargada con productos lácteos perdió el control y embistió a gran velocidad a los vehículos que esperaban su turno para pagar.Entre los afectados se encontraban las familias de Rosa Santiago y Luz Marina Castellanos, quienes viajaban en un vehículo particular que recibió el impacto directo del pesado automotor.Rosa Santiago, una de las sobrevivientes que quedó atrapada bajo la estructura del peaje y los restos de su carro, narró en Séptimo Día la magnitud de lo ocurrido con palabras que reflejan la gravedad del siniestro: "Yo fui víctima de un monstruo de tractomula que se nos vino encima"Según su relato, la fuerza del choque fue tal que la infraestructura de las casetas se desplomó sobre ellos, mientras el vehículo era arrastrado sin control: "Yo solamente vi que toda esa caseta se vino encima de nosotros y el carro empezó a correr de para atrás".El drama durante el accidente de tránsito: "Nadie nos ayudaba"En medio del caos, el humo y los escombros, los esposos de las víctimas intentaban desesperadamente auxiliar a sus seres queridos. Nelson Chivaso, esposo de Rosa, recuerda la sensación de impotencia ante la magnitud de la tragedia que rodeaba el peaje, donde cinco personas perdieron la vida y más de veinte resultaron heridasChivaso relata que, en los primeros instantes tras el impacto, el auxilio externo parecía inexistente: "Gritaba y gritaba, pero nadie nos ayudaba, todos tenían su propia tragedia".Por su parte, Jaime Zapata, esposo de Luz Marina, describe una escena dolorosa dentro de lo que quedaba de su automóvil. Zapata, herido y desorientado, se enfrentó al temor de que el vehículo estallara en llamas con su esposa e hija atrapadas en el asiento trasero. "La cara llena de vidrios por todos lados, mi esposa gritando atrás que la pierna, el carro totalmente destruido, todo eso fue terrible, sirenas, pitos. Yo les gritaba todo que que me ayudaran, que me ayudaran que mi familia está dentro que se me iba a quemar", recordó entre lágrimas.Las graves secuelas que dejó este siniestro vialUna de las historias más crudas del accidente de Casablanca es la de Mónica Castellano, hija de Luz Marina y Jaime, quien fue la primera persona dentro del vehículo en recibir el golpe de la tractomula. Las consecuencias físicas para la joven han sido devastadoras, requiriendo múltiples intervenciones para intentar reconstruir su cuerpo y su rostro. "Se me destruyó el labio inferior, tengo reconstrucción en el labio por cirugía plástica", explica Mónica al detallar las secuelas estéticas y funcionales del siniestro.La gravedad de sus lesiones en las extremidades inferiores ha cambiado por completo su calidad de vida y su independencia. Una de las sobrevivientes enfatiza lo fugaz de la seguridad personal frente a un fallo mecánico de estas dimensiones: "Uno está sano hoy, en 5 minutos esto resulta desbaratado, una pierna rota la tengo partida en tres partes y no puedo hacer nada ni ir al baño". Luz Marina sufrió fracturas graves y quedó atrapada durante el rescate, sumándose al dolor físico que hoy define el día a día de esta familia.La controversia técnica: ¿Un vehículo apto para transitar?A pesar de que la hipótesis principal del accidente es una falla en el sistema de frenos del tractocamión, las investigaciones revelaron que el vehículo contaba con toda su documentación vigente, incluyendo la revisión técnicomecánica. El peritaje realizado por las autoridades tras la tragedia puso en entredicho la rigurosidad de dicha inspección. En un video conocido por Séptimo Día de las cámaras de seguridad del propio Centro de Diagnóstico Automotor (CDA) Farallones, donde se aprobó el vehículo, mostrarían presuntas irregularidades que han generado indignación entre las víctimas.Julián David Rodríguez Vega, administrador del CDA Farallones, defendió el proceso realizado al camión: "La revisión se hizo adecuadamente con todos los estándares de calidad y técnicos que exige la norma y que exige el Ministerio de Transporte". No obstante, al ser confrontado con imágenes de video que mostraban una de las llantas traseras aparentemente lisa en el momento de la inspección, Rodríguez Vega señaló que son las entidades las encargadas de realizar estas investigaciones.¿Qué está pasando en Colombia con los CDA?El caso de Casablanca no es un hecho aislado, sino que forma parte de una problemática sistémica denunciada por expertos y autoridades. Según Gonzalo Corredor Sanabria, presidente de la Asociación Nacional de Centros de Diagnóstico Automotor, la sobreoferta de CDAs en el país, que para abril de 2026 llegaba a los 958 centros, está comprometiendo la seguridad vial. Mientras tanto, las víctimas del peaje Casablanca mantienen su exigencia de justicia.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El 28 de abril de 2007, la selva colombiana fue testigo de una increíble hazaña de supervivencia. John Fran Pinchao, subintendente de la Policía secuestrado por las extintas FARC casi nueve años atrás, decidió que cualquier destino, incluso la muerte, era mejor que seguir viviendo en cautiverio."La muerte sabíamos que nos mataba la guerrilla, nos mordían las pirañas, nos mordía una serpiente o nos daba paludismo. Era muerte contra vida o salimos vivos o morimos en el intento", relató Pinchao en Los Informantes sobre el momento en que decidió lanzarse hacia la libertad.La tormentosa noche en MitúJohn Fran Pinchao creció en un entorno de precariedad al sur de Bogotá, en una casa construida con tela asfáltica donde el agua entraba con cada lluvia. "Cuando llovía se metía el agua y el agua llegaba prácticamente a las camas y tocaba sacar el agua a baldados", recordó.Buscando una vida distinta, ingresó a la Policía Nacional, donde se adaptó rápidamente porque, según sus palabras, "cuando uno es pobre todo es bueno".Su destino cambió drásticamente el 1 de noviembre de 1998, durante la toma de Mitú. Con apenas 25 años, John Fran Pinchao resistió 72 horas de intensos combates antes de ser secuestrado. La extinta FARC destruyó la Alcaldía y la estación de Policía. Ese día murieron 25 militares, 11 civiles, 16 policías y se llevaron secuestrados 61 uniformados.“Yo resistía hasta el 2 de noviembre con 10 policías más, pero se acaba la munición y nos copan y nos llevan en embarcaciones en contra del río", explicó sobre el inicio de su largo secuestro.Desde ese momento, fue trasladado a la zona de despeje, un territorio desmilitarizado de 42.000 kilómetros cuadrados creado por el gobierno de Andrés Pastrana para adelantar diálogos de paz con las FARC, lo que implicó el retiro de la fuerza pública y un amplio control político y militar de la guerrilla en la región.Cadenas, enfermedades y la radioLa vida en la selva fue una sucesión de días idénticos marcados por el dolor y la precariedad. Los secuestrados enfrentaban graves enfermedades y el ataque de insectos que depositaban larvas bajo la piel. "Incluso uno para ir al baño, pues acostumbrado en una casa en privacidad y todo eso, íbamos por grupos y además que íbamos por grupos con un fusil constantemente y hubo gente que incluso no pudo hacer sus necesidades durante una semana”, relató sobre las difíciles condiciones.En medio del aislamiento, un radio entregado por el defensor del pueblo se convirtió en su única conexión con el mundo exterior. Para captar señal, los uniformados debían improvisar antenas. “Se convirtió en el cordón umbilical entre el secuestro y la realidad... Descubrimos que se podían coger algunas señales desenrollando una esponja de alambre y acumulada con una pita y la amarraban a la antena y la lanzaba lo más alto posible".Su vida en cautiverio y el deseo de escapeDurante su tiempo cautiverio, Pinchao compartió infortunio con Ingrid Betancourt y Luis Eladio Pérez. Betancourt, quien lo describió como un "ángel", recuerda cómo intentaron prepararse para una fuga, a pesar de un obstáculo: Pinchao no sabía nadar. La selva, sin embargo, solo ofrecía los ríos como rutas de escape.Betancourt relató el improvisado entrenamiento en los breves momentos que podía ir al baño: "Yo lo cogí así por la barriga como le hacían a uno de chiquitos para que aprendiera a flotar, patalieé, mueva los brazos". A pesar de los esfuerzos, el policía admitió que su destreza en el agua era inexistente: “No aprendí a nadar.. Teníamos que solucionar con flotadores y se nos ocurrió que fueran galones”.Una canción que impulsó la fuga del policíaTras varios intentos fallidos y planes abortados —incluyendo uno donde Pinchao no pudo escapar porque la cadena estaba demasiado apretada—, la oportunidad definitiva llegó en medio de un aguacero. El detonante fue una canción que escuchó en el programa ‘Las voces del secuestro': "Llega una canción y sale por ‘un beso la vida en tus brazos la muerte’. Yo sentí que eso era como un mensaje de Dios, de la vida y la naturaleza. Dije ‘me voy’", confesó.Aprovechando que un guardia se había quedado dormido con el fusil entre las piernas, Pinchao decidió actuar. Se lanzó al agua y dejó que la corriente hiciera el trabajo que sus brazos no podían realizar. "Yo intentando pero no avanzaba, entonces intenté dejarme llevar un poquito como al centro y claro ahí sí sentí la corriente".17 días de supervivencia extrema en la selvaUna vez fuera del alcance de los guerrilleros, Pinchao inició una travesía de 17 días por la selva. Sin brújula funcional, se orientó usando la posición del sol y las sombras. Para sobrevivir a los insectos y al clima, utilizó recursos naturales y los desechos de su propia ración de comida. "En la noche hay unas hojas como la de los tamales y me las metía en el cuerpo para evitar la picadura de los insectos y en la cabeza me metía una bolsa le hacía huequitos para poder respirar", detalló.Finalmente, al día 17, el expolicía logró hacer contacto con una patrulla de su propia institución. Al identificarse, fue subido a un helicóptero que lo trasladó directamente a la libertad. Mientras tanto, en el campamento, Ingrid Betancourt y los demás secuestrados escuchaban la noticia por la radio. "Oigo la voz de Lucho que grita: ‘Ingrid, Pinchao coronó, Pinchao coronó", recordó la exsecuestrada con emoción. En su primer mensaje a sus compañeros, Pinchao les dijo: "Llamé al de arriba y me mandó una patrulla de la Policía".Luego lo trasladaron de Mitú a Bogotá, donde por fin recuperó la libertad. Años después, John Fran Pinchao escribió el libro ‘Mi fuga hacia la libertad’ y participó en un documental sobre la hazaña que marcó su vida. También ha estudiado, ha incursionado en la política y, sobre todo, ha trabajado en sanar las heridas que le dejó el cautiverio.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
La Fiscalía General de la Nación evidenció que Zulma Guzmán Castro, la principal sospechosa por el caso de envenenamiento de dos menores al ingerir unas frambuesas contaminadas con talio, estaría vinculada a otros dos casos similares. En ese sentido, esta empresaria colombiana podría ser catalogada como una asesina serial.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)Así lo reveló la fiscal general de la Nación, Luz Adriana Camargo, este 17 de marzo. Las declaraciones de la alta funcionaria del ente judicial ocurren solo un día después de que se conociera que el ministro de Justicia pidió a la canciller de Colombia, Rosa Villavicencio, que interceda para que se acelere el proceso de extradición de la señalada. La comunicación entre funcionarios se dio a inicios de marzo.Las razones por las que Zulma Guzmán sería asesina serial: dos casos másEl ente judicial evalúa catalogar como asesina serial a Guzmán después de que el grupo de investigación encargado encontrara evidencia científica. Las pruebas corroboran que dos otras mujeres habrían sido víctimas de envenenamiento. Los episodios, asegura la fiscal Camargo, guardan elementos muy similares con el caso de las dos menores que fallecieron al norte de Bogotá. Uno de estos casos ya es materia de investigación.Noticias Caracol pudo acceder a material de una diligencia de legalización de pruebas. Entre el acervo destaca una búsqueda selectiva en la base de datos de la DIAN, en la que se observan las facturas expedidas a nombre de Guzmán y otra mujer que estaría vinculada al caso por participar en esta cadena de envío: Zenaida Pava. Toda esta información, sumada al nuevo “estatus” que tendría la empresaria a ojos de la justicia colombiana, será anexado a la solicitud de extradición.¿Cuáles serían las consecuencias de liquidar las EPS que están en quiebra, como ordenó Petro?¿En qué va el caso? Hay un nuevo freno en el procesoZulma Guzmán Castro se encuentra actualmente recluida en la prisión HMP Bronzefield, de Reino Unido. El proceso judicial se encuentra en una nueva fase de trámites legales por un freno que puso el equipo de defensa de Guzmán ante las autoridades. Los defensores de la señalada citaron una normativa en el país extranjero, que prohíbe tratos inhumanos o degradantes hacia personas privadas de la libertad. En ese sentido, la defensa sostiene que las cárceles en Colombia no garantizarían la integridad de Guzmán.¿Zulma Guzmán habría intentado envenenar a otras dos mujeres? Nuevos detalles del caso del talioUna delegación de la defensa de Guzmán vendrá al país este 30 de marzo para verificar precisamente las condiciones del centro carcelario en el que se privaría de la libertad a su cliente. La justicia colombiana había pensado inicialmente que la cárcel El Buen Pastor sería un lugar adecuado, pero más tarde optó por trasladarla al pabellón de funcionarios en La Picota.“La extradición de la señora Zulma viene surtiéndose dentro de los pasos acordados con el gobierno de Gran Bretaña. Ellos son cuidadosos en el examen de las condiciones”, aseguró la fiscal general.El ministro de Justicia, Jorge Iván Cuervo, envió el pasado 27 de febrero al Ministerio de Relaciones Exteriores pidiendo que se acelere el proceso de Guzmán. Puntualmente, el alto funcionario indica que se el comunique a Reino Unido la importancia y prioridad que tiene su extradición al territorio colombiano, pues resulta clave para “evitar escenarios de impunidad y permitir el esclarecimiento de los hechos”. María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co
William Noguera se convirtió en el primer ciudadano colombiano sentenciado a pena de muerte en el estado de California, en Estados Unidos. Tras pasar 40 años tras las rejas en el temido corredor de la muerte de la Prisión Estatal de San Quintín, Noguera recuperó su libertad en agosto de 2025. Su historia es un testimonio de supervivencia en un entorno donde convivió con algunos de los criminales más peligrosos del sistema penitenciario estadounidense.Un equipo de Los Informantes viajó a Los Ángeles, donde hoy William Noguera vive en libertad y a paz y salvo con sus pecados. Durante sus años en prisión, aprovechó el tiempo que le quedaba para estudiar, pero sobre todo para conocer a sus compañeros de infortunio. Llegó a ganarse la confianza de algunos de los peores asesinos seriales y logró lo impensable: colaborar con la justicia y ayudar a esclarecer casos que parecían imposibles.San Quintín, la prisión más temida de EE. UU.La prisión de San Quintín, en California, es reconocida como una de las instituciones penitenciarias más temidas de los Estados Unidos. Según el testimonio de Noguera, “San Quintín era la peor prisión del mundo, porque ahí nació la mafia mexicana, ahí nació BGF (Black Guerrilla Family)... Son los peores de los peores, tipos que piensan por meses de cómo matarte. Yo era el más joven que le dieron pena de muerte en ese entonces”.En este lugar, la comunicación y el respeto se rigen por códigos distintos a los de la sociedad civil. Noguera es enfático al definir la dinámica de convivencia: "El lenguaje que se habla en San Guintín es violencia. Es el único lenguaje que se respeta ahí dentro".Y es que en esa temida prisión pasaron criminales como Charles Manson y Richard Ramírez. En 2015, el penal llegó a albergar hasta 700 prisioneros que esperaban su turno para entrar a la cámara de ejecución con gas o mediante inyección letal.¿Por qué William Noguera fue sentenciado a muerte?William Noguera fue sentenciado a muerte en 1983 por el asesinato de Jovita Navarro, quien era la madre de su novia de aquel entonces. En ese momento, Noguera tenía 18 años, lo que lo convirtió en el hombre más joven en ingresar al corredor de la muerte en esa época. El trasfondo del crimen estuvo marcado por una situación personal compleja relacionada con el embarazo de su pareja.Noguera relató que su novia, de 16 años, sufría abusos físicos y sexuales en su hogar y estaba embarazada de cinco meses. Tras un viaje a México, Noguera regresó y fue informado de que ella había sido forzada a abortar. "Yo era un niño que tenía rabia, era un colombiano que creció en un barrio de mexicanos y gente de color y yo era el único colombiano. Por eso, desde niño tenía que defenderme y peleando fue la única forma que pude hacer eso", relató.Con formación en artes marciales desde los cuatro años y siendo campeón nacional de Hapkido, Noguera enfrentó a su suegra en una discusión que terminó de forma violenta cuando ella lo atacó con uno de sus instrumentos de entrenamiento y él acabó con su vida. "Yo cometí este crimen que me puso en la prisión por 42 años", admitió.Compartió celda con asesinos serialesAl ingresar a la Prisión Estatal de San Quintín, Noguera se vio obligado a desarrollar estrategias de supervivencia física y mental. En prisión enfrentó una realidad oscura, al borde de lo perturbador, convivir a diario con algunos de los asesinos en serie más peligrosos.Su rutina diaria incluía un entrenamiento riguroso: "Es una fuerza que te da de levantarme todos los días a las 5 de la mañana, hacer mil lagartijas, prepararme físicamente, mentalmente y espiritualmente... Es un juego muy difícil, que los criminales te respeten por miedo y que los guardias te respetan porque creen que también eres una buena persona”.Más allá de sus 1,90 metros de estatura, Noguera se dedicó al estudio exhaustivo del comportamiento humano y criminal. Aseguró haber leído cerca de 20.000 libros durante su encierro, especializándose en perfilación criminal. "No tengo una educación normal, pero tengo un máster de la prisión de San Quintín y yo me gradué número uno en mi clase, porque no hay un libro que no leí", dijo.Gracias a ese conocimiento, pudo convivir y analizar a vecinos de celda como Randy Kraft, quien asesinó a más de 60 personas, o William Bonin, quien violó, torturó y mató al menos a 14 jóvenes.Un impactante hallazgo: casi fue víctima de uno de estos criminalesUn episodio notable en su vida carcelaria fue el descubrimiento de que él mismo pudo haber sido víctima de William Bonin, conocido como el ‘Freeway Killer’. “Él mataba niños de la edad como de 11 a 18 años y yo iba a ser su víctima”, reveló. Según Noguera, Bonin reconoció que una vez un niño se le “escapó”.“Sí, había un muchacho y tenía una tabla de surf, pero única. Estaba pintada de rojo con el hombre araña. Yo le dije: ‘¿Este es el muchacho? (mientras muestra su fotografía). Él comenzó a tocar la foto con las manos y dijo: ‘Usted es él’. En ese momento, él (Bonin) se dio cuenta que era yo”, recordó.Tras identificar detalles específicos de un encuentro pasado, Bonin facilitó que Noguera fuera aceptado en círculos cerrados de criminales. Noguera se infiltró en la llamada ‘Dead Body Society’, un grupo donde los asesinos compartían detalles macabros de sus crímenes, grabaciones y fotografías. "Ellos me dijeron toda su historia. La que saben los policías y la que no saben. Y lo más importante, me dijeron por qué hacen lo que ellos hacen”, agregó.El arte como vía de escapeDurante sus décadas de encierro, Noguera desarrolló un talento excepcional para el dibujo utilizando la técnica del puntillismo. Sus obras, de un realismo fotográfico, comenzaron a ser valoradas tanto por los guardias como por el mercado del arte exterior. "Me conocían como el hombre de escape porque mis obras dicen que yo podía escaparme por mi mente". Sus trabajos han sido exhibidos en galerías de Londres, París, Nueva York y Los Ángeles, alcanzando precios de entre 700 a 18 mil dólares.Este éxito financiero le permitió no solo sostenerse en prisión, sino también contribuir económicamente a las familias de las víctimas de los mismos criminales que lo rodeaban. Para Noguera, el proceso creativo era una forma de libertad: "Cuando yo estaba haciendo creaciones artísticas estaba yo destruyendo la jaula que me tenía encerrado".El camino hacia la libertad y la colaboración con la justiciaLa salida de Noguera del corredor de la muerte no fue inmediata. Sus abogados trabajaron durante décadas para demostrar que el testimonio que alegaba premeditación en el crimen de su suegra para cobrar un seguro era falso.Sin embargo, su comportamiento ejemplar y su labor ayudando a resolver crímenes fueron determinantes. Noguera utilizó la información obtenida de otros convictos para colaborar con la justicia. Un caso clave fue el de Joseph Naso, un asesino serial a quien Noguera asistió en prisión y de quien obtuvo confesiones y secretos escritos. "Admitió que me conocía, que escribió cosas y que me dijo secretos. Yo tengo todos esos secretos escritos en su puño y letra", afirmó.Finalmente, en agosto de 2025, una jueza le otorgó clemencia y libertad condicional. A sus 61 años, Noguera vive ahora en Los Ángeles con su familia, adaptándose a un mundo tecnológico que le resulta ajeno.A pesar de los años perdidos, mantiene el deseo de reconectar con sus raíces colombianas en Barranquilla y Santa Marta. Su enfoque actual es continuar su carrera como autor y artista. Hoy trabaja junto a Ken Mains, un reconocido detective especializado en crímenes sin resolver, y tiene claro que quiere dedicar su vida a ayudar a las víctimas de asesinos en serie. "Yo caminé en el infierno por casi 40 años. Yo no soy una persona que no tengo miedo. Yo tengo miedo y por eso que yo creo que sobreviví", concluyó.
Un asesino en serie septuagenario de Estados Unidos, Richard Cottingham, conocido como ‘el asesino del torso’ y que cumple cadena perpetua en Nueva Jersey, confesó ser el autor de otro asesinato, el de una joven de 18 años, cometido a finales de 1965 en ese mismo estado. Así lo confirmó este martes 6 de enero la Policía de Fair Lawn, la localidad de Nueva Jersey de donde era Alys Eberhardt, una estudiante de enfermería que fue hallada muerta con signos de violencia en la casa de sus padres hace más de seis décadas y cuyo caso permanecía sin resolver. Eberhardt fue acuchillada y golpeada hasta la muerte, informaron entonces las autoridades. (Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)"Richard Cottingham finalmente dio una confesión completa, incluyendo detalles que nunca se habían divulgado en público", indicó en su cuenta de Facebook la Policía, que reabrió el caso en 2021, lo que llevó a una revisión y nuevos interrogatorios al sospechoso.El jefe Joseph Dawicki expresó que "Alys era una joven estudiante de enfermería vibrante que fue sacada de nuestra comunidad demasiado pronto. Aunque nunca podremos traerla de vuelta, tengo la esperanza de que su familia pueda encontrar algo de paz sabiendo que la persona responsable ha confesado y ya no puede dañar a nadie más. Este caso es un testimonio de la dedicación de nuestros oficiales y del hecho de que las fuerzas del orden nunca se rinden en la búsqueda de la justicia”.Las autoridades señalaron que, con el fin de conseguir el cierre para la familia, no se presentarán cargos adicionales en este caso.Un sobrino de Eberhardt, Michael Smith, agradeció al medio local Daily Voice poder dar respuestas a su madre, hermana de la fallecida, ya que "nunca sabremos por qué, pero al menos finalmente sabemos quién".Historial del ‘asesino del torso’A Cottingham, de 79 años, apodado ‘el asesino del torso’ y ‘el asesino de Times Square’, se le atribuyen más de una decena de asesinatos de mujeres en el área de Nueva York y Nueva Jersey cometidos entre 1967 y 1980, pero ha afirmado ser responsable de hasta un centenar.En 2021, este asesino en serie se declaró responsable del asesinato de Lorraine Mary Kelly y Mary Ann Pryor, de 16 y 17 años respectivamente, en 1974.En 2022, confesó haber matado a otras cinco jóvenes entre 1968 y 1973 en el estado de Nueva York, y recibió penas adicionales por uno de esos crímenes, que se sumaron a su cadena perpetua, pero no de los otros cuatro, como parte de un acuerdo con las autoridades.EDITADO POR SANDRA SORIANO SORIANOCOORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOLsmsorian@caracoltv.com.co*CON INFORMACIÓN DE AGENCIA EFE
La tranquilidad de las zonas rurales de Risaralda se vio quebrantada por una serie de crímenes que parecían no tener explicación. Las víctimas, en su mayoría adultos mayores de 80 años, eran atacadas con una sevicia aterradora en la soledad de sus fincas. Detrás de esta ola de violencia se encontraba Juan Carlos Villa Cardona, un hombre que, bajo la fachada de un desamparado sordomudo, se ganaba la confianza de sus víctimas para luego acabar con sus vidas. Esta escalofriante historia, que fue revelada en detalle por el programa Séptimo Día, muestra el perfil de uno de los criminales más despiadados de los últimos años en Colombia.Así sembraba el terrorEl modus operandi de Villa Cardona era tan simple como efectivo. Llegaba a viviendas aisladas en veredas como La Paloma, en Santa Rosa de Cabal, portando un letrero en el que aseguraba ser sordomudo y solicitaba ayuda económica para su madre. Su apariencia inofensiva —un hombre de baja estatura, tez blanca y contextura atlética— no levantaba sospechas inmediatas. Sin embargo, una vez dentro de las propiedades, su actitud cambiaba drásticamente.Expertos consultados recientemente por el canal Más Allá del Silencio Podcast, como el psicólogo forense Belisario Valbuena, señalan que el uso del engaño era su firma principal. El sujeto utilizaba un papel escrito para generar una empatía cognitiva y emocional con los ancianos, lo que le permitía inspeccionar la vivienda y detectar objetos de valor o dinero en efectivo.Séptimo Día conoció detalles de uno de los crímenes: el triple homicidio de Mélida González, Bernardo Giraldo y Ana Isabel Giraldo. Las víctimas fueron halladas con múltiples heridas de arma cortopunzante y el subintendente Jairo Martínez relató que los cuerpos presentaban lesiones "en las zonas del cuello, en los brazos y en las piernas”."Ver sangre me tranquiliza"En las entrevistas concedidas desde la cárcel, Villa Cardona ha dejado al descubierto una personalidad carente de cualquier remordimiento. "Yo no siento remordimiento por el ser humano, para mí el humano es como una gallina", afirmó el asesino en conversación con Más Allá del Silencio Podcast. Desde el primer momento que se conoció su testimonio fue evidente la frialdad con la que ejecutaba sus crímenes: "ver sangre me tranquiliza, pero a la vez me da como una paz... me da como una paz como cuando usted se bebe un vaso de agua y usted tiene mucha sed", le dijo en 2024 a Séptimo Día.Los analistas lo definen como un sujeto altamente centrado en la realidad, astuto y un buen lector de su entorno. El doctor Valbuena explica que no es alguien que haya perdido el contacto con la realidad, sino un sujeto perverso y antisocial.Abandono y odio en el pasadoLa raíz de su comportamiento, según el propio Villa y el análisis de la neuropsicóloga Jessica Riaño, reside en una infancia traumática. A los siete años fue dejado por sus padres bajo el cuidado de sus abuelos en Marsella, Risaralda. Este abandono sembró un odio profundo hacia sus progenitores que luego proyectó en sus víctimas. "Yo odio las personas de edad, yo las odio... el daño mío es muy diferente, yo mantengo odio con la humanidad", confesó en Séptimo Día.Su historial delictivo comenzó temprano, según él, a los 11 años cometió su primer ataque grave contra otro menor. En su relato agrega que mientras sus padres "vivían su romance", él se sentía como un objeto desechado. "Me estaban pegando los muchachos... un tío me dijo 'no pues tenga este cortauñas... hágase valer el apellido'... fui lo encontré y me lo llevé... le pegué como 35 [puñaladas], pero no lo maté".Uno de los aspectos más perturbadores de Juan Carlos Villa Cardona es su intento de justificar sus actos a través de una distorsionada fe religiosa. Asegura que antes y después de cada crimen se arrodillaba ante Dios. Incluso llegó a afirmar que sus víctimas "merecían" morir por pecados pasados o que su muerte era un descanso necesario.Los expertos señalan que estas son distorsiones cognitivas que el asesino utiliza para validar su brutalidad y verse a sí mismo como un ejecutor de la voluntad divina.Traición familiar y capturaEl fin de su carrera criminal llegó no por una pista forense infalible, sino por la que él llama una traición de su propio círculo familiar. Sus hermanos, motivados por una recompensa de 30 millones de pesos ofrecida por las autoridades, facilitaron su ubicación. "José Mauricio Villa Cardona... ese perro vio eso [la recompensa] se emocionó... dio el número por 15 millones de pesos sabiendo que cargamos el mismo apellido", aseguró Villa.Actualmente, Villa Cardona cumple una condena de más de 45 años de prisión en una cárcel de máxima seguridad. Su odio ahora se centra en sus hermanos, a quienes jura destruir si alguna vez recupera la libertad o si coinciden en prisión. "Haber confiado en mis hermanos... es lo peor que me pasó... juro que los destruyo... los maldigo", sentenció.El análisis final de los expertos en Más Allá del Silencio Podcast es claro: Villa es un perfecto engañador y un sujeto alexitímico, incapaz de entender las emociones ajenas o las propias.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
"¿Iba también por mí o iba a que habláramos y dialogáramos, y a frenar lo que podía pasar? Nunca lo sabremos". Esa es la pregunta que aún se hace el escritor Mario Mendoza sobre el día en que ocurrió la masacre de Pozzetto, el 4 de diciembre de 1986, cuando un hombre llamado Campo Elías Delgado asesinó a 29 personas en distintos puntos de Bogotá, una de ellas su propia madre, convirtiéndose en uno de los episodios más trágicos en la historia de la capital. Mendoza, en una entrevista de Lo Más Viral de Noticias Caracol En Vivo (realizada el pasado 5 de junio), relató que conoció a Campo Elías, de 39 años, un tiempo antes de la masacre, pues ambos eran compañeros y se encontraban haciendo la tesis para graduarse. Tras el múltiple asesinato, el escritor tomó nota de todo lo que recordaba de aquel entonces para un relato, lo que después se convirtió en uno de sus libros más famosos: 'Satanás'. "Estaba en último semestre, ya estaba entregando prácticamente la tesis y ahí fue cuando Campo Elías Delgado, un exsoldado de Vietnam, decidió lanzarse en una línea recta de dolor, muerte y sacrificio (...) Una versión dice que lo dieron de baja y otra versión dice que él se suicidó. Esa es la versión que asumo como la más verosímil", dijo Mendoza sobre aquel suceso. Así conoció Mario Mendoza al asesino de la masacre de Pozzetto Mendoza narró que Campo Elías "estaba escribiendo una tesis sobre Dr. Jeck y Mr. Height, de Robert Lewis Stevenson", mientras que él trabajaba en "una tesis sobre aquelarres medievales, basado en una novela de Carlos Fuentes que se llama 'Aura' ". En ese entonces, el escritor conocía a un profesor que vivía en Estados Unidos y le ayudaba con la bibliografía para su trabajo, la cual fue clave para conocer al asesino: "Él se me acercó un día a la salida de una clase y me dijo: 'Usted es Mendoza, usted tiene una bibliografía que yo necesito' ". En aquella época, se "cuidaba celosamente la bibliografía", pues era de difícil acceso. Es por eso que Campo Elías le pidió a Mendoza las copias que le enviaban desde Estados Unidos, pero él se negó: "Yo le dije: 'No, yo no le puedo prestar mi bibliografía, pero sí vamos a sacar fotocopias'. Era una práctica que hoy en día es ilegal, pero todos los estudiantes de universidad de la época vivíamos en la fotocopiadora. (...) Así empezamos a dialogar". El escritor afirmó que recuerda a Campo Elías como "un tipo muy inteligente, una persona sobresaliente, brillante, alguien excepcional. No leía traducciones, leía en la lengua original. Si leía escritores franceses, los leía en francés. Si leía escritores de lengua inglesa, los leía en inglés, pero nunca leía traducciones. Sus opiniones en clase siempre eran sorprendentes, era agudo, perspicaz y a mí me gustaba que era un poco retador, que sus opiniones siempre creaban conflicto". El día de la masacre "preguntó por mí": Mario Mendoza sobre Campo Elías DelgadoAquel 4 de diciembre, Mendoza narró que Campo Elías fue a buscarlo al departamento de Literatura, pero no lo encontró. "Preguntó por mí y no me encontró, se descompuso, se puso de muy mal genio y ahí lo sacaron prácticamente...la secretaria llamó a los de seguridad y lo sacaron de la universidad. Él caminó desde la carrera Séptima con la calle 40, donde quedaba el departamento de Letras, hasta donde él vivía, que era la Séptima con calle 53. Se fue a pie esas 13 calles y ahí entró al edificio, mató a su propia madre, mató a seis personas más en el edificio y después quemó, incineró ese cuerpo".El autor de 'Satanás' comentó en la entrevista que el responsable de la masacre "ya había matado antes" a una alumna de él y a su madre, "en la 116", con un cuchillo "de guerra de Vietnam", país donde había estado dos veces. Mendoza explicó que la brutalidad de los asesinatos, según psicopatología criminal, se relaciona con un concepto llamado "momento de éxtasis": "Estaba suspendido en otra dimensión. Él asesinó en un estado parecido de frenesí". Campo Elías, tras matar a estas personas, se "tranquilizó", lo cual fue mucho más peligroso: "Ahora tenía el control. Pensaba fríamente, calculaba, ahí es cuando se cambió al revólver, un 38 corto y asesinó" a más de 20 personas en un restaurante italiano llamado Pozzetto, que quedaba en Chapinero. Las imágenes tomadas en Pozzetto muestran la magnitud del horror: charcos de sangre, platos rotos y rostros congelados en el último instante. Este episodio fue inmortalizado, además del libro de Mario Mendoza que reconstruye el hecho desde distintas voces, algunas ficticias, en una serie de Netflix que se estrenó recientemente, llamada 'Estado de Fuga 1986', para recordar a las víctimas del trágico hecho casi cuatro décadas después. LAURA VALENTINA MERCADONOTICIAS CARACOL DIGITAL
El 4 de diciembre de 1986 quedó grabado en la historia de Bogotá como una de las noches más trágicas. Campo Elías Delgado protagonizó una masacre que comenzó en su apartamento y terminó en el restaurante italiano Pozzetto, dejando 29 víctimas. Hoy, las imágenes reales de aquel suceso vuelven a recordarse, debido a la serie Estado de Fuga 1986, recientemente estrenada en Netflix, al cumplirse 39 años del hecho.Las fotografías son impactantes: mesas volcadas, copas rotas y cuerpos tendidos en el suelo. Son registros captados en el lugar minutos después del ataque. Cada imagen es un testimonio del horror que se vivió en Pozzetto.Así era Campo Elías Delgado, el perpetrador de la masacreCampo Elías Delgado nació el 14 de mayo de 1934 en Chinácota, Norte de Santander. Tuvo un padre violento que se quitó la vida y vivió una relación conflictiva con su madre, Doña Rita. Años después, viajó a Estados Unidos, se enlistó en el Ejército y combatió en la guerra de Vietnam, una experiencia que lo dejó marcado para siempre.En Bogotá vivía con su madre, dictaba clases de inglés y estudiaba Lenguas Modernas en la Universidad Javeriana. Se dice que entre sus lecturas favoritas estaban textos de Edgar Allan Poe y El extraño caso del doctor Jekyll y mister Hyde.La jornada que desató el horror: la masacre de PozzettoLa tragedia comenzó el día anterior, cuando retiró de su cuenta los últimos $50.000 pesos. En su apartamento, golpeó y asesinó a su madre, dejando el cuerpo en la cocina. Al día siguiente, se dirigió al barrio La Alhambra, donde mató a Catalina, su joven estudiante de 15 años, y a su madre Nubia, tras amarrarlas y apuñalarlas. Al parecer también intentó tener algún tipo de interacción sexual. Luego volvió a su casa, cubrió el cadáver de Doña Rita con sábanas y papeles y le prendió fuego antes de salir con la excusa de llamar a los bomberos. Antes de llegar a Pozzetto, disparó contra varios vecinos en su edificio tras tocar a sus puertas y advertir del fuego que había provocado.Restaurante Pozzetto: el escenario de la cruel masacreCerca de las siete de la noche, Campo Elías llegó al restaurante Pozzetto, ubicado en Chapinero, más exactamente en la carrera Séptima con calle 61. Vestía de gris y llevaba un maletín. El mesero Eccehomo Rosas, quien lo conocía, relató años después en Los Informantes que esa noche bebió cerca de 10 tragos de vodka con jugo de naranja antes de sacar su revólver calibre 38.Minutos antes del ataque, le dijo: “Yo estuve en Vietnam y allí no me mataron, ahora me voy a morir aquí”.Cuando comenzó a disparar, el pánico se apoderó del lugar. La Policía llegó, acordonó la zona y entró disparando. Campo Elías murió, aunque nunca se confirmó si se suicidó o falleció en medio del intercambio de disparos. El saldo fue de 21 personas muertas en el restaurante.Las imágenes tomadas en Pozzetto muestran la magnitud del horror: charcos de sangre, platos rotos y rostros congelados en el último instante. Son fotografías que, casi cuatro décadas después, toman relevancia como un recordatorio de este grave hecho violento.El restaurante Pozzetto cerró definitivamente en 2022. La masacre se considera la peor cometida por un solo hombre en Colombia.De la tragedia a la ficción en Netflix: Estado de Fuga 1986La masacre de Pozzetto dejó 29 víctimas en total y se convirtió en un referente doloroso de la violencia urbana en el país. El caso inspiró la novela Satanás de Mario Mendoza, llevada al cine en 2007, convertida en novela gráfica en 2018 y ahora la historia llega al streaming.El pasado 4 de diciembre, Netflix estrenó Estado de Fuga 1986, exactamente 39 años después de la masacre. La producción, protagonizada por Andrés Parra, reconocido por su papel en Escobar: El patrón del mal, no se centra en el asesino, sino en la mirada de un joven escritor, posiblemente inspirado en Mario Mendoza, quien además es productor ejecutivo de esta producción.La serie busca ir más allá de los hechos. Según Ana María Parra, escritora del proyecto: “La pregunta en la serie no es quién matará, porque ya lo sabemos, sino por qué lo hizo. Lo planteamos un paso más allá con León cuando se pregunta ‘¿yo lo vi venir?, ¿yo pude evitarlo?, ¿yo soy cómplice?’ y a medida que avanza la serie se develan otros traumas, otros secretos. La historia es como una cebolla que va revelando nuevas capas y se desarrolla como un thriller”, afirmó durante el lanzamiento de la serie.El elenco incluye además a reconocidos actores colombianos como José Restrepo, Carolina Gómez, Jorge Enrique Abello, Paulina Díazgranados, Consuelo Luzardo, Camila Jurado, Ernesto Benjumea, Marcela Benjumea, César Mora, Mariana Mozo, Cristal Aparicio y Valentina Acosta.Las imágenes reales de la masacre de Pozzetto son piezas de memoria histórica. Cada fotografía revive el horror y plantea preguntas sobre la violencia y la salud mental.
Cuando la Policía entró a la casa de Edward Theodore Gein en 1957 buscando a una mujer desaparecida, no se esperaban que lo había allí dentro les produciría horror. En torno a estos hechos, en los últimos días Netflix estrenó la serie Monstruo: la historia de Ed Gein, la tercera entrega de la antología creada por Ryan Murphy e Ian Brennan. La serie revive la historia de este asesino, conocido como El Carnicero de Plainfield, un hombre cuya vida y crímenes inspiraron películas icónicas como Psicosis, El silencio de los inocentes y La masacre de Texas.Ed Gein nació el 27 de agosto de 1906 en La Crosse, Wisconsin, y creció en una granja aislada bajo la influencia de una madre dominante y fanática religiosa, Augusta, quien inculcó en sus hijos una visión del mundo marcada por el pecado y la corrupción moral. Su padre, George Gein, era alcohólico y distante, mientras que Augusta despreciaba a las mujeres, considerándolas fuente del mal. Esta educación rígida generó en este asesino una dependencia emocional extrema hacia su madre, que se intensificó tras la muerte de su padre en 1940. Desde entonces, Ed y su hermano Henry se hicieron cargo de la granja.La muerte de su mamá: un antes y un después en la vida de Ed GeinEn 1944, Henry murió en circunstancias sospechosas durante un incendio en la propiedad familiar. Aunque oficialmente se atribuyó la causa a asfixia, siempre existieron dudas sobre la participación de Ed en el hecho. Un año después, Augusta falleció por un paro cardíaco, lo que marcó un punto de quiebre en la vida de Gein. Quedó completamente solo y su aislamiento se profundizó, desencadenando conductas obsesivas y antisociales.Tras la muerte de su madre, Gein desarrolló una fijación enfermiza por la anatomía y las mujeres. Comenzó a profanar tumbas en cementerios locales, robando cadáveres de mujeres que se parecían a Augusta. Con sus restos fabricaba objetos domésticos, máscaras y prendas hechas de piel humana. Así cayó Ed GeinEl horror salió a la luz el 16 de noviembre de 1957, cuando Bernice Worden, propietaria de una ferretería en Plainfield, desapareció. Su hijo halló rastros de sangre en el local y un recibo a nombre de Ed Gein. Al registrar la granja, la policía encontró una escena escalofriante: el cuerpo decapitado de Worden colgaba del techo, y en la casa había restos humanos convertidos en utensilios, lámparas y máscaras. También hallaron el cráneo de Mary Hogan, desaparecida en 1954. Aunque solo se confirmaron dos asesinatos, Gein confesó haber exhumado numerosos cadáveres para sus macabras creaciones.Los estudios psiquiátricos concluyeron que Gein sufría psicosis y comportamientos necrofílicos. Su obsesión por la madre fallecida lo llevó a intentar “reconstruirla” mediante los cuerpos que mutilaba. Esta fijación explica por qué sus víctimas y los cadáveres robados compartían características físicas con Augusta.Ed Gein fue arrestado en 1957 y declarado no imputable por demencia. Nunca enfrentó un juicio penal convencional. En lugar de prisión, fue internado en hospitales psiquiátricos, donde permaneció hasta su muerte el 26 de julio de 1984, a los 77 años, en el Instituto de Salud Mental de Mendota, Wisconsin. Falleció por insuficiencia respiratoria derivada de un cáncer metastásico. Además, su casa en Plainfield fue incinerada y esta vivienda era frecuentada por curiosos, prensa y personas que, incluso, llevaban flores.El caso Gein conmocionó a Estados Unidos y dejó una huella imborrable en la cultura popular. Sus crímenes inspiraron personajes como Norman Bates (Psicosis), Buffalo Bill (El silencio de los inocentes) y Leatherface (La masacre de Texas). Hoy, su historia vuelve a cobrar relevancia con la serie de Netflix, que promete mostrar no solo los hechos, sino también el trasfondo psicológico y familiar que convirtió a Ed Gein en uno de los asesinos más perturbadores del siglo XX.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
Vitali Manishin, un asesino serial conocido como ‘El maniaco de Barnaul’, fue condenado a 25 años de cárcel en Rusia por el asesinato de once mujeres y la violación de algunas de ellas.El condenado, de 54 años, fue vicegobernador del distrito de Kalman, de la región siberiana del Krai de Altái, y cometió los crímenes cuando era estudiante, hace más de dos décadas.Su primera víctima tenía 17 añosSegún medios internacionales, en 1989 intentó violar a su primera víctima, una adolescente de 17 años que conoció en la localidad de Zeliónaya Dubrava, del distrito Ródinski, a la que estranguló y, posteriormente, ocultó su cadáver en el bosque cercano.Luego, entre 1999 y 2000, el asesino serial cometió sus otros crímenes. Todas tenían relación con la Universidad Estatal Técnica de Altái, excepto una.Según la Fiscalía, ‘El maniaco de Barnaul’, "con la excusa de ayudarlas a ingresar en el centro docente y estudiar en este, así como para ayudarles a encontrar trabajo, entablaba contacto con muchachas jóvenes en la ciudad de Barnaul". "Les convencía de viajar con ellas en automóvil al distrito Kalmanski, donde las violaba y asesinaba, y escondía sus cuerpos en el bosque", añadieron las autoridades rusas.Durante casi tres décadas de investigaciones, las autoridades rusas buscaron identificar al asesino serial, hasta que finalmente fue capturado en mayo de 2023. (Lea también: Celulares, tablets y ropa: claves para capturar al asesino serial de la comunidad LGBTIQ+ en Bogotá)El hombre, además, es señalado de abusar de jóvenes que buscaban trabajo en instituciones educativas, entre julio y agosto de 1999.¿Por qué la pena fue solo de 25 años?"El Tribunal del distrito Kalmanski de la región de Altái condenó al ciudadano Vitali Manishin, de 54 años, tras hallarle culpable de asesinato con agravantes relacionado con violaciones de dos o más personas", informó en Telegram la Fiscalía local.El despacho judicial, a casi 3.000 kilómetros de Moscú, indicó que la condena no pudo ser todo lo severa que estipula la legislación rusa -cadena perpetua- debido a la prescripción del delito. Sin embargo, dada la gravedad de los crímenes que cometió, el Tribunal determinó condenar a ‘El maniaco de Barnaul’ a 25 años de prisión, de los cuales pasará 7 en una cárcel y el resto en una colonia penitenciaria de alta seguridad.EDITADO POR SANDRA SORIANO SORIANOCOORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOLsmsorian@caracoltv.com.co*CON INFORMACIÓN DE AGENCIA EFE
Colombia ha sido testigo de crímenes que desafían la comprensión humana, historias donde la crueldad y la maldad se manifiestan de formas inimaginables. Dos de estos casos, investigados por el programa El Rastro, revelan las mentes de dos hombres que, bajo justificaciones de brujería y celos, cometieron actos atroces que dejaron una cicatriz imborrable en las comunidades de Risaralda y Antioquia. Estas son las macabras historias de John Fredy Ortiz, ‘El Hierbatero', y Jaime Iván Martínez, conocido como 'El Monstruo de Guarne'.‘El Hierbatero’ de Belén de UmbríaEn 2007, un forastero llegó a Belén de Umbría, Risaralda, presentándose como un hombre con capacidades divinas. Se trataba de John Fredy Ortiz, un "hierbatero" que afirmaba tener "un don de sanación" otorgado por Dios. "Dios me hablaba y me enseñaba cómo sanar a esta gente", aseguró Ortiz. Su fama creció rápidamente y entre las personas que lo buscaron se encontraba Marta Luz Echeverry, una madre soltera de 20 años que luchaba por sacar adelante a sus dos hijos, Lisbey, de 10 años, y Juan Pablo, de 8.Marta, quien había tenido una vida difícil y había criado a sus hijos sola porque ninguno de los padres respondió por ellos, buscó a Ortiz por un problema en la piel de su hija. Sin embargo, la consulta derivó en una relación amorosa. "Desde ese entonces se enamoraron (...) me fui a vivir con ella a los días", relató Ortiz.A pesar de que algunos vecinos la veían como una madre cariñosa, la llegada de Ortiz a su vida marcó un cambio drástico. La familia de Marta desconfiaba del forastero; su hermana Dora lo describió como "un hombre morboso, de un hombre que da fastidio". Pero Marta, enamorada, decidió mudarse con él y sus hijos a una finca aislada en el municipio de Mistrató.La desaparición y el macabro hallazgoEn febrero de 2010, la familia se instaló en una casa en el corregimiento de San Antonio del Chamí. Pronto surgieron problemas con vecinos y ocurrieron hechos extraños, como un incendio en la vivienda y una herida de bala que sufrió Marta, lo que alertó a sus familiares. El tío de los niños, Omar, llegó a manifestarle a la Policía que "los niños estaban en peligro", pero sintió que no se tomaron acciones.La tragedia se desató el 15 de abril de 2010. John Fredy llamó a Omar para informarle que los niños habían desaparecido, sugiriendo que la guerrilla se los había llevado. Al día siguiente, la pareja reportó oficialmente la desaparición, alegando que los menores se esfumaron en media hora mientras arreglaban una manguera. La actitud de ambos levantó sospechas. Ortiz afirmaba que uno de los niños se le aparecía en sueños para decirle que "no lo buscara más porque estaban descansando en el río". La madre, por su parte, mantenía una calma desconcertante. "Hablaba como con una tranquilidad que uno se queda aterrado", recordó su hermana Dora.Tras una intensa búsqueda, el 18 de abril fue encontrado el cuerpo de Juan Pablo en la orilla de un río. Presentaba múltiples heridas de arma blanca y un machetazo en el rostro. Su tío Omar lo reconoció. Al día siguiente, hallaron el cuerpo de Lisbey, completamente desnudo, con una cortada de 30 centímetros en un brazo y cuatro dedos desprendidos en una mano, como si hubiera intentado defenderse.Una confesión escalofrianteLas autoridades encontraron rastros de sangre en la casa de la pareja, que ellos justificaron diciendo que eran "del animal que habían sacrificado para la cena". La pasividad de ambos y una revelación clave de un testigo llevaron a la Fiscalía a ordenar su captura el 21 de abril.En los juzgados, John Fredy Ortiz aceptó los cargos y fue condenado a 55 años de prisión. Su confesión, grabada por El Rastro, es escalofriante. Ortiz admitió haber asesinado a los niños porque, según él, practicaban brujería y le "ocultaban el oro" que extraía del río. "A mí eso que se me metió por dentro (...) me hacía entender de que había que matarlos porque ellos iban a hacer daños como los que hacen las brujas y los hechiceros", declaró.Con una frialdad absoluta, describió los crímenes. Sobre Juan Pablo dijo: "Yo lo maté con mis pies y con una macana de chonta, lo reventé". De Lisbey, recordó sus últimas palabras: "‘No me mate, no me mate’, fue lo que me dijo y puso la mano y le bajé cuatro dedos". Según él, lo hizo porque era “necesario para que se purifique porque usted es una hechicera". Un psiquiatra que analizó su perfil lo ubicó dentro del "espectro psicopático".Marta Echeverry, por su parte, fue a juicio. La Fiscalía la acusó por omisión, argumentando que una madre debe proteger a sus hijos y ella no lo hizo. A pesar de que su defensa alegó que era una víctima más, manipulada por Ortiz, el juez determinó que su pasividad la hacía responsable. Fue condenada a 55 años de prisión como coautora del homicidio de sus propios hijos.El Monstruo de Guarne: un asesino en serieA principios de 2016, en Guarne, Antioquia, Luis Carlos Cuervo inició una búsqueda desesperada. Su sobrina, María Gladis Arango, una campesina de 51 años, había desaparecido el 18 de enero. "Yo le prometí a mi hermana y a mi sobrina María Gladis que la encontraba viva o muerta donde fuera", afirmó Cuervo.Con tenacidad, empapeló el pueblo con afiches y recopiló pistas en un cuaderno. Pronto, un nombre comenzó a repetirse: Jaime Iván Martínez Betancur, un hombre reservado con fama de mujeriego con quien habían visto a su sobrina. Luis Carlos lo ubicó y comenzó a seguirlo, disfrazándose para no ser descubierto.El caso dio un giro cuando Luis Carlos recibió un mensaje de WhatsApp desde el celular de su sobrina que decía: "Hola tío, no se preocupe que yo estoy bien". Sin embargo, la Fiscalía determinó que la tarjeta SIM de María Gladis estaba siendo usada desde otro teléfono. Para mantener la línea activa y permitir su rastreo, Luis Carlos le hacía recargas de 5.000 pesos. Esta estrategia funcionó: las autoridades rastrearon la señal hasta la vereda Hojas Anchas, justo donde vivía Jaime Iván Martínez.Cuatro cuerpos bajo tierraEl 13 de junio de 2016, cinco meses después de la desaparición, las autoridades allanaron la finca donde Martínez trabajaba como mayordomo. En la vivienda encontraron joyas y el celular de María Gladis. Mientras tanto, perros especializados en la búsqueda de restos óseos marcaron un punto en el terreno donde la tierra parecía removida.Cuando los forenses se preparaban para exhumar el cuerpo, Martínez hizo una confesión que heló la sangre de los investigadores: "Yo quiero poner de presente que además del cuerpo de María Gladis ahí van a encontrar otros tres cuerpos", reveló a las autoridades. Se trataba de su expareja, Natalia García Gil, y los dos hijos de ella, Mariana, de 5 años, y Nelson, de 8.La exhumación, que tardó dos días, confirmó la masacre. Martínez había usado hábilmente el celular de Natalia para enviar mensajes a su familia, haciéndoles creer que se había ido a vivir a otro lugar. El hombre de 44 años fue presentado ante los medios como 'El Monstruo de Guarne’ y condenado a 42 años de prisión.Confesión sin remordimientoEn una entrevista desde la cárcel, Martínez narró a El Rastro sus crímenes con una crudeza impactante. Contó que su relación con Natalia se deterioró por celos y una supuesta infidelidad. Una mañana, cegado por la ira tras una discusión, la asesinó. "Cogí una cuerda y la tomé por el cuello y la estrangulé. (...) Puedo dar fe de que no dura más de 40 segundos", relató fríamente.Luego, mató a los niños para que no lo delataran. Sobre Nelson, de 8 años, dijo: "llegamos, cogí una cuerda igual, ... el niño tenía 8 años". Después asesinó a Mariana, de 5 años, y los enterró junto a su madre.Dos meses y medio después, citó a María Gladis en la finca con el pretexto de tener relaciones, pero su objetivo era interrogarla sobre el supuesto amante de Natalia. Una respuesta de ella lo enfureció y usó el mismo método para matarla: "Usó la misma cuerda y cuando llegamos de igual manera al cuarto útil lo vi como buen método".Cuando se le preguntó por su apodo, Martínez respondió: "Ese apodo sinceramente me queda demasiado grande, porque el hecho de que un ser humano cometa un error no lo lleva a que (...) lo cataloguen como monstruo". Sin embargo, sus actos y la frialdad de su relato lo definen como uno de los asesinos más crueles de la historia reciente de Colombia.
Durante más de una década, el departamento del Cesar fue escenario de una serie de desapariciones preocupantes. Jóvenes mototaxistas salían a trabajar y nunca regresaban. Cuando sus cuerpos eran encontrados, la escena era tan repetitiva como aterradora: sogas amarradas con complejos nudos y signos evidentes de asfixia en las víctimas. Tras una ardua investigación la justicia determinó que el responsable de estos crímenes era Luis Gregorio Ramírez, un hombre que convirtió su habilidad para hacer amarres en un método de tortura y asesinato. Su modus operandi, marcado por la crueldad, lo convirtió en uno de los asesinos seriales más temidos del país. El Rastro conoció su historia en el 2021.En noviembre de 2007, la muerte de un joven se pensó inicialmente como un suicidio. Junto al cuerpo se halló una nota que decía: “Familia, perdónenme, ya no vuelvo a causarles más problemas”. Sin embargo, la familia del fallecido insistió en que no había señales de depresión ni problemas económicos. Un elemento fue crucial para creer esta versión de la familia: los nudos que amarraban el cuerpo.La investigación no logró confirmar que el joven se hubiera quitado la vida. Años después, este caso sería reabierto, revelando que no se trataba de un hecho aislado, sino que hacía parte de una serie de asesinatos con un patrón en común.Los nudos que delataron al asesinoNo fue sino hasta el 2010, tres años después del primer homicidio, cuando los investigadores comenzaron a reconocer un mismo patrón. “Empiezan a aparecer varios casos con características similares. Lo que nos llevó a enrutar que se trataba de un patrón que era utilizado en todos los casos porque en las escenas se encontraba el mismo tipo de amarre”, explicó Juan Carlos Sánchez, investigador criminal.Las víctimas, hombres entre los 17 y 35 años, eran halladas con sogas que unían cuello, muñecas y tobillos. Los nudos no eran improvisados: estaban diseñados para que al intentar liberarse se provocara una asfixia inmediata. Además, todas las víctimas eran mototaxistas de contextura delgada y baja estatura, lo que facilitaba su sometimiento.Para los familiares, el sufrimiento no solo radicaba en la pérdida de sus seres queridos, sino en la forma en la que fueron asesinados. “A él lo encontraron amarrado, lo encontraron con una soga en la parte del cuello, estaba amarrado con las manos atrás”, relató un familiar. Otro testimonio agregó: “Quedó en una posición como dos con las manos atrás, empezaba en el cuello, en las manos y en las piernas y en las piernas terminaba, era una clase de nudo raro”.Otro de los casos conocidos fue el de Carlos Alberto Ramírez, de 27 años. Su hermano Álex recordó que Carlos desapareció el 6 de febrero de 2010. “Era un muchacho que no se metía en problemas… Decidió hacer mototaxi para pagarse la carrera. Yo lo había invitado a una fiesta, pero él nunca llegó”.Cinco días después, su cuerpo fue hallado en una zona rural. “Estaba en descomposición, tenía pertenencias de él y al lado había unos platos desechables con comida, un rosario y nos preguntamos ‘¿quién pudo haberle hecho esto?’”.Los crímenes no se limitaron al departamento del Cesar. Pronto, casos con las mismas señales comenzaron a aparecer en otros departamentos como Magdalena y Santander. La Policía Nacional conformó un grupo especial para investigar a un asesino serial.“Un nudo ubicado en la parte del cuello estaba conectado al nudo de los pies y había otro nudo que estaba amarrado a los miembros superiores, sus manos. Las personas, al tratar de soltarse y bajar los pies templaba la fibra lo que hacía que el nudo del cuello se apretara y esto le causaría la muerte”, señalaron las autoridades.Un cruel modus operandiLos nudos no eran solo una técnica de tortura, también era la firma del asesino. Luis Gregorio Ramírez había aprendido a hacer amarres desde niño, y con el tiempo perfeccionó esta habilidad hasta convertirla en una forma de asesinar.La investigación logró establecer que el llamado Monstruo de la soga no solo mataba, sino que coleccionaba objetos de sus víctimas: documentos, cascos, licencias de conducción, todo lo guardaba como trofeos.“Este tipo de accesorios que guardaba el homicida los utilizaba como trofeos de cada uno de sus crímenes. Algo que le satisfacía, porque con ello recordaba una a una de sus víctimas”, explicó el investigador.El error que delató al Monstruo de la sogaEn 2012, una llamada desde el celular de una de las víctimas encendió las alarmas. La línea estaba activa en Medellín. Las interceptaciones telefónicas permitieron identificar al usuario del número: Luis Gregorio Ramírez. Ya tenía antecedentes por desplazamiento forzado y hurto agravado.Fue capturado el 13 de diciembre de ese año en Santa Marta. En su vivienda, las autoridades encontraron pertenencias de varias víctimas, lo que permitió vincularlo directamente con los crímenes. La evidencia era contundente: el Monstruo de la soga había dejado un rastro físico de cada asesinato.En octubre de 2016, un juez de Valledupar lo condenó a 30 años de prisión por seis de los homicidios. Sin embargo, debido a sus crímenes la pena se extendió a 60 años, el máximo permitido por la ley. Su historial delictivo acumulaba más de 80 años de condena.Se estima que Luis Gregorio Ramírez podría estar vinculado a al menos 36 asesinatos, pero no todos los casos han sido esclarecidos. Actualmente, está recluido en la cárcel de máxima seguridad La Tramacúa, en Valledupar, prisión donde también están otros peligrosos criminales del país.
Este 31 de mayo concluyeron con éxito las elecciones presidenciales 2026 en Colombia. En este proceso confluyeron la población civil, entes de control, instituciones de la fuerza pública y observadores, quienes fueron garantes de la democracia en los comicios. La Registraduría Nacional, la Procuraduría, Mindefensa, la Defensoría y la Misión de Observación Electoral (MOE) entregaron un balance positivo en el que resaltaron la participación ciudadana. En la jornada, Abelardo de la Espriella obtuvo 10'361.473 votos (43,74 %) e Iván Cepeda se llevó 9'688.348 (40,90 %).Albert Ramdin, secretario general adjunto de la Organización de los Estados Americanos (OEA), reconoció el trabajo de las autoridades electorales y las fuerzas de seguridad por su labor, reflejada en una jornada pacífica y ordenada. Además, felicitó a las fórmulas de Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda por haber pasado a la segunda vuelta. Ramdin reiteró que la OEA hará presencia en los comicios del próximo 21 de junio con una robusta Misión de Observación Electoral.Declaraciones de la Registraduría Nacional del Estado CivilEl registrador Hernán Penagos declaró que los colombianos votaron de manera pacífica y con absoluta libertad en los más de 122.000 puestos habilitados. El funcionario explicó, una vez cerraron las urnas a las 4:00 de la tarde, cómo sería el proceso de preconteo de los votos por parte de los jurados de votación y la publicación de todos los formularios E-14 para reflejar los resultados que hubo en todo el territorio.Penagos destacó el aumento en el número de votantes frente a las elecciones de 2022 y señaló que esta cifra refleja la confianza de los colombianos en la democracia. “Sin duda, es una muestra de cultura democrática y de cómo la sociedad colombiana valida sus principios y envía un mensaje de lo que somos como nación”, dijo.Y recordó: “Este proceso se está llevando a cabo en todas las mesas de Colombia de manera pública, en presencia de los testigos electorales, la Procuraduría y la Defensoría”.La Procuraduría General de la Nación resalta la transparencia de las elecciones“Hoy quiero decirles a los colombianos que nuestra democracia está a salvo. Ganó en Colombia la democracia, ganó en Colombia la Paz Electoral”, dijo el procurador general, Gregorio Eljach, quien ha encabezado un trabajo continuo desde el Ministerio Público durante más de 350 días para garantizar la participación y transparencia. “Tuvimos una jornada electoral libre, transparente, segura, oportuna y a conciencia. Al mundo entero le decimos que la democracia colombiana se ha fortalecido y vamos a respetar los resultados que arrojaron las urnas”.Para Eljach, el cierre de la jornada electoral fue un triunfo democrático. Además, destacó que por segundo año consecutivo se derrotó “al fantasma del fraude electoral” y la abstención en estas votaciones por el Ejecutivo. “No hubo un solo acto de violencia que pudiera poner en riesgo extremo el proceso electoral”.“A todos los servidores públicos les recomiendo —los estamos observando— y les exijo imparcialidad total frente al debate electoral; todos debemos ser neutrales. Vamos a ser implacables en exigirles que se abstengan de incurrir indebidamente en política”, dijo Eljach tras declarar que el trabajo desde la Procuraduría continuará.Para concluir, el procurador dijo que velará por el cumplimiento del mandato del Consejo de Estado en su decisión de impedir que el presidente de la República difunda propaganda a favor o en contra de algún movimiento o partido.¿Cómo estuvo la seguridad durante la jornada electoral? Esto dijo MindefensaAl finalizar los comicios, el ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, advirtió sobre el aumento de las alertas en materia de orden público en los próximos días; esto por cuenta de grupos armados ilegales que podrían tener la intención de “demostrar que fue gracias a ellos que hubo esa tranquilidad aquí en Colombia”. Allí también podría pesar el ánimo de algunos simpatizantes radicales, cuyo desacuerdo con los resultados en las urnas también sería un factor que suma a esta alerta.El ministro hizo un llamado a la población civil para que, de todas maneras, mantenga la calma ante cualquier intento de alteración del orden público o amenaza terrorista. Y agregó: “Ya no se puede cambiar lo que ya se depositó en cada una de las urnas”.Balance positivo en seguridad y democraciaLas cifras de la Policía Nacional demostraron que no hubo eventos que alteraran el orden público gravemente. De igual manera, se registraron:8 capturas por delitos electorales (seis en flagrancia con afectación al certamen).84 capturas relacionadas con delitos sexuales.37 comparendos por comportamientos que afectaron la convivencia durante la jornada.31 llamadas verificadas que alertaron sobre delitos electorales en la línea 157.804 quejas registradas en el sistema URIEL.La Defensoría del Pueblo hace un llamado a los candidatosLa defensora Iris Marín destacó que las elecciones se desarrollaron en un ambiente de tranquilidad en la mayoría del territorio. Pero también recalcó que se aproximan retos durante las próximas tres semanas: “Son fundamentales para garantizar las libertades ciudadanas frente a presiones indebidas, el derecho a recibir información veraz y la neutralidad de las autoridades públicas. La democracia se construye y se protege cada día”.Marín pidió que desde todos los sectores, desde las mismas campañas hasta la propia ciudadanía, se rechace toda forma de estigmatización, difamación, discriminación, desinformación o discurso que profundice la polarización y pueda alimentar la violencia política.“Las candidaturas que avanzan a la segunda vuelta tienen una responsabilidad especial con el país. Sus mensajes y actuaciones serán determinantes para promover entre sus seguidoras y seguidores el respeto por la diferencia, la deliberación democrática y la resolución pacífica de las controversias. Solicitamos al candidato que aún no lo ha hecho que suscriba los principios recogidos en el compromiso con unas elecciones libres y en paz que hemos promovido en la Defensoría del Pueblo”, recordó Marín.En ese sentido, desde la Defensoría del Pueblo se busca que la segunda vuelta sea una oportunidad para que Colombia pueda debatir con respeto, que defienda sus convicciones sin deshumanizar al otro y que todo esté dentro de las reglas democráticas. Y reiteró el compromiso de la entidad: “Continuaremos acompañando y monitoreando las garantías para el ejercicio de los derechos políticos, promoviendo las condiciones necesarias para que el proceso electoral culmine de manera libre, segura, transparente y en paz. Recordemos que estamos todos y todas en el mismo barco. Al cierre de este proceso electoral debemos construir un país en el que quepamos todos y todas”.Informe de la Misión de Observación ElectoralCon el cierre del día de elecciones presidenciales en su primera vuelta, la Misión de Observación Electoral emitió un informe en el que exaltó el trabajo coordinado entre diferentes instituciones del Estado para garantizar que ningún puesto de votación fuera trasladado por razones de orden público. Durante la jornada electoral, la Misión recibió 319 reportes en puestos de votación dentro y fuera de Colombia sobre presuntas anomalías, irregularidades y delitos electorales a través de la plataformawww.pilasconelvoto.com.La MOE destacó la coordinación efectiva entre la fuerza pública y la organización electoral, que cubrió más de 13.000 puestos de votación habilitados. Sin embargo, detectaron que:En el corregimiento de Filo Gringo, municipio de El Tarra (Norte de Santander), se presentaron enfrentamientos entre dos grupos armados ilegales.En la zona rural del municipio de El Paujil (Caquetá), se reportó la activación de un artefacto explosivo.En el departamento de Nariño, se registraron reportes ciudadanos sobre acciones de control a la movilidad por parte de grupos armados organizados.En la vereda La Angalia, municipio de Tibú (Norte de Santander), dos hombres ingresaron al recinto y dañaron los formularios E-14. Sin embargo, se constató que el material electoral de este puesto fue resguardado y se encuentra bajo custodia.Con relación al cierre de las mesas, la MOE reveló que en el 12% de las mesas observadas fue necesario realizar el procedimiento de nivelación durante el conteo de votos. En ese sentido, recomendaron fortalecer los procesos de capacitación dirigidos a las y los jurados de votación y a los demás actores del proceso electoral, particularmente en lo relacionado con la custodia de la urna, el control de los tarjetones y el adecuado registro de los votantes.“En términos generales, los resultados reflejan un adecuado diligenciamiento de los formularios por parte de los jurados de votación. Sin embargo, resulta necesario continuar fortaleciendo las medidas de control y revisión para mejorar el proceso de llenado de actas”, señaló el informe.de control y revisión para mejorar el proceso de llenado de actas”, señaló el informe.Las declaraciones de entes y autoridades contrastan con lo que dijo el presidente Gustavo Petro quien dijo que, como jefe de Estado, no aceptaba los resultados del preconteo. El mandatario volvió a traer a colación sus cuestionamientos sobre el sistema informático que se utiliza para los comicios y dijo que solo reconocerá el escrutinio de las comisiones dirigidas por los jueces de la República."Hay dos censos en este momento, el oficial y el del software (...) que tiene 800.000 personas adicionales", afirmó, aunque sin pruebas, en un trino de X.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co
La primera vuelta de las elecciones presidenciales de 2026 concluyó con un aumento en la participación ciudadana frente a los comicios de 2022 y con la confirmación de una segunda vuelta entre los candidatos Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda, de acuerdo con los resultados preliminares del preconteo de la Registraduría Nacional.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Las cifras reportadas al cierre de la jornada muestran que 23.978.304 ciudadanos de los más de 41 millones habilidatos acudieron a las urnas para ejercer su derecho al voto. Esto representa una participación del 57,88% del censo electoral.Por su parte, 17.443.669 ciudadanos no participaron en la elección presidencial, una cifra equivalente al 42,11% de abstención.Los datos reflejan un cambio frente a lo ocurrido en la primera vuelta presidencial de 2022. En esa oportunidad, laabstención alcanzó los 17.583.608 votantes, equivalente al 45,08 %, mientras que la participación llegó a 21.418.631 ciudadanos, es decir, el 54,91 %.Los resultados evidencian una mayor concurrencia de votantes a las urnas en una jornada que definió a los dos aspirantes que continuarán en competencia por la Presidencia de la República.¿Cómo se comportó la abstención en elecciones anteriores?De acuerdo con los datos de la MOE, el comportamiento de la participación y la abstención en las elecciones presidenciales ha presentado variaciones en las últimas décadas.Las elecciones de 2018 registraron una participación del 54% tanto en primera como en segunda vuelta, mientras que la abstención se mantuvo en el 46% en ambas jornadas.En 2014, la primera vuelta cerró con una participación del 40% y una abstención del 60 %. Posteriormente, en la segunda vuelta, la participación aumentó al 48% y la abstención descendió al 52%.Para 2010, la primera vuelta registró una participación del 49% frente a una abstención del 51%. En la segunda vuelta, la participación fue del 44% y la abstención alcanzó el 56%.En 2006, los ciudadanos que acudieron a las urnas representaron el 45 % del censo electoral, mientras que la abstención llegó al 55%.Por su parte, en 2002 la participación fue del 46 % y la abstención alcanzó el 54%.Las elecciones de 1998 registraron una participación del 52% en primera vuelta y una abstención del 48%. En la segunda vuelta de ese año se presentó el nivel más alto de participación de la serie, con un 59%, mientras que la abstención se ubicó en el 41%.En 1994, la primera vuelta presentó el nivel de participación más bajo de los datos reportados por la MOE, con un 34% de votación y un 66 % de abstención. En la segunda vuelta, la participación aumentó al 43% y la abstención descendió al 57%.Finalmente, en 1990 la participación electoral fue del 43%, mientras que la abstención alcanzó el 57% de los ciudadanos habilitados para votar.¿Cuándo será la segunda vuelta?Concluido el preconteo de la primera vuelta presidencial, los resultados ubicaron a Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda como los dos candidatos más votados de la jornada, por lo que avanzaron a la segunda vuelta electoral.La nueva cita en las urnas quedó programada para el próximo domingo 21 de junio, fecha en la que los ciudadanos volverán a votar para elegir al presidente y vicepresidente de Colombia para el periodo 2026-2030.La participación registrada en la primera vuelta de 2026 se convierte así en uno de los principales indicadores de la jornada electoral, marcada por una concurrencia superior a la observada en la elección presidencial de 2022.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella hicieron fuertes declaraciones en contra del otro, luego de que los colombianos decidieran en las urnas que estos dos candidatos serán los que van a segunda vuelta, el 21 de junio.El primero habló desde su sede en Bogotá y el segundo llegó en una embarcación al Malecón de Barranquilla.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Cepeda llamó a De la Espriella “estafador de estafadores”Iván Cepeda se dirigió a sus votantes luego de que el presidente Gustavo Petro dijera que no aceptaba los resultados del preconteo de este 31 de mayo.Después de señalar que esperará a lo que diga una comisión escrutadora, expresó palabras contra Abelardo De la Espriella, a quien llamó “abogado de los señores paramilitares en San José de Ralito, padre notario que legalizó bienes del señor Salvatore Mancuso, abogado de narcotraficantes y estafadores a los cuales ha estafado, estafador de estafadores”.“El señor De la Espriella representa el fascismo mafioso, que lo sepan claramente hoy quienes duden en torno a qué representa y cuál es su proyecto”, dijo Cepeda, añadiendo que “los alcances, avances y logros en materia social de nuestro gobierno bajo un eventual mandato del señor De la Espriella serán pulverizados: no salario vital, no reforma agraria, no apoyo a la educación pública y a la matrícula 0, no más apoyo a la juventud; apoyo simple y llanamente a los círculos más descompuestos y más poderosos desde el punto de vista económico de la sociedad colombiana”.Cepeda aseveró que “el señor De la Espriella lo ha dejado clarísimo: la naturaleza, los seres vivos, los animales para él son objeto, si acaso de diversión, y una diversión cruel como consta en video que todos y todas hemos visto”.“Total destrucción de la naturaleza y la vida en Colombia, eso es lo que nos espera con el señor De la Espriella si llegara a ser gobernante de este país. ¿Diversidad sexual? ¿Respeto por las mujeres? No, el señor De la Espriella es un misógino y es un homófobo. El señor De la Espriella representa el regreso al pasado parapolítico, narcotraficante, mafioso, plutocrático y político que vivió el país bajo los dos gobiernos de Álvaro Uribe reforzado por la extrema derecha internacional”, acotó.De la Espriella dice que la “obsesión” de Cepeda es una Asamblea ConstituyenteSegún el candidato de derecha, Gustavo Petro “quiere hacerle campaña a su marioneta, el impedido de Cepeda” e hizo un llamado a los ciudadanos para que decidan “si seguimos metidos en el embeleco de la paz total de Cepeda y Petro". También expresó que su competidor es "heredero de las narcoterroristas”.Añadió que depende de los colombianos “si prefieren a un hombre que no ha hecho nada diferente a vivir de la cuota del Estado en los últimos 20 años, que utiliza el dolor de las víctimas para fortalecerse política y económicamente, del que nadie sabe quién es su familia o qué hace porque nunca la muestra”.Según él, su opositor es “un hombre que no tuvo vergüenza en sacar de la cárcel a un bandido como Santrich, que debe estar en el noveno círculo del infierno, gracias a Dios”.Además, afirmó que Cepeda “no tuvo el carácter para atender a los periodistas” y “le tiembla la voz cuando de hablar claro se trata”.Sostuvo que el senador “promueve una constituyente para dinamitar nuestra Carta Magna”, recalcando que “su única propuesta, su verdadera obsesión es convocarnos a una Asamblea Constituyente y sentarnos en mesas con bandidos. (…) Quieren cambiar la Constitución para atornillarse al poder”.El llamado de Cepeda y De la Espriella a votar por ellos en segunda vueltaEl candidato del Pacto Histórico instó a “hacer una alianza por la vida. Quienes amen la vida, quienes la respeten, quienes quieran que en Colombia que salga adelante el proyecto político que sea de la vida y no el de la muerte, que se ubique en este lado de la historia, que es el lado correcto. Especialmente llamo a la juventud que han sido vitales, indispensables en la transformación de nuestra sociedad. De ustedes depende el futuro de nuestra nación. Vengan aquí, refuercen la muy importante coalición”.“Esta noche les digo con toda la convicción, la noche continúa y vamos a continuar. Me llamó Iván Cepeda y voy a ser su presidente en segunda vuelta”, finalizó.Por su parte, De la Espriella aseveró que “vamos a defender la democracia, por la razón o por la fuerza” y les envió un mensaje a Petro y Cepeda: “No se les ocurra desconocer la voluntad popular porque aquí hay un pueblo que los va a enfrentar”.“En mí van a encontrar a un presidente que defiende la vida, que la ha defendido siempre”, expresó.POR SANDRA SORIANO SORIANOCOORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOL
Estados Unidos, al igual que España y México, es uno de los países que tiene una gran parte de colombianos que viven fuera del país. Este 31 de mayo, varios ciudadanos llegaron hasta la sede habilitada en territorio extranjero para ejercer su derecho al voto de cara a las elecciones presidenciales 2026 en primera vuelta.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)El preconteo -realizado por la Registraduria Nacional del Estado Civil, con casi el 100 % de las mesas escrutadas- fijó que habrá una segunda vuelta presidencial, protagonizada por los candidatos Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda. Los colombianos volverán a ser convocados a los puestos de votación en tres semanas el próximo domingo 21 de junio.¿Cómo fue la votación en Estados Unidos?En este país de América del Norte había 454.262 colombianos habiitados para votar. De esa cantidad, solo 216.058 cumplieron la cita con las urnas, que corresponden a un 47,56 %.Abelardo de la Espriella y José Manuel Restrepo: 155.790 - 72,16%Iván Cepeda y Aida Quilcué: 32.311 - 14,96%Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo: 17.505 - 8,10%Sergio Fajardo y Edna Cristina del Socorro Bonilla: 7.521 - 3,48%Claudia López y Leonardo Humberto Huerta: 1.267 - 0,58%Raúl Santiago Botero y Carlos Fernando Cuevas: 489 - 0,22%Sondra Macollins Garvin y Leonardo Karam: 64 - 0,02%Óscar Mauricio Lizcano y Pedro Luis de la Torre: 61 - 0,02%Miguel Uribe y Luisa Fernanda Villegas: 57 - 0,02%Luis Gilberto Murillo y Luz María Zapata: 31 - 0,01%Roy Leonardo Barreras y Martha Lucía Zamora: 21 - 0,01%Gustavo Matamoros y Mila María Paz: 16 - 0,01%Carlos Eduardo Caicedo y Nelson Javier Alarcón: 14 - 0,01%Así quedaron las votaciones en ColombiaCon el 99,99 % de las mesas escrutadas en total, así quedaron las votaciones en primera vuelta:Abelardo de la Espriella y José Manuel Restrepo: 10.361.473 - 43,74%Iván Cepeda y Aida Marina Quilcué: 9.688.348 - 40,90%Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo: 1.639.683 - 6,92%Sergio Fajardo y Edna Cristina del Socorro Bonilla: 1.009.069 - 4,26%Claudia López y Leonardo Humberto Huerta: 225.517 - 0,95%Raúl Santiago Botero y Carlos Fernando Cuevas: 206.140 - 0,87%Óscar Mauricio Lizcano y Pedro Luis de la Torre: 53.839 - 0,22%Miguel Uribe y Luisa Fernanda Villegas: 28.656 - 0,12%Sondra Macollins Garvin y Leonardo Karam: 19.889 - 0,08%Roy Leonardo Barreras y Martha Lucía Zamora: 14.108 - 0,05%Luis Gilberto Murillo y Luz María Zapata: 13.269 - 0,05%Carlos Eduardo Caicedo y Nelson Javier Alarcón: 12.694 - 0,05%Gustavo Matamoros y Mila María Paz: 5.627 - 0,02%
La cuenta regresiva para el Mundial 2026 ya comenzó y la Selección Colombia tendrá una despedida especial junto a su afición antes de emprender el viaje rumbo a la cita orbital, la cual se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.Este lunes 1 de junio, a las 6:00 p.m., el combinado dirigido por Néstor Lorenzo enfrentará a Costa Rica en el estadio Estadio Nemesio Camacho El Campín, de la ciudad de Bogotá. Este encuentro preparatorio fue denominado por la Federación Colombiana de Fútbol como 'La Recta Final', que servirá como último partido de la ‘tricolor’ en territorio local antes de afrontar la Copa del Mundo.La expectativa alrededor del evento es enorme, no solo por la posibilidad de ver nuevamente a las principales figuras de la Selección Colombia, sino también porque será una verdadera fiesta para los aficionados. La Federación Colombiana de Fútbol confirmó que la agrupación bogotana Morat estará a cargo del espectáculo musical previo al compromiso, en un show que promete poner a cantar a todos antes del pitazo inicial.Además, la organización del evento anunció medidas especiales de seguridad para garantizar una jornada tranquila. Las puertas del estadio estarán habilitadas desde las 2:00 p.m. y las autoridades recomendaron llegar con anticipación para evitar congestiones en los accesos. También se informó que estará prohibido el ingreso de elementos como pólvora, bombas de humo, armas, punteros láser, sombrillas, vuvuzelas y banderas de gran tamaño, entre otros objetos considerados de riesgo.Uno de los puntos más importantes para los aficionados será la transmisión del evento. Todo lo relacionado con el partido entre la Selección Colombia y Costa Rica podrá seguirse a través de Caracol Televisión, el portal de Gol Caracol (https://www.noticiascaracol.com/golcaracol) y Ditu (https://ditutv.lat/descargar/), con una cobertura especial.Tras este compromiso en Bogotá, el equipo nacional viajará a territorio estadounidense para disputar su último partido de preparación. El domingo 7 de junio, enfrentará a Jordania, encuentro que será la última prueba antes del inicio oficial de la Copa del Mundo.En cuanto al Mundial, Colombia ya conoce el calendario que afrontará en la fase de grupos. El debut será el 17 de junio (9:00 p.m.) frente a Uzbekistán en Ciudad de México. Posteriormente, se medirá a República Democrática del Congo, el 23 de junio (9:00 p.m.), y cerrará la primera fase contra Portugal, en uno de los encuentros más atractivos de su grupo, el 27 de junio (6:30 p.m.).La ilusión de los colombianos también pasa por los nombres que integrarán la convocatoria mundialista. Entre los jugadores llamados a liderar al equipo aparecen referentes como James Rodríguez, Luis Díaz, David Ospina, Jefferson Lerma, Jhon Arias, Daniel Muñoz, entre otros futbolistas que buscarán llevar a la ‘tricolor’ a una destacada actuación.Con música, fiesta, emociones y la ilusión intacta de millones de hinchas, la Selección Colombia vivirá en Bogotá una jornada cargada de sentimiento antes de emprender el viaje más importante de los últimos años: la aventura del Mundial 2026.